The story of my life - Cap. 4

1 comentarios
Todo el día tuve que soportar que ambos me trataran como el criado de la casa, ambos tienen la misma personalidad, arrogantes, mandones, mimados, todo; Shin Hoo es irritante hasta decir basta, encuentra todo lo malo de las cosas que hago, y Jaejoong no dice nada, aunque en realidad, no esperaba que lo hiciera, pero por lo que puedo ver, está igual o más cansado de su primo que yo, siendo apenas el primer día que pasa con nosotros.

-¿A dónde vas, hyung?- escuché decir a Shin Hoo.

-A ahogarme en la bañera- respondió de mala gana Jaejoong.

-Oh, pero ten cuidado, dejé a Lazzie en la tina- sonrió.

-¿¡Qué hiciste qué!?- exclamó Jaejoong, ahora más molesto que antes.

-¿Quién es Lazzie?- pregunté.

-¡¡¡Su estúpida serpiente!!- gritó Jaejoong, me estremecí- ¡¡¡Quiero que te largues y llévate tu víbora!!!

-No- respondió simplemente Shin Hoo- Tengo muchas cosas que hacer aquí- dijo mirándome seriamente.

Jaejoong parecía querer calmarse, pero estoy seguro que no lo conseguiría, es demasiado impaciente, especialmente con mascotas que no son suyas, si pudiera, ya habría asesinado a Shin Hoo, pero Jaejoong también sabe cuándo detenerse. Suspiró varias veces, hasta que por fin pareció calmarse, se acercó hasta mí y me tomó de la muñeca, jalándome con él.

-¡Hey, qué haces!- me quejé.

-A dormir- dijo.

-Pero son las nueve apenas.

-No te pregunté.

-¡¡Hyung!! ¡¡No puedes dejarme aquí solo!!

Jaejoong lo ignoró y apagó todas las luces, dejando a oscuras todo el lugar, me aventó dentro y cerró la puerta de un portazo, poniendo el seguro inmediatamente. Creí mal, seguía molesto. Me quedé de pie observándolo, él sintió mi mirada sobre él.

-Te dije que a dormir- repitió.

-No tengo por qué obedecerte- dije- Tengo muchas cosas que hacer todavía.

-No me interesa, a dormir.

-No- dije firmemente, no me iba a doblegar ante él.

Pero contrario al berrinche que yo esperaba, él se acercó furioso hacia mí y con una facilidad increíble me metió bajo las cobijas, abrazándome por la espalda al instante, manteniéndome en mi lugar firmemente.

-No pienses que soy débil- me dijo- Voy al gimnasio todos los días.

-Ya lo noté- respondí de mala gana mientras intentaba alejarme un poco de él, pero como dije, tenía una fuerza increíble.

-Ese Shin Hoo me saca de mis casillas- dijo enojado.

-Mmm…

-No lo soporto, jamás lo he soportado desde el día en que nació…

-Ajá….

-Y de buenas a primeras viene por orden de mi familia sólo para vigilarme…

-Oh…

-No contento con ello todavía, viene a coquetear contigo también…

-Ajá…¡Espera! ¿Qué? ¿Coquetear conmigo? Todo lo que ha hecho es encontrar lo malo a lo que hago y molestarme todo el tiempo- dije incrédulo.

-Así es como demuestra el interés en las personas- me dijo, y no sé si conscientemente o no, me apretaba cada vez más fuerte.

-Oye…me lastimas…-me quejé mientras trataba de alejarme, él no respondió, sino que me giró bruscamente hacia él y me miró con fiereza.

-¿Qué piensas de él?

-¿Ah? ¿Qué pienso?

-¿Tienes que repetir todo lo que digo para entenderlo? ¡¡Te pregunté qué piensas!!- dijo golpeando el colchón con el puño.

-¡Cálmate!- dije comenzando a enojarme- Lo que piense o no de él, es mi problema, no tiene nada que ver contigo.

Pareció enojarse un poco más, de seguir así nuestra discusión no llegaría a ningún lado, así que decidí tomar el camino fácil.

-Ahh…-suspiré- Para mí es un simple mocoso que viene a amargarnos la existencia, aunque por motivos diferentes, según tú, me alegraría bastante si lo hechas por la mañana, en realidad, es más insoportable que tú ¿Contento?- dije, él pareció calmarse un poco y aflojó su agarre.

-¡¡Hey, hyung!! ¡¡Si no te molesta, deja que Yunho salga, tengo hambre y quiero que me haga de cenar!!- gritó Shin Hoo desde la puerta.

Jaejoong miró hacia la puerta y su enojo pareció volver, comenzaba a respirar agitadamente, conteniéndose.

