The pirate and the kitten: Segunda parte

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A Jaejoong le dolía.

Había  partes en el cuerpo que estaban ansiosos por el tacto de Yunho. El ritmo constante de las olas contra los costados de la nave. El sonido de las tablas al moverse, el gemido suave en su subconsciente, le recordaban a los ruidos salvajes de placer  que habían salido cuando el pirata tomó su boca.


Por supuesto, la última vez que lo tocaron fue  esa noche en la que había subido a bordo y el capitán pasó un buen rato limpiándole su cuerpo pálido. Desde entonces, Yunho había mantenido su distancia, asegurándose de que hubiera un espacio entre él y el cuerpo hipersensible de Jae.

La distancia tenía a Jaejoong desesperado. Deseaba frotar sus caderas contra las de Yunho, cualquier  excusa con tal de acortar el espacio entre ellos. Había momentos en los que  el pirata tocaba casualmente la muñeca o el codo desnudo de Jaejoong y él sentía que todo a su alrededor ardía en llamas. Pero luego; con una sonrisa, Yunho hacia un gesto de disculpa por tocar al joven coreano y seguía avanzando hacia el timón o les gritaba ordenes a los marineros para reforzar las cuerdas del barco.
Eso es más que suficiente para enloquecer a Jae. Y, a pesar de eso, pasó la mayor parte de su tiempo en la cubierta para estar mas cerca del capitán.

El Phoenix Sea puso sus anclas en las cristalinas aguas azules cerca de una isla ubicada en las costas del sudeste asiático. Las cálidas brisas tropicales por el sol, rozaban el rostro de Jae. Él no había ganado nada más aparte de un rubor en sus mejillas, la piel blanca en comparación con el bronceado oscuro de Yunho y para cuidar su piel se echaba una loción con aroma a Jengibre y la frotaba en sus pómulos para evitar quemarse.

- Vamos - dijo Yunho detrás de él, sacando a Jae de sus pensamientos.- Vamos a tierra.

- ¿Ahora? - casi gritó cuando el pirata lo cogió de la mano y lo arrastró hacia un costado del barco. El toque de Yunho ardía mas caliente que el sol, un hormigueo recorrió la columna vertebral de Jae hasta llegar a su miembro, que intentó mantener oculto en sus pantalones.

- Es... tarde.

-Nos vamos a quedar esta noche en la isla - dijo Yunho, agarrando al joven de la cintura y lo alzó fácilmente por la borda, colocandolo en una escalera de cuerdas que colgaba de la cubierta. Abajo, había un bote que se balanceaba con la suave marea, estaba vacío a excepción de unos cuantos bolsos amontonados- Deja de soñar despierto, boojae. Hay comida esperándonos allí.

 - ¿Conoces a la gente de ahí? -preguntó Jae, tratando de encontrar un peldaño de la escalera con el pie. Al caer, golpeó los remos del bote haciendo un ruido sordo, meciendo la pequeña embarcación. Yunho aterrizó a su lado con elegancia en el bote que se balanceaba.

- Sí, la mayor parte de mi tripulación tiene familia aquí - él tomo los remos y se sentó en un asiento de madera. - Siéntate. No nos va a tomar mucho tiempo llegar a la orilla. Vas a tener que ayudarme a arrastrar el barco hasta la arena. Pero no puedo hacer eso si te caes.

- Si me caigo, ¿Me atraparías? - preguntó Jae, mirando a través de sus pestañas la sonrisa traviesa de Yunho.

- Voy a pensarlo. Están asando un cerdo - respondió con un guiño. - Puedo ser el capitán de la nave, pero en tierra, todos tenemos que luchar por la comida.

El hombre que remaba hacia la orilla era un misterio para Jaejoong. Todo en él era brutal, su musculoso cuerpo con sus cicatrices que ganaron el respeto de los demás marineros. Yunho manejaba el barco con mano firme, sin siquiera tomarse el tiempo de hablar con su prisionero... su posesión... ni mucho menos seducirlo.

Pero mantenía vigilado a Jaejoong, con los ojos marrones alerta ante cualquier signo de piel quemada en la cara de Jae o en sus hombros, tomándose el tiempo de atravesar sus manos sobre el cuello de Jaejoong y comprobar si hay alguna marca por el sol.

