Crossed Destinies cap 3

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Al parecer seria otra mañana fría de Febrero. Las cortinas de las grandes ventanas de su cuarto estaban cerradas, así que no veía la cegadora luz del día; sin embargo su reloj en la pequeña mesa de noche del lado derecho de su cama, marcaba las 8 de la mañana.

Los últimos días habían sido demasiado rápidos.

Jueves, recepción de la revista MAD; viernes, clases muy temprano en la universidad y ahora hoy sábado. Este día tendría también muchas cosas que hacer.

Changmin se giro boca arriba, mirando el techo de su espacioso y lujoso cuarto. Ayer no había visto a su hermano. Llegó bastante tarde de la universidad y decidió no despertarlo. Felizmente, como siempre, Sami, su ama de llaves, estaba despierta y le abrió la puerta. Ayer se le olvido llevar consigo las llaves y habría sido un problema de no ser por ella.

Se sentía muy cansado. Tenía muchas cosas que hacer en la universidad, que junto con las prácticas que llevaba en la empresa, no le dejaban mucho tiempo libre. No se relajaba, no se divertía. Inclusive, aun seguía renegando de su mala suerte en la fiesta del jueves, por no haber tenido la oportunidad de conversar más con Jaejoong.

No podía creer que le gustara tanto el tipo. Nunca había estado con un hombre, aunque no era la primera vez que le gustara uno.

- La culpa la tienen mis compañeros de la universidad –rió para sí mismo mientras cruzaba los brazos detrás de su cabeza.

Changmin si era un poco más abierto para eso de los amigos a comparación de lo que le decía su hermano. Le divertía pasarla bien con ellos en la universidad. A veces hasta le daban ideas para escaparse de su actual novia. Cada idea más loca que la otra, sin embargo nunca las hizo. Le gustaba divertirse pero tenía un límite. El respeto y la fidelidad hacia otra persona siempre estuvieron en sus principios y era algo que su padre y su hermano siempre sembraron en él desde pequeño.

Entre esos amigos que tenía, tuvo uno que le confesó en algún momento que era gay. Henry se llamaba. Por lo que supo, se transfirió de universidad y no volvió a saber nada más de él. Cualquiera que lo veía nunca hubiera podido averiguar o siquiera pensar su verdadera inclinación. Era alto, quizás uno o dos centímetros menos que Changmin, de porte fuerte, atractivo y varonil. Tenía unos ojos marrones muy bonitos y un sequito de chicas desviviéndose porque él aceptara a alguna como su novia. Era bueno, inteligente y educado. El hombre perfecto e ideal.

Le contó su secreto a Changmin en una de sus tantas confesiones de amigos. En realidad, el menor lo había considerado su mejor amigo. Un día desapareció, le dijeron que se había transferido, y cuando intento contactar con él, no pudo hacerlo. Hace ya dos años de eso. Ahora él cursaba su último año de universidad.

Sí, él fue el único hombre que le gustó a Changmin. Sus compañeros actuales de la universidad bromeaban con el tema de la homosexualidad y pues, él no le daba mucho interés a eso.

Nunca paso nada en concreto con Henry. Él sabía que Changmin tenía novia. Y nunca insinuó nada que no fuera amistad. El menor tampoco lo hizo. Aun así, hubo ciertos momentos, en los que podría decirse que hubo algo de “tensión” entre ellos. En especial cuando hablaban de temas personales o se encontraban solos.

- Es curioso que lo recuerde ahora a él cuando estaba pensando en Jaejoong –Changmin se levantó con pereza de la cama. Revolvió un poco su cabello y se dirigió al baño.

Era más que seguro que el madrugador de su hermano ya se había levantado. Debía apurarse para alcanzarlo en el desayuno y poder hablar de su próxima peculiar agenda universitaria.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

- ¡Ya no sirvas más! Es suficiente Sami –dijo Yunho con una sonrisa divertida.

- Joven Yunho-shi está muy delgado. Necesita nutrientes. La leche es muy buena para los huesos.

