Head or Heart - Cap. 1

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Amigos con beneficios y primeros encuentros.

-No-no tan fuerte… -Le dice Jaejoong entre jadeos y suspiros.

-¿Por-por qué no?... si te encanta… -Le responde de la misma forma Changmin.

Jaejoong ya no pudo seguir hablando, así que busca los labios del otro con premura. Los besos de Changmin eran los mejores. Tan húmedos y calientes, eran los únicos capaces de enloquecerlo.

Ahora no sólo deja de reclamar por la fuerza con la que lo estaba penetrando, sino que también comienza a mover sus caderas para encontrarse con las embestidas del otro.

-Ahí… Nnngh… sí… sí… Ahh… -Eran los únicos sonidos que salían ahora de su boca, una vez se separaron sus labios por falta de aire.

-Ves… cómo te gusta… -Le alcanza a decir Changmin, antes de que pierda la capacidad de hablar y si era posible con más fuerza se entierra una y otra vez muy dentro del otro, que pareciera lo estuviera succionando. Sintiendo la deliciosa presión que le ocasiona en su miembro

Ya no resistirían más y cómo siempre terminaron antes de lo que hubieran querido. Pero el sexo entre ellos era así. Apasionado, caliente, excitante, rudo en ocasiones, pero por sobre todo extremadamente placentero. Demasiado.

Tratando de regular sus respiraciones, se tienden en la cama de Changmin. Uno al lado del otro.

Sus padres y hermana no se encontraban, por lo que aprovecharon después de clases ir a estudiar para sus exámenes de la semana siguiente.

Changmin, a pesar de ser dos años menor y estar dos cursos más abajo, era un alumno sobresaliente, por lo que intentaba con la poca paciencia que le tenía a su amigo, ayudarlo a entender las complicadas matemáticas, que lo tenían al borde de reprobar.

Según Jaejoong, si no lo ayudaba, se tiraría de un puente y en las noches su espíritu lo vendría a molestar tirándole los pies cuando esté durmiendo. Le prometió que aparcería en sus sueños y también en el espejo, cómo en las películas y un montón de tonterías más, que por supuesto no convencieron a Changmin, pero que le provocaron muchas risas. Por lo que accedió de todas formas.

-Es mejor que nos pongamos a estudiar, antes de que se nos haga más tarde. –Le dice Changmin, pinchándole con el dedo una mejilla, ya que el otro parecía semi dormido. –Hey, no te duermas.

-Minie, para… no estoy durmiendo, sólo descanso los ojos, de verdad necesito descansar. –Le dijo con una risa al ver la cara del otro, ya que no le gustaba ese sobrenombre.

-Te dije que no me digas así. –Le dice ahora pinchándole un costado.

Entre risas Jaejoong alcanza a decir. –No te preocupes, lo digo sólo cuando estamos solos.

Tuvo que levantarse rápido de la cama porque Changmin había comenzado a pincharlo con dos dedos ahora.

-Me gustas cuando usas esos dedos para otras cosas. –Le dice, mientras con un movimiento repentino toma los dos dedos en su boca y los lame lentamente con un movimiento circular de su lengua.

-No, no, no jovencito, vamos a estudiar ¡ahora ya!, nada de sexo hasta que apruebes todos los ramos. –Le dijo Changmin, limpiándose los dedos en las sabanas de su cama.

-Pfff, siempre dices lo mismo y nunca lo cumples. –Le dice Jaejoong, mientras se comienza a limpiar y a vestir.

-Tienes razón, entonces… no más sexo por hoy, vamos apúrate. –Le dice mientras se dirige al baño. –Cuando vuelva quiero verte con tus libros y cuadernos abiertos y tu nariz pegada a ellos. –Terminó por decirle, mientras desaparecía por la puerta.

-Sí, jefe. –Le dice con voz fuerte y entre risas a su mejor amigo.

*

-¿Cómo te fue? –Le pregunta Changmin cuando lo ve en la cafetería. Jaejoong ya estaba sentado en la misma mesa de todos los días.

-No lo sé, al menos contesté todas las preguntas. –Le dijo Jaejoong, mientras devoraba su almuerzo.

-Con eso no me dices mucho. –Le reclamó.

Pero Jaejoong sólo lo ignoró. Estaba seguro que su amigo no había comido nada antes del examen, como era su costumbre. Siempre le decía que los nervios no se lo permitían, así que ahora era obvio que no pudiera parar de comer.

Changmin en cuanto se sentó comenzó a devorar el suyo, pero un grupo de gente lo distrajo.

-¿Quién es ese? –Pregunta de repente, cuando ve que esas personas rodean a un estudiante que no había visto antes.

Jaejoong levanta la cabeza de su plato por primera vez desde que fue interrumpido anteriormente por su amigo.

-Es el nuevo, está en mi clase… creo que es medio famoso porque toca el piano o canta o algo así. –Le contesta con su boca llena de comida. –Creo que ganó un concurso en televisión.

-Ya me lo imaginaba, con toda esa gente encima, a propósito, eres un asqueroso. –Le dice.

Jaejoong le saca la lengua y vuelve a enterrar su cara en el plato.

Changmin no prestó más atención al desconocido y se dispuso a comer otra vez. Pero nuevamente es distraído, esta vez por una voz.

