Erase una vez en otra realidad - Cap. 1b

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Erase una vez en una pequeña librería.



Debieron pasar al menos cinco días para que pudiese ver nuevamente la pequeña cafetería.

Jaejoong no había vuelto a hablar con Changmin, después de todo fuere como fuese el otro no había ido y él no era una colegiala que podría esperar el resto de su vida, no; Él era un hombre grande y fuerte… Grande y fuerte… Grande y… ‘¡¿Qué había hecho él para merecer una vida de celibato eh?! ¡¿Qué?!’ El asunto no era que estuviese complicado por ello, es solo que dios… Changmin era tan ‘su tipo’, todo lo que había esperado fuese su primer gran amor con más que manita incluida, por ello mismo trataba de desatar su ira contra aquella cafetería del mal en que había sido plantado no asistiendo a su tradicional hora de colación y cambiándola por un lugar de comida rápida que pronto le había hartado… No era que Jaejoong se estuviese rindiendo al momento, es solo que seguro la pobre abuelita extrañaba a uno de sus pocos clientes, si… eso.



-Abuelita mesa para uno y lo de siempre.


Caminó directo al mesón mirando a la señora con una sonrisa en los labios, y esta como de costumbre se la devolvía avisando al cocinero que Jae había vuelto y demandaba su ración.


-Hijito.
-Dígame.

-Creo que un amigo te espera… Se ha pasado la semana viniendo a esta hora, quizás deberías hablarle.


Fue entonces que por fin volteó a verle, sentado en la esquina, leyendo un periódico, tratando de parecer casual y al tiempo con los ojos fijos en su figura; Jaejoong mentiría si no dijese que un lánguido suspiro se atoró en su garganta y un escalofrío recorrió su espina dorsal de cabo a rabo… literalmente. Changmin le contemplaba por sobre las noticias y tras unos lentes que parecían de lectura, su postura de niñito de bien, un café humeando sobre la mesa.


-Hola.

-Ho… ¿Hola?

-Me preguntaba si volverías a este lugar… considerando lo pequeño que es, supuse que lo frecuentabas…- ¿Qué había sido eso? ¿Un insulto?, le encaró con una media sonrisa –Creo que he acertado.



Jaejoong no sabía bien si enfadarse ante las palabras del otro o sonrojarse por aquella mueca en su dirección, supuso que lo mejor era caminar como ‘quien no quiere la cosa’ directo a la mesa y actuar lo más casualmente posible para que este no se percatase de la imposibilidad crónica que ejercía en sus sinapsis.


-¿Y porque has venido tan a menudo?

-¿No parece obvio?

-La verdad no.


“¡De verdad que no!” Pensaba Jaejoong sin poder conectar bien las ideas ¿Qué hacía Changmin allí? ¿Acaso no era suficiente con dejarle un día esperando? ¿Venía por más de su humillación?


-Aquel día- Comenzó dejando de lado el periódico y apurando un tanto de su café, el vapor de este empañando ligeramente sus anteojos –Tuve una junta de emergencia y por ello mismo no pude asistir a nuestra ‘Reunión’.


Sus manos haciendo aquella molesta señal de comillas, Jaejoong comenzaba a pensar que quizás Changmin no era el príncipe de sus sueños después de todo. Sus mejillas estaban ligeramente sonrojadas por el enojo que le producía el descaro del muchacho mayor.



-Bueno no tenías que venir acá para disculparte… No es como si fuese tu novia o algo por el estilo.

-Tienes razón, no tenía porque- Y nuevamente aquella mirada de autosuficiencia recorriendo su rostro que solo incrementaba el cuasi enojo de Jaejoong –Pero quise hacerlo, después de todo soy un caballero y…- Una pausa dramática para atraer aún más la atención del otro –Sigo teniendo intenciones contigo… de ‘conocerte mejor’ si entiendes a que me refiero.



Y aquella sonrisita y mueca de ‘Hoy no sales entero’ inundo el rostro del mayor. Jaejoong hubiese preferido no entenderlo, de verdad… no, en serio.

El asunto es que por algún motivo Changmin tenía una extraña fuerza que lograba convencerle de todo, o al menos así había lo comprobado un par de días después cuando salía caminando junto al mayor rumbo a una película, o dos semanas más tarde cuando era una obra de teatro, o al mes cuando era un corto viaje a la playa, Changmin simplemente le dominaba por completo, Jaejoong no estaba acostumbrado a sentir esta clase de atención por parte de nadie y probablemente eso le permitió adentrarse más y más en aquella relación que florecía de a poco; Bueno no estaba del todo mal pues el otro había resultado ser del mismo bando que él y con esto no se refería específicamente a su equipo de futbol favorito.

