Business Affairs - Cap. 9

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“Si te hace sentir mejor, apuesto a que podría llevarte a mi escritorio y darte un buen sexo. - Ofreció Yoochun con una sonrisa.”

La mañana de Yunho transcurrió en un montón de papeleo y llamadas telefónicas, ya que contrariamente a la impresión que Yoochun daba a menudo, ellos tenían un montón de trabajo. A él le gustaba estar ocupado, así mantenía su mente libre de cosas. Jaejoong, sensuales labios, sexo oral por debajo de la mesa. Sí, ese tipo de cosas.

La hora del almuerzo llegó, pero él decidió trabajar en su hora libre. Tenía que prepararse para una presentación importante para la próxima conferencia, y él sólo tenía la mitad del trabajo hecho. Si se saltaba el almuerzo, probablemente podría conseguir terminarlo.

Pero sus planes se toparon con un problema llamado Kim Jaejoong.

- ¿No vas a comer? - Le preguntó su secretario y, como un hábito, cerró la puerta tras él.

Yunho negó con la cabeza. - Tengo que terminar este trabajo.

- Vas a trabajar mejor si te tomas un descanso. - Respondió Jaejoong. - Deja que tu mente descanse un poco.

Yunho se encogió de hombros. - Voy a estar bien.

Jaejoong se encaramó en el escritorio de Yunho y se dio la vuelta, sus piernas formando un ángulo de noventa grados. - Insisto - Dijo casi ronroneando. Una expresión de pánico se formó en el rostro de Yunho mientras observaba a Jae moviendo varias pilas de archivos.

Pero cuando Jaejoong agarró la corbata de Yunho corriéndose más adelante y juntando sus labios, Yunho pensó al diablo los archivos.

Yunho ahuecó las mejillas de Jaejoong y se inclinó hacia arriba, profundizando el beso en la boca de su secretario. Jaejoong miraba con admiración recostándose sobre sus codos. Yunho no tuvo más remedio que ponerse de pie para mantener sus labios conectados terminando entre las piernas abiertas de Jae, con las manos sobre el borde del escritorio.

- ¿Qué me estás haciendo? - Preguntó Yunho superficialmente cuando se separaron para recobrar el aliento. Jaejoong inclinó su cabeza hacia atrás y los labios de Yunho cayeron en la tentación de marcar la piel, morder y pellizcar cada centímetro a su alcance.

- Enseñándote cómo vivir. - Respondió Jaejoong sin soltar a la corbata de Yunho. Atrapó los labios de Yunho en otro beso ardiente mientras empezaba a deshacerse de su camisa, descubriéndose los hombros.

Yunho gimió en el beso, sus manos volaron a las caderas de Jaejoong. Sus pulgares dibujaron círculos sobre la piel suave, y antes de que pudiera evitarlo, sus manos viajaban al pecho y luego hacia sus pezones.

- Yunho. - Suspiró Jaejoong. Un gemido deslizándose por sus labios mientras Yunho pellizcaba su pezón derecho retorciéndolo con fuerza. Maldijo al aire cuando la boca de Yunho se cerró en su otro pezón, tirando de él con los dientes y mordisqueando juguetonamente. Jaejoong arqueaba su espalda con cada toque de Yunho, manteniendo sus ojos cerrados.

- Dios, Jae, deberías ser ilegal. - Murmuró Yunho mientras desabrochaba el pantalón de su secretario. Jaejoong levantó las caderas de la mesa y Yunho sacó sus pantalones, su propio miembro en crecimiento se apretaba con los pantalones dolorosamente. Sus manos se movieron hacia abajo, acariciando sus muslos y luego se movieron hacia sus nalgas. Jaejoong se retorció y soltó un sonido bajo.

Yunho no perdió tiempo en tirar de los calzoncillos de Jae, se deleitaba con el sonido que había conseguido cuando sus dedos apenas rozaron la punta del miembro de Jaejoong. Jaejoong movió sus caderas, y cuando Yunho cerró su mano alrededor de la base de su miembro, se desplomó de nuevo sobre el escritorio, derribando el sostenedor de la pluma y el borde del teclado clavándose en su hombro. Yunho miró las líneas de letras al azar que se escribían en la pantalla del ordenador, pero cuando los gemidos de Jaejoong llenaron la oficina mientras Yunho lo masturbaba, no pudo no prestarles atención.

