Baby, can you feel my love? - Cap. 6

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—Jaejoong… Ahh… Jaejoong. Es-pera… -En medio de la fría noche, cuando intentaba conciliar el sueño, sentí como la cobija que me cubría era lanzada al suelo y ahora el peso de un cuerpo la reemplazaba. Jaejoong había asaltado mi improvisada cama en el sofá de su sala; era casi imposible ver con claridad, solo podía sentir como posaba el peso de su cuerpo delicadamente sobe el mío y un leve aroma a cigarro que desprendía de su boca- 

—Shhh!! No hagas demasiado ruido, nos escucharan…

— ¿Qué intentas hacer? –Me moví un poco tratando de levantar mi cuerpo pero me fue inútil. Jaejoong era delgado pero pesaba más de lo que parecía—Nos va a escuchar…

—Por eso, no te muevas mucho –Jaejoong acerco sus labios hasta los míos como hace unas horas lo había hecho, con la misma dulzura y delicadeza—Tranquilo… ahora somos solo tú y yo –Su mano derecha había ascendido hasta una de mi mejillas solo para acariciarla y tranquilizarme. Aunque no podía ver claramente sus ojos, quise imaginar que me miraba de la misma manera en la que yo lo hacía. — ¿Nervioso?

— ¿Qué dices? ¿Estás borracho?

— ¿Te parezco borracho? 

Jaejoong cogió mi quijada para hacer que lo mirase directamente a los ojos. Lo que vi en ellos hizo que se me pusieran los pelos de punta, era la primera vez que veía ese sentimiento al cual le llaman “deseo” en sus ojos dilatados; su boca entreabierta tenía ganas de besarme y su lengua que humedecía esos labios hizo que perdiera la poca voluntad que tenía de oponerme a cualquier movimiento. Indefenso bajo la presión de su cuerpo pensé “Es esto lo que esperabas que sucediera; con lo que has soñado, imaginado muchas veces, al fin está a punto de ocurrir. No tengas miedo, entrégate a lo que más has deseado en este mundo” 

Hundido en mis pensamientos no note cuando Jaejoong estaba desabrochándose la camisa. Ya llegaba al último botón cuando me miró de nuevo asegurándose que estuviera atento al espectáculo que me estaba brindando. Su cuerpo descubierto de la tela era simplemente hermoso, su silueta se dibujaba perfectamente a pesar de la poca luz que teníamos.

—Voy a hacerte mío, aquí y ahora. 

Pronunció mientras descendía de nuevo hacia mi boca. Esta vez sus besos venían con mayor intensidad, el movimiento de su legua buscando la mía se turnaba con las suaves mordidas que dejaba en mis labios. Sus manos jugaban moldeando mi cintura y caderas, pasaba repetidas veces sus manos por esa zona; entonces supe que le gustaba. Cerré los ojos fuertemente cuando sentí algo húmedo y caliente pasearse por mi cuello; la manera en que succionaba aquella parte sensible de mi cuerpo comenzaba a enloquecerme y a dejarme sin respiración. Quise entregarme por completo a este momento y a disfrutarlo pero cuando abrí los ojos no sentía la lengua de Jaejoong en mi cuello, ni su peso sobre mi cuerpo. Me costaba abrir los ojos completamente a causa de la luz que entraba por la ventana, mire a mi alrededor desconcertado y descubrí que no estaba en el departamento de Jaejoong, sino en mi habitación, en Chungnam. Luego de unos segundos comprendí que sólo había sido un sueño, uno muy real porque ahora tenía una erección y el cuerpo sudado a pesar de que afuera posiblemente estuviese haciendo mucho frío. 



Ya habían pasado tres días desde mi viaje a Seúl, los mismos desde que supe que mi primer beso no fue realmente el que yo creía. Cuando llegué a casa me sentía inquieto; había algo en mí que que no estaba satisfecho con el mensaje de Jaejoong y necesitaba saber más de lo sucedido hace cuatro años. Mientras pasaban las horas aumentaba la ansiedad por llamarlo, no quería parecer un acosador, por eso tuve que pensarlo detenidamente antes de marcar su número, pero para variar Jaejoong no contesto ninguna llamada; inclusive la única vez que me respondieron, no se trataba de él.

