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Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

A Not So Pampered Pet

Título: A Not So Pampered Pet (Una mascota no tan mimada)
Autor: be-ddelusionall
Traductor: Soulmate
Pareja: Yoochun/Jaejoong (principal), Changmin/Junsu
Género: Lemon
Estado: Terminado
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Capitulo 1
Capitulo 2
Capitulo 3
Capitulo 4
Capitulo 5
Epílogo


Créditos (Imagen): vik720@LiveJournal

A Not So Pampered Pet. Cap 1

“Ven aquí, gatito, gatito”



“Ven aquí, gatito, gatito".

Jaejoong se asustó y caminó rápidamente a través del oscuro callejón. Giró las orejas y escuchó tres pares de zapatos. Su corazón se aceleró. Vivía cerca del bar y casi siempre llegaba a casa sano y salvo. Casi siempre.

Estos hombres deben haber estado esperando a que su turno acabe.

Una mano se posó violentamente en su hombro haciéndolo girar. Jaejoong aprovechó el momento y lo atacó con sus garras, lastimando la mejilla del hombre. Pero Jaejoong no era tan fuerte como parecía, y además había tres de ellos. Él luchó hasta que chocó contra la pared. Su cabeza golpeó contra el bloque de ladrillos. Estaba demasiado atontado como para continuar, cayó y se abalanzaron sobre él, desgarrando su ropa
y golpeándolo. El cemento frío golpeó sus muslos desnudos. Los dedos se apoderaron de sus tobillos y de sus brazos, sosteniéndolos fuertemente. Gritó mientras le pisaban la cola.

El dolor le atravesó el cuerpo cuando el primer hombre lo penetró.
Él maulló cuando le jalaban las orejas. Los hombres se reían y Jaejoong se dio por vencido. Mejor era salvar sus fuerzas.

Las lágrimas caían por sus mejillas. Ruegos y suspiros explotaban en su garganta mientras los hombres cambiaban de posición. Jaejoong se acurrucó y gritó.

Un disparo retumbó en el callejón, Jaejoong
lloró. Los hombres se alejaron de él y de inmediato trató de cubrirse. Otro disparo, y los hombres escaparon, las pisadas se iban desvaneciendo mientras otro par de pasos se acercaban a él.

"¿Estás bien? Ellos estaban… Eres un gato." Suspiró.

Jaejoong se cubrió el rostro de la vergüenza.

"Vamos. Levántate".

Jaejoong se sacudió mientras las fuertes manos lo agarraban del brazo. Gritó cuando el dolor recorrió sus costillas y columna. La forma vaga de un hombre lleno su nublada visión.

"¿Dónde vives?"

Jaejoong tosió y señaló hacia el callejón.

“caminando solo en un callejón, dios, te lo estabas buscando " Sus brazos se abalanzaron sobre los hombros del hombre. Se le revolvió el estómago cuando se levantó. Jaejoong se aferró a él con desesperación y el hombre lo cargó en sus brazos.

Jaejoong se había calmado cuando llegaron a su apartamento. El hombre lo soltó y con sus manos temblorosas Jaejoong abrió la puerta. Estaba orgulloso de su apartamento, porque la mayoría de los gatos no tenían dónde vivir o vivían con sus dueños como mascotas. Todo lo que estaba en esa habitación, Jaejoong lo había pagado. Había una almohada grande en una esquina, y una pequeña cocina al costado. Tenía un sofá desgastado y una mesa. Una sola puerta que dirigía al baño. Todavía estaba en busca de una armario barato, por lo que la mayoría de su ropa estaba doblada en pilas ordenadas y algunos de sus vestuarios de trabajo estaban colgados en los ganchos por encima de la almohada.

"¿Q-Quieres…-"



El hombre agarró a Jaejoong por los hombros haciendo que levantara el rostro. Era atractivo, tal vez tendría menos treinta años. Tenía el pelo largo, castaño y las mejillas redondas. Jaejoong se sonrojó y bajó la vista. Usaba ropa fina y su camisa estaba manchada de semen y sangre.

"Lo…Lo siento," dijo Jaejoong, agarrando con fuerza la camisa. "Esta arruinada, puedes agarrar una de las mías, me refiero si... si tu quieres yo..." Se mordió el labio inferior con un colmillo y sintió que quería llorar de nuevo.

El hombre limpió sus mejillas. "Eres muy hermoso."

Jaejoong se ruborizó y se quedó boquiabierto, ya que, por supuesto, este hombre no querría nada más que sexo de él. Sus manos se deslizaron por la piel de Jaejoong haciendo que arqueara el cuello, casi ronroneando bajo las suaves caricias. Los otros dedos encontraron su collar, su identificación tintineaba, y el hombre estaba sorprendido.


Así que Hero?


Jaejoong tragó saliva y asintió. Odiaba llevar un collar, pero un gato sin identificación estaba inmediatamente disponible.

“Deberías ir a bañarte”

Jaejoong abrió los ojos, confundido

El hombre sonrió y Jaejoong sintió sus rodillas temblar.

“Has pasado por mucho esta noche. Anda a bañarte y yo te te haré algo de comer, ¿tienes comida aqui?”

Jaejoong asintió

Él seguía sonriendo. Con las manos acariciando sus mejillas, el hombre se inclinó y le dio un suave beso en los labios. Él gimió, profundizando la caricia. La respiración de Jaejoong se aceleró, abriendo su boca. La lengua del hombre recorrió sus labios y luego la introdujo en su boca. Jaejoong no se negó a eso, e incluso después de un momento él hizo lo mismo. Este hombre lo había salvado. Jaejoong le debía algo.


El hombre se alejó, con los ojos cerrados. Le susurró una disculpa y luego con un poco de fuerza, empujó Jaejoong hacia el baño. "Anda".

Jaejoong se lamió los labios, pensando en él mientras caminaba por la habitación. El hombre se volteó. Su erección se notaba a través de su pantalón de vestir. Parecía que era rico. Jaejoong se preguntó qué había estado haciendo en ese callejón oscuro.

Tomó los restos de su ropa y los tiró a la basura. De todos modos no le gustaba esa camisa. Prendió la ducha y esperó a que el agua helada se volviera cálida. Se estremeció mientras entraba. Para dejar de pensar en la violación, se preguntó qué podría hacer para agradecerle al hombre por haberlo ayudado. Jaejoong había sido violado antes, eso pasa cuando eres un gato en esta parte de los callejones. Pero nunca por tres a la vez, y la mayor parte del tiempo, el podía defenderse de los ataques.


Esos tres hombres estaban a punto de matarlo.

¿Otro gato muerto en las callejones? A nadie le importaría.

Jaejoong cerró el agua, sin sentirse limpio pero estaba libre de sangre y semen. Un moretón estaba apareciendo en sus costillas, había otro en su cadera y habían innumerables marcas de mordidas y chupetones por todo su cuerpo.

Yunho iba a estar tan furioso de que él no pudiera desnudarse en el trabajo por unos cuantos días.

Temblando, se ató una toalla a la cintura y salió del baño.

El hombre se sentó en su sofá y se puso rápidamente de pie cuando Jaejoong apareció. "¿Estás bien?"


Jaejoong asintió. "Sólo es otro día más…."

"¿Qué?"

Jaejoong sonrió y negó con la cabeza. "No es la primera vez que he sido violado".

"Pero ese moretón…"

"Es sólo un moretón"

Jaejoong encontró un par de boxers y un pantalón, pero cuando dejó caer la toalla, el otro dijo: "Espera."

Jaejoong cerró los ojos por un momento. Esperaba que el hombre no quisiera sexo, esos hombres habían desgarrado su cuerpo. Se dio la vuelta. "¿Qué?"

El hombre lo miró de pies a cabeza, lamiéndose los labios. Otra vez su erección era prominente en sus pantalones.

Jaejoong se acercó a él, fácilmente se puso de rodillas y frotó su cara contra el bulto y ronroneó. "¿Puedo meterlo en mi boca?"

El hombre se estremeció y dijo: "N-no, yo... lo siento... yo..."

Jaejoong alzo sus brazos. El cinturón tintineó a través de la hebilla, retirándolo. Sus manos agarraron el cabello de Jaejoong. Jaejoong apoyó sus manos en las caderas del hombre. Con sus labios y la lengua, desabrochó el pantalón y bajó la cremallera. Frotó su cara una vez más y luego abrió la boca alrededor del bulto cubierto con tela.

El hombre gimió. Su mano izquierda en el cabello de Jaejoong, y agarró el cinturón.

"Las manos en tu cabeza", le exigió en voz baja. Casi como si le estuviera dando permiso a Jaejoong de decirle que no. Él no lo haría. Jaejoong siguió jugando con el pene del hombre y puso sus manos sobre la cabeza. El hombre las ató con el cinturón, dejando un extremo largo para jalar de el.

La cola de Jaejoong se meneaba por las ansias.

El hombre se quitó los boxers y su pene se liberó golpeando a Jaejoong en la cara. Abrió la boca, capturando la punta entre sus labios. El hombre jaló del cinturón embistiendo hacia delante, en su boca, en su garganta.

El gruñó, acelerando, no dándole tiempo a Jaejoong para que haga algo. Él mantuvo su boca abierta mientras movía su lengua. El aliento del hombre se aceleró, jadeando su nombre de mascota una y otra vez. Su pene palpitaba por el reciente orgasmo. Jaejoong apretó su garganta, deteniendo las embestidas. Inclinó la cabeza, tomándolo más profundo una y otra vez. El semen inundó su boca, lo estaba tragando. El hombre se apoyaba sobre él, agarrando sus hombros. El cinturón cayó al suelo.

El hombre estaba jadeando y luego colapsó en sus rodillas quedando al nivel del otro.

Jaejoong se quedó de rodillas con las manos sobre la cabeza, viéndolo mientras se recuperaba. Se lamió los labios, atrapando el semen que estaba en su barbilla.

El hombre gimió y se cubrió el rostro. "Lo siento".

"¿Por qué?"

"Yo..." rápidamente desabrochó el cinturón y frotó las muñecas de Jaejoong besando las marcas rojas.


Jaejoong sonrió. "Si yo no hubiera querido no lo hubiera…"

"Lo siento de todos modos."

Jaejoong se apoyó en su cuerpo. "Tú me salvaste. Te mereces algo por eso."

"No me hace mejor que los que te atacaron."

Jaejoong se empezó a reír. Utilizó los hombros del otro para ponerse de pie y luego se dio la vuelta, dirigiéndose a su cama. Dejó la ropa en el suelo y se subió a la almohada, estirando sus brazos. Le dolía todo. Se recostó sobre su estómago, meneando la cola en el aire.

"Dios", susurró el hombre.

Jaejoong lo miró con los ojos medio cerrados."Gracias por tu ayuda. Lo siento, pero estoy muy cansado. Yo ..."

"¿me puedo quedar?"

Los ojos de Jaejoong se agrandaron, abriendo la boca de la sorpresa

El hombre miró a otro lado. "N-no importa. Yo... ya me voy.

"puedes quedarte", dijo Jaejoong, volteando la cabeza antes de que el hombre pudiera mirarlo a los ojos de nuevo."Ven échate conmigo."

