The Right Thing

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Título: The Right Thing
Autor: Elemila 
Pareja: YooSu
Género: Angst, Universo Alterno
Extensión: Oneshot
Reseña:  Esos últimos minutos antes de que sabes que debes de decir adiós al amor de tu vida, Yoochun es el padrino de la boda de Junsu. Lo correcto (right thing) es estar a su lado, hasta dejarlo para que inicie una nueva vida ¿no? 
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¿Cuántos años ya se conocían? ¿10 años? ¿15 años? ¿20 años? A decir verdad Yoochun ya ni recordaba exactamente el tiempo.
Solo recordaba que ambos estaban cursando los últimos años del colegio. Recordaba que ambos eran completamente diferentes, que incluso sus círculos sociales no eran los mismos.

Pero ahora, con sus casi 30 años cada uno, se encontraban vestidos de traje parados frente a un altar de una pequeña iglesia. Frente a Dios para llevar a cabo un matrimonio. Un matrimonio que cambiaría las cosas, un matrimonio que lo volvía cada vez más nervioso y ansioso.

Miro hacia la puerta y supo que ya faltaba poco. Supo que muy pronto llegaría el fin de todo, que muy pronto llegaría la novia.

La novia de Junsu.



Park Yoochun había sido el único hijo de una familia de dinero. Su padre era dueño de muchas compañías pero no exactamente por mérito propio. Todo eso era un negocio familiar de tantos años. Negocio que YooChun iba a heredar. Su “madre” era la mujer más buena y a veces la más tonta que había conocido. Vivía en su propio mundo de fantasías, dónde su padre era el hombre todo poderoso y por eso soportaba su conducta fría y hostil y todas sus aventuras con mujeres más jóvenes.

Pero su madre biológica era diferente. Ella había sido una cantante de un simple bar, un bar que su padre acostumbraba a ir. En donde todo había empezado, en donde él había sido creado. Aunque Yoochun no sabe exactamente la historia, si es que su verdadera madre lo regaló o si su padre se lo arrebató. Lo único que Yoochun supo por varios años es que su madre a pesar de convertirse en una famosa cantante con el pasar de los años, nunca lo busco. Es por eso que esa mujer llamada Yoona jamás sería su madre.

En cambio Kim Junsu venía de una familia modesta, donde su padre era un simple contador que a diferencia del suyo no tenía la tendencia de ir de mujer en mujer. Y su madre era una mujer muy inteligente que no solo se quedaba en casa para esperar el siguiente cheque sino que ella misma trabajaba de cocinera para poder ayudar a su familia a crecer. Porque Kim Junsu no era hijo único, tenía dos hermanos más, su hermano mayor Kim Jaejoong y su hermano mellizo Kim Junho.

En definitiva eran completamente diferentes, inclusive el ingreso a ese prestigioso colegio era diferente. Él había ingresado porque su padre era poderoso y tenía contactos, en cambio Junsu era un chico becado, que tenía que mantener sus notas altas. Es por eso que sus hermanos no ingresaron en el mismo colegio. Cuando Yoochun conoció a la familia de Junsu, supo que lo único similar que tenían era de que la familia de ambos esperaban lo mejor de él, la gran diferencia era de que Junsu quería cumplir sus expectativas, él no.


Junsu miró hacia su izquierda, y pudo notar por sus gestos que Yoochun estaba nervioso. Sonrió ligeramente ya que el que se estaba muriendo de nervios era él. Maldición, se iba a casar. Y un matrimonio no era un paso a la ligera. Él quería lo mismo que sus padres tenían, él quería un “final feliz” un “por siempre juntos” y quizá por eso es que tenía esa sensación dentro de su pecho, esa sensación que lo que estaba haciendo era lo correcto pero no lo que él quería.

Volvió a mirar a su amigo, que vestido con un traje mejor que el mismo novio seguía tenso. Y sin poder evitarlo volvió a recordar cómo conoció al niño mimado y excéntrico de los Park, Yoochun.

Junsu ingreso a la biblioteca y pudo ver como todos los niños entre ricos y becados estaban sentados en las mesas con algunos libros alrededor de ellos. ¡Maldición! Dijo para sus adentros, había llegado tarde por culpa de Jaejoong, quien en esos momentos se encontraba trabajando junto con su mamá de cocinero y le había rogado que por favor le llevara una nota a su novia de que no podía llegar a su encuentro y lo peor había sido escuchar el llanto de la chica diciendo de que Jaejoong ya no la trataba como antes. Puff.

Ahora por culpa de esa tontería de “novios y novias” él había llegado tarde para prestarse los libros de la biblioteca. Sabía que muchos de esos chicos que estaban ahí eran dueños de esos libros, pero también sabía que algunos, como él, eso quiere decir becado, se habían prestado todos los libros. Ese era el problema de haber 15 becados y solo 10 juegos de libros para prestar. Siempre era una lucha entre ellos y si no tenías amigos entre ellos, cuál era su caso, era peor.

¿Ahora qué haría? Ese examen era el peor de todos, el profesor era un “anti-becados”. Es por eso que calificaba con mano dura, un error en cualquier signo y perdías todo el puntaje. ¡Maldición! Junsu quería llorar, en esos momentos no podía permitirse jugar con su nota, no cuando el año escolar estaba a punto de terminar y la lista de los becados estaba a punto de salir. Y él sabía por buena fuente, la secretaria del director, que habían becas que se iban a quitar. ¡Maldición! ¿Qué demonios iba a hacer?

Miro a uno de los becados que generalmente se sentaba con él en clase, pero este completamente desvió la mirada. Lo peor de todo es que entendía su recelo. Mantener la beca no era una tontería, y en ese momento todos los becados eran enemigos entre ellos. Ya que el error de uno favorecía al otro.

¿Qué iba hacer ahora? Solo esperar, esperar que alguno de ellos terminara de estudiar. Aunque eso lo dudaba. Lo único bueno es que ningún becado se podía llevar libros a su casa, así que sabía que el que vivía más lejos se tendría que ir primero. Salió por la puerta de atrás de la biblioteca y se dirigió hacia uno de los pabellones vacios. Tenía la costumbre de meterse entre esos cuartos para poder estar solo, aunque siempre estaba solo. Al menos las burlas de los chicos mimados no llegaban hasta allá.

