Yo no se olvidar como lo hiciste tu

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Título: Yo no se olvidar como lo hiciste tu.
Autor: EroticSensei
Pareja: YunJae, breve HoMin y JaeChun.
Género: Slash, Lemon. 
Extensión: One- Shot.
Advertencia: Lemon.
Reseña: Si...tengo que admitirlo aun me duele no tenerte junto a mi, Jae Joong...mas sin embargo parece ser que a ti te importa nada, eres feliz con ellos, con el...

Yo no se olvidar como lo hiciste tu, te has quedado clavado en mi pecho, como si fuera ayer, no se como arrancar tus besos de mi piel.... 



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Los ex integrantes del famoso grupo DBSK, Hero Jae Joong y Micky Yoochun sorprendieron a las fans con sus nuevas adiciones corporales –fruncí un poco el entrecejo ¿ahora con qué tontería iban a salir esos dos? –ya que recientemente ellos mismos publicaron en sus redes sociales la foto donde se puede apreciar a la perfección el nuevo tatuaje bastante similar que ellos dos ahora presentan sobre su pectoral izquierdo con la leyenda “Always Keep the Faith” con lo cual ellos se refieren a nunca darse por vencido y siempre luchar por sus sueños. La respuesta de las fans ha sido muy interesante ya que algunas afirman que el real motivo es para las Cassiopeias e incluso ellos mismos sobre el hecho de que Dong Bang Shin Ki se reunirá alguna vez de nuevo en un futuro, esperemos no muy lejano –sentí algo de escozor en mis ojos mientras leía ese artículo en internet y sobre todo en esa última frase. Parpadee con fuerza y continúe –bien se sabe que no es la primera marca que estos dos tienen en su cuerpo y sobre todo Jae Joong ya que a él se le conocen once piercings y dos tatuajes y en Yoochun dos de ellos…


Terminé de leer con una lágrima corriendo de mejilla y una ligera risa recordando aquel otro tatuaje que sólo yo, y uno que otro del grupo, conocían, ese tatuaje que tenía en la cadera.
Un dejo de amargura siguió a esa risa al recordar su sonrojo permanente que siempre se colocaba en sus mejillas cada vez que yo estaba a su lado y como fueron sus débiles golpes cuando le descubrí ese tatuaje una noche que lo atrape bañándose a las cuatro de la mañana por una razón en ese tiempo desconocida y que después me entere que era para calmar ese deseo que lo embargaba por soñar o simplemente pensar en mí.

Tanto tiempo en el que los dos nos habíamos hecho mensos, por qué no había otra palabra para describirlo, en negar lo que sentíamos, esas taquicardias cuando nuestros cuerpos llegaban a rosarse, esos abrazos y ligeros toques con los que un sonrojo inundaba sus mejillas y una inquietud inmensa se albergaba en mi estomago al sentir esa confusión ¿de verdad a mí me gustaba Jae Joong? ¿Sólo era una inquietud por como él se comportaba hacia mí? Porque yo en ese tiempo tenía novia y los demás miembros la trataban bien, o bueno, todos menos Jae Joong quien siempre e mostro frio hacia ella e incluso algo molesto cuando llegaban a la casa y nos encontraban de apasionados en la sala.
Si, la versión oficial es que Heechul fue el que despertó los celos en ella, pero Jae Joong realmente fue el detonante para que esa relación se fuese a la mierda. Si también la versión oficial es que aun a mí me dolía mucho haberme separado de ella, pero la verdad era que no, la había mandando por un tubo y si tenía remordimiento, pero algo muy efectivo para olvidar eran los sentimientos hacia Jae Joong, y sobre todo su nívea piel, sus labios rosados que siempre podían quitar cualquier preocupación, estrés o molestia de mi ser.

Pero… ¿Dónde estaban ahora sus labios? ¿Dónde estaban ahora sus cálidos ojos grises mirándome con timidez durante cualquier concierto, programa, entrevista o día normal? ¿Dónde estaban sus suaves manos sosteniendo las mías o acariciando mi cabello en aquellos largos viajes de avión o cada vez que el sueño comenzaba a vencerme de camino a casa? Y eso que era yo el que siempre lo tenía que bajar y llevar hasta su habitación en brazos. Simplemente ¿Dónde estaba Jae Joong en estos momentos?
Una desesperación me invadió y me jalé el cabello con fuerza mientras un gruñido salía de mi garganta, estar pensando en Jae Joong no me beneficiaba para nada. Por lo general no lo hacía y me la pasaba ensayando junto con Changmin, él ayudándome a mejorar en el canto y yo auxiliándolo más con el baile; pero había momentos en los que la más mínima cosa me recordaba a él y así sin más me derrumbaba, no lo hacía enfrente de los demás miembros de la compañía o el manager, pero todo se derrumbaba en cuanto ponía un pie dentro del departamento… el mismo departamento en el que había vivido tanto tiempo con Jae Joong.

