Insano - Cap. 10

2 comentarios
El sentido de mi vida


Junsu volvió de su fallido fin de semana con Yoochun con el ánimo por los suelos, sintiéndose un completo idiota, se había dejado envolver por las mentiras de ese nefasto hombre al que por desgracia seguía amando, ahora más que nunca, debido a todos aquellos momentos juntos, aunque muchos de ellos con Jaejoong estorbándoles


Bufó enojado, frustrado, pero se contuvo de no romper cuantas cosas se toparon en su camino de la puerta a la habitación, aventó su maleta y se tiró en la cama, lloró de pura frustración, ni siquiera se sentía triste, tampoco era coraje, tan solo frustración, sin embargo su llanto no duró mucho, se levantó de la cama y se desvistió, sintiendo con todas sus fuerzas que requería de un baño


Tan solo recordar las manos de Yoochun sobre él, los besos y aquel insano forcejeo por hacerlo suyo, lo cual terminó en una especie de violación pero, ¿podía realmente llamarla violación si una parte de él disfrutó de aquella intromisión? Del roce de su miembro en sus paredes anales que tan bien le hizo sentir. Solo de recordarlo se sentía indigno, sucio, estaba decepcionado de él mismo


Se jabonó el cuerpo por más de tres veces, su baño duró más de media hora pero aún se sentía sucio, mancillado. Se envolvió la toalla en la cintura y regresó a la habitación, antes de vestirse revisó su celular, tenía una llamada perdida de Hani, miró la notificación con indiferencia, luego aventó el celular hacia la cama, se vistió con ropa para dormir e intentó conciliar el sueño, teniendo éxito casi una hora después, en la cuál no dejó de pensar en todo lo que había sucedido




Al día siguiente Jaejoong volvió a casa temprano, antes de las diez ya estaba preparándose algo de desayunar, con una terrible resaca machacándole el cerebro. Bebió agua como desquiciado debido a la deshidratación de su alcoholizada noche. Huyó sin siquiera despedirse de sus padres y sus hermanas, no tenía cara para mirarles a los ojos, no cuando no dejaba de pensar en Yoochun, en lo mucho que deseaba ser tocado por él


Terminó de prepararse algo para comer y se preparó también un café, luego fue con ambas cosas hacia el comedor y se sentó. A los pocos minutos Junsu salió de su habitación, no había oído llegar a su compañero de piso. Los dos compartieron mirada antes que Junsu entrara en el baño, apenas si se saludaron


  • ¿Habrá pasado aquí la noche Yoochun? —se preguntó Jaejoong sintiéndose terriblemente celoso. Sin esperar nada se levantó de la silla y se asomó, pero la habitación de Junsu estaba sola, suspiró aliviado


  • ¿Se te perdió algo? —preguntó Junsu a espaldas de Jaejoong, él se giró deprisa y sonrió nervioso — ¿O esperabas ver a Yoochun desnudo bajo mis sábanas?


  • La verdad sí —respondió sinceramente. Junsu sintió lástima por él


  • Jaejoong, lo he pensado, ven —dijo de pronto Junsu y avanzó hacia el comedor, Jaejoong le siguió, sentándose donde estaba antes, Junsu se sentó justo al lado


  • Dime ¿Qué pasa?


  • Yo creo que las cosas entre ustedes están bien, ya no me necesitan ahí en medio —dijo con tacto, esperando una reacción negativa de Jaejoong, pero él sonrió


  • Sí, eso creo


  • ¿De verdad? Esperaba algo de dignidad de tu parte —respondió sardónicamente, al mayor le pareció un poco extraño esa forma de hablar


  • ¿Dignidad? Supongo que a ti te sobra ¿no? —contestó en tono altanero, Junsu se sonrojó sobremanera pero lo miró con el ceño fruncido


  • Al menos no me arrastro hacia él como zorra —espetó con molestia, pero en un tono que Jaejoong jamás había visto en él, eso lo sorprendió, percibía un cambio en Junsu, su compañero poco a poco perdía su nobleza


  • Peleo por el hombre que amo de la mejor forma que sé, ¿eso es malo? —la mirada de Jaejoong hizo que Junsu se sintiera mínimamente culpable de sus palabras


  • Tú lo llevas al extremo —respondió luego de unos momentos, después se levantó de la silla y lo observó fijamente —Estás a tiempo, déjalo, se ha vuelto un vicio para ti, como esas drogas que consumes —espetó con preocupación, Jaejoong tragó saliva y se quedó callado mirándolo —Jaejoong, eres hermoso —dijo estirando su mano hasta levantarle la cara ligeramente sujetándolo por la barbilla —Hay tantos hombres que seguramente están tras de ti, encuentra algo mejor


  • No —respondió tajantemente —Lo quiero a él, para bien o para mal


  • Para mal, créeme, te destruirá… no, nos destruirá


  • Algo pasó ¿no? —preguntó Jaejoong deshaciéndose del agarre, Junsu lo miró sin responder, nervioso — ¿Por qué tan de repente? Algo pasó entre ustedes, dime que pasó, ¿Por qué de pronto esas palabras?


  • Nada —mintió al instante


  • ¿Nada? Entonces dime ¿Cuándo nuestro próximo encuentro?


  • Ya te dije que lo dejo, sigan ustedes, o aléjate también tú, el cuál es mi consejo final —dijo finalmente y se alejó


  • Junsu ¿cómo lo haces? —preguntó antes que su compañero se apartara totalmente, el menor continuaba dándole la espalda


  • ¿Qué cosa?


  • No dejar que te consuma… pretender que puedes solo alejarte… dime como lo haces porque yo no puedo escapar, no quiero escapar —la voz del mayor se quebró un poco al final, el corazón de Junsu se aceleró descontroladamente


  • No lo sé —respondió asustado — ¿Realmente lo hago? —se preguntó, aunque en voz alta, Jaejoong no entendió porque lo decía, pero en la mente de Junsu cavilaba esa posibilidad, la de que realmente no se estaba alejando por convicción, sino que huía por miedo, terror a convertirse en quien no era y terminar como Jaejoong


Sin decirse más nada, Junsu continuó y se encerró en su habitación, aquella mañana de domingo fue tortuosa, debía buscar la manera de acomodar la balanza, de equilibrar lo que estaba mal en su vida, pero su mente se empeñaba en pensar en Yoochun, en necesitarlo, pero Junsu se negaba a admitirlo, sentía miedo de acabar como Jaejoong, arrastrándose hacia Yoochun. Aturdido decidió refugiarse como siempre en su novia, la llamó y citó para comer, luego irían al cine, pensaba así distraerse