- Yunho - Jadeó Jaejoong. - Detente.

Yunho apretó con más fuerza. - ¿Por qué? ¿No es esto lo que quieres?

- No - Dijo Jaejoong. - Quiero más.

Yunho levantó una ceja divertidamente. - ¿El acuerdo no era satisfacerme a mí? ¿Y ahora tú estás pidiendo cosas?

- Es para tu beneficio. - Argumentó Jaejoong, esforzándose por no empujar la mano de Yunho. Aunque eso se hizo difícil cuando una parte de esa mano se sumergió muy cerca de su bolas.

- ¿Entonces cómo?

- ¿Prefieres masturbarme? - Logró decir Jaejoong entre maullidos. - ¿O penetrarme?

- Buen punto. - Susurró Yunho, y antes de que Jaejoong pudiera reaccionar, las manos de Yunho se movieron encontrando su entrada y arrastrando un dedo en ella.

Jaejoong gimió ante la intrusión, sus músculos débilmente protestando contra los dedos secos de Yunho. - Mierda.

- Estoy recién empezando. - Respondió Yunho con una sonrisa mientras su dedo entraba y salía de aquella profundidad. Los muslos de Jaejoong temblaban mientras se agarraba los tobillos.

- Por favor - Gimió, echando la cabeza hacia un lado.

- Oh, Dios. - Murmuró Yunho, inclinándose hacia delante para presionar sus labios contra los de Jae. Su boca estaba sucia y húmeda y la boca de Jaejoong estaba permanentemente abierta por los gemidos. Yunho deslizó otro dedo en el apretado calor.

- Apúrate. - Le dijo Jaejoong entrecortadamente: - Tienes una reunión en cuarenta minutos.

Yunho resopló. - Tiempo de sobra, relájate. - Respondió, uniéndose un tercer dedo a los otros dos. Jaejoong dio un suspiro tembloroso, moviéndose sobre el escritorio en un desesperado intento de hacer que los dedos de Yunho llegaran más profundo.

- Es suficiente, por favor, solo hazlo. - Le rogó Jaejoong. Los dedos de Yunho lo estaban llevando a la locura.

Un escalofrío recorrió la espalda de Yunho, pura lujuria pulsando a través de sus venas. Nunca había estado tan desesperado por hacerle esto a nadie, pero ahora, su boca se secaba ante la idea de penetrar a Jaejoong, fuerte y rápido contra el escritorio. No pudo evitar preguntarse cómo sonaría cuando su secretario gritara su nombre.

- Jesucristo. - Susurró Yunho. Dio un paso atrás de la mesa de trabajo, y Jaejoong se quejó cuando los dedos de Yunho lo dejaron. Miró con ojos nebulosos cómo Yunho se quitaba la camisa, dejando la corbata colgando de su cuello, y luego su pantalones, cayendo junto a sus pies. Jaejoong se humedeció los labios involuntariamente cuando los bóxers de Yunho se deslizaron por sus caderas, y luego antes de que pudiera pensar “mierda, el estereotipos sobre los asiáticos y los penes pequeños no es cierto en absoluto”, el cuerpo de Yunho estaba contra el suyo de nuevo.

Las manos de Yunho estaban por todas partes, se deslizaban hacia arriba por el pecho y jugaban con sus pezones, luego contra su trasero, masajeándolo, y con su boca trazando un camino a lo largo de su mandíbula, por debajo de su cuello, a través de sus clavículas y las puntas de sus dedos hundiéndose en sus caderas. Jaejoong sólo podía aferrarse a la espalda de Yunho cuando los sentimientos alcanzaron sus sentidos, todo su mundo se redujo a la piel de Yunho rozando la suya.

- Por favor, por favor, mierda. - Maulló poniendo sus tobillos alrededor de la cintura de Yunho, los talones clavados en su espalda. Su erección rozó contra la de Yunho y su jefe gimió, apretando las manos en sus caderas. Jaejoong se apoyó sobre los codos de nuevo, jugando con la corbata de Yunho y repartiendo besos por su hombro y bajando poco a poco, hacia sus pezones.

- Eres malo para mí. - Susurró Yunho. Puso su cuerpo más cerca al trasero de Jaejoong mientras frotaba la cabeza de su pene contra el agujero del mayor. - Yo era un buen hombre antes de conocerte.