Pasaron unos minutos antes de que el hombre se moviera. La almohada de Jaejoong se amoldó a su cuerpo al echarse. Jaejoong suspiró y se acurruco aún más contra su pecho desnudo. El brazo del hombre se colocó alrededor de su cintura.

"Mucho mejor", dijo Jaejoong mientras el otro colocaba la manta encima de ellos.

"Nunca me preguntaste cuál era mi nombre."

"¿Es necesario que lo sepa?"

"¿Quieres saberlo?" él respondió.

Jaejoong se apoyó en un codo para poder verlo.

El dedo del hombre recorría el collar del otro.

"tu no sabes mi nombre", dijo Jaejoong.

Frunció el ceño. "¿Cuál es tu nombre?"

"Hero".

"Mi nombre es Yoochun".

Jaejoong sonrió, y dijo: "Es un placer conocerte." Luego besó los labios de Yoochun por un momento, tan suaves. "Gracias por tu ayuda, Yoochun-shi".

Se acurrucó más cerca de Yoochun, los labios apretados contra su hombro, su cola a través de sus dedos. Era fácil quedarse dormido en sus brazos.

(=^ェ^=)

Jaejoong se despertó solo. Frunció el ceño, y se dio la vuelta con cuidado. Todo su cuerpo le dolía. La luz del sol se colaba por la única ventana. Había un pedazo de papel al lado de la almohada, y se dio la vuelta para leerlo.

Jaejoong (hice trampa y miré tu permiso de trabajo.)

Jaejoong sonrió y negó con la cabeza. Siguió leyendo.

Gracias por dejar que me quede, aunque yo no lo merecía después de usarte de la manera en que lo hice. Por favor, cuídate mucho. Tal vez algún día nos volvamos a ver.

- Park Yoochun -

PD: Tomé tu oferta de la camisa. Espero no haber agarrado tu favorita.



Jaejoong suspiró y guardó la carta. Esto significaba mucho para él. A un ser humano normal no le importaría, lo habrían violado y abandonado. No hubieran dormido con él ni tampoco lo hubieran abrazado firmemente.

Con otro suspiro, Jaejoong se levantó y se vistió. Tenía que llegar al trabajo y afrontar las consecuencias.

Yunho lo comprendió como siempre lo hacía. Jaejoong no resultó tan herido como las veces anteriores. En una ocasión, sus atacantes le rompieron la pierna. Yunho le dio los siguientes tres días para que descansara. Habían días en el que Jaejoong no se recibía su salario, y días en el que tenia que tenia que hacerle sexo oral a Yunho para que lo dejara continuar con su trabajo.

A Jaejoong no le importaba. Dudaba de que Yunho lo despidiera, pero jugar con el era divertido, Yunho lo llamaba "Jaejoong" no "Hero" cuando estaban juntos.


Tres noches más tarde estaba de vuelta atendiendo en el bar, desnudándose e inclinándose para los clientes especiales de Yunho. Su noche con Yoochun la nombró "recuerdos de cuando las cosas son difíciles" y Jaejoong continuó con su vida.

(=^ェ^=)

Fueron tres semanas más tarde, cuando Jaejoong se encontró en una situación muy familiar.

"Ven aquí, gatito, gatito".

Era la misma voz, las mismas pisadas y Jaejoong corrió. El otro lo persiguió y lo alcanzó con facilidad, estrellándolo contra el suelo. La respiración de Jaejoong estaba muy agitada y el hombre le dio un puñetazo en la parte posterior de la cabeza una y otra vez. Jaejoong cerró los ojos y trató de protegerse con las manos.


Se escuchó un disparo en el callejón, y el hombre cayó lejos de él.

Jaejoong se movió con rapidez, apoyándose contra la pared. El hombre yacía boca abajo había un charco de color rojo debajo de él. Jaejoong se cubrió el rostro cuando el otro hombre se acercó a él. Miró a través de sus dedos. El hombre soltó un bufido de disgusto y pateó el cuerpo sin vida. Cuando se dio la vuelta, Jaejoong se quedó en estado de shock.

"Y-Yoochun?"

Se arrodilló junto a Jaejoong y acarició sus mejillas. "¿Estás bien? ¿Te lastimó?"

"Tu... tu…tu lo mataste."

" ¿Y qué? Él te estaba lastimando." Yoochun agarró a Jaejoong por el brazo y lo levantó. Jaejoong no sabía qué decir, así que él enterró su rostro en el cuello de Yoochun y dejó que lo cargara hasta su casa.

Un poco nervioso, Jaejoong entró a su apartamento. Tan pronto como la puerta se cerró, Yoochun lo abrazó.

"¿Seguro que no estás herido?" Yoochun susurró, acercándolo más a su cuerpo.

Jaejoong con la cabeza en el pecho de Yoochun. "N-no. Estoy bien. Una vez más, gracias."

"Haría cualquier cosa por ti", dijo.

Jaejoong nunca creía cuando un hombre le decía eso. Pero Yoochun hizo todo por él, incluso mató a un hombre.


Jaejoong levantó la cabeza, y sus labios se encontraron. Profundizando el beso de inmediato, aferrándose a la chaqueta de Yoochun. Yoochun gruñó y se la quitó. Jaejoong agarró el borde de su camiseta y se la sacó. El pelo de Yoochun estaba recogido con una cinta y Jaejoong decidió que lo quería ver suelto. Lo soltó y pasó sus manos por el largo cabello de Yoochun. Su beso se tornó lento, Jaejoong a regañadientes se separó de los labios de Yoochun y sonrió.

Se dio vuelta y se sacó los jeans ajustados, quedándose desnudo. Se puso de rodillas y se arrastró hasta la almohada mientras agitaba su cola.

Yoochun gimió.

Jaejoong miró sobre su hombro, y se subió a la cama. Sonrió en invitación y separó las rodillas un poco, presentándose a sí mismo a Yoochun.

Yoochun pasó saliva y luego con las manos temblorosas se quitó los pantalones. Se dirigió hasta la almohada. Su pene estaba muy duro y Jaejoong sabía que no tardaría mucho para que él se viniera. Jaejoong se estremeció cuando Yoochun pasó la mano por su cola. Bajó la cabeza, colocó las orejas hacia atrás y maulló, ronroneando profundamente. Las manos de Yoochun agarraron su trasero. Jaejoong maulló y empujó su trasero hacia atrás, contra la erección de Yoochun.

"Uhmmm", soltó Yoochun.

Jaejoong le oyó escupir en su mano y un momento después, un dedo ligeramente presionaba la entrada de Jaejoong "... No necesito que me prepares. Tómame. Házmelo".

Yoochun se estremeció y quitó el dedo. El gran grosor de su pene empujaba contra la entrada de Jaejoong. Él gimió, apoyándose de la cama y empujó hacia atrás. Yoochun gritó cuando su pene forzaba su entrada. Jaejoong tomó aliento y empezó a moverse de atrás hacia delante. Con un grito y una palmada en el trasero de Jaejoong, Yoochun se hizo cargo de las embestidas. Jaejoong maullaba animándolo, soltando pequeñas lágrimas por el placer que sentía su cuerpo.


Como Jaejoong predijo, Yoochun se vino en cuestión de minutos, espasmos y temblores mientras su semen entraba en el cuerpo de Jaejoong.

Jaejoong sonrió en la manta y se levantó. Yoochun gruñó y rápidamente pasó un brazo alrededor del estómago de Jaejoong, sus dedos sujetando su cadera. Sus labios se encontraron y Jaejoong se acomodó contra su cuerpo.

"Más?" Jaejoong le susurró en el beso.

Yoochun asintió. "Sí, uhmmm, sí."

Jaejoong se rió y lo empujó hacia atrás. Yoochun cayó en la almohada, apoyando el brazo sobre la cara. Su pecho estaba presionado con el trasero de Jaejoong. Jaejoong se inclinó y lamió su pene, sonriendo mientras Yoochun estremecía bajo su lengua áspera. El semen del primer orgasmo chorreaba por la entrada de su cuerpo.

"Dios, Jaejoong."

Jaejoong lamió el cuerpo de Yoochun, sacándole la camisa negra que parecía muy familiar. "¿No es ésta mi camisa?"

Jaejoong cerró la boca alrededor del pezón de Yoochun a través de la camisa. Yoochun jadeó. Sus manos se enredaron en el cabello de Jaejoong y lo atrajo hacia delante, dejando que sus labios se unan en un beso salvaje. Se sentó a horcajadas sobre Yoochun y sosteniendo el pene de Yoochun firmemente. Con un movimiento, se dejo caer metiendo completamente a Yoochun. Yoochun se separó de sus labios y gimió, arqueando el cuerpo mientras Jaejoong subía y bajaba, buscando el ángulo perfecto. Con un suspiro, puso sus manos sobre el pecho de Yoochun y clavó sus garras.

Yoochun gritó, sus manos sujetaban las muñecas de Jaejoong.

Jaejoong se movía arriba y abajo rápidamente. El placer lo estaba quemando, demasiado rápido. Levantó una mano, sus garras le arrancaron la camisa. Había tres marcas de sangre en el pecho de Yoochun. Jaejoong se inclinó y pasó su lengua por ellos, gimiendo cuando el aroma de la sangre golpeó la lengua.

Yoochun gimió. Se agarró de las caderas de Jaejoong con el nuevo ángulo y embestía hacia arriba una y otra vez. Cada vez más duro. Jaejoong dejó de respirar por la intensidad, sus manos fueron hasta su pene, Masturbándose más rápido ya que su orgasmo se acercaba. Yoochun se estremeció, mordiéndose los labios gritaba mientras soltaba más semen dentro Jaejoong.

Jaejoong jadeaba, moviéndose más rápido sobre Yoochun. Maulló cuando las uñas arañaban la base de su cola.

Yoochun colocó la otra mano alrededor del cuello de Jaejoong y tiró de él para darle beso. Jaejoong gimió cuando Yoochun lamió su boca, su lengua estaba jugando con sus afilados incisivos. Él se apartó con un grito ahogado, lanzando líneas de color blanco en toda la camisa rasgada.

Colapsó encima de Yoochun. El otro lo mantuvo cerca mientras Jaejoong se estremecía tratando de recuperarse. Labios apretados contra su cuello, mejilla y labios. Yoochun los giró, quedando encima de Jaejoong mientras lo penetraba una vez más. Jaejoong estaba en el cielo. Él acabó rasgando la camisa del cuerpo de Yoochun y frotó sus manos por todo su pecho.

“Muy hermoso", le susurró Yoochun.

Jaejoong sonrió y susurró en sus besos y caricias. Nunca se había sentido de esta manera con un hombre. Él siempre se sentía como un objeto sexual, pero nunca se había sentido tan hermoso, tan necesitado, tan importante.

Jaejoong se preguntó si así era como se sentía el amor.

Yoochun lo besó y empezó a acariciarlo haciéndole el amor hasta que no tuvieran energías para moverse. Se quedaron dormidos, Jaejoong envolviendo sus brazos en el cuerpo de Yoochun.

Y esta vez, cuando Jaejoong despertó, no estaba solo.

