Why / Empty- Capitulo 4 (Vol. II)

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"Peligrosa proposición" (Vol. II)



¡Su piel era tan resaltante! Incluso sudada, era digna de admiración.
Había deslizado su chaqueta de cuero, dejando al descubierto sus anchos y delgados hombros pálidos, sin importarle en absoluto las miradas que podía recibir, incluso se sentía cómodo con aquellas descaradas miradas.
Jaejoong terminó el concierto con voz agotada, y fatigada respiración. Pero bastante satisfecho. Ahora en la sala de espera retomaba fuerzas para marcharse definitivamente del recinto que minutos antes había estado abarrotado.

Yunho aún se encontraba en aquella sala, todavía no se había desecho del vestuario que iba a utilizar como parte del elenco de baile del concierto, y tampoco se había desecho de la mirada de indignación en su rostro, al ser tontamente engañado por la habilidad de Jaejoong y al final no realizar su trabajo sobre el escenario...

La razón por la que no se había marchado todavía y aun seguía estúpidamente sentado, era para recibir la respuesta definitiva de Jaejoong sobre la conversación (o extorsión) anterior….

Una de las bailarinas del elenco, al terminar el espectáculo, se acercó a Yunho con preocupación: — ¡Yunho oppa! ¿Es cierto que te encontrabas realmente mal? ¿Qué te sucedía? ¿Estás bien? ¿Por qué no apareciste en el escenario? — un sinfín de preguntas aparecieron, y Yunho sonrió amigable, sin saber que responder—  ¡Fue complicado sin ti! — añadió ella con fastidio; Jaejoong observó aquella escena desde la lejanía, mientras se llevaba un buen trago de agua a la boca.


Jaejoong tuvo que sucumbir a la presión a la que antes del concierto le había sometido Yunho. ¿Se trataba de una venganza en forma de extorsión? Yunho había afirmado que aún mantenía contacto con alguien de ese pasado, y es preferible enterrar las cosas del pasado en el hoyo mas profundo que pudiese crear, pero… Jaejoong no sabia cuánto valía el silencio de Yunho o a qué se refería con aquella proposición:

“-Te quiero a ti, Jaejoong. Como eras antes, justo como eras esa última noche –“

¿Qué significaba aquellas palabras? No podía ser algo maléfico. Al fin y al cabo, se trataba de Yunho: aquel chico integro y honesto (e ingenuo) del pasado...


Jaejoong se acercó por última vez a Yunho. Hizo una señal con la mano para que la muchacha que estaba a su lado se marchara (cosa que hizo de inmediato). Con palabras desgastadas, el sudor aún en su rostro y cierta soberbia, comentó sin preámbulos:

— De acuerdo. ¡Tú ganas, Yunho! No sólo eres el hombre que tropieza con la misma piedra, sino que también caes en el mismo charco y te manchas del mismo fango. Pero, si quieres que me muestre tal y como antes, seré lo que quieras con tal de coser tus labios —

Esperó una contestación del moreno, pero sólo recibió una palabra: — Dirección —

— ¿Eh? —

Yunho le miró a los ojos y explicó:— Necesito tu dirección, Jaejoong — con sequedad añadió:— Estás entre las cuerdas. Es parte de este nuevo trato.  —

— ¿Enserio? — Jaejoong levantó sus cejas y abrió sus ojos incrédulo. Sí, él iba enserio. — Sólo te la diré una vez... — le avisó. Se inclinó hasta llegar a uno de los lados del rostro de Yunho, y susurró la dirección cerca del odio. —  Con todo el trabajo que tengo, ¿Qué te hace pensar que estaré allí cuando llames a la puerta? — preguntó nada más terminar de decirle la dirección en un murmuro.

— Mañana — dijo Yunho igual de conciso — Mañana a las 10PM  sí estarás…—
Con aquel olor a champagne que desprendía (con el que anteriormente había sido ‘rociado’), Yunho se levantó y se marchó tras su última frase. Debía quietarse aquel vestuario definitivamente, y no podía seguir manteniendo una conversación con aquel sudoroso chico de aspecto falsamente angelical...