Por lo general evitaba que Changmin me viese, pero en otras veces, como ésta, era imposible que no se percatara de mis sollozos que rompían con la quietud de la noche, nunca había llorado a moco tendido… hasta estos últimos días, hasta que Kim Jae Joong desapareció de mi vida.
Y de nuevo como tantas veces las lagrimas comenzaron a recorrer un camino hacia abajo por mis mejillas sin que pudiera hacer algo al respecto, di gracias que Changmin estuviese en su habitación con sus “videos especiales” para que no percibiese o escuchase algo de mis lágrimas desesperadas y desoladas. Enterré mi cara entre mis brazos y seguí sollozando patéticamente.
Realmente lo amaba… lo amaba demasiado y lo había perdido para siempre. Hubiese sido lo mismo si Jae Joong hubiese muerto… casi no habría diferencia…. sólo quizá el hecho de que si hubiese muerto yo no tendría que ver de lejos como él superaba lo de nosotros y seguía con su vida a lado de alguien más.

-Hyung… -la voz de Changmin me sobresaltó, pero a diferencia de otras veces no intente aparentar que estaba llorando, simplemente me erguí aun tapando mi cara con las manos –por favor Hyung… basta, me duele verte así…

-No te metas, Changmin –le dije de mala gana, ya había tenido suficiente con todas las pláticas de ánimos que los de Súper Junior y demás me habían dado –ve y disfruta de Minho, de Siwon, se Kyuhyun… de todos ellos… vete y vive feliz.

-¡Basta! –gritó él -¡Ya me cansé, Yunho! –Me sorprendió bastante que me llamara por mi nombre -¡siempre es la misma rutina! ¡Estoy harto de escuchar tu llanto todas las jodidas noches….ver como estas distante en todos los ensayos… ver como ya no sonríes con la misma brillantez que antes! –Tomó aire –que yo recuerde así no era mi líder… así no era mi “appa”… así no era el mejor bailarín de todo Corea –no me di cuenta de cuando me había puesto de pie y me había acercado a él –así no era el poderoso líder de DBSK… así no era el Hyung que yo admiraba mas.

-¿Y qué es lo que pretendes con decirme todo eso? –le espeté.

-¡Que dejes de quejarte de lo miserable que se volvió tu vida! –Me gritó y me tomó por los hombros -¿Qué no te das cuenta que la vida de ellos también se vio afectada? ¿Qué yo también los extraños? ¡Um…! –Se detuvo en seco y tragó saliva, ya que la voz se le había quebrado -¡Jae Joong Hyung…!

-¡A Jae Joong parece importarle un comino que ya no estemos con ellos! –Le interrumpí -¿crees que sigue recordando a su “hijo”? –le pregunté con despecho. Si… quizá estaba siendo bastante cruel, y la verdad era que no sabía porque lo decía, ni siquiera fui capaz de callar mi boca aun cuando vi su cara oscurecerse ante mis palabras -¿Crees en serio que a Jae Joong le importa? ¡Se fue! ¡No le importamos una mierda!

-Sabes que eso no es verdad… -masculló, tragándose las lagrimas –sabes perfectamente que no es verdad. Tú lo vez en los programas, en las entrevistas, en los conciertos… sabes perfectamente que ese no es tu “Boo”. Yo no recuerdo a Jae Joong Hyung tan serio y con la mirada tan perdida…

-Quizá ya maduró… -dije negando con la cabeza como perro terco.

-Sabes perfectamente que no es así –musitó –Jae Joong Hyung es la persona más madura que conozco y eso no le quita el hecho de que actué como niño cuando está realmente feliz. ¿Recuerdas como tomó la situación cuando sus verdaderos padres aparecieron? Yo realmente lo admiré en ese tiempo. Y lo más importante ¿recuerdas que los cuatro estuvimos ahí para él? Aparte ¿no recuerdas como confió en ti? ¿Cómo tú lo apoyaste como amigo y como pareja?

-¡Basta! ¡Te estás saliendo del tema! –lo interrumpí, logrando soltarme de su agarre empujándolo levemente, pero como era de esperarse de Changmin, no se movió ni un ápice.