Los planes de Junsu fracasaron, estar con Hani solo consiguió frustrarlo más, antes la chica al menos lo distraía con sus pláticas un poco sonsas, debía admitir que era divertida y no como esas bonitas tontas sin cerebro, ella tenía sustancia, pero cada vez sentía menos afecto por las mujeres, no le interesaba ni siquiera tener amigas, su mundo comenzaba a hacerse pequeño, aunque tal vez ni siquiera se daba cuenta


Regresó al departamento luego de dejar a su novia en casa, ya era de noche, aunque no demasiado. Agotado entró en el departamento, escuchó ruidos en la habitación de su compañero y supuso que estaba ahí, aunque ignoraba si solo o acompañado, sencillamente no le importaba. Desde la plática de la mañana no se habían vuelto a hablar. Junsu se tiró en la cama luego de quitarse los zapatos, desabrochó su pantalón y se quedó tan solo con una camisa y la ropa interior, cerró los ojos y aunque era temprano intentó dormir


La puerta de su habitación se abrió sigilosamente, luego la luz fue prendida, Junsu abrió los ojos rápidamente, no se había dormido profundamente, lamentó no haberle colocado el seguro, Jaejoong estaba en la puerta, mirándolo, sonreía con euforia y se acercó enseguida a la cama, sin darle tiempo a Junsu de reaccionar, se subió y acercó a su compañero de forma gatuna


  • ¿Qué diablos haces? —preguntó confundido—


  • Junsu —dijo con voz tenue, mirándolo, avanzó hacia él de bruces hasta colocarse encima de su cuerpo, aunque no del todo sobre él, Junsu lo miró con sorpresa, sintiendo muy cerca su aliento


  • Bájate, ya —ordenó con voz dura, pero Jaejoong sonrió, estiró su cuello y le besó en los labios, Junsu lo apartó de un manotazo —Dije que te bajes —repitió


  • Hagámoslo, sin Yoochun —dijo con voz sensual, relamiéndose los labios


  • No


  • ¿Por qué? Si ya te he hecho mío —rio divertido, intentando buscar de nuevo sus labios pero Junsu apartó la cabeza


  • ¿Qué te sucede? —preguntó confundido, luego miró su brazo izquierdo y lo notó, la marca de un pinchazo mal hecho, fijó la mirada en los ojos de Jaejoong —Estás drogado —dijo enojado, agarró el brazo del mayor y lo jaló hacia él agresivamente, lo miró de cerca — ¿Qué te inyectaste? —preguntó molesto, lo agarró de los hombros y lo empujó, Jaejoong cayó sobre el colchón de espaldas y se rio


  • A la mujer maravilla —dijo en broma para decirle que había sido heroína, luego se volvió a reír, Junsu se levantó de la cama y lo miró con compasión


  • Ay Jaejoong —dijo con tono de desaprobación —Espero haya sido una aguja nueva —dijo preocupado


  • Claro —respondió tranquilamente Jaejoong — ¿O no? —se volvió a reír, luego miró hacia Junsu —No tengo SIDA… ¿O sí? —riendo con menos euforia cerró los ojos


Junsu lo miró fijamente y luego tragó saliva, pensando seriamente en esas palabras, nunca se lo había planteado y con ellos siempre había tenido sexo sin condón. Sintiéndose más enojado que antes chasqueó los dientes, se pasó una mano por el cabello y un sentimiento extraño de desesperación lo invadió, buscó su teléfono celular y salió de la habitación, dejando a Jaejoong medio dormido sobre su cama


  • Contesta —dijo Junsu con insistencia luego de que su tercera llamada no fuera contestada, marcó una cuarta, sin rendirse. La voz de Yoochun al otro lado sonó bastante divertida


  • Sabía que no resistirías —dijo el mayor de los dos con diversión


  • No llamo por eso idiota


  • Tranquilo —respondió Yoochun burlonamente —Dime entonces a que se debe tu honorable llamada


  • Jaejoong se inyecta heroína


  • Sí ¿Y?


  • ¿Lo sabías?


  • Claro, aunque eso era antes


  • ¿Cómo que antes? —preguntó enojado


  • Antes de que le enseñara que es mejor el cannabis —respondió cínicamente, Junsu se molestó mucho más


  • ¡Idiota! ¿Por qué no me dijiste que se inyectaba?


  • Tú vives con él ¿no era más fácil enterarse?


  • Pues no lo supe —refutó rápidamente, nervioso — ¿Y si tiene SIDA? ¿Hepatitis? —preguntó desesperado, realmente asustado. El silencio del otro lado lo confundió aún más, sintió deseos de vomitar


  • Oh cielos, no lo había pensado —respondió finalmente Yoochun, con una seriedad tan marcada que Junsu sintió escalofríos, pero casi al instante escuchó una risa del otro lado, eso lo molestó mucho más


  • ¿De qué te ríes idiota? Tal vez nos contagió algo —dijo con angustia


  • ¿Crees que soy imbécil? No me follo a cualquier tipo que apenas si conozco, menos a uno que se inyecta sin antes asegurarme que está limpio —explicó con arrogancia, Junsu se sintió aliviado —Aunque en todo este tiempo no había vuelto a las agujas, seguramente acaba de conseguir esa heroína


  • Eres lo peor ¿sabes? Ustedes dos están locos, necesitan ayuda —espetó con coraje y le colgó antes que pudiera agregar algo a la conversación. Junsu regresó a su habitación y vio a Jaejoong aun sobre la cama, miraba el techo y con la mano estirada hacia arriba parecía que quería tocar la luz


  • Mira Junsu, mi mano —dijo Jaejoong con fascinación, Junsu se acercó a él y lo jaló del brazo hasta que pudo ponerlo de pie — ¿A dónde vamos? —preguntó cuando el menor lo jaló hacia fuera de la habitación, fueron a la del mayor


  • ¿Dónde está? La aguja —preguntó enojado, Jaejoong apenas iba a responder cuando él mismo la vio, efectivamente había sido nueva porque estaba ahí la bolsa


  • ¿Quieres? —preguntó divertido, intentando acercarse a él pero Junsu lo apartó bruscamente, mirándolo con lástima


  • ¿Por qué lo haces Jaejoong? ¿Es por Yoochun?


  • Porque se siente bien —respondió sonriendo con somnolencia


  • Mañana vamos a ir a hacernos unos exámenes, no comas nada —dijo con un poco más de tranquilidad, aunque Yoochun le aseguraba que su compañero estaba limpio no era suficiente para él


  • No quiero —dijo en tono infantil


  • Veinticinco días, tres meses y seis meses —explicó el menor los tiempos en que debían hacerse las pruebas de VIH, pero a Jaejoong no parecía importarle


  • ¿Y lo haremos?