- No te estoy obligando a nada. - Argumentó Jaejoong, pero sus acciones parecían demostrar lo contrario mientras se acercaba más al cuerpo de Yunho.

Yunho se rio, bajo y gutural. - No, supongo que no lo haces. - Entonces se movió hacia delante de una sola vez.

Jaejoong gimió y sus brazos se soltaron de la espalda de Yunho, cayendo todo su cuerpo sobre su espalda. Lápices y lo que parecía una grapadora se clavaron en sus hombros, pero Jae estaba demasiado distraído por Yunho como para ponerles atención. Los labios de Yunho estaban contra su oído, su aliento caliente contra el lóbulo de Jae jadeando. Estaba inmóvil y dentro de Jaejoong.

- Nnh, Yunho… - Dijo Jaejoong, sus ojos cerrados. - Muévete, muévete.

Yunho se deslizó y luego empujó de nuevo hacia adelante. Jaejoong gimió. El sexo seco no era precisamente cómodo. Pero tampoco era exactamente virgen, además la mano bombeando sobre su pene era lo suficiente para equilibrar.

- Mierda, eres tan… Mierda. - Maldijo Yunho. No podía controlar sus embestidas que comenzaron a ser más rápidas, el sonido de sus pieles chocando llenaba toda su oficina. Las manos de Jae escarbaron en su espalda por un momento antes de que le clavara sus uñas en la piel. Yunho silbó y estrelló su miembro más fuerte, deleitándose con el gemido que obtuvo como respuesta.

- Aah... hhn, Yunho… Con más fuerza, oh Dios...

Yunho gruñó, el sonido enviando emociones a través de Jaejoong. El computador emitió un pitido cuando Jaejoong goleó la parte superior del teclado, pero a Yunho no le importaba si se ha eliminaban todos los archivos en su disco duro en ese momento. Él agarró la cintura de Jae y le dio la vuelta.

- ¿Qué mier… Oh...

La protesta de Jaejoong fue cortada cuando Yunho le tomó sus manos y rodillas antes de entrar de nuevo en él. El nuevo ángulo hacía que su miembro llegara más profundo. Jaejoong maldijo, sus brazos temblaban mientras luchaba por mantenerse. Yunho golpeó una de las nalgas de Jae, acariciando la piel mientras que la otra mano recorría toda la espalda de Jaejoong.

- Y-Yunho, oh... haah. - Jadeó Jaejoong, arqueando la espalda cuando Yunho dio una palmada en su trasero de nuevo.

- Mierda - Gimió Yunho, mirando con asombro cómo su miembro desaparecía en las profundidades de Jae. Empujó sus caderas hacia delante más rápido, y los gemidos de Jaejoong se intensificaron. - Eres tan estrecho.

Jaejoong sonrió y apretó los músculos alrededor del miembro de Yunho. Un grito ininteligible dejó los labios de Yunho y cayó hacia delante, el pecho rozó contra la espalda sudorosa de Jaejoong.

- ¿Estás tratando de matarme? - Le preguntó en voz baja mientras se retiraba y reanudaba su empuje, más rápido, más fuerte, tratando de que Jaejoong sintiera la mitad del placer que él estaba sintiendo. Sus manos se aferraron a las caderas de Jaejoong lo suficiente fuerte para dejar moretones y luego se deslizó hacia abajo, masajeando sus nalgas.

- Mierda, mierda, mierda. - Dijo Jaejoong, empujando hacia atrás contra el miembro de Yunho. Su rostro apretado contra el escritorio y no le importó tener un clip impregnado en su frente.

Yunho se alejó de las nalgas de Jaejoong, ignorando la desesperada súplica del mayor. Observó el agujero de Jaejoong abrirse y cerrarse. - ¡Yunho, no pares!

Yunho cedió, entrando de nuevo en el cuerpo de Jae y haciendo una nota mental para burlarse de su secretario la próxima vez.

Mierda, ¿ya estoy pensando en la próxima vez? Ni siquiera debió haber ocurrido una primera vez. Esto es engaño, esto está mal, esto es...

- Mierda, Yunho, justo ahí, ¡oh!

Un espasmo recorrió el cuerpo de Jaejoong cuando Yunho golpeó su próstata. Sus rodillas temblaban mientras embestía dentro y fuera el flexible cuerpo de Jae.

