Love is a Force of Nature.Cap 5

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“Ojos de Cazador”

Creo conocer en tu mirar
Lo que a otros puede complicar…
[Báilame, Sin instrumento alguno]

“Buenas noches” Yoochun lo saludó amablemente. Junsu ni siquiera se molestó en voltear a mirarlo y continuó caminando en dirección a la salida.
“¿A dónde crees que vas?” rápidamente se acercó a él y lo tomó del brazo, pero Junsu le hizo el quite violentamente, mirándolo con una expresión llena de odio
“Necesito aire. Si me vida va ser un infierno, lo menos que podrían hacer es dejarme salir un rato” masculló
“No puedo dejarte salir, el señor Jaejoong no lo ha ordenado”
“¡A ESE PSICOPATA NO ME LO NOMBRES!” bramó, lanzando un puñetazo a la pared.
“N-No tienes idea…de lo que me hizo…”
“De hecho, estoy enterado… yo fui el encargado de sanar tus heridas” le contestó mecánicamente, desviando la mirada
“¡NO, NO SABES!” volvió a exclamar y Yoochun finalmente alzó la vista para mirarlo. Tenía un aspecto completamente deteriorado, sus ojos estaban a punto de estallar en sangrientas lágrimas y su cuerpo parecía temblar…pero de alguna manera él sacaba fuerzas y se mantenía fuerte.
“Ese tal Jaejoong…está enfermo, completamente enfermo. Porque definitivamente una persona que está en su sano juicio no te dice que le gustas y luego abusa de ti y trata de matarte…” su tono era áspero, cargado de ira y de dolor, y Yoochun no pudo evitar sentir lastima por el chico…
“Jaejoong es distinto a los demás” lanzó un suspiro y Junsu arqueó una ceja, su rostro adquiriendo una expresión de curiosidad
“Él tiene una obsesión por la sangre. Podrás pensar que es algo normal, por su condición de vampiro, pero te aseguro que no lo es…porque un vampiro sólo bebe sangre para sobrevivir. Jaejoong disfruta viendo a la gente sangrar…disfruta haciendo cortes y despellejando cuerpos, así como también disfruta escuchar los gritos de sus victimas. No sé si siempre habrá sido así…pero en todos estos años que llevo trabajado para él jamás lo he visto cambiar. Claro que no siempre se comporta de esa manera, es más que nada cuando cae la fecha 13. Esa es la razón por la que compra esclavos...para desbordar sus impulsos en ellos”
“¿Estás diciendo que cada vez que caiga 13 él volverá atacarme así?”
“No sería tan brutal si cooperaras…”
“Jamás voy a cooperar, el tipo es un sádico” replicó casi al instante, lanzando un suspiro
“Bueno, como quieras. Aun así no puedo dejarte salir”
“O me dejas salir…o te juro que mañana mismo me lanzo a la luz del sol” masculló desafiante, mirándolo con seriedad
“No serías capaz” musitó Yoochun
“Pruébame” los ojos de Junsu brillaron con intensidad. Su decisión de salir era implacable y nada ni nadie impedirían que consiguiera su objetivo.
Durante unos segundos, Yoochun y Junsu se midieron las miradas. Luego, Yoochun suspiró y bajo la vista.
“De acuerdo, ve” le dijo resignado, abriéndole la puerta. “Pero te advierto, que si terminas muerto no será culpa mía”
“Créeme, cualquier cosa es mejor que permanecer un minuto más en este manicomio” le lanzó una última mirada de fastidio y comenzó a caminar hacia el bosque.
“¡Junsu!” exclamó. Junsu se paró en seco y volteó a mirarlo. “Ten” Yoochun sacó una daga de su chaqueta y se la lanzó. “Vuelve antes del amanecer” fue lo último que le dijo antes de cerrar la puerta.
Junsu lanzó un suspiro, guardando la daga dentro de sus ropajes. Observó con cautela la entrada al imponente bosque y fue súbitamente invadido por un impulso, prácticamente echando a correr hacia adentro, internándose en un laberinto de frondosos árboles.