-¡Lo que quiero llegar con eso que no creo que Umma pueda olvidarnos tan fácil como tú dices!- Explotó, me tomó por el cuello de la camiseta y me zarandeo con rudeza -¡Jae Joong nos ama! –Vi las lagrimas en sus ojos –Umma te ama más a ti…

-¡DEJA DE DECIR SU PUTO NOMBRE! –grité con voz a cuello, sintiendo las lagrimas deslizarse por mis mejillas una vez más -¿Es que acaso no vez como me duele el hecho de escuchar su nombre? ¿O cada vez que el simple sonido de su voz viene a mi cada noche… llamándonos a cenar, gritando mi nombre? ¿Crees que no me duele cuando el eco de su risa resuena en mis oídos? Tiemblo… Changmin… solamente me quiebro cuando algo de él aparece de nuevo en mi vida. Es lo que más he amado en toda mi vida… -mi voz se fue quebrando hasta que no salió sonido alguno.

Changmin se quedó callado y aflojó su agarre en mi pecho, siguió hipando ligeramente y pocos segundos después se restregó la cara con fuerza para quitarse de su bronceado rostro las lágrimas que se habían escapado. De pronto fue como si mi cuerpo actuara solo al ver los labios resecos de Changmin, entreabiertos para tomar aire a grandes bocanadas. Entonces me di cuenta de que había rodeado su cuello con mis brazos y presionaba con fuerza contra los de él, lo suficientemente fuerte como para lograr hacernos daño y sentir la sangre mezclarse junto con nuestros labios.

Sus manos golpearon mi pecho una y otra vez, pero yo no me retiré…. no sabía porque, pero sentía que si besaba esos labios Jae Joong desaparecería de mi mente y podría al fin olvidarlo. Así como los labios de Boo fueron la medicina para olvidar a esa chica, así tenia la tonta idea de que los labios de Changmin borrarían todo.

Pocos segundos después mi lengua recorrió su labio inferior y sentí como el comenzaba a responder a mi beso.

Pronto se volvió hambriento y casi furioso, era una batalla más por poder por placer. Mis manos jalaron fuerza su cabello y el gruñó de dolor, tomé eso como un “sigue adelante” y empujándolo con trabajo lo logré sentar sobre el escritorio vacío que pertenecía a Yoochun en esa sala de grabación, sentí como sus piernas se enredaban con nervios en las mías, como no sabiendo muy bien si parar o seguir con aquello o que hacer en realidad. Nuestras pelvis se rozaron, un movimiento sugerente comenzó por su parte al tiempo que el beso se tornaba más profundo y furioso, apenas y los dos podíamos respirar, Changmin tiraba de mi cabello con fuerza, sus manos de repente me soltaron el cabello y se trasladaron a mi cuello, comenzando a acariciar levemente el área debajo de mi oreja, deslizando sus fríos dedos hasta llegar a mi clavícula, mandando un escalofrió desde ese punto que recorrió todo mi cuerpo, ocasionando que mordiera su labio inferior con fuerza.

Logré colar una mano dentro de sus pantalones y comencé a frotar su semi endurecido miembro con fuerza, ocasionando que un leve gemido chocara contra mis labios. Changmin se separó de ellos y mordisqueó, lamió y besó un camino hasta llegar a mi garganta donde mordió con más fuerza.

-Dios… Boo –gemí levemente y de pronto toda acción se detuvo.

-No sé cómo me dejé… -lo escuché mascullar, moviendo lentamente la cabeza –Aléjate… ¡ahora! –Y antes de que me pudiera mover me dio un fuerte empujón -¡Hyung, cada vez estás peor y créeme que yo no voy a estar para cuando te quieras desahogar o estés lo bastante borracho como para confundirme con Jae Joong! –Changmin estaba tan enojado que presentía que en cualquier momento me pegaría un puñetazo –estoy dispuesto a ayudarte a superar esto, Hyung, pero no de esta manera… nunca fui juguete de nadie… ahora menos lo seré…

-Lo siento… Changmin… ya…ya no sé ni lo que hago –me sorprendió que el sacase su celular y marcase un numero ante mi lastimosa disculpa.

-Espero que no haya cambiado el numero… -murmuró y un ligero escalofrió me recorrió. -¿Junsu? –Mis piernas flaquearon un poco al escuchar ese nombre y los típicos grititos de delfín -¡Calla! necesito saber donde están en estos momentos… -hubo una pausa donde sólo escuché el leve murmullo rápido de la perorata de Junsu –ok…adiós, Junsu. Te extraño –y tras esas palabras colgó.

-¿A qué se debió todo eso? –pregunté con intriga, Changmin me ignoró, salió de la habitación ya los pocos segundos regresó, tendiéndome las llaves de mi auto.
-Vete… Jae Joong está en su departamento, termina bien de una buena vez…

-¿Y qué me vuelva a hacer sentir lo mismo? Gracias… ya no necesito sufrir más –le interrumpí con un tono bastante agrio.