-¿Aló?

-Hola

-¿Quién habla?

-¿Jaejoong?- Sabía que la voz que sonaba del otro lado no era la de Jaejoong, pero tampoco era tan desconocida para mí-

-¿Quién eres?

-¿Lee-U? Soy yo, Changmin

-Oh! Changmin, no te había reconocido. Lo siento, Jaejoong no puede contestar ahora.

-¿Está muy ocupado?

-Así es ¿Dejaras algún recado?

-No, solo que cuando este libre me devuelva la llamada, si es que puede…

-Ok, yo le aviso

-Gracias ¿Se encuentra bien? 

-Todo bien. Lamento tener que colgarte, no puedo seguir hablando.

-Hasta luego y cuídate.

-Tú también Changmin 

Luego de esa llamada no insistí más. Si Jaejoong tenía la intención de hablar nuevamente conmigo, él tendría que llamarme. 

Viernes, el último día de la semana que asistía a clases había llegado por fin. Estos días se habían convertido en una tortura con miles de preguntas todas acerca de Jaejoong. Nunca fui muy social con mis compañeros de aula, ni ellos conmigo por eso sabía que su única intención era llegar de alguna forma a Jaejoong a través de mí. Por mi parte trataba de esquivarlos como me fuera posible pero dentro de clases me era imposible; intentaba ser amable con ellos a pesar de que me daban muchas razones para pisar el palito y perder la paciencia.
Cuando supe que iría a Seúl trate de ser lo más discreto posible por eso sólo Kyuhyun aparte de mi madre lo sabía, pero no contaba con que llamarían a mi casa y ella ingenuamente les contaría todo.

Me sentí aliviado cuando escuche el timbre de la salida, cogí mis cosas y salí más rápido que nunca, en el pasillo trate de perderme entre la multitud de alumnos y llegar a salvo hasta la puerta. Hoy día no regresaría con Kyuhyun, así que me tocaba ir a casa solo.

Con mis audífonos puestos caminaba por la cera de las calles, ya había caminado unas tres cuadras desde la universidad y me faltaba poco para llegar al paradero cuando un auto que venía a toda velocidad me cerró el paso, retrocedí como acto de reflejo y lleve una de mis manos a mi pecho a causa de la impresión. Luego de unos segundos me dirigí furioso para enfrentar al irresponsable que estaba manejando ese auto pero grande fue mi sorpresa cuando la luna de la ventana descendió y me mostró a la persona que menos esperaba que apareciera frente a mí.

“¿Qué carajos pasa aquí?” Pensé al ver a Jaejoong sentado al volante del auto que casi me atropella. Llevaba lentes oscuros y una gabardina negra que combinaba a esa actitud relajada que últimamente solía mantener.

— ¿Qué sucede? – Me dijo como si el que apareciera de la nada fuera lo más natural del mundo—Parece como si hubieses visto un fantasma.

— ¿Qué sucede? Estoy caminando tranquilamente y un auto me cierra el paso casi atropellándome, luego resulta que el chofer irresponsable eras tú y preguntas ¿Qué sucede? ¿En serio Jaejoong? 

—El irresponsable eres tú, solo intentaba darte una lección. Hice sonar muchas veces el claxon y tú no escuchabas por llevar los audífonos puestos. ¿Tienes idea de lo peligroso que es eso?

—Los autos no se meten en las aceras como tú.

—Nunca sabes cuándo esperar a un conductor ebrio.

— ¿Estás intentando discutir conmigo?

Él negó con la cabeza— Sólo vine a recogerte.

— ¿Eh? –Mi cara de sorpresa era evidente y con justa razón — ¿Cómo dices?

—Que he venido a recogerte. Pensaba esperarte en la entrada pero sería exponerme demasiado. De todas formas sube rápido que no deben verme.