Se sentó en el suelo y se recostó hacia la pared, dejando su cuaderno con sus notas caer. Estaba cansado, cansado de esa escuela, cansado de que su hermano mellizo viviera enojado con él por no ser él quien haya ingresado a esa escuela, cansado de no tener tiempo para él y sobre todo cansado de no tener amigos. Y sin darse cuenta se quedó dormido.

-Oye tu, becado, ¿Acaso no sabes que este lugar está restringido?

Junsu abrió los ojos de par en par, al escuchar esa voz casi en su oreja, y en eso pudo notar a un chico parado frente a él pero no pudo notar quien era porque todo estaba muy oscuro. ¿Cómo que oscuro?

-¡Maldición! – chilló al darse cuenta de que era de noche.

-Vaya modales ¿eh? – Se mofó el chico – estoy impresionado, es la primera vez que veo un becado dormirse en vez de estar masturbándose con un libro, ya sé no me digas ahora tienes sueños calientes con los libros ¿dime son tan sexy sus pastas como los pechos de una mujer? ¿ah verdad? No crees que hayas visto nunca los pechos de una

Junsu estaba completamente colorado, habitualmente él hacía oídos sordos a esas típicas burlas de los chicos de dinero pero en ese momento estaba furioso. Furioso consigo mismo por haberse quedado dormido y furioso de ser siempre el punto de las burlas. Además de que esa burla era del tonto de Park, podía reconocer esa voz en cualquier lugar.

-Todo porque tú no puedes unir una neurona con la otra neurona, no te da el derecho de burlarte de mí, Park – dijo furioso mientras levantaba sus cuadernos

-Vaya, vaya, así que tenemos a un nerd furioso y lo más raro sin ningún libro un día antes del examen del cual depende la vida de los becados – dijo con media sonrisa, como si todo aquello le diera demasiada risa

Junsu le dedico una mirada furiosa y se dijo a si mismo que aquello no valía la pena.

-Vete al diablo – murmuro a punto de irse pero la mano de Park sobre su hombro lo detuvo

-¡Hey! Nerdy – le dijo, llamándolo por su apodo – Toma

Junsu giro su cuerpo para desprenderse de la mano de Park, y volteo a verlo. Ahí frente a él le extendía su mochila

-Pero que…

-Adentro están todos los libros necesarios para el examen de mañana, si los quieres tómalos – dijo tentándolo. Junsu sintió como su corazón se aceleraba. Con eso podía aprobar su examen, con eso ya no sería expulsado de la escuela y mantenerla su beca con eso… espera ¿Acaso Park le estaba prestando sus libros? Definitivamente algo raro estaba ocurriendo o tenía una doble intención. Apretando fuertemente sus manos para no tomar esa mochila de golpe, miro duramente a Park.

Que con una sonrisa cínica murmuró – no eres tan tonto como creía-

-¿Por qué me vas a dar tus libros?, tu también tienes examen mañana

-Es por eso que te los doy – murmuró – yo estoy muy ocupado, sabes, tengo una cita con una de esas chicas a las que no les puedes decir no ¿Si es que me entiendes?. ¡Verdad! Tú no me entiendes

-Muérete – murmuro Junsu preparado para irse

-No seas tan sensible, Nerdy

-No me llames así

-Vamos, Nerdy, no te enojes. Sabes que lo digo de cariño – dijo con una sonrisa dibujada en sus labios.

-¿Acaso yo te digo Tontin a cada rato? No ¿verdad?

-Pero si me lo dices en la cama sería genial – bromeo Park, como si fuera lo más natural del mundo acostarse con alguien de su mismo sexo

Los ojos de Junsu se abrieron de par en par, no supo si fue por sorpresa o disgusto.

-No seas tan recatado, ok, vale prometo no molestarte tanto- dijo con un suspiro – lo único que quiero es que mañana en el examen dejes que me copie de ti

-¡¿Qué?! – Exclamo Junsu indignado – Nunca en mi vida he soplado a nadie en el examen, ni si quiera les he dejado copiarse ¿de verdad crees que te voy a dejar?

-Yo creo que sí, mira Nerdy – Junsu frunció el ceño – Ok, mira Kim – aquello sorprendió a Junsu, no se imaginaba que Park supiera su apellido – esto es conveniente para ti y para mí.

-No lo veo conveniente – murmuro Junsu

-Si tú estudias y mañanas me dejas copiar. Ambos aprobamos además sabes que yo no lucho por esa tonta beca entonces no soy competencia. En cambio si no aceptas, no tendrás de donde estudiar y sabes que el profe no solo toma de lo que dice en clase, sino de los libros. Así que probablemente mañana apruebes pero no con un excelente y probablemente pierdas la beca y si la pierdes, honestamente no creo que estés en buenas condiciones para pagar la escuela. Así que estarás fuera y bueno si yo mañana desapruebo ¿Qué va a pasar? Nada, yo aun continuaré en la misma escuela para mí solo es una NOTA más para ti es TU Beca. Así que tú decides
Junsu sintió como su corazón se aceleraba, todo lo que decía Park era verdad. Todo dependía de ese examen, de esos libros.

-Si tanto es así, por que estás tan encaprichado para que yo estudie si no te afecta en nada – preguntó Junsu

-Digamos que mi papá dice que si saco otra nota más desaprobada me va quitar el auto y bueno las nenas mas lindas siempre suben a los autos más buenos. – dijo con media sonrisa - ¿Qué dices Kim? ¿Aceptas o no?

Junsu miro fijamente la mochila, que Park refregaba casi en sus narices, ahí no solo estaba su futuro de él, sino el de toda su familia.
Tragándose su orgullo tomo esa mochila y se marchó. Sin si quiera ver la sonrisa que Park tenía en sus labios.
Al día siguiente toda la clase se quedo pasmada al ver al guapo y famosísimo Park Yoochun sentarse al lado de él antes de empezar el examen.