-O quizá Jae Joong acepta que te sigue amando –me cortó Changmin, dejándome estático, puso las llaves en mi mano y me dirigió a la puerta.


Jae Joong POV 

Sentí como el alcohol comenzó a nublar mis sentidos y Yoochun pareció darse cuenta que me retiré de la mesa y me aguardó al llegar a mi habitación.

-Vamos a terminar arruinando nuestras voces si seguimos tomando así –escuché como Yoochun mascullo entre dientes con una ligera risita.

-Y yo que pensé que con alcohol lograría superar los últimos sucesos –dije y a cada palabra la amargura y tristeza fueron aumentando hasta que terminé hecho un ovillo en la cama, derramando gruesas lagrimas. Yoochun se acostó a mi lado y acarició levemente mi cabello, rutina de cada noche… yo llorando y él a mi lado, consolándome, sin rechistar ni una sola vez, sin reprocharme nada y de vez en cuando utilizando su cálido humor para alegrarme un poco.

-Los extraño tanto… -sollocé entre hipidos –sé que a ti no te afecta tanto porque Junsu está contigo… pero es como si yo hubiese perdido una pierna… un brazo… algo en que sostenerme…

-Ellos no te han olvidado, Jae Joong –me contentó él con su ronca voz –no nos han olvidado… aparte áas cuenta se darán con esa canción que estamos escribiendo… te juro que sólo nos falta ponerle sus nombres para qué el mensaje llegue por completo –su risa profunda hizo vibrar la cama.

-Me siento como adolescente americana después de romper con su novio –dije con un hipido-risita -¿Así son de patéticos? Sólo me falta tener un bote de helado a mi lado…

-Si eso…y también que buscan la venganza con sus “sex-friends” –su risa ronca fue aumentando de potencia, no tenía nada de gracioso pero el alcohol en nuestro sistema afectaba bastante.

-Entonces debo de buscar a alguien para darle celos a Yunho y que regrese a mí –solté aun entre risas y me recosté por completo en la cama siendo sacudido por la risa. En cierto momento de los cinco minutos de risa imparable, Yoochun terminó recostado en mi pecho.

Cuando sentimos que nuestros trabajados abdómenes comenzaron a doler hubo un momento en que los dos nos volteamos a ver cuando me di cuenta de lo que estaba haciendo; tenía mis labios devorando con desespero sus labios e iniciando una danza urgente.
Sentí un ligero trastabillar en los labios de Yoochun, seguramente se estaba preguntando lo mismo que yo ¿Qué carajos estaba haciendo? ¿Realmente yo quería besar a mi mejor amigo? ¿En serio que mandaría a Yunho al carajo tan fácil? ¿Serviría acaso de algo estar haciendo eso? Tenía demasiadas preguntas en mi cabeza y ninguna intención de resolverlas.

Tomó mi cara entre sus manos y me comenzó a jalar para qué me sentara a horcajadas sobre él, sus manos se deslizaron por mi espalda una y otra vez, aumentando esos escalofríos en mi piel y erizando algo más que esa capa lechosa que cubría mi cuerpo. Mis dedos comenzaron a entrar por debajo de su camiseta, tocando su cálida piel, él detuvo los besos por un momento y me miró fijamente, preguntándome en silencio si quería continuar con aquello. Yo recordé que él estaba con Junsu, y si hubiese estado en mis cinco sentido me habría detenido de inmediato, pero como no lo estaba y a él parecía no importarle volví a sus labios con fuerza. Yoochun se giró, haciendo que quedara debajo de él y sus labios de inmediato bajaron por mi mandíbula para llegar a mi cuello, haciéndolo sin amor, sin sentimiento… solamente puro deseo y lujuria.

Al sentir sus manos manoseando mi entrepierna, casi con rudeza, no sé por qué vino a mi mente las cálidas pero concisas caricias de Yunho, en mi opinión Yunho era un amante muchos más cálido y apasionado que Yoochun, en cambio este era más rudo y lujurioso y por de la nada las lagrimas comenzaron a brotar por mis ojos, empapando mis mejillas y ocasionando que mi cuerpo se estremeciera terminando consigo los besos a la altura de mi ombligo.

-¿Estás bien? –Me preguntó al sentir mis sollozos –nos podemos… -lo callé volviendo a empujarlo levemente contra mi pelvis.

-Ignórame… por favor… necesito borrar sus besos de mi piel… quítame el recuerdo que me dejó –sollocé –por favor… -Yoochun estaba sentado frente a mí y me miró con una extraña mirada –bórrame de mi piel a Yunho… -susurré antes de besar sus labios con fiereza.

Lo que yo no sabía es que la puerta de la habitación se había abierto y había alguien en el umbral.