-Me puedo sentar aquí. –Era el nuevo. Se encontraba con un plato en la mano y una gran sonrisa, principalmente dirigida a Jaejoong.

-Claro. –Contesta Jaejoong, quien esta vez tragó antes de hablar. No quería dar una mala impresión al nuevo chico de la escuela, que además era famoso.

-Soy Yoochun y hoy es mi primer día. –Les dice con la misma sonrisa.

-Yo soy… -Pero Jaejoong fue interrumpido antes de presentarse.

-Ya sé quién eres, Jaejoong –Le dice Yoochun con una sonrisa más amplia.

-Ah, tienes razón, estamos en la misma clase… apuesto que alguien te dijo algo malo de mí. –Le dice Jaejoong con un gesto de molestia. Causando la risa del nuevo.

-No, lo que pasa es que eres bastante conocido y llamas mucho la atención. –Le dice con la misma sonrisa que parece imborrable y una voz profunda, mientras lo mira directo a los ojos.

Changmin finge una tos, para llamar la atención de los otros dos que parecían ignorarlo.

-A mí no me lo preguntaron, pero yo soy… -Pero también es interrumpido por el nuevo estudiante.

-También sé quién eres.

-Oh, entonces, ¿también soy conocido y llamo la atención? –Le pregunta con una sonrisa burlona. No supo la razón, pero no le agradó para nada este nuevo chico.

Yoochun sólo se rió más fuerte y contestó.

-La verdad es que ambos son muy populares. –Dijo esto mirando esta vez a Changmin, pero definitivamente no de la misma forma que lo hizo con Jaejoong. –Lo que no me supieron decir es cuál es su relación… ya saben... –Yoochun no terminó lo que quería decir y en su lugar los miró alternadamente, esperando que alguno le contestara.

El par de amigos se miraron entre sí y rieron. Yoochun se sintió de inmediato excluido. Era obvia la complicidad que compartían, así que sólo sonrío otra vez. Esperando que pronto le prestaran atención.

-Y… ¿para qué quieres saber? –Le pregunta Changmin, esta vez levantando una ceja.

Inmediatamente Yoochun desvía su mirada y la deposita sobre Jaejoong, para mirarlo a los ojos otra vez.

-Porque estoy muy interesado. –Le contesta, sin despegar la vista de Jaejoong.

Changmin rodó los ojos antes de contestar. –Pues somos amigos cercanos.

Jaejoong comenzó a reírse de nuevo.

-Ya veo… amigos cercanos y con… ¿beneficios? –Pregunta Yoochun.

Jaejoong quien parecía no poder evitar seguir riendo, fue incapaz de contestar, así que el que lo hizo fue Changmin, quien miraba a su amigo con una ceja levantada, ya que estaba demasiado risueño para su gusto. –Eso es obvio, ¿no crees? –Le contestó, no muy amablemente ya que comenzaba a perder la paciencia. -¿Estuviste interrogando a todos nuestros compañeros?

-A algunos. –Le contestó Yoochun sonriendo.

-Es increíble que aún no sepan qué relación tenemos. –Dice Changmin en tono de broma, mirando a Jaejoong. Pero éste estaba devolviendo la mirada al osado alumno nuevo y no le prestó ni la más mínima atención.

Changmin lanzando un bufido, termina de comer todo su almuerzo y se levanta rápidamente para dejar que su amigo conozca mejor a su nuevo admirador. Se sintió un poco molesto por la facilidad con la que Jaejoong lo ignora cada vez que alguien más quiere robar su atención, pero ya está algo acostumbrado, así que con un suspiro se levanta.

Antes de salir de la cafetería voltea la cabeza para ver a la mesa que acaba de dejar y se da cuenta que el par ni siquiera se dió cuenta que se fue. De nuevo con un bufido sale de ahí rápidamente.

-Son… ¿beneficios… beneficios? –Le pregunta Yoochun, causando nuevamente la risa del otro.

-Pues sí, es la verdad, pero tenemos un trato. –Le contesta Jaejoong.

-¿Cuál? –Le pregunta Yoochun muy interesado.

-Cuando uno de los dos comienza a salir con alguien, no lo hacemos más. –Le dice Jaejoong con una sonrisa.

-Excelente. –Le dice Yoochun, dejando salir un suspiro de alivio evidente, que hizo reír por enésima vez a Jaejoong.

-Nunca he tenido un amigo así, siempre lo he encontrado algo complicado, ¿no lo es?

-Bueno al principio lo fue, pero ya estamos más que acostumbrados, además tampoco es que lo hagamos todo el tiempo. -Le mintió Jaejoong, porque la verdad es que últimamente lo hacían prácticamente todos los días.

-Cuéntame más detalles, ¿cómo comenzaron?

-¿De verdad quieres saber?

-Quiero saber todo de ti. –Le contesta Yoochun, con una sonrisa conquistadora.

-Todas esas frases que lanzas... conmigo no funcionan –Le dice Jaejoong, sabiendo que el otro era un seductor por naturaleza.

Yoochun sólo se ríe, pero no le dice nada al respecto, en su lugar, lo insta a que le cuente detalles de la particular relación que tiene con su mejor amigo.