Corrió y corrió, sorprendido con su propia velocidad....parecía volar, ya que iba tan rápido que no sentía ni sus piernas, invadido por una efímera sensación de libertad al experimentar por primera vez la sobrenatural velocidad que ahora poseía.
Se detuvo sólo para contemplar un poco a su alrededor. Había unos roqueríos cerca de él y decidió que era hora de hacer una pausa, acercándose a las rocas y sentándose sobre una de ellas.
Suspirando, todos los eventos que había experimentado azotaron su cabeza en un voraz espiral. Se sentía sucio, asqueado, y el sólo hecho de pensar que esta sería su realidad lo hacia sentirse peor. Incapaz de contenerse, Junsu emitió un sonoro sollozo, sintiendo las lágrimas de sangre deslizarse por su rostro. Jaejoong…le había robado su inocencia, le había quitado su virginidad y lo había dejado completamente vacío. Lo odiaba, lo odiaba con todo su ser y lo único que quería hacer era correr hasta que nadie pudiera encontrarlo, pero…sabía que eso no le serviría de nada porque no tenía a donde ir y de seguro Jaejoong no tardaría en encontrarlo. Estaba atrapado y ni siquiera conocía a alguien que pudiera ayudarlo…estaba preso en aquel infierno.
Su cuerpo se agitaba mientras lloraba amargamente, cubriendo su rostro con sus manos para evitar hacer demasiado ruido, sus suaves sollozos resonando en la quietud del bosque. Pero de pronto, unos ruidos en los matorrales próximos a él lo alertaron, provocando que volteara su rostro en esa dirección.
“¿Q-Quién anda ahí?” preguntó algo asustado, limpiando las lágrimas de su rostro
“Vaya, vaya, vaya… ¿Qué tenemos aquí?” escuchó una voz desde los matorrales y casi al instante tres personas salieron de ellos. Aquellos extraños llevaban sólo unos pantalones de mezclilla y tenían un extraño símbolo tatuado sobre sus hombros. Junsu se levantó de las rocas, con firme intención de abandonar el lugar, cuando la voz de uno de ellos lo detuvo.
“¿A dónde crees que vas? Estás en nuestro territorio” al escuchar sus palabras, Junsu comprendió que eran hombres lobo…y el miedo comenzó a invadirlo. Sigilosamente una de sus manos se deslizó dentro de sus ropajes, palpando con seguridad la daga de plata.
“Sólo estaba paseando, no tengo intención de pelear” susurró, agachando la mirada. Pero ellos no parecieron escucharlo y sólo explotaron en estruendosas risas, aproximándose un poco más a él.
“Hey, ¿Por qué no se lo llevamos al jefe? Podríamos ofrecerlo en sacrificio, estoy seguro que a él le encantaría” dijo uno de ellos, volviendo a lanzar otra risita
“Excelente idea” susurró el más alto de los tres. Junsu se percató de que ellos no lo dejarían escapar y que tendría que luchar por su vida. Tragó saliva, tomando la daga con fuerza, y observó expectante sus acciones, dispuesto a sacarla apenas uno de ellos se le acercara…
“Kaze, Hoshi…hagan lo suyo” los dos acompañantes asintieron y casi al instante saltaron hacia él, transformándose en el aire en dos enormes lobos.
Junsu rápidamente retrocedió, observando con horror a las criaturas ante sus ojos. Aquellos lobos no eran del tamaño de los lobos que Junsu había conocido en su tierra, estos eran el doble de grandes. Sus pelajes tenían casi la misma tonalidad, de un color marrón claro y sus ojos parecían brillar en la oscuridad de la noche.
Uno de ellos se abalanzó sobre él, pero Junsu ágilmente dio un salto hacia atrás, logrando esquivarlo y causando que se resbalara. El otro no tardó en seguirlo y Junsu hábilmente pudo adivinar su movimiento, lanzándole una patada en el cuerpo, impactado ante lo rápidos que eran ahora sus propios movimientos. El lobo salió disparado hacia un tronco de árbol, golpeándolo pesadamente. Fue en ese instante cuando escuchó al otro lobo detrás de él y saltó, asombrándose al percatarse de la altura que alcanzó en un sólo salto. Descendió con velocidad sobre el lobo y le propinó una estocada en el lomo, causando que se retorciera y lo botara de un sólo empujón. Junsu cayó al suelo y su cabeza golpeó un tronco, aturdiéndolo. Observó con horror que su única arma había quedado enterrada en el lomo del lobo, quien continuaba retorciéndose en agonía y maldijo su jugada, ya que eso probablemente lo llevaría a la muerte. El segundo lobo rápidamente corrió hacia él, y estaba a punto de saltar a atacarlo cuando fue brutalmente empujado por otro lobo, que ahora se paraba al frente suyo…