Yunho POV

Parecía un loco delante de la puerta de su departamento, caminando de un lado a otro, debatiéndome por entrar o no entrar. Changmin me había dicho que Junsu había dejado la llave debajo del tapete sólo para mí, la tenía en la mano pero yo aun estaba con la duda de irrumpir así de la nada en el departamento.

Escuché unas risas dentro y fue cuando comencé a avanzar lejos de ahí. Podría reconocer esas risas donde fuera, hacia mucho que no escuchaba a Jae Joong tan felizmente por lo que era obvio que no me necesitaba, que era tan feliz conmigo o sin mí. ¿Pero cómo era posible que todo aquello que nosotros tuvimos lo hubiera olvidado? Más de ocho años juntos como amigos y un poco más siendo de las mejores parejas, ahora ¿Dónde estaba todo eso? ¿En el pasado? Rápidamente me devolví y con un exceso de fuerza abrí la puerta.

Me quedé algo destanteado al ver todo el lujo de ese departamento… en definitiva les estaba yendo mucho mejor que a nosotros dos juntos. Primer punto para recordar que no nos necesitaba
Estuve vagando por la casa antes de poder encontrar la habitación, no hubiese dado con ella de no ser por que escuche el ligero murmullo de su conversación. Me acerqué lentamente a la puerta y armándome de valor la abrí lentamente, topándome con una escena bastante peculiar en la que Jae Joong estaba encima de Yoochun.

-…bórrame de mi piel a Yunho –tras esas palabras un sentimiento de vacio se apodero de mí, pero al ver como descendía sobre él para besar sus labios con desespero y las manos de Yoochun vagaban por su espalda hasta llegar a límites a los que sólo yo podía llegar, sólo con eso mi corazón se desgarró.

-Yo que quería pensar que era mentira –mi voz hizo que se separaran con rapidez, Jae Joong me miró con los ojos desorbitados, no creyendo que yo estuviese ahí o que los hubiese visto –en serio quería pensar que aun seguía con un lugar en tu corazón –las lagrimas no tardaron en correr por mis mejillas –pero al parecer tu lograste olvidar más rápido –me sequé las lágrimas con rudeza.

-Yunho… -susurró Micky y con un sólo movimiento de mano lo silencié.

-No te conviene que me hables… -murmuré, sintiendo como el enojo hervía en mis venas y estaba a punto de explotar -¿Sabes, Jae Joong? Quizá me hubieras olvidado o intentado borrar de tu piel con una mujer y no con él…. quizá no me hubiese dolido tanto en ese sentido –pero la verdad es que yo no tenía derecho de reclamarle nada por lo que pasó con Changmin, pero aun así me dolía y bastante. Yo lo había hecho a un paso de la locura, en cambio Jae Joong parecía estar bastante consciente de lo que hacía por sus palabras.

-No… Yunho… -al fin Jae Joong se puso de pie y se acercó a mí -No… no pienses que te olvidé… por favor –me di cuenta de que había lagrimas amenazando por salir de sus orbes grises. Yoochun se levantó con sigilo y tras dirigirme una mirada de arrepentimiento salió de la habitación.

-¿Entonces qué quieres que piense, huh? Vengo aquí con la idea que quizá puedo arreglar todo y que siguas a mi lado aunque DBSK este separado ¿Por qué? Sólo por la jodida razón de que yo aún te amo –Jae Joong no dejaba de mirarme con los ojos llorosos, abriendo y cerrando la boca como pez fuera del agua –pero parece ser que Yoochun llenó el vacio que yo dejé… si es que hubo vacío alguno… entonces creo que ya no tengo más…

-No, Yunho –me interrumpió con monosílabos –es sólo que él… -no pudo continuar porque su voz se quebró y al verse impedido se abrazo con fuerza a mí –yo pensé que ya no te importaba –sollozó –que por eso no hiciste nada al respecto cuando nos separamos, es por eso que me decidí a olvidarte –sollozó un poco más fuerte –porque yo pensé que ya no era nadie para ti.

-Pero ¿Por qué con él? ¿Sabes lo celoso que siempre estuve de él por cómo se llevaba contigo? –Él sólo asintió levemente con la cabeza, aun fuertemente abrazado contra mí –pensé que quizá tendrías remordimiento del pobre de Junsu… pero ya veo que si no te importa él ¿Qué esperanzas tengo yo? –hablé y lo sentí sollozar fuertemente contra mi pecho, lo separé de mí y se frotó las mejillas, por un instante me pareció más ese joven frágil que era antes.

-Lo siento… Yunho… pero es que la verdad que yo… -seguía llorando patéticamente y fue cuando lo decidí, está bien, él quería olvidarme… pero eso no se podía quedar así como así.