-No es necesario que me soples, tu solo baja tu brazo izquierdo, yo me encargaré de todo – murmuró Yoochun en voz baja

-Ajam – murmuró Junsu sin si quiera mirarlo

-Fighting – dijo entre risas Yoochun pero Junsu lo ignoro. Mientras repartían los exámenes.

Cuando el examen fue recogido Junsu tomo sus cosas y salió disparado de la clase. Que entretenidos y sorprendidos lo miraban pasar mientras Yoochun lo seguía.

-¡Epa! Espera ¿Por qué tan apurado? – pregunto Yoochun tomándolo del brazo

-¿Qué quieres? – contesto casi gruñendo Junsu con la mirada seria

-¡Vamos! Junsu, quita esa mirada. Ni que hubieras matado a alguien.

-¿Junsu? – preguntó alucinado, al escuchar su nombre escaparse de los labios de Park.

-¿Acaso ese no es tu nombre?

-Si… pe…pero no pensé que lo sabías

-Claro que lo sé, ya que ahora somos amigos ¿no?

-¿Amigos? – Pregunto alucinado -, yo no tengo amigos en este colegio, yo…

-Pues felicidades, ya tienes uno – dijo sin si quiera escucharlo – y ya que somos amigos, tú crees que me llevarías al restaurante que tu mamá trabaja. Me han dicho que es una excelente cocinera

Junsu parpadeo un par de veces al ver a Yoochun caminar y parar su andar a pocos metros - ¿Vamos? – pregunto este mirándolo fijamente
Algo cálido recorrió el cuerpo de Junsu al ver esa mirada en Yoochun, algo que no entendió y tampoco se tomo el tiempo en hacerlo. Lo único que supo hacer fue…. Seguirlo.




Yoochun vio a Junsu ensimismado con sus pensamientos, el perfil de Junsu era prácticamente perfecto. Siempre se lo había parecido, desde la primera vez que lo vio en clase hasta en ese momento. Yoochun sabía que Junsu sería un excelente esposo y padre, sabía que si él no hubiera ingresado casi a la fuerza en la vida de Junsu, no estarían quizá ambos sintiendo todo eso en este momento. O Tal vez solo era él quien sentía todo eso o al menos eso era lo que él pensaba




A medida que pasaba el tiempo YooChun disfrutaba de la compañía de Junsu, ambos venían de mundos diferentes, pero la perspectiva del mundo de Junsu no le parecía tan malo. Su padre y su madre lo adoraban e incluso eran muy buenos con él por solo ser su amigo.

Su hermano Jaejoong era un loco, enviciado con el cigarro. Vicio que solo sus hermanos menores y él sabían. Y vicio que compartía con Jaejoong.

Su hermano mellizo parecía odiarlo, quizá por el tiempo que ahora Yoochun pasaba con Junsu, ya que prácticamente vivía en su casa.

Se sentaban juntos, comían juntos, jugaban juntos e incluso estudiaban juntos. A pesar de que Yoochun no era buen estudiante, él sabía que era inteligente. Aunque usualmente era Junsu él que estudiaba más, Yoochun no se quejaba. Porque cada noche que estudiaban juntos, terminaban durmiendo juntos. Y aquello era algo que Park Yoochun no entendía muy bien, ya que a su corta edad ya había tenido relaciones sexuales con muchas mujeres, pero el simple hecho de dormir al lado de Junsu, sin si quiera tocarse, lo relajaba y lo calmaba de tal manera que en parte eso lo asustaba. Quizá era por eso de que él seguía cambiando de novia como cambiándose de calzoncillos. Algo que sabía que Junsu desaprobaba, sobre todo porque Junsu creía en el amor, creía en un “final feliz”, creía en los finales como los cuentos de hadas. Pero es que Junsu solo tenía a sus padres como ejemplo, en cambio Yoochun tenía a los suyos.

Quizá por eso cuando a sus 23 años Junsu le dijo que estaba enamorado de una chica de la facultad y que la había invitado a salir. Yoochun se sintió herido, y sobre todo asustado. Asustado de que esa chica le quite a SU Junsu. El enojo le duro una semana exacta, una semana sin llamarlo ni contestar sus llamadas.

-¿Por qué demonios no me contestas el móvil? – chillo Junsu al ingresar al departamento que Yoochun, quien con solo una toalla alrededor de su cintura le había abierto la puerta

-Su, no grites la vas a despertar – murmuro señalando su cuarto. Eso significaba que una de las compañeras de cama de Yoochun se encontraba ahí.

-Me importa un rábano – contesto molesto – dile a esa mujercita que se largue

-Junsu

-Nada de Junsu, dile que se largue, no soporto a tus perras.

-Junsu

-Si no se va ella, me voy yo. Aunque por lo visto no te importa tu mejor amigo, ya que desde hace una semana que ni si quiera me contestas las llamadas. Y no me vengas con esa tontería con que “te gusta esa putita” de ahí adentro, porque no te creo – dijo Junsu completamente furioso, Yoochun jamás lo había visto tan histérico y sobre todo celoso. Algo dentro de él se exalto con solo pensar en Junsu celoso. Algo que lo ponía más nervioso de lo que estaba.

Con un suspiro dio la media vuelta e ingreso al cuarto, donde una mujer con el ceño fruncido y la ropa entre poner lo miraba

-¿Vas a dejar que me insulte?

-Lo siento, cariño, pero es mi mejor amigo. Tienes sus razones para estar así

La chica abrió los ojos de par en par y termino de vestirse

-Eres un completo puto Park Yoochun, un completo puto

-Lo sé, lo sé – murmuro sin decirle su nombre, porque honestamente ni si acordaba.

La chica paso como un huracán por la sala dedicándole una mirada enemiga a Junsu, quien ni si quiera la miro. Cuando la chica se fue Yoochun solo pudo soltar

-¿Ahora estas feliz? Su

-¿Feliz? – gruño Junsu – Estoy furioso, ¿Cómo es posible que no me contestes el teléfono, como es posible que en una semana ni si quiera me hayas llamado?

