Don't Leave - segunda parte

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Se apoyó con cuidado en la ventana del auto, sollozando suavemente mientras la perrita se movía inquieta en sus brazos tratando de distraerlo.

―Ya Mandoongie…cuando…cuando lleguemos a algún lado te daré de comer lo prometo…

―Ya llegamos…―anunció el conductor, Changmin elevó la vista viendo al costado del auto el tupido bosque y del otro lado una casona vieja pero elegante lo suficientemente grande para acoger a todos los niños del albergue transitorio de Seúl.

― ¿Dónde estamos?

―Sus maletas están siendo bajadas

― ¿Qué maletas? ―Changmin abrió la puerta confundido, bajando del auto cargando la bolsa que contenía las cosas de Mandoongie, ni bien bajó la puerta del taxi fue cerrada por un hombre vestido de negro y el auto se fue― ¡¿Dónde demonios estoy?!




―Joven Lee acompáñeme

―Mi apellido es Shim…

―Joven Lee Changmin acompáñeme…―Changmin miró confundido al hombre, sin mover ni un músculo más, los hombres no optaron por esperarlo y comenzaron a jalarlo, quitándole a Mandoongie de los brazos.

― ¡¡ ¿Qué creen que hacen?!! ―Los hombres lo ignoraron por completo y lo introdujeron en el jardín de la casona, para luego llevarlo al interior de esta, que así como se veía de afuera por dentro tenía una decoración extraña, parecida a los palacios de la época de Joseon, como el palacio de un emperador.

Lo introdujeron por pasillos continuos y casi a la mitad oyó claramente.

―Dele de comer y por favor sea prudente, es la mascota del príncipe―Changmin frunció el ceño. ¿Príncipe? ¿Qué príncipe? ¿Qué estupideces estaban hablando esa gente?

Siguió siendo arrastrado hasta llegar a un pasillo largo y angosto que en lugar de paredes tenía las típicas mamparas de papel de arroz, la puerta de roble al fondo se abrió mostrando a un hombre alto, fuerte y de un rostro frío y tenebroso que le puso los pelos de punta.

Fue introducido en el lugar, siendo obligado a sentarse en una silla frente a un gran escritorio de madera negra, aquel hombre se sentó en frente suyo y dibujó en sus labios una extraña sonrisa.

―Pueden retirarse―Los hombres que llevaron a Changmin se fueron, cerrando la puerta en un sonido sordo, cuando sus pasos se alejaron el hombre colocó los brazos en el escritorio e inclinó su rostro más cerca al del menor―Han pasado…casi diecinueve años desde que vi la última fotografía tuya…la última y la primera, apenas eras un bebé recién nacido pero ahora tantos años después estás en frente mío…hijo

―Yo no soy su hijo

―Esa es la estupidez que te han hecho creer durante toda tu vida pero te aseguro Changmin que tu verdadero padre soy yo, no puedo negar que es sorpresivo en este momento y que creyendo una cosa toda tu vida alguien que casi no conoces te diga otra ahora que has alcanzado la madurez, podemos hacer análisis de ADN si es lo que prefieres, sin embargo yo estoy seguro al cien por ciento que tú eres mi hijo, de lo contrario jamás te hubiera protegido como lo eh hecho hasta ahora

―No sé con quién me confunde señor, yo no soy su hijo, sólo tengo un padre y ese es Shim SeoYoong que ya murió

―Changmin…Changmin…te han escondido tantas cosas desde el principio que me veo obligado a contártelas todas sin importar cuanto vaya a dolernos a ambos. Primero, mi nombre es Lee BaekYoung soy un hombre…de negocios el cual ha buscado el hijo que se le ha arrebatado durante dieciocho años. Cuando era joven y estaba por terminar la universidad conocí a la que fue y siempre será la mujer de mi vida, Kim HeeYoon, la mujer más bella que tuve el privilegio de ver, enamoré con ella durante tres largos años que al final terminaron dando su fruto quedando ella embarazada, pero lamentablemente me vi envuelto en un problema de negocios familiar, en el cual me alejé de ella por una semana…una semana que bastó para alejarme de ti, para privarme del conocer a mi hijo y darle el amor que tenía para él, cuando yo volví a Seúl ella ya se había ido, había escapado con un maldito del cual siempre me acordaré…SeoYoong alguien a quien erróneamente había considerado mi amigo pero no fue más que un traidor que se llevó a la mujer que amaba y a mi hijo, gozando de ellos como si fueran suyos…cuando tú naciste me llegó una carta donde estaba tu foto, un pequeño bebé indefenso y desprotegido que había sido alejado de mí, luego de esa carta aunque intenté saber su procedencia jamás logré dar ni con tu madre ni contigo, hasta hace unos años…fue extraño pues pasaba por la secundaria a la que asistías y te vi, caminando solo, sentí una corazonada gritándome en el pecho que tú eras a quien tanto había buscado y mis sospechas fueron confirmadas cuando vi a tu madre junto a ti, jamás olvidaría a esa mujer por más que pasaran lo años y obviamente seguía tan hermosa como siempre, pero sabía que ni tú ni ella querrían verme así que espere y sucedió aquel infortunio con tu hermosa madre y tus hermanas junto a aquel hombre, no pude soportarlo y juré que te encontraría para llevarte conmigo, pero aun pensaba en que sería demasiado fuerte para ti por ello mande a uno de mis chicos a hacerse cargo de ti hasta que cumplieras la mayoría de edad.

―No…

― ¿Acaso jamás te preguntaste porque Jaejoong tenía tanto dinero? ―Changmin ladeó el rostro como si el nombre del mayor fuese la peor blasfemia procurada en los últimos años.

―Yo…Yo sólo tengo un padre y ese se llama Shim SeoYoong, no conozco y reconoceré a nadie más como mi padre porque aunque él no me haya dado la vida…me amo como si yo fuese su hijo…

―No te pido que digas que soy tu padre de buenas a primeras…sólo…sólo quiero que me des la oportunidad de compartir a tu lado, apoyarte ahora que Jaejoong ha arruinado las cosas…

―No…por favor si en verdad quiere que me quede, no vuelva a decir su nombre y si es mejor no lo vuelva a acercar a mí nunca más…

― ¿Te quedarás aquí si lo hago?

―…

―…

―Si lo haré…




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Yoochun se sentó con cuidado junto a Jaejoong, poniendo un vaso de agua en la mesa de noche, miró su rostro unos segundos, meditando si era lo apropiado hablar ya que el estado de Jaejoong era deplorable, rozando casi la locura del sufrimiento.

―Ya…ya llegó con BaekYoung, al parecer accedió a quedarse

―Ya veo…

―No sé qué más pero BaekYoung no parece contento de todos modos

―Estoy seguro de que no le creyó…seguramente él…él decidió optar por creerle a la ciencia y no a las palabras de ese hombre…

―Probablemente, pero ahora sabes que está en lo que cabe seguro en esa casa

―Lo sé…lo sé, pero eso no es lo que me importa Yoochun…me parte el alma…sólo…sólo debiste verlo, estaba tirado en el suelo…entre todo ese desastre…pude sentir como cada cristal cortaba mi pecho y fue peor aun cuando me golpeo y se alejó de mí, no quería hacerle tanto daño…en verdad no quería…pero sé que no me lo merezco, Changmin era demasiado para alguien como yo

―No seas imbécil Jaejoong, todo se arreglará

―No se arreglará…Changmin es el hijo de BaekYoung y ni aunque fuese voluntad propia de Changmin, BaekYoung no lo dejará ir y mucho menos reunirse conmigo…tengo que resignarme a que lo he perdido para siempre

―Jaejoong…estás siendo incongruente, sinceramente no es tu estilo este tipo de afirmaciones cuando sabes que no es el único camino, siendo el hijo de BaekYoung será consentido por todos los medios, de manera que así BaekYoung logre redimirse a lo único limpio y puro que tiene en este jodido mundo, él lo sabe perfectamente y lo único que quiere es ser aceptado de manera común por alguien, por lo cual jamás le va a revelar que es en verdad a Changmin, no le revelará jamás que fue él el culpable del asesinato de toda su familia y es ahí donde tienes un arma Jaejoong

― ¿Y de qué puede servirme eso exactamente?