Jaejoong suspiró. ¿Qué diablos le había ‘picado’ a Yunho para utilizar aquello? Quizás era cierto que el orgullo de un hombre es increíblemente frágil, y Jaejoong había removido el orgullo de Yunho en más de una ocasión. Ahora sus amenazas rondaban en su cabeza. Era mejor estar presente mañana a esa misma hora que le había dicho… incluso podía preparar el alfiler para zurcir su boca.



~~~~~~~



La agujas del reloj no habían llegado a marcar la hora, y la alargada aguja era tan lenta que parecía imposible que llegara a marcar el gran numero 12.

Jaejoong mantenía entre sus labios el humeante cigarrillo que acaba de encender con urgencia.
¿Por qué estaba tan ansioso? Desde el pasado día había sido incapaz de olvidar aquellas palabras de Yunho: “-Mañana, a las 10PM-”.

Jaejoong se recostó sobre su gran sofá del salón, e inhalo el humo sin dejar de mirar el reloj al mismo tiempo en el que tocaba inquieto los accesorios de sus manos.
Había dejado de lado todo lo demás para quedarse en su hogar a la espera de aquella amenaza, incluso había ignorado alguno de sus amigos, y pequeñas prácticas nocturnas.

¿Qué se proponía Yunho? Él no tenia ni idea.
Quizás por ello estaba aun más ansioso por su llegada.

<<. Quizás olvido la dirección… Simplemente se la susurre .>> pensó al ver que las agujas habían pasado de la hora acordada. Pero justo en aquel instante el sonido de la puerta interrumpió sus cavilaciones. Jaejoong apago rápidamente  aquel cigarrillo, y saltó del sofá para dirigirse a la puerta, donde en la pantalla observó a Yunho.

Sintió un extraño déjà vu, Yunho tras la puerta de su casa… ¿No era aquello igual que en el pasado, cuando Yunho siempre aparecía en su apartamento? Ahora algo era diferente...

La imagen de Yunho tras la puerta era desconcertante y atractiva: una gorra cubría su cabeza y su ropa informal parecía quedarle magnifica con su aspecto.

Jaejoong vaciló y su mano parecía incapaz de abrir la puerta. En aquel momento de vacilación, un molesto sonido se escuchó bajo sus pies.
Jaejoong miró al suelo, donde pudo observar como en la fina rendija bajo la puerta se introducía un arrugado y desgastado papel.
Yunho  estaba metiendo aquella nota bajo la puerta...

Jaejoong se inclinó, y tomo aquella nota (papel) enseguida. Estaba increíblemente desgastada, arrugada y sus esquinas desgarradas. Parecía tener mucho tiempo…, ya que la tinta de la letra estaba borrosa. Jaejoong leyó asombrado aquella vieja nota:

“Lo siento, Yunho-ah… Voy a seguir el camino que deje de lado.
Gracias por tu ayuda. Los sueños ante todo – Te quiero, Jaejoong”

Abrió la puerta nada más leer aquella última palabra.

— ¿Aún mantienes esta nota? — le preguntó. Yunho asintió con la cabeza y se hizo un hueco para pasar a la gran casa sin más dilación, mientras se descalzaba.

Jaejoong seguía incrédulo al volver a ver aquella nota: — Es la nota que le di a Neung Mi, la mujer que cuidaba de mi, para que te la hiciera llegar a ti. — explicó sorprendido mientras no dejaba de mirar aquella letra, su propia letra.

Yunho no necesitaba aquella explicación, él mejor que nadie sabia de que se trataba aquella nota. Se quitó su gorra y observó el estilo natural que Jaejoong llevaba puesto.

 — ¡Oh! Fue complicado escribirla. —  confesó Jaejoong rememorando aquello. No quería hablar con Yunho para recordar aquel pasado, pero sin poder evitarlo aquella nota le hizo recordar aquel momento en el que la escribió:

—  La escribí justo cuando el sol había aparecido, y en mi bolsillo tenía el sobre que ‘cogí’ de tu casa. — Jaejoong parecía dudar al decir esa última frase —  Esperaba en la puerta del restaurante. Espere hasta que Neung Mi abriera el local. Era tan temprano y ella estaba preocupada…, yo estaba cansado por tu culpa — sonrió sin darse cuenta — Igualmente escribí la nota, quizás con remordimientos... Sabía que me buscarías allí. Pero… ¡Ah!  hace mucho tiempo de eso, Yunho. No recordaba este papel. — Jaejoong alzó aquel trozo rugoso, y Yunho parecía igual de mudo que al comienzo.


Jaejoong cerró la puerta principal. El olor de la casa era tan limpio, y la superficie tan brillante, que Yunho quedo perplejo por aquel hogar tan flamante repleto de la personalidad extravagante del propietario.