Junsu no tenía idea de dónde había aparecido. Lo observó y pudo notar que era un poco más grande y que su pelaje blanco salía de lo común entre el pelaje marrón claro de los otros lobos. Casi al instante el joven que se mantenía parado contemplando el espectáculo lo miró con espanto mientras aquel lobo blanco le gruñía y luego se transformaba en un resplandor de luz.
A Junsu inmediatamente le llamó la atención lo ancha que era su espalda…poseía una piel morena y se quedó totalmente ensimismado mirándolo.
¡Dios! Me atrae la espalda de alguien…pensó, algo aturdido todavía, mientras observaba como aquel extraño se acercaba a ellos.
“Alpha…” susurró el joven y le hizo una seña a sus compañeros. Los dos lobos se acercaron a él, transformándose al instante y limpiando la tierra de sus pantalones. El lobo que Junsu había herido, ahora en su forma humana, retiró abruptamente la daga de su espalda, arrojándola al suelo y percatándose de la brutal herida que le había propinado.
“¿Qué significa esto?” preguntó su ahora supuesto ‘héroe’
“Y-Yo…n-nosotros-” “¡No, ustedes nada!” exclamó y su voz resonó en la quietud del bosque.
“¿Cómo se les ocurre atacar a un vampiro así? Saben perfectamente lo que dice el tratado y si lo hubiesen matado, eso generaría una guerra casi al instante. ¿Saben la cantidad de vidas que perderíamos si volviésemos a luchar? ¡Sería inconcebible! Ah, pero esto no se va a quedar así, tendré que reportarlos con el jefe”
Los tres lo observaron con horror y comenzaron a murmurar excusas, pero él sólo negó con la cabeza.
“Vuelvan a la colonia, hablaremos allá” masculló y desaparecieron casi al instante. Luego se dio la media vuelta y Junsu se quedó mirándolo…pasmado. Su pelo era negro y poseía una marcada figura. Se percató de que tenía la misma extraña marca tatuada en su hombro y le pareció sumamente atractivo. Jamás…había encontrado a un hombre tan atractivo y probablemente, si hubiese estado vivo, se habría sonrojado al pensar en ello.
El extraño lo escudriñó con la mirada mientras se acercaba a él y le extendía una mano.
“Por favor discúlpalos, son camada nueva y no saben respetar ninguna regla. ¿Estás bien?”
Observó su mano extendida y luego alzó la mirada hasta encontrarse con la suya.
Junsu recordaría ese momento hasta el final de sus días, recordaría aquella primera mirada a los ojos de aquel extraño que lo había salvado. Todos sus pensamientos, todo lo que tenía pensado decir, quedaron engullidos ante la intensidad de su mirada.
Sus ojos eran dorados, resplandecientes y resaltando en su piel morena. Sus pupilas eran de un color negro ardiente y atravesaron a Junsu, llegando hasta el fondo de su perdida alma. El dorado que rodeaba sus pupilas parecía vivo, móvil, casi como una espesa niebla, pero había algo oscuro dentro de él, algo temible, algo casi…bestial.
Junsu siempre había sido una persona orgullosa y sostuvo la mirada lo más que pudo, sus manos prácticamente desgarrando la tierra del suelo, pero al final tuvo que desviar los ojos.
Asintió con la cabeza y tomó su mano; él lo ayudó a levantarse y Junsu se percató de lo cálida que era su mano…tan cálida que el calor prácticamente subió por su brazo y lo invadió por completo. Cuando lo soltó, Junsu lanzó un suspiro y comenzó a arreglar sus ropajes; acto seguido se acercó a donde yacía su daga de plata y la tomó, guardándola para voltear a mirar al misterioso ‘héroe’ que ahora se encontraba sentado sobre una de las rocas. Curiosamente sus ojos ya no tenían aquella voraz tonalidad dorada, ahora habían adoptado un color café oscuro mucho más normal.
“¿Por qué me ayudaste?” le preguntó, demasiado intrigado como para dejarlo pasar. Y es que Junsu no entendía nada, porque según lo que le habían contado, existía una rivalidad latente entre vampiros y hombres lobo…y sus acciones definitivamente salían de lo común si esa rivalidad llegase a ser cierta.
“¿Qué, acaso hubieses preferido que dejara que te mataran y comenzáramos otra guerra?” contrarrestó. Junsu lanzó un suspiro y se encogió de hombros, evitando mirarlo mientras caminaba hacia los roqueríos y se sentaba en una roca cerca de él
“Es sólo que…yo pensaba que los hombres lobo odiaban a los vampiros” musitó y ante esto, él lanzó una risita
“No porque seas un vampiro voy a odiarte, ni siquiera te conozco” dijo y Junsu giró su rostro para mirarlo. Su risa era casi melodiosa y su cabeza parecía algo pequeña en comparación con su cuerpo, pero aun así Junsu no pudo evitar pensar que era atractivo, reafirmando su pensamiento anterior.