―Recuérdame cuales fueron tus promesas a Changmin

―Ayudarle a encontrar a quien mató a su familia…

―Lo ves

―Pero…yo lo sabía desde un principio y eso no me ayudará en nada

―Así como lo ves no, pero que más pueden hacer mentiras más mentiras menos, has de oídos sordos, como si no supieses absolutamente nada de ello y sólo quisieras saber quién fue el que lo hiso, como punto débil de BaekYoung tendríamos el que Changmin supiese quien mentados es ese hombre, al decirle a Changmin que su ‘padre’ es un maldito mafioso que se pasó su vida desde que terminó la secundaria apuntando a la gente indefensa con armas por deudas de dinero ya lo tendrás en su contra sin terminar de hacerle caer en cuenta, como si no supieras…ahí Changmin averiguará más de BaekYoung por su cuenta e inevitablemente se enterará de quien fue que dio la orden para ir a balear a su familia esa vez

―Es demasiado arriesgado

―Pero podría ser efectivo, pero sólo déjame decirte que deberás hacerlo pasado un tiempo, porque la herida ahora está fresca y si te ve no dudemos que utilice a BaekYoung como escudo para no verte y eso no sería nada bueno

―Cuanto tiempo será eso…

―Lo que sea necesario, hasta que alguien ahí dentro tenga en claro que ha dejado de llorar por las noches y verse como un zombi, además ustedes dos tienen algo superficial que los une, Changmin es socio del restaurante y hasta donde yo sé es demasiado responsable como para dejarlo, así como tampoco dejará la universidad cuando las clases del siguiente semestre se inicien y eso también es otro punto a tu favor

―Ah…no sé qué haría sin ustedes…juro que estuve a punto de terminar con todo esa noche…

―Lo sé…pero Jaejoong sería estúpido que intentaras quitarte la vida cuando no se ha perdido la esperanza aun, solo debes dejar que la herida cicatrice un poco, aunque duela todavía, para que Changmin no te mande a nadar al río cuando le hables

―…gracias…

―No agradezcas, ahora toma esa pastilla que si no te vas a morir por un estúpido ataque de gripe

―Ok…―Yoochun salió de la habitación, Jaejoong vio el vaso de agua y la pastilla sin tener ganas de tomarla, porque siendo sinceros aunque hubiese esa esperanza dolía demasiado como para no anhelar esa sensación que alejaba a las personas de la tierra y no las retornaba.

Sentía todo ligero pero a la vez tan doloroso que solo deseaba sumergirse en una nube, encerrándose del mundo, creando a su alrededor un mundo imaginario donde nada había pasado, pero se sentía incapaz hasta de eso, porque cada que todo iba bien en su imaginación aparecía de nuevo la escena del apartamento, con Changmin empujándolo hasta chocar con la pared, diciendo cosas tan hirientes como las que él le había dicho horas antes.




―Changmin…

―Ah…ah….

―Perdón…en verdad no quería hacerlo…yo…

―No…no me molesta…

― ¿En serio?

―No…sólo…sólo fue un beso después de todo

―Ah…





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Changmin estiró la mano acariciando suavemente el blanco pelaje de Mandoongie que había detenido su carrera a otro perro para acercarse a él.

― ¿Eres muy perceptiva verdad? ―Le preguntó, jugando con la cabeza de la perrita hasta que esta se alejó un poco de él para lanzar unos ladridos y mover la colita. Changmin sonrió. Luego de un rato un chico se paró junto a él, Changmin volvió a sonreír pero esta vez con una lastimera sonrisa que flaqueaba como de las lágrimas se acumulaban en sus ojos―Kyu…gracias por venir

―No agradezcas y dime de una vez que pasó…

―No quiero hablar de ello Kyu…sólo necesito tu compañía, en estos momentos aunque me cueste el orgullo admitirlo…me siento muy solo…―Changmin se irguió dejando a su mascota jugar con otro cachorro, ambos se dirigieron a la banca más cercana, acomodándose ahí mientras KyuHyun abrazaba a su dongsaen de manera sobreprotectora, esperando paciente a que Changmin decidiera hablar, cosa que pasó luego de un prolongado llanto por parte del menor, que entre sollozos terminó por contarle lo ocurrido.

KyuHyun, cuando ya el relato había finalizado, no tenía cabeza para pensar en el supuesto padre que había encontrado Changmin, su cabeza era una gran maza repleta de odio en esos momentos, pero no dijo nada, simplemente abrazó al menor con mayor fuerza, con la mirada dura, cargada de rabia.

Luego de que Changmin se tranquilizara lo llevó a despejarse, comprándole unos regalos a la nueva mascota de Changmin que gracias al cielo no parecía traerle malos recuerdos sobre lo sucedido ese día.

Ya entrada la noche volvieron a la plaza donde se habían encontrado, viendo a un auto bastante lujoso esperando por Changmin.

―Ya vinieron por mí…gracias Kyu, en verdad no sabes cómo me hacía falta tu compañía

―No tienes que agradecer, soy tu amigo después de todo…ya arreglaremos cuando reunirnos de nuevo. No te pongas triste, después de todo, las basuras que existen en este mundo no lo merecen

―Tienes razón…

―Bien, ve a casa y descansa, creo que Mandoongie también está cansada―dijo sonriendo, la perrita se había dormido en brazos de Changmin―Adiós Changmin

―Adiós Kyu…―Changmin caminó hasta el auto y se subió a él, perdiéndose de vista al instante junto con el auto, al desaparecer la sonrisa de KyuHyun desapareció también, mostrando la cara más dura que él podía poseer, caminó hasta detener un taxi y en lugar de dirigirse a su casa fue al complejo de apartamentos en donde antes vivía Changmin con un solo propósito.

Cuando llegó al apartamento correspondiente quien le abrió fue Jaejoong que justo en esos momentos ya estaba sólo.

―Si buscas a Changmin el ya no…―Jaejoong se quedó con la palabra en la boca, pues antes de lograr terminar la frase el puño de KyuHyun se estrelló en su nariz haciéndolo caer de bruces al suelo, Jaejoong apenas pudo levantarse cuando KyuHyun fue quien tomándolo por el cuello de su ropa lo jaló hasta dejar sus rostros a escasos centímetros.

―Tú…bastardo…en verdad no mereces vivir…―susurró antes de empujarlo de nueva cuenta, acercándose para volver a golpearlo pero esta vez Jaejoong estaba preparado y esquivó el golpe con agilidad, pero el menor no se rindió, siguió propinando golpes a donde podía para hacer a Jaejoong caer viéndose el mayor obligado a responder también, terminando ambos lo suficientemente lastimados al final como para apenas mover el cuerpo.

KyuHyun no quiso dar más pelea porque aparte de que ya no se podía mover sentía que la nariz rota del mayor ya era suficiente como para calmar sus ganas asesinas de matarlo por ser lo suficientemente imbécil para lastimar a Changmin de aquella forma.

―Tú en verdad…en verdad no sabes cuan estúpido eres al no ver lo que Changmin es en realidad, tan hermoso, tan puro, inocente y perfecto…cómo pudiste buscar algo en alguien más cuando Changmin podía ser todo e incluso más de lo que buscabas y yo fui tan estúpido al dejarle caer en tus manos, al entregártelo en bandeja de plata cuando pude haberlo protegido de la basura que resultaste ser…pero te lo digo, ahora yo no voy a dar marcha atrás y conquistaré a Changmin para que se olvide de tu pútrido recuerdo…―KyuHyun se paró, yéndose al instante dejando a Jaejoong solo de nuevo, con la nariz aun sangrando por el golpe que había recibido como último ataque del menor. Ladeo un poco la cabeza dejando que esta se recostara en la silla sin importar que esta manchase su tapiz con su sangre.

