Síndrome Psicótico Leve

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Titulo: Síndrome Psicótico Leve
Autor: TokiEd
Pareja: MinSu
Género: AU/ Angst-Hurt
Extensión: OneShot
Advertencia: Muerte, ausencia de un personaje por accidente.
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Una soga gruesa colgando de techo, moviéndose como la cola de un reloj antiguo, y sus ojos cristalinos seguían aquel movimiento.

Debajo la soga, yacía una silla, una de las tantas que formaban parte de su lujoso living.

Sube a la silla.

Alguno de los honorables hombres, según las películas que veía, vestía su mejor traje para luego suicidarse. En cambio él, lucía su pijama.

Procede a colgar aquella gruesa soga alrededor de su cuello.

Mira la hora por última vez. 11:58 am.

Suena el timbre.

_¿Hola? ¿Hay alguien ahí?_

Se escucha de fondo, detrás de la puerta de entrada.

Se frustra y con cuidado quita la soga de su cuello, y de un salto baja de la silla.

Abre la puerta.

_Buen día._

Un muchacho de apariencia muy masculina, de labios gruesos y pequeños ojos penetrantes, de piel en tono miel, yacía del otro lado de la habitación.

Junsu no responde, sólo queda mirando al desconocido.

_ Me llamo Shim Changmin, soy nuevo aquí, y he notado que su correspondencia no ha sido recogida en días y quería…_

Aquel extraño había dirigido su mirada dentro del apartamento y divisó la soga colgando del techo.

_…Si quieres podemos hablar…_

_No gracias._

La puerta se cerró en el rostro del nuevo vecino.

Nuevamente se encontraba sobre la silla, colocando la cuerda al cuello.

“…Tres, dos…”

Timbre nuevamente.

Aplazaría aquella acción, tan solo un instante, sólo para saber quién era el que interrumpía, por segunda vez su intento de suicidio.

Olvidó que tenía la cuerda al cuello, por estar hundido en sus pensamientos.

Quiso bajar y al estar atado  al techo, tambaleó y la silla se escapó de sus pies.

El peso de su cuerpo hizo que la soga se ajuste aun más a sus arterias, y sus pies hacían un sinfín de movimientos para poder atraer a sí, la impertinente silla.

Su cara quedó roja.

Sus ojos estaban quedando en blanco.

Sus uñas rasguñaban su cuello.

Siempre se consideró un bueno para nada y eso fue lo que en esa ocasión, lo salvó. No era bueno haciendo nudos, por lo cual éste, se desarmó; cayó al suelo cuan saco de huesos.

Con la poca fuerza que tenía en sus manos, se aflojó la soga.

Timbre otra vez.

Abre la puerta con total naturalidad.

_... Hablemos un rato, y luego decides si quieres seguir intentándolo. _

                                                         *

_Yah ¡No aceleres! No llegamos tarde, Junsu ah._

_Pero es mejor llegar temprano, Jae, y tener presencia._

_ ¡Baja la velocidad! No estamos en autopista._

Junsu no había visto que próximo a ellos, el semáforo estaba en amarillo a centésimas de quedar en rojo.

Frenó. Pero un camión los envistió y sólo Junsu quedó con vida, sin heridas graves.

Lo dieron de alta en tan sólo tres días.

                La claridad de la mañana se colaba dentro de su habitación. La luz quemaba sus ojos aún estando cerrados. Despertó.

_Tks._

Junsu odiaba tener aquel sueño.

_Hoy te toca hacer el desayuno Junsu ah._

_ ¿Ah?_

De un salto se sienta en su cama y su hyung se encontraba de brazos cruzados, apoyado sobre el marco de la puerta de su habitación.

Una amplia sonrisa se dibuja sobre los labios del menor, y así, se despega de la cama para hacer el desayuno tan y cómo el mayor lo exigió.

_Por lo que veo, hoy también tienes el día libre._

_Muy raros días coincidimos, hyung._

_Así es, aun que más tarde debo irme, tengo una cita._

Junsu coloca las tazas sobre la mesa que se encontraba en el living, más dos tostadas ya hechas que venían en un paquete de compras.

_ ¿Es una persona atractiva al menos?_

_Ajaaam._

Una mañana hermosa, cómo pocas junto a su hyung Kim JaeJoong.