  • No, entiende —respondió enojado, agarró la aguja y la bolsa donde estaba para deshacerse de ellas en el baño, luego de asegurarse que no quedaba expuesta, cuando volvió a la habitación de Jaejoong este dormía sobre la cama, Junsu se acercó a él y con su mano le tocó la frente, su temperatura parecía normal —Estúpido —suspirando cansado apagó la luz y volvió a su habitación, quedándose dormido pronto.


A la mañana siguiente Junsu salió de su habitación y Jaejoong aún no se levantaba, él tenía que ir a la Universidad pero aún era temprano, fue hasta su habitación y aún dormía, en la posición que lo había dejado, Junsu lo levantó moviéndolo con fuerza


  • ¿Qué sucede? —preguntó aturdido, intentando acostumbrarse a la luz


  • Levántate, te dije que iríamos a hacernos pruebas —respondió de mala gana, Jaejoong frunció el entrecejo y lo miró confundido


  • ¿Qué? ¿Cuáles pruebas?


  • ¿Cómo cuáles? VIH y cuantas sean necesarias y ver si no te has contagiado de algo por culpa de esas mierdas que te inyectas —respondió enojado


  • No comparto agujas, siempre son nuevas—respondió con fastidio —Y nunca lo hago sin condón, bueno, salvo con ustedes —explicó campalmente


  • No me importa, vamos a ir


  • No tienes nada, ni Yoochun ¿o sí? —preguntó arqueando una ceja


  • Más vale, no está de más —contestó, molestándose


  • Si así dejas de joder —accedió finalmente, Junsu suspiró aliviado.


Salieron del departamento y fueron a una clínica privada, pidieron la prueba anónima. En todo momento no se hablaron, Jaejoong estaba enojado y Junsu quería parecer indiferente pero estaba muy molesto, aunque no decía nada, la enfermera los miraba con un poco de desprecio aunque se notaba que intentaba no hacerlo


  • Listo, se pueden ir, regresen en la fecha que viene ahí —dijo extendiéndoles una nota —Con ese folio sin necesidad de nombres


  • Gracias —Junsu agarró la nota y la guardó en su pantalón, ambos caminaron hacia la entrada de la clínica, finalmente se hablaron


  • ¿Te vas a la escuela?


  • Sí —respondió secamente


  • Ya que venimos en tu auto déjame en el departamento


  • No puedo, se me hace tarde —contestó con frialdad, Jaejoong se molestó


  • Tú me trajiste


  • Si no fueras un adicto inmaduro no estaríamos aquí —reclamó con enojo, el otro se quedó callado, mirándolo —Y de una vez te digo, vuelves a llevar esa mierda y te echo del departamento, no me importa dejarte en la calle —sentenció seriamente, su compañero tan solo asintió —Si yo fuera tú buscaría ayuda


  • No soy un adicto, tenía mucho sin inyectarme nada —se defendió enseguida


  • Así fuera una vez en la vida, está mal, además te he visto fumar marihuana


  • Es muy poco


  • Ni lo más mínimo, no mientras vivas en el mismo techo que yo —regañó de nuevo, fastidiado


  • Ya, está bien —contestó Jaejoong encogiéndose de hombros


  • Me voy, nos vemos en la noche


  • Sí, ten buen día


  • Tú también —respondió tranquilamente y se adelantó a Jaejoong, el mayor solo lo observó marcharse, de pronto sintió una extraña sensación, pero agradable, en la boca del estómago


  • Es extraño que se preocupe así por mí —pensó abatido —Después de todo lo que he hecho —continuó, reflexionando. Jaejoong recordó la primera vez que se acostó con Yoochun, la única donde el menor usó condón, después de eso le pagó todas las pruebas habidas y por haber de enfermedades de transmisión sexual, pretextando que a la larga gastaría más en condones de lo que podían costarle todas juntas, pero todo eso había sucedido de forma tan fría y pensando más en su beneficio que en el de él, por lo que ahora Jaejoong se sentía un poco culpable respecto a Junsu.




Junsu llegó por la noche al departamento, Jaejoong se encontraba haciendo la cena, al verlo llegar le sonrió ampliamente y lo confundió un poco, su compañero casi parecía el mismo que cuando le conoció, tenía buen humor y lo miraba como quien recibe a un hermano, el menor de los dos lo miró con desconfianza, pensando que esa felicidad podía deberse al uso de drogas


  • Hola Junsu —saludó el mayor, animoso


  • Hola —respondió secamente


  • ¿Tienes hambre? Siéntate, ya casi está —dijo antes de darle la espalda y volver a la estufa, Junsu lo miró de espaldas mientras se sentaba, luego de dejar su mochila en otra de las sillas del comedor —Aquí tienes —dijo Jaejoong poco después, llevando un plato con la cena —Agua


  • Sí, por favor


  • Ten —dijo el mayor al dejar el vaso con agua sobre la mesa, luego volvió a la cocina por su comida y se sentó a la mesa con Junsu. Ambos comieron en silencio


  • ¿Qué mosca te picó? —preguntó Junsu finalmente luego de minutos de mucha incertidumbre, Jaejoong sonrió


  • Nada, solo estoy siendo amable ¿es raro?


  • Sí —respondió de mala gana


  • Hoy amaneciste de muy mal humor —observó Jaejoong, su compañero lo miró con desconfianza, ¿es que acaso su compañero había olvidado todas las que le hizo? ¿o por qué actuaba de esa forma?


  • Tú amaneciste raro —contestó enojado


  • Solo quería agradecerte lo de esta mañana, no volveré a inyectarme nada, te lo prometo —dijo con sinceridad, mirándolo a los ojos, Junsu asintió, con el rostro menos rígido


  • Es por tu bien —dijo antes de comer los últimos bocados, bebió del agua y se levantó de la mesa, agarró luego su mochila —Y ya que estás de buen humor, lava los trastos —dijo de forma autoritaria, Jaejoong asintió, con una sonrisa


Junsu entró en su habitación y suspiró, sintiéndose un poco más relajado, debido a aquella calma que se respiraba en el departamento pero ¿cuánto duraría? ¿Cuánto resistiría Jaejoong antes de volverse loco de nuevo por ver a Yoochun? ¿Cuánto duraría sin necesitarlo desesperadamente, de eso tenía miedo Junsu


En la cocina, Jaejoong terminaba de lavar los trastos, volvió a su habitación y se encerró ahí, bajo la almohada de su cama tenía un poco de alcohol, whisky en una pequeña botella metálica, la abrió y bebió dos tragos


