Second Chance

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Titulo: Second Chance
Autor: Tani
Pareja: Yoosu
Género: Angst, Romance.
Extensión: One Shot
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-Te amo… te amo Yoochun.

Aquel chico pelinegro comenzó a moverse incomodo en aquella amplia cama, que en vez de dale confort y calidez parecía torturarle.

-Te amo… te amo…

Y el pelinegro volvió a escuchar aquella voz en medio de sus sueños, seguido de aquella risa estridente e inconfundible. Uno de sus brazos se estiro tratando de atrapar a aquel chico de ojos risueños y cabello castaño que corría alrededor de él.

Un rayo se escucho a lo lejos haciendo que tanto él como el pelicastaño se sobresaltaran, haciendo que el chico risueño dejara de correr para que esta vez mirara a aquel pelinegro con los ojos acuosos como si estuviera a punto de llorar.

-Te amo Yoochun ah, ¿tú me amas?

Y aquel pelicastaño quería respuesta, una que el pelinegro no podía llegar a pronunciar pero que su corazón le pedía que dijera.

El pecho del pelinegro se desgarro al escuchar el llanto de su amigo, su corazón de apretujo en su pecho al ver a su amigo llorar.

-No me amas… ¡No me amas!

Y otro rayo se escucho a lo lejos haciendo eco junto aquel grito que el pelicastaño diera, uno que hizo que aquel pelinegro se despertara sobresaltado.

-¡JUNSU!

Y esta vez fue su grito el que hizo eco en aquel departamento, uno que fue escuchado por la persona que dormía en la siguiente habitación de aquel departamento, una persona que vino a consolarle porque sin que él se hubiera dado cuenta habia comenzado a llorar de manera incontrolable así como las gotas de lluvia caían sobre la ventana de su habitación. Habia comenzado a gritar de manera desgarradora haciéndole competencia a aquello rayos.

-Te amo… Te amo Yoochun.

Y aquella voz llego a sus oídos casi de manera fantasmal, como un susurro en el viento.



***


-¿Estás seguro de que quieres ir?

Su mejor amigo Jaejoong, volvió a preguntarle lo mismo que le habia preguntado desde que salieron de su departamento, ese que se habia vuelto de los dos desde hace… No, no quiso recordar los días que habian transcurrido.

-Sí.

Y eso fue todo lo que el pelinegro contesto antes de apretar contra el aquellas flores que llevaba para él.

El camino hacia ese lugar fue silencioso, Jae se concentraba en la carretera mientras su amigo se perdía en el paisaje que alcanzaba a ver desde la ventanilla, en aquel paisaje gris, tan gris como lo era ahora su vida, como lo era ahora la vida de su amigo.

Aquel chico habia sido amigo de los dos desde que ellos tenían uno de razón, habian sido inseparables, bueno más con su pelinegro amigo, tan unidos como uña y mugre tanto que podían ser considerados como hermanos, tanto que casi podían considerarse algo más.

Pero aquel chico de mirara caramelo y sonrisa radiante se les habia adelantado en el camino, todo por un accidente.

Cando llegaron al lugar, no se detuvieron hasta que llegaron a esa parte, a ese lugar que habian visto hace una semana, ese lugar donde su amigo descansaba en estos momentos.

Presentaron su debido respeto a aquel chico y cuando Jae creyó que era el momento dejo a su pelinegro amigo, lo dejo para que platicara con su amigo.

-Hola.

La voz del pelinegro se cortó un poco y las lágrimas acudieron a sus ojos rápidamente sin que él las pudiera evitar.

-Hace una semana ya ¿eh?, ¿Cuándo piensas volver Junsu ah?, te he extrañado mucho durante estos días, he soñado contigo en estos días…, pero no es suficiente para mi, ¿no te apiadaras de tu amigo y volverás?, ¿no… no volverás verdad?

Y esta vez la voz del pelinegro se corto y el llanto volvió a él, y el dolor volvió a él, haciendo que se doblegara, haciendo que sus piernas temblaran y terminara de rodillas frente a su amigo, aquel que descansaba ya en el cielo.