- Si le sigues dando tanta leche tendrá fuertes huesos pero un estomago desastroso –Changmin entro en la cocina con una periódico en la mano. Lo dejo en la mesa y en su lugar tomo un pan que había en una cesta -. ¿Tú no tienes problemas con la lactosa, Hyung?

- Esta leche esta deslactosada –contesto la mujer con un tono de quien no comete errores -. Y joven Changmin, déjeme decirle que usted también necesita tomarla –le acerco un vaso lleno del líquido blanquecino-. En cualquier momento se desmaya de tanto estrés y trabajo.

- ¡Cierto! ¿A qué hora llegaste ayer? Estaba cansado y me quede dormido.

- No fue tan tarde tampoco –se defendió el menor-. ¿A las doce más o menos? –miró a la mujer para tratar de corroborar lo que decía-. Cosas de la universidad, Hyung. Este último año lo tengo bastante complicado.

- ¿Tienes temor de no pasar algún curso?

- No es eso. Simplemente tengo mucho que hacer. Las prácticas en la empresa tampoco son de mucha ayuda.

- ¿Que quieres que te diga Changmin? –comentó Yunho tranquilamente, sabiendo que el comentario de su hermano iba dirigido a la obligación y responsabilidad que le había dado en la empresa. – Ya sabes que necesitas estar en ese mundo desde ahora. Es para que…

- …gane practica. Lo sé, Hyung –interrumpió su hermano-. Y hablando de prácticas, viajare a los Estados Unidos en la tarde.

Yunho detuvo su tasa en el aire y miro a su hermano, sorprendido.

- ¿Es enserio? ¿Desde cuándo lo tenias decidido y porque no me avisaste?

- Desde ayer, más o menos a las 8 pm, y si no te avise fue porque cuando llegue estabas dormido –el menor se acomodo en su asiento y se recostó en el respaldar de su silla -. Además, no lo decidí yo. Me lo impusieron en la universidad. Aunque ellos le llaman mas, “una invitación de honor” –dijo estirando los brazos y haciendo un gesto con las manos de comillas en el aire y un rostro fastidiado.

- Sigo sin entender mucho –respondió Yunho, aun algo confundido.

- Quieren que vaya como el mejor alumno de la clase de último año. Se supone que tengo que entrevistarme con el director de una universidad de allá, que en estos momentos no recuerdo el nombre. Creo que quieren que converse de un convenio o algo así.

- ¡Pero eso es genial! Mejor alumno –dijo el mayor con orgullo -. ¿Por qué no te veo contento?

- Porque creo que se aprovechan de mi nobleza –Changmin reía un poco ante la reacción de su hermano-. Sospecho que no tienen a quien mandar y se excusan en algunas de mis calificaciones. Supongo también es por mi posición y mi nombre, lo cual hace que se vea más patético y menos autentico.

- Estas juzgándolos demasiado –sentenció su hermano-. Y en tal caso, ¿qué tiene de malo tu posición? Que a veces la utilices para sacar beneficios no es malo. Nadie nos ha regalado lo que somos ahora.

- Sera a ti Hyung. Yo aun no he hecho nada –el menor mostraba una sonrisa divertida.

- Pero lo harás –Yunho le regalo un guiño cómplice-. Esta es solo una oportunidad más. A todo esto, ¿a qué hora sale tu vuelo y cuando vuelves?

- Hoy a las tres de la tarde y vuelvo el lunes por la tarde, no sé a qué hora aun. Veré que vuelo hay.

- Entonces ve con cuidado. Sé que todo saldrá bien –su hermano mayor le regalo una sonrisa conciliadora.

Changmin sonrió y se estiro en su asiento.

- Y tu Hyung. ¿No tienes planes para la tarde?

Recién entonces Yunho recordó lo que se suponía quería conversar con su hermano. La invitación de Jaejoong. Aunque después de lo que acababa de escuchar, al parecer tendría que ir solo.