Mire para ambos lados revisando que no hubiera nadie mirándonos— ¿Para qué?

—Para ir a casa ¿Dónde más? 

— ¿Es en serio?

—Por supuesto. Sube y no hagas más preguntas.

Camine hasta el asiento del copiloto, abrí la puerta y me senté a su lado—Dudo que con un audi blanco pases muy desapercibido.

—Nunca hay que perder el estilo…

—Sí, claro. 

Mire por la ventana las calles que íbamos pasando y lo tanto que habían cambiado desde la última vez que las recorrí junto a Jaejoong. No solo las calles cambiaron en esto cuatro años, aunque no lo quisiera admitir, ambos habíamos cambiado. Ahora parecíamos dos personas con un pasado juntos tratando de conocerse de nuevo, tal vez… ¿Dándose otra oportunidad? 

Todo el camino permanecimos en silencio hasta llegar a nuestras casas. La noche anterior había nevado y todo estaba completamente cubierto de nieve y era un poco difícil caminar hasta la entrada, aun así logramos entrar sin mayores dificultades. Al llegar descubrí que la casa se encontraba sola; invite a pasar a Jaejoong y deje mi abrigo en uno de los muebles. Jaejoong miraba detenidamente cada rincón de mi casa como si estuviera comprobando que todo siguiera en su mismo lugar.

—No ha cambiado mucho.

—Digamos que no, a mamá le gusta así.

— ¿Y tú habitación?

—Casi igual ¿Quieres tomar algo?

—Algo caliente está bien -Dijo mientras tomaba asiento y revisaba su celular-



Pasamos media hora viendo televisión, bebiendo café caliente acompañado con un poco de galletas. Aún había un poco de tensión entre nosotros, ya que apenas y hablábamos para comentar sobre el programa que estábamos viendo, así que quise intentar probar suerte tocando otro tema.

—Y dime ¿Manejaste solo hasta aquí? 

—Uhm… -Al parecer lo pensó un momento— Por supuesto ¿Te imaginas lo difícil que es venir hasta aquí con la carretera llena de nieve? Maneje sin descansar -hizo una breve pausa- para venir a verte.

—Es lo mínimo que puedes hacer luego de que yo fui hasta Seúl –Dije sin dejar de ver la televisión- 

—No he dormido en horas y recién estoy probando comida ¿Supera eso?

—A pesar de que fui ignorado por cuatro años, acepte viajar a Seúl solo para ir a tu concierto-Jaejooong se quedó callado mirando su taza de café. Aunque fuese verdad, tal vez fui demasiado lejos diciendo eso último; solo había conseguido empeorar las cosas y debía pensar algo rápido para remediarlo—Pero… creo que valió la pena. 

—Otros en tu lugar no lo hubieran hecho.

—Otros, Jaejoong. Creo que a veces olvidas que éramos amigos muy cercanos, si es que no lo has olvidado ya.

—De ser así ¿Crees que estaría aquí?

—No lo sé… contigo nunca se sabe.

—Lo que voy a decir tal vez no me lo creas, pero te he tenido muy presente estos años -Mire a Jaejoong con algo de sorpresa ante su repentina confesión, mientras tanto él seguía muy atento a su café. Intente decir algo pero por suerte él se me adelanto— No quiero que saques conclusiones sin saber completamente lo que sucedió conmigo.

— ¿Entonces me lo dirás?

—Tal vez, ahora no.

—Pero…

Jaejoong se puso de pie cogiendo a la vez la taza que llevaba en mis manos junto a la pequeña fuente en donde anteriormente estaban las galletas

—Ya que tú preparaste el café, lavaré las tazas y luego nos meteremos a la casa del vecino.

— ¿Cómo dices? ¿Cuál vecino?

—A la casa de al costado

—Pero esa es tu casa.