Yoochun lo estaba penetrando lentamente, sosteniéndole la pierna. Jaejoong gimió, tratando de despertar. Yoochun le besó el cuello y los hombros.

"Buenos días, hermoso."

Jaejoong gimió. Envolvió con fuerza su mano alrededor de su pene acariciándolo, poco a poco despertándose por el placer, encontrándose con las lentas embestidas de Yoochun, hasta que se vino encima de la cama. Él sonrió, feliz por primera vez, y besó a Yoochun hasta que el otro terminó en su interior.

Se levantaron unos minutos más tarde, se dieron una ducha y se volvieron a la cama. La mañana le dio paso a la tarde y Yoochun le acariciaba el cabello a Jaejoong mientras estaban juntos en la almohada.

"Ven a vivir conmigo", dijo Yoochun.

Jaejoong se congeló y lo miró a los ojos.

"Por favor", dijo Yoochun.

Jaejoong le tocó la mejilla. "Yo…yo no puedo."

"¿Por qué no?"

"Yo... yo no quiero ser la mascota de algún hombre rico. He... he trabajado duro para lo que tengo."

Yoochun suspiró y hundió el rostro en el cuello de Jaejoong."La idea de que otra persona te este tocando me hace enojar. Te quiero. Quiero que estés a salvo, bien alimentado, y no quiero que te estés vendiendo". Suspiró de nuevo. "Yo… yo he estado siguiéndote."

Jaejoong dejó de tocar la espalda Yoochun y lo apartó para mirar sus ojos.

"Yo... yo estaba preocupado, así que regresé y yo... lo siento. Yo quería estar sólo contigo."

"Es por eso que estabas en el callejón de nuevo", dijo Jaejoong. "Me has estado siguiendo."

"Te amo".

"Ni siquiera me conoces."

"Déjame que te conozca. Déjame amarte. Por favor."

Jaejoong se alejó de él y se sentó.

"Te voy a conseguir otro trabajo, por favor.

Jaejoong resopló y miró sobre su hombro. "La única cosa que los gatos pueden hacer es desnudarse y complacer a los demás"

"Entonces te voy a pagar".

Jaejoong suspiró y se levantó. "No. Eso es aún peor. Pagarme por ser una mascota." Le hubiera gustado tener otra habitación aparte de la del baño para encerrarse. Se colocó un par de pantalones de chándal y se fue al mostrador, al darse cuenta que no había comido nada en todo el día."¿Te gusta el pescado?"

"S…sí."

Jaejoong asintió y sacó dos filetes de pescado blanco de la nevera. Calentó la sartén y añadió el aceite de oliva. Mientras se calentaba, cortó las verduras y las tiró dentro, chisporroteando en silencio. Y unos brazos envueltos alrededor de su estómago. Los dedos envueltos alrededor de su cola, acariciándola. Labios apretados contra su cuello.

"¿Te gusta cocinar?"

Jaejoong asintió. "Sí".

"Entonces yo te puedo conseguir un trabajo como cocinero. En algún lugar. Un club o una..."

"He estado allí, he hecho eso. Ellos esperaron que lo haga con los gerentes. Solía trabajar en la cocina del club de Yunho."

Lágrimas recorrían su piel. Jaejoong suspiró y se apoyó en su cuerpo.

"Por favor. Lo siento si te he tratado como cualquier otra persona podría tratar a un gato. Nunca quise. Yo... Tu belleza me deja sin palabras y me vuelve un estúpido."

Jaejoong sonrió. No era como si fuera la culpa de Yoochun. La primera vez, Jaejoong se arrodilló ante el sin que él se lo haya pedido y ayer por la noche, Jaejoong fue quien le robó el primer beso y se desnudo echándose sobre la cama. Yoochun no lo había forzado o esperado que él lo haga.

"Yo... no sé qué hacer, pero por favor, dime. Déjame saberlo".

Jaejoong lo alejó. "Déjame terminar nuestro almuerzo."

Yoochun asintió y le besó en la mejilla antes de alejarse. Jaejoong añadido el pescado a la sartén y lo doró por ambos lados. Las piezas eran pequeñas, sólo lo suficiente para llenar sus estómagos. Se los puso en los platos, y se sentaron en el suelo para comer.


Jaejoong pensó en la oferta mientras comían el almuerzo. Luego, Jaejoong fue a la cocina para limpiar. Yoochun besó su mejilla y se detuvo a sus manos.

"Déjame hacerlo, por favor."

Jaejoong tragó saliva y asintió. Se fue al sofá y se sentó, dándose la vuelta para no tener que ver a Yoochun. Escuchó correr el agua.

"Si tu hubieras sabido que era un gato me habrías salvado?" Jaejoong le preguntó.

Yoochun se detuvo un momento y luego dijo que sí. "Era lo correcto."

"Y si voy contigo y vivo contigo, en este momento, sería sólo por tu dinero."

Yoochun suspiró. "Pero yo sólo espero que…".

Jaejoong se volteó y lo miró a los ojos por un momento. Luego miró su pequeño apartamento. ¿Cuán diferente sería el lugar en el que vive Yoochun?

"¿y qué haces?" Jaejoong le preguntó.

Yoochun se aclaró la garganta. "Soy abogado".

Jaejoong maulló, ¿Qué diablos estabas haciendo en esta parte de la ciudad?"

"Lo que todos los demás hacen en esta parte de la ciudad."

Jaejoong soltó un bufido.

"Me reuní con un cliente y luego dije: ¿Por qué diablos no lo hago?, entonces estaba yendo pero te vi antes de entrar a la primera discoteca".

"Eso es romántico".

La risa de Yoochun era profunda y eso hizo temblar a Jaejoong. Se puso de pie y se dirigió al centro de la habitación para estirar sus músculos. Jaejoong se inclinó para colocar sus manos en el piso. Caminó de esa manera hasta que paró en un sitio.

"Sé que no estas haciendo eso para que me excite, pero no puedo evitarlo."

Jaejoong sonrió. Sopló el pelo de su cara y le sacó la lengua a Yoochun.

"Diablos", murmuró Yoochun.

Jaejoong lo quedó mirando. Yoochun miró su teléfono celular, con el ceño fruncido. Contestó la llamada y Jaejoong volvió a sus estiramientos mientras Yoochun hablaba de un caso potencial.


Jaejoong estaba acostado boca arriba, estirando los brazos y las piernas, aún pensando. Cualquier gato de Yunho se abalanzaría por tener la oportunidad de estar aquí. Ser mimado y consentido por un hombre rico. Jaejoong suspiró. Si él volviera a su trabajo y le dijera a JungMin o a Hyunjoong de que él tenía esta oportunidad y no la tomó, probablemente ellos lo hubieran golpeado.

Yoochun se puso a horcajadas sobre su cintura. Él sonrió y se inclinó, con las manos a ambos lados de la cabeza de Jaejoong. Sus labios se encontraron.

"Me tengo que ir", susurró. "Perdí un par de reuniones de hoy día."

Jaejoong frunció el ceño.

"¿Cuándo puedo volver?" -preguntó él, aún besándolo. Su cabello caía alrededor de ellos, como cortinas.

"Cuando quieras", dijo Jaejoong, y luego respiro muy profundo ", pero va a ser por las puras".

"¿Por qué?"

"Porque si yo no estoy aquí, ¿para qué vendrías tu?"

Yoochun pasó sus manos por el cabello oscuro de Jaejoong, atrapando sus orejas. "¿Y por qué no estarías aquí?"

Jaejoong sonrió y puso sus brazos alrededor del cuello de Yoochun. "No me gusta sentirme como una prostituta, aunque eso es lo que soy."

"Tú no eres una prostituta, no para mí. Por favor, ven conmigo. Déjame amarte, mimarte y tratarte como te lo mereces."

Jaejoong se mordió el labio inferior y asintió con la cabeza."Está bien, pero..."

Yoochun atrapó sus palabras con un beso y otro beso y otro."Pero, ¿qué?"

Con la sonrisa de Yoochun, Jaejoong se tragó su miedo y negó con la cabeza. Sus labios se encontraron de nuevo. Yoochun se puso de pie, hizo una llamada telefónica, y Jaejoong dejó que lo llevara a la cama.

(=^ェ^=) Siguiente

Lluvia de estrellas

Título: Lluvia de estrellas
Autor: Yakimo
Pareja: HoMin
Género: Lime/ drama
Estado: Proceso
Aclaraciones: Tal vez pueda ser un poco confusa la forma en que uso el tiempo, de un pensamiento a otro pudieron haber pasado días.
Lo que está entre comillas son pensamientos de los personajes que en ocasiones cumplirán el papel de narrador.

Resumen: ¿Crees en los deseos?
Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?


Capítulo 1
Capitulo 2
Capitulo 3
Capitulo 4
Capitulo 5
Capitulo 6
Capitulo 7
Capítulo 8
Capítulo 9
Capítulo 10
Capítulo 11

Lluvia de estrellas. Cap 1

Un auditorio enorme, la marea escarlata lo iluminaba con su fluorescencia, luces blancas y brillantes como el sol que parecían venir de lo más alto seguían con fidelidad las dos figuras masculinas elevadas sobre cassiopeia y su océano rojo. Esas figuras, pequeñas del tamaño de un hombre pero con la importancia de un ser divino. Una melodía impactante acompañaba los gritos de euforia y sollozos de cassiopeia quienes alzaban los brazos con la ingenua necesidad de tocar a sus dioses pero la distancia solo les mostraba con crueldad que eran prohibidos y a ellas lo soportaban, porque ellas mismas los pusieron en ese pedestal, porque ellas decidieron no ser dignas de ellos, se conformaban con mirarlos, sonreír cuando ellos sonreían, llorar cuando ellos lo hacían, porque eso es ser fan: apoyarlos, seguirlos de lejos o al menos eso es…

“Lo que yo pensaba”

“Hace tiempo que tvxq alcanzó una popularidad sorprendente, cada día nuestro club de fans ganaba más miembros y así como nos llenábamos de fans también surgieron antifans… creo que no le dimos la importancia necesaria… Hasta que fue muy tarde…”

En el celular de Yunho sonó la melodía de easy mind, el líder de tvxq atendió con la mayor rapidez que pudiera poseer un hombre a la espera de que ese aparato muestrara señales de vida.

-¡¡Bueno!! –Su voz era agitada, se escuchaba nervioso.

Al otro lado de la línea su manager contestó sin ningún saludo de por medio, eso estaba de más, lo que debía decirle a Yunho era una de las cosas más difíciles que había tenido que decir en su vida. Respiró profundo intentando no tardar mucho en el acto pues sabía que la paciencia de Yunho era nula en esos momentos, así que debía ser claro y conciso.

-Encontramos a Changmin –antes de que Yunho pudiera siquiera reaccionar le dio la puñalada que lo heriría como mil espadas enterradas –Yunho, Changmin no está bien.

-…¿Qué tiene, está herido?... - Yunho trataba de evitar esos pensamientos pesimistas que desde la desaparición de Changmin habían rondado su cabeza provocándole vómitos y desmayos.

-…Encontraron su cuerpo sin vida… -el manager respiraba con dificultad, se llevó una mano a la boca después de pronunciar esas palabras y cerró los ojos tratando de aminorar el dolor.