-¿¡Hyung!? ¿Me escuchaste?

-¡¡¡Lárgate!!! ¡¡¡¡Está ocupado!!!!!

-Pero hyung….

Jaejoong suspiró una última vez, entonces, de una forma increíblemente veloz, me tomó las mejillas con fuerza y comenzó a besarme desesperadamente, sin dejarme respirar, me sorprendí bastante, es decir, no es nuestro primer beso, pero sí es el primero en el realmente quiere devorarme, traté de alejarlo, pero su fuerza superaba a la mía por mucho, me aferré desesperadamente a sus brazos, tratando de alejarlo, el aire se me había terminado, no podía respirar, comencé a moverme debajo de él, pero nada de lo que hiciera daba resultado, tenía que alejarlo, y pronto…

-Ahh…ahh….ahhh…-respiraba con dificultad cuando por fin lo separé, estoy seguro que estaba azul o peor, Jaejoong sólo me miró, él parecía estar normalmente, y cómo no, si se robó todo mi oxígeno- ¿Qué haces?- me quejé, Jaejoong no me respondió- ¡Quítate!- lo aventé un poco para quitármelo de encima, pero no logré moverlo por mucho tiempo.

-Yunho…

-¿¡Qué!?- dije enojándome- ¡Ya déjate de tonterías y quítate!

Jaejoong tomó mis muñecas y las sujetó sin problemas, lo miré desafiante y traté de zafarme.

-Yunho…¿Qué piensas de esto?

-Que me vas a dejar moretón y que comienzo a odiarte más- dije sin dejar de luchar.

-Hablo de nuestra relación…

-¿Cuál relación?- dejé de forcejear- ¿Hablas de ser tu inquilino?

-¡No seas idiota!- dijo enojado- ¡Hablo de nuestro noviazgo?

-¿Noviazgo? ¿No habíamos quedado que era sólo fingir?- dije sin entender de qué hablaba.

-¿Realmente sólo significa fingir para ti?- dijo entristeciendo su mirada.

-Eso lo dijiste tú, por tu familia que…

-¿Y no pasó por tu cabeza que en realidad fue una excusa?

-¿Excusa? ¿Para qué?

-¿No has pensado por qué sabía dónde vivías? ¿Por qué el profesor Yoo te puso exclusivamente conmigo?

-Dijiste que…

-¡Dije muchas cosas! ¡Pero parece que eres lento!

-¿Estás borracho?- pregunté, nada de lo que me decía tenía algún sentido, él me odia…o eso dice.

-¡¡No!! ¡¡¡No lo estoy!!!- dijo apretando mis muñecas con más fuerza- ¿Es que acaso no lo entiendes?

-¿Entender qué?

-¿Qué piensas de mí?- susurró bajando la mirada.

-Ya sabes la respuesta a eso, te lo dije el primer día- ¿Qué le pasaba?

-Y al pasar estas semanas conmigo…¿No ha cambiado?

-¿Las personas cambian en semanas?

No sabía de qué demonios me hablaba Jaejoong, es decir, para mí todo era una coincidencia y una forma fácil y sencilla para él de molestar mi pequeña existencia, lo miré unos momentos, él parecía triste, como si lo hubiera golpeado, ganas no me faltaban, pero no soy de los que golpean a las personas así nada más.

-Hyung, tengo ropa sucia, deja que Yunho salga para ayudarme.

Nuevamente Shin Hoo molestó desde la puerta, creí que de nuevo Jaejoong se enojaría y le gritaría, pero nada de eso sucedió, no apartó de mí la mirada ni un segundo, no sabía qué decirle o cómo reaccionar.

-¿De verdad no puedes entenderlo, Yunho?- me preguntó- ¿No puedes imaginarte siquiera?

-¿Qué se supone que debería imaginarme?

Un nuevo golpe para él, agachó nuevamente la mirada, esta vez por unos pocos segundos, entonces me miró, su confianza había vuelto, me sujetó con más fuerza y volvió a besarme, esta vez más desesperado, con más energía, soltó mis muñecas sin dejar de ejercer presión y fuerza sobre el beso, intenté alejarlo pero sin conseguirlo, sus manos viajaron rápidamente bajo mi camisa, acariciando lo poco que encontraba, luché con más fuerza sin lograr buenos resultados; entonces, con desesperación, comenzó a desabrochar mi pantalón.

-¡Hey! ¡Detente!- me quejé cuando logré distanciarme un poco.

