Mientras la nieve cae - parte 2

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Sonreí al ver a Changmin recibir su diploma por mejor promedio de toda la escuela, aquel lugar se lleno de aplausos, pero mi mente solo se concentro en el, es difícil de creer que hace 5 años nos conocimos en aquel callejón.

Siempre me sorprendió la fortaleza que tenía, siempre sonreía –para mi padre y para mí- y me miente reproduce aquellos recuerdos.

-Flash back-

El cumpleaños número 16 de Changmin, y yo estaba feliz de estar ahí junto a mi padre, teníamos 1 años de habernos conocido, solo esperábamos a su papá que llegara de su trabajo, fue cuando escuchamos que tocaban el timbre de la puerta

-¿Se le habrán olvidado sus llaves?- Ante aquello mire a Changmin con curiosidad

Estaba a punto de pararse cuando mi papá puso una mano en su hombro, voltee a verlo y el solo sonrió.

-Yo abriré- Dijo con una sonrisa y Changmin solo asintió y mi papá fue hacía la puerta.

Escuchamos como la abría y una vez desconocido llegó a nuestros oídos

-Disculpe esta es la residencia del señor Shim- Preguntó aquella voz.

-Sí, pero él no está en este momento- Contesto mi padre.

-No lo estoy buscando a él, estoy buscando al joven Shim Changmin- Ante aquello Changmin se levantó con un vaso de agua en sus manos, y yo solo lo imite tomando la otra con una sonrisa que él me devolvió mientras me guiaba a la entrada.

-Soy el tutor del chico mientras el Sr Shim no está- El hombre asintió.

-Vengo a informarle que él señor Shim acaba de fallecer- ante aquello ambos nos detuvimos y pude ver a mi padre con los ojos abiertos por la noticia, sentí como mi corazón se movió rápidamente, eso no podía ser cierto el papá de Changmin no podía estar muerto, mi respiración se hizo agitada y sentí como la mano de Changmin me soltaba, gire mi cara hacía Changmin y me asuste mas, su cara no mostraba nada y sus ojos se veían vacios –Tuvo un accidente esta mañana, no encontramos familiares, no tiene hermanos y sus padres no querían saber nada, hace unas horas nos enteramos de la existencia del joven Shim, el Sr Shim llegó vivo al hospital, pero falleció hace un par de horas lo…-

Sus palabras fueron interrumpidos por un sonido, todos volteamos hacía Changmin y nos dimos cuenta que en el piso habían pedazos de vidrio y yo no sabía qué hacer ante aquello.

-Lo lamento- Volví mi vista hacía la puerta donde el hombre le hacía señas a mi papá para que lo siguiera, no le di importancia, para este momento el rostro de Changmin estaba pálido y solo podía acercarme a él lentamente.

-¿Changmin?- Solo un susurro salió de mis labios sentía tantas ganas de llorar –Changmin- Volví a repetir pero su mirada estaba perdida en algún lugar.

Solo pude bajar mi mirada al darme cuenta que mi vista se veía borrosa, mis lagrimas ya habían empezado a caer, sentía una gran impotencia, y si así yo me sentía no quería saber cómo se sentiría Changmin, fue cuando me di cuenta que no solo habían pedazos de aquel vaso roto en el piso, si no también sangre, subí mi vista espantado y me di cuenta que su mano tenía pedazos de vidrios incrustados.

-¡Papá!- Fue lo único que logre decir o más bien gritar, mi cuerpo comenzaba a temblar, después de todo seguía siendo un niño -¡Papá, Changmin está sangrando!- Volví a gritar al ver que mi papá no llegaba.

Ante mi último gritó papá llegó corriendo, lo mire con mi cara bañada en lagrimas y mi cuerpo estaba temblando y sabía muy bien que al igual que Changmin estaba pálido, ya que no soportaba ver la sangre.

Mi padre se arrodillo para quedar a mi altura y me abrazo.

-Sube al cuarto de Changmin—Me susurro y yo solo pude negar –Vamos necesito hablar con él-

Ante aquello gire mi vista hacía Changmin, y solo pude asentir, lentamente fui subiendo las escaleras y me detuve a la mitad, la curiosidad me gano, me senté y me quede viendo como mi papá llevaba a Changmin a la sala y lo sentaba, me perdí un rato en aquel pálido rostro, no podía saber qué es lo que estaba pensando, aquellos ojos no demostraban nada, carecían de vida, aquel chico no era mi Changmin que siempre sonreía, aquellos ojos chocolates que siempre brillaban ya no estaban ahí, mis lagrimas seguían corriendo por mi rostro, cuando salí de aquel trance pude ver como Changmin ya traía su mano vendada, y mi papá algo le decía, no podía escuchar, pero lo que le estuviera diciendo no hacia efecto, el seguía igual, vi a mi papá suspirar y levantar Changmin, y ante aquello reaccione y corrí hacía su habitación, me senté en su cama con la mirada gacha, poco después entró mi papá junto con Changmin.