-Solo te estaba dando tiempo

-¿Tiempo? ¿De qué demonios hablas?

-Tiempo para ti y esa chica, como se llamaba Taejonn.

-Taeyeon

-Si esa misma

-Yoochun, no necesito que me des tiempo, recién la conozco y nos estamos conociendo

-¿Acaso no están saliendo?

-Sí, pero como amigos… aun

Ese “aun” era como un puñal dentro del corazón de Yoochun.

-Ves, necesitas tiempo para ella, yo… yo solo…

-Te necesito a ti también Yoochun, eres mi mejor amigo – dijo mirándolo directamente a los ojos

Lo necesitaba, Junsu lo necesitaba. Ya sea como amigo pero lo necesitaba. Esas palabras parecían como un puñal directo a su corazón, pero Yoochun nunca se podía negar a Junsu

-Está bien, no me alejaré – murmuró mientras le daba la espalda, no quería que Junsu vea lo herido que se encontraba – solo necesito…

No pudo terminar la frase porque Junsu lo había abrazado con mucha fuerza por atrás y había apoyado su cabeza en el hombro de Yoochun

-Entonces no me des la espalda Yoochun, yo… yo no puedo quedarme sin ti – susurro en el oído de este, causando escalofríos en todo su cuerpo

-Nunca te voy a dejar- contesto aferrándose al abrazo de Junsu, mientras sentía que las lágrimas caían ligeramente de su rostro.
Fue ahí, a sus 23 años de edad que Park Yoochun descubrió que estaba enamorado de su mejor amigo y no podía negar esa realidad. Lo peor es que al aceptar sus propios sentimientos también aceptaba el dolor que venía con eso, el dolor de siempre ser solo su mejor amigo.





El recuerdo quemaba incluso después de tantos años, Yoochun suspiro intentando olvidar y suprimir esos tristes recuerdos

-¿Estás bien?, ¿necesitas tu inhalador o algo? – Preguntó Junsu quien a su lado lo miraba preocupado

-Estoy bien – respondió con una sonrisa - ¿Y Tú? ¿Nervioso?

Junsu desvió ligeramente la mirada hacia el salón de bodas, dónde aun las personas estaban llegando

-Parece irreal – murmuró mirando a todos vestido de gala, saludándose y riéndose

-Es lo que siempre quisiste en la vida Junsu, es lo correcto – contesto Yoochun sin mirarlo

Aquella frase dicha en la boca de Yoochun fue como un trago amargo que Kim Junsu tuvo que soportar, era la misma frase que Junsu había usado hace algunos años. Una frase que los había lastimado y separado.




A pesar de que Yoochun había prometido nunca dejarlo, algo había cambiado ese día. Algo que Junsu no sabía cómo manejar, y cuando algo Junsu no puede controlar o manejar… Junsu sin querer a veces podría lastimar.

Su relación con Taeyeon estaba abierto en popa, hace no mucho ella por fin había aceptado ser su novia y para qué negarlo. Era la mujer perfecta para él, inteligente, honesta y cariñosa. Pero aunque no lo quería aceptar en voz alta, algo en su relación o capaz en él, lo estaba fastidiando.

Yoochun seguía siendo su amigo, estaba con él cuando lo necesitaba, lo escuchaba, lo consolaba o solo jugaban. Pero a pesar de que las cosas fueran normales entre ellos, Junsu sentía que algo importante había cambiado. Porque a pesar de que Yoochun siempre estaba para él, Junsu sentía que él mismo ya no estaba para Yoochun. Se sentía como si Yoochun ocultara algo, y eso fastidiaba mucho a Junsu.

Durante todos sus años de amistad, nunca había sido difícil que Yoochun gritará, llorará o se quejará. Siempre había sido una persona emocional y reaccionaba sin pensar, es como esas personas que simplemente necesitan expresar sus sentimientos o lo que le está pasando y Junsu toda su vida había escuchado todo de Yoochun, por eso ahora verlo algo más reservado y distraído lo fastidiaba.

Ese día en particular había decidido ir a la facultad de Yoochun sin previo aviso. Cuando llegó a la cafetería pudo ubicarlo en un segundo. Nunca había sido difícil, Yoochun simplemente brillaba entre todos. Mientras caminaba hacia dónde se encontraba ubicado, pudo notar que había un chico delgado y alto sentado junto a Yoochun, él chico era realmente guapo. De esos que parecen portadas de revistas, ambos se reían y jugaban. Incluso se tocaban, no es que eso fuera extraño, pero había algo en esos ligeros toques que no le gustaba.

-Está bien, acepto – respondió el muchacho con una media sonrisa – pero que sepas que no soy una chica y no me gusta que me trates como una

¿Chica? Junsu no comprendió que era lo que estaba sucediendo en ese momento, pero su corazón se agito a medida que daba cada paso hacia la mesa

-Crees que no sé qué no eres una – respondió entre risas Yoochun – si es justo por eso que me gust… ¿Junsu?

El corazón de Junsu se aceleró, que era lo que acababa de decir Yoochun. Es que acababa de decir que le gustaba ese muchacho

-Eh… Junsu ¿Qué haces aquí?

-Yo… yo… solo vine a traerte lo que me pediste – tartamudeó Junsu

-Oh… Junsu, te presento a Changmin, es un compañero de la facultad y…

-Así que tú eres Junsu – interrumpió Changmin con una sonrisa irónica – vaya, no sabes las ganas que tenía de conocerte, pero sabes – lo miro de pies a cabeza- te imaginaba mmm, diferente

-Changmin! – advirtió Yoochun

-No te enojes – respondió con una media sonrisa sin dejar de mirar a Junsu– me despido, igual de todas formas ya me iba – y con una sonrisa dibujada en su rostro se giró hacia Yoochun y dijo – nos vemos en la noche y por favor nada de flores – y con paso seguro se alejo
-Junsu, lo que acabas de ver…

-¿De qué hablas? – Se hizo el tonto Junsu – Vamos al estacionamiento, he dejado las cosas que me pediste, pero pesan demasiado para traerlas cargando

-Oh, sí claro

Mientras juntos caminaban, Junsu aún estaba medio pensativo ante la situación, no podía ser lo que se imaginaba. Tal vez estaba interpretando todo mal, esa sensación de que Yoochun le ocultaba algo estaba haciendo que imaginará cosas. Además a Yoochun siempre le gustaba hacer ese tipo de bromas, bromas que no eran verdad. Ya que él siempre iba detrás de mujeres

Pero ese pensamiento no dejo tranquilo a Junsu, al contrario conforme pasaban las horas muchas ideas cruzaban en su cabeza, y con todas esas ideas torturándolo, ahí estaba él parado frente a la puerta del departamento de Yoochun. Junsu no era de usar la copia de la llave de Yoochun sin previo aviso (salvo aquella vez que se pelearon y Yoochun lo evitaba) pero en esta ocasión presentía que si tocaba el timbre no descubriría la verdad.