  • Nada de inyecciones —dijo con una sonrisa y luego dio dos sorbos más al alcohol en la botella




Yoochun se encontraba en su casa, había pedido a la enfermera que se llevara a su madre lejos, esos días no tenía ánimo de soportarla, con sus demencias y miedos, cada día la soportaba menos, pero en el testamento de la abuela se especificaba que la mujer no fuera internada en ningún acilo y hospital, además Yoochun era su responsable legal, así que era imposible deshacerse de ella para siempre


Dentro de su habitación tenía la televisión prendida, pero no veía absolutamente nada, tan solo pensaba, dándole vueltas al asunto, ¿Cómo podía recuperar a su par de perras? Con Jaejoong no había problema, sabía cómo manipularlo, incluso aunque últimamente Jaejoong se mostraba un poco menos estúpido, como si Junsu cada vez le causara mayor empatía, eso lo preocupaba un poco, pero aun así sabía que podía manipularlo, su mayor problema era Junsu, sobre todo después de lo que pasó en la isla de Jeju


  • Maldita sea, todo por culpa de ese loco —dijo con enfado, sin pensar que sus celos también fueron causantes de todo lo que pasó


Enojado miró su teléfono, pensó en llamarle a Jaejoong, pero no podía decirle de su fin de semana planeado con Junsu, así que mejor se le ocurrió otra idea. Ignoraría a su perra número uno, así la perra número dos vería con desesperación como poco a poco Jaejoong volvía a caer bajo hasta arrastrarse a sus pies. Yoochun sonrió con morbo, aquel era el plan perfecto y la venganza perfecta contra Junsu por haberlo dejado




Una semana después, para Jaejoong fue bastante extraño no saber de Yoochun, le mandaba mensajes y nunca fueron contestados, las llamadas se iban directo al buzón, como si las ignorara, lo cual le comenzaba a inquietar, pero no quería preguntar, algo le decía que Junsu sabía la razón, pero no se atrevía a encararlo


Dos días después, Junsu volvió a la clínica por los resultados, en compañía de Jaejoong, ya que cada quien debía recoger los propios, se sentaron en la sala de espera y abrieron los sobres, las manos del menor temblaban, pero Jaejoong estaba tranquilo, seguro de que no tenía nada malo


  • Seronegativo —dijo Jaejoong con gesto triunfante, mirando hacia Junsu, él también había visto lo mismo en su resultado y sin responder al otro tan solo sonrió aliviado —Negativo también para hepatitis B y C ¿contento? Te dije que no compartía jeringas —completó cuando abrió el otro sobre, Junsu vio lo mismo en el suyo


  • Era mejor prevenir —respondió Junsu encogiéndose de hombros


  • ¿Prevenir? Eso hubieras hecho antes de la primera vez con nosotros —dijo con burla, a Junsu no le pareció gracioso su comentario, Jaejoong lo percibió y mejor se calló, el menor se levantó y le dio la espalda a Jaejoong


  • Regresaré al departamento, tú haz lo que quieras —dijo antes de comenzar a marcharse, Jaejoong se levantó y caminó rápido hasta alcanzarlo


  • Me voy contigo, llegamos juntos ¿no?


  • Como quieras —contestó indiferente. Ambos llegaron hasta el auto y subieron, al principio iban en silencio


  • ¿Has hablado con Yoochun? —preguntó Jaejoong inesperadamente, Junsu no supo que contestar de momento, o mejor dicho, no supo como reaccionar


  • No —contestó tajantemente, sin parecer obvio que seguía molesto por lo que pasó en la isla de Jeju


  • ¿No crees que es extraño? ¿No quieres verlo?


  • No realmente


  • Junsu… ese fin de semana que fui a la boda de mi hermana ¿Qué pasó entre ustedes? ¿Pelearon? Lo hicieron sin mí ¿verdad? —preguntó con desesperación, aunque no tanta, Junsu tragó saliva duramente


  • No, tuve muchas cosas que hacer de la Universidad, no nos vimos —mintió con un poco de dificultad, pero Jaejoong no se dio cuenta que era una mentira y suspiró aliviado


  • Quiero verlo ¿vamos a su casa? —preguntó tranquilamente, Junsu negó enseguida, en silencio — ¿Por qué?


  • Debo estudiar, ve tú si quieres —contestó un poco molesto


  • ¿No te importa? ¿Incluso si lo hacemos?


  • No, hazlo con él si quieres —contestó indiferente, aunque muy en el fondo eso lo hacía sentirse terriblemente celoso


  • Entonces me bajo aquí, tomaré un taxi a su casa —dijo con buen ánimo, hace días que esperaba por estar solo con Yoochun, sentir solamente su piel, sus besos


  • Está bien —contestó de mala gana, se apeó y detuvo el auto, Jaejoong abrió la puerta y giró la cabeza hacia Junsu


  • Gracias —sonrió con alegría y se acercó a él, le besó la mejilla, Junsu volteó a verlo confundido, Jaejoong salió del auto —Adiós —dijo antes de cerrar la puerta, Junsu no dijo nada, solo se alejó, mirando por el retrovisor a Jaejoong


  • Espero que no le diga nada ese idiota de Yoochun, ahora Jaejoong parece estable emocionalmente —pensó mientras conducía




Jaejoong llegó hasta la casa de Yoochun y timbró, por el reflejo del cristal que tenía la puerta además de la madera, vio su rostro y se acomodó el cabello, recordó a Junsu diciéndole que era hermoso y que podía tener al hombre que quisiera a sus pies, entonces pensó con tristeza que solo quería tener así a Yoochun, pero su amante no estaba loco por él, aunque fuera hermoso


  • Yoochun, si no fueras tan imbécil y yo tan dependiente de ti —pensó con tristeza, luego volvió a  timbrar porque no obtuvo respuesta, esperó un poco más y timbró una tercera — ¿Habrá salido?