- Nada interesante. Tengo una reunión en un par de horas en la empresa y en la tarde pues… no sé. Nada supongo. Creo que Yoochun llega hoy de viaje así que quizás vaya a verlo.

- Buena idea Hyung –Changmin se puso de pie con la intención de irse, cuando la mujer que había estado en la cocina, silenciosa escuchándolos, lo tomo del brazo con una mirada severa y le entrego otra taza grande llena de leche-. Creo que esta me la tomare en mi habitación Sami –el menor recibió la taza con una sonrisa entre divertida y temerosa-. Saludas a Yoochun-Hyung de mi parte. ¡Podrías ir a ver el partido a su casa! Llévale algo de comer y de beber y estará feliz –sé dispuso a salir y antes de cruzar la puerta volteo a ver con cariño a su hermano-. Diviértete mucho Hyung.

Yunho solo le devolvió una pequeña sonrisa nerviosa antes de verlo salir hacia su cuarto.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

- Me plantaste.

- ¿Cómo te planté? No entiendo.

- Teníamos una cita.

- No sé si que me recojas en el aeropuerto podría considerarse como una cita.

- Para mí si lo era. Quería verte. Tengo muchas cosas que contarte.

Jaejoong se quejaba por teléfono con su mejor amigo. Dos de las llamadas perdidas y cuatro de los mensajes que recibió ayer habían sido de Junsu. Todos preguntando donde estaba y contándole que ya se disponía a tomar el avión. Esta mañana recibió uno donde decía que no lo recogiera en el aeropuerto como habían quedado. Le habían sucedido algunos imprevistos que tenía que resolver.

- ¿Serán a caso las cosas pendientes que tienes que hacer mas importantes que yo?

- Jae, no dramatices por favor –contestó su amigo con un tono algo cansado-. Se me presentaron cosas y tenía que hacerlas. Supongo, yo también tengo muchas que contarte.

- ¿Está todo bien? Te siento aburrido.

- Solo es cansancio. Necesito descansar. Ha sido un vuelo muy largo.

- ¿Y cómo salió la sesión de fotos? Espero no hayas roto demasiados corazones por allá.

Junsu sonrió del otro lado del auricular.

- Mas bien se rompieron tazas, sillas y todo lo que el director alcanzo para tirar.

- ¿Entonces no fue del todo buena? –respondió su amigo, preocupado.

- Hubo pocos problemas. Más que todo por la modelo y los nervios de punta del director. Nada nuevo, en realidad. Ya te contaré luego, ¿sí? ¿No te molestas si te digo que tengo muchas ganas de irme a descansar?

- Si me molesto, pero que puedo hacer. Siempre me haces perdonarte.

- Gracias –contestó Junsu con cariño-. Conversamos luego.

Jaejoong se despidió y corto la comunicación. Lo sentía más cansado que otras veces. Quizás, esta vez solo se aburrió un poco más. Por lo que sabía a su amigo no le gustaban mucho los viajes largos, por lo tanto no le gustaba mucho viajar. En muchas ocasiones le había dicho que tenía que acostumbrarse porque prácticamente era algo que siempre tendría que hacer.

Solo esperaba que su cansancio no tuviera nada que ver, además de su viaje, con las personas que conocieron en la recepción del jueves.

En tal caso, porque él estaba más que contento con los resultados que obtuvo de esa fiesta. La estaba pasando muy bien con los sucesos que se han estado dando durante estos tres últimos días. Y hoy también tendría que ser un buen día.

- Y hablando de cancelar citas –Jaejoong tomo el celular que estaba en la pequeña mesa del frente del sofá donde estaba sentado y se puso de pie dispuesto a irse a su cuarto para darse un baño y arreglarse.

Revisó los otros dos mensajes que recibió ayer

- Supongo tendré que hacer algunas llamadas antes de encontrarme con usted Yunho-shi –dijo divertido para sí mismo.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Al final si llego a llamar a Yoochun. Pero según su amigo, se sentía muy cansado.

- El viaje ha sido muy largo –le dijo-. Hoy solo quiero dormir.