-Vuelve Junsu ah, vuelve, te extraño tanto, regresa, tengo tanto que decirte, tengo tanto que compartir contigo, tienes tanto que compartir conmigo, no quiero vivir sin ti Junsu ah, por favor vuelve.

Y el dolor estuvo a punto de llevarlo hasta el suelo si no hubiera sido por qué los brazos de Jae le detuvieron y le sostuvieron para alejarlo de aquel lugar.



***


-Yoochun… Yoochun…

Y de nuevo el pelinegro volvía a ver a su pelicastaño amigo correr a su alrededor, aquel que le sonreía ampliamente.

-Yoochun… Yoochun…

Y su amigo comenzó a desvanecerse frente a sus ojos, pero aun así le sonreía ampliamente, aun así mantenía ese brillo especial en sus ojos y aun cuando no pudo escucharle pudo entender aquello que modulaba con sus labios. Nos vemos. Te amo.

El pelinegro fue arrancado de su sueños, solo para ser arrastrado a uno irreal, porque lo que sus ojos negros estaban viendo no podía ser cierto, porque lo que el miraba no podía ser verdad. El… Y lo abrazo fuertemente tirando de él hasta que este término tirado sobre la cama, abrazándole tan fuertemente que aquel pelicastaño comenzó a quejarse.

-¡Yoochun!, ¡me estas asfixiando!

Y solo así le soltó lo suficiente para verle, lo suficiente para comprobar que era real, que su amigo estaba allí con él, lo suficiente para comenzar a reír como un completo demente, haciendo tanto escándalo que su compañero de departamento termino despertando.

-¿¡Se podría saber por qué tanto escándalo!?

Jae grito, pero el pelinegro no le prestó atención más bien seguía riendo, abrazando a aquel chico que trataba de zafarse un poco de su agarre, aquel chico que comenzaba a ponerse colorado y no precisamente porque el pelinegro le estuviera asfixiando.

-¡Yoochun está loco!, no sé qué le pasa hoy

Grito el pelicastaño.

-¿Qué no iban a un partido de futbol hoy?

Y aquel comentario de Jae fue como un balde de agua fría para aquel pelinegro que dejo de reír, aquel que soltó lentamente a aquel pelicastaño que pudo ser libre por un momento, uno que fue soltado solo para que el pelinegro pudiera ver el calendario que descansaba en su pequeña mesa de noche.

23 de Septiembre del 2012 marcaba el calendario, ese día, ese día que… le… Y de nuevo se aferro a aquel pelicastaño, haciendo que se sonrojara pero esta vez no grito, no cuando pudo sentir una pequeña humedad en su cuello, ahí donde el pelinegro habia escondido su cabeza dejándolo desconcertado, dejando desconcertado a Jae.

Junsu le hizo una pequeña seña con la mano a Jae para que se retirara, articulando apenas que él se encargaba de lo que estuviera pasando, que después le contaba, solo para dejar un poco tranquilo a su hyung.

Una vez fueron dejados solos aquel chico de ojos caramelos se encargo de su amigo, pasando una de sus manos de manera suave por la amplia espalda de su amigo, uno que se estremecía un poco mientras lloraba sin razón aparente. Y no se atrevió a preguntarle, solamente le dejo que llorara, mientras canturreaba aquella cancioncita que se cantaran desde niños cuando alguno de los dos salía herido y comenzaba a llorar, una que de manera cursi y un tanto boba hablaba de lugares felices, una que sabía iba a hacer reír a su amigo solo por lo boba que era.

Y mientras le cantaba aquel pelinegro comenzó a calmarse y aun cuando su amigo pelicastaño le preguntaba qué era lo que pasaba, el no le pudo contestar. Porque ¿qué le podía decir?, ¿lloro por que hace una semana falleciste?, ¿lloro por que hace una semana te creía muerto pero ahora estas aquí conmigo? Eso casi sonaba como si estuviera chiflado y el pelicastaño no le iba a creer, ¡por dios! El tampoco se lo creía, pero sabía que era verdad, sabía que aquel chico que abrazaba era real.