Se había quedado mirándolo algo absorto y cuando aquel extraño se percató de ello Junsu desvió la mirada avergonzado, mordiendo su labio inferior.
“Tiene sentido” susurró, clavando sus ojos en los árboles para evitar volver a mirarlo, molesto con su nervioso comportamiento.
“¿Eres nuevo aquí? Tu cara no me parece familiar”
“Si, llegué aquí hace unas semanas. A decir verdad, extraño bastante mi tierra” Junsu no entendía muy bien por qué le había confesado aquello, pero había algo en él que le decía que era confiable. Quizás la razón de ello residía en que lo había salvado y Junsu presentía que a pesar de su condición de hombre lobo, él no lo lastimaría…
“¿Viniste del mundo de los mortales, cierto?” la pregunta lo sorprendió y Junsu volteó a mirarlo algo perplejo.
“Si…” susurró, agachando un poco su rostro
“Yo también vine de allá, pero fue hace años atrás cuando era sólo un niño…casi ni recuerdo como era mi pueblo natal” le dijo y luego lanzó un suspiro. Sus ojos habían adquirido algo de tristeza y Junsu se acercó un poco más, deteniéndose cuando sus hombros estaban casi rozándose
“Debió haber sido difícil…digo, el cambio de tan joven” murmuró. Ahora, con su cercanía, Junsu podía sentir el calor irradiar desde su hombro. La sensación…era reconfortante y de pronto se encontró relajado ante el contacto.
“Si, lo fue… pero era mi destino” él giró un poco su rostro para mirarlo y sus ojos volvieron a encontrarse en una mirada fugaz que fue capaz de aumentar los nervios de Junsu al punto que tuvo que volver a morder su labio inferior para tratar de calmarse, maldiciéndose a si mismo por comportarse como un quinceañero emocional.
Se quedaron en silencio un rato hasta que el licántropo se decidió a hablar.
“¿Qué hay de ti?”
“Fui vendido como un esclavo…” su voz fue casi un susurro y ante esto él volvió a mirarlo, ahora con una expresión más seria en el rostro
“¿El mercado de carne, cierto? No puedo creer que haya gente que todavía le de tribuna a esos rompe vidas” masculló, con un dejo de ácido en sus palabras
“Así que ese es el nombre del negocio…”
“Si, generalmente comercializan mortales que convierten en vampiros”
“Es exactamente lo que me ocurrió a mí” afirmó con algo de amargura, agachando la mirada
“Es una real pena…” susurró y luego se paró de la roca, comenzando a caminar hacia los matorrales. Junsu estaba por seguirlo cuando él se detuvo y volteó a mirarlo.
“Bueno, ya debo irme. Aún me queda un área por patrullar” le dijo y Junsu lo observó vacilar un poco antes de volver a hablar
“Un vampiro no debería merodear solo por el bosque…después de todo, no todos los hombres lobo saben controlar la fiebre” le lanzó una sonrisa y se dio la media vuelta para retomar su marcha, pero Junsu rápidamente se acercó a él y lo tomó del brazo, deteniéndolo
“E-Espera” murmuró con inseguridad. “Sé que te va a parecer raro que te diga esto, viniendo de un extraño y todo, pero… ¿podría acompañarte?” al tocarlo, Junsu nuevamente sintió su calor reconfortarlo. Lo sostuvo por unos segundos y estaba por soltarlo cuando sintió su mano sobre su brazo, reteniéndolo
“¿Y…no me tienes miedo?” le preguntó, mirándolo fijamente a los ojos mientras le apretaba el brazo. A pesar de que no lo hacia con fuerza, Junsu se quedó mirando sus ojos casi en trance. Había algo en él que lo cautivaba…como si quisiese quedarse mirándolo toda la vida…
“Sé que si alguien me escuchara decir esto pensaría que estoy loco, pero no…no te tengo miedo” susurró y ante esto, él se largó a reír. Su risa era contagiosa y Junsu no pudo evitar reír también junto con él
“¿De qué estás huyendo?” le preguntó cuando dejaron de reír
“No estoy huyendo de nada, es sólo que…no quisiera regresar tan pronto” mordió su labio inferior y lo observó mirarlo con algo de calidez
“De acuerdo, puedes venir…claro, si logras alcanzarme” la última frase fue tan sólo un susurro y luego se echó a correr. Junsu inmediatamente lo siguió, percatándose de que se había transformado en lobo, corriendo mucho más rápido y dejándolo atrás.
Junsu aumentó su velocidad y no tardó mucho en alcanzarlo, invadido por un repentino sentimiento de júbilo. Si bien, correr con un completo extraño en medio del bosque y con rumbo desconocido era una completa locura, esto…era probablemente la cosa más excitante que había hecho en toda su vida, jamás se había sentido tan vivo. Ahora estaba casi a su lado y su pelaje blanco parecía brillar mientras corrían. Sus ojos dorados se posaron en él y Junsu esbozó una sonrisa.