                                                        *

Ya eran las 15:38 pm y Jae ya no se encontraba allí.

Suena su celular:
“Debes supervisar el proyecto antes de darle cierre y entregarlo definitivamente. [Yoochun]”
Responde:
“Está bien, pasa por mi apartamento.”

Después de la visita de su compañero y la entrega de los papeles del proyecto de su empresa, sonó el timbre.

_ ¡Changmin!_

_Que bueno es no verte colgado del techo._

Changmin y su humor negro. Cada vez que lo visitaba, hacía aquel comentario.

Entró al departamento. Ambos eran amigos desde que éste prácticamente salvó su vida.

_Haz unos té, Junsu ah._

_Está bien._

No era la primera vez que recorría la sala de estar, pero si fue la primera vez, que se dio cuenta que Junsu tenía una pecera y el él, un pez dorado muerto.

_No sabía que tenías un compañero._

Musita Changmin empujando al pez con uno de sus índices

_Es mi mejo amigo._

_... Recuérdame no querer ser tu mejor amigo._

Evidentemente había un mal entendido, Junsu pensó que se refería a Jae.

Changmin y Junsu pasaron toda la tarde hablando de futbol, de jugadores coreanos y japoneses, entre ellos Honda. Más tarde el más alto ayudó a limpiar la cocina, debido a que el dueño de casa era desprolijo.

_ ¿Junsu?_

Changmin lo buscó por el apartamento y lo encontró gracias a un sonido familiar: El sonido de una maquina de cocer.

_ ¿Qué estás haciendo?_

Entra a la habitación. El mayor se encontraba sentado y sumamente concentrado, uniendo telas de colores con la aguja de la maquina.

_Un disfraz._

_ ¿Un disfraz? ¿Para qué?_

_Para un evento._

_ ¿Sabes que cocer es para mujer?_

Junsu no responde y sigue trabajando.

_ ¿Disfraz de héroe?_

_Si, uno que cree._

Changmin queda mirando unos minutos más, mientras su mayor trabajaba y luego se retiró.

                                                         *
Un nuevo día comenzaba y él aun no terminaba con su obligación: repasar el papeleo del proyecto de la empresa que debía presentar en el corriente día.

Lo había olvidado.

Viajó en taxi hasta su trabajo hasta su trabajo, luego subió al piso número once con el ascensor y cuando las hojas de acero se abrieron allí se encontraba la preocupada expresión de Yoochun frente a él.

_ ¿Has visto todo?_

_Todo._

Junsu pone el sobre de papel madera sobre las manos de su compañero.

_ ¿Y qué piensas?_

_Hay fallas, pero hay que ver si el jefe nos da el ok._

_ ¿Por qué no lo corregiste?_

_Son cálculos complejos y para corregirlos necesitamos rehacer todo el proyecto._

De fondo se escuchó la voz del jefe llamándolos para que ingresaran a su oficina.

El rango de poder no se diferenciaba en aquella empresa, debido a que todos vestían iguales, con sus pantalones de vestir, su camisa, corbata y un saco oscuro y ajustado.

Pasaron horas discutiendo dentro de la oficina, a pesar de las fallas, el jefe parecía contento con la resolución del proyecto.

Salen de la oficina.

Yoochun se despide y se retira.

El reloj de la muñeca de Junsu, marcaba que faltaban tres minutos para el mediodía. Aún era temprano y para mantenerse despierto, decidió bajar las escaleras con tranquilidad. Escuchó que alguien bajaba las escaleras por delante suyo, así que apresuró los pasos.

¿Yoochun?

No.

¿¡Changmin?!

_ ¿¡Changmin?!_

Aquella persona se detiene y se voltea.

_ ¿Junsu?_

_ ¿Qué haces aquí?_

Junsu podía ver que su menor vestía con ropa cómoda. ¿En un edificio empresarial?

_Vine a regar mis flores._

_ ¿Ah?_

¿Qué lógica tenía eso?

_Es mi jardín secreto, ¿Quieres verlo?_

_... Está bien._

Lo siguió, aun que desconfiado y extrañado. ¿En verdad un jardín en un edificio empresarial?

Abre la puerta que daba a uno de los balcones del edificio y para su sorpresa, habían mesetas amplias con flores de colores, mucho verde, incluso árboles pequeños.