-¿Podrías pellizcarme?

El pelicastaño le miro confundido, pero como no entendía nada de lo que pasaba lo hizo, haciendo que el pelinegro soltara un quejido, demostrándole que si era verdad, que por alguna extraña razón su amigo no estaba muerto, que por alguna extraña razón ahora lo tenía frente a él.

-No sé qué te está pasando Yoochun y quisiera preguntarte pero ahora se nos está haciendo tarde, ¿¡Me vas a acompañar a mi partido si o no!?

-Sí, si ¡Ya voy!

Y el pelinegro volvió a regalarle un abrazo demasiado efusivo y una sonrisa que era levemente empañada por las lágrimas que habia derramado, pero aun así la sonrisa más bella que el pelicastaño hubiera visto.

Miro a su pelinegro amigo entrar a ese cuarto de baño y una vez que este no le pudo ver sonrió ampliamente mientras se mordía el labio.

Aquel abrazo que el pelinegro le diera le habia puesto un poco nervios, habia hecho hasta que se sonrojara, pero es que no lo habia podido evitar, el pelinegro le gustaba y sabía que ese día era el momento indicado para confesarse. Pero aun cuando estuviera tan decidido, no quería decir que estuviera tan confiado, el no sabía lo que su amigo sentía, ¿y si le rechazaba?



***



Aquel día volvió a repetirse, exactamente igual como aquella vez, los dos habian caminado hacia esa cancha de futbol como esa vez, entre risas y bromas, los dos habian llegado a ese lugar y el equipo de caridad en el que Junsu participaba gano 3 – 0 contra ese grupo competidor. De nuevo Junsu habia rechazado aquella invitación de sus amigos del equipo solo para pasar un tiempo con él. Y como ese día ellos caminaron hacia ese restaurante de comida china como aquella vez. A ese lugar en el que fueron juntos antes de que todo ocurriera.

Junsu podía notar como su amigo pelinegro comenzaba a ponerse un poco nervioso mientras tomaban su comida, aquel chico no dejaba de ver su reloj que aun cuando lo quisiera hacer de manera disimulada mientras le hablaba el podía notarlo.

-¿Tienes algo importante que hacer Yoochun ah?

-No… No, nada.

El pelinegro negó rápidamente pero de nuevo volvió a ver su reloj.

-Si tienes algo que hacer podemos irnos ya.

Quizá ese no iba a ser el día que fuera a confesar lo que sentía por él.

La próxima será, la próxima tendré una oportunidad.

El pelicastaño pidió la cuenta, la cual fue traída rápidamente por aquella chica.

-No tenemos que irnos Junsu ah

El pelinegro no quería irse, no hasta que aquella hora pasara, no hasta que aquello que estaba evitando pasara y no se llevara a su amigo.

-No, si tienes algo que hacer será mejor que lo hagas, no quiero saber que era algo importante y por mi culpa no pudiste hacerlo.

Ambos pagaron la cuenta, aun cuando el pelinegro seguía insistiendo en que no se fueran, porque no era el momento correcto.

Yoochun volvió a ver su reloj, en menos de cinco minutos se cumpliría la hora en la que ocurrió aquella tragedia, aquella que sucedió en ese lugar al que se estaban acercando, y eso comenzó a ponerle nervioso, quería detener eso, tenía que tenerlo, ¡Junsu no podía irse de nuevo!

-Junsu ah…

El pelinegro detuvo a aquel chico de ojos caramelo haciendo que este le mirara.

-Tengo que decirte algo… yo…

- Yo también tengo que decir algo.

Le interrumpió el chico mientras le miraba de manera sonriente. El chico pelicastaño sonrió y respiro profundamente tomando valor.