-Está bien, te lo contaré, pero muy resumido porque pronto sonará el timbre. –Le dice para continuar. –Con Changmin nos conocemos desde muy niños, nos hicimos amigos aquí y cómo te imaginarás, desde ese momento somos inseparables. Él es menor, va dos cursos más abajo, pero el bastardo tiene un cerebro gigante. –Esto causa la risa de Yoochun.

-Me imagino que lo usa en tu contra todo el tiempo.

-Exactamente, lo peor es su lengua afilada, a veces me pregunto porque soy su amigo y lo soporto tanto. –Le dice Jaejoong, pero era obvio que le tenía mucho aprecio, por la forma en que hablaba de él, pensó Yoochun.

-Quizás lo soportas porque la debe tener muy grande. –Dice Yoochun completamente serio, pero sus ojos lo delataban ya que expresaban mucha travesura.

Jaejoong se ríe con muchas ganas de inmediato y cuando se calma, le dice con certeza. –Creo que nos vamos a llevar muy bien.

-Yo también creo lo mismo, vamos sigue contándome. –Le dice Yoochun.

-Pues ya no hay mucho que contar. Cuando crecimos un poco más, nos dimos cuenta que teníamos los mismos gustos, ya sabes, los penes. –Él que se ríe fuerte ahora, es Yoochun.

-Perdón, continúa. –Le dice cuando se calma.

-Comenzamos a experimentar entre nosotros y salimos un par de meses, pero nos dimos cuenta que funcionamos mejor como amigos y aquí estamos. –Terminó con una sonrisa.

Yoochun quería seguir preguntando, pero no pudieron seguir conversando porque el timbre los interrumpió, pero se dirigieron al salón de clases y se sentaron juntos. También se habían puesto de acuerdo para salir a algún sitio al terminar la jornada de clases.

*

-Minie, es increíble, ¿no te parece? –Le dice Jaejoong por el celular, mientras está tendido en su cama, con una sonrisa de oreja a oreja.

-Mmm… -Le contesta Changmin, quien ya se estaba cansando del tema. Su amigo no paraba de hablar de lo genial que era su nuevo amigo.

-Es que, te lo juro, tenemos tantas cosas en común, ¿sabes que el concurso que ganó fue de canto?

-Cómo iba a saberlo. –Le dice Changmin. Pero al parecer el otro ni lo escucha.

-Y en la presentación final, usó el piano. Sólo el piano y su voz… me envío el video. Es… increíble. Es tan talentoso… -Continua Jaejoong sin detenerse.

-Hyung… -Le dice Changmin. Se le estaban cerrando los ojos por el sueño, ya era muy tarde y Jaejoong había estado hablando por horas, según Changmin.

-No he hablado tanto. –Le reclama Jaejoong cuando escucha esto último.

-No te has dado cuenta porque no has parado de hablar. –Le dice Changmin bostezando.

-Está bien, duérmete Minie perezoso. –Le dice Jaejoong y le cuelga rápidamente para que no comience a reclamarle.

Changmin con un suspiro deja su celular en la mesa de noche y apaga la luz. Jaejoong siempre ha sido así con sus parejas al inicio. No paraba de hablar de lo geniales que eran, para terminar con ellos en menos de una semana. Con una sonrisa, finalmente puede descansar.

*

Para su sorpresa ya habían pasado tres semanas y la nueva pareja no mostraba signos de separación, al contrario parecían cada vez más unidos.

Muchos compañeros se le acercaron al principio para preguntarle porque había terminado con Jaejoong, si acaso el otro le fue infiel. Ya estaba cansado de tener que contestar ese tipo de preguntas y estaba más cansado aún del JaeChun, como los habían bautizado. Estuvo a punto de hacer callar a un par de niñas escandalosas cuando hablaban de la pareja, pero su delirio duró solo cinco segundos.

No sabía que le molestaba más, que su amigo parezca realmente interesado como nunca antes lo había visto o que ya no pase tiempo con él.

Lo había dejado completamente abandonado. Ya ni siquiera lo llamaba en las noches y tampoco le había pedido ayuda en sus materias. Sólo hablaban durante el almuerzo en la cafetería o más bien se veían, porque cómo estaba Yoochun a su lado, la atención de su amigo se dirigía casi toda a su nuevo novio. Pero todavía faltaba que ocurriera algo que definitivamente lo iba a enfurecer.

Eso sucedió la cuarta semana desde que se formó la pareja.

Cuando estaba recostado en el único árbol del lugar, escucha unas risas que lo ponen en alerta de inmediato. No lo puede creer, el lugar en que se encontraba, era una especie de cuartel secreto entre él y Jaejoong, jamás habían llevado a alguien más. Lo descubrieron cuando eran unos niños. Quedaba detrás de un parque cerca de la casa de Jaejoong. Lo especial del lugar era que se encontraba cubierto por unos espesos arbustos, por lo que daba la impresión que no existía nada más detrás de estos.

Desde ese momento fue su lugar favorito. Cuando eran niños jugaban a que eran superhéroes cómo Batman y Robin, siempre discutían por quien sería Batman y tenían que hacer competencias para decidir quién sería el héroe principal.

Ya cuando crecieron, lo utilizaban como su lugar preferido para tener sexo. A Jaejoong sobre todo le encantaba la sensación de que lo hicieran en un lugar público, aunque estuviera muy bien escondido. Tenían un acuerdo que no lo habían conversado pero se sobreentendía, acerca de ser un lugar para ellos dos solamente y que no llevarían a otra persona jamás.