…Del otro lado de la línea solo quedó el silencio.

El celular de Yunho se cerró al caer al piso, Yunho parecía una estatua mirando a ningún lado, sus ojos no podían estar más abiertos, el aire no parecía poder salir, se estaba ahogando, se formó un nudo en su garganta e intentó inhalar. Su respiración se volvió torpe, de pronto necesitaba jalar demasiado aire porque una respiración normal no ayudaría, no parecía llenar su interior, el esfuerzo se volvió sobrehumano, sus piernas no pudieron sostenerlo más y lo dejaron caer, intentaba apoyarse con sus manos pero de pronto se sintió perdido sin saber qué hacer, sin saber a dónde ir. Su boca se abría desesperada y un grito brotó finalmente, luego uno más y ya no pudo parar. Así como su voz desgarrada brotaba sin poder detenerla de igual forma su rostro se vio húmedo por las lágrimas que brotaban sin parar.

Corea se llenó de tristeza, no había una cassiopeia que no sintiera que su alma se desgarrara, pero ningún dolor se comparaba con el de Yunho, ni siquiera el dolor de todas ellas juntas podía compararse con el suyo, almenos eso abría pensado Yunho si pudiera pensar en otra cosa que no fuera un “no es cierto, esto no está pasando, debe ser una pesadilla”. JYJ estuvo con él en el entierro, finalmente se reunían, sin embargo ninguna fan pudo sentirse feliz, ni siquiera JYJ pudo sonreír al ver a Yunho nuevamente. Su abrazo grupal fue lo más doloroso, porque ellos ya no eran ni podrían ser nunca más tvxq, porque a todos se les murió una parte en su corazón, la parte que ocupaba Changmin, el más pequeño, el pequeño gatito como Jae lo consideraba.

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“Hace más de un año que murió, y desde entonces he estado recluido en hospitales, dicen que debido a la depresión me he estado enfermando constantemente. Mi manager, mi familia y también mis amigos insisten en que valla con un psicólogo… creo que sí lo necesito”.

“Hasta ahora me han impedido usar la tecnología, dicen que no me hace bien usar la computadora ni el teléfono. Si no fuera porque mis amigos vienen a visitarme creería que me han encerrado en un manicomio y me han olvidado”.

“Anoche soñé con Changmin, hace poco me enteré que el caso al parecer se había resuelto, no habían querido decirme nada ¿por qué? ¿Acaso creen que no puedo controlar algo como eso?, pero Donghae terminó diciéndolo. Todo este tiempo pensé que debíamos cuidarnos de las antifans, estaban gobernadas por la ira sin razón. Sin darme cuenta que las más peligrosas eran en realidad nuestras amadas cassiopeias”.

Yunho cerró su cuaderno, la psicóloga le había pedido que escribiera todos sus pensamientos en un diario. Lo tomó entre sus brazos y salió de la habitación del hospital, aquella que ya sentía como su propia habitación, llegó ante una puerta que decía en letras negras “psicología”, tocó y una voz femenina al otro lado le permitió la entrada, Yunho abrió la puerta y la cerró tras él.

-Hoy habrá lluvia de estrellas.

Yunho sonrió con nostalgia ante las palabras de la psicóloga.

-¿Te gustan las estrellas? –preguntó la mujer.

-…A Changmin le gustaba mirarlas.

La psicóloga asintió con una sonrisa y apuntó algo en su cuaderno.

-Él una vez pidió un deseo.

-¿Ah sí?... ¿y qué deseo era ese?

Yunho jugaba con la pasta de su cuaderno.

-Él quería ir a algún lugar donde nadie lo conociera, quería ser normal… aunque sea un día –Abrazó su cuaderno y se mordió el labio inferior –Changminnie quería ser libre.

-¿Y tú también crees que las estrellas cumplen deseos?

Yunho alzó los hombros sin mirarla.

-¿Qué deseo pedirías tú Yunho… que Changmin estuviera vivo?

Yunho sonrió como un niño tímido, miró a la doctora y negó levemente con la cabeza sin embargo no dijo nada.

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Al terminar el día Yunho miró hacia la ventana y recordó aquella noche en que encontró a Changmin sentado en la cornisa mirando hacia el cielo.

FLASH BACK

Yunho se acercó a Min, Changmin miraba con nostalgia las estrellas, sintió como Yunho se acomodaba a su lado y lo observaba. El mayor le sonrió con ternura.

-¿qué haces Minnie?

Changmin suspiró anhelante.

-Hyung ¿crees que las estrellas cumplan deseos?

-¿Eh…? No lo sé –Miró hacia el cielo –me gusta pensar que sí.

Changmin rió –solo porque son brillantes crees que son hadas ¿verdad?

-¡Yo no dije eso~~!

Changmin volvió a sonreír -Tal vez pueda usarlas como placebo.

-¡yah! No son medicina.

-también puede funcionar… ¡ah, mira, una estrella fugas!... ehm ¿qué debo hacer? –Changmin juntó sus manos en posición de oración y cerró los ojos.

Yunho lo observó interesado, después lo imitó, cuando abrió los ojos Changmin lo observaba con una sonrisa.

-¿qué fue lo que pediste? –preguntó Changmin.

-ah… si tú me dices lo que pediste yo te lo diré también.

-pero yo te pregunté primero.

-lo tomas o lo dejas.

-mmm ok, pedí poder ir a un sitio donde nadie me conozca y poder pasar mis vacaciones ahí como una persona normal.

-…oh~

-¿y tú que pediste?

-ah… nada.

-dijiste que me lo dirías.

-Ya sé… pero enserio no se me ocurrió nada, me agarraste tan desprevenido que solo pensé tonterías y al final no pedí nada…

-mmm…

-¡enserio! Pero para que no digas, mi deseo será cumplirte el tuyo.

-jajaja ya no puedes hacerlo, la estrella pasó hace más de cinco minutos.

-¿y eso qué?~

-ya no vale.

-si vale, y ya te dije, cumpliré tu deseo, haré que seas un chico normal.

- pff ¿y cómo piensas hacerlo?

-mmm… pues no sé… ¿pronto nos darán vacaciones, no?... pues ahí podría ser.

-yah, pero ahí tú no tendrás nada que ver.

-yo buscaré el lugar~~

-jajajaja ¿eso qué? Yo también puedo hacerlo.

-que yo lo voy a hacer~~….

FIN FLASH BACK

Yunho se acercó a la ventana y se sentó en la cornisa, miró hacia arriba, una luz plateada cruzó el cielo, después otra y después muchas más, Yunho juntó sus manos y oró, cerró sus ojos y una lágrima cayó de ellos. Ahora estaba a tiempo… y Yunho pidió su deseo cubierto por una lluvia de estrellas.

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El despertador terminó con el silencio reinante en la habitación, indicaba las 6:00 am, Yunho se dió la vuelta en su cama y calló el desagradable sonido punzante. Se levantó y se metió a bañar con agua tibia. Era su primer día de trabajo en una preparatoria cercana. Hacía poco que había terminado sus estudios y éste sería su primer empleo: profesor de deportes.

Llegó temprano a la escuela, los primeros alumnos apenas hacían aparición en la preparatoria, llegó a la sala de profesores.

-Buenos días –Yunho saludó con una inclinación a los profesores que se tomaban su taza de café, ellos imitaron el gesto de Yunho y un hombre de gesto duro se acercó a él.

- ¿Señor Jung? Llega puntual, me agrada eso.

Yunho sonrió con cortesía.

-Este es su escritorio y éstas las listas de sus grupos.

En el escritorio había una computadora y a un lado media docena de listas sobrepuestas una sobre la otra.

-Tal vez la próxima vez quiera llegar aún más temprano, así sabría que a la primera hora le corresponde un grupo –el director tomó la lista que correspondía a esa hora y se la extendió a Yunho. Él la tomó haciendo una inclinación de cabeza. –Bienvenido señor Jung, estará a prueba por tres meses. Disfrute sus clases –sonrió de medio lado con una sonrisa casi maléfica que le erizó la piel a Yunho.

De ida al aula de deportes Yunho se preguntaba: ¿Qué tan malos podrían ser los estudiantes? Entró al aula de deportes y suspiró. Un grupo como de treinta alumnos platicaban y reían con estruendo, algunas alumnas se maquillaban, otras observaban al chico que les gustaba y otros alumnos más platicaban sentados en el piso.

-Buenos días jóvenes –Yunho entró al aula, nadie lo miró solo continuaron con lo que estaban.

Yunho sabía desde un principio que no sería fácil, que los estudiantes quizá le hicieran comentarios molestos, que arrojarían bolas de papel o que llegarían tarde, al menos así había visto que pasaba en las películas americanas. Pero no contó con que simplemente lo ignorarían.

Yunho suspiró, era desde ahora el momento en que debía hacerse respetar -¡¡Dije buenos días!!

Los alumnos lo miraron confusos, no era normal que un profesor nuevo gritara.

-tengan al menos la decencia de contestar cuando se les habla.

Los alumnos guardaron silencio y pusieron atención a Yunho.

-Quiero una fila aquí… ¡rápido!

En cuestión de segundos una fila de hombres y otra de mujeres se formó justo en el lugar donde Yunho había exigido.

-Pasaré lista y no quiero oír más que un “presente” ¿entendido? Nada de risas, ni pláticas, sólo los nombraré una vez, si no contestan al decir su nombre tendrán falta.

Los alumnos se miraron unos a otros con sorpresa, lo que causó gran satisfacción en el profesor y así como dijo pasó lista sin problemas.

-Bien, se preguntarán: ¿quién es este profesor que viene a gritarnos?

La mirada de los alumnos mostraba mucho interés mesclado con un toque de temor, al notar que no dirían nada prosiguió.

-Mi nombre es Jung Yunho, pueden llamarme Yunho únicamente, seré su profesor de educación física. En mi materia quiero responsabilidad, compromiso y asistencias. Sé que muchos de ustedes consideran educación física como un descanso de todas las demás materias, pero no están plenamente consientes de la importancia que el ejercicio representa para nuestro cuerpo. Por suerte para ustedes que tendrán la clase a primera hora podrán iniciar sus otras labores relajados y ejercitados. Yo puedo ser su amigo pero también como profesor voy a exigir trabajo de su parte ¿alguna pregunta?

Un niño levantó la mano -¿dónde está el profesor Kim?

Yunho levantó una ceja, la pregunta de ese niño estaba fuera de contexto.

-no lo sé –respondió –eso quizá te lo puedan responder en dirección ¿alguna otra pregunta?... ¿no?... Bueno, comenzaremos con unos ejercicios de calentamiento ¿cuántos de aquí pertenecen a un club deportivo?...

Y así terminaron sus clases el primer día. Al finalizar el día ya había sido apodado como “sargento Jung Yunho”

Yunho llegó a su casa y se dejó caer en la cama exhausto, estaba a punto de quedarse dormido cuando su estomago rugió con un sonido gutural, debía comer. Se puso de pié y mientras preparaba algo se puso a pensar en lo sencillo que había sido el día, sin embargo muy cansado, al día siguiente tendría sólo dos grupos, eso le alivió.