-Tae cuídalo, iré a llenar unos papeles- Yo solo asentí y el salió de la habitación.

Tome la mano de Changmin y lo senté junto a mi

-V… vamos a dormir- Fue lo que pude decir, el automáticamente se puso de pie y de su closet saco un par de piyamas, se volvió a acercar a mí, y me entregó una, aquello lo había hecho de una forma tan automática que me dio miedo, solo pude observar cómo se cambiaba y yo hice lo mismo.

Ambos estábamos acostados sobre su cama como cada fin de semana, pero en vez de que me abrazara me daba la espalda, lentamente el sueño se apoderaba de mí y caí dormido.

Desperté al ya no sentir aquel aroma que me cautivo desde el primer momento en que lo olí, abrí mis ojos y me di cuenta que Changmin no estaba a mi lado, rápidamente me levante y comencé a buscarlo, baje las escaleras y lo busque en la cocina, sala y comedor, pero no estaba, volví a subir preocupado por su paradero cuando me di cuenta que la recamara de su padre estaba abierta, lentamente fui entrando y al no ver nada encendí las luces, y no pude evitar sonreír, la piyama que traía Changmin cuando se quedo dormida se encontraba en el piso y él se encontraba dormido sobre aquella cama que le pertenecía a su padre y con su piyama puesta que le quedaba grande, así como me quedaba la suya, sentí un nudo en la garganta al ver que en su mano derecha sostenía con fuerza aquel reloj que tanto esfuerzo le había logrado conseguirlo y regalárselo a su padre para su cumpleaños, había tenido que trabajar para poder comprar aquel caro reloj, y eso había sido el motivo por el cual Changmin fue a visitarme casi 2 semanas después de conocernos, ya que aquel trabajo lo mantenía ocupado, incluso me pidió que lo acompañara a recogerlo, había sido tanta su emoción aquel día que le pregunte él porque quería tanto aquel reloj. Porque exactamente ese, y con una gran sonrisa me dijo que hace algún tiempo su padre se había quedado viendo aquel reloj, el problema era que no tenía el dinero suficiente para comprarlo, y cada vez que pasaban por ahí su padre se entretenía viéndolo, me contó que consiguió un trabajo y fue a la tienda para convencer al dueño que se lo apartara y cada mes le traería su pago, el señor acepto y le dio una garantía de que inmediatamente terminara de pagar le daría el reloj, cada centavo que recibía iba directo a aquella tienda, y estuvo trabajando por el casi 2 años, no hay que ser adivino para saber cuál fue la cara que puso su papá al ver aquel reloj.

Sonreí ante aquel recuerdo, subí junto a él y como pude lo metí bajo las sabanas, me recosté junto a él y puse mi cabeza sobre su pecho, y me sorprendí un poco al sentir como rodeaba con unos de sus brazos mi cintura solo sonreí y me quede dormido.


Aquel día el cielo estaba despejado, sin ninguna nube, y el sol radiante, pero a mí eso poco me importaba, solo me importaba Changmin, que desde el día que nos anunciaron la muerte de su padre 2 días atrás no había llorado ni hablado una sola vez, ni siquiera cuando le entregaron sus cenizas, ni ahora que lo están enterrando, recuerdo que cuando murió mamá llore mucho, pero Changmin no hacía nada, seguía perdido en su propio mundo, la única señal  que había mostrado fue aquella vez que lo encontré en la habitación de su padre con la piyama y el reloj y de ahí en fuera nada.

Y después de que termino toda aquella ceremonia me di cuenta de que Changmin no estaba, lo busque en aquel lugar, entre las lapidas, y cuando ya casi nadie quedaba regrese, lo encontré sentado frente a la tumba de su padre, y lentamente la acariciaba, me acerque a él, no podía ver su rostro, solo aquella espalda ancha, puse mi mano sobre su hombro y pude sentir como daba un pequeño brinco ante el contacto.

-¿Changmin?- Ante aquello lentamente giro su rostro y me sorprendí al verlo.

Sus ojos ya no se veían vacios, al fin pude ver aquel brillo después de 2 días, y aun cuando se veía una gran tristeza adoraba aquellos ojos, y de ellos salía una pequeña lagrima, pero aun así una hermosa sonrisa adornaba su rostro.