En el momento que abrió la puerta, todo parecía tranquilo es más no se escuchaba voces. Eso debió de calmar su curiosidad pero algo no encajaba, entonces decidió seguir adelante. Al entrar noto que había dos copas de vino a medio tomar en la mesa de centro y un abrigo que nunca antes había visto encima del sillón.

En el pasillo camino al cuarto principal se veían rastros de ropa, ropa masculina. Su corazón se agito, no podía ser lo que estaba pensando. Yoochun no podía estar con un hombre.

Y ahí parado frente a la puerta del cuarto de Yoochun, que estaba semi abierta, la empujo ligeramente para ver como dos amantes entre las sabanas gemían de placer. La imagen de la espalda perfecta de Yoochun pudo reconocerla de inmediato mientras besaba apasionadamente a otro hombre, que no era ni más y ni menos que Changmin.

Debió de haber pegado un grito porque ambos voltearon a verlo inmediatamente.

Junsu volteo torpemente e intento irse de aquel lugar, sentía como se ahogaba. Era como si algo dentro de él se desgarrará, escucho su nombre desde lejos pero él solo atinaba a correr.

Cuando estaba a punto de subir a su auto una mano lo debuto

-Maldición, Junsu escúchame! – gritó Yoochun, que a las justas con un bóxer lo agarraba firmemente del brazo

- Yoochun, yo… - murmuró mientras desviaba la mirada – déjame solo por favor, necesito estar solo

-No te puedes ir así, tienes que escucharme primero, vamos al departamento para poder hablar tranquilamente y…

-NO – interrumpio Junsu – no quiero ir ahí, ese chico está ahí y de verdad no quiero verlo, solo déjame ir

-Junsu escúchame por favor, lo que viste arriba es algo que debí de contarte, yo… no debiste enterarte de esta manera pero tenía mie…

-Ya cállate! – grito Junsu soltándose del agarre de Yoochun. Sentía un dolor desgarrador dentro de él, se sentía traicionado y mirándolo por fin fijamente a los ojos dijo con rabía y coléra – Pensé que éramos amigos, te acepte en mi vida, en mi casa, con mi familia y tu ni si quiera tuviste la decencia de contarme ese “pequeño” detalle de tu vida, siempre confié en ti y ahora me doy cuenta que para ti nuestra amistad significaba poco en la vida

-No digas eso, eso no es verdad – protestó

-¿Que no diga eso?, pero entonces que era eso que sucedía arriba. – dijo duramente Junsu - Durante años pensé que solo te gustaban las mujeres y ahora descubro que eres un marica, y ahora comprendo porque no quieres casarte, es imposible entre dos hombres

-Eso no tiene nada que ver esto y lo sabes perfectamente, tú me conoces y...

-¿Qué si te conozco? , Ya no sé qué creer de ti, lo que yo más quiero en la vida es conseguir lo mismo que mi padre, tener una mujer a mi lado, casarme con ella y amarla toda mi vida y lo mismo deseaba para ti, una mujer que te haga feliz, porque eso es lo correcto Yoochun y no lo que estás haciendo – y al terminar la frase supo en ese momento que lo había herido.

Yoochun dio un paso hacia atrás y Junsu vio todo ese dolor que él había causado en su amigo e irónicamente eso también le hizo daño así mismo. Así que hizo lo único que sabía hacer…. Se fue, huyo.



Yoochun miro fijamente a Junsu, y noto que tenía el ceño fruncido. No había hecho el comentario para herirlo en ese día tan especial para él, pues al final “lo pasado es pasado”. Las palabras de ese día habían dolido más que cuando te golpeas el dedo pequeño del pie, pero lo había ayudado a madurar. No culpaba a Junsu y tampoco se culpaba así mismo, las cosas se dieron de esa manera y ahora todo estaba bien, o al menos parecía estar bien.

A lo lejos noto un movimiento, al parecer la novia ya había llegado al establecimiento y se estaba terminando de arreglar.

Pronto todo terminaría, Junsu tendría su final feliz y él podría seguir adelante.




Después de aquel día ninguno de los dos se buscó, fue como si se hubieran evaporado de la vida de otro. Su relación con Changmin no había durado más de lo que duraba un estornudo, tal vez fue tonto de su parte intentar olvidar a su mejor amigo con solo una cara bonita. En ese momento parecía buena idea, había intentado por años camuflar sus sentimientos y por eso había salido con tantas chicas, que tonto fue pensar que sería diferente si estaba con otro hombre. Al final la vida estaba llena de lecciones.

Y aunque lo extrañaba como un condenado, él seguía con su vida, estudiaba el doble o trabajaba el doble. Todo el desgaste físico posible para no pensar tanto en él.

No pasó mucho tiempo hasta que los rumores de que Taeyeon había engañado a Junsu con otro chico llego a sus oídos. En ese momento estuvo a punto de buscar a Junsu, podía imaginar lo dolido que se encontraría en ese momento, pero se detuvo antes tocar la puerta de su departamento. Ya no eran “Yoochun&Junsu amigos por siempre”, no, ahora solo eran dos conocidos que se tratarían como desconocidos. Cargando su mochila del hombro, salió del edificio de Junsu y regreso al suyo.