―Y al final…será él quien intentará quitármelo…Changmin…por favor, espera por mí…espera por mí y no te dejes encantar por él…




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―Noah…algo nuevo para hoy…

―No señor Lee, el joven Changmin regresó ayer por la noche a tiempo, cenó y se fue a dormir, solicito hace media hora que alguien lo acompañara a dejar sus papeles a la universidad

― ¿Ya ha salido?

―No, él aún está en su habitación preparándose

―Pues bien, yo lo llevaré

― ¿Está seguro señor?

―Por supuesto―El hombre se levantó de su silla y salió de la casa encontrándose ya con su auto en frente, se colocó en su lugar y luego de unos minutos Changmin apareció abriendo la puerta del asiento trasero―Ah muchacho ven al frente―Changmin sacudió la cabeza y obedeció, adentrándose en el asiento del copiloto junto a aquel hombre que ponía una sonrisa un poco extraña

― ¿Usted no estaba trabajando?

―Tengo que hacer algunas diligencias fuera y no me es problema el llevar a mi hijo a la universidad un rato

―Hum

―Dime Changmin, qué es lo que te gusta, me siento mal al pretender que me reconozcas como padre y no sé nada de ti…

―Me gustan muchas cosas…

― ¿Cómo qué? ¿Cuál es tu color favorito?

―Me gusta el azul…pero también el rojo y el negro, a veces el verde, no sabría definirlo

―Ya veo… ¿Qué es lo que te gusta comer más?

―Cangrejo…―dijo sin pensarlo dos veces Changmin, sin querer llevando su memoria a el verano en que Jaejoong lo llevó a la playa y comieron cangrejo y paella de mariscos, puso una mirada triste pero se recuperó al instante, recuperando una cara inexpresiva

―Eso es bueno, a HeeYoon también le gustaba mucho el cangrejo. ¿Qué estas estudiando?

―Administración de empresas

―Tengo entendido que eres socio de un restaurante bastante concurrido al sur

―Eh…si…

― ¿Por qué no estudiaste gastronomía y hotelería?

―Pensaba hacerlo pero me arrepentí de momento…ja…alguien decía que tengo talento para la comida en cuanto me esfuerce un poco más, pensaba estudiar eso el siguiente semestre

―Sería bueno para ti, conocerías mejor el campo en el que está tu restaurante

―Si…

―Ya llegamos, tú arregla tus cosas y llámame en cuanto acabes, haré mis diligencias y vendré por ti. ¿De acuerdo?

―Si…―Changmin bajó del auto sin decir nada más, dirigiéndose directamente a la oficina donde algún que otro estudiante hacía sus papeles para el siguiente semestre también, el decano luego de una espera un poco prolongada recibió sus papeles y se contentó de volverlo a ver.

―Ah joven Shim esperaba ansioso por su vuelta en este semestre, sus resultados en los últimos exámenes han sido tan óptimos que sus futuros docentes están muy contentos por tenerlo en sus próximas clases―Changmin sonrió suavemente haciendo una pequeña inclinación―Ya muchacho, puedes irte, no es justo que te haga perder el tiempo, con esto es suficiente ya puedes iniciar tus clases la siguiente semana, sólo debes venir el viernes por tu credencial de estudiante

―Gracias señor Han

―De nada chico, nos vemos después

―Hasta luego―Changmin se fue en silencio yendo directo a los jardines traseros del enorme campus que constituía la Universidad Nacional de Seúl, le gustaba ese lugar porque era lo bastante extenso y verde como para descansar con tranquilidad, su parte favorita era la mitad de dicho campus donde se hallaban los árboles de cerezo y el camino de bicicleta, él solía quedarse ahí en los recesos o para hacer algún trabajo, tranquilo mientras esperaba la hora de irse y ver a Jaejoong.

Se sentó al pie del bello árbol de cerezo el cual mostraba su majestuosidad dándole ánimos y esperanza.

―Quizá…quizá en realidad pueda olvidarle y pensar en esto como si…como si no hubiera pasado…pero…es tan difícil, él fue…mi primer amor y creí que en verdad sentía lo mismo que yo, lo que no me cabe en la cabeza es que Yunho se frecuentara con él y yo no lo supiera, que actuase de tal manera conmigo…e incluso si lo pienso bien…a él parecía gustarle Junsu… ¡Junsu!




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― ¡¡¡Come de una vez hyung!!!

―No tengo hambre…

― ¡¡¡¡AH!!!! ¡¡Yoochun tú pelea con él yo no me doy abasto!!

―Serás inútil delfín, solo debes utilizar las palabras mágicas

― ¿Por favor?

―No…presta atención―Yoochun se acercó al lugar donde Jaejoong estaba sentado, mirando su comida como si esta le fuera a morder y puso una mano en su hombro―Hyung, si no comes Changmin no te querrá todo flaquito y desnutrido. ¿Cómo quieres seguirle gustando si estás así?

―Tienes razón…―Jaejoong suspiró pesadamente y dejó de mirar su comida como si le fuera a saltar encima, aunque siendo sinceros, cualquier cosa que haya pasado por la cocina y fuese cocinada por Yunho daba desconfianza, ni en su pan tostado se podía confiar.

―Tranquilo lo hice yo no Yunho

―Entonces me da más desconfianza

―Que malvado que eres…ya come rápido que solo es ramen instantáneo con algunas verduras que sí me aseguré de cocer bien

―Si sabe mal esto volará por tu cabeza

―Si algo vuela por mi lindo, hermoso y sedoso cabello yo te hago volar al rio Han desnudo y en invierno

―Hasta invierno ni te vas a acordar…

― ¡¡Ya!! Come de una vez que si no le llegarás solo huesos a Changmin

―Ya…ya…―Junsu sonrió satisfecho al ver al mayor comer, con más tranquilidad se fue a su habitación para alistarse y bañarse, mientras que recogía su ropa su teléfono sonó y vio en la pantalla claramente la foto de Changmin con una amplia y dulce sonrisa señalando su enorme pastel de cumpleaños.

― ¿Diga?

Hyung…yo… ¿Podemos vernos en un rato? Necesito hablar contigo

―Claro, claro. ¿Dónde nos vemos?

En…afuera de mi universidad…en media hora…y por favor no le digas que hablaste conmigo a…a…a Jaejoong…ni a Yunho

―Ok…nos vemos en un rato…―Junsu miró desconcertado su celular y sin dudarlo mucho corrió a tropezones hasta la cocina donde Jaejoong bebía a duras penas un vaso de jugo―Changmin me acaba de llamar

― ¿Qué? ―Preguntó Yoochun adelantándose a Jaejoong que casi tira su vaso al suelo― ¿Qué te dijo?

―Me dijo…que quería hablar conmigo y que no le dijera nada de qué hablamos ni a Yunho ni a Jaejoong…―Jaejoong bajó la cabeza e hiso como si no hubiera escuchado nada, volviendo a su tarea de tomar el jugo aunque ahora le sabía peor que antes, en lugar de jugo sentía agujas que pasaban desgarrando su garganta

― ¿Y qué le dijiste?

―Tengo que ir a su universidad en media hora y…

― ¡¡ ¿Y qué estás esperando?!! ¿Sabías que el camino de aquí hasta allá es como veinte minutos? Ve a bañarte ya, si quiere hablar contigo debe ser algo importante, no pierdas tiempo.




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― ¡¡Minnie!! ―Exclamó Junsu ni bien vio a Changmin salir de la universidad, Changmin dio una lánguida sonrisa

―No…no me llames así…por favor…

―Está bien…este… ¿Vamos a comer algo? Yo invito, además hablaremos con más tranquilidad

―Si…―Ambos se dirigieron a un restaurante cercano a la zona estudiantil, Changmin aunque pasaba bastante tiempo en lugares aledaños a la universidad nunca había comido por ahí ya que Jaejoong siempre se encargaba de llevarle la merienda especialmente cocinada por él.