Sentí como su mano se colocaba en mi brazo para luego jalarme hacía su cuerpo, sentí su rostro en mi cuello y sus manos en mi cintura, ante aquello sentí como el calor se acumulaba en mis mejillas y mi corazón comenzaba a acelerarse.

-Gracias- aquel susurro llego a mis oídos seguido de pequeños sollozos, y me di cuenta de que al fin estaba llorando, al fin estaba sacando aquel dolor, y yo solo pude corresponder a aquel abrazo.

Y cuando me di cuenta de nuevo me encontraba en aquel cuarto, en aquella cama, mientras su dueño tenía su rostro en mi cuello y sus manos se aferraban a mi cuerpo y nuevamente aquel aroma inundo mis sentidos y caí dormido,

Cabe decir que al día siguiente Changmin volvió a la normalidad, volvió a hacer aquel Hyung que tanto quería y admiraba

-Flash Back End-

En este día aunque no es su graduación es observado envidiado y admirado por todos, incluyéndome, solo puedo sonreír ante lo orgulloso que estoy de mi Hyung

-Felicidades Changmin- La voz de mi papa me saca de mis pensamientos y me doy cuenta que ya está enfrente de mí.

-Gracias Señor- Ante aquello mi padre frunció el seño.

-Te he dicho miles de veces que no me digas así- eso solo hace que ría nerviosamente.

-Lo siento pero no me acostumbro- solo se rasco un poco su cabeza y sonrió, no pude evitarlo y nuevamente me perdí en aquella sonrisa que tanto me encantaba.

-Felicidades Hyung- El solo sonrió mas, sacando a relucir aquella blanca dentadura y revolvió mi cabello como sabía que me gustaba.


-H… hyung-  su lengua recorría la extensión de mi cuello, mientras sus manos hacían lo mismo con mi ya desnudo cuerpo.

“No sé cómo o cuando comenzamos esto ni me interesa”

-Mmm- Aquella lengua descendía más y más para jugar con mis ya duros pezones

“Solo me importaba sentir aquellas manos jugar con mi cuerpo”

-Ch… Changmin- Sus manos ahora son las que estimulan mis pezones mientras su boca desciende hasta llegar a mi miembro -¡Ah!-

“Solo sentir aquella boca que me vuelve loco”

-¡Ah!- Muerdo mis labios para evitar que aquellos gemidos escapen de mi boca al sentir su cavidad en mi miembro

“Solo me interesaba sentirlo a él”

Su boca solo me torturaba al subir y bajar lentamente, dirigí mis manos a su nuca en un intento por hacer que acelere un poco, y por alguna extraña razón accede.

“Sentir su calor”

Siento una corriente recorrer mi cuerpo y acumularse en mi vientre bajo -¡Changmin!- y eso fue todo, llegue al orgasmo y solo podía sentir como el terminaba de tragarse mi semen.

-Jajaja- Aquella carcajada hizo que agradeciera mantener mis ojos cerrados en todo momento y evitar ver aquella satisfactoria sonrisa, que aunque me encantaba solo me avergonzaba -¿Listo?- Antes de poder hacer o decir algo sentí su lengua en mi cuello y luego se bajo de mi cuerpo.

Por instinto abrí los ojos y gire mi rostro, mis mejillas se encendieron mas al ver como Changmin se quitaba aquella camisa dejando su torso desnudo, cuando desabrocho su cinturón desvié la mirada, aun cuando no era nuestra primera vez no podía evitar ponerme así, en poco tiempo sentí su cuerpo desnudo contra el mío y un suspiro salió de nuestros labios, observe aquellos ojos chocolates  ahora oscurecidos por la lujuria y me perdí en ellos, sentí uno de sus dedos en mi entrada y solo cerré los ojos para disfrutar de aquello, mi cuerpo se tenso al sentir el segundo y cuando el tercero entró no pude evitar saltar un quejido de dolor, ante aquello Changmin comenzó a hacer movimientos circulares en mi entrada, mientras me besaba, cuando me acostumbre sentí como sus dedos abrían mas mi entrada para abrirle paso a su miembro, y solo pude enterrar mis uñas en su espalda, no era tan doloroso como la primera vez, pero aun así dolió, lentamente me fui acostumbrando y mi cuerpo se relajo.

“Solo sentirlo dentro de mí, porque solo así me sentía completo, dichoso y feliz”-

Enrede mis piernas en su cintura y capto la indirecta, comenzó a moverse una y otra  vez, cada embestida que daba hacía que me retorciera del placer, y yo solo podía arañar su espalda, sentí sus manos recorrer mi cuerpo y la fricción de nuestros cuerpos estimulaban mi miembro, el placer había nublado mi vista y cada estocada que daba tocaba ese punto exacto que me hacía gritar del placer, y nuevamente sentí aquel calor concentrarse en mi vientre bajo y el orgasmo llego a mi otra vez, Changmin detuvo las envestidas, y cuando abrí mis ojos vi que en su rostro quedaban restos de mi semen y eso me hizo sonrojar.