Por eso cuando ve a su amigo riéndose y de la mano con el sujeto que había conocido hace unas pocas semanas, comenzó a ver todo de un intenso color rojo.

Jaejoong al darse cuenta de la presencia de Changmin, pierde la sonrisa en seguida. –Pensé que estabas en tu casa. –Es lo único que puede decir. El aura de furia que sintió en cuanto puso sus ojos en él, lo dejó paralizado y con la mente en blanco por unos segundos.

-¿Eso es lo único que me vas a decir? –Le pregunta Changmin, mientras se pone de pie y para controlar su furia, empuña sus manos que se encuentran en sus costados.

Jaejoong no sabía que decir. Unas disculpas no serían suficientes. No sabía en que estaba pensando cuando se dirigió hacia ese lugar. La verdad es que quería un tiempo a solas con Yoochun y no se le ocurrió otro sitio, además pensó que Changmin estaría en su casa, ya que era bastante tarde.

No tenía excusas, tenían una especie de acuerdo para no llevar a nadie a ese lugar. Era su cuartel secreto y ahora por culpa de él, algo se había roto en su relación con Changmin.

Yoochun que observaba el intercambio de miradas de los otros dos, no sabía que estaba pasando, ya que no decían una sola palabra.

-¿Qué pasa? –Le pregunta a Jaejoong y le da un apretón con la mano que tenían entrelazadas. Se estaba poniendo nervioso, el ambiente era muy tenso.

Changmin por primera vez desde que la pareja entró al lugar, lo mira y Yoochun hubiera deseado no haber hablado. Realmente el otro tenía un aspecto de querer golpear a alguien y no quería ser él. Changmin además de ser alto, se veía bastante fuerte.

Sin querer estar un segundo más ahí, Changmin toma su bolso y chaqueta y se va del lugar sin dirigir ni una mirada más, a ninguno de los otros dos.

-Wow, ¿qué acaba de pasar? –Pregunta Yoochun confundido.

-Lo siento Yoochun, tengo que hablar con él. Te llamó más tarde, ¿ok? –Le dice para salir corriendo detrás de su amigo, pero antes de salir del lugar, se detiene y regresa a dónde quedó Yoochun, quien aún no entendía nada. – ¿Te puedo pedir un favor? –Le pregunta Jaejoong.

-Seguro, dime. –Le dice Yoochun, tratando de tranquilizarlo, ya que se veía bastante alterado.

-¿Puedes olvidar este lugar?, quiero decir, ahora cuando salgamos, ¿podrías pretender que nunca estuviste aquí? Sé que es raro lo que te pido, pero más tarde te lo explico. –Le pidió Jaejoong.

Al ver el rostro de preocupación de su novio, Yoochun no pudo decirle que no. Aunque sea una extraña petición, creía entender de qué se trataba todo esto.

-Claro, no te preocupes. –Quiere darle un beso y se inclina hacia él, pero Jaejoong se va corriendo del lugar sin despedirse.

-Chao… -Le dice a la nada algo molesto y termina por salir del famoso lugar que por cierto no le parece ninguna maravilla.

Jaejoong lo perdió, alcanzó a ver su espalda doblar una esquina, pero cuando llegó hasta allí, ya no lo vió más. Con una maldición, comienza a marcar el número de Changmin en su celular. Era obvio que no le iba a contestar pero quiso intentarlo de todas formas.

Finalmente decidió ir a la casa de este, lo esperaría hasta que llegara. Tenía que hablar con él y conseguir que lo perdone. Sabía que no podría dormir pensando que lastimó profundamente a Changmin.

*

No quería regresar a su casa. Se imaginaba que si su amigo quería hablar con él estaría esperándolo en estos momentos. Ex amigo, pensó con amargura.

-Es un traidor… un mal amigo… ante el primer tipo que muestra interés, pierde por completo la cabeza… en un segundo ya se baja los pantalones… es un… -Sus insultos que iban a comenzar a subir de tono, son interrumpidos por un fuerte golpe de un balón sobre su cabeza.

Fue tan fuerte el impacto que logra desestabilizarlo, dejándolo en el suelo. Se queda por un tiempo con los ojos cerrados y cuando está por comenzar a lanzar maldiciones. Una voz bastante particular lo interrumpe.

-Lo siento mucho, Dios, ¿estás bien? – Le dice.

Changmin cree reconocerla y al abrir los ojos se da cuenta que está en lo cierto. Quien le hablaba era el capitán del equipo de fútbol de su escuela.

-¿Nunca dejas de practicar? –Le dice al muchacho que lo miraba con preocupación. Mientras se comenzaba a levantar.

-Lo siento mucho, de verdad… ¿qué? –Pregunta cuando procesa lo que le dijo el otro, mientras lo ayuda a ponerse de pie.

-Te conozco, vas a mi escuela. –Le contesta Changmin, ahora que se estaba sacudiendo la tierra que quedó en su ropa.

-Yo también te conozco. –Le dice el muchacho con una sonrisa tímida.

Changmin por un momento recordó al estúpido del novio de su amigo. Cuando les dijo a él y a Jaejoong que eran famosos. Pero borró de inmediato el recuerdo. El pensar en esos dos lo molestaba demasiado.