Cuando entraron al lugar se acomodaron y pidieron casi al instante y recién cuando la comida les fue entregada Changmin habló

―Hyung…quería hacerte una pregunta…un poco extraña

―Con Yoochun mi vida ya es lo suficientemente extraña así que no hay de qué asustarse―Changmin sonrió de nuevo con un poco más de ánimo, no sabía porque pero Junsu tenía esa habilidad de aligerar el ambiente rápidamente con sus comentarios y acciones, pensó de un momento que odiaba a Junsu también pero… ¿Por qué debería hacerlo? Él no tenía nada que ver con lo sucedido entre él y Jaejoong, era su amigo

―Bien… ¿Tuviste una relación con Yunho? ―cuando la pregunta fue lanzada Junsu intentaba llevarse un pedazo de carne a la boca pero esta no terminó su recorrido debido a que Junsu soltó el tenedor

― ¿Ah?

―Si tuviste una relación con Yunho

― ¡¡No!! ¡¡No!! ¡¿Con ese loco?! ¡No!

―Tranquilo…sólo era una pregunta

― ¡¿Por qué haces ese tipo de preguntas?!

―Lo lamento…sólo quería saber

―Ah…que manera más curiosa de pensar tienes, pero… ¿Por qué esa pregunta?

―Yo...no te dijo…J-Jaejoong por qué terminamos

―Eh…―Junsu puso cara de pensar y recordó que antes de salir de casa Yoochun le había gritado que para evitar problemas dijera que no sabía nada sobre nada respecto a Jaejoong y Changmin, aunque en realidad no sabía más que habían terminado por una mentira y que ya había ido a parar con BaekYoung―No…en serio no…

―Ah… ¿Yoochun lo sabe?

―Si Yoochun lo supiera yo también lo sabría…Jaejoong ni se ha acercado a nosotros

― ¿Ni a Yunho?

―No lo sé, últimamente no para en casa

―…―Changmin sonrió tristemente y decidió por el bien de su ya destrozada alma contarle lo sucedido, cuando terminó de hablar Junsu tenía los ojos enormemente abiertos, hallándose confundido y perdido.

¿Por qué no le habían contado esa parte de la historia? ¿Acaso Jaejoong no tenía otra forma de alejar a Changmin sin herirlo tanto? ¿Por qué justo esa historia?

―No puede ser…

―Ni yo lo puedo creer aun…―susurró Changmin, Junsu bajó la mirada aún bastante confundido, prefirió dejar de martirizarse y ocuparse en actuar lo suficientemente bien

―Esto…demonios, yo nunca creí que fueran capaces de algo así

―Te llamé a ti porque…porque hasta hace algún tiempo creía que le gustaban a Yunho y probablemente sabías algo más pero en vista de todo esto

―No…no…yo recién me entero y…no por Dios, Yunho y Jaejoong…esto es imposible

―Créeme que traté de no creerlo pero esto es…más de lo que mi cerebro puede aguantar, es real…

―Mi…Changmin…en verdad yo no esperaba algo así, de ninguna manera, es…es…es horrible lo que te han hecho, ni siquiera es horrible, no sé cómo describirlo…pero te aseguro que ellos dos lo van a pagar…

―No es necesario, déjalos ser felices, para qué amargaría mi vida con una infelicidad forzada, cuando puedo mirar hacia adelante…y olvidarme de ambos, como si no hubieran existido y sólo fueran un mal sueño

―Min…ah…es muy lindo de tu parte, no dudes que podrás contar conmigo, porque al saber esto, dudo mucho que si quiera pueda verle a la cara a esos dos…sin sentir que…

―Ya hyung…gracias por tu apoyo, en verdad…debo irme se supone que debería estar en casa ya y había olvidado llamar para que vinieran por mí…

―A si…este ¿Dónde estás viviendo Changmin?

―En…se supone que es mi casa…bueno no lo sé con exactitud y es una historia un poco complicada, te la contaré después, te llamaré mañana…para que hablemos un poco más ¿Ok?

―Ok…adiós Minnie, yo me quedaré aquí a llevar algo para Yoochun

―Si…adiós hyung―Changmin salió del lugar sin decir nada más, Junsu se pegó a la ventana del restaurante justo para vislumbrar el auto perteneciente a BaekYoung, frunció el ceño y tomó su celular

―Juro que a ustedes tres los voy a matar por no haberme dicho las estupideces que le dijeron a Changmin para dejarlo tan mal―dijo Junsu al teléfono cortándolo al instante antes de que a Yoochun se le ocurriese decir algo inteligente.

Junsu no se había atrevido a decirle nada sobre su aspecto a Changmin porque pensó que ya sería suficiente como para que se recalcase su dolor incluyendo el terrible aspecto que traía, aunque aquello era disimulado por la apariencia delicada y masculina de su rostro que simplemente su belleza dejaba un poco oculto las ojeras y la palidez de su rostro.

Tenía cara de no haber comido por días, se hallaba delgado y pálido, con unas ojeras pronunciadas y los ojos aun rojos, quizá ya había dejado de llorar pero al parecer había llorado tanto que las huellas aun no desaparecían.

Con calma se dirigió a casa encontrándose con los tres que iba a matar ya listos como vacas en el matadero.

―Bien… ¿Ahora se van a dignar a explicarme? ¡¡¡ ¿Qué rayos pasaba por sus cabezas al decirle eso a Changmin?!!! ¡¡ ¿No pensaron en que el pobre iba a terminar así?!!

― ¿Cómo así? ―preguntó Yoochun, tratando de calmar la depresión progresiva de Jaejoong

―Que si yo pensaba que Jaejoong hyung estaba en un estado deplorable pues Changmin no se compara, si solamente vieran su carita se arrepentirían de todo…

―Nosotros si imaginábamos que iba a acabar mal…―dijo Yunho con pesadumbre, recostándose en el sillón

―Pues parece que no lo imaginaron tanto, aparenta que está bien pero su cara no disimula todo, ha enflaquecido más que Jaejoong y me preocupa que vaya a desaparecer de un momento a otro

―Ha sido mi culpa quizá…―Yoochun agarró del brazo a Jaejoong manteniéndolo en su lugar, quien sabe que tonterías estarían pasando por su cabeza en ese momento y estaba seguro que una vez lo soltaran y lo dejaran hacer lo que quisiese todo se estropearía

―Bien…Junsu, no sabías eso pero debes saber que no es una cuestión de sufrimiento desnutrición y penas de amor, es una cuestión de vida o muerte, siendo Lee BaekYoung el involucrado esto podría ser incluso peor, otra parte que no sabes es que dos semanas antes de que esto pasara Jaejoong fue encomendado a terminar con Changmin de manera que este no quisiese ver a Jaejoong jamás. La única manera era esta, porque de lo contrario Changmin no habría caído, seguiría buscando respuestas hasta el final

―Eso es lo que intenta hacer…no soy tonto, soy despistado pero nada tonto y para lo que me llamó Changmin fue para preguntarme si tuve una relación con Yunho, está intentando descifrar esto, no de la manera en que descifraría que es una mentira, más bien quiere confirmar que es verdad

―Supongo que…no está pensando en lo doloroso que puede ser…―pensó en vos alta Jaejoong, bajando la cabeza, los otros tres prefirieron no decir nada al respecto, continuando con el hilo de la conversación

―Sé que va a seguir preguntando y no me sorprendería que el siguiente sea Yoochun porque le afirmé que ni él ni yo habíamos hablado con ustedes dos por lo que debe estar sacando conclusiones apresuradas sobre la ‘supuesta’ relación que mantienen

―Bien, es hora de ponerte al tanto de todo Junsu, desde el pequeño plan que vamos trazando―dijo Yoochun con firmeza, sentándose más cerca de Junsu―Para que nos vayamos preparando porque aquí nosotros seremos los intermediaros y tenemos que tener sumo cuidado de que BaekYoung o algún idiota parte de la organización se entere de que estamos planeando algo que va prácticamente en contra de toda la mafia coreana organizada

―Ah…ya suelta la sopa que ahora sí en verdad nada puede sorprenderme…







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― ¡Noah!

― ¿Qué sucede?

―Es…Ji…JiYeon…

― ¿Qué sucede con ella?