- Anda, vamos. Changmin no vendrá porque tiene que viajar. Tomaremos algo y veremos el partido que te gusta –insistió Yunho por el teléfono hace una hora.

- ¿Y quieres que vaya con este cuerpo? –Replicó ofendido el publicista-. Ten compasión de mí. Odio los viajes aburridos de trabajo y lo sabes. Además, iras con el tal Jaejoong. No es que vayas a estar solo.

Claro que estaría con él. Sin embargo no podía decir que no se sentía solo. Creyó que la relación con el editor de la revista MAD se había hecho más cómoda, pero allí, a punto de entrar al pub, le volvía otra vez el nerviosismo. Hubiera preferido estar con su hermano o con su mejor amigo.

“¿Entonces porque le mentiste a Changmin?” le dijo una voz en su mente. “¿Por qué no le dijiste que vendrías a encontrarte con Jaejoong ahora en la tarde?

Ni el sabía porque lo había hecho. Fue un acto reflejo. Changmin preguntó y el simplemente lo oculto. Si ahora se ponía a pensar bien, no habría razón para haberlo hecho.

- A Changmin le cae muy bien Jaejoong –habló para sí mismo-. Tal vez se hubiera sentido más decepcionado y preocupado por su viaje que impediría que venga esta tarde.

“Mentira. Sientes que se pondrá celoso”

- ¡¿Celoso?! –repitió sorprendido -. ¡Por Dios! ¡Ni que le gustara! ¡Pero qué demonios estoy pensando! –se recriminó.

Aun así ese joven de ojos claros todavía lo ponía nervioso. No olvida la manera en que le hablo la vez que se conocieron en la recepción y aunque hay momentos en los que se siente cómodo cuando conversan, también hay otros en los que siente que su postura cambia y muestra una manera más “seductora” de su personalidad.

- Ni que yo fuera una chica –pensó molesto.

Poniendo punto final a sus pensamientos empujo la puerta de vidrio en la parte donde en un letrero se leía “push”.

Fuera se sentía frio pero dentro el ambiente era mucho más cálido. Todo el lugar estaba lleno. La gente hablaba y paseaba entre las mesas con total naturalidad. Aunque estaba atestado en su mayoría por varones también había algunas mujeres en el lugar. Al fondo del establecimiento en un lugar un poco más reservado, como la primera vez que se vieron, se encontraba Jaejoong muy entretenido con lo que parecía ser su celular.

Cuando Yunho llego a su lado, alzó la vista algo sorprendido. Se puso de pie y estiro el brazo.

- No me había dado cuenta que había llegado –le dijo con una sonrisa cordial.

- Disculpe por asustarlo –le respondió el saludo-. Estaba usted bastante concentrado en su teléfono.

- Nada importante. Asuntos que tenía que arreglar.

- Sentémonos entonces –Yunho se sentó frente a él-. ¿Ha llegado hace mucho?

- No tanto. Pero no tuve tiempo de almorzar. Muero de hambre –sonrió el ojimiel algo tímido-. Espero no le moleste que haya pedido algo de comer.

- No, claro que no. Yo tampoco he tenido tiempo de almorzar. Creo que también pediré algo –el joven de ojos negros volteo con la intención de buscar un mozo pero sintió que lo tomaban del brazo. Al girarse encontró otra vez esa mirada que lo ponía nervioso.

- No se preocupe –Jaejoong aun no soltaba su brazo-. Lo que he pedido es para los dos.

- No entiendo –Yunho retiro despacio su brazo. El editor, con un gesto natural, lo soltó.

- Son una especie de pastelillos para los dos. Pensaba que estaba bien pedirlos mientras veíamos el partido.

Y nuevamente volvía a ser la persona cómoda con la que se podía conversar. Lo haría con mucho respeto, pero Yunho al fin sintió que quizás era el momento de hablar de cosas que tenía que aclarar.

- Jaejoong-shi…

- Llego lo pedí –lo interrumpió con una voz cantarina mientras un mozo colocaba una pequeña cesta redonda con panecillos de diferentes tipos-. Y dígame Yunho-shi. ¿No está usted demasiado arreglado para una salida tan informal?