No supo cuánto tiempo corrieron, pero finalmente lo observó aminorar la marcha. Él hizo lo mismo y se encontró a los pies de un enorme lago.
“¡Wow! ¿Qué tan grande es este bosque, que tiene hasta un lago adentro?” le preguntó con asombro, comenzando a caminar hacia la orilla del lago y sorprendiéndose ante lo cristalinas que se veían sus aguas
“Más grande de lo que te imaginas. Saliendo del bosque siguen otras tierras, claro que yo nunca he ido” su voz provino desde atrás. Junsu giró su rostro para mirarlo y lo vio sentado sobre la maleza, un poco lejos de las tierras de la orilla
“¿Por qué no?” Junsu retiró sus zapatos y los tomó entre sus manos mientras se acercaba al agua. El contacto con el agua lo relajó y lanzó un suspiro al mover sus pies un poco más adentro del lago
“Porque mi lugar está aquí en el bosque” contestó, levantándose y comenzando a caminar hacia la orilla, deteniéndose a sólo pasos del agua
“¿Te gusta ser hombre lobo?” Junsu volteó a mirarlo y quedaron frente a frente, solamente a pasos un de distancia. Sus ojos aún conservaban un brillo dorado, y de pronto él esbozó una sonrisa
“Si, no está mal. Me gusta lo libre que me siento cuando corro por el bosque”
“Me gustaría volver a sentir eso, volver a sentirme libre…” susurró, agachando la mirada. Su nueva situación de esclavo le oprimía el pecho y la idea de nunca regresar a su hogar lo hacia sentirse peor…
“Bueno, no sé si te hace sentir mejor o no, pero yo también estoy atado a algo. Así que en parte, tampoco soy completamente libre”
“Al menos tenemos algo en común” Junsu lanzó una risita y lo escuchó reír junto con él. Hubo un silencio y de pronto, él se acercó un poco más, llevando una mano hasta su rostro. Junsu automáticamente cerró sus ojos y sintió sus dedos posarse sobre su mejilla. El contacto duró sólo un segundo y cuando los volvió a abrir, él susurró.
“Tienes una pestaña en tu rostro…pide un deseo”
Creo que ya se cumplió…pensó, y estaba a punto de hablar cuando un sonoro aullido resonó desde las entrañas del bosque
“Vaya, nunca se me puede dar un descanso” lanzó un suspiro y se dio la media vuelta. Estaba por comenzar a caminar cuando la voz de Junsu lo detuvo
“E-Espera… ¿nos volveremos a ver?” fue lo único que pudo pensar ante la presión del momento…
“Quien sabe” él le lanzó una última sonrisa antes de echar a correr hacia el bosque, transformándose en lobo y rápidamente desapareciendo del lugar.
Junsu se quedó ahí parado, completamente embobado pensando en todo lo que le había pasado. ¿Quién era aquel extraño? ¿Y por qué diablos no se le ocurrió preguntarle el nombre?

