Quédate conmigo - Cap. 6

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El clima se estaba volviendo terrible, ella se había desvanecido completamente en mis brazos, sus labios estaban volviéndose en un tono purpura y eso me alarmo. La tome en mis brazos y a paso ligero me dirigí hacia el coche, la metí en él para después meterme igual yo, lo primero que hice fue prender la calefacción  tomando una de sus manos que estaban completamente heladas, estaba indeciso si llevarla a un hospital o no, quizás podría estar pescado alguna hipotermia y no quisiera que enfermara por mi indesicion así que marche hacia un hospital.

Estaba nervioso, volteaba de vez en cuando para observarla  nuestro encuentro fue un tanto trágico  ¿que hubiera pasado si no hubiera regresado? ni siquiera quería imaginar que pudo haber estado desmayada en medio de esa tormenta siendo sepultada por la nieve. Un escalofrío recorrió por mi columna de tan solo imaginar su cuerpo inmóvil ahí. Después de unos minutos de camino, volví a observar y ya estaba recuperando el color de sus labios.

"A lo mejor no es tan grave" pensé, así que me ahorraría la ida a un hospital, coloque mi mano sobre su rostro y estaba un tanto tibio así que sin pensarlo dos veces me decidí llevarla a casa, pero de pronto pensé que seria mejor dejarla en su casa... después de aquella noche que seguí el auto, supe donde estaba ella y que no estaba sola. Mi deber era avisar, ya que estaba lejos de donde ella vivía así que seguí con el mismo plan de llevarla a casa, ya después sabría que hacer.

Llegamos al fin, la baje con sumo cuidado arropándola para adentrarnos a casa. Cuando estuvimos dentro, los mininos comenzaron a maullar, me dirigí hasta mi recamara colocandola para taparla. Dedique unos minutos mirándola  hasta que una presencia me disperso de mis pensamientos dirigiendo mi vista hacia una de mis mascotas que se había subido de arriba de ella.

- bakira ¿que haces? no te subas arriba de ella... - ella solo maulló como respuesta para restregar su delgado cuerpo cerca del mio y acercarse a ella para acomodarse encima - no es cama para que te acuestes arriba, anda baja de ahí - lo tome para bajarla hacia el piso que no tardo en alejarse de la habitación.

Seguí observando, cuando de pronto comenzó a toser fuerte mente, me acerque mas a ella dándole apoyo, la voz no cesaba, se le dificultaba tomar aire, me estaba poniendo nervioso. Tome la jarra de a lado que contenía agua para servirla en un vaso.

- bebe agua, con eso bajara - seguía tosiendo terriblemente, coloque el vaso en sus labios inclinando un poco para que bebiera.

Bebió un poco desesperada para recuperar el aire a grandes bocanadas, con cuidado volví a recostarla de nuevo, acaricie su sien tratando de calmarla. Ya mas con calma, dio un suspiro de alivio, abriendo lentamente sus ojos y observar el techo, no paso mucho tiempo para que volviera a incorporarse y dirigir su vista hacia todo su alrededor confundida, sus ojos dieron con los míos  me miro por un instante para después tallarse los ojos y volver a verme parpadeando repentinas veces.

- Junsu que... - apretó sus labios cerrándolos para bajar su cabeza - ¿que hago aquí? - susurro apenas
- te desmayaste y... te traje aquí - conteste suave
- ya veo...

Un silencio incomodo reinaba, jugaba con sus dedos pulgares mientras yo observaba todo el cuarto.

- debería... irme - hablo al fin - te agradezco por - carraspeo - por cuidar de mi.. - su vista de fijo en mi - gracias, Junsu
- no hay nada que agradecer, no.. no iba a permitir que pudieras haber quedado ahí desmayada - ella solo asintió - ¿como se te ocurre traer esta ropa tan delgada?
- no estaba consciente de que iba a nevar - dijo encogiéndose de hombros - no consulte el clima de hoy
- que descuidada - mencione mientras ella solo me miraba con timidez
- Junsu... ¿que estabas haciendo ahí? - yo solo voltee a verla sorprendido, no esperaba esa pregunta
- bueno yo... yo solo quería ir a pasear un poco
- ¿a la luz del día? tengo entendido que tu, bueno... ya sabes
- si lo se, bueno digamos que salir solo e ir a visitar algunas partes no tiene ningún riesgo
- claro... y mas cuando esta a punto de caer un nevada y todos abandonan el lugar - susurro con una pequeña sonrisa, mis emociones se pusieron en revolución
- ya sabes que me gusta visitar lugares algo tranquilos
- lo se

En ese momento mi celular comenzó a sonar, lo saque de mi bolso para ver de quien se trataba, al leer el nombre me puse nervioso y preguntarme el porque en estos momentos, me disculpe y decidí atender la llamada.