Jaejoong retrocedió unos pasos y miró la fachada hacia arriba, pero no vio nada, ni siquiera una sombra


  • Esperaré un poco aquí —dijo aún de buen humor, se sentó en los escalones que separaban la puerta de entrada y la cochera


Yoochun miraba divertido a través de la cámara de seguridad, el monitor estaba en la cocina, ahí pudo ver en una de las cuatro vistas a Jaejoong, sentado en el suelo, seguramente esperándolo a que volviera de algún lugar, sin saber que estaba ahí dentro de la casa, riéndose de él




Eran casi las once de la noche cuando Junsu vio su reloj y pensó en Jaejoong, seguramente Yoochun y él pasaron una mañana y una tarde llena de sexo, no pudo evitar sentir celos, lo deseaba, quería estar con él, fundirse en su boca, sentirlo dentro, invadiendo todos los rincones de su intimidad, pero no iba a sucumbir a esos deseos, porque aún tenía dignidad por la cual luchar y estaba decidido a enterrar ese amor maldito e insano que sentía por Yoochun, así le costara semanas, meses o años


Junsu salió del baño y en ese momento Jaejoong entraba al departamento, se le veía decaído y triste, el menor no entendió que pasaba y se acercó a él


  • ¿Qué pasó? —preguntó preocupado


  • No estaba y nunca llegó —respondió cabizbajo — ¿Se habrá marchado de la ciudad? —preguntó desesperado, Junsu retrocedió un paso, cuando Jaejoong mostraba esa mirada obsesiva le daba miedo


  • Tal vez salió por algo de su mamá, no te preocupes —contestó encogiéndose de hombros —Mejor duérmete, descansa


  • ¿De verdad lo crees?


  • Sí, de verdad —mintió, aunque en su mente revoloteaban las últimas palabras que Yoochun le dijo: “Está en ti, yo no responderé a sus llamadas, no lo volveré a ver hasta que seas tú quien me busque, suplicarás porque vuelva a tocarlo, y eso solo pasará si estás tú en medio” —Ese maldito —pensó con enojo, mirando a su compañero que mostraba aquella mirada vacía.




Varios días después. En repetidas ocasiones Jaejoong buscó a Yoochun en su casa y obtuvo el mismo resultado, Nada. Desesperado bebía cada día, a escondidas de Junsu, se encerraba en su habitación y ahí quedaba tirado casi cada noche, cuando Junsu se iba a la Universidad no lo veía en la mañana y así no lo veía con tan terribles resacas


  • Te necesito mi amor, responde mis llamadas —escribió Jaejoong en un mensaje y se lo envió a Yoochun, era el quinto mensaje de la mañana —Espero esta vez sí respondas —pensó con poco entusiasmo.


Llegó la noche y Junsu llegó de la Universidad, había pasado después de clases a la biblioteca del campus a leer un poco, se sentía fastidiado de ver a Jaejoong tan desesperado cada día, esperando porque Yoochun le respondiera aunque fuera uno solo de sus mensajes


Jaejoong tenía muchos días sin cocinar nada, casi siempre comía fuera o pedía algo para entrega, pero el mayor no comía mucho de lo que él pedía, comenzaba a verlo un poco más delgado y le preocupó que Jaejoong no se preocupara, ya que por lo general era muy vanidoso con su apariencia


La puerta de la habitación de Junsu se abrió, hacía mucho que no le colocaba el seguro, el menor dormía tranquilamente, boca arriba, con un libro sobre el vientre y su mano derecha sobre ese libro, había dejado la luz prendida. Jaejoong lo observó fijamente, tenía puesta la ropa con la que salió a la Universidad en la mañana, se acercó sigilosamente a la cama por un lado y le quitó el libro, dejándolo cuidadosamente en la cómoda, Junsu apenas si se movió


  • Junsu —susurró mientras lo observaba, dirigió su mano hacia los labios del menor y los acarició con dos dedos, deslizándolos luego hacia abajo, acarició la barbilla y bajó por el pecho, usó uno solo para redondearle el pezón derecho, Junsu se removió un poco en su lugar, sin despertar. El mayor deslizó ese mismo dedo hacia abajo hasta el ombligo, lo introdujo sutilmente por encima de la ropa y se mordió el labio inferior


Jadeó al sentir su dedo dentro del ombligo de Junsu y dejó de importarle tratar de ser sutil, llevó ambas manos a la pretina del pantalón y se lo comenzó a desabrochar, haciéndolo de manera diestra, introdujo su mano por debajo de la ropa interior y le sujetó el miembro, comenzando a acariciárselo. Junsu jadeó incómodo y abrió un poco los ojos, sin entender lo que sucedía en un inicio, hasta que despertó lo suficiente para darse cuenta


  • ¿Qué diablos? —preguntó aturdido, mirando a Jaejoong sentado a su costado, con la mano dentro de su pantalón, tocándolo


  • ¿Te gusta? —preguntó con una amplia sonrisa, Junsu le agarró la mano por la muñeca con fuerza y la sacó de su pantalón


  • ¡No me toques así! —gritó enojado, acomodándose enseguida el pantalón —Sal de aquí, ahora —ordenó


  • Hagámoslo Junsu —suplicó, acercándose un poco a él


  • ¿Sigues con eso? —preguntó molesto, se sentó en la cama y suspiró —Basta Jaejoong por favor —dijo de forma amable pero aún molesto


  • Lo necesito Junsu, por favor —volvió a suplicar, se recorrió un poco hacia arriba en la cama y estiró su mano hacia el pecho del menor, la colocó ahí —Te necesito —susurró acercándose, hasta llegar a su oreja —Házmelo —volvió a susurrar, Junsu no se movió, tan solo sintió un cosquilleo por todo el cuerpo, miró de reojo a Jaejoong, el mayor comenzó a besarle la oreja, luego atrás de ésta y bajó al cuello, Junsu cerró los ojos


  • No —respondió tajantemente, pero dejando que los labios de Jaejoong saborearan la piel de su cuello


  • Por favor —susurró sobre su piel, con la mano izquierda bajó hasta su entrepierna y lo acarició por encima de la ropa


  • Que no —abriendo los ojos le colocó ambas manos sobre el pecho y lo alejó, Jaejoong lo miró con ojos brillosos y suplicantes


  • ¡Tú no entiendes!


  • ¿Qué cosa? ¿Qué eres adicto al sexo también? —espetó con enojo, intentó levantarse de la cama pero Jaejoong le sujetó el rostro con ambas manos y le robó un beso rápido, Junsu lo apartó enseguida —No me beses —dijo limpiándose los labios


  • Sin besos, pero tengamos sexo —contestó enseguida, volviendo a acercarse a él lo abrazó con fuerza —Te lo ruego


  • Jaejoong, ten dignidad ¿Por qué me suplicas por sexo? Mastúrbate si quieres, déjame tranquilo —dijo con enojo y se levantó de la cama, empujándolo para que lo soltara, se acercó a la puerta que estaba abierta y la sujetó —Salte


  • No me importa la dignidad ¿Qué no entiendes? —contestó enojado, se acercó hasta él y le sujetó los hombros, lo empujó hacia la pared y Junsu soltó la puerta, se miraron a los ojos — ¿No te ha gustado todo lo que hemos hecho? —preguntó mirándolo casi con ternura, Junsu tragó saliva — ¿Vas a decirme que no te hago sentir nada? ¿Acaso no lo hago bien?