- ¿Eh? –Yunho se miró confundido. Traía su chaqueta y unos pantalones de vestir junto con una camisa blanca.- Vine de una reunión. Por eso es que tampoco me alcanzó tiempo de almorzar.

- Oh, ya veo. Siempre le surgen imprevistos. Qué bueno que no hayan sido impedimentos para nuestra cita –mientras hablaba, Jaejoong lo miraba directamente a los ojos mientras metía lentamente cada panecillo en su boca.

Yunho se acomodo el saco y desvió levemente la mirada. Respiro hondo y volvió a mirar a su acompañante.

- Discúlpeme, pero no entiendo que es lo que busca.

- No le entiendo yo a usted.

- Jaejoong, cariño. Creí que tenías trabajo.

Una mujer muy hermosa, de aspecto americano, se acerco y llamó su atención, apoyando ambas manos en la mesa.

- Jany linda, ¿cómo estás? –El hombre de ojos claros la tomo de las manos mientras le mostraba una hermosa sonrisa-. Me sorprende verte por aquí. Y aunque no lo creas, estoy trabajando –le lanzó una mirada rápida y cómplice a Yunho. Él entendió.

La mujer tomo una de esas sillas sin respaldo y se sentó muy cerca de Jaejoong. Enredó sus brazos en el de él y lo beso muy cerca de los labios.

- Últimamente me tienes muy desatendida. Ya ni siquiera me saludas como antes.

- Estoy en una reunión, ¿recuerdas? –dijo mirando a Yunho.

La mujer también dirigió su mirada hacia él. Lo evaluó con la mirada.

- Es un hombre atractivo. ¿Por qué no se relajan un poco señores? Todos los que están aquí han venido a ver el partido. Y supongo esa era su segunda intención después de su reunión. Yo también he venido con unos amigos –miró a Yunho-. Llamaré a una.

Jany levantó la mano y empezó a dar saltitos en su asiento con la intención de llamar la atención de alguien.

Jaejoong miro divertido al hombre que tenía en frente. Parecía querer disimularlo, pero lo notaba incomodo, nervioso y hasta algo asustado. Toda esa imagen de él solo lo lleno de cierta tierna alegría.

Otra mujer, con rasgos parecidos a la que estaba sentada con ellos, se acercaba con un movimiento premeditadamente sensual. Tenía una pequeña jarra en las manos que contenía lo que al parecer era cerveza.

- Un chop helado –dijo mientras ponía la jarra en la mesa con un golpe seco. Inmediatamente miro a Yunho. Tomo otro asiento que estaba libre y lo coloco muy cerca de él. La reacción sorpresiva de este solo fue echar su cuerpo un poco hacia atrás.

- Hi, my name is Tina* –la mujer recostó su pecho en el brazo de Yunho y acerco su rostro más al de él -Perdón si a veces uso el inglés. Lo hago solo cuando me siento muy cómoda. Can you speak english, Darling?**

- Si puedo señorita.- respondió el hombre con una sonrisa nerviosa, tratando de averiguar la manera de alejarse un poco más sin caerse del banquillo-. Pero creo que es muy pronto para decir que se siente realmente cómoda.

- Pero es que es así –se acerco mas-. ¿Tú no sientes lo mismo?

Si se paraba de improviso, la mujer de todas maneras se iba contra el suelo. Se tranquilizó, la tomo delicadamente de los hombros y la empujo suavemente mostrando la mejor sonrisa que pudo.

- Discúlpeme. Necesito ir a los servicios –se puso de pie. Frente a él, la mujer que estaba con Jaejoong se entretenía en jugar con su cabello mientras le hablaba cosas al oído y este reía quedamente mientras tomaba su mano. Cuando se levanto, el ojimiel dirigió su mirada hacia él.

- ¿Ya se va?

- Vuelvo en un momento –se giro y fue hacia una salida cerca de la barra que dirigía a los baños del establecimiento.

