Destinos Forzados - cap. 6

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BUSCANDO OLVIDARTE ME EMBRIAGUE… Y SI, ME HUNDÍ MÁS.


Después de que recibir tal grito, seguido de un portazo Jaejoong decidió ignorar los arranques de histeria de Changmin y comenzó a desempacar.

Ropa…Guardada (dejándole espacio al Chango).

Utensilios de cocina especiales… acomodados.

Libros y laptop Acomodados (gracias a Dios había DOS escritorios)

Porta retratos…

-Ash, por culpa del chango ya no tengo mi portarretratos… salvaje idiota – suspira tomando la amada foto colocándola en otro recuadro – no es lo mismo… pero no quiero que te maltrates
– besó la foto y la acomodó en la mesa de centro.

Terminando de ordenar y limpiar un poco el departamento – si, el piso ya está limpio, lo hace como tic nervioso- tomó una pequeña copa y se la llenó de vino tinto (que se encontró por ahí), tumbándose en el sillón, cerró los ojos…
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     -Mamá… ¿podré aguantar esto? – un sorbo – necesito soportarlo, se que el idiota ese tiene razón, parezco un cobarde, pero ¿cómo te arriesgo? ¿Cómo me arriesgo a perderte? No puedo…

Así pasaron las horas y las copas, terminándose toda la botella el solo decidió irse a dormir.

Arrastrando los pies llegó a la cama, tomando el lado derecho de esta tapándose tan solo un poco con aquella suave sobrecama ah~ que comodidad… y con ese pensamiento cayó en los brazos de Morfeo, buscando consuelo en ese mundo donde nadie es malo y no esta amarro a este destino que tanto esta odiando.

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Horas más tarde, la puerta de aquel departamento se abrió ruidosamente, dejando pasar a ese alto moreno que llevaba todo sobre sí menos su conciencia.

Changmin se quitó los zapatos y tropezando con todo mueble y mesa que se cruzara en su camino llegó a la cocina, estaba totalmente ebrio, no podía dar siquiera dos pasos sin marearse. Changmin no era un mal bebedor, aunque de hecho beber no era su actividad favorita, tenía que hacerlo frente a los clientes y socios de su padre, por ende, sabía cómo evitar hacer escenitas por pasarse con el alcohol. Buscó un poco de agua y unas pastillas que él había acomodado en uno de los cajones, tomando dos se apoyo un poco en la barra y suspiró; enserio estaba mal, solo quería ir a la cama, retirándose a la habitación de dio cuenta que la botella de SU vino FAVORITO estaba vacía en la mesa de la sala, bufó molesto pero demasiado mareado como para ir por ella y quebrársela en la cabeza a Jaejoong decidió esperar hasta mañana.

Caminó apoyándose firmemente (o eso creía él) de las paredes hasta llegar a la su cuarto, donde un chico delgado, de piel blanca y su nuevo dolor de cabeza ya estaba durmiendo tranquilamente y como no si se tomó todo mi vino… maldito ebrio usurpador.

Bufó de nuevo quitándose su ropa quedándose simplemente con su bóxer negro, arrastró los pies hasta la cama y se dejó caer en ella; logró escuchar un quejidito del pelinegro – ommasdh medichaa noo~ - algo así había entendido, termino por recortarse y sin darse cuenta sus rostros habían quedado de frente, pudiendo percibir el delicioso olor del vino tinto…

Estaba ebrio ¿ya lo había aclarado?, y ebrio como estaba se acercó lentamente al rostro dormido de el fantasma Kim, rosando ligeramente sus labios.
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     Aún tiene el sabor… - susurró para inmediatamente apresar aquellos labios en un beso demandante…
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     - Peeegeg QUE?! – grita Jaejoong despertándose, cayendo de la cama junto con las sabanas- ¿QUE PRETENDES?! – grita arrastrando las palabras aun con los efectos del vino.

Changmin bajando de la cama y dándole la vuelta se inclinó un poco, lo levantó fuertemente del brazo quedando ambos mirándose fijamente, uno con mirada seria y turbia; el otro con algo de miedo y si… también turbia.
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     - Tú te tomaste mi vino favorito ¿sabías? – le susurra pegando sus labios a su oído con sus cuerpos solo separados por las sabanas.
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        - Suéltame Changmin… estas ebrio – dice tratando de zafarse.
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        -¿Qué te suelte? – ríe burlonamente haciendo caer toscamente a Jaejoong en la cama.