—Por eso… — dijo alejándose hacía la cocina-



Dentro de la casa de Jaejoong no había lugar que no estuviera cubierto de polvo. La razón de venir aquí, era para recolectar algunas cosas de su habitación y limpiar un poco. Subimos directo al segundo piso; busque el interruptor para encender la luz (Que por suerte aún funcionaba) y Jaejoong se encargó de abrir la ventana que estaba frente a la mía. 

— ¿Por dónde quieres empezar? -Pregunte mientras veía que él buscaba algo entre lo que anteriormente era su armario— ¿Buscas algo en particular?

—Sí, una caja ¿Recuerdas? ¿Dónde estará metido?

—Debajo de la cama- Conteste, sabiendo muy bien a que caja se refería. Era una caja no tan grande pero con un bonito diseño, si mal no recordaba dentro de ella vinieron unos zapatos que se convirtieron en los favoritos de Jaejoong cuando él tenía nueve años, luego esos zapatos fueron reemplazados por pequeños recuerdos plasmados en juguetitos, stickers y cualquier cosa que a Jaejoong le pareciera importante — Ahí… —Señale el lugar donde se encontraba e inmediatamente Jaejoong hizo un gesto de recordar algo, luego sin importarle que el piso estuviera sucio se arrodillo al lado de la cama y con sus manos tanteo debajo de ella hasta hallar con lo que estaba buscando.

— ¿Cómo recordabas que estaba aquí—Dijo mientras limpiaba el polvo de la caja con sus manos—
—No lo sé… —Me arrodille a su lado— En un lugar muy común para esconder algo.

—Ah…! Que poca imaginación tenía. ¡Mira esto! -Dijo casi en un grito al haber encontrado una pulsera hecha de hilos de varios colores-

—Creí que la habías perdido- dije mientras la tomaba con mis manos-

— ¿Cómo perder un regalo tuyo? Y siendo que lo hiciste tú mismo cuando te obsesionaste con estas cosas; además supongo que lo guarde aquí para que no se perdiera llevándola puesta.

—Lo que tú digas… pero creo que ahora ya no la necesitas.

— ¿Y por qué no?

—Ahora solo utilizas cosas caras- Ambos miramos a la vez el reloj CBI blanco que colgaba de su muñeca —No va con tu estilo, así que me lo quedaré a partir de ahora

—No puedes quitarme un regalo o mil de años de maldición caerán sobre Chungnam- Inmediatamente desabrocho el reloj que llevaba y lo guardo en uno de los bolsillos de su pantalón, luego comenzó a deslizar la pulsera por su mano y una vez encajada en su muñeca me la mostró. Yo solo atiné a sonreír algo satisfecho. La próxima hora nos dedicamos a revisar el resto de la caja. Cambiamos la sábana vieja que estaba sobre el colchón por unas mejores que se encontraban escondidas en el armario. Jaejoong de vez en cuando revisaba las llamadas de su celular y contestaba mensajes mientras que yo trataba de mantenerme en silencio.



— ¿Por qué tan callado?

—No quiero interrumpir ¿Tienes mucho trabajo?

—En realidad no, solo coordino algunos asuntos pendientes con mi manager y la productora.

— ¿Con Yoochun?

—Así es.

—Creo que es muy joven para ser tu manager.

—Tiene mi edad y así es mejor, no soportaría a un viejo cascarrabias o una mujer estricta a mi lado, además Yoochun es mi mejor amigo.

—Oh! Claro… -dije algo desganado. Segundos después Jaejoong pareció darse cuenta de lo que estaba ocurriendo conmigo.

—O sea… no me refiero a mí mejor, mejor amigo, es decir cómo explicarlo… ¿Mi único mejor amigo? Es mi amigo pero no el más cercano, ni el único, lo que intento decir es que también estas tú ¿Entiendes?

—Entiendo –definitivamente el único que no entendía era él; estaba más que claro que hace mucho habíamos dejado de ser los amigos que éramos— Eso ya lo veía venir.

— ¿Ya te estás haciendo ideas de nuevo? 