  • Jaejoong, basta —le volteó la cabeza y miró hacia la nada, pero eso el mayor lo aprovechó para besarle el cuello, Junsu cerró los ojos y empuñó las manos


  • Pídeme que te la chupe —susurró cerca de su oído y a Junsu se le estremeció todo —Quiero que te corras en mi cara —volvió a susurrar, el menor sintió que algo se movía dentro de su pantalón, giró su cabeza de nuevo a Jaejoong y lo miró a los ojos cuando Jaejoong dejó de besarle el cuello, su respiración se agitó


  • Chúpamela —dijo con voz excitada, el eco de su voz resonó dentro de su cerebro, no entendía como cayó, no entendía porque lo dijo, pero Jaejoong sonrió emocionado, llevó sus manos hasta el pantalón de Junsu y se lo desabrochó, cayendo a sus pies, el mayor bajó enseguida, hincándose rápidamente frente a él —No espera —contradijo arrepentido, pero era tarde, Jaejoong le bajó la ropa interior y notó como su miembro ya estaba erecto


Jaejoong comenzó a lamerlo por la punta, mientras su mano acariciaba el vientre del menor, Junsu se resignó y observó el trabajo del mayor, mirando atento, la lengua de Jaejoong trabajaba deslizándose por toda la extensión, hasta bajar a los testículos, los lamió mientras con el dedo índice sobre la punta daba algunas caricias, luego lo comenzó a masturbar al mismo tiempo que le chupeteaba los testículos. Junsu jadeaba, excitado, intentando no pensar, cerró los ojos cuando Jaejoong lo metió a su boca y comenzó a succionar, Junsu llevó sus manos a la cabeza del mayor y le guio en los movimientos, comenzando a gemir


  • Jae… Jaejoong ¡aahh! Ngh —sintiendo un agradable calor en el interior se corrió enseguida, su compañero lo sacó a tiempo y se embarró el rostro con el semen, usando su mano para sacar las últimas gotas, se acarició la boca con el pene de Junsu, lamiendo los rastros del líquido sobre este, chupeteó la punta aprovechando la sensibilidad del menor y le provocó otro espasmo


  • Sabes tan exquisito —sonrió lascivamente, relamiéndose los labios comió del semen, tomó de su mejilla un poco con dos dedos y los lamió, miró hacia arriba y buscó los ojos de Junsu, el menor desvió la mirada, avergonzado — ¿Puedo masturbarme frente a ti? —pidió mientras se ponía de pie


  • ¿Qué? —preguntó confundido, comenzando a levantarse los pantalones y la ropa interior —Te dejé hacerme sexo oral, ya deberías estar satisfecho


  • Me gusta que me miren —respondió seriamente, Junsu tragó saliva


  • ¿Y me dejarás en paz? —preguntó enojado, Jaejoong asintió, con una sonrisa —Está bien, tócate si quieres —accedió al fin, el mayor sonrió y comenzó a desabrocharse los pantalones, se sentó a la orilla de la cama de Junsu y este lo observó desde la pared cerca de la puerta, no se había movido de ahí. Jaejoong sacó su miembro por arriba de la ropa interior, sin bajarse la prenda de la parte de atrás, comenzó a tocarse lentamente, mirando a Junsu, él lo miraba también


  • Mira hacia abajo —pidió al notar que Junsu solo lo miraba a los ojos, el menor obedeció y miró su entrepierna, Jaejoong agachó la cabeza y dejó caer saliva sobre su miembro, jadeó y se agarró el pene con toda la mano, comenzando a masturbarse, dando pequeños jalones al deslizar su mano, comenzando a gemir, Junsu levantó la mirada de nuevo y le observó los gestos, distorsionados por el placer, tragó saliva y se relamió los labios sin pensar, aquello era tan perverso que quiso participar, así que se acercó a Jaejoong justo a su lado y se sentó en la cama, se asomó hacia el medio de sus piernas y también dejo caer saliva sobre el miembro de Jaejoong, éste sonrió excitado


  • Más fuerte —ordenó hablándole cerca del oído, el otro obedeció, sus gemidos cada vez más rápidos, entonces Junsu levantó su mano derecha e introdujo tres de sus dedos en la boca de Jaejoong, él los lamió sin problema, luego Junsu los bajó a su pezón izquierdo y con los tres dedos masajeó hasta que se secó la saliva, entonces usó el índice y el pulgar para sujetarle ese pezón, apretando y masajeando


A Jaejoong le comenzaron a temblar las piernas, no tardaría en correrse con ayuda de su mano, sintiendo los dedos de Junsu torturándolo el pezón, luego el menor le regaló un poco más de su saliva y luego fue hasta su hombro, lo comenzó a mordisquear, sintiendo en su oído los gemidos cada vez más desesperados de Jaejoong


  • Junsu, mírame —pidió Jaejoong en medio de un jadeo, el menor obedeció, dejó de morderle el hombro y miró su entrepierna, justo en el momento que su semen brotó hacia arriba, el mayor gimió placenteramente, sonriendo, dejó de tocarse hasta que salió lo último, Junsu le soltó el pezón y le acarició el pecho, besó un par de veces sobre su hombro y luego le acarició la cara donde no tenía de su semen


  • ¿Ya? ¿Satisfecho? —preguntó fríamente, luego se levantó de la cama y avanzó hacia la cómoda


  • Sí —respondió agitado, Junsu volvió y le dio algunos pañuelos desechables, Jaejoong se limpió la cara y el abdomen, también las manos


  • Ya lárgate de mi habitación —ordenó sin emoción, Jaejoong lo observó detenidamente unos momentos, sin duda su compañero había cambiado, desde que la relación torcida de los tres se había dado, Junsu ya no era el mismo


  • Gracias Junsu —dijo Jaejoong cuando se acomodó la ropa, se acercó a Junsu y le dio un beso en la mejilla, el menor frunció las cejas, pero no dijo nada, aunque le incomodaba que Jaejoong le besara, incluso aunque fuera solo la mejilla.