No me respondió, volvió a besarme y continuó en lo suyo, comencé a asustarme, sabía que Jaejoong era capaz de muchas cosas, pero jamás imaginé que haría algo así, menos con alguien como yo, un cero a la izquierda en la sociedad en la que él está acostumbrado, sin dejar de besarme se quitó el pantalón y los bóxer con prisas, lo miré asustado.

-¿V..vas en serio?

De nuevo no dijo nada, en un movimiento rápido se acomodó sobre mí y se sentó, sentí muchas cosas, sensaciones nuevas para mí, él hizo una ligera mueca de dolor pero no se detuvo, yo por el contrario, me sentía…extrañamente bien…

-Jae…Jaejoong…espera…-dije, porque a pesar de que me sentía bien, sabía que no era lo correcto- ¡Jae!- grité sorprendido cuando comenzó a moverse de arriba abajo, lento al principio, tomando rapidez en seguida.

-Yunho…- susurró en mi oído, lo que me sacó más de mis sentidos.

No sabía dónde poner mis manos, apenas podía respirar, comencé a sudar levemente, igual que él, pero a diferencia de mí, él parecía saber bien lo que estaba haciendo, tomó con delicadeza mis manos y las llevó a su cadera, me aferré a él desesperadamente, no podía pensar en nada más, no podía escuchar nada, nada salvo nuestras respiraciones.

-¿Puedes entender?- me dijo en el oído sin dejar de moverse- ¿Lo sabes?

-Jae…-susurré.

-Siempre te he observado…siempre he sabido que existes….- ¿Lo sabía? Yo nunca lo había visto, hasta que el profesor Yoo lo mencionó- Yunho…

Y ése fue el detonante, ninguno de los dos pudo más, cayó cansado sobre mí, aferrándose, no lo alejé, ni siquiera tenía fuerza para ello, estaba cansado y muy, muy confundido. Nos quedamos en silencio mucho tiempo, en un momento nuestras respiraciones se sincronizaron, de repente él se movió ligeramente, haciéndome gruñir sin querer, y la calidez que me rodeaba se convirtió en frío, un frío que comenzaba a recorrer poco a poco todo en mí. Lejos de alejarse o quitarse, Jaejoong se acomodó sobre mí, abrazándome, usándome de almohada, quise alejarlo, pero algo en mí me detenía.

-¿Qué…qué quieres decir con qué me conocías?- dije después de un rato.

Jaejoong se incorporó un poco y me miró.

-¿No me odias?- preguntó.

-No lo sé…desde que te conozco no has hecho más que molestarme, y ahora esto….pero dijiste que…que me conocías….es…difícil….

Jaejoong pareció pensar en sus siguientes palabras, miró a su alrededor y nuevamente a mí.

-Es verdad- dijo- te conozco, sé quién eres, sé casi todo sobre ti….¿Es que no me recuerdas?

-¿Eh?- ¿Recordarlo?- Las primera vez que te vi fue aquí, en tu casa.

-Me duele que no me recuerdes….

-¡No me culpes! ¡Ya te dije que jamás te había visto!

Jaejoong miró hacia la ventana, su mirada era triste y melancólica, me sentí mal por él, pero estaba siendo sincero, nunca lo había visto.

-Había una vez- dijo de repente- un niño que escapó de casa, su familia no lo entendía, nadie se interesaba por él, así que decidió irse, creyó que morir sería la mejor forma de ser feliz, caminó y caminó por las calles de esta gran ciudad, y cuando menos se dio cuenta, no sabía dónde estaba, al principio se alegró, había logrado su objetivo, pero el frío y el hambre lo azotaron, quería volver a casa, quería un lugar seguro, pero las personas lo ignoraban, justo como su familia, caminó y caminó hasta que llegó a un gran parque, solo, solo sin nadie que lo mirara…

-¿De qué estás hablando?

-Terminó sentado bajo un árbol, con la nieve sobre él, a punto de cubrirlo….”¿Estás bien?” escuchó de repente, una voz dulce e infantil, al alzar la vista se encontró con un niño, casi de su edad, este niño le sonrió y le ofreció una bebida caliente…”Morirás si te quedas aquí, vamos” sonrió mientras lo ayudaba a levantarse, “¿Estás perdido? No te preocupes, iremos a la estación de policía”, en ningún momento lo dejó solo, esperó pacientemente con él hasta que lo recogieron, sonriendo en todo momento, mientras esperaban, le habló sobre lo bella que es la vida, lo afortunados que somos de respirar, lo importantes que somos para nuestra familia….

Jaejoong se quedó en silencio, comencé a sentir húmedo mi hombro, estaba llorando.

