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Arualthings

Insano - Cap. 20

Marcando el territorio

Yoochun llegó a casa hecho una furia, aventando cosas al suelo, sin perder la imagen de aquella horrible escena, esos dos, esos malditos, abrazándose, besándose, ¿Cómo era posible? ¿Por qué no se dio cuenta antes? ¿En qué momento esos dos se conocieron? Debió ser cuando Jaejoong comenzó a actuar raro, distante, no podía existir alguna otra explicación

—Malnacidos —gritó furioso, lanzando por los aires el jarrón de cristal cortado favorito de su mamá, este se estrelló contra la pared y algunos vidrios cayeron cerca de él, sin lastimarlo, su mirada se endureció aún más— Si crees que vas a dejarme, estás equivocado, mi amor —dijo con burla, luego rio un poco, Jaejoong era ingenuo si creía que podía verle la cara



Junsu miró asombrado como Jaejoong llegaba al departamento, después de no haberlo hecho en varias horas, sonrió y se acercó a él, recibiéndolo con un beso en los labios, solo por molestarlo, el mayor lo alejó y miró apáticamente

—Ahora no Junsu —dijo molesto y fue a su habitación, antes que cerrara la puerta el menor se acercó y lo impidió, entrando

—¿Qué te sucede? ¿Ya no me quieres? —preguntó haciendo puchero, fingiendo hacerlo. Jaejoong suspiró profundo y negó

—¿Te quise alguna vez? —cuestionó con frialdad, haciendo enojar al otro, se acercó a él y lo agarró con fuerza de un brazo— Suéltame

—No sé lo que te pasa ¿Ya se te olvidó cuando me rogabas?

—Nunca lo olvidaré, lamentablemente —respondió con apatía y se soltó del agarre del otro, Junsu sonrió

—Ya… bueno, ahora Yoochun será solo mío —dijo descaradamente, Jaejoong sintió que la sangre le hervía, pero se contuvo, lo que sentía por Yoochun ya no podía dominarlo, ahora estaba con Hyun Joong, él era su futuro— ¿No dices nada? —preguntó al ver esa mirada ardiente

—Bien, que te aproveche —respondió tranquilo, molestando al otro

—Me parece bien que te hayas resignado por fin, él solo necesita de un hombre y ese soy yo —reclamó entusiasmado, mostrando su sonrisa cínica, Jaejoong tragó saliva y vio fijo a Junsu, se reflejó en él, quien fue hace algún tiempo

—Estoy feliz por ti, por ustedes, si me disculpas… —lo agarró del brazo y lo sacó de su habitación, cerrando la puerta casi en sus narices, asegurando por dentro

—Idiota —murmuró Junsu indignado, esperaba un poco de lucha, algo, pero Jaejoong parecía tan resignado que estaba molesto.

—No puedo dejar que me afecte —pensó Jaejoong cubriendo su rostro, desintoxicarse de esos dos estaba siendo difícil, pero no imposible— Mi futuro es Hyun Joong, él es mi porvenir —meditó sintiéndose más tranquilo



Por la tarde, casi de noche, Yoochun salió de su casa y se dirigió a la de su vecino, tocó una sola vez y Hyun Joong abrió enseguida, al hacerlo y ver ahí a Yoochun abrió amplio los ojos, sorprendido, luego lo miró con el ceño fruncido, para el otro fue señal de que él estaba al tanto de su “relación” con Jaejoong, esa mirada de odio solo podía significar eso, pero Yoochun actuó como si él no supiera nada

—Hola vecino —saludó alegre, el aludido lo observó, como si tratara de descifrar aquella extraña sonrisa— ¿No te acuerdas de mí? Hemos jugado ráquetbol en el club, Park Yoochun —completó dando un paso al frente, con la mano extendida

—Sí, te recuerdo —respondió sin demora, correspondiendo el saludo— ¿Qué se te ofrece? —preguntó cortante, retirando rápido su mano

—Te invito una partida

—¿Ahorita? Es tarde —contestó escéptico, como si no creyera en ese motivo

—O mañana, necesito recuperar forma —insistió, mostrando un semblante tan falso que le dio desconfianza al otro, pero no se dejaría intimidar

—Mañana está bien —consintió finalmente, Yoochun ensanchó su sonrisa

—Paso a las ocho ¿está bien?