―JiYeon y EunJung se han vuelto a escapar

―Maldición…el señor Lee lo sabe…

―No todavía no, pero no estará muy contento cuando lo sepa

―No creo que lo sepa todavía, está ocupado con el pequeño príncipe Lee…yo mismo me encargaré de esto, mientras tanto quiero que mandes a cualquier misión lejos de Seúl a Yunho, a Yoochun y a Junsu, de Kim Jaejoong nos encargaremos nosotros

―Si…―contestó el hombre, Noah salió corriendo sin decir más decidido a ir tras aquellas chicas las cuales sin quererlo de una vida normal pasaron a una horrenda pesadilla encerradas por casi dos años en aquellas paredes, siendo los únicos testigos sobre el asesinato de la familia Shim, ambas eran de la edad exacta de la mayor de las hermanas Shim, siendo sus amigas y compañeras de clase, viéndose involucradas sin querer en el hecho cuando volvían a la residencia Shim por sus cosas olvidadas y vieron entrar a aquellos hombres a la casa y luego gritos y disparos, desde aquel momento en que cometieron el error de intentar dar parte con su testimonio a la policía ambas fueron retenidas contra su voluntad en el sótano de aquella enorme casa estando reportadas como desaparecidas y ya completamente perdidas por sus familias.

No pasó mucho para que Noah, cuyo nombre real era Hong Sung Hyun encontrara a las fugitivas y él solo las atrapara y las metiera sin vuelta atrás a la camioneta, llevándolas de vuelta a la mansión.

―Está vez han llegado muy lejos…veamos cuantos días sin comida amerita esto…JiYeon, EunJung, en verdad les gusta meterse en problemas. ¿Qué acaso son tontas? La policía no podrá hacer nada contra esto, y si lo hiciera quien sufriría las consecuencias no sólo son ustedes sino también sus familias, recuérdenlo bien la siguiente que se les ocurra querer escapar, piensen muy bien en una navaja cortando el cuello de sus padres sin contemplación alguna, aún si lograran llegar lejos de aquí ya no tendrían a quien recurrir…―Noah dio vuelta, mostrando una tétrica sonrisa mientras pasaba la mano por el rostro de EunJung que derramaba lágrimas frenéticamente y JiYeon que simplemente mantenía la cabeza baja―Creo que esto amerita una semana sin comer y solas ahí abajo, vean el lado bueno están juntas…




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Al llegar a la casa BaekYoung fue directo a su despacho, disculpándose con Changmin por el trabajo que tenía que hacer y tenía acumulado, Changmin decidió subir a su habitación sin cenar pues la comida con Junsu ya lo tenía lo suficientemente satisfecho o más bien no quería comer más, cuando iba a media escalera tropezó con las agujetas de sus zapatillas viéndose obligado a sentarse en las gradas para atarlas ambas o si no terminaría rodando escaleras si seguía con las agujetas así.

Cuando empezaba a hacerlo la puerta principal volvió a abrirse, dado el lugar donde estaban ubicadas las escaleras y por estar en plena curva no lograba ver nada, pero escuchaba claramente y no supo por qué pero le dio curiosidad, arrimándose a las barras del pasamanos de la escalera.

― ¿El príncipe?

―Subió hace ya unos minutos a su habitación no hay peligro

―Bien, llévenlas pero ya al sótano, estarán una semana sin comer por semejante estupidez que se les ocurrió hacer, no tendrán visitas tampoco, yo saldré un momento a recoger a JungMin que acaba de darles misión a Micky y a Xiah ustedes ocúpense de ellas ya y asegúrense que no hay ventana ni puerta que las ayude a escapar.

―Como diga…―La puerta principal volvió a abrirse y cerrarse indicando la salida de Noah, Changmin se agachó quedando escondido en las escaleras pero teniendo a su vez una buena vista, no pudo evitar soltar un pequeño sonido casi inaudible al ver a dos de los escoltas de su supuesto ‘padre’ sosteniendo a dos chicas que iban llorosas y con mordazas, totalmente desarregladas y temblorosas. Una de las chicas levantó la mirada y vio a Changmin, abriendo sus ojos a más no poder, como pidiéndole ayuda, aunque Changmin no sabía que hacer exactamente por ella, decidió ver con atención. Los dos hombres las empujaron llevándolas por el pasillo contiguo, Changmin arriesgándose él mismo bajó los escalones hasta poder ver el pasillo, viendo como abrían la puerta al sótano y bajaban por ahí, luego de un rato los hombres volvieron a subir ya sin las chicas. Changmin subió apresurado las escaleras hasta su habitación donde al fin las agujetas le fallaron y cayó de bruces al suelo, no le importó mucho, sólo por el hecho de que aunque le dolía el pecho, las agujetas no se interpusieron en su camino cuando iba emprendiendo la huida para evitar que aquellos hombres supieran lo que había visto.

Pensó largamente. ¿Por qué esas chicas estaban amordazadas?

Noah había hablado de algo como que las volvieran a llevar al sótano, es decir que ellas ya estaban ahí antes, probablemente ya estaban incluso mucho antes de que él llegara ahí.

― ¿En qué está metido Lee BaekYoung?




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― ¡¡Esto no puede ser!!

―De seguro sabe que estamos involucrados en algo

―Lo dudo…―dijo Yoochun fríamente, los otros tres lo miraron―Ellos lo único que saben es que somos amigos de Changmin, eso es imposible de no saberlo ya que durante estos años hemos sido amigos de Jaejoong hyung desde el principio y era casi inevitable que nos conociéramos al ser Jaejoong quien estaba a cargo de él…lo que quieren es evitar exactamente lo que estamos haciendo y planeando hacer

―Si nos rehusamos a ir podría a ver consecuencias…

―Si Junsu, por eso iremos

―Pero el plan…

―El plan no se irá atrás, la semana siguiente Changmin inicia el segundo semestre en la universidad y… ¿Sabías que como inicio de módulo hacen una investigación de campo con viaje incluido?

―Y tú como sabes eso…

―Porque soy el cerebro del grupo Yunho, así de simple

― ¿Cerebro? ¿Tienes? ―preguntó sorprendido Yunho, pero para evitar discusiones absurdas Yoochun lo ignoró

―Bien, estuve averiguando y Changmin ya presentó sus papeles justo hoy antes de ver a Junsu ya está habilitado y su nombre ha entrado al viaje para el módulo que le toca llevar justo el miércoles de la siguiente semana serán sólo tres días y nuestra misión es dependiendo de cómo hagamos el trabajo así que no habrá problema

―Pero… ¿Qué haremos estando cerca de Changmin?

―Él no sabrá que estamos ahí Sunnie, lo que haremos será implantar sospechas sobre su padre ahí, no dudo que ya habrá visto cosas raras en casa y viajará al lugar justo en el que haremos a la misión, un solo descuido y un par de estudiantes se pueden enterar de un delito cometido ahí, es decir ya sé que estamos encargados del transporte de armas para un comprador Japonés y la misión de los estudiantes es analizar el macro mercado de la exportación realizada por Corea del Sur a países cercanos, como China, Japón, India, Hong Kong y algunas otras islas, por lo cual nuestra tarea será más fácil aun

―El destino está de nuestro lado―afirmo Junsu con una sonrisa, pero Yoochun negó con la cabeza

―Puede ser un acto a favor nuestro o una trampa por eso hay que tener mucho cuidado, bien manos a la obra que Junsu y yo partimos mañana, mientras tú Yunho has a esta causa noble un favor

―Di…

―Bien, a ti te toca ir hasta la frontera con Corea del Norte, para transportar las otras armas que corresponden a la parte ilegal del gobierno norcoreano así que quiero que como sea consigas nombres de los compradores

―Pero…

―Sí, ya sé que guardan especial reserva a los nombres de esa gente incluso el de BaekYoung es secreto de estado pero siempre habrá un boca floja por ahí

― ¿Pero para qué quieres un simple nombre?