Jaejoong se había acostumbrado tanto  a las visitas nocturnas. Permanecía despierto en el cuarto que se encontraba al lado del cuarto de Yunho, escuchaba cuidadosamente el sonido de las botas de Yunho acercándose a la puerta. A menudo, el pirata se deslizaba adentro sin ni una palabra, levantando a Jaejoong sin hacer ruido y luego darle un beso entre los omóplatos para después desearle buenas noches.

El beso era lo único que necesitaba Jaejoong para soñar, el tacto de los labios de Yunho en su delicada piel era suficiente como para hacer que Jae se tocara a sí mismo en medio de la noche. Una gota de semen salía de la cabeza de su miembro y luego a pesar de satisfacerse a sí mismo quedaría insatisfecho, pero la boca de Yunho sobre su  fría piel por la noche le hacía perder el control.

Se había mordido el labio más de una vez para reprimir los gemidos que querían salir de su garganta  cuando sentía el toque de Yunho en su espalda, sus dientes se enterraron en su lengua derramando un poco de sangre, su miembro rogando por el toque de Yunho.

Jaejoong permanecía despierto en la noche, pellizcando sus pezones con sus propias uñas e imaginado que la caricia provenía de los dientes blancos de Yunho. Su mano apretando su miembro no era suficiente, no lo suficiente como para calmar el deseo que sentía rasgar su vientre y el endurecimiento que se encontraba entre sus muslos.



Ahora, mientras remaban hacia la arena, Jaejoong se preguntó si sería la misma rutina que tenían hace unos días atrás o algo había cambiado bajo los cielos de la isla.
Las personas los saludaban antes de que pudieran llegar a la playa, sonriendo mientras arrastraban el bote a la arena con Yunho y Jae aún dentro. Uno de los  compañeros, un alto hombre coreano, apretó el hombro de Yunho para después presentárselo a su tímida esposa que llevaba un bebé, Jaejoong sintió la necesidad de quitarle el niño a su madre y presionarlo contra su pecho. Yunho le dio una sonrisa burlona al niño, habló con ternura a  la mujer, admirando la belleza y salud de su primer hijo. Después de que el pirata le pasara el bebé a sus padres, se sentó en el tronco de un árbol caído, se sacó las botas y los  calcetines húmedos.

Un montón de niños se tiraron encima de él, sus cuerpos bronceados por el sol casi no dejaban ver ningún rastro del capitán. Cayó hacia atrás, aterrizando en un montículo de hierba con un golpe, intentando hacerles cosquillas en alguna costilla o pie para poder librarse de sus atacantes. Ellos bailaron alrededor de su cuerpo fuera de su alcance y uno que otro se lanzaba para pellizcar su nariz o tirarle el pelo, estallando en risas cuando Yunho gruñó ante ellos fingiendo intentar capturarlos y salieron corriendo.

- Vamos, déjenlo - Uno de los marineros británicos, tiró a un par de niños rubios con ojos almendrados que se estaban aferrando a las piernas de Yunho, los ojos azules de ellos coincidían con los de ese marinero. Rieron cuando los montó sobre sus hombros, llamando a Yunho para que los salvara de su padre que iba a hacer una sopa con ellos.

-Ah, como si se pudiera hacer una sopa con algo tan desnutrido como ustedes dos -Dijo en broma Yunho , sacudiéndose la arena del pelo. Los demás niños  suspiraron y se quejaron cuando sus padres se los llevaron, regresándolos al pueblo que estaba lejos de la playa. Apoyando los brazos sobre las rodillas levantadas, Yunho miró a Jaejoong y le  tendió la mano para que el joven lo ayudara a levantarse.

Jae tomó la mano de Yunho, haciendo palanca para levantarse. Se puso de pie, deslizándose contra el cuerpo de Jae hasta quedar hombro con hombro, Yunho era alto así que tuvo que  inclinar la cabeza hacia atrás para mirar los profundos ojos marrones del otro hombre.

- Les gustas -susurró Jae, apenas audible  sobre el choque de las olas y los gritos de las gaviotas que volaban por encima de ellos.