-Me dijiste “Adiós” sonriendo- me dijo- Nunca te olvidé…cuando te vi en la Universidad, supe que eras tú…claro que has cambiado, pero puedo reconocerte…- no respondí, no recordaba algo parecido- Quise acercarme, quise que fuéramos amigos…pero…pero has llevado una vida difícil, mucho más difícil que la mía….quería darte todo lo que tú me habías dado, pero…tú te esforzabas tanto por conseguir lo propio…fue cuando entendí….-se quedó en silencio.

-¿Jaejoong?- él me miró.

-Entendí que si quería acercarme a ti, primero debía cosechar mi propia siembra…dejé mi casa…todo, por ti….

-¿Qué?

-Tenía que conseguir lo propio, justo como tú, sólo así podría estar orgulloso de estar contigo….lo he logrado…pero, me has olvidado….

-Oye…yo no recuerdo haberte conocido…no recuerdo nada de lo que…

Pero no me dejó terminar, me soltó y fue directamente a encerrarse en el baño, me quedé en silencio, no sabía de qué estaba hablando, paseé por la habitación una y otra vez, nada de lo que había dicho me sonaba familiar, pero para él parecía ser algo tan importante, sentí que ahora yo era el despreciable y él la víctima, yo era quien estaba hiriéndolo, él sólo se aferraba a un recuerdo que cree que sucedió, un recuerdo que…

Me detuve, algo hizo “click” en mi cabeza, algo parecía tener concordancia, recordé vagamente un parque, nieve…y un niño….un niño de tez pálida…no….¿Acaso me había sugestionado? Respiré tratando de calmarme, tratando de encontrar sentido alguno, pero nada, escuché de repente unas cosas romperse dentro del baño, Jaejoong estaba enojado, enojado y frustrado, después, el silencio…y algo parecido a sollozos. Suspiré y me acerqué a la puerta del baño, me recargué en ella y me dejé caer hacia el suelo, miré alrededor, nada fuera de lo usual, salvo una cama destendida.

-¿Por qué recuerdas algo como eso?- pregunté, seguro de que Jaejoong estaba al otro lado de la puerta.

-Hay cosas que nunca puedes olvidar- dijo.

-Te olvidé…te olvidé como cualquier cosa…pero tú me has recordado día a día…¿Por qué esforzarte por alguien que no te conoce?- no me respondió- No te recuerdo…no sé nada de ti…en cambio tú pareces saber todo sobre mí….¿Exactamente qué es lo que esperas?

-Esperaba que lo entendieras- dijo, lo pensé un rato, viendo las mentiras que ha dicho, que espero sean mentiras, él tiene un solo objetivo, sólo espero estar en lo correcto.

-Creíste que haciendo todo eso…¿Te querría?- pregunté, esperando equivocarme.

-Sí- fue su respuesta, fue como un balde de agua fría, esto era ridículo, no debería estar pasando esto, al llegar aquí y aceptar el supuesto trato, imaginé todos los posibles caminos, excepto éste, no estaba preparado para tomarlo- ¿Po..podrías pensarlo?- dijo débilmente- Sólo un poco ¿Sí?- pidió casi suplicando.

-¿Debería?

El silencio de nuevo, cerré los ojos y me recargué en la puerta, escuché mi respiración, extrañamente calmada, suspiré y giré hacia la puerta.

-¿Mañana?- pregunté.

-Sí- dijo con prisas, incluso un poco emocionado.

-¿Qué hay del trato?

-Mañana- repitió, esta vez más tranquilo.

No dijimos nada, nos quedamos en silencio, podía sentir su espalda contra la mía a pesar de estar una puerta entre los dos, igual que yo, estaba preocupado, pero por diferentes razones, ¿cómo sería mi vida? Tengo tres posibles caminos: “Sí, no o sigamos fingiendo”, aunque sospecho que fingir entra en la categoría del “Sí”, decidí calmarme, no iba a responder una propuesta de matrimonio…o al menos eso espero.

**********

Y ahí estábamos, uno frente al otro, sentados en la sala, mirándonos fijamente, el sol apenas comenzaba a salir, pero era de suponerse, que ninguno de los dos había dormido, no sabíamos dónde estaba Shin Hoo, la casa estaba en silencio, habíamos revisado todo, no lo queríamos interrumpiendo nuestra conversación, donde quiera que estuviera, que se quedara ahí.

-Jaejoong- dije rompiendo el silencio, él saltó en su sitio sorprendido, me miró, estaba nervioso.

-¿Lo pensaste?- dijo, a decir verdad, me agrada un poco más ese Jaejoong arrogante y seguro, no el nervioso que tengo frente, pero creo que puedo entenderlo.