Una vez llego, empujo la puerta y se apoyo en uno de los tres lavabos que tenia aquel lugar. Alzo el rostro y lo vio en el espejo.

“Eres patético Yunho” pensó “¿Ósea que ahora te da miedo el coqueteo descarado de una chica?”

El conocía ese juego. Debía admitir que una que otra vez lo jugó durante su tiempo de universidad. Siempre impulsado por Yoochun claro está. Y aunque hubiera podido seguirle con total tranquilidad la corriente a la joven, no se sentía con ganas de hacerlo.

- Estamos en medio de una reunión. Es inapropiado y una falta de respeto –dijo mientras continuaba viendo su imagen-. Sin embargo, el tipo aquel hace todo lo contrario. ¿Qué imagen se supone me puedo llevar de él?

Abrió el grifo y con ayuda de sus manos, se mojo el rostro. Luego de esto, volvió a apoyarlas a los extremos del lavabo.

- Solo me gustaría irme.

- Entonces, vayámonos Yunho-shi.

Jaejoong entro en el lugar y se acerco al lavabo contiguo al de Yunho. Apoyo su cuerpo en el, con los brazos cruzados hacia adelante.

- Quiero pedirle disculpas por lo que sucedió. Todo se escapo de mis manos.

- Sí. Bueno, supongo no es culpa suya –volteo el rostro hacia el otro lado mientras se mordía un labio y cerraba fuertemente los ojos. “!¿Qué no era su culpa?! ¿Entonces de quién? Idiota Yunho”-pensó.

- Evitar a esas mujeres es cosa difícil. Ya se habrá dado cuenta –rio el ojimiel moviendo la cabeza de un lado a otro-. ¿Pero qué fue lo que paso? ¿No le gusto Tina?

- No es eso. Simplemente creo que no es el lugar…

- Claro, tiene razón. Fue muy descortés de mi parte haberlo hecho. Nosotros ni siquiera hemos tenido tiempo de conversar de nada en concreto y usted ya se quiere ir.

- Ya le dije antes, que no creo que sea su culpa.

- Igual me siento algo decepcionado –Jaejoong pensó un momento y volvió su rostro para ver a su acompañante-. Usted dijo que quería irse, ¿cierto? Bien, pues lo sacare de aquí pero nos iremos a otro lugar para poder continuar con nuestra, como podría llamarlo, ¿reunión?

Yunho lo miro cauteloso.

- ¿A dónde quiere ir?

- Primero dígame si está de acuerdo.

El joven de cabellos negros se enderezó y con semblante entre desinteresado y pensativo, llevo una mano a su nuca.

- Bueno, la verdad no me imagino como alcanzaríamos a salir sin que nos vieran…, pero está bien por mí. Podríamos conversar en otro lugar

- ¡Perfecto! Iremos a un lugar donde dudo que encontremos a algún conocido.

- ¿Tan seguro esta?

- Creo que sí. Nadie interrumpirá.

El joven de ojos claros se giró hacia la puerta dándole la espalda a Yunho, mostrando una media sonrisa, que este ya no pudo ver.

- Y terminaremos lo que hemos venido a hacer.

5 comentarios:

  1. OMO!! como te encanta jae!! yunito!! xD lo kieres a solas para ti solito!
    *0* qiero yoosu!!!
    pobre min dejo ir al amor~~

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  2. Ya claro.. tu te lo llevas a casa Jaejoongie pervertido kyaaa *-*

    Me encanta quiero más XDDDDDDDDDDDD

    Gracias por compartir tu fic *-*

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  3. ;--; por favor contiii! ase mucho tiempo ya q la necesito :'c <3 plis plis plis >-< <3 esta demasiado bueno!

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  4. acabo de comenzar a leer este fic esbueno continuenlo xfa tiene mucho tiempo detenido gracias x compartir

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  5. esperanza1/29/2015

    Cuantos fic incompletos detenidos por mucho tiempo ,es una lastima ya que somos muchos los que leemos,los terminaran alguna vez.

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