-¿Sabes? –lo interrumpí, tomándolo del cuello de su camiseta –quizá ya me olvidaste pero yo no te puedo dejar ir sin tenerte una vez más, sin que recuerdes todo aquello que pasamos juntos… por qué yo aun no creo que te puedas arrancar así como así todo eso. –y tras esas palabras bastantes frías lo tomé por la parte de atrás de la nuca y lo besé con fuerza.

Jae Joong gimió levemente cuando mi lengua comenzó a adentrarse en su boca, teniendo esa perfecta sincronización que me daba a entender que estábamos hechos el uno para el otro. Mis labios y mi cuerpo extrañaban bastante tenerlo así de cerca, besándonos con tanto desenfreno por lo que no me pude controlar por mucho tiempo. Mis manos abrazaron su delgada cintura y lo apreté fuertemente contra mí, él ya estaba respirando agitadamente y sus manos no dejaban de pasearse por mi espalda, cabello y pecho.

Sin separarme de sus labios entré por completo en la habitación, cerrando la puerta tras de mí y lo aventé, quizá con más fuerza de la necesaria, contra la cama. Sentía sus manos buscar contacto con mi piel, ardiendo en deseos de sentirme en su interior, sus labios ansiosos por probarme de nuevo y que yo supiera a Jae Joong no le gustaba esperar.

Mis dedos recorrían su blanca tez, ya tan familiar para mí, por esos puntos que yo ya bien conocía lo llevaban al delirio, conocía a la perfección su cuerpo por lo que sus gemidos no se hicieron esperar y esta vez no se contuvo, como veces anteriores, en cuanto sintió mi mano en su tumefacta carne sus jadeos y gemidos comenzaron a amortiguarse contra mi boca.

La pasión y necesidad subían y la ropa sobraba por lo que separándome casi a regañadientes de sus labios le quité la camiseta, él me imitó y atacando su cuello con leves mordidas y lengüetazos logré desabrochar y bajar su pantalón, liberando un poco la creciente erección que aun estaba retenida por sus bóxers. En algún momento él fue más rápido porque me despojó por completo de las demás prendas y girándose para quedar sobre mí, descendió de mi boca sin dejar de besar cada pedazo de piel que estaba a su alcance y tampoco sin soltar mi miembro, el cual masajeaba lentamente, haciéndome desear cada vez mas de él, de su piel, de su lengua, de su estrechez…de todo.

La humedad de su lengua en mi miembro me hizo gruñir, por lo general yo era el que hacía este tipo de caricias porque me encantaba ver su cara siendo consumida por el placer, pero esta vez él parecía tener en mente hacer que jamás olvidara estos momentos.

Su boca succionaba con avidez, como si se le fuese la vida en ello. Lo sentía gemir levemente, enviando placenteras vibraciones a toda la extensión de mi pene, sus manos acariciaban mi estomago, mis muslos, cada pedazo de piel que sus dedos pudiesen sentir. Su lengua jugueteaba con el glande, haciendo que de mi garganta salieran ligeros gruñidos. Su mano se enterró entre mis nalgas, acariciando levemente mi entrada.

-Ni creas que tú lo harás –jadeé, deteniendo su mano, él me miro con purito reproche, tomé su cara entre mis manos y le besé de nuevo; él gimió contra mis labios y se sentó a horcajadas sobre mí, con sus uñas comenzó a acariciar la piel debajo de mi oreja, deleitándose de cómo mi respiración se aceleraba con una acción tan simple como esa.

Comenzó a mover su pelvis, haciendo que su entrada rozara contra mi miembro. Esta vez me tocó atacar su oreja, y tal y como sabía ese era su punto débil, por lo que lo hice sin piedad alguna, rasguñando su espalda, haciendo que su piel se erizara y perdiera un poco la concentración y sólo se preocupara por darme a entender que lo disfrutaba por lo alto de sus gemidos.

Aproveché su momento de debilidad d para intercambiar posicione y sin dejar de besar su cuello mis manos comenzaron a recorrer toda la extensión de su blanca piel, mi delirio y su perdición, esa piel que conocía hasta con los ojos cerrados, cada lunar, cada peca, incluso cada línea de su tatuaje de TVXQ y cada uno de sus once piercings.

Mi lengua jugueteaba con uno de sus pezones cuando me fijé en la nueva marca de tinta que había ahí, justo donde yo antes solía marcarlo. Una sonrisa algo cínica se me escapó de los labios y casi en venganza mordí y succioné con fuerza su pectoral, haciendo que una gran marca sobresaliera aun sobre el tatuaje.

-¿Qué te había dicho acerca de que no podías tener otra marca en tu piel que las mías? –le pregunté con un tono inocente al escuchar su quejido.