Lanzó un suspiro de frustración y observó el cielo. Ya no faltaba mucho para el amanecer, así que era hora de volver a su nefasta realidad. Echó una última mirada al lago antes de ponerse sus zapatos y comenzar a correr con velocidad. Las últimas palabras de aquel extraño resonaban en su cabeza y Junsu se dio cuenta, para su propia sorpresa, que ahora todo le parecía infinitamente más lleno de color…

xXx


~A/N: Koiko al habla. Es sólo para acotar algo sobre este capitulo que como han podido leer, les presento a mis hombres lobo. Sip :B
A pesar de que no soy fan de la saga Crepúsculo ni de Sthepenie meyer, aunque respeto a la gente que le gusta, si debo admitir que me gustó mucho como presentaron a los licántropos en su película luna nueva, así que decidí hacer los míos a su semejanza salvo por un detalle.
Me gusta el tema de la licantropía, y siempre he pensando que para ellos la mente debe estar sobre la bestia, de lo contrario no podrían camuflarse en el mundo de los humanos, es por eso que ese concepto prima aquí y por lo que leyeron, mis hombres lobo se pueden transformar de vuelta a su forma humana vestidos, como una forma de mimetizarse tal vez? Bueno, yo dije que iba a ser mis personajes muy características así que este es un ejemplo xd (aparte es mucho más cómodo para la autora ^^U xd)
Gracias de nuevo a la gente que se da el tiempo de escribirme un comentario de verdad que lo aprecio ^^ y a los que no me escriben, bueno gracias igual por leer espero que les guste porque este es mi proyecto mas ambicioso n-n! Bueno, es eso!
PD: si no saben quien es el licántropo no tienen esperanza…ES MAS QUE EVIDENTE :P
PD2: HoMin en el próximo capitulo e.e ténganme paciencia con el ritmo de la historia :D

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8 comentarios:

  1. UWAAAA!! es Yunho yo lo sé xD extrañaba ya el HoSu haha! no sabes lo que me emociona que hayas actualizado, de verdad que he quedado prendida de tu fic.
    Me encanta! cada capitulo se pone mucho más interesante y ahora mucho mucho más con el tema de los hombres lobo :B Por fin Junsu tiene un encuentro cercano con ellos! ya me muero por saber más de Yunho y del HoMiN. Espero con ansias tu proxima actua n.n

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  2. es obvio que es Yunho xDDD
    Me has alegrado la noche en cuanto he visto que habia actualizadoo ♥♥

    Me encanta tu historia!! Junsu se enamoró owo ahora aún luchará más con Jae? T-T lo van a despellejar... T_T

    Que ganas de seguir leyendo~~ Esperaré el siguiente ♥

    Graciiiiass!!! ^^

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  3. Anónimo12/04/2011

    me encanto¡¡¡¡...soy tu fan nº1
    esperare lo que sea necesario..pero
    continualo plis.
    besosXD

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  4. todo mi repeto autora, esta increible tu historia, no me gusta jae cuando anda en sus días xD

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  5. Kyaaaaaaaa apareció Yunho!!! Mi lindo Junsu no pudo evitar enamorarse del bello hombre lobo

    Siento mucha pena por Su y espero que encuentre su amor~~ cofcofsiesjaeoyunhomejorcofcofcof

    Me tienes muy intrigada, fighting!!! ^^

    PD: y nuevamente gracias por dejarme publicar tus historias en mi blog

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  6. Me encanta y quiero la continuación es super chulo y quiero saber que pasa con el pobre Junsu me da mucha pena haber si lo trata mejor este Jae que mira que es malo

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  7. Anónimo1/10/2012

    porfavor continuala me estoy nuriendo porq tu historia es muy buena

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  8. wow! wow!!

    sera que Junsu se enamoro de el... espero no hahaha xD no por supuesto que si ^o^ seguire leyendo el prox. capo. es genial el fico xD

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