-Lo… lo siento- Changmin con un dedo limpio algo de aquel semen y lo lamio. Y sentí nuevamente aquellos labios sobre mí.

Salió de mi interior y lo mire confundido, ya que el aun no había terminado, y el solo sonrió, abrió mas mis piernas, tomo mis caderas y entro de una sola estocada.

-¡Ah!- Yo solo podía gritar por el placer, al haber llegado a mi orgasmo solo podía dejarme hacer, se sentía delicioso, entraba y salía a una gran velocidad, sentí un beso brusco donde ahogo un grito para luego correrse dentro de mí.

Pude observar el cansancio en su rostro, y aun así una hermosa sonrisa adornaba su rostro, sus piernas temblaban amenazando con que no lo sostendrían mas, y una vez más admire aquella fortaleza, y que aun en ese estado resistió el no caer sobre mi cuerpo, un gemido escapo de ms labios al sentir como abandonaba mi cuerpo y sin más exhausto se dejo caer a un lado de mi y yo solo pude ocultar mi rostro en su pecho, uno de sus brazos se colocaron en mi cintura y con su mano libre enredaba sus dedos en mi cabello, me conocía tan bien, sabía que lentamente me iba a dormir, y eso fue lo que paso.

Aquella amistad que comenzó 5 años atrás terminó en un amor profundo, mi mundo giró alrededor de él, y en este lugar, este lugar que anteriormente odie por haberme alejado de él, ahora era el único testigo de nuestro amor y encuentros. Después de la muerte del padre de Changmin mi padre se volvió su tutor al no tener ningún familiar que lo cuidara, al ser rechazado por sus abuelos  se vino a  vivir con nosotros, y 2 años después al cumplir la mayoría de edad decidió independizarse y se compró este departamento, deje de hablarle 1 semana al enterarme de que se marcharía de mi lado, hasta que entendí que estaba irremediablemente enamorado de Changmin y terminé por buscarlo a este lugar donde descubrí que él sentía lo mismo que yo.

Cuando abrí mis ojos vi aquel espacio vacío donde anteriormente estaba Changmin, rápidamente me levante, y me di cuenta que ya era de día y que estaba solo en aquella habitación.

-¿Ya despertaste?- Su voz me hizo voltear y vi a Changmin entrando con una bandeja de comida y yo solo asentí.

Se sentó junto a mí y me entrego la bandeja y lentamente comencé a comer mientras sentía como acariciaba mí cabello, aquellas caricias me relajaban.

-¿Hyung?-

-Dime- sentí la respiración de Changmin en mi oído y un gemido salió de mis labios después de que mordiera mi lóbulo.

-N… no hagas eso- Su risa hizo que un escalofrío recorriera mi cuerpo.

-¿Por qué no?- Con aquella pregunta volvió a repetir aquella acción.

Changmin se separo un poco de mi cuerpo y me quito aquella bandeja de las manos y lo puso sobre el tocador.

Su boca se posiciono sobre mi cuello y sus manos en mis caderas y lentamente me fue recostando sobre su cama, sus manos y su boca jugaban con mi cuerpo y yo solo podía aferrarme a su espalda y gemir.

-E… espera- Fue lo único que pude decir.

-¿Por qué?- dijo con voz ronca aun con sus labios sobre mi piel.

Y es que aun cuando quisiera que continuara desde hace un tiempo tenía una pregunta rondando mi mente, y ahora que había tomado el valor para hacerlo tenía que decirlo o no lo volvería a decir.

-¿Crees que podríamos decirle a mi papá lo nuestro?- Ante esa pregunta levantó el rostro sorprendido.

-¿Quieres decirle?- Yo solo asentí

-No quiero que lo nuestro sea un secreto- Changmin sonrió y deposito un beso en mi frente.

-Estas bien- Y no podía estar más feliz, pero mis pensamientos fueron interrumpido por las manos de Changmin en mi miembro y solo pude gemir –Ni creas que te has salvado- me dijo con una sonrisa de satisfacción en su rostro, y nuevamente me entregue al placer para ser solo uno con él.


Y ahí estábamos los 3 sentados en la mesa del comedor de mi casa, como cada fin de semana, pero esta vez era diferente, tanto Changmin como yo estábamos nerviosos y el rostro curioso de mi padre no ayudaba en lo absoluto.