―Porque un desliz, mínimo aquí junto a la palabra ‘terrorismo’ ‘Corea del Norte’ ‘Armas’ y un nombre en específico a la policía hará caer a un grande y eso hará poner en riesgo el pellejo de BaekYoung, lo que creará más sospechas o la posibilidad de que todo sea revelado a Changmin y de ahí ya veremos

―Ok…haré lo que pueda

―Bien…Junsu, ve a hacer maletas con lo estrictamente necesario, nada de llevar chucherías

―Mira quién habla, yo no llevo sombreros, zapatos, chaquetas a la moda ni nada estúpido

―Ya, si quieres irás a ver mi equipaje después hazlo por mí no hay problema…―ambos desaparecieron dejando a Jaejoong que hasta el momento había permanecido callado y a Yunho solos.

― ¿En verdad crees que toda esta locura funcione? ―preguntó Jaejoong con la vos suave, triste; Yunho lo miró un rato sin saber que contestar

―Yo...pienso que sí, las estrategias de Yoochun cuando realmente son buenas salen bien, no me ha dado de qué quejarme hasta ahora y no creo que haya que temer

―Ojalá…no creo soportar que le suceda algo a Changmin por toda esta locura…―Yunho miró a Jaejoong con cierta lastima por él, pensaba seriamente en que el Jaejoong de antes, aquel arriesgado muchacho que prácticamente vendió su alma al diablo al comenzar para BaekYoung, que sin mover un músculo ni mostrar ápice de sentimiento alguno presencio los más horribles asesinatos cometidos por las ordenes de BaekYoung, ahora era la viva imagen de la desesperación y el miedo, mezclados de manera extraña con aquel amor que le profesaba al que bajó todas sus defensas. Changmin.




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Mandoongie comenzó a corretear por el jardín completamente entusiasmada de ver a su dueño ya no tan triste, Changmin corrió tras ella y se dedicó a lanzarle pelotitas para que se las trajera.

―Mandoongie…eres una perrita muy inteligente…―comenzó a decir acariciando su cabeza, dejando que la tibia lengua de su cachorra lamiera su mano―Me haces cosquillas

Luego de un rato revolcándose en el pasto del jardín apareció Noah con su impasible rostro frío, mirándolo fijamente, Changmin no lo notó al estar de espaldas a él además que estaba demasiado entretenido con los saltitos de su cachorra.

―El príncipe está muy feliz ahora…―Changmin dio un respingo, casi por acto reflejo sostuvo a Mandoongie en sus brazos mirando asustado a Noah, pero se relajó al verle bien

―Eso creo…esta pequeña tiene el poder de relajarme instantáneamente―dijo sonriendo, Noah se quedó viendo su sonrisa con el ceño fruncido y luego sin previo aviso tomó a Changmin por el mentón, ni bien lo hizo Mandoongie comenzó a ladrar

―No lo noté ni cuando llegaste pero ahora que te veo bien…el príncipe parece poseer un rostro precioso…

―Este…―Changmin se sintió incómodo, alejó su rostro y decidió decir cualquier tontería para evitar que Noah repitiera sus absurdas palabras― ¿Por qué me llaman príncipe?

―Eso es fácil…el señor Lee BaekYoung es nuestro jefe y la autoridad más alta en todas sus empresas, tiene una riqueza basta y sus más allegados le decimos el rey, siendo tú su hijo eres el príncipe destinado a toda su grandeza y riqueza

―Ya veo…

―Ah…eres tan tierno, en verdad no me sorprende que el imbécil de Jaejoong se haya enamorado de ti…―Changmin al escuchar ese nombre bajó la cabeza, Mandoongie volvió a ladrar fuertemente, haciendo que reaccionara

―Ya es tarde, quiero descansar―Changmin se levantó velozmente y corrió hacia dentro de la casa dejando a Noah con una sonrisa bastante tosca

―El príncipe…el príncipe…que sea príncipe no lo quita de mi rango de vista, mucho menos…si ese idiota pudo llevárselo a la cama y no tener problemas yo también puedo…―Noah sonrió y se metió en la casa también, a tiempo para escuchar el portazo que propinaba Changmin al meterse a su habitación.

―Joven Noah… ¿Cuándo se levantará la prohibición de alimento para las señoritas?

―Eso yo lo decidiré, me apetece que sean dos semanas…eso ya veré, pero recuerda noona, no pueden bajar a verlas tampoco. ¿Entendido?

―Si joven Noah…―la mujer volvió a meterse a la cocina, Noah suspiró y decidió bajar a ver en que andaban esas revoltosas, al entrar al sótano las vio tiradas en su rincón de siempre, EunJung parecía dormida pero JiYeon ya estaba a la defensiva, preparada para matarlo a almohadazos

―No seas ridícula princesa…no voy a hacerte daño, sólo vine a ver en que andaban ustedes dos…seré compasivo y dejaré su castigo en una semana y luego podrán comer normalmente y no se quejen porque lo que comen es más de lo que comerían en sus casas…ah pero cuidado, no quiero nada de gritos porque hay alguien que no debe saber de su presencia en esta casa, si esa persona lo nota…sus cabezas volaran…―dijo amenazadoramente y volvió a salir, JiYeon comenzó a sollozar, sacudiendo a EunJung para que despertara

―Es verdad…

― ¿Qué cosa?

―Unnie…el que vi el otro día era Changmin, estoy segura, el hermano de JiYun está en esta casa…puede ser nuestra salvación pero tenemos que tener cuidado…mucho cuidado…

―JiYeon… ¿Estás segura?

―Jamás olvidaría el rostro de Changmin oppa, él era muy parecido a su mamá como lo esa SoYun y recordando el rostro de SoYun puedo saber que era él…además que ese chico Noah acaba de decirme que no hagamos ruido porque hay alguien que no debe percatarse de nuestra presencia. ¿Quién más puede ser ese que Changmin?

―Tienes razón…




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Y cuando tu piel se halle escondida…en medio de la templanza de la luna

Yo correré hacia ti, gritando tu nombre en alto para que me escuches

Para que sepas que estoy ahí por ti

Manteniendo firme mí promesa

Manteniendo firme mis sentimientos

Sólo por ti

Aunque me rechaces una y mil veces seguiré corriendo hacia ti

Gritando mis sentimientos para que todos lo oigan

Para que todos lo sepan y al fin vuelvas a mirarme

Para que puedas perdonarme y siquiera…

Corresponder a mi mirada una vez más.








―Ya…no te pongas poético ahora―dijo Yoochun sentándose en la mesa mientras Jaejoong escribía un poema en un pequeño trozo de papel, obviando las palabras de Yoochun continuó escribiendo.




Y cuando tus ojos se encuentren con los míos

Brillantes y hermosos

Tomaré entre mis manos tu rostro y dejaré que estas hagan lo demás

Dejaré que tus labios rocen los míos aunque sea una última vez más

Me perderé en tus sublimes expresiones mientras me dejo llevar

Dejaré que el tiempo corra sin importar a donde irá…

Sólo contigo…llenando mi ser…





Una lágrima solitaria se escapó de sus ojos junto a un suspiro que hecho antes de doblar el papel y dejarlo junto a otros varios en el adorno de mesa.

―Creo que estás decorando a tu estilo a este cisne…―susurró Yoochun, al ver los papeles adornando bellamente al cisne.

― ¿A qué hora parten?

―Dentro de tres horas, JungMin y Kevin ya fueron con nuestro equipaje para estar preparados para el Check In del aeropuerto…

―Bien… ¿Cuándo parte Changmin?

―El miércoles por la tarde lo más seguro, Yunho estará al tanto de esto. Por favor no seas imprudente y mantente al margen

―Mira quién habla de prudencia

―Ya, si sé que a veces soy un poquitín especial pero eso no hace que meta la pata en cosas realmente importantes así que no lo hagas, piensa que es por tu bien y el bien de Changmin, nos vemos en dos semanas

―Adiós, cuídense

―No tengas cuidado Hyung

Yoochun salió del apartamento, seguido por Junsu que aún seguía metiendo cosas innecesarias en su bolso de mano, luego de un largo forcejeo Yoochun logró sacar de la bolsa de Junsu un libro realmente grueso que más bien parecía la biblia.