—Sí —asintió, dando un paso hacia atrás— Hasta mañana

—Adiós —levantó su mano y la agitó

Hyun Joong cerró la puerta mientras miraba la sarcástica sonrisa del otro, agitando su mano como un muñeco sin alma, sintió escalofríos

—No me lo quitarás, es mío —susurró Yoochun, convencido, mostrando su verdadera sonrisa



Jaejoong miró su celular cuando este comenzó a sonar, era su novio, sonriendo amplio lo tomó y contestó enseguida, hablando bajito

—Hola —saludó con voz tierna

—¿Por qué hablas así? —preguntó extrañado

—Estoy en el departamento —confesó

—Pero…

—Sé que dije que iría con mis padres, pero estaré empacando poco a poco sin que Junsu se entere, ya no te diré mentiras, por eso te lo digo, confía en mí, estoy encerrado en la habitación

—Confío en ti —dijo sonriendo— Te extraño, quiero abrazarte —habló con tono casi infantil, el que a Jaejoong tanto le desconcertaba, estaba acostumbrado a las insinuaciones sexuales, a que lo valoraran por su experiencia en la cama, pero Hyun Joong era distinto a cualquier hombre que hubiese conocido

—También quiero verte, en unos días estaremos rumbo a Europa —comentó con entusiasmo, por fortuna su pasaporte estaba vigente, ya solo tenía que empacar, decirle a su familia que se iba y comenzar su nueva vida, se sentía nervioso pero contento

—Así es —sonrió emocionado— Solo llamé para desearte buenas noches

—Buenas noches —también mostró su sonrisa— Descansa

—Tú también —respondió Hyun Joong y luego ambos colgaron— ¿Debí decirte que mañana veré a Yoochun? No quiero preocuparlo —pensó con tristeza, no quería que hubiera mentiras entre ellos, pero esta vez tuvo que hacerlo



A la mañana siguiente, poco después que Hyun Joong se tomara un jugo de naranja, el timbre de su casa sonó, sabía que era su vecino, así que solo fue por su equipo para el juego y salió a recibirlo

—¿Listo?

—Sí, vamos —respondió al cerrar la puerta, frente a su casa estaba el auto de Yoochun y él se dirigía hacia él— Pero el club está a quince minutos caminando, no iremos en auto ¿o sí?

—¿Por qué no?

—Si caminamos será como calentar antes del juego

—Calentamos allá, vamos, súbete —terminó de avanzar y le abrió la puerta del copiloto, dejándola así fue hasta la otra y se subió

—Que pretencioso —pensó Hyun Joong con cansancio, pero aunque no estaba de acuerdo se subió en el auto— Es lindo —dijo para romper el hielo mientras andaban

—Mucho, ideal para mis conquistas

—Me lo imagino, has de llenarlo con muchas chicas —comentó a pesar que ahora sabía que tenía otros gustos

—¿Chicas? Ya olvidé lo que es eso —respondió con arrogancia— Me van más los hombres —lo miró de reojo, sonriendo— ¿Te asusta?

—Para nada

—Creí que tal vez eras homofóbico o algo

—No, no lo soy —aclaró pero sin hacer hincapié en sus preferencias

—Que bien —contestó divertido, sin ahondar en el tema. Llegaron al club y para su fortuna la cancha no estaba apartada, luego de vestirse calentaron un poco

—Entonces, comencemos —dijo Yoochun tras ponerse los lentes especiales, dándole el saque a Hyun Joong

Al principio ambos no fueron capaces de sostener en juego la pequeña pelota, que caía al piso de vez en cuando, pero conforme la práctica, la pelota estuvo en juego más seguido, Yoochun aprovechó entonces para comenzar a mandar malintencionadamente el golpe hacia Hyun Joong, y aunque la pelota no era dura, la fuerza con que era lanzada hacía que doliera

El primer golpe fue en el pecho, sin disculpa alguna continuaron sin importancia, hasta que Hyun Joong se dio cuenta que lo hacía a propósito, detuvo el juego luego que la pelota diera un golpe justo sobre el ojo derecho

—¿Qué te sucede? —preguntó muy molesto, agarrándose justo entre el párpado y la ceja

—Lo lamento —dijo sin interés

—Lo has hecho adrede —reclamó enojado, apuñó su raqueta y salió de la duela, hacia su mochila deportiva

—No digas eso, declaremos un empate, te invito a desayunar

—No gracias —contestó, entre enojado pero pareciendo amable

—¿Vas a rechazarme? ¿No dijiste que no eras homofóbico? No intento seducirte si eso te preocupa