- ¿A quienes? ¿A la tripulación? - Yunho le guiñó un ojo, el blanco de su sonrisa resaltaba contra su piel morena .Cuando sus ojos se entrecerraron Yunho se inclinó para capturar la punta de la nariz de Jaejoong con los dientes; su unión se rompió cuando Yunho fue a recoger sus botas.- A ellos les agrado. Ellos me agradan. Y también sus familias. Estamos a salvo aquí y la gente nos respeta, nosotros protegemos la isla y mantenemos la paz .Este es un lugar seguro para que sus hijos crezcan, incluso hay un profesor, el mundo esta abierto para ellos. Es mucho mejor que del lugar que nosotros vinimos.

- Me gustas - dijo Jaejoong, más suave que antes .Pensó que su voz se había perdido con el ruido del océano, pero Yunho se  quedó inmóvil y bajó la cabeza hasta que sus frentes se tocaron.

- Tú también me gustas - gruñó profundo en su garganta - En realidad, más que gustar.

Sus bocas se encontraron en un beso salvaje. A su alrededor, el sol desapareció en el horizonte, pero ninguno lo notó. Las manos de Yunho le acariciaban la espalda, de Jaejoong salían suaves gemidos de su garganta, provocando  al otro hombre para ir mas adentro con su lengua. Una parte de Jaejoong anhelaba ser tocado, sentir las puntas de los dedos de Yunho contra su piel suave, pero su mente se sentía insegura, incapaz de ordenar las ideas.

Un tirón en sus manos sacó a Jaejoong de su ensueño  y sintió la arena áspera en la cara, en donde habían estado las manos de Yunho. Las nubes daban paso al inicio de la noche y pudo ver el destello de luces que estaba más allá de la copa de los árboles. A pesar de que no había comido en horas, su estomago no gruñó por la falta de comida, si no que  por el hombre que le sacaba fuera de la aldea. Jaejoong se puso a caminar detrás del pirata, tratando de mantener el ritmo a la velocidad de Yunho.

- Yunho - jadeó, al respirar la daba una punzada en sus costillas - No puedo seguir...

Jaejoong no tuvo la oportunidad de terminar lo que estaba diciendo antes de que los brazos de Yunho lo rodearan, una mano en su espalda y otra en sus piernas, Sorprendido agarró el hombro del capitán, agitándose mientras trataba de mantener el equilibrio en los brazos que lo acunaban.

- Relájate, cariño - le susurró Yunho, mordiendo la oreja de Jae- Deja de resistirte y deja que te lleve a donde necesitas estar.

Las paredes de la casa era de un brillante color amarillo que contrastaba con la selva  tropical de color verde oscuro que estaba a la orilla del mar, levantándose a pocos metros de la tierra, Amplias escaleras conducían a una terraza. Conchas marinas colgaban de una de las vigas, produciendo un sonido suave con el viento.

Adentro de la casa, el aire frío rozó la piel expuesta de Jae, poniéndose la  piel de gallina en sus brazos y cara .Yunho lo puso abajo con cuidado hasta que los pies del otro hombre tocaron la madera lijada. Al tener una mejor visión del lugar, Jaejoong se asomó con interés cuando Yunho encendió una lámpara.

Era más grande de lo que esperaba, amueblado con muebles de bambú y rattan, una gran cantidad de almohadas esparcidas en un sofá y una silla que estaba como en una sala de estar. La sala más cercana tenía conexión con un comedor más formal, había estantes llenos de libros y otros artículos. A Jaejoong le tomaría casi un año o un poco menos en hurgar en cada rincón y más tiempo en leer todos los libros que estaban apilados cuidadosamente, Yunho había tenido cuidado de mantenerlos fuera de la humedad.

A través de un arco, Jaejoong vio la cocina, al estar oscuro no podía ver completamente la habitación. Estaba a punto de investigar más a fondo cuando Yunho le agarró la muñeca, tirando de él  y sosteniendo la lámpara que parpadeaba en frente de ellos.

- Ven aquí, bebé- le susurró Yunho al oído - Tengo mejores cosas que te van a interesar.

La enorme cama dominaba la pieza, Jaejoong suspiró nervioso, La estructura del borde de los cuatro postes de marfil y las sábanas frescas de algodón blanco. Ambientada a los costados de la casa, las ventanas fueron hechas para impedir la entrada de insectos, pero la brisa fría de la isla podía entrar. Acunado por las sombras de la maleza forestal, la habitación estaba casi helada, una fuerte brisa atrajo el aroma de humedad de afuera.