―Ya tienes como veinte libros que te aseguro no terminarás de leer así que deja eso ahí―Ambos desaparecieron tras la puerta y Jaejoong al fin se sintió libre para desahogar sus penas de la manera que mejor conocía, el alcohol.

Fue directo a buscar las botellas de alcohol y se dedicó a beber, beber sin importarle que pudiese suceder si se excedía de copas, sólo disfrutando del amargo sabor del alcohol deslizándose por su garganta, apagando lo que quedaba de fuego en él, dejándolo aún más deprimido y hundido en su tristeza que antes, dejándose llevar por las lágrimas, tratando de con esto alejar un poco sus ganas de ir con Changmin y decirle la verdad, aun sabiendo que eso significaría prácticamente un suicidio.

No podía simplemente no podía no ver tentadora la idea de ir con él y decirle todo, acabar con su odio por él aunque después de enterarse de todo de todas maneras tendría cierto desprecio hacia él aunque lo perdonara.

Uno, dos, tres, cuatro, una botella, dos botellas, perdió la cuenta y sólo se dejó llevar, continuando con su tarea de beber todo lo que podía, hasta que se sintiese desfallecer hasta que tuviera que ser llevado de emergencia al hospital por intoxicación etílica, claro si es que alguien lo encontraba ahí.

No fue mucho el tiempo que logró anhelar la idea de terminar con un suero en el brazo cuando Yunho llegó, arrebatándole la botella de ron al instante, protestando en todos los idiomas que se sabía sobre su inconsciencia al beber así sin pensar en lo que podría pasarle.

Luego de un rato limpiando el desastre que Jaejoong había dejado sobre la mesa lo llevó a rastras a la habitación, sin querer a la habitación que compartía con Changmin, que justo había dejado de ocupar cuando se él se fue.

Lo recostó en la cama y lo tapó, sin preocuparse por su ropa ya que el mayor seguía en pijamas desde el día anterior.

―La almohada sigue oliendo a su acondicionador…las sábanas huelen a su colonia…todo aquí huele a él…y a mí…Yunho…huele demasiado bien…―Murmuró Jaejoong, entonces Yunho cayó en cuenta de donde lo había llevado, intentó levantarlo pero no pudo, el mayor se aferró a la almohada y a las sábanas sin querer despegarse de ellas

― ¡¡Ya Jaejoong!!

― ¡¡¡No!!! Yo estoy bien aquí…si su esencia está cerca a la mía, aunque sea su esencia pasada yo dormiré bien…porque con su aroma cerca de mí se hará más llevable su ausencia.

―Sólo te haces daño así…

―Para nada…más daño me hace el intentar dormir en una habitación vacía llena de soledad, mientras que aquí fui feliz muchas veces y su energía positiva me mantiene bien, me hace pensar mejor en esto y cómo actuar mejor para no arruinarlo todo

―Está bien, pero si te veo mal mañana no volverás a dormir aquí

―De acuerdo…―Yunho salió de la habitación masajeando sus cienes, abrumado y abatido, era injusta la manera en que la vida dividía la vida de personas que se aman, realmente injusta.

Vagamente sus pensamientos lo llevaron a Junsu, que de seguro en esos momentos se hallaba ya en Busan, con Yoochun, tranquilos, listos para iniciar con el plan.

―Junsu ah…si sólo…si sólo no fueras tan estúpidamente despistado podría decirte libremente lo que siento, me siento mal por esto y ahora no es el momento adecuado para decírtelo.




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― ¿Crees que estén bien?

―Sí, Yunho a veces es un dejado pero es un buen líder por lo cual sabrá cuidar de Jaejoong, de eso no te preocupes

―Sigo preocupándome…

―Junsu, no ganas nada preocupándote, simplemente esperemos que Jaejoong no sea el que haga una tontería cuando le toque a Yunho irse este sábado

―Ojalá, como está Jaejoong es capaz de cada cosa…

―Ya…ahora enfoquémonos en cómo hacer para que todo coincida y Changmin sospeche del negocio de tráfico de armas, luego sigue la parte de narcotráfico y después lo de los asesinatos y préstamos con la mafia

―Ok, no te adelantes Yoochun, primero lo primero

―Si…bien, conseguí de una amiga del hotel en el que la universidad ya acordó se dejaría hospedar a los estudiantes, al parecer tienen el itinerario completo para sancionar a aquellos que se les ocurra escaparse de parranda por ahí en su estadía en Busan, según su itinerario tendrán la mayoría de sus visitas al puerto durante la tarde y justo el día en que se realiza la embarcación a Hong Kong ellos tienen una visita para hablar con los comerciantes a mando de una salida de textiles que saldrá justo una hora antes que el barco del cual estamos encargados, eso es algo muy ventajoso, sólo debemos hacer que los estudiantes se retrasen en regresar y que sospechen del movimiento que se realiza cuando se supone no deberían salir más barcos del puerto, ahí la naturaleza curiosa de Changmin le hará preguntar y a quien le pregunte debe ser uno de nosotros, prefiero ser yo para no correr riesgos, actuaré como un hombre nervioso y huiré obligándole a seguirme y verá las armas siendo guardadas en uno de los contenedores y el leve susurró de alguien nombrando a su supuesto ‘padre’ eso será suficiente

― ¿Tú crees?

―Por supuesto…

―Bien, entonces sólo nos queda trabajar ese día

―Sí, ahora sólo arreglemos el estúpido transporte ese…




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―Bien…dudo que Jaejoong sea tan estúpido como para arriesgar su cuello por mi hijo así que él no es problema

―Ya tenemos todo listo en todo caso eso es seguro…por cierto señor Lee

― ¿Dime Noah?

― ¿Cuándo nos desharemos de esas chicas?

―Ah…las chicas…no lo sé, dos años son suficientes, tampoco sé porque quise dejarlas vivas desde un principio…creo que sería muy cruel para ellas pero…no creo que sea necesario matarlas, podremos venderlas luego a mi contacto en Rusia, para que su belleza haga algo de provecho

―De acuerdo…entonces que disfruten su aparente tranquilidad...y el príncipe Changmin…él ¿Cuándo sabrá de todo esto?

―No por ahora…él no termina por aceptarme aun y así como vamos tardará mucho…pero te advierto Noah, te conozco lo suficiente como para saber que lo observas, estoy consciente del encanto del cual mi hijo es poseedor es inevitable como el de su madre, te atrae y no te suelta, sé que Jaejoong fue encantado también y quién sabe cuántos más han caído en su encanto, pero te aseguro Noah que si le tocas un solo pelo yo mismo me encargaré de cortarte el cuello

―Perdone mi atrevimiento pero… ¿Por qué no se lo corta a Jaejoong también? ¿Qué acaso él no tocó a su hijo también?

―En efecto…lo sé, pero Jaejoong es un caso aparte, fue mi culpa, yo no le puse las cosas claras cuando le encomendé esto, es más él no sabía que era mi hijo y no sabía a qué problemas se atenía con todo lo que sucedía, pensó que era lo suficientemente bueno para encantar a mi hijo también sin saber que terminaría sólo en sufrimiento…no sé porque pero tengo compasión por él ante esto pero tampoco saldrá bien librado. Aunque en efecto…presiento que esto es tan doloroso para él como lo es para mi hijo…lo eh notado, cuando le dije que descubrí su relación y cuando le dije que terminara con él su cara no fue de alivio o solo molestia…fue esa tristeza indescriptible que yo mismo sentí cuando HeeYoon se fue…con mi hijo en su vientre…son cosas que alguien como tú jamás podría entender Noah, por ello ya estás avisado, una sola mano tuya en mi hijo y no vivirás para contarlo y mejor se lo vas diciendo a todo aquel que pretenda a mi hijo…

―Entendido…―Noah salió enojado del despacho. Al quedarse sólo BaekYoung calmó la expresión que siempre mantenía, firme y fría, convirtiéndola en una dolorosa y melancólica.

