Lovestrong - Cap. 1

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Adiós
Hola, espero que estés bien y ya hayas cenado, no pude hacer la comida, porque estaba tan triste que me hubiera quedado horrible, además como cada día llegas más tarde, lo más probable es que hubiera quedado abandonada y yo no estaría para botarla. Por lo que me dediqué a continuar esta carta que la comencé a hacer hace una semana, pero la rompía a cada rato, porque no quería que esto se hiciera realidad, quería retrasarlo, o mejor aún, que nunca ocurriera, pero ¿sabes qué?, no puedo seguir con la venda en los ojos y pretender que nada pasa y no sabes cómo duele, no sabes cómo. De sólo pensar en no volver a verte, hace que mi corazón se detenga, para que luego lata sin control y después comience a fallar la respiración, como si mis pulmones de a poco se fueran quedando sin aire.
Al principio pensé que no podría vivir sin ti, y creo que en el fondo aún lo pienso, pero alguien me dijo que nadie muere de amor, que te sientes por mucho tiempo muerto por dentro, pero sales adelante, ¿crees que lo logre?, que logre superarte, no olvidarte, porque jamás podría olvidarte, eres mi primer y más grande amor y lamentablemente para mí, lo serás siempre, pero aprender a vivir sin ti, ¿realmente crees que lo pueda lograr?, pues espero con todo mi corazón que lo pueda hacer, me debes desear suerte, ¿vale?, porque la necesitaré.
Sabes quién me dijo que nadie muere de amor, pues un nuevo compañero de trabajo, Junsu dice que es muy apuesto, yo no sé qué opinar, porque aunque no me creas, desde que estaba contigo nunca me fijé en el aspecto de alguien más. Llegó a la empresa hace exactamente dos meses, pero siento que lo conozco de toda la vida, que extraña sensación, ¿no crees?, jamás me había pasado, cuando le conté esto, me dijo que a él le pasó lo mismo, que éramos como almas gemelas, “soulmates”, yo inmediatamente le informé que estaba enamorado, le conté de ti, como te llamabas, a que te dedicabas, como nos conocimos, lo recuerdas ¿cierto?, yo lo recuerdo como si fuera ayer, cuando tropecé y te empapé con el agua que estaba tomando, me gritaste, porque era tu primer día en la escuela y que impresión ibas a dar si llegabas todo mojado, me asustaste, porque a pesar de que eras menor, eras más alto que yo y como te vi tan enojado te prometí que lo arreglaría, recuerdas que te ofrecí lo que me pidieras y lo único que me pediste es que te acompañara a todos lados, y te enseñara la escuela, después no nos separamos jamás, y yo fui el ser más feliz del mundo. Pero ya no lo soy más y también se lo conté, ¿te molesta?, lo siento si es así, pero ya te lo dije, a él le podría contar todo. Le conté también que me estás rompiendo el corazón lentamente, que cuando acabes de romperlo completo moriré y fue cuando me dijo esa frase, dice que hay una canción que habla de eso también. Es un amante de la música, le gusta componer y tocar el piano, a veces toca en un bar de un amigo suyo que queda cerca de su casa, me invitó a que lo fuera ver, yo quería ir contigo, pero para variar cuando te llamé, me dijiste que no podías que estabas muy ocupado y llegarías tarde, así que sin pensarlo lo llamé y le dije que iría solo. Fue genial y fue una gran noche, pero bebí demasiado, así que tuvo que traerme a casa y ¿adivina qué?, tú todavía no llegabas, ya había perdido la cuenta, de cuantas noches me dejaste solo y ni siquiera recibía una llamada, solo mandabas esos mensajes, que últimamente empecé a borrar antes de abrirlos siquiera.
Quería odiarte, no sabes cómo quería odiarte, lo intenté, pero siempre que comenzaba a intentar odiarte, en las mañanas amanecía en tus brazos, no sé cómo lo hacías, pero estaba claro que era yo, que extrañándote buscaba tu calor en las noches, pero agradecía que no me apartaras. Al despertar sentía tu esencia, ese aroma de tu piel, tan tuyo y tan mío, que por esos segundos hasta que te levantabas, yo me sentía tan feliz, que no pude odiarte nunca, ni siquiera ahora, no te puedo odiar, no puedo, pero no lo entiendo sabes, ¿porque dicen, que del amor al odio hay un paso?, si yo lo único que puedo hacer es amarte, porque no puedo odiarte, si te pudiera pedir una cosa ahora, sería eso, que me dejes odiarte, para ver si de esa forma pueda aprender a vivir sin ti más rápido.