—No estoy pensando nada – Intentaba no alterarme y casi me mordía los labios para que las palabras que quería decirle no salieran. Mis puños estaban cerrados fuertemente para que no aterrizaran de forma violenta sobre la mejilla de Jaejoong a causa de la ira que estaba llegando a sentir. Sabía que no lo había superado y hasta yo mismo me daba cuenta que estaba exagerando pero eso no hacía otra cosa más que mi resentimiento creciera.

—No mientas, siempre es lo mismo contigo.

— ¿Conmigo?- Intente sonar muy indignado-

—Desde que nos hemos visto de nuevo casi siempre pasamos por una situación parecida.

— ¿Y acaso es mi culpa? –le dije casi gritando. Jaejoong comenzaba a irritarme como nunca antes lo había hecho.

—No te estoy culpando pero no deberías actuar de esa manera conmigo.

— ¿Y si lo hago qué? Te lo mereces después de todo- Me puse de pie dispuesto a regresar a mi casa—- Si se tratara de otra persona ni siquiera estaría aquí contigo como yo lo hago- lo miré una última vez antes de avanzar unos cuantos pasos, pero no pude avanzar más, me detuve al sentir un fuerte apretón en mi mano derecha y antes de darme cuenta sentí como de un jalón me hacían retroceder varios pasos chocando con la cama y haciéndome caer sobre el colchón.

—Al parecer esta es la única manera…

Reaccione a los segundos cuando ya tenía a Jaejoong sobre mí, una de sus manos sujetaba fuerte mi cara haciendo que fuera imposible no mirarlo fijamente a esos ojos que me advertían lo que estaba a punto de hacer. Sus labios se acercaron a los míos sin dejarme la posibilidad de escapar, el movimiento de su boca era algo brusco y rápido, mis labios también querían moverse como los suyos pero no podía seguirle el ritmo desesperado con que absorbía mi boca. Jaejoong parecía no querer detenerse y a mí empezaba a faltarme el aire, aun así disfrutaba la manera en que su lengua jugaba en el interior de mi boca tratando de atrapar y enredarse con la mía, entre esos movimientos lo lograba de vez en cuando y casi se me olvidaba de respirar hasta que mi cuerpo me lo recordaba. Trate de separarme pero era casi imposible teniendo su peso encima, lo único que podía hacer era golpear su pecho no tan fuerte con mis puños lo que ocasiono que se separara inmediatamente. Jaejoong me miró sorprendido, con la respiración agitada y las mejillas con un leve color rosa; solo fue necesario verlo de esa forma para arrepentirme de haber cortado nuestro beso.

—Lo siento… -Dijo apenado, sin saber dónde esconder el rostro y aún más sonrojado que antes-

— ¿Qué… fue eso?

— ¿Eh? No lo sé, tú… tú tienes la culpa por no dejar de hablar, me puse nervioso y…

— ¿Yo? -Dije poniéndome de nuevo de pie y acomodando lo poco que se había desordenado mi ropa-

—Si… mejor regresemos que ya es muy tarde y tengo hambre.

—Hey! Espera, me debes una explicación. 

Y con eso último avanzó hacia la puerta ignorándome por completo. De pie al lado de la cama, espere unos segundos antes de ir detrás de él.

Ya en casa nos encontramos con mi madre quien no creía que Jaejoong estaba en nuestra casa y era comprensible, ella no sabía nada de él a menos que sea por televisión, estaba muy emocionada con su “visita” y no podía ocultarlo; ambos no dejaban de conversar y preguntarse cosas, por otro lado estaba yo siendo ignorado por un largo rato. Jaejoong astutamente le hizo creer a mi mamá que yo lo había invitado, lo cual hizo que me ganara una regañada injustamente por parte de ella por no avisarle que vendría y así prepararle su comida favorita. A manera de excusarse y aprovechando lo tarde que era le pidió amablemente a Jaejoong que se quedara y él ni corto, ni perezoso acepto en el acto. Estoy casi seguro de que si mi madre supiera los últimos hechos que han ido pasando entre Jaejoong y yo, ella se desmayaría de la impresión; si supiera que nos hemos besado en dos ocasiones ¿Nos dejaría dormir juntos?