-Quizás deberías ir a un hospital. –Le dice Junsu, sorprendido al ver a Changmin fruncir el ceño.

Esto es suficiente para que Changmin se ría. –Hey, que no pateas tan fuerte.

-Eso no es lo que me han dicho.

-Arrogante, ¿no? –Le dice Changmin sin perder la sonrisa, el muchacho era bastante simpático.

-Claro que no, pero si no me crees, puedes verlo por tu mismo.

Era una invitación que le caía del cielo, literalmente. Quería olvidar todo y esta distracción le iba a servir mucho.

-Está bien, pero te advierto que también me han dicho que soy muy bueno.

Entre risas se dirigen al lugar de práctica. Era una pequeña cancha de tierra ubicada cerca de su casa. Dispuesto a dejarse llevar, comienza a jugar con su nuevo amigo, olvidando por un momento sus problemas.

*

Cuando finalmente llega a casa, ya era bastante tarde y su madre no tardó en reprenderlo por no avisar.

-¿Dónde andabas?

-Jugando futbol. –Le contestó

-Pues para la próxima vez, me avisas, además Jae está arriba, te está esperando hace horas. Dile que cene con nosotros.

-¿Todavía no cenan?

-Tu padre y hermana, ya lo hicieron, pero yo no pude comer, quería esperarte.

-Mamá, ya no tienes que preocuparte, ya soy grande.

-Para mí, siempre serás un bebe. –Le dice pellizcándole las mejillas.

-Basta… -Le dice, aguantando la risa y se va corriendo a su habitación.

Se detiene por un segundo cuando llega a la puerta, pero sabe que no puede retrasar lo inevitable. Con un suspiro la abre.

Lo que ve lo paraliza por un momento. Jaejoong estaba durmiendo y se veía tan apacible, que no quiso despertarlo. Con mucho cuidado cierra la puerta y deja sus cosas en el suelo. Tratando de hacer el menor ruido posible se dirige al baño para ducharse. Estaba muy sudado y cansado y lo que más necesitaba ahora era un reparador baño.

Cuando está listo se coloca un pantalón de buzo y una camiseta muy gastada. Lentamente se acerca a su cama para despertar a su amigo. Al sentarse al borde de esta, levanta su mano para ponerla en su hombro y zarandearlo, pero al verle el rostro detiene su mano y ahora la dirige hasta ahí. Se veía muy hermoso, la luz que se colaba por su ventana se reflejaba en él, ya que no había encendido las luces de su habitación. Comenzó a acariciarlo con sus dedos muy delicadamente. Su frente, mejillas y nariz para finalmente terminar en sus labios, estos estaban entreabiertos, así que metió un dedo en su boca. La humedad y el calor hicieron que lo retirara en seguida, ya que su cuerpo había reaccionado rápidamente. Pensó que su reacción tan veloz era por culpa de haberlo hecho durante tanto tiempo.

Él había estado sin pareja por más de un año y Jaejoong por casi seis meses. Incluso estaba pensando que quizás… sacudió su cabeza, ya lo habían intentado una vez y no funcionó por muchos motivos. Además su mejor amigo al primero que se le acercó, de inmediato aceptó salir con él. Quizás eso fue lo que más le dolía en estos momentos. Un ruido interrumpe sus pensamientos.

-Minie… -Escucha de la boca de Jaejoong, quien parecía aun dormido. –Minngh… -Ahora eso parecía más un gemido y Changmin en un segundo ya estaba completamente duro.

Con fuerza, zarandea el hombro de Jaejoong para que despierte. No quiere distraerse. En esta ocasión el problema era más serio y él merecía una explicación.

-Auch, porque eres tan brusco. –Le reclama Jaejoong cuando despierta completamente y se sienta sobre la cama. Changmin se había levantado de esta y se había sentado en el asiento de su escritorio.

-Porque es la única manera para que entiendas.

Jaejoong notó el enojo evidente en su amigo, que al parecer no había disminuido ni un poco.

-Minie…

-No me digas así.

-Lo siento. –Le dice. Sabiendo que necesitara más para convencer a su amigo de que lo perdone, esta vez había metido los dos pies bien en el fondo. –Lo hice sin pensar, sólo queríamos un lugar para estar solos y pensé en nuestro cuartel. Pero sé que hice mal, ese lugar es sólo nuestro. Le hice prometer que lo olvidaría. Te prometo que jamás lo volveré a llevar, jamás… -Le dice con una clara expresión de arrepentimiento.

Changmin notó que en lugar de decir que jamás llevará a alguien más, dijo que no volvería a llevar a su novio. Su amigo realmente se proyectaba con el otro y sintió ese malestar en el pecho, desconocido pero muy molesto.

-¿Te gusta mucho? –Le preguntó de repente.

Jaejoong se sorprendió con la pregunta. –Sí. –Le contesta.

-Entonces llévalo, ya no me importa. –Le dice, recuperando su enojo.

-Min… -Se detuvo, tenía que hacerlo bien esta vez. -No entiendes, no quiero llevarlo, fue un impulso, ya sabes como soy, soy un estúpido, hago las cosas sin pensar. –Esta vez se levanta de la cama y se arrodilla a los pies de su amigo. –Perdóname, no lo volveré a hacer, no quiero que sigas enojado conmigo, por favor… -Le dice mientras ahora junta sus manos.