Martes por la mañana, volvió a repetir el mismo discurso para los alumnos, todo iba normal, después del descanso tuvo clase con el grupo de la tarde. Tan desastrosos como todos los demás pero después de presentarse todos parecían pequeños mancitos.

-Primero que nada, haremos ejercicios de calentamiento ¿saben para qué sirve el calentamiento?

Los alumnos se miraban unos a otros sin decir nada o se susurraban una respuesta sin desear ser oídos por el profesor.

-¿Nadie sabe?... ¿no lo han estado haciendo con el profesor Kim?... bueno, quiero que lo tengan muy presente, siempre es importante hacer calentamiento antes de practicar cualquier actividad física, esto nos sirve para evitar lesiones o molestias musculares… ¿ya se acordaron?

Algunos asintieron.

-uff… ¿alguien sabe qué tipo de ejercicios sirven para calentar? –Yunho miraba a todos los presentes, estos intentaban evitar la mirada de sargento Jung Yunho, antes de hacer contacto directo agachaban la cabeza o miraban hacia otro lado –No son muy participativos ¿verdad?

Un alumno con gesto de fastidio dijo -¿correr?

-pff ¿correr?… -se escuchó en un susurro en la parte trasera del grupo.

Yunho miró al alumno que parecía estar en desacuerdo con su compañero -¿tú hablaste?

El chico se sorprendió de haber sido escuchado, todos lo miraron y se abrieron paso para no ocultar a su compañero quien con gesto tímido apartaba los mechones lacios de su oscuro cabello de su frente –ahm… eso… creo.

-¿Cómo te llamas? –preguntó el profesor, un extraño interés se alojó en Yunho, el rostro de ese chico le parecía atrayente, como si lo hubiera visto antes en algún lugar tal vez… ficticio.

-Shim Changmin…

Enamorado del juguete de mi novio.Cap 3

Palabras de autor: perdon por tardar...los examenes =S (pero os digo algo (?) el titulo del Fic y la de los Cap son palabras de Yunho xD) no dire como se llamara el Cap 4 soy mala 8) xDDDDD

Compartir el juguete?


Changmin

Yunho no soltaba mi mano, se sentía calida y su piel era tan suave… Miraba el piso del ascensor sonrojado, jamás imagine que el suelo del ascensor pudiera ser tan interesante, y tan sucio.
El apretón de Yunho sobre mi mano me saco de mis pensamientos, habíamos llegado al garaje de las oficinas y Yunho sin soltar mi mano en ningún momento me había llevado hasta su coche.
- Hyung ~…..eres mafioso o algo así?- embobado me quede mirando aquel descapotable negro sin pensar mucho en mis palabras.
- Que?- Yunho estallo en carcajadas.- Min no seas tonto….- mientras el dejaba los abrigos en el maletero, yo me dedique a pasar uno de mis dedos lentamente sobre el coche…. Como si fuera de porcelana…. no quería rayarlo y que Yunho se enojara conmigo.
-MIN!- el grito de Yunho en mi oído me hizo botar en el sitio.
-HYUNG! No me grites igual que Jae Hyung acabaran con mi pobre corazoncito a infartos!- ambos quieren matarme a infartos lo se…
- Ya Min.. Si no te fueras todo el rato a las nubes…- Yunho se subió al coche y yo le imite montándome en el asiento del copiloto. Se hizo un silencio incomodo, vi como se mordía el labio inferior y tenia una cara triste…. Acaso dije algo malo?. Intente hablar entonces, no quería verle triste por nada del mundo.
-y-y…qu-que tienen de malo?-soy bobo.
-hee?- me miro sin entender, normal dije algo tonto…lo primero que se me ocurrió.
- l-las nubes… se ven dulces y blanditas, se tiene que estar muy a gusto en una.- Yunho rompió a reír, amaba su risa. Lleve una de mis manos a mi estomago, no estaba enfermo ni me dolía. Era esa sensación de bichitos en mi estomago, que tenia siempre que estaba cerca de uno de mis hyungs.
Debí poner una cara muy preocupante, porque Yunho puso una de sus manos en mi frente y con la otra hacia suaves circulitos sobre mi tripa.
-Minnie te encuentras bien?- No! Como quieres que este bien si haces que sienta bichitos en mi estomago!…me limite a asentir esforzándome en sonreír.
- de verdad? Estas rojo, seguro que no tienes fiebre?- Si no estuvieras tan cerca, mi corazón no amenazaría con salirse de mi pecho y yo tendría un color normal!- oye Min no estarías pensando cosas pervertidas y por eso te pusiste rojo, no?- ….piiiii ~ a mi pobre corazoncito le dio un infarto.
- Pues claro que no!! ¬¬ de quien te crees que es la culpa! tuy-…-tape mi boca en ese mismo instante, había hablado sin pensar. Yunho me miraba entre sorprendido y satisfecho.- so-solo es que tengo hambre hyung- porfa porfa cuela cuela no preguntes no preguntes, hice un puchero para que acabara de creerse esa mentira no tan mentira.
-jaja esta bien pequeño en un poco podrás comer- arranco el coche saliendo del aquel edificio, dirección a su casa.
Daba gracias, dios un poco mas y me hubiera dado algo…. Acomode mi cabeza contra la ventana del coche, nunca había ido a la casa de Yunho. Cómo seria? la casa de Jae Hyung es un piso muy lindo en pleno centro de la ciudad con una habitación, un living una, cocina ENORME, a Jae hyung le encantaba cocinar pero me dijo que no tenia mucho tiempo para ello, siempre que iba me daba un trozo de pastel . Que le gustaría a Yunho hyung? A lo mejor en su casa tiene una play mas grande que la que tiene en las oficinas…o tiene su propia pastelería dentro de la casa… waa eso seria genial…edificios grandes…mas edificios….edificios pequeños… casitas. No pude ver mas de lo que el paisaje através de la ventana me mostraba, el sueño había ganado la batalla.

Yunho

Aah….se veía como un angelito cuando dormía. Sus labios entreabiertos, su pecho subía y bajaba acompasado…. Y pensar que tuve celos de él. Tengo que reconocerlo cuando llego y Jae se ’’acaramelo’’ tanto con el no podía soportarlo , estaba celoso…


Flasback

-Que no piensas decir nada?-miraba como Jaejoong recogía la mesa, esa actitud suya me sacaba de quicio.
-Que tendría que decir amor?- por que sonrie? acaso es tonto? golpee la pared con rabia asustando a Jae.
- a que estas jugando con ese chico?- la ira me superaba.
-te refieres a Min? no juego a nada, estas celoso amor?- Ja! celoso? Yo?? por favor…ni en sus mejores pesadillas.
- Tu eres MI novio- dije poniendo énfasis en el MI.
- amor ~- se acerco a mi rodeando mi cuello con sus brazos, sus labios apenas estaban a un centímetro de los míos… podía sentir su calido aliento agitándose por momentos. Entonces me beso, no correspondí deje que Jae se entretuviera solo….sabia que eso no le gustaba nada. Jae introdujo su lengua en mi boca recorriendo cada rincón de esta, yo seguía sin moverme con el rostro serio…3...2...
- Ya Yunho te amo a ti! Solo juego con Min cuando tu no estas amor ~ además ni siquiera lo eh besado no se de que estas celoso solo son mimos lo que le doy amor- sonreí sujetándole de las caderas y pegándole a mi cuerpo.- No seria divertido si pudiésemos jugar juntos con el amor?-Y ahí me perdí, ni siquiera se lo ultimo que me dijo, porque sentir sus labios susurrando en su cuello me perdió por completo. Sujete fuerte sus caderas y lo senté en la mesa de golpe colándome entres sus piernas.
- Mmh Yunho~- resoplo Jae en mi oreja, mierda se sabia muy bien mis puntos débiles…-Yunho malo…mira que dudar de mi- Mis manos recorrían todo su cuerpo quitándole cual rastro de ropa.
-mmh…asi Yunho más…dame lo que quiero- me beso, sus dientes mordían mis labios magullándolos….




Fin flashback

Agite mi cabeza, no quería recordar aquella noche. Sexo eso es todo lo que Jae quiere… y dinero.
-Aisshhh- suspire y mire a Minnie cuando aparque en el garaje de mi casa. Estire mi brazo hacia el rozando con la yema de mis dedos su mejilla. Sigo amando a Jae…. Verdad?

Love is a Force of Nature.Cap 9

“Lenguaje de Sombras”

Tú me hablas a través de las sombras…
Siluetas extrañas susurran tus pensamientos.
[Credence, Opeth]


Jaejoong despertó, sintiéndose completamente reconfortado por el calor del cuerpo de Yoochun. Sus brazos lo abrazaban protectoramente y él dejó escapar un suspiro, relajando todos sus músculos. La luz de la luna golpeaba con fuerza en la habitación; ya había descansado bastante y ahora era tiempo de retomar sus actividades.
Cuidadosamente retiró los brazos de Yoochun de su cintura y se levantó de la cama, dirigiéndose a su closet y tomando prestado uno de sus pijamas.
Se vistió sigilosamente, en completo silencio y luego volvió a la cama, sentándose cerca de él para poder contemplarlo mejor. La respiración de Yoochun llevaba un ritmo armónico y Jaejoong observó algo absorto la manera en que su pecho subía y bajaba. Hoy…se había comportado mucho más emocional con él, y es que la manera en que extrañó estar a su lado lo sorprendió. Jaejoong sabía que le tenía cariño, pero ahora lo estaba comenzando a necesitar…era como si no pudiera estar mucho tiempo lejos de él, como si su cuerpo lo llamara. Pasaban días en que despertaba de su sueño y recordaba sus besos…o la forma en que sus cálidas manos lo acariciaban. La situación nunca dejó de perturbarlo, hasta que finalmente comprendió que se estaba comenzando a enamorar y sabía que para él eso no era posible. Jaejoong era un vampiro de la orden y jamás le permitirían unirse a un demonio, eso sería considerado como traición a su propia sangre y era casi tan grave como unirse a un licántropo, algunos decían que era considerado como el mismo tipo de aberración. Muchos vampiros conservadores del linaje salían de cacería por las tierras en búsqueda de vampiros traidores con colores vibrantes en sus ojos y atributos espectaculares, cazándolos en masa hasta darles muerte. Jaejoong sintió un nudo en el estomago al tan sólo pensar lo que le sucedería si se dejaba llevar y sacudió la cabeza, tratando de ahuyentar los pensamientos de su cabeza. Pensar en ello no le hacia ningún bien…
Escuchó a Yoochun suspirar entre sueños e, incapaz de contenerse, enredó sus manos por su negra cabellera, disfrutando la sensación de los suaves cabellos entre sus yemas y sonriendo cálidamente al verlo dormir tan plácidamente.
“Oh, Chunnie… ¿Qué es lo que tienes que me haces necesitarse tanto?...no sé qué es lo hago volviendo a ti si yo…no me puedo enamorar” le susurró muy bajito y luego se levantó de su cama, abandonando su habitación con rapidez para volver a su trabajo.