- Yunho, Yunho, oh, dios, me vengo, ¡NNG! - Ronroneó Jaejoong, haciendo que sus muslos temblaran.

- Vamos, Jaejoong. - Susurró Yunho, inclinándose hasta que sus dientes estaban contra su oreja. - Solo vente y ya.

Con eso, Jaejoong se vino gritando el nombre de Yunho y lanzando salpicaduras de líquido blanco contra el escritorio, manchando los papeles y el teclado. Yunho maldijo entre dientes cuando los músculos de Jae se contrajeron casi dolorosamente y lo hicieron llegar casi al final.

Empujó débilmente unas cuantas veces más antes de retirarse y colapsar en su silla de oficina, mirando con los ojos entrecerrados cómo un rastro de su semen se deslizaba hacia abajo por la parte interna del muslo de Jaejoong.

No tenía ni idea de qué decir. “Maldita sea, eres excelente” O tal vez, “Mierda, acabo de engañar a mi esposa” O, "¡Fuera de mi oficina!", o “¿Vamos por una segunda vuelta?”

A medida que sus ojos pasaron sobre los escombros de su oficina, se conformó con decir - Sabes que tienes que limpiar esto, ¿verdad?
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Changmin caminó hacia su escritorio, oyó el inconfundible sonido de sexo proveniente de la oficina de Yunho, y se dio la vuelta poniendo un cartel en la puerta del departamento que decía: “Problemas eléctricos. Peligro, no entre”. Una vez hecho eso, se dirigió por el pasillo hasta el departamento de Yoochun.

Cuando entró, algunos de los trabajadores que lo conocían lo saludaron con la mano y él les devolvió el saludo. No se molestó en llamar a la puerta del despacho de Yoochun, solo la abrió y entró como si fuera su oficina.

- ¿Minnie? ¿Qué haces aquí? - Preguntó Yoochun sorprendido.

- El Yunjae está teniendo sexo. - Dijo sin rodeos. - Es un poco difícil trabajar con “¡Oh, Yunho! ¡Más duro, más profundo!

Yoochun movió sus cejas. - ¿Te da malos pensamientos acerca de Yunho?

Changmin rodó los ojos y se acomodó en la silla frente a la mesa de Yoochun. - Totalmente. Estoy tan celoso.

- Si te hace sentir mejor, apuesto a que podría llevarte a mi escritorio y darte un buen sexo. - Ofreció Yoochun con una sonrisa.

- Oh jaja, sí, eso sería genial.- Dijo Changmin secamente. - Por favor, Yoochun, He estado fantaseando con tu miembro grueso y atractivo por mucho tiempo.

La sonrisa de Yoochun se convirtió en una mueca mientras se inclinaba sobre la mesa, con los labios a pulgadas de los de Changmin. - Dame un beso y veamos a dónde llega.

Changmin levantó una ceja. - ¿Es otro truco?

Yoochun tomó la mejilla de Changmin, y se acercó más. Changmin sentía los labios de Yoochun muy cerca, casi rozando contra los suyos y su aliento atrapado en su garganta.

- No. - Susurró Yoochun, su aliento soplando en la boca de Changmin. Las manos de Changmin apretaban el apoyabrazos de la silla. Inclinó la cabeza, esperando los labios de Yoochun para besarlo.

El espacio entre sus labios no se acortó​​ y luego Yoochun se apartó, riéndose.

- ¡A la mierda! - Gritó Changmin poniéndose en pie. - Prefiero escuchar a Jaejoong gimiendo que tener que lidiar con esto.



- ¡Yo también te amo! -Gritó Yoochun mientras Changmin cerraba la puerta detrás de él.

5 comentarios:

  1. El Yunjae está teniendo sexo. - Dijo sin rodeos. - Es un poco difícil trabajar con “¡Oh, Yunho! ¡Más duro, más profundo! XDDDDDDDDDD
    Pinshi Changmin XDDDD
    El YooMin de este fic es lo máximo <3
    gracias por traducirlo ;_;

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Yunho que esperas para decirle a tu esposa que eres gay, dejar todo y vivir la vida loca con Jae.....................

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  4. Yunho ya deja de una buena ves a tu mujer y se feliz con Jae y vivan la vida loca
    Gracias

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  5. Dios que buen lemon!! Pinche yunjae nada más hacen babear a una xDD y que onda con el yoomin??? Que yoochun ya besé a changmin por dios!!!

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