Finalmente después de un día agotador me invitó a su departamento, yo te iba a llamar para avisarte, pero que sacaba, si ya a esas alturas no te importaba nada de mi ¿cierto? en esos momentos me preguntaba si alguna vez te importé, pero me di cuenta que era injusto, y sólo hablaba mi amargura,  porque tú me amaste y me lo demostraste muchas veces, desde el día que nos conocimos. Es sólo que se te acabó el amor, pero eso siempre pasa ¿cierto?, por eso espero que se me acabe a mí también, sé que lo lograré. Pero te lo voy a repetir de nuevo, cuando ese día llegué, no significa que te olvidaré, porque jamás lo haré, jamás, te lo prometo.
Su departamento era pequeño pero muy lindo y ordenado, después de invitarme unos tragos que me los tomé de un sorbo, no me quiso dar más, porque no me quería ver en el estado de la otra vez. Siempre me gustó beber, pero en el último tiempo me costaba controlarme, a veces tomaba solo en casa, pero a pesar de lo mal que me podía hacer y me sentía al otro día, me aliviaba sabes, el quedar en ese estado de somnolencia, lograba disminuir el dolor que cada vez era más grande. Después de comer lo que ordenó, porque dice que no es muy bueno para cocinar, me llevó a su piano, era hermoso y de color blanco, por supuesto le pedí que tocará una canción, y algo avergonzado me confesó que me había escrito una, ¿puedes creerlo?, me quede con la boca abierta y comenzó a tocar y cantar la melodía con la letra más hermosa que haya escuchado hace mucho tiempo, ¿sabes que pensé en ese momento?, ¿qué de especial hay en mi para inspirar tales palabras y notas?, y me di cuenta de lo poco que me quiero a mi mismo, y no lo merezco, no merezco esto que me estás haciendo, y le di las gracias de todo corazón, le di un abrazo muy apretado y me vine para la casa para esperarte y hablar contigo. Te esperé tanto, que no pude más y bebí un poco, no quise emborracharme porque tenía la mínima esperanza de que llegaras, pero no lo hiciste, así que me fui a la cama para variar como todas las noches, muy triste.
Pero cuando llegaste finalmente, te sentí. Sentí tus pasos, cuando te quitaste el terno de tu traje, la corbata y la camisa para terminar con el cinturón y finalmente los pantalones, no sabes cómo quería girar en la cama y enfrentarte, preguntarte porque ya no me quieres, porque ya te importo tan poco, porque, porque, porque, pero me paralicé, tenía tanto miedo de que confirmaras todo mis temores, tenía miedo de no poder soportarlo, tenía miedo de morir, aunque ya me hayan dicho que no me podría morir por esto, pero mientras me acerco al final de esta carta, me siento con menos vida, ¿es eso posible?, no lo sé, pero no quiero terminar, por eso perdona si es tan larga, pero mi amor, no quiero comprobar si moriré o no, no quiero saberlo.
Como el cobarde que soy, no me di la vuelta y no te enfrenté, pero tu hiciste algo que me paralizó aún más que todos mis temores, una vez te tendiste en la cama, pusiste tus manos en mis hombros los acariciaste levemente y besaste mi cuello y yo sentí que mi corazón comenzó a funcionar mal, se desbocaba y se paraba de repente, creo que lo echaste a perder, pero es lógico ya que un corazón roto no puede funcionar bien. Luego de eso me acercaste a tu cuerpo y descubrí que tú eras el que me abrazaba y no yo a ti y en vez de sentirme feliz, tuve tantas ganas de llorar que ni te lo imaginas, espere que durmieras para comenzar a hacerlo y me di la vuelta y te abracé tan fuerte que creo reclamaste en tus sueños, lo siento.
¿Te sentías culpable?, por eso me abrazabas antes de dormir, si era eso, me alegra que al menos sintieras algo por mí. ¿Sabes que pensé en ese momento?, creí que aún teníamos esperanza, que aún sentías algo por mí. Que tonto soy, pero fui muy feliz esas horas que duró mi ilusión, ¿sabes porque duró tan poco?, porque te vi, te vi con una mujer y tus padres en un restaurante cerca de dónde trabajo, ni siquiera lo pudiste hacer menos obvio, pero como ya yo te daba lo mismo, poco te importaba si te veía o no, ¿cierto?, y todo fue tan claro en esos momentos, tus padres te habían conseguido una novia, siempre te quisieron casado con una linda esposa y con hermosos hijos, pero ilusamente pensaba que habían desistido, ya que al poco tiempo que comenzamos a vivir juntos se comenzaron a acercar y nos invitaron a visitarlos muchas veces, de hecho no te había contado pero tu madre me llamaba de vez en cuando, pero cómo te iba a contar, si ni siquiera te veía. De verdad pensé que me habían aceptado, pero a estas alturas todos me engañaban ¿cierto? ¿Soy tan estúpido, que todos se pueden reír de mí?, eso pensé, pero recordé la canción que me dedicaron y no, no lo