- Es tan... - Susurró Jaejoong, sintiendo los brazos de Yunho llegar por debajo de la camisa y agarrando el dobladillo. - grande.

La camisa de algodón se la sacaron sobre su cabeza antes de que pudiera protestar. El aire frío golpeó el pecho desnudo de Jae y sus pezones se endurecieron. Murmurando, Yunho lamió la parte posterior del cuello de Jae mientras sus manos recorrían el vientre plano del joven antes de encontrar sus pezones con sus dedos.

- He esperado mucho tiempo para esto, gatito - Yunho marcó con sus dientes medias lunas en la piel pálida de Jae y este se arqueó bajo el dolor placentero, sus dedos clavándose en la tela de los pantalones de Yunho. - Dime que me detenga y me iré, pero no me importa lo que digas ahora, voy a seguir viniendo hasta que un día me pedirás a que este dentro de ti. Lo prometo, amor. Yo te haré quedar sin voz porque vas a gritar mi nombre.


- No - susurró Jae alcanzando a enredar sus dedos en el pelo de Yunho, sosteniéndolo contra su piel mordida. - No quiero que te detengas. Quiero sentirte... yo quiero que me muestres... todo.


Yunho empujó a Jae sobre la cama, enganchando los dedos en el borde de  los pantalones de algodón y comenzó a bajarlos por sus piernas. Sin la ropa, la lujuria de Jae endureció su miembro, una gota de semen salía de su miembro.


Con los ojos fijos en el rostro de Jae, Yunho sacó su lengua mientras acariciaba con su mejilla sobre el hueso de la cadera que estaba expuesto y lamía lentamente, saboreando los secretos de su amante por primera vez.

La sensación de la lengua de Yunho en su miembro provocó que Jae moviera sus caderas hacia arriba, con las piernas manteniéndose contra la boca caliente de el otro hombre. Maullando, perdió su control sobre los hombros de Yunho cuando tomó una lamida del miembro de Jae. El dulce sabor almizclado creció, los sonidos sin sentido salían de su garganta. Mordiendo su labio inferior, Jaejoong trató de mantenerse bajo control pero las lamidas pronto cambiaron, la boca de Yunho lo envolvió completamente.

Cuando los dedos de Yunho lo acunaron y le acariciaron entre las piernas apretándolo, la sensación de sentir al pirata tocándolo fue demasiado para él. Oleadas de electricidad le recorrían la piel cuando Yunho comenzó a chuparlo, enterrando el miembro de Jae profundo en su garganta.

Los músculos de la garganta de Yunho se apretaron alrededor de su miembro, llevándolo  al limite y la lujuria le recorrió a través de su ingle, hasta ser demasiado como para soportarlo. Con un grito, Jae se agarró a cualquier cosa que pudiera sostener. Su semilla caliente salían a borbotones hasta que él yacía débil en el suave colchón, escuchando los latidos de su propio corazón retumbando en sus oídos.


Arrastrándose hacia el cuerpo tembloroso de Jae, Yunho se sentó a horcajadas sobre el joven mientras se sacaba su ropa, hasta que él presionó su cuerpo desnudo contra Jaejoong. Bronceado contra un blanco porcelana, Jae se maravilló de sus diferencias, su cuerpo delgado en comparación con el cuerpo musculoso del pirata, su respiración se convirtió en jadeos cuando sintió la punta del miembro húmedo de Yunho en la parte interior de su muslo, y su propio miembro que estaba siendo presionado entre ambos cuerpos.

- Me gusta que estés listo para más, gatito. - Yunho lamió los labios de Jae, mordisqueando en las orillas hasta que el joven abrió su boca para la lengua de Yunho. El pirata profundizó el beso, tomándose el tiempo de besarlo apasionadamente. En el momento en que Yunho se detuvo, Jae temblaba y estaba duro otra vez, presionando contra el estómago del otro hombre.

- Aguanta, bebé - Dijo Yunho, buscando algo en la mesa. Un perfume aromático llenaba el aire, el jengibre y almendras, unido con una fragancia del bosque. Ya de vuelta, Yunho llegó hasta estar entre las piernas de Jae y separó sus muslos. - Levanta las rodillas .Ya es hora de hacerte mío.