Para él esto no era fácil, sabía desde que era un joven de apenas trece años cuál era su destino, en qué estaba metida su familia y que ese era el legado que él debía seguir y no le molestaba en lo absoluto, pero comenzó a odiarlo cuando la conoció a ella, esa muchacha inteligente y perspicaz que lo enamoró de la manera más patética que se ha visto, la amo tanto que estuvo dispuesto a dejarlo todo pero ella también era consciente que si BaekYoung dejaba el negocio de su familia lo cazarían como a un alce y tanto ella como su hijo corrían peligro, HeeYoon también lo amaba aunque BaekYoung lo ha dudado muchas veces, ella lo amaba por eso prefirió huir, dejar que aunque siguiera bajo el obscuro destino de la familia Lee pero que siguiera vivo, aunque la odiase por haberle abandonado prefería saber que estaba vivo y que su hijo así no corría peligro. Fue importante para ella mantener a salvo a su pequeño también y era mejor si nadie se enteraba de que el niño era hijo de BaekYoung, por ello alguien que le amo durante mucho tiempo se permitió hacerse cargo del pequeño Changmin el cual en su inocencia acogió a aquel hombre como si fuese su padre y aquella sonrisita inocente y ese cariño ciego encantó a Shim SeoYoong que no pudo evitar quererlo como si en verdad ese niño fuera su hijo, el tiempo se hiso presente y HeeYoon no pudo evitar encariñarse con el hombre y terminar por quererlo realmente llevando su cariño a lo que realmente sería un cariño entre marido y mujer. Pero BaekYoung jamás lo aceptaría, él la amaba tanto aun ahora que su sólo recuerdo y cuerpo herido a bala lo hacía tambalearse y sentir sus ojos húmedos, se sentía basura, jamás un asesinato que él hubiese mandado a cometer le había turbado pero no es lo mismo cuando lo hace con la persona que amas, en definitiva no era lo mismo, ese dolor se apoderaba de él y lo carcomía, podía utilizar ese dolor de manera positiva y aprender a ser compasivo pero en definitiva no lo hacía, más bien ese sufrimiento lo había vuelto más frío en inflexible queriendo que todos mantuviesen un rango menor a él, una felicidad menor a la suya y eso incluía a su hijo.




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Changmin se miró al espejo, abatido y destrozado, llenando de lágrimas sus mejillas de nuevo, las volvió a secar con brusquedad y volvió a fijar su vista en el cristal.

―Por qué….




―Min...Changmin…hay algo que debo decirte…debí habértelo dicho hace mucho tiempo pero…pero simplemente no pude, no preguntes por qué porque ni yo creo saberlo, tal vez por no herirte no lo sé

― ¿Herirme? ―Changmin miró a su hyung un rato, un miedo se apoderó de él, mirándolo entre confundido y ansioso

―Yo…desde hace…desde hace mucho te eh estado mintiendo y no creo que sea necesario seguir haciéndolo aunque creo que te eh mimado demasiado como para que en verdad te creas el cuento de hadas en el cual tu vida a entornado…no es por malo, o tal vez si lo es, pero te ilusioné vanamente aun sabiendo que no era capaz de corresponder a tus sentimientos

―De qué hablas…―Sintió un poco de su corazón comenzar a agrietarse, sintiéndose seco, carente de sangre o lo que sea que tuviese ahí

―Todo este tiempo me he estado frecuentando a alguien más, supongo que fue un error mío mientras bebía el haberte besado la primera vez, quizá lo hice por despecho, pero después lo hice porque sí, porque se sentía bien…y te dejé ser feliz hasta ahora, pero creo que mi felicidad es mi prioridad ahora, más que todo…después de que Yunho acepto que me ama…como yo…como yo…como yo lo amo a él―Luego de esas palabras sintió como su corazón terminaba por partirse en pedazos, como le ardía el pecho intensamente y las lágrimas caían raudas por su rostro, sin detenerse y casi sin ser consciente de que lo hacía. No entendía, no quería entenderlo aunque el mayor se esforzara por explicarlo

―No es verdad…―logró susurrar Changmin a duras penas, Mandoongie comenzó a alterarse al sentir a su dueño a punto de llorar, Jaejoong sonrió. Tétricamente, con una crueldad inhumana. Un poco más de los pedazos de su corazón se rompieron más, un hueco se instaló en el estómago e intento seguir hablando pero de su boca no salían más que alarmantes sollozos

―No confundas, fue divertido y fue lindo el verte enamorado y tan contento a mi lado, pero supongo que lo que viviste debió haberte mostrado que no es bueno confiar en nadie, mucho menos cuando arriesgas tus sentimientos, fui la persona equivocada pero podrás encontrar a alguien o al menos eso espero, fue bueno mientras duró, ojalá entiendas mis razones y las de Yunho―No, no las entendía, no entendía esa absurda historia y esa horrible sonrisa que por más que lo intentara no encajaba en el rostro del mayor





―Aún…aún ahora no entiendo…por qué…por qué jugar conmigo así, como si fuera un juguete…no puedo olvidarlo, ambos me hirieron y duele más…duele más incluso que haber perdido a mis padres…pensé estúpidamente que me amaba, que sentía algo por mí…como….cómo pude ser tan ingenuo…

Se dejó derrumbar en el suelo sollozando y sacando un poco más del dolor que tenía dentro, porque por más que llorara y llorara seguía sintiendo esa horrible espina en su pecho, incrustándose más, hiriéndolo más.

Entonces lo recordó…

La muchacha que vio junto a esa otra siendo encerradas en el sótano, amordazadas y llorosas, teniendo por castigo una semana sin comer. Se levantó del suelo asustado.

No sabía porque, y no le importaba meterse en problemas pero quería averiguar quiénes eran esas dos muchachas y qué hacían ahí.

Eran cerca de las dos de la madrugada y él mismo se preguntó qué demonios hacía tanto tiempo despierto, sin quererlo el tiempo se le había ido como el viento pensando en su desgracia.

Pero vio el lado bueno, era tarde y sabía que por alguna extraña razón su padre, Noah y muchos otros que habitaban la casa salían a hacer sepa la bola qué, confiados en que él estaría dormido, sólo se quedaban las cocineras en sus habitaciones y una que otra empleada, lo había descubierto cuando bajó a la cocina por su usual alimento de media noche y escuchó a las sirvientas despedirse para ir a dormir afirmando que ya se habían ido y volverían como todos los días entrada la madrugada, entre las tres y cuatro de la madrugada.

Suspiró y se preparó, primero bajó a la cocina a paso lento, con miedo de ser descubierto, pero lo logró sin preocupaciones, incluso cuando chocó con las sillas del desayunador de la cocina nadie se percató del estruendo.

Por preocupación por esas chicas tomó unos cuantos alimentos simples, como fruta y unos vasos de yogurt y pan, fue hasta la puerta e intentó abrirla fallando, pensó un rato hasta que recordó la sarta de llaves que tenía la ama de llaves en la cocina y fue por ellas, encontrando por obra del cielo la llave adecuada, volvió a dejar la llave en su lugar y con cuidado volvió de nuevo a la puerta que ahora estaba abierta, entró y cerró tras de sí, bajó con cuidado la escalera en penumbra, vislumbrando a duras penas una pequeña luz en una esquina de lo más bajo del sótano.

Cuando terminó de bajar las escaleras vio una pequeña lámpara alumbrando la habitación, y dos cuerpos acurrucados juntos entre una manta morada.

Se acercó un poco más, chocando con el hombro una repisa que sonó haciendo eco en la habitación, las dos personas que descansaban ahí dieron un respingo levantándose rápidamente, una de ellas encendió un interruptor que se hallaba por ahí y la habitación se iluminó dejando ver el rostro de los tres.

Changmin se quedó atónito, sumamente sorprendido y asustado al reconocer a esas dos personas.

Eran muchos años de no verlas pero era imposible no olvidar a esas dos chicas las cuales fueron alguna vez las mejores amigas de su hermana menor SoYun.

―EunJung…JiYeon…

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