El moreno observa un poco aquel cuerpo de pies a cabeza enredado entre las sabanas, vio sus confundidos ojos y por ultimo aquellos labios; se inclinó hasta quedar encima del pelinegro quien intento patearlo pero sin mucha fuerza, ya que el alcohol lo debilitaba terriblemente.
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       -  ¿Sabes lo caro que es el vino que te has tomado? Era mi favorito Kim… devuélvemelo – lo besa fuertemente de nuevo, recibiendo una cachetada, que aunque no fue hecha con mucha fuerza, lo había atontado.
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        -   Aléjate, QUITATE!! NO ME TOQUES! – las lagrimas comenzaron a bajar por aquellas enrojecidas mejillas, una a una, formando dos ríos salados que hicieron a Changmin quedarse quieto, sin quitarse de encima.
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           -  Dime, ¿Por qué lloras? ¿por la misma razón que con el portarretratos?  ¿lloras porque te duele, porque no quieres? – comienza a mover sus caderas simulando embestidas. Jaejoong se muerde los labios.
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          - yo tampoco quiero Jaejoong, yo tampoco quiero tener que estar aquí... y menos quiero sentirme así, no sé si es porque estoy ebrio, por el sabor del vino o simplemente... porque pareces ser adictivo, pero no quiero parar...
Aumenta los movimientos escuchando pequeños gemidos de parte del pelinegro, besa su cuello y siente la espalda del otro arquearse, esas manos tratando de separarlo de su cuerpo.
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         - Para… - las lagrimas no se detienen, la impotencia y cierto placer lo hacen sentir minimizado, el tampoco quiere esto…
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          - Deja de llorar, tú dices que pare pero tu cuerpo pide otra cosa, ¿a quién debería hacerle caso ah?, ya no llores, guarda tus lágrimas para mañana, porque te haré mío de tal forma que no podrás pararte…
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      - Maldito…

Jaejoong besa a Changmin mordiéndolo con toda su fuerza, buscando lastimarlo, herirlo como se estaba haciendo a sí mismo, porque él sabía perfectamente que si quisiera hubiera podido quitárselo de encima, pero el problema es que no deseaba hacerlo, también estaba ebrio, él también estaba embriagándose por la sensación y el masculino olor de aquel moreno que le había comenzado a desabrochar la camisa mientras seguía besándolo. Sintió una de sus manos ser guiada por la fuerte de aquel chico sintiendo en ella el bulto que se formaba bajo los bóxer; la mano le guió en el ritmo y la boca ajena ya estaba invadiendo su cuello, sus gemidos eran cada vez mas repetitivos y más fuerte, así como los movimientos de caderas de Changmin.

Shim terminó de desvestirlo dejándolo completamente desnudo, su cuerpo expuesto, sin sabanas que lo cubran ya que estas fueron descartadas hace rato; Sintiendo una mano invasora en su miembro, Jaejoong se aferro a la espalda de Changmin, ambos hincados sobre la cama. El moreno volvió a guiar la mano del pelinegro a su miembro resistiéndose a gemir, ya que las caricias de aquel chico no podían ser más acertadas.

Se tumbaron en la cama, quitándose lo último que quedaba encima de sus cuerpos, volvió a besar a Kim en los labios, siguiendo el recorrido a su cuello, succionando sin dejar marca alguna, bajando suavemente hasta rodear uno de los rozados pesos, lamiendo y mordiendo ligeramente, haciendo suspirar al cuerpo bajo suyo; continuo con el otro y con su húmeda lengua saboreo todo ese torso blanco y suave, como un gato disfruta un plato de leche.

Dejó de acariciar esa parte intima para apretar con sus manos las estrechas caderas de Jaejoong.

-Ahh~ Changmin tranqui aahh – pero no pudo seguir hablando cuando su cuerpo se arqueó por culpa de una lengua husmeando entre sus piernas, sin llegar a tocar su miembro.

- umm~ ¿Deseas que te haga sentir bien con mi boca Jaejoong ah? – dice mientras sigue lamiendo, muslos, cadera, aquella zona peligrosa que es el inicio de ese miembro ansioso por atención.

- tss si vas a hacer algo hazlo Ya! – Jaejoong se remueve aun siendo sujetado por el castaño de las caderas, este, sonriente sube hasta la boca “enemiga” rosando aquel miembro erguido con su torso haciendo gemir entre dientes a Kim.

-¿Por qué no gimes? ¿Vergüenza u Orgullo? – le pregunta en un susurro – Gime Jaejoong – el menor comienza a desvestirlo de manera rápida, alejando las manos de Jaejoong con una sola suyas, definitivamente el efecto del alcohol en ambos era completamente opuesto, el mayor sin fuerza y Shim con la suficiente para desabotonar su pantalón y bajarlo, su pecho aun cubierto por aquella molesta tela se quedó asi, culpa de los aunque débiles, brucos movimientos de Kim.

La cama rechinaba por aquella lucha, Changmin quito le quitó el bóxer dejándolo completamente desnudo de la parte inferior, el miembro erguido de su “obligado sexual” hizo acto de presencia. Shim sonríe, tomando el miembro con la mano izquierda, mientras que con la otra aún sostenía las muñecas del pelinegro.