-No… -se detuvo en seco al sentir los movimientos verticales de mi mano en su hombría.

-Quiero que me contestes –gruñí, mordiendo su oreja y acariciando con más rapidez su carne, él no parecía siquiera lo suficientemente cuerdo como para hablar, aceleré más, sus uñas penetraron la piel de mi espalda y el más placentero de sus gemidos llenó la habitación, sentí en mi mano aquel liquido caliente y un sonrojo invadió sus mejillas -¿tan rápido? –le pregunté, fingiendo estar decepcionado y Jae Joong se tapó la cara, se encogió de hombros y percibí que su miembro aun seguía endurecido -¿Tanto así me deseas? –seguí susurrando contra su oído, escuchando su jadear y su corazón bamboleante. Separé sus piernas y él se aferró de las cobijas –le dijiste a Yoochun que no querías delicadeza alguna –arqueó la espalda al sentir la punta de mi pene presionar contra su apretada entrada.

-Yun-Yunho… -tartamudeó y se pegó más contra mí –hazlo… hazlo –gimió con desespero y me ayudó a penetrarlo de golpe, empujando sus caderas.

Al estar dentro de él perdí toda cordura que quizá me quedaba. Simplemente Jae Joong era mi todo y al estar así de nuevo hacía que recordara tantos momentos en el que nos amábamos de verdad y no era sólo sexo por despecho, venganza o lo que estuviese siendo esto.

Las penetraciones eran rápidas, concisas y sin mucho sentimiento, era verdad, pero por dentro moría, enloquecía y todo lo demás sólo por él.

-Me encantas… me encanta… me encantas… -repetía Jae Joong entre gemidos, al ritmo de cada estocada, sus manos seguían arañando mi espalda y brazos, sus piernas rodeaban mi cintura pegándome más contra él y sus labios no dejaban de besarme con frenesí.

Me detuve por unos segundos y le girð, colocándolo boca abajo, él sólo levantó sus caderas facilitando la penetración, se quejó un poco ante la falta de lubricante pero volvió a gemir al que con una precisa estocada llegara a su próstata.

Me sentía cerca, todo lo que era él me enviaba cada mas al delirio, esperaba con ansia ese clímax, pero a la vez sabía que una vez terminado aquello Jae Joong seguiría su camino, olvidando lo que alguna vez hubo entre nosotros.

Con un deje de furia comencé a penetrarlo más rápido, causando sus gritos y que las piernas le fallaran ante la intensidad del placer. Lo cogí por la cintura para que no se derrumbara y sentí como su mano masajeaba febrilmente su miembro antes desatendido.

-Ya no puedo… ya… -comenzó a mascullar después de la horda de palabras inteligibles.

Mi mano se unió a la suya para ayudarle, él literalmente mordió la almohada al no poder más y se dejó llevar por aquel orgasmo, esta vez más intenso que el anterior. La presión que su entrada ejerció sobre mi miembro hizo que llegara a lo máximo de locura y terminé dentro de él.

Hubo un momento después de tal magnifico éxtasis en que nuestros cuerpos no reaccionaron en absoluto por lo que nos desplomamos en la cama, intentando recuperar cordura y aliento. Mis labios se dedicaron a besar levemente su cuello haciéndolo suspirar un poco más calmado. Salí de él usando la poca fuerza que me quedaba, me recosté a su lado y él ni siquiera se inmutó, me quedé observando y memorizando cada parte de él, su blanca piel, algo enrojecida del área del cuello; su cabello despeinado, sus largas pestanas que chocaban contra sus mejillas al tener los ojos cerrados, su expresión pacifica y relajada; sus labios rojos hincados y ligeramente entreabiertos me tentaban a besarlo una vez más. Nostalgia llegó a mí al ver su tatuaje de TVXQ, ya bastante modificado y aun más al ver el nombre de Yoochun y Junsu en su espalda baja.

-¿Quieres tenerlos a ellos para la eternidad y no a mí? –le pregunté sin poderme contener -¿Acaso tan poca cosa fui para ti?

-¿De qué hablas? Claro que no –me dijo él, ya sin balbucear ni nada por el estilo, se incorporó y se sentó con algo de dificultad frente a mí. -¿Es que acaso no te das cuenta Yunho? –me colocó un dedo sobre los labios para impedir que le interrumpiera –“Always Keep The Faith” “Siempre Mantén la esperanza” ¿De qué? Claro que no se refiere a nada de los sueños que cumplir, o quizá un poco, se refiere a mi perseverancia, a la de los tres… a la perseverancia que JYJ quiere tener para volver a formar algún día de Dong Bang Shin Ki – tragó saliva, lágrimas amenazaban en sus ojos por decima vez en el día, yo simplemente estaba atónito.