-Me gustas Yoochun – Y las mejillas blancas de aquel chico se tiñeron de rojo mientras bajaba un poco la mirada – no como amigos si es que estas pensando en eso. Estoy enamorado de ti, quizá… quizá sea un poco raro para ti, bueno porque yo se que te gustan las chicas y que no pensarías que tu amigo desde la infancia podía estar enamorado de ti, pero lo hago. Estoy enamorado de ti. Te quiero.

Y con eso ultimo el pelicastaño alzo la mirada para ver a aquel chico, a su amigo pelinegro que en ese momento le miraba con cara de sorpresa, como si no creyera lo que estaba escuchando, o eso es lo que pensaba el.

Junsu comenzó a reír de manera nerviosa mientras daba un paso atrás.

-Creo, creo que será mejor que me adelante. Nos… Nos vemos después.

Y comenzó a correr, como aquella vez lo hubiera hecho el pelinegro, como lo habia hecho ese día cuando su pelicastaño amigo se le habia confesado, como esa vez que corrió al estar confundido, porque él quería a su amigo, porque él le amaba pero no lo habia llegado a comprender no hasta que en su huida había hecho que aquel auto atropellara a su amigo, a la persona que amaba, solo por que el no habia mirado ese semáforo en rojo, y su pelicastaño amigo le habia salvado de morir, muriendo por él.

Te amo…

La voz de Junsu llego a sus oídos casi de manera fantasmal, como un susurro en medio del viento.

-¡¡JUNSU!!

Su cuerpo se movió yendo por aquel chico que corría tan rápido como le daban sus piernas, ignorando aquellos fuertes gritos con los que su amigo le llamaba, no podía verle ahora, no podía y no quería escuchar su rechazo.

Yoochun volvió a vivir aquel día, pero ahora no era el él que era perseguido, ahora él era el que perseguía al amor de su vida y no pensaba perderlo, no como esa vez, no de nuevo. Y no supo de donde habia tomado aquellas fuerza pero no dejo de correr hasta que pudo retenerlo tirando de el justo a tiempo antes de que aquel auto frente a ellos, y solo cuando el sonido de aquel semáforo indicándole que ya podían cruzar, solo cuando Yoochun pudo sentir a su amigo entre sus brazos se dejo vencer.

Sus rodillas comenzaron a temblar por el miedo y pronto estas perdieron fuerza haciendo que ambos terminaran sentados sobre la acera.

Uno de ellos temblaba debido al susto, otro temblaba debido al cansancio, al miedo y la adrenalina del momento.

Como pudo aquel tembloroso pelicastaño fue el primero en moverse y una vez que sus ojos caramelos se encontraron con aquellos profundos ojos negros comenzó a llorar, a un llanto al que el pelinegro se unió mientras se abrazaban fuertemente como si tuvieran miedo de perderse, como si tuvieran miedo que en un parpadeo alguno de los dos fuera a desaparecer. Y mientras lo hacían les importo muy poco que la gente pasara a su alrededor y les mirara como si estuvieran locos o algo parecido. En ese momento no tenían intensiones de pensar en otros que no fuera en ellos y ese abrazo.

-Yo tenía algo que decirte y quizá alguien ahí en el cielo me ha dado una segunda oportunidad y creo que no la desaprovechare.

El pelinegro susurro en el oído de Junsu entre medio del llanto.

-Te amo Junsu ah

Y pronto ambos se fundieron en un beso, uno que habian tenido que haberse dado ese día, ese día en el que Junsu se habia ido, ese que por una segunda oportunidad habia sido dado para que disfrutaran, para que disfrutaran ese y muchos más que la vida de ellos juntos les pudiera dar.


FIN

3 comentarios:

  1. abigail ♡1/08/2013

    Woooo estuvo hermoso ♡.♡
    Casi lloro al principio -_-
    Me encanto como siempre el yoosu muy lindo estuvo genial gracias por compartir ⌒.⌒

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  2. Anónimo1/10/2013

    pense que terminaria llorando... gracias por que no fue asi...ahhh Junsu vivo... menos mal ya me habia dado penita mi Yoochun!!

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