-Me abandonaste, me ignoras y ni siquiera me llamas en las noches. –Le dice Changmin.

-Pensé que no te gustaba que te llamara. –Le dice Jaejoong con una sonrisa. Su amigo siempre le reclamaba que no lo dejaba dormir. Pero cuando vió que lo estaba mirando con los ojos entrecerrados se apresuró en agregar. –Quiero decir, que lo siento mucho, ya sabes, no había tenido un novio por tanto tiempo y me ha tenido un poco ocupado, pero te prometo que aprenderé a usar bien mí tiempo. No te dejaré más de lado, te lo juro, te lo juro. –Insistió Jaejoong con sus manos juntas como en un rezo.

Changmin no puede evitar sonreír. No podía pasar mucho tiempo enojado con su mal amigo.

-Está bien, pero me debes una. –Le dice tomándolo de los hombros para levantarlo. Jaejoong no pierde tiempo y lo abraza. De esos abrazos que le encantan, pegando todo su cuerpo al del otro.

-Wow, tienes un gran problema ahí abajo. –Le dice riéndose cuando siente la erección del otro.

-Hey no te burles, que es tu culpa. Sabe que lo abandonaste. –Le dice en tono de broma.

-Podría ayudarte. –Le dice Jaejoong.

-¿Y nuestro trato? –Le pregunta sorprendido Changmin, hasta el momento nunca lo habían roto.

-Sólo te ayudo con la mano, no es la gran cosa. –Le dice Jaejoong con el ceño fruncido.

-Ya sé… a alguien no lo están satisfaciendo. –Le dice Changmin con una risa burlona.

-Todavía no lo hacemos. Dice que no quiere que nos apresuremos.

-Esto sí que es una sorpresa, no me imaginaba que Yoochun fuese tan serio.

-Yo tampoco, pero ya ves. –Le dice con un suspiro.

-Eres un adicto, ¿sabías? –Le dice Changmin, riendo.

-Pues tú también. –Le contesta Jaejoong sacándole la lengua.

-Estoy hablando en serio, antes de que te despertara estabas soñando conmigo.

-No es cierto.

-Si lo es, gemías mi nombre. –Le dijo Changmin riendo.

-Mentira. -Insistió Jaejoong en su inocencia.

-Está bien, hazme una paja. –Le dice Changmin fingiendo molestia. Como si fuese un gran sacrificio, suspirando y sentándose en su silla de escritorio de nuevo.

Riendo Jaejoong se arrodilla otra vez. Le separa las piernas y se acomoda entre ellas. Libera el miembro del otro bajando un poco los pantalones y comienza a bombear el largo, caliente y duro pedazo de carne. Jaejoong ha visto muchos. No se ha acostado con todas sus parejas, tan promiscuo no era, pensó con una sonrisa, pero siempre se las arreglaba para verlos desnudos. Se colaba en las duchas o los vestidores, sólo para verlos. Un total pervertido, le decía Changmin cuando le contaba.

Después de su dura y sacrificada investigación, pudo llegar a una conclusión. Jamás había visto uno tan perfecto como el de Changmin.

No sólo era perfecto en largo, también lo era en ancho y su calor, a veces era insoportable. Ahora que lo estaba acariciando podía sentir su temperatura aumentar a cada segundo, provocando que Jaejoong se acalorase rápidamente. Pero lo que más le gustaba era el sabor. No sabía si Changmin le daba un trato especial, lavándolo con algo en particular o era natural en él, pero lo que tenía claro es que realmente era delicioso. Por lo que no puedo resistir más las ganas de probarlo.

-Ahhh, Jae… -Dice Changmin cuando siente la caliente y suave lengua de su amigo. Tuvo que detener los gemidos con sus manos.

-Mmm… -Intenta decir Jaejoong con el miembro completo en sus boca, provocando unas deliciosas vibraciones que viajaron por el miembro de Changmin y que se expandieron por todo su cuerpo.

Lo saca de su boca para comenzar a saborearlo con su lengua, como si estuviera probando el más delicioso helado. Una y otra vez y cuando llega a la punta la succiona fuertemente para seguir con el mismo tratamiento.

Changmin está al borde de la culminación, pero no quiere que termine la dulce tortura. Como no puede articular palabra coherente, con una de sus manos alcanza a tomar un mechón de pelo de Jaejoong para advertirle que pronto se correría. Éste capta la señal de inmediato, así que vuelve a meter el miembro entero en su boca. Ya acostumbrado al tamaño, con una facilidad sorprendente comienza a mover su cabeza de arriba hacia abajo con una velocidad igual de sorprendente. También alcanza a abrir sus pantalones para liberar su duro miembro y masturbase lo más rápido que puede.

Con un fuerte apretón en su cabello como advertencia, siente el semen de su amigo golpear fuertemente su garganta, provocando que tenga que soltarlo y toser un poco, salpicando su rostro, pero con su mano libre logra tomarlo y que el resto de la corrida entre en su boca. No podía explicarlo pero este también era el semen más delicioso que había probado. Siempre había querido preguntarle a Changmin sus secretos, pero no quería que el otro sea más arrogante de lo que ya es, pensaba con una sonrisa. Aumentando la rapidez de su mano, él también intenta correrse pronto.