- ¿que pasa?
- ¡Junsu oppa! - grito exaltada
- dime

- quería saber si te encontrabas en tu casa - porque presentía algo mal en todo esto
- yo.. bueno.. - "piensa Junsu piensa" - estoy con un amigo - cerré los ojos, nunca le haba mentido
- oh es así.. bueno, ¿podríamos vernos mas tarde? hace mucho que no te veo y ahora que había decidió ir a tu casa esta horrible nevada apareció y así que me quede aquí en casa, ¡por cierto! ayer después del concierto trate de localizarte y no pude ¿ sucedió algo?
- ¿eh? no, la batería se me agoto
- ya veo... Junsu
- que pasa
- te extraño - susurro con dulzura, me sentía incomodo
- yo... también - apenas dije
- ¿que?
- que yo también - escuche una risa tímida
- ¿sabes? no he olvidado el ultimo beso que me diste - menciono con tono tímido
- ¿a-a si?
- si... fue muy... no se como describirlo, nunca nadie lo había hecho, bueno no es que tampoco me la llevara besando pero esa vez.. fue muy... pasional - me atragante con mi propia saliva - ¿estas bien Junsu?
- si si.. lo estoy, lo siento
- no te esperabas eso ¿verdad?
- no...
- me lo imagine, de hecho no tenia pensado decirlo pero ahora que te escucho y de lo que te hecho de menos, lo mas reciente es ese ultimo beso que lo tengo presente... - suspiro - oh Junsu, no sabes cuando me gustas - que mal momento para estas confesiones

Escuche una voz muy aguda dentro del cuarto

- em.. tengo que irme
- oh.. bueno, esta bien... espero que podamos reunirnos mas tarde
- eso.. hablando de eso, no estoy tan seguro
- ¿porque? ¿tienes mas planes? - sonó exaltada
- tengo que hacer... algunos preparativos, y me llevara un tiempo
- claro... preparativos, bueno que se le va hacer... Junsu
- mande
- te amo - shock. Mordí mis labios
- te quiero, que descanses - colgué.

Eso había sido muy seco, me golpee mentalmente llevando una de mis manos a mi cara restregándola fuertemente, me encontraba en un lío  mis sentimientos habían sido removidos ahora no sabia que hacer. La incesante voz aguda seguía y me dirigí curioso, me acerque hasta la recamara y observe. Se trataba de Cleopatra, esa gata tan melosa que estaba junto con ella, paseaba su cuerpo una y otra vez restregándose junto con ella mientras ella le decía que estaba hermosa, para mi eran ambas hermosas.

- oh Cleopatra te extrañe... tu pelaje siempre tan suave, eres tan cute awww~ quiero apachurrarte... hablando de apachurrar, de seguro xiahki debe de haber descansado estos meses sin haberle dado su apachurrada diaria - ella sonrió feliz - ahh~ eres tan bonita, ¿crees que tu dueño deje ver a xiahki antes de irme? - la minina solo maullaba y seguía restregándose. Me adentre que al parecer no se dio cuenta de mi presencia hasta que me senté
- ¿como te sientes? - se me ocurrió preguntar
- bien..
- ¿necesitas algo? - pregunte acariciando también a cleopatra
- no gracias, ya has hecho bastante - la minina estaba mas que encantada recibiendo masaje por todos lados
- ¿segura? - interpele insistente
- Junsu...
- dime...
- nada

Seguimos proporcionándole masajes a Cleopatra cuando de pronto llegaron los demás restantes llenándose la recamara de maullidos y queditos ronroneos.