-Gime Joongie ~ - canturrea, su mano izquierda moviéndose con rapidez sobre aquel miembro. Jaejoong mordía su labio inferior hasta sangrar, el sabor metalico llenando su boca lo exitaba un poco más. No, no era masoquista, pero esa agresividad, ese Changmin lo exitaban de sobre manera, pero no lo aceptaría.
El menor ya cansado de su resistencia besa los labios color rojo con fuerza, compartiendo el sabor a sangre, saliva y vino; no podía controlarse, la suavidad y esponjosidad de aquellos labios lo volvían loco. Jaejoong arqueó su espalda y un líquido blanquecino salió llenando la mano ajena. Shim sonrío, observando su mano dejando escapar una carcajada.

-no te rías idiota! – el sonrojo fue inevitable, Jaejoong quería que se lo tragara la tierra…

- vaya que te gusta la mala vida Jaejoongie ~… pero sabes – besa su cuello y en un susurro le dice – sigo yo de disfrutar.

Los ojos completamente abiertos de Jaejoong observaron asustados como Changmin dirigía su mano a la parte inferior de su cuerpo y no precisamente la que acababa de tomar.
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           - AHHH! – grita sin tapujos Kim después de recibir un dedo humedecido por su propio semen en su entrada – SACALO, MALDITA SEA CHANGMIN SACALO! – lagrimas salen nuevamente, pero esta vez de dolor, inevitables.
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            -Tranquilo… - susurra el menor moviendo, aún sin proponérselo con cuidado su dedo dentro calido del otro quien gimoteaba quedito.
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            - Cha…changmin – Shim siente como su piel se eriza al escuchar su nombre dicho por esa voz, entre un susurro y un gemido…

Profundo…

Ronco…

Suplicante…

Changmin observó fijamente al joven bajo su cuerpo, lleno de sudor… su piel blanca y esos labios rojos…

¿Cómo?...

¿Cómo un hombre podía verse tan… hermoso?

¿Por qué…?

Aquellas preguntas quedaron sin respuesta cuando sintió el cuerpo bajo él mover un poco sus caderas, pidiendo más…

El joven Shim sacó tu dedo rápidamente, tomando desprevenido al cuerpo bajo él.

Y lo hizo… sin contemplación, sabiendo perfectamente que aun no estaba totalmente preparado.

Perforo el interior de Jaejoong con fuerza, tratando con ello olvidarse de esos estúpidos pensamientos. Jaejoong grito nuevamente pero más fuerte, pero al menor no le importaba, se movía.

Rapidamente…

Fuertemente…

Dolorosamente…

Tomando el miembro del mayor, el cual se volvia a levantar, moviendo su mano al ritmo de las envestidas.

Entraba y salía a su antojo hasta que el climax llegó a él. Cansado salió, sin cuidado del interior sangrante del mayor y se tiro a un lado de él.
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             -Cruel… - susurró Jaejoong son lagrimas en los ojos.
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             - Lloras mucho… te dije que te haría lamentar el tomarte mi vino…

Jaejoong le dio la espalda a castaño, guardando silencio. El menor levantó las sabanas y se tapó con ellas, conciliando el sueño.
Estaba cansado y ebrio. Pensar era lo que menos pretendía hacer.



Changmin despertó una hora después, aun siendo con la luz de la luna alumbrando, su acompañante seguía en la misma posición de antes, aparentemente dormido. El menor recorrió su figura con la mirada, percatándose de una mancha inusual en aquella sabana. Con cuidado acercó su mano a la zona oscura, dándose cuenta que era una mancha de sangre, asustado, tomó la sabana y destapó a Jaejoong, quien se removió incomodo y somnoliento.

Un hilo de sangre corría desde la entrada de Jaejoong, pasando por su trasero. Shim se movió apurado al baño buscando su botiquín de primeros auxilios.

Ya no estaba ebrio… se le había pasado la mano.
Jaejoong estaba demasiado cansado como para tratar de salir de su estado semi dormido, solo sentía en lejanamente movimiento y algunos ruidos.

El menor saco un pañuelo húmedo y un pequeño algodón con algo de pomada, con cuidado, sin despertar a Kim, limpio el hilo de sangre suavemente con el pañuelo humeno y luego colocó la pomada con ayuda del algodón. Estaba completamente inflamada, prácticamente había partido en dos al pelinegro y se arrepentía.

Aunque su mayor problema no era ese…

Lo que más preocupaba Shim Changmin, es que se arrepentía de averse pasado de la raya…

Pero no se arrepentía de haberse acostado con un tipo…

Kim Jaejoong… su prometido a la fuerza.

1 comentarios:

  1. pameonigiri4/29/2014

    OMG!!! A CHANGMIN YA LE GUSTA KIM!!! ESTA GENIAL!!

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