Hyun Joong lo miró, era obvio que estaba tratando de burlarse de él, pero no iba a dejarse, aceptaría su dichosa ida a desayunar

—Está bien, vamos —dijo sin ganas y comenzó a guardar sus cosas, Yoochun lo observó y sonrió satisfecho



Esa mañana Jaejoong despertó, pero no salió de su habitación, buscó su mejor maleta y comenzó a doblar algo de su ropa, mientras sonreía emocionado, según los planes, Hyun Joong tenía que presentarse en su nuevo trabajo a finales del mes, estaban a quince días de eso, pero la idea era llegar a Berlín antes para instalarse en su nueva casa

—Mi nueva casa —pensó con entusiasmo, ¿realmente eso estaba pasando? ¿En unos días estaría junto a su novio en Alemania para empezar una nueva vida? Sonaba tan hermoso que temió que aquello no se lograra

Nunca antes le pasó, pero de pronto una extraña angustia le revolvió el estómago, como si un mal presentimiento le quisiera poner en alerta, pero él no creía en esas cosas, no quería creer

—Todo saldrá bien —se animó aunque se sentía intranquilo. La necesidad de llamarle a Hyun Joong le invadió y dejó la ropa, agarrando su teléfono celular

Aunque el aparato sonó y sonó, no obtuvo respuesta alguna de su novio

—Seguro está ocupado, no seas fastidioso o se cansará de ti —dijo con voz baja, recordando como en un tiempo fue muy interesante para Yoochun y como después sin más le dijo que lo asfixiaba, que le aburría, no quería que con Hyun Joong le pasara igual— Debo cambiar, ya no puedo ser el mismo

Suspiró convencido y dejó de lado su teléfono, continuando con su labor de empacar.



Hyun Joong miró por la ventana, se habían alejado demasiado, Yoochun le prometió que irían a un buen lugar que él conocía, confiadamente no hizo comentario alguno, hasta ese momento que parecían estar saliendo de la Urbanidad. Su teléfono celular lo sintió vibrar dentro del pantalón, pero no lo sacó siquiera

—¿Hasta dónde es? —preguntó casi molesto

—Ya casi llegamos —respondió serio, mirándolo de reojo, ya se encargaría de demostrarle quien era Park Yoochun

Se adentró en un lugar arbolado y detuvo el auto, para Hyun Joong ya no hubo duda, algo raro y malo estaba pasando y no le gustaba. Bajó del auto después que lo hiciera Yoochun, ambos del lado de la puerta donde viajaron, mirándose por encima del capo del auto

—¿Qué pasa? ¿Te has quedado sin gasolina acaso? —indagó intentando no molestarse demasiado, el otro mostró una sonrisa cínica. Sin responder avanzó hacia el otro lado, Hyun Joong no retrocedió ni se alejó, le dio la espalda al auto para encarar a su vecino

—Dime una cosa ¿Te crees muy listo? —preguntó de forma amenazante, Hyun Joong frunció el ceño sin responder— Te hice una pregunta

—No sé a qué te refieres —contestó finalmente, Yoochun sonrió muy tranquilamente, pero en cuestión de segundos explotó y lo sujetó con fuerza de la quijada, apretándolo

—¡Te pregunté si te crees muy listo! —gritó furioso— ¡Contesta!

—Explícate —insistió el otro, aunque Yoochun usó más fuerza en su agresión

—¿Cuántas veces te lo has cogido?

—¿De qué hablas? —continuó fingiendo no saber, Yoochun usó su otra mano para asestarle un puñetazo en el estómago, sofocándolo

—Te pregunté ¡Cuántas veces te lo has cogido! A Jaejoong, deja de fingir —espetó, soltándolo y alejándose solo dos pasos, lo miró con desprecio

—Conque era eso… —musitó Hyun Joong luego de toser, agarrándose la quijada y el estómago, mirándolo con enojo

—Vamos, dímelo, porque no podré creerte si me dices que no han follado, Jaejoong se acuesta con cualquiera, es una vil zorra —dijo con tal desprecio que Hyun Joong no lo soportó, se lanzó hacia él intentando darle con el puño en la cara, pero Yoochun lo esquivó, haciéndolo trastabillar, así aprovechó para darle una patada en las costillas— Eres un idiota, ahora dirás que estás enamorado ¿no? —rio con ganas

Hyun Joong levantó la mirada, observándolo con desprecio, no se tocó donde fue golpeado, se levantó con dignidad, mirándolo fríamente