- abajo todos, dejen a la enferma descansar - trate de tomar a bakira pero esta se aferraba a la colcha
- no estoy enferma, me siento bien
- ¿segura?
- si Junsu, ¿cuantas veces tengo que repetírtelo? tu dueño es bastante insistente - le menciono la ultima oración a cleopatra - ademas, tengo que irme, quizás tengas planes ¿no es asi?
- ¿e-eh? no no.. yo no tengo planes
- bueno... creí haber escuchado que estabas con un amigo - me quede mudo ¿ habría escuchado la conversación? - es algo que mis oídos no pudieron evitar escuchar y aclaro que no estaba espiando. En fin, debo irme ya
- ¿alguien te espera? - interpele curioso
- si... y hace horas que sali, debe de estar preocupado - se destapo para girarse y colcoar sus pies en el piso
- claro..
- una ultima pregunta
- tu dirás...
- ¿porque? - pregunto arrastrando la palabra
- ¿porque que?
- ¿porque me tratas así? - no entendía a lo que se refería
- ¿tratarte así como? - suspiro y me volteo a ver directo
- ¿porque me trajiste aquí y no aun hospital? ¿porque preferiste traerme a tu casa despues de... todo? - me dio un guro de 360, ¿que debería contestarle? que desde que la vi en el concierto no pude quitarme esa inquietud que me llevo ir a visitar ese lugar que casualmente nos encontramos hoy
- yo... yo solo evite que no murieras, eso es todo y preferí traerte aquí para no llamar la atención de la gente
- claro, lo supuse - la mire extrañada
- ¿ perdón?
- supuse que preferirías mantener cautiva a una persona antes de que "alguien" te viera entrar con alguien y para ser especifico a una mujer a un lugar tan publico ¿no?
- ¿cautivo? yo no cautivo a nadie - ella solo bufo y soltó una carcajada
- claro si.. lo que tu digas Kim Junsu
- ¿porque crees que yo pongo a cautiverio a la gente?
- porque así lo creo
- ¿asi? ¿y que te hace creer eso?
- fácil .. yo fui una, y adivino... ¡oh! a tu nueva enamorada también, si es que existe - entrecerré los ojos, ¿enamorada? como sabia ¿se había dado cuenta con quien había hablado?
- porque estas tan segura que tengo una enamorada - ella solo me vio incrédula para bufar
- por favor Kim Junsu, no quieras hacerte el desentendido, ahora lo entiendo... no te quedaste con las ganas de vengarte ¿no es cierto? - no entendía un carajo
- ¿vengarme? explícate mejor ¿quieres?
- ¡por dios! que manera de negarlo...
- ¡negar que!
- ¡no te hagas Junsu!
- ¡entonces dímelo tu para entender! - me estaba poniendo molesto, no sabia a lo que se refería
- bien... refresquemos tu memoria... un día cualquiera, recibí sin "querer" una llamada de Kim Junsu, conteste ¿y que fue lo que escuche? una tierna declaración, déjame decirte que patético fue eso - seguía sin entender, ¿una llamada? ¿¡cuando carajos hice eso!?
- ¿llamada? ¿de que demonios estas hablando? nunca te he marcado...
- ¿a no? entonces como podrías explicar eso o me dirás que fue sin querer, que el celular se marco a mi numero en ese justo momento, que buena actuación fue esa..
- no tengo idea de donde sacas esos disparates, jamas llamaría para hacer esa clase de "venganza" y si te pareció una actuación... pues no lo fue porque efectivamente tengo una nueva pareja
- vaya vaya.. ¿y donde esta? ¿la tienes en cautiverio en otra parte? - sus comentarios no me agradaban en lo absoluto
- porque no hablamos de tu ahora nueva presa... ¿ a el ahora le estas sacando dinero a caso? - ella frunció el ceño - ¿a caso te estas acostando con él para tener buena vida?
- porque estas tan seguro que tengo a una presa
- ¿de que otra forma podrías estar aquí de nuevo en corea? ¿ah?
- mis motivos tengo para estar aquí y no estoy por gusto...
- me imagino que ese motivo ha de ser para tener dinero en la cuenta del banco ¿no es cierto? ¿no fue por eso que también me usaste? ¿ah? porque niegas que te acuestas por dinero... como si fueras una pu - no termine la oración cuando me abofeteo
- ¡a mi no me vas comparar con esas zorras! ¡no sabes nada Kim Junsu! ¡nada! - salio fugazmente de la habitación y no tarde en reaccionar y seguirla hasta tomarla del brazo
- ¡entonces que explicación me das después de lo que me hiciste! ¡que estas haciendo aquí de nuevo! ¿¡porque te presentaste ayer en el concierto!?
- ¡no fue por voluntad propia! ni siquiera sabia que ibas a presentarte, quise irme pero no quise levantar sospechas
- ¿sospechas? ¿a caso el que te acompañaba es tu presa ahora? ya veo, no querías que supiera quien fue tu antepasado ¿no?
- calla y suéltame
- ¿que? ¿a caso no es cierto? ¡dímelo!
- ¡no me importa lo que pienses de mi! total.. ¿no somos ya nada no? de que te afecta que ahora este con otro...
- porque simplemente lo compadezco, después de que te entregue todo y al final reciba una puñalada en la espalda
- ¿pues sabes que? eso no va a pasar
- ¿asi y porque?
- porque me voy a casar con él...
- dudo.. que sea por amor
- ¿ tan seguro estas? insisto.. total, no tengo porque darte explicaciones
- claro que estoy seguro después de confirmarlo
- ¿y como lo harás? - trague saliva y me arme de valor.