Al llegar a su piso, noto a alguien sentado en su puerta con la cabeza entre las piernas y se escuchaba un ligero llanto de la persona, un llanto conocido.

-¿Junsu? – pregunto entre sorprendido y feliz, para que negarlo. Ver a Junsu en su puerta lo emocionadaba

-¿Yoochun? – respondió mientras alzaba la cabeza, sus mejillas rojas como un tomate y los ojos brillosos – Oh! Por fin Yoochun – grito e intento levantarse, fue ahí donde Yoochun se dio cuenta de que su amigo estaba borracho

-Tranquilo, yo te ayudo – lo tomo del brazo y lo ayudo – ahora solo déjame abrir la puerta ¿ok?

Junsu solo asintió mientras se apoyaba ligeramente a la pared sin decir nada, solo mirando al piso. Al ingresar Yoochun agarró del brazo a Junsu y lo ayudo a pasar

-Estuve a punto de usar la llave porque no contestabas el timbre– murmuró Junsu sin dejar de mirar al piso

-¿Por qué no la usaste?

-Tenía miedo de que ya no quisieras verme nunca más – paso saliva sin dejar de mirar el piso – Lo siento Yoochun, lo de ese día…. Realmente lo siento

Aunque Yoochun no podía olvidar completamente el dolor de sus palabras, tampoco guardaba rencor sobretodo después de ver la mirada perdida y llorosa de Junsu

-Junsu, lo que paso ese día fue algo que capaz no olvidemos, pero si me aceptas tal como soy, sin intentar cambiarme, quizás podremos empezar de nuevo – dijo lenta y pausadamente, mientras con su mano levantaba la barbilla de Junsu, para que sus ojos se encontraran.
En ese momento los brazos de Junsu lo envolvieron en un abrazo, y con lágrimas en los ojos Junsu comenzó a decir – No! Nunca te cambiaría, fui un tonto, dije puras idioteces. Tal como eres, eres perfecto, te he extrañado y mucho, en serio Yoochun… no puedo vivir sin ti.
Yoochun respondió el abrazo con uno más fuerte.- Ya paso, todo está bien ahora, ya paso – murmuro en el oído de Junsu, tenerlo así contra su piel era algo que aunque doliera después, tendía que disfrutar en ese momento.

Junsu a diferencia de él, no es de las personas emocionales o que necesiten expresar sus sentimientos. Siempre había sido bastante controlado con eso, las únicas veces que lo había abrazado de esa manera, era por su cumpleaños o porque Yoochun era muy insistente con el contacto físico. O cuando estaba muy borracho, y en ese momento Yoochun estaba mas que seguro de que no solo era por la borrachera sino también por el dolor que tenía debido a la traición de Taeyeon.

Después de haberse “reconciliado” esa misma noche, Junsu no dejaba de tomar licor (lo cual era muy raro).Aunque Yoochun había intentado detenerlo, al final había terminado bebiendo junto a él.

-Es una zorra – dijo de repente Yoochun y Junsu lo miro fijamente

-No la llames así

-Tú sabes que es verdad, en serio. Tú eres un gran partido y ella va por ahí y se mete con otro que seguro no vale nada a tu lado – finalmente solto Yoochun

-¿Cómo sabes lo de Taeyeon?, no me digas… toda la universidad lo sabe ¿no? – se tomó otro vaso de licor – vaya papel de idiota he tenido delante de todos, eso me pasa por ser feo

-No digas eso – refuto Yoochun y le quito el otro vaso de soju que iba a beber – Tú eres muy guapo y sé que cualquier persona se moriría por estar contigo

-¿De verdad lo crees? – pregunto mirándolo a los ojos y acercándose a él

-Si, lo creo plenamente – contesto con media sonrisa, la cual desapareció al segundo que Junsu le dio un ligero beso en los labios - ¿eh? – solo atinó a decir mientras sentía su corazón latir 100 por hora

- Ves, es mentira – lloró Junsu – a ti también te gustan los guapos, como ese tal Changmun o era Changmon,

-Eres un idiota – contesto Yoochun tomándose otro vaso de soju

-Un idiota y un feo – protesto Junsu – nadie me va a mirar nunca, incluso para ti soy feo

-¿Quieres que te demuestre que eso no es verdad? – preguntó Yoochun con el corazón agitado, eso estaba mal, muy mal. No llevaban horas de haberse reconciliado y Yoochun ya se estaba aprovechando de la borrachera de su amigo.

Junsu solo asintió la cabeza mientras se mordía el labio inferior y eso arruino el autocontrol de Yoochun.

Tomándolo del cuello, lo pego a su cuerpo y lo besó. Lo besó como siempre había soñado hacerlo, lo besó con pasión, sin control y posesión.

Cuando sintió la mano de Junsu en su pecho haciendo una ligera presión, supo que tenía que parar esa locura.

-Junsu yo…

-Shhh – interrumpio y sentándose en horcajadas sobre Yoochun empezó a besarlo con la misma pasión que él le había besado antes.

-Jun…Junsu – susurraba Yoochun entre besos – te.. te vas arrepentir

-No, no lo voy a hacer – dijo separándose un poco de su amigo. Y ahí con los ojos vidriosos del alcohol y las mejillas coloradas, Yoochun noto algo más pero no supo que era

-Junsu, tenemos que parar ahora, sino

-No me importa – contesto – Lo quiero todo contigo, solo contigo, solo por hoy

Y no tuvo que decir ni una sola palabra más, porque Yoochun lo estaba besando otra vez y por primera vez en su vida se dedicó a explorar el cuerpo de su amigo como siempre había deseado hacerlo.

Cuando Yoochun abrió los ojos a la mañana siguiente, el sol entraba por la ventana y estaba completamente desnudo y solo en su cama.

-Mierda – murmuró, mientras recordaba todo lo que había pasado la noche anterior. Desde el momento en que Junsu había llegado a la puerta de su casa hasta cuando habían gritado del orgasmo mientras poseía a Junsu por primera vez.