—Tal vez no soy el único enamorado de él —espetó, sonriendo al ver la expresión de su vecino, Yoochun parecía desconcertado— ¿Tanto lo amas que te mueres de celos? Pero estoy seguro que él no sabe, no tiene idea de tus sentimientos

—¡Cállate! —gritó molesto, luego sonrió con descaro— ¿Yo amar a ese idiota? Solo me sirve para follar, es muy bueno ¿verdad? Sus mamadas son las mejores, esa boquita…

—No quiero oírte —dijo enojado, odiaba que hablara de Jaejoong como si no valiera nada, pero estaba seguro que fingía, que Yoochun sentía algo por él

—Escucha imbécil, Jaejoong es mío, me pertenece, más te vale alejarte de él

—Jaejoong no es tuyo —contradijo molesto— No es un objeto, y mientras él quiera estar conmigo le daré todo el amor que se merece —explicó tan convencido y serio, pero sus palabras hicieron reír a Yoochun con fuerza

—Estás muy idiota ¿verdad? Jaejoong es un manipulador, no sé que te dio para que estés así de enamorado, que ridículo eres —burló sin parar de sonreír, Hyun Joong se acercó hasta él, para encararlo

—Él solo ha conocido el dolor porque nadie ha visto más allá de su físico, porque no se valora él mismo, pero yo conocí al verdadero Jaejoong y él ya no quiere saber de ti, ni del tal Junsu, se siente asqueado de esa vida. Nos iremos lejos, yo lo protegeré, de ti, de quien sea, porque lo amo sinceramente —expuso hasta llegar a él

Yoochun borró por completo su sonrisa, ese sujeto estaba muy convencido de lo que decía y él comenzaba a creer que era cierto, que Jaejoong ya no quería estar con ellos. Eso le hizo hervir las venas, apretó con fuerza el puño y lo lanzó en la cara de Hyun Joong, pero esta vez él reaccionó, agarrándolo del hombro lo atrajo a él y le dio un golpe con la rodilla a Yoochun, que cayó hincado al suelo

—Imbécil —dijo el agredido, tratando de agarrar aire lo más que podía— No sabes lo que dices, Jaejoong no vale nada, es un objeto de placer, es todo —sonrió de nuevo con descaro, intentando provocarlo

—Qué lástima me das… —contestó con tristeza, Yoochun odiaba que lo compadecieran, así que reaccionó enseguida, levantándose se acercó a él, antes que se defendiera lo agarró de los cabellos con la mano izquierda y con la derecha le dio un puñetazo, sin soltarle la cara

—¡Hijo de perra! —gritó enfadado, asestándole otro golpe en la cara, lo soltó y empujó con fuerza, haciéndolo caer al suelo, Hyun Joong no alcanzó a defenderse y cayó haciéndose daño— ¡Te voy a matar! —amenazó, agachándose agarró un puño de piedras, tirando la primera cerca de la oreja

—Estás loco —respondió el otro, levantó la mano izquierda frente a su rostro y con la derecha estirada hacia Yoochun intentó evitar que alguna otra le hiciera daño

—No te lo llevarás, es mío —reclamó de nuevo, lanzando otras dos piedras, la primera golpeó el dedo meñique de la mano estirada hacia él, obligando a su vecino a bajarla por instantes, aprovechó para tirar la otra que golpeó en la frente de Hyun Joong

Al recibir el golpe en la cabeza gritó y se agarró con fuerza, Yoochun llegó hasta él, aún con tres piedras en su mano izquierda, comenzó a patearlo y el otro no pudo defenderse lo suficiente, solo logró gritar

—¡Basta!

—Di que lo dejarás o te mato a golpes —solicitó con timbre amenazante, dispuesto  a cumplir con su amenaza

—Maldito lunático —dijo intentando levantarse, pero Yoochun le dio patadas más seguido, una de ellas le dio en la cara, rompiéndole la nariz, luego agarró una piedra y se la tiró cerca del ojo, de la ceja le brotó un chorro de sangre

—¡Te mataré! —volvió amenazar, lanzando la penúltima piedra que dio en la cabeza, la última muy cerca del mismo sitio. Yoochun oyó el último quejido del otro, luego un silencio desolador alrededor

Respirando agitado Yoochun miró fijamente el cuerpo inconsciente de su vecino, se sorprendió de ver el resultado de sus ataques, tenía la cara cubierta de sangre y la ropa manchada también