 — Gracias a ‘ese dinero’… —  continuó rememorando —  pude marcharme. No era mucho para vivir, pero era lo suficiente para vivir ajustadamente, viajar y presentarme a una audición. Después de ser seleccionado en la audición, todo fue mucho más fácil. ¡Incluso pagaban cosas por mí! Y mi éxito llego hasta aquí — resumió. — Pero… esta carta, fue complicada de escribir, también fue poco ortodoxo robarte, o simplemente fue una costumbre recibir dinero de ese modo — bajo su voz a la vez que su mirada —  pero… deseaba escapar. ¿Quién no querría hacerlo? ¡Estaba cansado de los demás! — fue elevando su voz.

Entonces, por primera vez en esa noche, escuchó la voz de Yunho:
— Y yo fui yo el único que pago el error que todos cometieron contigo. —

— Yo ya no soy ese chico. — negó aireando aquel papel con desdén —  No soy aquel que todos utilizaban. Yo sólo fui el chico con el que se podían desahogar. — bufó — Pero ahora tengo el sueño que había perdido. Ojala todos aquellos idiotas puedan observar en que me he convertido. Es mucho más gratificante cumplir tus sueños cuando están destruidos. — por un momento pareció hablar con sensatez. Miró a Yunho a los ojos, y el moreno se sintió inmóvil por aquellos enormes ojos despejados: — Yunho-ah, me pides ser como antes, pero yo no soy así. — le dijo, parecía compadecerse — Éramos tan jóvenes. Cuando eres más joven dices cosas sin pensar, dices “Te quiero” casi sin razonar, incluso todo parece amor. — Jaejoong rió sin poderlo evitar —  Siendo tan jóvenes, ¡daba igual si nos besábamos! Incluso montarme encima de ti podía resultar divertido. Pero ahora, tienes mujeres que lamen el suelo en el que pisas. —  recordó todas aquellas chicas que habían aparecido desde que se reencontró con Yunho. Él era un hombre popular entre ellas.—  No sería más razonable formar una vida adulta. No me necesitas a mí, no necesitas remover este pasado. No necesitas extorsionarme. Y yo tampoco te necesito a ti, Yunho. — parecía no parar de hablar por su gruesa boca — No te necesito como en el pasado. — ¡Qué frívolo resultaba aquel pálido chico que ahora desviaba su mirada!. Le hacia perder los estribos.

— Ya veo... — Yunho dio una vuelta con su mirada. El pasillo en el que se encontraban, no muy lejos de la entrada, se veía hermoso…, incluso podía observar desde su posición imágenes de Jaejoong sobre el escenario colgadas en algún absurdo rincón  —  Ahora lo tienes todo. No me necesitas. Incluso esta casa… es increíblemente más grande que la pequeña y diminuta habitación en la que te alojabas ¿lo recuerdas?... — Jaejoong resopló al recordarlo —  Pensándolo bien, de allí te expulsaron, y estabas prácticamente solo. Entonces si que me necesitabas, a mí o mejor dicho, lo que yo podía darte. — Yunho parecía recibir flashback del pasado a medida que hablaba, y comenzaba a sentirse avergonzado de su idiotez de aquella época…

No pudo hacer más que sonreír amargamente, para después  proseguir:
— Tu discurso de ahora, Jaejoong, es conmovedor. Mucho mejor que el parloteo que me hiciste tragar en el club. — se acercó, e intentó con toda su voluntad fingir que su corazón latía con normalidad al mirar aquel rostro limpio más de cerca. Su corazón, aún fingiendo ser duro, parecía subir a su garganta cuando miraba a Jaejoong a los ojos: — Pero no vas a disuadirme con eso... — de forma directa preguntó: — ¿Dónde esta tu habitación? —
 Jaejoong sorprendido señaló dudoso el final del iluminado pasillo.

— Creo que deje clara mi postura en la sala de espera de tu concierto. No voy a callarme, solo hay una condición. — comenzó a conversar de nuevo mientras caminaba hasta donde Jaejoong había señalado.

¿Por qué Yunho entraba de modo tan confiado en su hogar?
Jaejoong se precipitó a seguir sus pasos, con aquella vieja nota en su mano.

— No entiendo tu condición. “Te quiero a ti”, suena como una proposición obscena, Yunho-ah — bromeó  —  y hace mucho tiempo que no tengo sexo con hombres. — aquella confesión hizo detener los pasos de Yunho, justo enfrente de la habitación abierta.  — Pero, eso no significa que tú fueses el último — añadió. Yunho sintió un hormigueo extraño cerca de su nuca. — Hubo otros después de ti— ¿Por qué de pronto se paraba el corazón y acrecentaba la molestia en su nuca? — En cambio, no creo que tú seas capaz de decir lo mismo, Yunho… — las palabras de Jaejoong eran tan obstinadas… que el moreno comenzaba a no sentirse tan culpable de actuar diferente...


2 comentarios:

  1. Ahahahha lo provoca. Seguro se desconecta yunho >< mira como le dice quitado de la pena, lastima a yunho.

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  2. Oooh! *O* esto se pone interesante ^^ habrá que ver si Yunho llega hasta el final con esto...

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