El tacto de los dedos de Yunho sorprendió a Jaejoong, estaban con algo resbaladizo y frío. Un pequeño golpe en contra de su entrada lo sobresaltó y lo dejó sin aliento, sus ojos se ampliaron cuando se encontró con la mirada de Yunho.


- Tócame, Jaejoong - Dijo Yunho.

Con su mano libre, guio los dedos de Jaejoong hacia su miembro  grande que sobresalía de entre sus piernas. Agarrándolo suavemente, Jae sintió una pequeña emoción cuando Yunho gimió. Aumentó la presión, Jaejoong apretó su palma sobre el miembro del otro hombre, haciendo que gotas de semen salieran. Curioso, Jae casi se llevó los dedos a la boca para probar la semilla de Yunho con su lengua, pero el pirata le gruñó, negando con la cabeza.

- Si tengo que ver que lo lames, yo no voy a tener la paciencia para hacer esto bien. Mantén tu mano ahí y relájate. Tengo que prepararte para mí.

Rápido y necesitado, Yunho se concentró en prepararlo para hacer el amor. Lentamente comenzó a introducir su dedo índice dentro de su agujero y con su otra mano tomó el miembro de Jae. Acariciándolo con cuidado para dar cálidas oleadas de placer, Yunho lo hizo con delicadeza, empujando hacia dentro del cuerpo.

 - Demasiado, Yunnie - jadeó Jaejoong, sus dedos todavía estaban en el miembro de Yunho - No puedo....

 - Tú puedes - susurró Yunho - Respira y relájate. Déjame hacer esto, te mostrare lo bueno que es.

La quemadura creció en el cuerpo de Jae y el dolor comenzó a estirarse por su vientre. Su miembro se suavizó y casi intenta alejar a Yunho, cuando de repente el pirata tocó un punto dentro de él que lo llenó de placer.

 - Oh... -Jadeó, incapaz de detener el tirón en sus pulmones. - Yun... oh... Dios...

Otro dedo se le unió al primero, el dolor desapareció bajo la presión de los dedos de Yunho que tocaban en ese punto una y otra vez, haciendo que se retorciera en las manos de su amante, sus caderas se movieron para introducir los dedos de Yunho mas profundo en él.

- Lento, bebé, lento - insistió Yunho para que Jaejoong respirara, Tomándose su tiempo en acariciar al tembloroso joven. Sus dedos se enterraron profundamente en Jae y su otra mano acarició el miembro duro de Jae, su excitación se hizo más evidente a medida que el dolor se desvaneció y lo remplazó el placer. Un tercer dedo entró en su cuerpo y el joven comenzó a hacer gruñidos salvajes, sin poder dejar de retorcerse.

 -  Necesito - rogó Jae. - Yunho...

Uniendo su boca sobre la de Jae, Yunho se llevó el cariño, llevándolo a su alma a descansar junto con todas las sonrisas que le había dado Jae a lo largo del viaje. Cada momento de risa había sido guardado. Todo lo que Jaejoong fue, desde el vivaz joven ardiente hasta el vacilante pero erótico y sensible amante estaba en el corazón de Yunho, puliendo cada memoria de él hasta que brillaron.

 - Apóyate en mí - susurró Yunho, sacando sus dedos, Jae murmuró una protesta, pero  le hizo callar la punta del miembro de Yunho. Puso sus manos debajo de los muslos de Jae, levantando sus piernas hasta apoyarlas en su hombro. Vió la lujuria en los oscuros ojos de su amante, Yunho coloco más lubricante sobre su miembro antes de guiarlo cuidadosamente o con suavidad empujarlo hacia a dentro.

Y encontró el paraíso.

Un solo golpe lo presionó  contra la suave dulzura de Jae y el joven se arqueó por los empujes de Yunho. Enterrando sus uñas en los hombros del pirata. Jae empujó y tiró del hombre que estaba encima, pidiéndole más profundo, sin preocuparse de los sonidos que salían de su boca.
Viendo a Jae que estaba tan excitado, Yunho intentó no perder el control, entregándose al ritmo del cuerpo de Jae, con golpe cada haciendo que su miembro tocara el punto dentro de  Jae. Él golpeó en ese lugar una y otra vez, hasta que los dedos de Jae se apretaron dolorosamente contra su piel, sus uñas se enterraron hasta que salieron gotas de sangre que se derramaron sobre la ropa de la cama blanca debajo de ellos.