Con el corazón agitado se levantó y se colocó lo primero que encontró, Junsu se había ido, seguro ahora lo odiaba. ¿Por qué no pudo controlarse? ¿Por qué no pudo decir no?, Ahora se odiaba así mismo por eso.

Por eso cuando salió a la cocina y vio a un Junsu con ropa y un mandil de cocina puesto e intentando no quemar la comida lo sorprendió, Junsu lo regañó por levantarse tan tarde y le dijo que lo que había preparado era lo mejor que podía hacer. Dijo que era su manera de pedir perdón y gracias.

Junsu actuó tan natural, sin si quiera mencionar lo que había sucedido la noche anterior que en un momento pensó que todo había sido un sueño. Si no fuera por los chupetones que vio en su cuello y un sonrojado Junsu intentando ocultarlos mientras hacía bromas incoherentes.
Es ahí que comprendió todo, Junsu solo quería dejar ese tema en el pasado. Como algo que no sucedió, como el mismo Junsu había dicho “solo por ese día”. Y Yoochun siguió el juego de Junsu, porque aunque dolía, él no quería perderlo.

Con el pasar del tiempo, esa noche solo fue un recuerdo o tal vez un sueño. Ambos regresaron a ser los amigos que siempre fueron, Junsu conoció a algunas de las parejas de Yoochun, y nunca dijo nada malo al respecto. Pero eran parejas tan pasajeras que el mismo Yoochun se aburría de tenerlas, prefería pasar ese tiempo con Junsu. Incluso con un Junsu comprometido, porque si, Junsu conoció a otra mujer y esa otra mujer era perfecta para él. Perfecta de la forma que él nunca podría serlo para Junsu.




Al recordar todas esas cosas, algo dentro de Yoochun se removió. No, no podía estar ahí. Aunque durante años se había “entrenado” para ese día, no podía podía soportar la idea de que Junsu se casará. No podía ser tan masoquista.

-Yoochun, ¿estás seguro que no quieres tu inhalador? – pregunto Junsu interrumpiendo sus pensamientos

-No, yo… lo siento Junsu, pero no puedo estar acá – dijo en un susurro mientras sacaba el anillo del bolsillo y se lo entregaba

-¿Qué dices?, pero si tú eres el padrino, no te puedes ir así como así – dijo un asustado Junsu – sabes que no puedo hacer esto sin ti a mi lado

-Yo… ya no puedo estar a tu lado, lo siento – y se alejó del altar ante la mirada de los espectadores

-Hey! Yoochun ¿Qué pasa? – escuchó a lo lejos de la voz de uno de los hermanos de Junsu, pero no hizo caso, solo siguió caminando mientras buscaba su inhalador en su traje y salía de la recepción.

-¿Yoochun? ¡Oh por dios! ¿Qué pasa? – Escucho a lo lejos, mientras caía al piso fuera de la recepción, y veía como la novia y sus madrinas lo miraban justo antes de entrar a la boda, eso definitivamente lo estaba quedando sin aire – Está teniendo un ataque –gritaron

-¡Denle espacio! – Escucho de una voz muy familiar - ¡Maldición! ¿Por qué no me dijiste que te sentías mal? – gritaba mientras le ponían su inhalador – Vamos, reacciona, no me dejes Yoochun. Lo prometiste, no puedes dejarme – y entonces lo vio, era Junsu. Y fue lo último que vio antes de que todo se volviera negro.





Junsu caminaba de un lado a otro, Yoochun estaba internado y nadie salía para decirle su estado.

-Tranquilízate Junsu, o vas a hacer un agujero al piso – dijo Junho, su hermano. A lo que Junsu respondió con una mirada de odio – Ok, olvídate, no dije nada.

En ese momento salió un doctor y explicó lo que Yoochun tenía, solo había sido un ataque de asma. Al parecer estaba pasando por un momento de estrés muy fuerte y el inhalador estaba vencido por eso no había hecho efecto en el momento.

Junsu pidió poder ingresar a verlo, le dieron el permiso pero Yoochun estaba dormido.

Al ingresar y verlo postrado en esa cama de hospital el corazón de Junsu se agito. Y las lágrimas comenzaron a surgir. Tenía tanto miedo, que las lágrimas no dejaban de salir, estuvo tan cerca de perderlo que… no, era preferible no pensar en eso.

-Lo siento, Yoochun, realmente lo siento – dijo ente lágrimas mientras acariciaba una de sus manos y lo veía fijamente – soy tan tonto, tan idiota que no sé qué hubiera hecho si de verdad te ibas de mi lado – y sin pensarlo dos veces beso ligeramente sus labios

-¿Junsu? – pregunto un adormecido Yoochun mientras abría los ojos

-No hagas esfuerzo, ¿Cómo estás?

-Bien si dejas de llorar, no llores nerdy – dijo de broma con ese sobrenombre que Junsu tanto odiaba

-Hace mucho que no me llamabas así, ¿Es que acaso ahora quieres copiarte de mí examen? – bromeo Junsu mientras acariciaba las mejillas de Yoochun, no importaba quien ingresará en ese momento. Él simplemente no podía dejar de tocarlo, su Yoochun estaba bien y con vida y eso era lo más importante

-Perdóname – murmuro Yoochun mientras lo miraba a los ojos – no quería arruinar tu boda, yo…

-Shhh – lo calló Junsu – no arruinaste nada, al contrario me salvaste

-Pe… pero ¿Qué estás diciendo?