—¿Lo maté? —pensó intrigado, más sin sentir culpa. No quiso averiguarlo y corrió de regreso a su auto, lo encendió y se alejó rápidamente de ahí— Soy un idiota, espero nadie me haya visto —meditó molesto, nunca tuvo intenciones de asesinarlo, pero si realmente lo mató no sentía culpa, el muy bastardo se lo tenía merecido



Jaejoong llamó de nuevo al celular de su novio, ya era de noche y no tenía ninguna noticia de él, comenzaba a preocuparse, no respondía los mensajes y las llamadas lo enviaban al buzón

—Esto me da mala espina, no sé por qué —dijo por lo bajo, sintiendo ganas de llorar

Salió de su habitación después de comprobar que no había ruidos, pero su resolución no fue acertada, Junsu estaba ahí, lo vio en la cocina

—Espera —llamó el menor antes que se devolviera a su alcoba

—¿Qué quieres Junsu?

—¿Tienes hambre? —sonrió amablemente— Estoy cocinando

—No gracias

—Anda, estás muy flaco

—No Junsu

—Te voy a dejar en paz, no seas cobarde ni maleducado, te estoy invitando a cenar —sermoneó molesto, Jaejoong suspiró y asintió— Hagamos las pases, en muchas ocasiones te perdoné tus imprudencias ¿recuerdas?

—Ya, está bien —dijo finalmente, acercándose al comedor

—Buen chico —comentó Junsu sonriendo, sirvió la cena cuando terminó de prepararla y ambos se sentaron a la mesa— ¿Está rica? —preguntó al ver que comía el primer bocado, Jaejoong asintió— Que alegría saberlo —dijo con hipocresía

Terminaron la cena sin hablar, al terminar Jaejoong recogió su trasto y lo llevó a la cocina, odiaba lavar la loza, así que ahí lo dejó

—Gracias por la cena —miró hacia Junsu, él sonrió amplio

—De nada bonito —respondió usando el tono que el mayor usaba al decirle la misma palabra

Jaejoong se detuvo en seco antes de regresar a su habitación, mirando desconcertado a su compañero, a veces actuaba como él, ¿acaso estaba imitándolo o qué demonios le sucedía? Todas las cosas que hacía Junsu parecían un reflejo de quien fue él cuando comenzaron con aquel drama de perversión. Un escalofrío le recorrió el cuerpo y regresó deprisa a su habitación

—Creo que está enloqueciendo —meditó asustado, por primera vez temió de él, de su estabilidad mental. Más que nunca deseaba alejarse para siempre de ahí, marcharse con Hyun Joong hasta el fin del mundo de ser necesario



Al día siguiente, Yoochun fue a casa de su par de amantes, lo recibió Junsu visiblemente emocionado de verlo, pero el otro estaba serio y se lo sacó de encima, entrando al departamento con actitud de pocos amigos

—¿Y Jaejoong? —preguntó a un molesto Junsu que no disimuló en mostrar su enojo por preguntar por aquel— Te hice una pregunta

—En su habitación —señaló la puerta, Yoochun avanzó y Junsu tras él

—Ábreme —ordenó al habitante, pero no recibió respuesta, temiendo que se hubiese escapado cuando Junsu no se diera cuenta, golpeó con más fuerza y varias veces, hasta que finalmente Jaejoong abrió

—¿Qué quieres? ¿No es obvio que no quiero abrir? —contestó enojado pero tratando de estar tranquilo, Junsu sonrió emocionado

—Hace mucho que no estábamos los tres juntos —dijo el menor de los tres, muy emocionado, mirando a uno y a otro, pero ellos dos se miraban mutuamente, retándose en silencio

—Sé lo tuyo —dijo con frialdad Yoochun, el mayor entendió de lo que hablaba y se puso nervioso, pero Junsu no entendía, los miraba a los dos

—¿De qué me estás hablando?