Changmin se le había declarado un día lluvioso, Jaejoong se preguntaba si todo esto que habían cimentado juntos estaba destinado a las lágrimas “Todo es en días tristes…”, tenía en la retina aquella ocasión pues Yoochun, reiteramos ‘su muy heterosexual mejor amigo’, corría por cuarta vez a través de su puerta buscando algún consuelo moral hacia sus regiones vitales invadidas por el ‘sujeto traste-grande’, personaje que ya era tema tabú entre ambos, y es que Chunnie en su frondosa e increíble heterosexualidad, por algún motivo una vez al mes terminaba en casa del otro chico, era casi como si le diese su periodo menstrual, mismo día que elegía para beber de mas, día en que regresaba la mañana siguiente sin entender bien porque y con un dolor de nalgas que Jaejoong solo podía ameritar a su muy masculina forma de ser el que recibe.



-¡No soy gay!... solo…

-Si Chunnie como digas… solo eres ‘bi-curioso’.

-Hijo de…


Changmin había entrado en el lugar sin hacer mucho escándalo, el muchacho estaba acostumbrado a moverse de este modo pues debido a su trabajo en la televisión, trabajo que cada vez prosperaba más, ahora poseía una cuantiosa cantidad de fans que no le dejaban a luz ni sombra cuando le veían por la calle.


-Interesante conjunción de palabras.


Y con solo eso Jaejoong y Yoochun habían terminado aferrados el uno del otro mirando pálidos aquella voz salida de la nada que sonreía malintencionado.


-Chan… Chang…

-Que par de niñas han resultado ser.

-¡No deberías aparecer de repente sabes!


Era una mala costumbre a ojos de Jaejoong, una muy mala costumbre.


-Como sea, Jae se hace tarde ¿Vamos a ir?

-Claro deja que termino de alistarme.



Yoochun había preferido guardar silencio ante esta interesante interacción entre ambos chicos, lucían como un matrimonio viejo y acostumbrado a estar el uno con el otro más que los ‘amiguis’ que Jae insistía eran, claro no era ignorado por nadie que los muchachos tenían una relación especial a la cual simplemente no le daban nombre aún, después de cuatro meses orbitando el uno alrededor del otro tenía que pasar algo… ¿O no? Yoochun a ratos deseaba gritarles que se fueran a conseguir un cuarto de hotel y se decidieran por fin a estar juntos, tanta tensión sexual le estresaba… en especial con el amiguito del otro chico irrumpiendo tan ‘abruptamente’ en su vida de vez en vez.



-Chunnie vuelvo más tarde.

-No te ocupes Jae… tomate TOOOOOOOOOODOOOOO el tiempo posible.


Y con esto ambos habían abandonado el lugar conversando cosas triviales mientras él podía por fin hacer descansar sus regiones vitales y faltas de relajo.



**



-Jaejoong.


Caminaban por una extensa vereda entre las luces de la ciudad, la lluvia intermitente había espantado a muchos transeúntes que se refugiaban en Starbucks o algún lugar de comida rápida esperando que pasase, Jaejoong jamás le había temido a mojarse y de todos modos el paraguas negro que les cubría no dejaría que le sucediera, Changmin caminaba estoico tan lento como había de hacerlo siempre aunque esto se compensaba con sus piernas largas y pasos anchos, la vista fija en la distancia y su otra mano escondida en un bolsillo de la chaqueta.


-¿Mm?


No habían salido palabras de sus labios, la lluvia le atontaba un poco y el frío entumecía la punta de sus dedos que trataba de calentar bajo los guantes, Changmin se había acercado instintivamente a él logrando sonsacar cierto temblor espasmódico que no sabía bien a qué se debía, si al viento o a los nervios.


-Dime algo…- El idioma coreano fluyendo de sus labios con tal gracia que a Jaejoong nunca le pareció más apropiado que en ese momento. Había disminuido un poco la velocidad caminando aún más lento de lo que ya hacía, las personas tras de ellos les había pasado por un lado murmurando algo en inglés con enfado -¿Te agrado?



¿Qué se suponía que respondiera ante tal pregunta? Su corazón latió algo fuerte mientras trataba de articular alguna palabra y todos los clichés de las películas hollywoodenses que aquella tierra amase tanto comenzaban a agolparse en su cabeza.



-Yo… yo…

-Porque tu si me gustas sabes, y solo quería saber si por algún motivo aquella tonta cabecita tuya piensa en algo que no seas tú mismo y…

-Idiota…- Se aferró al brazo del otro escondiéndose tras la bufanda y tratando de parecer tranquilo –Claro que tú… Idiota.


Changmin sonrió satisfecho y le tomó por el brazo un tanto brusco caminando aún más rápido hacia su destino del día, el otro se dejaba hacer sonrojado.


-Me alegra sabes… ¿Entonces estamos juntos ya?


Jaejoong solo podía seguirle la corriente, justo como lo hiciera desde el segundo en que sus ojos se posaron sobre él, por algún extraño motivo aquella curiosa relación que tuviesen ahora tenía nombre y él había pasado a poseer contrato de exclusividad para con el otro.


-Idiota.


Un contrato que sería dulce muy dulce, al menos hasta que se rompiese… un rompimiento amargo, muy amargo.



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