Changmin lo observaba con los ojos entrecerrados y con la visión algo borrosa, mientras intenta regular su respiración agitada. Jaejoong era increíble pensaba. Tan caliente y tan sensual. Observaba como se tocaba y también su rostro. Con los labios hinchados y rojos, con semen por sobre sus mejillas y cerca de sus ojos. Algo desconocido se apodera de él y lo toma de sus hombros para dejarlo encima de él. Jaejoong se sorprende por un segundo, pero se acomoda rápidamente con las piernas abiertas mientras sigue masturbándose y sus labios se encuentran, con toda la pasión que sólo entre ellos logran despertar. Mientras sus lenguas saborean en lo más profundo la boca del otro, Jaejoong se corre fuertemente ensuciando las ropas de ambos y deja salir un gemido que es ahogado por ese beso interminable y exquisito.

Un fuerte toque en la puerta los obliga a separarse y Jaejoong rápidamente se levanta para salir con dirección al baño a limpiarse, mientras Changmin le grita a su madre que ya va abrir y corre a su closet para cambiarse la polera y el pantalón manchados.

Cuando abre su puerta saca la cabeza para que su madre no perciba el ambiente al interior, que evidentemente estaba cargado con la actividad reciente.

-¿Sí? –Dice con una sonrisa que a su madre le parece sospechosa.

-Como que ¿sí?, van a bajar a comer ¿o no? –Le dice su madre con los ojos entrecerrados.

-Ya vamos, es que Jaejoong está en el baño, en cuanto salga bajamos.

-Está bien pero apúrense que tengo hambre.

-Sí. –Le contesta Changmin y cierra nuevamente la puerta.

Cuando Jaejoong sale del baño los dos sonríen.

-Vamos a comer o si no mi madre se enfurecerá más. –Le dice Changmin.

-Ohh que genial, muero de hambre. –Contesta Jaejoong, para casi correr con dirección al comedor. Con una risa Changmin lo sigue.

*

-¿Cómo pasó esto?, todavía no lo puedo creer. –Le dice Jaejoong fingiendo una sonrisa.

Creyó que le daría un ataque al corazón cuando vió a su mejor amigo con el capitán del equipo de fútbol de la escuela. Pensó lo del ataque, por el extraño malestar en el pecho que sintió cuando los encontró besándose en los casilleros.

-No lo sé, no lo puedo explicar, sólo pasó. –Le contesta algo avergonzado Changmin.

-Pero, ¿cómo se conocieron?, no entiendo, ustedes son tan distintos, además él siempre me ha parecido hetero. –Le pregunta Jaejoong insistente, con una mueca.

Changmin se ríe antes de contestar. –Me golpeó con una pelota, después de eso me invitó a jugar y salimos un par de veces antes de que me dijera que siempre le había gustado y fue tan lindo que no pude rechazarlo. –Le terminó de contar con una sonrisa.

-¿Te gusta? –Le pregunta aún sin creerlo.

-Claro, si no, no estaría saliendo con él. –Le contesta riéndose. – ¿Qué pasa? –Le pregunta al ver el rostro de su amigo tan serio.

-Nada, es sólo que estoy sorprendido. –Le dijo haciendo un leve puchero.

-Ahh, ya sé lo que pasa. –Le dice con una sonrisa acercando su rostro lentamente al otro. Estaban en su guarida secreta -que ya no lo era tanto- sentados uno al lado del otro con sus espaldas apoyadas en el árbol.

Jaejoong estaba jugando con sus dedos y no se dió cuenta del acercamiento del otro. Por lo que se asusta cuando siente que le están pinchando sus mejillas con un dedo.

-Auch, no hagas eso. –Le dice haciéndose el enojado. No podía estar serio con su amigo por mucho tiempo. Cuando Changmin comienza a hacerle cosquillas ya no puede evitar las risas y se comienza a retorcer debajo del otro, intenta contraatacar pero el otro le toma las manos y se las aprisiona entre las suyas sobre su cabeza.

Mientras sus respiraciones se regulaban, mantenían sus sonrisas, pero pronto sus miradas descendieron a los labios del otro y las sonrisas desaparecieron.

Habían mantenido su trato al pie de la letra desde aquel episodio en la habitación de Changmin. No lo conversaron, cómo la mayoría de los acuerdos entre ellos, se sobreentendían las cosas. Sabían que no era correcto ni justo para sus parejas, no importa lo bien que se sintiera. Ahora además estaba Junsu, pensó Jaejoong, antes de que sus pensamientos quisieran abandonarlo, ya que no sabía si él o Changmin o quizás ambos, estaban acortando la distancia. Pero un ruido repentino los detiene.

-¿Qué fue eso? –Preguntó Jaejoong en un susurro. Temiendo que su lugar secreto sea descubierto.

-¿Changmin? –Se escucha fuerte, en una voz bastante particular.

El par de amigos se miran con los ojos bien abiertos antes de reaccionar.

-¿Le contaste de nuestro lugar? –Le preguntó Jaejoong con evidente enojo y decepción. –Pensé que me habías perdonado.