xXx

A la noche siguiente y después de haber acabado con las clases de combate, Junsu y Bianca se quedaron charlando en el salón, cuando todos ya se habían ido. Conversaron largo rato, más que nada sobre sus vivencias anteriores, hasta que ella le preguntó algo que lo descolocó por completo.
“¿A quién has conocido?”
Junsu la miró perplejo. La pregunta lo había tomado por sorpresa…
“N-No entiendo a qué te refieres” murmuró, desviando la vista. Ella arqueó las cejas, estaba segura de que la pregunta había sido bastante clara, pero aun así le insistió
“Vamos Junsu, se sincero conmigo. Algo te he llegado a conocer en este tiempo y bueno…hoy has estado como absorto, como si tu mente no estuviera aquí sino en otra parte y sólo tuve que inferir que algo te había pasado para que hayas quedado así...tan embobado” le lanzó una sonrisa. Junsu suspiró e hizo un gesto de resignación con la mano
“¿Y qué te hace pensar que conocí a alguien?” resopló
“Vampiresa y todo te olvidas que soy mujer…y que tengo intuición femenina”
“¿Tanto se me nota?” le preguntó, mordiendo su labio inferior
Ella lanzó una carcajada y le dio unas palmadas en el hombro
“Tanto, tanto…no. Pero basta con mirarte detenidamente un rato para darse cuenta de que andas en las nubes”
“Bueno, te contaré…pero debes jurarme que no le contarás a nadie” dijo, lanzando un suspiro de derrota
“Mis labios están cerrados, ahora dime que me tienes muerta de curiosidad” Bianca lanzó una risita y luego lo miró con expectación
“Conocí a alguien…en el bosque” confesó, muy bajito
“¿Fuiste al bosque? ¿Cuándo? ¿Jaejoong lo sabe?” Bianca abrió sus ojos de par en par, emocionada ante la declaración de su amigo
“No me interrumpas, de lo contrario no sé si seré capaz de contártelo…” Junsu le advirtió y ella automáticamente se calló
“La primera vez que lo vi…yo había salido de la mansión porque…bueno, necesitaba aire y Yoochun accedió a dejarme salir” lanzó un suspiro y luego prosiguió. “Estaba sentado en unas rocas cuando de la nada aparecieron tres hombres lobo. Dos de ellos me atacaron, yo por suerte había traído un arma, pero la perdí y bueno…justo cuando pensé que moriría, él apareció de la nada y se interpuso entre ellos”
“¿Un hombre lobo…te salvó?” le preguntó, incapaz de creer en sus palabras…
“Dos veces” susurró. “La primera fue esa vez y la segunda…ayer”
“¡¿Lo volviste a ver?!” exclamó ella, levantando las manos
“Si” Junsu le contestó en un tono cuidadosamente bajo. “Ayer me escapé de la mansión y digamos que tuve un percance. Él me ayudó y bueno…es todo”
“¿Cómo que es todo? ¿Estás seguro que no me estás ocultando nada? Ósea, está bien sentirte agradecido con él y todo, pero tú te ves más…ensimismado”
“Es todo lo que te diré” masculló
“¡Entonces hay más!”
“N-No…bueno si, pero no es nada importante” balbuceó, tratando de desviar la mirada. Por ningún motivo le contaría acerca de la cercanía que habían tenido…ese sería su secreto.
“Ya, ya bueno…no te insisto más” Bianca lanzó un suspiro, derrotada, y luego volvió a mirarlo “Supongo que por lo menos le preguntaste el nombre”
“Si, se llama Yunho”
“¿Yunho?” Bianca se quedó en silencio por un momento, el nombre le parecía horriblemente familiar hasta que finalmente lo recordó. Se le iluminó el rostro y exclamó
“¿Jung Yunho? ¡IMPOSIBLE!” su expresión de impacto llamó la atención de Junsu, quien inmediatamente la miró extrañado.
“¿Lo conoces?” Junsu le preguntó, arqueando una ceja
“Su hermana es amiga mía, Yunho es el macho alpha de la colonia del bosque. Me sorprende bastante que te haya ayudado siendo que él no se involucra casi nada con extraños”
“¿Cómo lo sabes?”
“Porque las veces que hemos organizado reuniones en el bosque jamás se ha presentado. Además que está bajo las ordenes del jefe de la colonia de hombres lobo del bosque, entonces es muy raro que pueda salir sin que se lo hayan ordenado”
“¿Reuniones?” cuestionó algo sorprendido. Junsu tenía entendido que los hombres lobo se llevaban mal con los vampiros…pero lo que Bianca le estaba contando probaba casi lo contrario.
“Si, bueno…como sabes, no todos pensamos igual que los lideres que son pro-guerra” contestó ella, lanzando una risita.
Hubo un silencio. Junsu se había quedado pensando en las palabras de Bianca. Al parecer no todos estaban a favor de la guerra, y ahora que lo pensaba mejor…Yunho también había mencionado algo sobre la neutralidad.
Estaba sumido en sus pensamientos cuando ella de súbito se levantó de su asiento.
“¿Crees que puedas salir hoy?” le preguntó
“No lo sé… ¿Por qué?”
“Ji Hae me invitó a una pelea que harán en el bosque. Gracias a ella siempre he podido asistir para aprender más sobre ellos, claro que escondida entre las sombras. Tu querido héroe va a participar” le dijo, guiñándole un ojo
“¿Yunho…va a pelear?” Junsu la miró sorprendido y ella asintió con la cabeza
“Tiene que defender su posición de macho alpha. Voy a ir dentro de un rato así que si te las arreglas para salir…nos vemos en la entrada del bosque” ella le sonrió de oreja a oreja y luego desapareció del salón. Junsu se quedó ahí sentado…tratando de asimilar sus palabras.
No podía creer que fuera tanta la coincidencia…ahora resulta que Bianca era amiga de la hermana de Yunho. ¡Quien lo diría!
‘Que pequeño es el mundo’…pensó, levantándose de su asiento y comenzando a caminar a su habitación. Tenía que pensar en algo…en cualquier cosa, para poder escaparse hoy.
El impulso de volverlo a ver lo sobrepasaba, las ganas lo estaban consumiendo. A pesar de que se sentía bastante intranquilo con esta urgencia que lo atacaba por volver a ver a Yunho, Junsu no podía evitarlo…había algo que lo estaba arrastrando hacia él, casi como una atracción magnética.
Entró a su cuarto y comenzó a pasearse de un lado a otro, tratando de pensar. Aún quedaban algunas horas para el amanecer, así que lo más probable era que Yoochun estuviera rondando por la mansión. ‘La puerta principal no es una opción.’
El otro problema era Jaejoong. Se había retirado inmediatamente después de dar la clase y Junsu no tenía idea de su paradero. El problema más grande recaía en que si alguno de ellos visitaba su cuarto y no lo encontraba…
Continuó paseándose, devanándose los sesos y tratando de pensar en un posible escape, hasta que de repente…el cerebro de Junsu dio un salto intuitivo. La cocina, esa podría ser su excusa. Iría y le pediría al vampiro de turno que lo mandara a matar algún animal…o cualquier cosa.
Sin perder un segundo más de tiempo, Junsu abandonó su habitación y se dirigió a la cocina, saludando amablemente a todos al llegar. Se abrió paso entre las cajas de utilería y llegó hasta donde estaba el vampiro de turno. Él lo saludó con la cabeza y luego volvió anotar cosas en su libreta.
“Me preguntaba…si tenías algún encargo exterior” Junsu le dijo. En todo este tiempo que llevaba trabajando, había aprendido que llamaban encargo exterior a la matanza de animales en el bosque.
Al escuchar sus palabras, el vampiro arqueó una ceja y lo miró desconfiado.
“¿Tú?” exclamó. “¿Estás seguro que podrás con ello? Allá afuera hay peligros y aún con el tratado…el bosque es territorio de lobos”
“Si, estoy perfectamente seguro de mis habilidades. Y si tienes alguna duda, puedes preguntarle al señor Jaejoong, él te informará de mi desempeño en la clase” Junsu lo miró con altanería y esbozó una sonrisa.
El vampiro no se mostró muy convencido, pero sus palabras parecían razonables y no tenía por qué ponerlas en duda.
“De acuerdo chico, te pondré a prueba. El señor Jaejoong recibirá algunos clientes en la mansión y la sangre humana está escaseando, por lo que se requiere un sustituto. Tráeme un par de venados a la cocina, habitan mayoritariamente en las cercanías del lago. Sabes como llegar, supongo”
Junsu asintió con la cabeza. El recuerdo de su conversación con Yunho a las orillas del lago estaba aún latente en su mente…
“Bien, asegúrate de volver antes del amanecer. Necesito la sangre con urgencia”
El vampiro le hizo un gesto con la mano y Junsu se retiró al instante, sonriendo victorioso. Su plan había sido un éxito y ahora tenía la excusa perfecta para salir al bosque.