Después de aquella vez, Junsu volvió a dormir con la puerta cerrada con seguro, pero aquella medida de seguridad no alejaba a Jaejoong de todos los demás males, aunque ya no se inyectaba aún consumía marihuana de vez en cuando, fuera del departamento, además su consumo de alcohol y tabaco aumentó, mientras Yoochun continuaba alejado, ocultándose de ambos, aunque Junsu no hacía nada por buscarlo, pero Jaejoong sí, incluso una noche durmió afuera, cerca de la puerta, completamente a la intemperie que le hizo ganar tres días de fiebre


Junsu comenzaba a reflexionar si estaba haciendo bien en no ir a hablar con Yoochun, veía a su compañero destruirse poco a poco, tanto que una vez llevó a un hombre para acostarse con él, pero no lo conocía ni sabía su nombre, lo había visto en un café y ambos se atrajeron, lo llevó al departamento, pero Junsu impidió que tuvieran sexo y lo corrió del departamento, luego regañó largo y tendido a Jaejoong sobre los riesgos que eso podía traer, el mayor se contuvo por algunos días, pero en uno de esos llevó a otro hombre desconocido cuando Junsu no estaba, se acostó con él y cuando Junsu lo descubrió Jaejoong juró por todos los cielos que usó condón, pero aun así Junsu lo sentenció igual que con las drogas, si llevaba otro hombre que no conociera al departamento para tener relaciones con él, lo correría de ahí


La situación cada vez se volvía más pesada y complicada para Junsu, además que sus propios deseos lo estaban consumiendo, se masturbaba pensando en Yoochun, aunque era discreto y procuraba que Jaejoong no se diera cuenta que se tocaba por las solitarias noches, pero aun así se sentía mal con él mismo por no ser capaz de olvidar a Yoochun, recordaba sobre todo aquella tarde en el centro comercial


En total pasaron casi dos meses antes que Junsu sucumbiera, harto de la situación, la autodestrucción de Jaejoong, cogió su celular y mandó un mensaje a Yoochun


  • Maldito bastardo ¿cuánto más quieres verlo suplicando afuera de tu casa? —preguntó usando letras mayúsculas en todo el mensaje, pero no recibió respuesta, enojado marcó, pero fue ignorado enseguida, su llamada se pasó a buzón —Imbécil


Decidido cogió las llaves de su auto, fue hacia la habitación de Jaejoong y lo vio tirado en la cama, dormido, con la botella metálica de alcohol en la mano, sintió coraje y con mayor apremio salió del departamento. Gracias a que él estaba al pendiente, Jaejoong no había cometido ninguna locura como atentar contra su vida, pero se destruía de otras formas, ya ni siquiera contestaba llamadas de su familia, ni le había vuelto a suplicar por sexo, Junsu ignoraba si tenía relaciones con alguien afuera de ese departamento, porque al menos ahí ya no los había llevado


Condujo deprisa y llegó a la casa de Yoochun, timbró repetidas veces y tocó también la puerta de madera, estuvo ahí veinte minutos antes que por fin le abrieran, Yoochun lo había visto por el monitor, divertido al verlo desesperado. La sonrisa enorme y burlona de Yoochun hizo enfurecer más a Junsu, no esperó que lo dejaran entrar, se abrió paso hasta el interior, Yoochun no se opuso y cuando el menor entró cerró la puerta


  • ¿Solo aguantaste dos meses mi cielo? —preguntó socarronamente, Junsu frunció más el entrecejo, lo señaló


  • Tú, pedazo de basura ¿disfrutas que Jaejoong sufra por ti? —preguntó enojado


  • Sí, lo disfruto —admitió descaradamente —Pero no más de lo que disfruto verte retándome —dijo sin reservas, lo miró de pies a cabeza y sonrió —No tienes idea de lo mucho que estás excitándome ahora


  • Asqueroso —manifestó mirándolo con hastío, Yoochun se rio


  • Asqueroso —repitió con una sonrisa — ¿Tan asqueroso como cuando te dejabas follar por mí? ¿Así de asqueroso? —preguntó altaneramente, Junsu lo miró en silencio unos instantes y tragó saliva


  • No seas desgraciado, vuelve con él —pidió en tono sutil, evitando responder a esas dos preguntas tan llenas de burla


  • ¿Qué obtendré a cambio de soportar a la zorrita de Jaejoong? —preguntó con interés — ¿Volverte a follar? Ese sería un buen aliciente —lo miró de nuevo de pies a cabeza y Junsu sintió un escalofrío por todo el cuerpo


  • Vuelve con él, te lo suplico, está destruyéndose, me duele verlo así —pidió con ahínco, sintiendo un terrible escalofrío por todo el cuerpo


  • ¿Y qué quieres que haga? —preguntó enojado — ¿Qué me lo lleve lejos y lo haga mi esposo? A este paso tendré que soportarlo toda mi vida —espetó cansadamente, Junsu lo miró en silencio —Ya te lo dije antes, solo si tú estás en medio —sonrió con descaro, Junsu agachó la mirada unos momentos


  • ¿Y qué quieres de mí? ¿Follarme para siempre? ¿Follarnos a los dos toda la vida? Eres un enfermo


  • ¿Toda la vida? —preguntó con burla — Solo hasta que me cansen, me aburran o cuando te parezcas tanto a Jaejoong que me den ganas de pisotearte cada vez más hasta que ya no seas nada —respondió divertido, echándose a reír


  • ¿Qué te pasó? —preguntó de pronto, Yoochun dejó de reír y lo miró —Tú no eras así, eras bueno —dijo con un nudo en la garganta, recordando aquellos años cuando lo conoció, cuando ambos eran buenos amigos


  • ¿Soy malo? —preguntó con poca seriedad, pero no divertido, algo dentro de él se movió pero lo ocultó muy bien


  • Eres cruel, depravado, inhumano —explicó Junsu sintiendo un fuerte escalofrío, pero Yoochun lo miraba casi con tanta tranquilidad que asustaba — No, yo no me enamoré de ti conociéndote así —dijo con tristeza


  • Tú qué sabes —respondió al fin — ¿Qué sabes de cómo soy? No sabes quién soy —espetó enojado, ya no podía fingir, Junsu abrió un poco más los ojos, pero se quedó callado —Todos creyeron que podían pasar sobre mí, que yo era su guiñapo, que los sacaría de la miseria, que podía resolver sus patéticas vidas, todos ellos eran imbéciles, toda mi familia es un asco —dijo enojado, acercándose cada vez más a Junsu, este retrocedía, tragando saliva —Pero fueron muchos años de abuso ¡Estoy cansado de ser la burla de todos! Ahora todos serán mis juguetes —su mirada, frágil y vacía hizo estremecer a Junsu, sintió lástima por Yoochun, tanta lástima como no sintió nunca por nadie, entonces entendió porque él y Jaejoong habían congeniado desde el primer día, uno tenía sed de humillación, de ser visto como un Dios, el otro sentía sed por ser sometido, dispuesto a rebajarse por cualquiera que le diera aunque fuera un poco de “amor”


  • Siento pena por ti —respondió al fin Junsu, tragó saliva y miró fijamente a Yoochun a los ojos, éste bufó, molesto