-Claro que no, no le conté, te lo juro. –Le dice levantándose rápidamente, ya que escuchan pasos que se acercan. Justo cuando se ponen de pie, Junsu asoma su cabeza volviendo a llamar a Changmin.

-Aquí estas. –Le dice con una gran sonrisa cuando lo ve, pero que desaparece cuando se da cuenta que no está solo.

-¿Qué haces aquí?, ¿Cómo llegaste hasta aquí?–Preguntaron Jaejoong y Changmin al mismo tiempo. El primero bastante molesto y el segundo muy extrañado.

-Lo siento, pero… ¿se supone que no debo estar aquí? –Pregunta Junsu, algo molesto por el recibimiento.

-No. –Le dice Jaejoong cruzando los brazos y frunciendo más el ceño.

Changmin lo mira y por un segundo piensa que ahora su amigo sabe cómo se sintió él, pero cualquier pensamiento vengativo quedó ahí, porque recordó como él se sintió, cómo si le hubieran dado una puñalada por la espalda. Y también recordó que esto no era su culpa, así que dirige su vista a Junsu de nuevo.

-Lo siento, Junsu, pero me gustaría saber cómo llegaste hasta aquí.

El aludido desvía su mirada hacia Jaejoong que también parecía esperar su respuesta con una ceja levantada, no sabe porque esto le molestó, así que volvió a mirar a su novio.

-¿Podemos hablar a solas? –Le dice.

Changmin ahora mira a Jaejoong. Éste no lo puede creer, ¿acaso se tenía que ir de su lugar para que Changmin haga quien sabe que cosas con su nuevo novio? Se iba a ir pero antes tenía que saber porque Junsu estaba en ese lugar.

-Sólo quiero saber cómo llegaste, después me voy. –Le contesta muy serio.

-Me lo dijo tu novio. –Le contesta finalmente Junsu.

-¿Qué? –Preguntan de nuevo al mismo tiempo el par de amigos.

-Me encontré con Yoochun a la salida de mi práctica, justo cuando había recién colgado de la llamada que hice a tu casa, te estaba buscando y tu mamá me dijo que no estabas, le conté eso y él me dijo que a lo mejor estabas aquí, me dio la dirección y todo. Ahora, ¿nos puedes dejar solos?

Jaejoong estuvo a punto de negarse pero estaba demasiado enojado y temía de lo que fuera a salir de su boca si se ponía a discutir en esos momentos. Tomando sus cosas sale de ahí rápidamente. En cuanto sale del lugar marca el número de Yoochun.

-Jae… ¿Dónde es…? –Yoochun no alcanza a terminar su pregunta porque es interrumpido en seguida.

-¿Porque le dijiste de este lugar? –Pregunta enojado.

-¿De qué hablas?

-Le dijiste a Junsu.

Ahora Yoochun entendió. –No sabía que era un secreto.

-Te dije que lo era.

-Pues no me acordé, no sabía que era tan importante. –Le dice Yoochun ahora molesto, no sabía la importancia de ese sitio, ya que Jaejoong apenas se lo explicó.

-Pues lo es, y mucho, así que espero no lo estés publicando por ahí. –Le dijo Jaejoong muy molesto.

-No… -No quiso seguir escuchando a Yoochun, así que le colgó.

Como se estaban demorando mucho adentro, Jaejoong empezó a desesperarse. ¿No estarán…? Sacudió la cabeza, su amigo no le haría eso. Pero despacio comenzó a entrar nuevamente. En cuanto asomó la cabeza se arrepintió. Lo que vió lo dejó paralizado y de nuevo con ese problema cardíaco que ya lo estaba comenzando a asustar.

Junsu se acercaba a Changmin, pasando sus brazos por el cuello de su amigo, mientras éste pasaba los suyos por la cintura del otro y lo abrazaba. Cuando sus labios se iban a unir, Jaejoong ya no pudo seguir mirando.

Con ese dolor punzante en su pecho y un inexplicable deseo de llorar, camina en dirección a su casa.



3 comentarios:

  1. ¿Y ahora Jaejoong se indigna? No pss, caradura es jajajajajajajaja
    Me encanta la historia, me encanta que esta mezcla de parejas, que al final le hara ver a estos tontos que se aman y que se dejen de tonterias. Me gusta de verdad cuando saben plasmar parte de la personalidad de los chicos en los fics.

    Espero con ansias los siguientes caps <3 Gracias

    ResponderEliminar
  2. ¿Y ahora Jaejoong se indigna? No pss, caradura es jajajajajajajaja
    Me encanta la historia, me encanta que esta mezcla de parejas, que al final le hara ver a estos tontos que se aman y que se dejen de tonterias. Me gusta de verdad cuando saben plasmar parte de la personalidad de los chicos en los fics.

    Espero con ansias los siguientes caps <3 Gracias

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  3. Anónimo7/02/2017

    holaaa!!! Jartiza te cuento que soy la autora de fanfic, lo envié junto con otros hace tiempo a la pagina, pero como estaba en hiatus, decidí crear un blog para subir mis historias, así que, ya este por ejemplo está terminado y lo hice serial en lugar de threeshot, en fin te dejo el link donde escontraras este y mis otros fics avanzados ^^ Gracias por tus comentarios
    http://allmielmisfanfictions.blogspot.cl/2017/02/master-post.html

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