-Si tanto quieres estar con nosotros de nuevo… ¿Por qué se separaron en primer lugar? –inquirí.

-La compañía no nos dejaba volver… a las pocas horas de haber firmado ese documento nos dimos cuenta del grave error que cometimos… que cometí –dijo, encogiéndose de hombros –nos va mejor, si… pero no es lo mismo sin ustedes. Sin ti. –dijo, mirándome fijamente a los ojos y suspiró antes de que comenzara a cantar quedamente: “Materializándonos en el cielo, nosotros somos estrellas que formamos una sola letra, aun ahora yo creo que esa no fue una coincidencia;, aun así estamos en la misma oscuridad y guardando la misma distancia, nos mantendremos formando la “W”, por lo tanto “nosotros” vamos a brillar aun mas fuerte para que sean capaces de encontrarnos, ten en cuenta que te quiero. Yo creo…nosotros nos vamos a encontrar algún día, nosotros pensamos en ustedes cada vez que cerramos los ojos, aun los esperamos, para que estén aquí a mi lado. Ahora todo lo que les deseamos es que ustedes sean felices y paso a paso vamos a subir a nuestra escalera juntos, mientras imaginamos nuestro futuro juntos…esperamos por ustedes. Yo creo…nosotros nos vamos a encontrar algún día, nosotros pensamos en ustedes cada vez que cerramos los ojos, aun los esperamos, para que estén aquí a mi lado una vez más ustedes estarán parados, justo aquí, a nuestro lado algún día, una vez mas mientras tanto, nosotros vamos a guardar su lugar. Nosotros creemos que algún día vamos a ser capaces de sonreír con ustedes otra vez. No importa cuánto tiempo pase, no importa cuánto dolor tengamos que enfrentar, ustedes serán nuestro orgullo siempre. las palabras que tú susurraste, para las materializadas estrellas en el cielo de noche, no fueron un “adiós” eso es lo que nosotros aun creemos. Mientras que estamos bajo el mismo cielo y visualizando el mismo sueño nos mantendremos buscando la letra “W”brillaremos de la misma forma que siempre, tengan en mente que los queremos. Te extraño, los extrañamos, te extraño. Yo creo…nosotros nos vamos a encontrar algún día, nosotros pensamos en ustedes cada vez que cerramos los ojos, aun los esperamos, para que estén aquí a mi lado. Ahora todo lo que les deseamos es que ustedes sean felices y paso a paso vamos a subir a nuestra escalera juntos. Mientras imaginamos nuestro futuro juntos… Esperamos por ustedes. Yo creo…Nosotros nos vamos a encontrar algún día nosotros pensamos en ustedes cada vez que cerramos los ojos, una vez más ustedes estarán parados, jJusto aquí a nuestro lado algún día, hasta que nos encontremos otra vez…nosotros vamos a guardar su lugar. Nosotros creemos que algún día vamos a ser capaces de sonreír otra vez.”

No supe cómo fue capaz de terminar aquella canción, comenzó cantando despacio pero luego fue subiendo de volumen hasta que lo notð cantando con todo su corazón, realmente sintiendo las palabras, derramaba lágrimas sin cesar pero aun así su voz se mantuvo perfecta, me di cuenta que yo también lloraba y simplemente lo miré.

-¿Aun… aun dudas de lo que siento por ti? –Inquirió, sin dejar de sollozar, tomó mi mano y la puso en su pecho –Yunho, tú estás aquí, siempre lo has estado y siempre lo estarás. Te amo y eso jamás cambiara, Yunho –por favor…vamos a sonreír de nuevo juntos –y tras esas palabras fundió sus labios en los míos.


3 comentarios:

  1. Y voy a llorar tanto esta noche ;^; esa canción lo es todo ♥ y asi como ellos, estare esperando el dia en que vuelvan a ser un "nosotros" por que yo se que la vida los volvera a reunir y el pasado sera pasado.
    "Siempre manten la esperanza" eso es lo que hare.
    Hermoso nena me gusto mucho gracias pro escribir lindo, y mira que te londice una MinJae shipper ♥ !!!!

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  2. o por dios que hermoso me encanto y me hizo llorar y deseo yo también de todo corazón que se haga realidad el regreso de los cinco y permanezcan unidos siempre y jae y yunho no se separen nunca mas y no existan los malos entendidos entre ellos para que sean felices siempre hermoso ,hermoso ,hermoso

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  3. esperanza12/22/2015

    Que hermoso, es nuestro mayor deseo pasan los años y nosotros seguimos esperando que el milagro se realice,mi mente no puede aceptar todavía la separación y menos pensar que el amor del yunjae termino, muy lindo fic me encanto gracias.

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