_Todo esto, ¿Lo has hecho tú?_

_Si, es mi cable a tierra._

_Ya veo._

_ ¿Tú qué haces aquí, Junsu?_

_Aquí trabajo._

_ ¿En verdad?_

_ ¿De qué trabajas Changmin? Jamás te lo he preguntado._

_Soy un asesinó secreto de la CIA._

Junsu frunce el ceño y lo mira desconcertado. Changmin empieza a carcajear.

_Eres tan serio, bobo hyung. Mejor vamos a casa, tengo planes para hoy._

Apoya una de sus manos por uno de los hombros del uniformado y le da un suave empujón. Junsu relajó su ceño y comenzó a reír.

_Pero en verdad, soy un asesino secreto de la CIA._

                                                           *

Llegaron al apartamento y Changmin le ordenó que se vestiera con lo que sea que haya cocido la noche anterior.

Junsu se vistió con el disfraz, y se miraba al espejo. El bóxer rojo resaltaba aún más sus naglas, el apretado mameluco color naranja, hacía más oscura su piel y las botas industriales hacían que aquel disfraz sea aun más bizarro de lo pensado.

El timbre suena.

_ ¿Batman? _

_ ¿Batman? ¿Cómo sabes? ¿Me lees la mente?_

_Ya lo habían inventado antes, bobo._

Changmin se veía gracioso con aquel disfraz, su nariz superaba el límite de lo que la mascara permitía.

_ ¿Qué quieres hacer Changmin?_

_Salvar la ciudad a tu lado._

Sus mejillas ardieron.

Junsu no había dormido, pero no pensaba en su cansancio, debido a que su compañero lo distraía.

Con una careta de delfín saludaba a quienes pasaban por allí, al igual que su menor. Aseguraban a los ciudadanos que circulaban por allí, de que no estaban locos y que estaban para garantizar su seguridad. Algunas personas corrían del espanto y otros se reían, siguiendo su curso.

Junsu miró su reloj. 22:45 pm.

_Es hora de ir a casa, amigo._

Ambos se fueron a un almacén de 24 hs, para conseguir algo qué cenar. Junsu pagó. Changmin había olvidado su billetera.

Pasaron un par de horas más y sus estómagos ya estaban llenos.

A Changmin le urgió usar el baño.

Los ojos de Junsu estaban exhaustos y ya deseaba ir a dormir.
Cerró sus ojos.

Los abrió al escuchar un zumbido. Frente a sus ojos revoloteaba una libélula.

Changmin sale del baño.

_ ¿Qué sucede Junsu? ¿Por qué esa cara?_

_...Hay un bicho… en mi cara…_

_ ¿Ah?_

_Una libélula, bobo… ¿No lo ves?_

Changmin cambia la expresión de su rostro, tornándose serio.

_Junsu, no hay nada allí._

                                                           *

Changmin insistió a Junsu durante varios días, asistir a un doctor psiquiatra.

Junsu finalmente accedió.

_Kim Jun Soo._

Changmin y Junsu ingresan al consultorio al ser llamado, desde dentro del profesional.

Ambos se sientan del otro lado del escritorio donde yacía sentado el doctor.

_ ¿Qué lo trae por aquí, Jun Soo?_

_El ve libélulas._

_Tks, Changmin ¿Me dejas hablar?_

_Lo siento._

_Tengo alucinaciones, doctor._

_Ya veo._

El doctor empieza a escribir, para luego sellar al terminar de firmar la receta médica. Extiende su mano para ceder dicho papel.

_Debes tomar estas pastillas, y en la semana me vuelves a ver._

_Doctor Jung… ¿Sólo esto? ¿No me dirá a qué se debe?_

_Tienes todos los síntomas, se llama síndrome psicótico leve. Ver y escuchar cosas que no están._

Changmin mira seriamente al doctor y luego a la placa que llevaba puesto en el lado izquierdo del pecho.

_Mire, Jung Yunho, no acepto que trate a mi amigo con drogas._

_Calla Changmin._

_Pero…_

_Tu me trajiste aquí, así que calla._

El doctor miró fijo a Junsu.

_Si no te haces tratar, esto puede empeorar._

_Muchas gracias doctor._

Junsu realiza una venía y se retira del consultorio. Changmin lo sigue por detrás.

_No tomarás esas drogas ¿Verdad?_

_Si, lo haré._

_No debes._

Junsu se voltea con furia hacia el ajeno.