-¿Te acuerdas cuando paso lo de Changmin? – Yoochun asintió – Estaba celoso, y fui un tonto por decirte todas esas tonterías, en ese momento no comprendía lo que sentía por ti. Por eso cuando paso “aquella noche” no supe cómo enfrentarte y fingí que nunca había pasado nada, y cuando por fin comprendí lo que sentía por ti, iba a decírtelo todo – desvió la mirada – pero tú me presentaste a ese chico y yo supe que había perdido mi oportunidad, por eso me conformaba con solo tener tu amistad, mientras estuvieras a mi lado todo iba a estar bien y sé que no sientes lo mismo por mí, pero después de hoy supe que no podía esconder más mis sentimientos.. la vida es tan corta que…

- Idiota – interrumpió Yoochun y jalo a Junsu del brazo para poder besarlo, que al inicio solo abrió los ojos de sorpresa pero después se relajó y sonrió – siempre has sido tu – dijo al dejar de besarlo – desde que llegaste al salón de clase con esa mochila vieja y tu perfil perfecto, me flechaste y después cuando me insultaste y nos peleamos supe que te quería por siempre en mi vida

-¿Es que acaso eres masoquista? – bromeo Junsu con media sonrisa

-Solo contigo – contesto Yoochun y desviando la mirada agregó- ¿Y ahora?... ya no podrás tener lo que tanto querías

-Se nota que el inteligente soy yo – protesto Junsu – es que no te das cuenta que lo quiero eres tú, y no sé qué sucederá en el futuro pero sé que tú eres lo correcto para mí – y sin más lo beso otra vez





Con una media sonrisa Junho miro la escena con la puerta media abierta “¡Ya era hora!” pensó, “su hermano y Park hacen las cosas difíciles, le daba pena por la “novia” de Junsu, pero Park llegó primero”. Junho cerró la puerta al recordar las bromas que siempre le hacían por “odiar” a Yoochun, él sabía que no le estaba quitando a su hermano desde el inicio, lo que pasa es que sabía sus bajas intenciones de Yoochun. Esa mirada, esos toquecitos, ni si quiera disimulaba, definitivamente su hermano era un tonto al no darse cuenta antes.

-El doctor ya nos dio permiso para poder ingresar todos – interrumpió sus pensamientos el papá Kim

Junho abrió los ojos como plato – esto… papá yo creo que es mejor regresar en un rato, están un poco ocupados
-¿Ocupados?, ¿Con que? – Pregunto con ceño fruncido

-Ya verás, muy pronto ya verás


Epilogo
(es un Oneshot y no necesita epilogo, pero después de ver el ep. 11 de My love from Star, entiendo lo importante que es un epilogo)
Cuando Junsu abrió los ojos y vio a Yoochun completamente desnudo a su lado, su corazón se agito. ¿Qué rayos habían hecho? Inhala y Exhala, Inhala y Exhala se dijo varias veces hasta reaccionar.

No podía culpar a Yoochun, Junsu recordaba claramente habérselo pedido, casi rogado. Y ¿Ahora qué?, ¿Acaso era homosexual?, nunca se había puesto a pensar en eso. Pero esa noche había sido de lo más placentera posible.

Se mordió el labio inferior al recordar los besos y palabras posesivas de Yoochun, nunca había esperado que fuera tan posesivo al contrario, con tantas chicas en su lista. O ¿Es que acaso él era especial? De repente sintió un nudo en la boca del estómago.
¿Ahora que iba a hacer? ¿Irse a su casa? Pero si se iba no sería peor, Yoochun pensaría que que estaba enojado y realmente no lo estaba. Con un suspiro intento levantarse de la cama, y sintió un ligero ardor. Eso realmente dolía, estaría quieto un momento, al final Yoochun siempre había tenido un sueño bastante pesado

-Junsu- escuchó y giro para mirar a Yoochun, que con los ojos cerrados había balbuceado su nombre

Se veía tan relajado y calmado, que sin darse cuenta toco sus redondeadas mejillas, eso era algo que siempre le había encantado de él. Con el corazón agitado y ese nudo ahogándolo beso suavemente en los labios a Yoochun, lenta y pacíficamente. Sintió como este devolvía el beso pero no terminaba de despertarse.

¿Qué rayos estaba haciendo? Sin importarle el ardor se levantó rápidamente y salió de ese cuarto casi corriendo.


Junsu sonrió al recordar eso y se sentó en el sofá junto a Yoochun, las cosas con su ex novia y la familia de ella fueron bastantes difíciles cuando dio por cancelado su compromiso. Pero a pesar de eso no podía quejarse, las cosas con Yoochun no siempre eran de maravilla, al contrario… los platos siempre volaban. Pero, ese era el encanto. Se acurrucó más junto a él y Yoochun con un de sus brazos lo pego más hacia su cuerpo. Junsu sonrió, él no era de demostrar mucho contacto físico con las personas, pero Yoochun no era una persona común, él era suyo. Y le gustaba sentirlo cerca de él, porque cada vez que estaban así, sabía que tal vez, y digo tal vez en una manera muy incierta, ellos podrían tener un final feliz


Fin

Espero que les haya gustado ^-^ hace mucho que no escribía y no soy buena con los finales :D 

6 comentarios:

  1. Bueno si no sos bueno con los finales realmente ahora te luciste... me encanto muchisimooooo... es romántico pero triste porque ninguno de los dos se dijeron nada hasta que casi se pierden mutuamente.... la verdad me fascino y el epilogo también.... te juro que este oneshot daba para que sea un fanfic.... por lo lindo de la historia, igual te quedo tan bien hecho que quede contenta.... ojala sigas escribiendo de mi pareja preferida, amoooo YooSu.... saludos

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  2. Pues si hace mucho q no escribias creeme no as perdido el toqueee!! XD estubo demasiado lindooo graciassss de verdad!! Ojala sigas escribiendo saludosss

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  3. muy bueno este oneshot por fin junsu se quedo con yoochun, como sufrio yoochun por junsu me gusto gracias por compartilo

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  4. Es el primer oneshot q leo y me encanto, me gusto mucho y lo volvere a leer, en la repitición esta el gusto!! .......Felicitaciones sigue escribiendo por favor.......GRACIAS x tu tiempo.

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  5. ELE!!!!!! Que lindo fin!!!!!!!!! Me encantó!!! te quedó precioso~~~ Espero pronto escribas nuevo fic y q sea Yoosu eh!!(*^。^*)

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  6. El Yoosu tuvo su "por siempre feliz" ya sea un año, 50 años o una semana, el amor realizado, siempre es un final feliz.
    Me encantó la historia. Está narrado maravillosamente bien. Por un momento temí un final trágico, por suerte no sucedió y Ellos terminaron juntos.

    Hermosa historia! !

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