Estuve a nada de pedirle a Jaejoong que durmiera en el sofá de la sala pero sabía que mi madre abogaría por él y si fuera yo quien lo hiciera será muy sospechoso para ella y preguntaría si estábamos peleados o algo así, y la verdad no tenía ganas de seguir inventando mentiras.

Ahora cuando ambos nos encontrábamos en la cama, nos manteníamos ligeramente en silencio, sólo nos preguntábamos lo esencial. Jaejoong se veía muy cansado y sus ojos luchaban por no cerrarse; le había prestado unas de mis piyamas antes de nos acostáramos, la cual le quedaba algo grande pero aun así Jaejoong se la puso sin rechistar.

Al poco tiempo Jaejoong quedó dormido casi al instante en que recostó su cabeza en la almohada, pensé que tal vez si era cierto que manejó solo hasta Chungnam. Aunque quería que su cuerpo descansara, algo en mí deseaba que se mantuviera despierto toda la noche conmigo, tal vez para conversar en voz baja tratando de no ser escuchado como antes lo hacíamos o tal vez… besándonos de nuevo.

Pasaban los minutos y yo permanecía sentado en la cama justo a su lado como cuidando su sueño y contemplando su rostro y cuerpo que había madurado y lo habían convertido en un hombre, ese hombre que busqué a través de las pantallas y revistas y me parecía inalcanzable, es a ese hombre que quería pedirle que se quedara en Chungnam y no regresara a Seúl, él mismo a quien deseaba y anhelaba que fuera mío; aunque tuviera miedo de mí mismo y de aquel sentimiento que a pesar de los años y la distancia no se extinguía.

Luchando contra mis propios pensamientos un sonido llamó mi atención en medio del silencio de la noche; se trataba del celular de Jaejoong que no dejaba de vibrar encima de la mesa de noche que estaba junto a mi cama. Ante la insistencia de aquel leve sonido, lo tomé cuidadosamente para contestar sin ver de quien se trataba.



— ¿Hola?

— ¿EN DONDE ESTAS?!!! Llevo llamándote hace horas ¿Crees que puedes librarte tan fácil de mí? REPONDE MALDITO IDIOTA!!!

— ¿Dis…culpe? –dije un poco temeroso porque sentía que me estaba metiendo en asuntos en los que no tenía nada que ver-

— ¿Jaejoong?

—No… no soy Jaejoong

— ¿Quién es? – Dijo con voz firme la persona de quien ya estaba sospechando–

—Soy Changmin, el ami… La persona que Jaejoong llevó el sábado.

—Oh!... Changmin Te recuerdo, claro que te recuerdo ¿Se encuentra Jaejoong por ahí?- La voz de Yoochun era casi inconfundible, a pesar de que tan solo lo había escuchado decir algunas palabras, era imposible olvidar su voz luego de aquel pequeño incidente que tuvimos cuando lo vi por primera vez en el edificio- 

—Sí, pero ahora mismo está durmiendo ¿Es importante lo que quieres decirle? Puedo despertarlo si lo es…

—No, no es necesario. Solo estaba algo alterado porque no contestaba mis llamadas desde el medio día en que lo deje en tu universidad.

— ¿Tú llegaste con él?-dije algo sorprendido-

—Por supuesto y el muy maldito me trajo conduciendo todo el camino mientras él iba durmiendo. Le cobrare por trabajos extras… 

—Ya veo… -instintivamente mire a Jaejoong quien aun dormía plácidamente en mi cama y de pronto sentí un impulso de botarlo hacía el piso y dejar que durmiera ahí-

—Bueno, ahora que sé que sigue con vida puedo dormir tranquilamente.

— ¿Quieres dejarle algún recado? 

—Solo dile que mantenga el celular prendido y que no ignore mis llamadas o se las verá conmigo cuando vuelva a Seúl.