Decidió que no saldría por la puerta, ya que Yoochun podría cuestionarlo y a él si que no sería fácil engañarlo. Rápidamente volvió a su cuarto, cambiándose de ropa a algo más cómodo; luego caminó hasta la ventana y retiró el pestillo que la mantenía cerrada. Al instante se dejó caer, aterrizando suavemente. Dio una última mirada a su habitación y luego se puso en marcha en dirección al bosque, adentrándose con velocidad.
No tardó mucho en reconocer a Bianca, estaba sentada en los mismos roqueríos que él la primera vez que vio a Yunho. Apenas lo vio ella le hizo un gesto con la mano.
“Pensé que no vendrías” le dijo, sonriéndole cálidamente
“Tuve que hacer algunos arreglos” contestó, sentándose junto a ella
“Sabía que no resistirías la idea de volver a verlo” le dio un leve empujón en el hombro y Junsu lanzó un suspiro
“No es eso” suspiró, haciendo un gesto de resignación con la mano
“¿Qué es, entonces?”
“No…lo sé” mordió su labio inferior, agachando la mirada. “Es sólo que…cuando estoy con él siento algo distinto, algo que…jamás había sentido con otra persona”
“¿No será que…te estás enamorando?” Bianca le preguntó de frentón, arqueando una ceja y mirándolo inquisitivamente
“¡Cómo crees!” exclamó, sorprendido por la pregunta. “Apenas lo estoy conociendo…”
Junsu volvió a morder su labio inferior, la pregunta había dado directo en el clavo. Él había advertido, la noche anterior, que estaba comenzando a sentir cosas por Yunho…y eso lo aterraba profundamente, porque sabía que él era un hombre lobo y que jamás funcionaria…
“Bueno, eso espero. Porque tú puedes tener amigos hombres lobo y todo, claro que a espaldas de Jaejoong por supuesto, pero…enamorarse ya es otro cuento. El…apego, la ingesta de su sangre, y la unión con ellos son cosas que están estrictamente prohibidas. Son consideradas como alta traición a la sangre y la condena por ello es la hoguera” dijo y su voz sonó como un susurro, resonando suavemente en la quietud del bosque.
“¿La unión con ellos…es posible?” Junsu le preguntó, abriendo los ojos de par en par, incrédulo ante sus palabras
“Si, ha habido casos de mezclas que han surgido y bueno…son conocidos como híbridos en nuestra jerga”
“¿Híbridos? “Junsu reflexionó por un instante, le vino a la mente un recuerdo. En su primera clase, alguien había preguntado por los híbridos, pero Jaejoong no había querido contestar, aduciendo que aquello era…una aberración.
“Mezcla entre vampiro y hombre lobo. Es producto de un…ritual que mezcla ambas sangres y también mezcla las habilidades”
“¿Alguna vez has visto uno?” le preguntó, mirándola con algo de expectación. Estaba fascinado y aterrado a la vez al saber que semejante cambio era posible
“Nunca. Dicen por ahí que son el doble de rápidos que un vampiro o un hombre lobo normal…así que imagínate lo difícil que debe ser ver a uno”
Junsu quería seguir averiguando más sobre los híbridos, pero de pronto se escuchó un sonido desde los matorrales y casi al instante apareció un lobo ante ellos. Junsu se percató de su pelaje resplandeciente, un color canela que casi parecía brillar entre la oscuridad de la noche. En un santiamén el lobo se transformó en un resplandor de luz y reveló a una joven de largos cabellos negros, con especie de toga blanca cubriendo su cuerpo.
“¡Ji Hae!” exclamó Bianca, corriendo a sus brazos. Ella la estrechó con fuerza y ambas lanzaron unas risitas
“¿Y ese quién es?” Ji Hae preguntó cuando se separó de Bianca, escudriñándolo con la mirada
“Te presento a Kim Junsu, es un amigo de la clase” Ji Hae arqueó una ceja y Junsu al instante le extendió la mano
“H-Hola, un placer” murmuró algo inseguro. Ella le estrechó la mano y luego esbozó una sonrisa
“Supongo que vendrá contigo a ver la pelea” dijo, comenzando a caminar en dirección a los matorrales
“Si, si no te molesta”
“Claro que no, por mí está bien. Tus amigos siempre han sido bienvenidos conmigo Bianca, pero apresúrense que no quiero perderme nada” ella hizo un gesto con la mano. Bianca y Junsu inmediatamente la siguieron y comenzaron adentrarse en las entrañas del bosque.
Ji Hae apresuró la marcha, transformándose en lobo y corriendo con velocidad. No tardaron en alcanzarla y corrieron un largo tramo, pasando por el lago y llegando hasta una extensa planicie con verdes prados. Allá en el fondo, se veía un montón de gente congregada. Ji Hae detuvo abruptamente la marcha, retornando a su forma humana y volteando a mirarlos.
“Bien, iré con ellos…los veré al final” ella les lanzó una sonrisa y comenzó a caminar hacia donde se veía el grupo de gente.
“Sígueme” Bianca le hizo una señal con la mano y Junsu inmediatamente la siguió. Se acercaron a unos árboles de la orilla; Bianca inmediatamente trepó a uno, subiendo con velocidad y llegando casi al instante a la copa del árbol. Junsu la miró con inseguridad y ante esto ella lanzó un resoplido.
“¿Vienes o no?” le espetó
Junsu asintió y se acercó al árbol. Sus manos se posaron en el tronco, palpándolo aún con inseguridad, pero aferrándose a él y trepando de todas formas. Subir por la corteza fue pan comido y Junsu se sorprendió al darse cuenta de lo fácil que le resultaba. No le tomó ni dos segundos llegar a la copa del árbol y se acercó a su lado.
“¿Nos quedaremos aquí? No puedo ver nada…”
“Claro que no, sólo necesitaba localizar el árbol con más sombra. Vamos”
Bianca se paró en una de las ramas y dio un gran salto, aterrizando en el árbol de al frente. Luego Junsu la observó seguir saltando de árbol en árbol, así que no dudó ni un segundo más y comenzó a saltar, siguiendo sus pasos con igual velocidad.
Continuaron saltando hasta que llegaron a un enorme árbol con frondosas ramas. Bianca se detuvo y le hizo una señal de silencio. Junsu observó que abajo…sólo a pocos metros de distancia, había un gran grupo de personas congregadas y comenzando a reunirse en un círculo.
“Siente la oscuridad a tu alrededor…hazla tuya, sólo de esa manera podrás esconderte de sus ojos” Bianca le susurró y Junsu la observó cerrar sus ojos y prácticamente fundirse en la oscuridad.
El acto de no dejó de fascinarlo, y comprendió que era su turno de intentarlo. Ansioso y bastante inseguro de cómo proceder, Junsu se quedó un rato meditando las palabras de Bianca. A él nunca le habían enseñado nada de ese tipo de habilidad, pero de todas formas no estaba en condiciones de protestar.
Lanzó un suspiro y decidió hacer el intento. Sus ojos se cerraron y respiró hondo, tratando de concentrarse. De pronto, comenzó a sentir una especie de niebla a su alrededor. Se imaginó completamente rodeado de ella y casi al instante sintió como si aquella niebla se hubiese pegado a su cuerpo. Abrió sus ojos y se encontró, en efecto, dentro de una inmensa nube de niebla.
“Bien, qué rápido eres” escuchó la voz de Bianca y giró un poco su rostro para mirarla. Toda su piel estaba cubierta de niebla y sus ojos color cielo parecían resplandecer ante semejante oscuridad.
“¿Estás segura que…no pueden vernos?”
“No, no pueden. Ahora estamos camuflados entre las sombras y aun si miraran en nuestra dirección…lo único que verían sería oscuridad”
“¿Qué hay de nuestro olor? ¿No lo perciben?”
“Dentro de esta niebla no, pero si estuviéramos más cerca es muy probable que ya nos hubiesen capturado”
Más tranquilo, Junsu asintió y sus ojos se posaron en la aglomeración de gente. Había una persona sentada en una especie de trono de madera, toda la gente se agrupaba a su alrededor. Llevaba unos vaqueros y tenía el pecho expuesto al igual que todos los demás, sus brazos estaban adornados por lo que parecían ser cadenas de algún tipo de metal resplandeciente.
Un abrupto sonido de timbales comenzó a retumbar con fuerza mientras dos mujeres lobo salían de los matorrales con togas de color azabache y comenzaban a danzar a su alrededor. Los licántropos reunidos en torno suyo comenzaron a reír y a animar a las mujeres. Ellas danzaban alrededor del trono, moviendo sus caderas de manera seductora y siguiendo el ritmo de los timbales, pero él no parecía disfrutarlo en absoluto…y tan sólo mantenía una expresión apática en el rostro.
Tiene cara de póquer…pensó Junsu. El espectáculo continuó por algunos minutos hasta que él súbitamente se levantó de su asiento.
“¡Silencio!” exclamó y todo acabó. Con una reverencia, ellas se retiraron de vuelta a la multitud mientras todos esperaban ansiosos sus palabras.
“Cachorros, estamos aquí reunidos para presenciar un nuevo enfrentamiento por el gran honor de ser…macho alpha de la colonia” El licántropo hizo un gesto con la mano y luego continuó.
“Aquí esta Yunho” dijo y Junsu inmediatamente lo observó salir de los matorrales, acercándose a su lado. Su cuerpo estaba pintado, llevaba una especie de tribal tatuado en su espalda y brazos. “El actual macho alpha y mi futura unión, claro si es que resultase victorioso esta noche” lanzó una especie de risotada. Junsu sintió un nudo en el estomago al escuchar la palabra futura unión, pero inmediatamente reprimió la sensación
“Y aquí esta Sheik, su retador” otra persona salió desde los matorrales. Su piel era más blanca que la de Yunho y poseía unos brillantes ojos color miel. “Sheik dice tener todas las condiciones para vencer a Yunho, claro que eso está por verse”
Ambos contrincantes se dieron la mano y luego él volvió a hablar.
“Las reglas son simples: pelearan a muerte súbita, sin piedad alguna. El vencedor adquirirá inmediatamente el cargo y el perdedor…morirá con honor” toda la audiencia pareció emocionarse al escuchar sus palabras, porque al instante comenzaron a lanzar gritos y vitoreas.
“Bien, buena suerte y que…gane el mejor” dicho esto, ambos se transformaron a su forma de lobo y se abalanzaron el uno contra el otro. La multitud enardecida gritaba y chillaba, alentando la matanza.
El contrincante de Yunho era un lobo gris casi de su mismo tamaño y abruptamente lo tomó por el cuello, azotándolo contra un árbol. Junsu lanzó un suspiro al verlo sangrar, pero Yunho se paró al instante y se abalanzó nuevamente contra él, mordiéndole el pecho y provocando que rugiera de dolor.
La pelea era intensa, completamente brutal…ambos desgarrándose la piel a mordidas y propinándose profundas heridas. El lobo gris le estaba dando bastante pelea a Yunho, quien ya estaba complemente magullado, su pelaje blanco manchado de sangre.
Yunho se lanzó nuevamente contra él, pero el lobo gris ágilmente se dio la vuelta y lo golpeó con la cola, provocando que se estrellara contra el suelo. Junsu se sintió morir, advirtió que estaba bastante agitado al ver a Yunho tan mal. Bianca se percató de ello y suavemente puso una mano sobre su hombro.
“Tranquilo, él es fuerte…saldrá de esto”
Junsu asintió y continuó observando la pelea. El lobo gris lanzó un aullido anticipado al ver que su contrincante estaba aún tumbado en el suelo. Yunho giró un poco su cabeza, justo en dirección a los árboles. Junsu lanzó un suspiro al sentir sus voraces ojos dorados clavarse sobre él, aquella desgarradora fuerza bestial atravesándolo y llegando hasta el fondo de su perdida alma. No…no podía ser que se hubiese dado cuenta de su presencia, él estaba camuflado, pero Yunho continuaba mirando en su dirección y Junsu mordió su labio inferior con algo de nerviosismo ante la visión de su pelaje ensangrentado.
‘Por favor…no mueras’…pensó, incapaz de contenerse. De pronto Yunho se levantó del suelo, sus ojos resplandeciendo con algo que Junsu no podía descifrar. Se lanzó abruptamente contra el lobo, tomándolo por sorpresa y atacándolo por el cuello, mordiéndolo con tanta fuerza que desgarró todas sus venas. El lobo rugió en agonía y cayó abruptamente al suelo…incapaz de levantarse, su cuello complemente expuesto y chorreando sangre a borbotones.