Una corriente envolvió sus cuerpos, se pusieron a gritar el nombre del otro, cerca de su liberación.      
Se corrieron juntos, un derrame de semen caliente llenó a Jaejoong, en cambio su  propio semen se extendió sobre sus cuerpos, atrapado entre sus pechos  y  abdomen. Jadeando, Jae inclinó la cabeza hacia atrás y le ofreció sus labios a Yunho, pidiendo por un beso.

Yunho  acarició suavemente a su amante mientras daba suaves golpes dentro de él, liberando la última parte de su calor en Jae. El beso fue tan tierno, tan densamente dulce que se derretían, y Jae suspiró, soltando su último aliento en la boca de Yunho.


Lloró cuando Yunho se separó de él, sintiendo el dolor en sus músculos.  Al regresar, lavó el cuerpo de Jae con un paño húmedo. Girando sobre su costado, Jae se alzó lentamente para que Yunho  pasara el paño sobre su cadera.

Al tocar las marcas de medias lunas en el hombro de Yunho, Jae suspiró cuando se dio cuenta de las pequeñas gotas de sangre que estropeaban la ropa de la cama.

- Oh, yo no debería de haber... -  Jaejoong exhaló. - Te he hecho daño.

 - No, bebé. Está bien - respondió Yunho con una sonrisa. Robandole otro beso, se puso sobre el cuerpo desnudo de Jae, tirando de él más cerca. - ¿Estás bien?

- Sí - respondió Jae, de repente  tímido. Miró hacia abajo, podía sentir como se arrastraba sobre sus mejillas, extendiéndose hasta teñir toda su cara. - Gracias. Me alegro de que... me alegro de entregarme a ti. Nunca nadie... quiero decir, tú fuiste el primero en tocarme. Por amarme, gracias.

- Ah, gatito. -Dijo Yunho, agarrando con los dedos la barbilla de Jae y levantando su cara para poder mirar esos ojos caoba que él tanto amaba. - Te diré algo... la verdad es que tú... fuiste el primero. El primer y único hombre con el que ha estado... no, la única alma que he amado. Estoy enamorado de ti, Kim Jaejoong, y te amaré hasta que las estrellas se quemen en el cielo. Te seguiré amando hasta  después de eso.

Se quedó por un momento sin habla, Jae se inclinó para juntar sus labios con los de Yunho y suspiró. - Mi corazón y mi alma son tuyos, Jung Yunho, capitán de el Phoenix Sea .Te amaré siempre.


 - Bien - Dijo Yunho, dejando a Jae boca arriba. - Ahora, me he dado cuenta de que todavía tienes voz. Creo que te prometí que me encargaría de que no pudieras hablar la primera vez que nos acostáramos  juntos. -  Dándole un beso profundo, Yunho arrasó con la boca de Jaejoong haciendo que gimiera por más. - Vamos a ver que tan ronco puedo dejarte antes de que el hambre... nos saque de la cama.

Fin

6 comentarios:

  1. muy buen fic me encanto felicitaciones a la buena escritora :) >.<

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  2. Aigo!~

    Esta historia es genial a mi me encanto aunque me hubiese gustado que tuviera mas capos u.u xD pero no importa creo que es una traducción sino mal recuerdo pero es muy buena ^ ^ eh! aunque Jae que malvado primero haciendose el duro y luego ya quiere a Yunho eso si me agrado ♥

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  3. Estupenda historia un pirata enamorado fuerte y firme en su trabajo(?) pero tan tierno, preocupado y dulce x su Amor~~ su gatito Boojae *^*

    GRACIAS X DARTE EL TRABAJO D TRADUCIR tan linda historia<3

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  4. kjsdckzjff Moriii que fogosooo!!

    me encantan las historias que tienen piratas *3*

    Piratas, amor, sexo, lemon, jae, yunho ¿Qué más? *w*

    Me encantó ♥

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  5. hahahaha podrá Yunho dejar ronco a Jae?....ummm yo creo que si XD

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  6. Oh omo que hermoso! Tan romántico y tan lemoso! Yo quería ver como lo dejaba ronco ^\\\\^ ni modo será en mi pervertida imaginación....
    Thanks

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