La jale ferozmente hacia ami para estamparle un beso, estaba tan furioso con lo que había escuchado, no podía golpearla solo podía hacer esto, besarla. Se canso de forzarse hasta que me siguió en el beso, enredo sus dedos en mis cabellos y yo la abrace mas fuerte por la cintura, sin siquiera tener un poco de delicadeza, metí mi lengua hacia su cavidad bucal, recorriendola sin darle oportunidad de seguir mi ritmo, de igual forma con esa rudeza tome de su labio inferior y tire de él dejando una leve marca de mis dientes incrustados, ella solo se quejo por debajo tratando de alejarme. La atraje de nuevo con fuerza hacia mi cuerpo y me dedique a besar y dejar severas marcas en su cuerpo, labia y chupaba, parecía un caníbal  ella removía sus piernas rosando mi cadera y mi parte baja, con tantos movimientos me estimulaba y comenzaba a sentir esas electrizantes sensaciones cada vez que rozaba.

- Ju-junsu sue-sueltame ya.. basta ahh - jadeaba con desesperación tratando de alejarme

Seguía insistente con su cuello, ahora me dedicaba a mordisquear sus labios y pasarme a sus lóbulos, sus manos se posaron en mi pecho tomando el suéter con tanta fuerza que a penas rozaron en mis tetillas que me hicieron jadear en su oído y en respuesta recibí un gemido de su parte. Sentí en un momento que mis acciones se estaban saliendo fuera de control, quería mas y mas de esos labios y esos roces que nos llevaran a otro nivel, y sin controlar mis actos lleve una de mis manos a uno de sus glúteos apretándolo recibiendo de nuevo otro gemido, quería mas de esos pero aun mas adornados con mi nombre, lo había echado de menos.

Una de sus piernas se enredaron a una mía  sabia lo que se significaba así que la tome por ambas piernas enredándola a mi cadera llevándola hacia una pared en donde re cargarla, siguiendo con esos candentes besos, desprendiendo un erótico chasquidos con alientos entremezclados. Sus caderas comenzaron a moverse, inevitablemente haciendo que mi erección reaccionara y mi sangre se acumulara tan rápido. Su espalda hizo una pequeña curvatura permitiendo que una de mis manos se adentraran por debajo de su suéter acariciando su espalda, encontrándome con el broche de su sostén que lo quite sin problemas, rodee mi mano hasta su vientre y seguí mi camino hasta su sien de sus pechos. No tardo en querer despojarme de el suéter, permitiendo que lo hiciera, sus yemas estaban heladas pero disfrute sus roces hasta el abdomen, deseando que sus manos siguieran hasta abajo y como si así fuera, uno de sus dedos recorrió el camino de la cremallera de arriba abajo unas cuantas veces para volver a posarlas en mi cabello, tome una de sus manos y la volví a posar de arriba de mi pantalón. Acariciaba y apretaba, yo solo mordía mis labios rogando por mas contacto, por dios que moría por un contacto mas intimo, sus ágiles manos desabotonaron mi pantalón ahora embutiendo su mano sobre la tela del bóxer  mordí su cuello llenándome de sus suspiros y respiración ya agitada.

Decidí dejar aquella posición para ahora llevarla sobre el sillón de cuero negro, no me cansaba de besarla, seguí mi recorrido de besos hasta tu clavícula, subiendo su ropa estorbos hasta quitarla del camino, volvía a a mirar esa hermosa piel y esos pequeños bultos que me gustaba estimularlos, así que quite esa molesta prenda interior para tener una mejor visión de ellos, llevándome uno de sus erguidos botones a mi boca para lamerlos, haciendo que su cuerpo se encorvara y sus manos apretaran mi cabello, seguí con el otro dejando rastros de besos hasta su obligo y llegar hasta el botón de sus pantalones. Sin esperar respuesta los baje hasta sus tobillos y me eche encima de ella, moviendo mis pelvis contra las de ella que nos hizo gemir a ambos, acariciaba sus suaves muslos, sus caderas y su estrecha cintura, besaba con devoción sus labios, sus piernas ahora se amarraron a mi cintura moviendo sus caderas al mismo compás que al mio. Sus gemidos eran agudos, escuchando de nuevo mi nombre en esa forma tan libidinosa que me encantaba escuchar  era endemoniada mente adictivo, capaz de hacer lo que sea por seguir escuchándolo. Un poco inseguro baje su ultima prenda, deslizándola hasta quedar fuera de juego y yo, me deshice de mis pantalones y mi bóxer  me posicione entre sus piernas rozando tu intimidad, mordía sus labios y tomaba de sus pechos, ¡por los santos cielos! era una imagen tan extremadamente sensual, una punzada a mi erección me hizo quejarme, lleve una de mis manos hacia su intimidad y la acaricie delicadamente, basto para que soltara un alarido  pero mas fue cuando ingrese solo un dedo.