Hasta hace pocos segundos, Yunho no se había percatado de la presencia de Junsu. Estaba tan ensimismado en la pelea que prácticamente no había advertido su esencia. Fue en el momento que cayó al suelo y giró su rostro…que pudo sentir su olor, proviniendo de unos árboles. Inmediatamente fijó sus ojos en aquel árbol y pudo ver…sus ojos oscuros mirándolo con preocupación. Casi al instante sintió como una ola de energía, como si algo dentro de él le hubiese hecho clic. Estaba ahí…Junsu estaba ahí observándolo y él no podía darse el lujo de morir. No, él tenía que demostrarle lo fuerte que era, tenía que demostrarle por qué se había ganado el puesto de macho alpha, jamás le mostraría debilidad…
Una descarga de energía lo azotó y de una manera…casi sobrenatural, sacó toda su fuerza bestial y se lanzó contra su oponente, desgarrándolo de una sola mordida. El sabor de la sangre invadió todo su hocico, pero a Yunho no le importó y sólo lo observó caer…con el cuello completamente expuesto, venas y arterias rotas chorreando sangre. Escuchó a la multitud enardecida gritar su nombre con excitación y lanzó un aullido de victoria que resonó en todo el bosque. Al instante, toda la multitud se había transformado, uniéndose al aullido y formando un ruido colectivo…

Longing for Love - Cap 1


“Hyung!” Yunho estaba exhausto, había corrido las últimas 10 cuadras sin parar y también había perdido las últimas 2 horas del colegio solo para estar a tiempo. “Hyung espera!” se escuchaba bastante entusiasmado, sus mejillas estaban algo sonrojadas por el ejercicio y sus ojos marrones empezaron a brillar cuando logro alcanzarlo. Yunho miro a sus hyung bloqueando a los otros chicos sin mucho esfuerzo.
El chico de cabellos negros dejo escapar un suspiro, hiso una seña para que los otros chicos avanzaran sin él. “Jaejoong hyung dijiste que esta vez yo podía ir con ustedes”. El mayor se volteo; por encima de sus ojeras, sus ojos celestes se llenaron de calidez, dejando de lado la frialdad que siempre mostraba. Sonrió cálidamente y golpeo amablemente los hombros de Yunho.


“Lo siento cariño, pero los planes cambiaron, y este es un lugar al cual no puedes ir”. La gran sonrisa que tenía el pequeño se transformo en una mueca. Yunho agacho su cabeza, no era la primera vez que Jaejoong lo cortaba de esa manera. “No te pongas triste, la próxima vez te llevare con nosotros, es un promesa”, la mano posada en sus hombros se fue a su pelo empezando a jugar con este viéndose un poco despeinado pero igual de apuesto.


“De verdad?, no cambiaras de idea otra vez?”


“No lo hare”, despeino otro poco los cabellos de Yunho, sonriendo cuando el otro grito y se peino con los dedos, no quería verse ridículo frente a Jaejoong. “Bueno amigo pasare por ti en la noche, ok?”, golpeo juguetonamente a Yunho en el estomago, “Y revisare si has hecho tu tarea”, Jae se sintió mejor cuando el menor asintió con la cabeza. Con la imagen de una adorable sonrisa en su mente Jaejoong se fue en la misma dirección que sus otros amigos hace poco.


Yunho reviso su reloj, que haría ahora con todo el tiempo restante? No era una opción volver a la escuela, se había ausentado por demasiado tiempo. La escusa de que se había ido al baño tampoco funcionaria; nadie tarda media hora en un baño, cierto? Pero porque pensaban mucho en eso, si sus padres no estaban en casa y no llegarían hasta que anochezca así que no se darían cuenta de que su hijo no había ido a clases, cierto? Camino por la abarrotada ciudad sin importar tirarle un codazo a alguien, a Jaejoong no le importaba entonces porque debería preocuparse
***


Cuando Jaejoong abrió sus ojos, no tenía idea donde demonios estaba. Tratando de recordar verifico sus pertenecías, frunció el seño cuando se dio cuenta que lo único que traía puesto eran sus aretes y sus piercings; des tendió las sabanas y se dio cuenta de que aparentemente no estaba solo. No había bebido demasiado así que no podía ser demasiado tarde, o si? Su estado de ánimo no mejoro cuando vio la hora en el reloj, eran las 11:23pm.


“Mierda” maldiciendo empezó a buscar sus ropas en la habitación oscura. Se tropezó con sus zapatos, el chico todavía borracho murmuro con cólera cuando se cayó.
Jae? Jaejoong hiso una mueca y se apuro en ponerse su ropa. La chica sabia su nombre, eso significa que se habían presentado pero el no daba con el nombre de la chica. Y otra cosa era segura ellos habían compartido más que una linda conversación. “¿Qué haces, porque no te quedas?”La chica que lo acompañaba ya estaba completamente despierta, observando cada movimiento, soplo su flequillo y se levanto a abrasarlo por detrás, recibiendo un pequeño empujón como respuesta.
“No puedo quedarme” y no se quedaría aunque la chica se lo suplicara de rodillas. “Tengo que ir a ver a alguien y estoy tarde, adiós”. No espero por alguna repuesta y cerró la puerta dejando a la chica sola sin ninguna explicación.
***


Jaejoong camino atreves de la ciudad vacía, no sabía dónde estaban sus amigos y tampoco le importaba. Lo único que quería era deshacerse de ese horrible sabor de alcohol en su boca, tirarse a su cama y dormir olvidándose de todo lo que había sucedido cuando él y sus amigos decidieron ir a ese bar. Jaejoong saco de sus bolsillos un paquete de goma d mascar.”Esto es lo primero que debo hacer” agradeciendo al hombre que creo estas suaves y dulce cosas se metió una a la boca. Mascando una Jaejoong paso la casa de sus padres, salto la cerca que lo dividía del otro edificio. Le había dicho a Yunho que iría, suerte que su casa queda al lado.

Jaejoong sabía que Yunho ahora se encontraba en un sueño profundo, pero el igual quería verlo, total le había prometido que iría. Tomo pequeñas piedras que habían en el césped que rodeaban el edifico. Yunho y su familia vivían en el segundo piso, su cuarto quedaba junto encima de la entrada. Jaejoong trato de no usar mucha fuerza al golpear la ventana sin embargo la piedra hiso un fuerte pero rápido sonido. El pelinegro cogió otra piedra esta ves utilizaría un poco mas de fuerza pero antes de realizar movimiento alguno la ventana se empezó a abrir lentamente haciendo que el chico sonriera
Jaejoong? Yunho froto sus ojos tratando de que no se cerraran nuevamente. Al final se quedo con los ojos cerrados, y solo con bóxers al lado de la ventana haciendo la sonrisa de Jaejoong aun más amplia. Cogió la mano del menor he impulsándose entro a su habitación.


“La próxima vez solo tira las llaves” Yunho asintió, volviendo a tirarse a la cama. Esa era su rutina, no era la primera vez que Jaejoong encontraba a Yunho durmiendo y levantarlo lo hacía sentirse culpable aunque Yunho jamás se halla quejado de eso, por ello el mayor pensaba que le gustaba.


“Hice mi tarea, está en escritorio” mascullo el menor, “Mi madre estaba demasiado cansada para revisarla y mi padre aun no llega”. Yunho abrazo sus suaves sabanas como si alguien fuera a robárselas. Jaejoong miro de lejos el escritorio que se encontraba al otro lado de la habitación, tenía dos opciones, ir y mirar todo lo que Yunho había escrito o … su mirada cayó en el chico que estaba durmiendo. Acaricio el corto y oscuro cabello del pequeño fascinado con la suavidad, se acerco lentamente y saboreo el olor a miel, un fuerte estremecimiento recorrió todo su cuerpo. Con esto su decisión ya estaba más que segura, Jaejoong se deslizo debajo de las sabanas calientes abrazando a Yunho por detrás.

***


“Yo Yun…” Jaejoong susurro en el oído del menor. El se levanto cuando alguien, probablemente la madre de Yunho, empezó a correr por todo el apartamento preparándose para ir al trabajo. Ya cuando por fin la señora se fue Jaejoong se hecho de nuevo y despacio jalo la sabana apartándola del cuerpo caliente de Yunho. “Yunho… ” Esta vez lo empezó a sacudir despacio y le dio un golpe en la mejilla juguetonamente; esto siempre funcionaba para sacar a los niños del paraíso de los sueños.

“Unn… que pasa? Los ojos marrones oscuros se abrieron lentamente, pestañando por algunos segundos tratando de acostumbrarse a la brillante habitación. Para Yunho estaba claro que sus padres querían burlarse de el poniéndolo justo en la habitación donde más sol daba en las mañanas y todavía le reclamaban que debía levantarse temprano, aunque claro ellos jamás se lo habían dicho en su cara, ellos lo habían hecho sutilmente y el sol en su cara era un crimen. “¿Qué tan tarde es?” Yunho no abrió sus ojos, se movió un par de veces hasta que encontró una mejor posición. Dándole la cara a su hyung ahora el sol solo le daba a la espalda, abrió los ojos otra vez, sonriendo al ver la cara más hermosa que jamás ha visto. Amaba cuando Jaejoong dormía en su casa, porque no despertaba solo. Odiaba con toda su alma caminar por todo el departamento vacio, solo con la televisión como compañía durante el desayuno que solo constaba de gaseosa y galletas. Y cuando estaba de humos para hacer un desayuno decente hacia huevos, jugo y toda esa mierda, de todas maneras él lo comería solo. No era divertido poner mucho esfuerzo en algo que al final tendrás que disfrutarlo tú solo.

“Es tiempo de levantarse” Yunho gimió y escondió su cara entre el cuello y hombro de Jaejoong. “Sabes que si fuera por mi estaríamos en la cama todo el día y comeríamos esas insaludables cosas que te encantan” Jaejoong sintió como Yunho empezó a sonreír, sus suaves labios tocando la piel desnuda del mayor produciendo un cosquilleo. “Pero sabes que eso no es una opción ahora”

“¿Por qué? ¿Por qué no? ¿Por qué no lo hacemos? Quedarnos en la cama, me salteo la escuela, mis padres jamás lo notarían”. Yunho levanto su mirada; una pequeña mueca reemplazo la anterior sonrisa, su hyung rodo sus ojos fingiendo molestia.

“¿No esperas que te una respuesta, o si?” Pregunto con una voz seria, Yunho solo alzo sus hombros, él sabía lo que Jaejoong diría a continuación.”Tienes que estudiar, tener buenas notas y tener un gran trabajo para poder vivir una buena vida”

“Solo lo hare si tu eres parte de ella Jaejoong-ah…”

“Huh?”

“Nada”. Yunho volvió a posar su cabeza en los hombros de Jae, disfrutando el olor de la colonia del mayor y como su suave cabello pasaba por su cabeza. Jaejoong puso el brazo que estaba debajo de la cabeza de Yunho alrededor de su pequeño cuerpo, empujando las sabanas otra vez. El había entendido perfectamente lo que había dicho el pequeño, solo no sabía cómo responder a ello. Él tenia 18 y haberse conocido con ese chico de 13 le había traído una gran felicidad a su existencia. El también tenía una vida que debía de cuidar, estaba en su último año de secundaria sus notas eran buenas y quería que Yunho también lo hiciera bien. Él veía como Yunho trataba de seguir su ejemplo pero el tenia un padre que era dueño de una cadena de supermercados, por eso no importaba si el dejaba la escuela, su padre lo ayudaría, de hecho su padre quería que el siguiera con el negocio. Pero el estaba preocupado por Yunho, la relación con sus padres era distante y debías ser un genio para darte cuenta de ello. Todo lo que tenían en mente era el trabajo, complacer a sus jefes. Yunho era un error, no estaba planeado y ellos dos le hacían sentir eso todos los días.

Empezó a acariciar su espalda desnuda inconsciente. Otra cosa era segura: el no era normal en cualquier contexto.

N/A: Wooooo, estoy aquí otra vez xD, he tenido esta idea en mente por años. Espero que les guste.