-Claro, se lo diré en cuanto se levante.

-Ok, gracias y buenas noches Changmin.

-Buenas noches. 



Terminada la llamada puse el celular de nuevo en el lugar de donde lo había tomado y me recosté finalmente en mi cama, mirando de frente a Jaejoong. Justo cuando mis ojos estaban queriendo cerrarse vino a mi mente una parte de la conversación que tuve con 
Yoochun a la cual no le había prestado atención.



“Solo estaba algo alterado porque no contestaba mis llamadas desde el medio día en que lo deje en tu universidad.”

“Jaejoong de vez en cuando revisaba las llamadas de su celular y contestaba mensajes mientras que yo trataba de mantenerme en silencio.

— ¿Por qué tan callado?

—No quiero interrumpir ¿Tienes mucho trabajo?

—En realidad no, solo coordino algunos asuntos pendientes con mi manager y la productora.

— ¿Con Yoochun?

—Así es.”

Si realmente no era Yoochun ¿De quién se trataba? Y aun peor… ¿Qué necesidad tenía de mentirme?

Ahora el sueño que hace poco tenía se me había ido por completo. Ese sentimiento al que le llamaban celos comenzaba a quemar mi cuerpo porque sospechaba quién podría ser esa persona y sabía que era muy cercana a Jaejoong y que seguramente lo estaba esperando en Seúl.

**************


N/A: Lamento la demora de esta actualización, a partir de ahora tratare que sean más seguidas. Gracias a las personas que siguen este fic, leer sus comentarios me motiva a querer continuarlo c: Por otra parte quería preguntarles si desean que el próximo capítulo sea narrado por Jaejoong, no continuara donde dejo Changmin la historia  pero si de capítulos anteriores.

Espero que les guste este capítulo y gracias de nuevo

8 comentarios:

  1. Djagdhdtdjajehsgysjavf me volveré loca si Jaejoong no se explica, podría matarlo....si pudiera xD Me leí tu fic de un tirón ( la que no lee fics no terminados) y...y...no puedes dejarme colgada ahora ;_; soy tu fan (?) El problema ahora sería....saber cómo quiero que se continue....ewe que lo narre JJ quiero saber que pasa por la cabeza de ese gordo, que razón de fuerza mayor le hizo ignorar a Changmin tantos años y espero que sea una amenaza a muerte o lo odiaré ò_ó ok no xD

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  2. ; A ; fue tan larga la espera pero valio la pena, estos dos avanzan a paso de tortuga y es exasperante pero todo es mejor lento para que se pueda masticar bien. Jaejoong aun tiene muchos misterios encima y no se porque presiento que hay otra pata en este gato (?) solo espero que todo el drama se resuelva rapido porque han pasado demasiado tiempo separados <3

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  3. Waa me encanto, no se que habrá pasado por Jaejoong, pero ahí hay gato encerrado, quiero saber que pasa T-T la vdd si me gustaría que hubiera un capítulo con la perspectiva de Jaejoong para saber que demonios esta pasando pliis esperare con ancias esta continuación

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  4. ahhh me encanta!! que bueno que este de nuevo la conti!! un fic bueno no debe quedarse a la mitad!! ymas si en un jaemin!!
    gracias me encanta... me muero por saber porq Jaejoong no llamo a mi hermoso Min!!

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  5. Maldito Lee U ;_; -se va desconsoladamente llorando-

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  6. pameonigiri5/26/2014

    Waaa este fic hace que mi corazon esté apunto de salir!! Kyaaa porfa continua quiero saber q es lo que pasa enn la mente de jj!!

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  7. Siempre en todas partes termino odiando a Lee-U. Jae eres un malnacido sin corazón

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  8. Anónimo9/18/2014

    por favor seguí con la historia, es buenisima, es que hay pocas escritoras de jaemin, la mayoría opta por el minjae y para mi no es lo mismo, por eso esperare tal vez actualizas, no abandones a las jaemin adictas jaja

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