_ Tú eras el que insistió en venir, así que ahora haré lo que debo._

_Si lo tomas… ¡Te juro que no volverás a verme!_

_ ¿Qué?_

_En toda esta semana no me verás ni un solo cabello._

Junsu no entendía tan conversación extrema de parte del menor.

_Muy bien, desaparece._


                                                           *


Horas y días sin Changmin.

Sedado en la cama por las fuertes pastillas. Sufriendo en silencio la soledad.

¿Dónde estaba Jae?

La caja de la droga recetada tenía cinco tablas, en cada tabla había una pastilla.

Faltaban dos días para regresar a visitar al doctor Jung YunHo, y Changmin volvía a aparecer. Golpeando la puerta con sus nudillos para que Junsu abriera.

_ ¡Junsu ah!_

_ ¡Aún no pasó una semana! ¡Vete!_

_Junsu ah, abre, te extraño._

Junsu moría de ganas por abrir.

_ Aún no termino mis drogas._

_Claro que sí._

                                                            *

Durante aquellos dos días no abrió la puerta.

Changmin lo molestó detrás de la puerta durante aquellas cuarenta y ocho horas.

Changmin prometió acompañar a Junsu nuevamente al consultorio, pero este último pidió que no ingresara a la oficina con él, que esperara fuera.

Changmin accedió.

Junsu se sienta frente al doctor.

_ Jun Soo ¿Cómo te fue la semana? ¿Alguna alucinación?_

_Ninguna libélula, doctor._

_Olvidé decirte que la caja sólo trae cinco comprimidos._

_No se preocupe, doctor._

_ ¿En esos dos días que no los tomaste, no habían alucinaciones?_

_No, doctor._

El doctor dejó escapar una gran bocanada de aliento.

_Jun Soo, necesito que veas algo._

_Si, doctor._

_Yo grabo mis consultas con una cámara que se encuentra por sobre la puerta de la entrada a mi oficina y tengo el video de tu primera consulta._

Junsu no entendía muy bien a qué iba el doctor, pero aún así, se asomó a la pantalla de la notbook de éste.



“_ ¿Qué es lo que te trae aquí, Jun Soo?_
_Tks, Changmin, ¿Me dejas hablar?_ Pausa _Tengo alucinaciones, doctor._
_Ya veo._” […]

“_Calla Changmin_ Pausa_ Tú me trajiste aquí, así que calla._
_Si no te haces tratar, esto puede que empeore._
_Muchas gracias, doctor._”



En aquel video, al lado de Junsu, no había nadie.

_Tengo entendido que sufriste un accidente y que allí perdiste a un ser querido; quizás estas alucinaciones, son la manera de que tu inconsciente y tu consiente crearon para protegerte de una fuerte depresión._

Junsu miraba fijo la pantalla, veía repetirse una y otra vez aquel video.

Changmin no estaba.



Ni JaeJoong, ni Changmin hacían el té.

¿U asesino secreto de la CIA?

¿Qué loco se disfrazaría de héroe y saldría a la calle? Las personas estaban en su sano juicio para reírse e incluso huír. Ahora lo entendía. Huían y se reían de él, sólo de él.

Changmin no pagó la cena, ¡Claro! Si no existía.

Los cinco días que tomó las pastillas, Changmin no había aparecido.

_ ¿Junsu ah?_

Ahí estaba su alucinación más grande, parada, esperando por él.

Junsu lo miro y sin responder, siguió caminando hasta salir del lugar.

4 comentarios:

  1. ¡Wow! Me gusto mucho, ojalá e hicieras un mini serial de este one shot, super catastrófico y así XDDD Adoro el MinSu <3

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  2. Como me encantan las historias que tocan temas mentales. Tengo una fascinación por eso, sumándole MinSu, pues...

    Con la parte final, me hizo recordar todo lo que "vivió" con Changmin, y pensar que todo era producto de su mente, hizo a mi corazón doler. Sobretodo, en la parte de Jaejoong.

    Me hizo preguntar, ¿realmente Jaejoong existió? Porque, bueno, ya nada se tiene asegurado.

    Gracias, de verdad, MUCHAS GRACIAS por escribir algo así<3

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  3. Oh por dios Changmin una alucinación? dios pobre Junsu, me hubiera gustado que durara más, muchas gracias ^^

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