soy, no soy un estúpido, quizás un confiado que espera lo mejor de las personas y un soñador que creía que me haría viejo a tu lado y un hombre muy enamorado pero no un estúpido, eso no. Paré de llorar cuando pensé en esa canción, y lo llamé, le pedí si me podía recibir por unos días, mi primera opción fue Junsu pero tú sabes dónde vive y lo más probable es que si me quisieras buscar irías ahí, ¿ves? Aún tengo fé de que me quieras buscar, pero no lo harás y está mejor así, no quiero verte más, al menos no en persona, porque igual me llevé tus fotos y no borraré las del móvil, cuando me muera de ganas de verte las miraré, y no saldré corriendo a buscarte, por eso me las llevo, espero no te molestes, porque me lleve unas donde estás muy pequeño, las de la escuela y unas con tu familia, pero si las quieres de vuelta le diré a Junsu que te las entregue, lo siento de nuevo. Ya es el final y apenas estoy respirando, estoy creyendo menos en la canción y en mi nuevo amigo, pero debo terminar.
Ya no tengo más que decirte, y como soy un hombre muy enamorado te deseo lo mejor, que tengas tu familia feliz, que te cuides y comas todas tus comidas, que si se me quedó algo no lo botes, pásaselo a Junsu por favor, que si aún te importó un poquito, deséame éxito, que lo necesitaré, que jamás, jamás, jamás, jamás te olvidaré y atesoraré los recuerdos que me diste que son los más maravillosos de mi vida. Te amo.
Jae.
Una vez terminó de leer la carta la releyó unas diez veces más, algo debía estar mal, esto no podía ser verdad, él no podía estar abandonándolo. Fue corriendo como pudo a su habitación, con las piernas tambaleantes, revisó todo y ya no quedaban rastros de que compartiera con alguien esa habitación, la que nunca se sintió tan vacía y fría como ahora, luego corrió por todo el departamento, el baño, la cocina, la sala, el estudio y no quedaba ninguna señal de que compartiera el departamento con alguien. Tuvo que respirar hondo muchas veces para calmarse un poco y no entrar en pánico, comenzó a llamarlo a él y a Junsu que por supuesto no le contestaron ninguna de las llamadas, ¿qué le pasaba a Junsu?, él igual era su amigo, por lo que debería ayudarlo también, pero claro, él era el malo de la película, ¿cierto?, pensó Changmin con amargura. Cuando el miedo lo comenzó a invadir, se golpeó la cabeza con la puerta de la habitación y salió corriendo, a lo mejor no se había ido hace mucho tiempo y si corría muy rápido lo alcanzaría.
Cuando abre rápidamente la puerta del departamento, lo ve, de pie, con los ojos bien abiertos, rojos y vidriosos, con la llave en la mano estirada, ya que estaba a punto de abrir la puerta.
-Vine por algo que se me quedó. –Fue lo único que sale de su boca, con una voz muy débil. En ese momento suena su móvil, pero antes de siquiera ver quien era, Changmin se lo quita de las manos, como lo supuso se veía un nombre que no conocía pero se imaginaba quien era.
-Quiero que me escuches con atención, él es mío, solo mío, si crees que me lo vas a quitar primero me tienes que matar, ¿me escuchaste bien? MÍO. –Le gritó al móvil, para luego tirarlo lejos,  mientras tomaba fuertemente de la muñeca de Jaejoong y lo hacía entrar a la fuerza al departamento, cerrando con la misma intensidad la puerta.

8 comentarios:

  1. Anónimo8/07/2016

    Changmin le esta rompiendo el corazón a Jae
    Que es lo que pasara?
    Estoy ansiosa por seguir leyendo
    Me ha encantado

    atte. Alexi

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  2. Ooooomg!!!!! Que pasaraaa? CHANGMIN hace sufrir a mi Jae!!!! Que todo sea un malentendidoooo siguee

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Tengo la ligera impresión que Jae está malinterpretando las cosas con Changmin. Tal vez solo sea la paranoia de creer que está haciendo otras cosas que no sean relacionadas al trabajo. Yo creó que lo que el necesita es perder el miedo y hablar más a fondo del porqué del distanciamiento de Min. Espero que esto se solucione pronto, muy buena la trama, te felicito. :D

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  5. Asdfghjklñ.
    /-\♡
    ... Quiero la continuación. ♡

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  6. Asdfghjklñ.
    /-\♡
    ... Quiero la continuación. ♡

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  7. Pues Jae ya plasmo en una carta su sentir, ahora corresponde a Changmin aclararlo y ojalá todo sea un mal entendido.

    Gracias!!!

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