-Sí- respondí- Voy a ser honesto contigo, Jaejoong- intenté buscar las palabras indicadas- Cuando te conocí…- suspiré- Bueno, sé que eres muy independiente y que haces las cosas a tu antojo, además de que te gusta ordenar a la gente, no le temes a nada, porque tienes seguridad, has sabido ganarla con tu trabajo, no eres nada tímido como aparentas ser ahora- no me dijo nada- Pero, la verdad es que no te soportaba, sabía cómo son las personas que tienen dinero, creen ser los amos del universo, pero me has mostrado otra faceta tuya, algo que me sorprendió bastante, y no puedo negar que me la he pasado bien contigo estas semanas, eres un poco más agradable de lo que esperaba- sonrió débilmente- pero…de agradarme a gustarme y de ahí a quererte hay mucha diferencia…

-¿La hay?- preguntó preocupado- ¿No…no te gusto?

-Eres bien parecido, y lo sabes, pero me gustan muchas personas, agradar y gustar no se acercan a querer, mucho menos a amar.

-Pero puedes empezar desde ahí- dijo.

-Es cierto, muchas relaciones comienzan así, pero no creo que sea nuestro caso.

-¿Lo dices por lo que pasó ayer?- dijo apenado, me sorprendí de que lo mencionara.

-No- dije enseguida- No, porque ambos sabemos que no somos inocentes- sonreí, él asintió- Aunque debo decir que sí me sorprendió bastante- suspiré- Mira, lo que hemos estado haciendo…fingir que nos queremos es….

-Yunho- me cortó, apretó los puños sobre sus piernas- ¿Estás diciéndome que no?- dijo mirándome desafiante, suspiré.

-La verdad…es que no lo sé- sinceré.

-¿No lo sabes o no quieres decirme?

-Te diré lo que pienso, y voy a ser sincero- dije firmemente- No te quiero, así que debes saber que no te amo, por lógica, pero….tú me quieres, ha pasado mucho tiempo y dices recordarme, sinceramente, eso me molesta, me molesta que me digas eso, me molesta que todo lo que has conseguido en tu vida sea supuestamente por mí, me molesta porque te has esforzado por una persona que no te recuerda, una persona que no te quiere…me molesta no recordarte.

-Eso es un “no” para mí- dijo, ahora estaba enojado- No te dije todo eso, para que sintieras lástima por mí, sé que…

-No siento lástima por ti, ése es el problema, Jaejoong, que no siento nada por ti, nada- él parecía más molesto-Pero, lo he pensado toda la noche, he pensado bastante, me duele la cabeza- dije quejándome- Creo…que puedes intentarlo…

-¿Qué?- dijo, no me había entendido- ¿Qué debería intentar?

-Dejemos de fingir- dije- Tratemos de hacerlo real- él abrió los ojos sorprendido, y podía ver felicidad en él.

-¿Real?- sonrió.

-Sí, tú ya me quieres, haz que te quiera- dije, él sonrió- Dices pensar en mí todo el tiempo, dices hacer todo por mí…haz que yo haga lo mismo, haz que no piense en nada más que en ti- su sonrisa creció otro poco- No lo hago por lástima, no lo hago por…por muchas cosas, pero, creo que si alguien quiere sinceramente a una persona, la otra debería intentarlo también, si no resulta será porque no es para nosotros.

-¿Serás mi novio?- sonrió.

-Sí- respondí.

-¿Cuánto tiempo?

-No es un trato- dije- Vamos a hacerlo como cualquier otra pareja, comencemos desde cero y sobre la marcha veremos los resultados- la sonrisa de Jaejoong no podía ocultarse con nada.

-¿Estás hablando en serio?

-¿Acaso no has escuchado todo lo que dije?

Él asintió y sorpresivamente, corrió a abrazarme, no lo esperaba, me abrazó con fuerza, parecía reír bajito, pareció reaccionar y se incorporó un poco apenado.

-Lo siento- se disculpó.

-¿Por qué? Somos novios, puedes abrazarme si quieres- dije poniéndome de pie a su lado, él sonrió.

-¡Pero no creas que voy a cambiar mi actitud!- dijo.

-No esperaba que lo hicieras- sonreí- Me agradas más cuando eres seguro, no tímido como ahora.

1 comentarios:

  1. o por fin son novios de verdad y empezaron al revés su relación primero la cama y después el noviazgo XD este par era de esperarse y yo pienso que yunho terminara mas que enamorado de jae pues jae consigue todo lo que quiere y creo que se esforzara por conseguir que yunho termine loco de amor por el

    ResponderEliminar

Deja tu comentario \(*O*)/ ♥ ♥
o más bien... deja tus pensamientos pervertidos grabados en esta entrada XD