"Tan cálido" pensé al sentir su temperatura de lo que había sido mi paraíso  seguía estimulando apenas, viendo como sus uñas querían desgarrar el sofá, que pronto estarían en mi espalda desgarrándome. Metí otro dedo mas, viendo como su cuerpo se encorvaba, era hermoso ver ese cuerpo viendo como se estaba perlando por la transpiración y sin esperar mas me posicione sobre sus piernas colocandolas sobre mi cintura mordiendo su lóbulo para colocar el glande en su entrada e ir empujando despacio, cuando tenia parte de mi erección en penetración  el sonido de el timbre resonó por toda la casa. Maldije mil veces por este inoportuno momento, no quería moverme, estaba embriagándome en esa estreches y calidez que hacia tiempo que no lo sentía y no quería abandonarlo pero el timbre volvía a sonar y yo con mi desesperación y excitación casi al limite, ya volvimos a escuchar otro timbre y suspire aliviado pero ahora era el timbrado de mi celular, chasquee descontento apretando el respaldo de el sofá, estaba hirviendo, así que ignore ese molesto sonido y di mi primera estocada. Mi cuerpo se invadió de placer, como si mi sangre se hubieran convertido en puro placer flamante recorrer por todas mis venas, suspire de alivio y de gozo, quería mas de eso, quería seguir drogándome mas de eso pero de nuevo ese maldito timbre volvió a  sonar oyendo una voz de tras de la puerta

- Junsu ¿estas ahí? - reconocía esa voz melosa. Cerré mis ojos suspirando pesadamente, tome sus piernas para acariciarlas mientras repartía besos por su vena yugular, ella solo dio un suspiro y trato de incorporarse

"maldicion" apreté mis mandíbulas, uno de sus brazos se estiraron para alcanzar su sostén pero la detuve. La volví a recargar mirándola directamente.

- aun no es hora de irse - ella frunció el ceño, tratando de separarse,  haciendo movimientos bruscos que me estimulaba por estar aun en su interior - dios.. deja de moverte, estoy que exploto
- sal de mi ahora - demando, solo sonreí de lado y me balance hasta enfrente haciendo mas profunda nuestra union - Ju-junsu deja de hacer eso, salte ahora ahh~ - tapo con sus manos sus labios al haber gemido - joder Junsu basta mhha~ - cada palabra que dijera yo le respondería de esta manera.

Con lentos movimientos comencé a embestir, viéndola directo, grabándome sus expresiones, sabia que teníamos visitas y quería ocultar su placer, se recostó por completo tapándose con ambas manos en su boca, no estaba dispuesto a detenerme, creer los ojos para sentir mejor el placer, eche mi cabeza hacia atrás y mordí mis labios ante el regocijo.

- no no no.. Junsu no - negaba una y otra vez apretando su entrada haciéndome gemir
- ¿no? ¿vas a negarme esto? no lo voy a permitir, te tengo de bajo mio de nuevo...
- para.. para Junsu no..
- jamas, no ahora.. no no.. mhh~ - me aferre a su cuerpo para tomar vuelo y dar una buena arremetida para que me sintiera hasta le fondo de su interior, que no se hizo esperar su notificación - ¿vas a engañarte? estas aquí porque quisiste  si en verdad no hubieras querido me hubieses detenido desde el principio y ya es tarde para eso.

Me separe de su cuerpo para tomar una de sus piernas para colocármela en mi hombro.

- vas a decir todo este tiempo nunca deseaste que volviéramos a estar juntos, vas a negarme que en estos momentos no sientes placer e incluso hacerte la discreta cuando antes gemías sin control sin importar alguien que nos escuchara...
- eso era antes... antes Junsu... ahora..yo... voy a casarme
- ¡al diablo con el matrimonio! ahora me pregunto de que forma miraras a tu prometido después de haber fornicado con otro hombre... y no es como si ya no lo hubieras hecho antes.
- ¿qu-e estas queriendo decir...?
- que conmigo... estuviste primero, conmigo compartiste todo, que cualquier cosa que hagas con alguien mas te hará recordarme - me acerque hasta a ella para dalre un ducle beso y susurrarle - porque siempre me has pertenecido y hoy... lo he confirmado.

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