—No finjas frente a mí, sé que estás planeando huir —chantó sonriendo al ver la reacción de asombro y miedo de Jaejoong

—¿Qué? —preguntó Junsu desconcertado, Yoochun lo miró de reojo

—Como oyes, está saliendo con otro y planea irse con él, lejos de nosotros —explicó al menor, Junsu se sorprendió y miró indignado a Jaejoong

—¿Por qué? Te hemos dado los mejores momentos de tu vida —dijo convencido, pero el mayor reaccionó y miró hacia el menor, negando con la cabeza

—Hyun Joong me ha dado lo mejor que he tenido en la vida —confesó ya sin pena ni miedo, sonriendo orgulloso, mirando a esos dos

Pero para Yoochun fue insoportable escuchar eso, así que no se resistió y agarró a Jaejoong con fuerza del cabello, tan fuerte que lo obligó a ponerse de rodillas frente a él

—Descarado, maldita zorra —dijo enojado, mirándolo con desprecio, Junsu no se movió ni un poco, miraba todo con indiferencia— ¿Así me pagas? Todo lo que he hecho por ti, hice que fueras alguien, que te sintieras útil, te hice parte de mi vida y así correspondes, como un mendigo inservible, no sirves ni para dar las gracias —reclamó, sintiendo que temblaba de coraje, Jaejoong hizo un esfuerzo por levantar la cabeza aunque sin poderse soltar. Sus ojos estaban cubiertos de lágrimas y lo miró con tanta desgracia que Yoochun enmudeció

—Te amo más que a mi vida —declaró sin mentir— Y ha sido lo más triste que me ha sucedido, ya no aguanto más, déjame ir… —suplicó, abrazándose a sus piernas, el otro no supo que hacer— Si no me dejas ir con él al menos mátame ¡Ya no quiero vivir! —gritó, volviendo a verlo a los ojos, llorando angustiado, sin poderse calmar

—Suéltalo… —musitó Junsu con voz lúgubre, Yoochun lo miró de nuevo de reojo pero no obedeció— ¡Suéltalo! —gritó esta vez, Jaejoong miró los ojos de su compañero de piso, eran los ojos que hace tiempo no veía, la mirada lejos de la locura, era como haber vuelto atrás, ese era el Junsu que estaba extinguiéndose cada vez más

—¿Qué te sucede? —preguntó burlón el aludido, Junsu se acercó y apretó con fuerza la muñeca derecha de Yoochun, tan fuerte que lo obligó a abrir la mano

—Déjalo —ordenó enojado, intentando hacer lo mismo con la otra mano pero antes de eso Yoochun lo soltó, Jaejoong se agachó hasta el suelo y continuó llorando, Junsu se agachó hasta él y le acomodó el cabello con los dedos— Ya, no llores —después de decir eso lo abrazó y miró hacia Yoochun— No lo vuelvas a tocar —amenazó mirándolo con tanta fuerza que desconcertó al otro

—¿Sabes Junsu? Estás mal de la cabeza —señaló su propia cabeza al decirlo— Te internaré en un instituto —dijo con burla, pero a Junsu no le pareció en absoluto gracioso— Los dos son unos inútiles, me conseguiré mejores perras

—Vete —ordenó Junsu, señalando la puerta

—Me voy —dijo encogiéndose de hombros— Pero antes de irme tengo algo que decirte Jaejoong —el mencionado levantó la cabeza, secándose las lágrimas, pero continuaba llorando— ¿Has hablado últimamente con tu Hyun Joong? —preguntó con arrogancia, el mayor abrió más los ojos, imaginándose lo peor

—¡¿Qué le hiciste?! —cuestionó aterrado, pero Yoochun solo sonrió y sin decir nada les dio la espalda, alejándose— ¡Dime qué le hiciste! —rogó arrastrándose a la puerta, pero Yoochun se fue sin más— ¡¡¡Yoochun!!! No, no, no… —asustado comenzó a golpear el suelo con los puños

—Tranquilo, está alardeando —intentó calmar Junsu, acercándose a él lo abrazó, acostándole la cabeza en su pecho le acarició los cabellos— Tranquilo, todo está bien —su voz volvió a sonar extraña, falsa, pero Jaejoong estaba agotado como para analizarlo, sintiendo que el menor le besaba la cabeza, consolándolo— Ya no llores —sonrió con ternura, comenzando a cantarle una canción

—Junsu, tengo miedo —confesó Jaejoong, escondiendo la cabeza en el pecho de Junsu que comenzó a menearlo, arrullándolo como si fuese un bebé

—No temas bonito, yo voy a cuidarte —sonrió más amplio, sin dejar de acariciarlo, mirando hacia el vacío, como si no hubiese nadie dentro de aquel cuerpo


Nota de autor: Próximo capítulo el final :D después de eso subiré un epílogo y ya, dará fin esta historia. Luego comenzaré a escribir el que prometí con el pasado de Yoochun. Gracias por sus comentarios, me encantan, síganlos dejando. Hasta el próximo capítulo

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