  • Siente lo que quieras, no volveré con esa puta —sentenció convencido —A menos claro, que me la folle junto contigo —sonrió victorioso, Junsu negó varias veces con la cabeza


  • Eres tan despreciable —lo miró de pies a cabeza con decepción y le dio la espalda, avanzó hacia la puerta


  • ¡No aguantarás más! —gritó y lo hizo detenerse —Si ya viniste a pedirme que vuelva con él lo harás de nuevo una segunda, con él dispuesto a ser mi perra otra vez —auguró con una sonrisa retorcida, Junsu giró la cabeza y lo miró con tristeza unos segundos, sin decir nada siguió su camino y salió de la casa, Yoochun enojado agarró lo primero que encontró y lo tiró al suelo, luego lo pateó —Imbécil ¿Por qué te me resistes tanto? —se preguntó confundido




Junsu manejó despacio de regreso al departamento, recordando todos los detalles de su desastrosa conversación con Yoochun, cada palabra le resultó escalofriante, sabía que antes de la herencia él cargó sobre sus hombros todos los problemas familiares, que a temprana edad se hizo cargo de su madre enferma, que su hermano extremadamente dependiente de él lo obligó a olvidar sus propios sueños, pero incluso sabiendo esas cosas, Junsu no comprendía por qué Yoochun era tan cruel


Llegó al departamento con la moral baja, desde la puerta vio a Jaejoong de espaldas, estaba dentro de la cocina, Junsu cerró tranquilamente la puerta, miró atento la figura de su compañero, parecía extraña


  • ¿Jaejoong? —preguntó confundido, acercándose poco a poco a la cocina


  • No creí que llegaras tan temprano —respondió, con voz nerviosa, Junsu frunció el entrecejo, su compañero no volteaba, solo podía verle la espalda pero él siguió acercándose, notó que el mayor tenía las manos hacia delante en vez de los costados, llegó hasta la barra desayunador y vio el cuerpo completo de Jaejoong de espaldas, en el suelo comenzaban a caer gotas grandes de sangre


  • ¿Qué hiciste idiota? —entró rápido a la cocina y volteó a Jaejoong, el cuchillo de cocina que sostenía en su mano cayó al suelo, solo había alcanzado a cortarse una muñeca, Junsu le agarró esa mano rápidamente y tomando una toalla de cocina se la envolvió alrededor, luego lo miró a los ojos con enojo —Deja de hacer idioteces por ese imbécil


Asustado agarró el vendaje improvisado y a pesar de este hizo presión en la herida, llevó a Jaejoong hacia la puerta aunque al principio se resistió, pero Junsu lo obligó a salir del departamento, lo llevaría al hospital, la toalla de cocina ya estaba muy manchada de sangre y Junsu temió que hubiera hecho un corte muy profundo y peligroso, así que manejó deprisa


  • Déjame morir, ya estoy cansado —dijo con voz débil


  • No digas estupideces


  • Lo de las pastillas fue porque quise llamar la atención de Yoochun, pero ahora es en serio, por eso elegí algo más rápido —confesó con una sonrisa, cerró los ojos y apoyó la cabeza en el respaldo del auto


  • Cállate, ya mero llegamos —respondió nervioso, temiendo chocar debido a la velocidad con la que conducía, pero llegó bien hasta el hospital, detuvo el auto a la entrada de urgencias, Jaejoong había perdido el conocimiento, lo ingresaron rápidamente y a él lo obligaron a quitar su auto del área de ambulancias, buscó estacionamiento y regresó al Hospital, esta vez no llamaría a sus familiares, ni a Yoochun, incluso se sentía menos nervioso que la primera vez, pero ahora el suceso lo hizo reflexionar


Junsu esperó casi dos horas para obtener noticias, al principio no querían decirle nada a él, pero luego de inventar una historia de que la familia de Jaejoong había salido de viaje fuera del país le dejaron saber e incluso pudo verlo en ese instante. Junsu entró en la habitación y Jaejoong estaba semiinconsciente, recibiendo una transfusión de sangre, tenía una venda en la mano


  • ¿Por qué? —preguntó Jaejoong con voz débil, mirando a Junsu que se acercaba a su cama — ¿Por qué no me dejas morir? —preguntó con la misma voz débil, ésta vez quebrada, pero incluso para llorar estaba débil


  • Porque tu vida vale mucho más que ese amor ciego y estúpido que sientes por él —respondió sin dudar, Jaejoong sonrió sarcásticamente


  • Mi vida solo tiene sentido con él —respondió despacito, casi a punto de dormir


  • ¿Por qué? No tiene sentido, te trata como una basura, no, peor —preguntó confundido, mirándolo con desesperación, Jaejoong sonrió


  • Porque yo estaba solo —respondió abriendo un poco más los ojos, aun mostrándose débil, Junsu lo observó firmemente —Y él se fijó en mí, y vio lo que nadie más vio, se vio a sí mismo —sonrió con ilusión —El notó mi soledad, porque él también estaba solo —explicó antes de quedarse dormido, Junsu sintió unos deseos enormes por llorar, sin siquiera saber por qué, pero solo agarró la mano de Jaejoong que descansaba vendada sobre la cama y la besó.


Permaneció a su lado el resto de la noche y al día siguiente le dieron el alta, Junsu tuvo que tomar una decisión o la vida de su compañero la siguiente vez no terminaría con la misma suerte que las anteriores.

N/A. Hola! Gracias por la espera, ¿Cómo creen que terminará esto? No será un final feliz, eso si lo advierto. Gracias por seguir esta historia

2 comentarios:

  1. OOOHHHH cómo que Final??? Tan Pronto??? DIOS QUE CAPI TAN FUERTE. verdaderamente lleno de depresión y mucha desolación.Te juro que cuando un fic incluye drogas y autodestrucción me dan ganas enormes de llorar. Jae oh mi flaquito������ no se por qué pero creo que el si tiene esa tendencia depentiente autodestructiva muy en el fondo. Aahhh niña ve todo lo que me haces concluir?¡.¡ Chunnie hizo que la piel se me erizara tengo muchas caganas de abrazarlo, sufre mi pobre ratón y tengo miedo del final.

    ResponderEliminar
  2. "Se fijó en mí, y vio lo que nadie más vio, se vio a sí mismo..." D= me llegó, te lo confieso. Jaejoong me da mucha, pero mucha lástima, necesita que lo pisoteen para ser feliz, es un dependiente emocional y eso lo destruirá, lo presiento

    ResponderEliminar

Deja tu comentario \(*O*)/ ♥ ♥
o más bien... deja tus pensamientos pervertidos grabados en esta entrada XD