-Bien chicos que querían decirme-  ante aquello solo pude dar un pequeño salto en mi lugar, pude ver como Changmin jugaba una y otra vez con sus manos indicando que estaba nervioso.

-B… bueno nosotros- Corte mi dialogo para respirar profundo- E... estamos saliendo- un sonrojo ataco mi rostro y baje mi mira avergonzada lo último que salieron de mis labios apenas fue un susurro levante un poco el rostro y observe a mi padre que no tenía ninguna expresión en su rostro.

El silencio se apodero del lugar y eso me hizo temer era la calma antes de la tormenta y pude ver que Changmin también lo sentía.

-¿Ustedes qué?- La pregunta de mi padre me puso más nervioso, si la primera vez me costó trabajo ahora no podría decirlo.

-Nosotros estamos saliendo- La voz de Changmin me sorprendió, sonó tan seguro, tan serio, tan… Changmin, pude ver como mi padre masajeaba su sien

-¿Hace cuánto?-

-1 año-

Aquello solo fue un susurro que salió de mis labios y vi la impresión en la cara de mi padre, creo que al fin y al cabo no había sido tan buena idea y para cuando quise darme cuenta Changmin se encontraba en el piso.

-¡Hyung!- Mi padre lo había golpeado, se podía ver el enojo en el rostro de mi padre -¿Estás bien?- me acerque rápidamente a él.

Changmin se incorporo un poco y llevo una de sus manos a su rostro yo estaba en shock pude ver la sangre en aquel rostro, que por sus expresiones se notaba que le dolía… me golpee mentalmente claro que le dolía Taemin “¡Estaba sangrando!”.

Sentí como me tomaban de uno de mis brazos y me alejaban de Changmin, levante un poco el rostro y vi a mi padre que intentaba separarme de él.

-¡Como te atreves!- Aquel gritó me sorprendió, jamás había visto tan molesto a mi padre -5 años Changmin, confié en ti, te di un techo y alimento después de que tu padre falleciera- La molestia se podía escuchar en su voz -¿Y así es como me pagas?-

No podía ver la expresión en el rostro de Changmin, su rostro se encontraba inclinado hacia abajo, por lo cual su flequillo tapaba aquellos ojos chocolates, mientras sostenía con una mano de donde aun salía sangre.

-Lo lamento- Yo solo podía observar, me sentía tan inútil viéndolo ahí tirado en el piso.

-Quiero que te largues de mi casa y que no te vuelvas a acercarte a Taemin-

Ante aquello mis ojos se abrieron por la impresión, y sin pensarlo me solté del agarre de mi padre y corrí hacía Changmin, me arrodille, lo abrace por la espalda y oculte mi rostro en su cuello, y sin poder evitarlo las lagrimas comenzaron a salir.

-No quiero- No podía ver la expresión el rostro de mi padre, solo me concentraba en sentir su cuerpo y aspirar aquella fragancia que me tranquilizaba.

-¡Taemin!- Aquel grito hizo que me agarrara más al cuerpo de Changmin

-N… no quiero- Mis sollozos no me dejaban hablar bien.

-¿Eso es lo que quieres?- yo solo pude asentir –Bien entonces lárgate-

Ante aquellas palabras levante mi rostro asustado, mi padre no podía estar hablando enserio, y por el rostro de Changmin el pensaba lo mismo.

-Yo… yo no- Y antes de poder decir algo mas fui interrumpido

-¿Quieres estar con él no?- Su mirada en ese momento era de ira –Acepta las consecuencias de tus decisiones Taemin, ya no eres un niño, toma tus cosas y lárgate-

En ese momento Changmin intentó ponerse de pie, me solté de su espalda para que pudiera hacerlo, y con algo de dificultad lo logró, y yo solo me quede ahí arrodillado en el piso sintiendo como el alma se salía de mi cuerpo, y solo los sonidos llegaban a mis oídos.

-Señor por favor piense en lo que hace Taemin es su hijo-

-Saldré y cuando regrese no los quiero ver aquí y tampoco las cosas de Taemin-

Aquellas fueron las últimas palabras de mi padre y yo solo pude llorar, pude sentir el abrazo de Changmin, sentir como con sus manos colocaba mi cabeza en su pecho para luego enterrar sus dedos en mi cabello.

-Vamos por tus cosas- Yo solo pude asentir.

Y ahí me encontraba sentado sobre mi cama, viendo como Changmin guardaba algo de mi ropa en una pequeña maleta

Me perdí en mi propio mundo, solo quería despertar de aquella pesadilla y para cuando me quise dar cuenta ya estaba entrando en el departamento de Changmin, lentamente nos fuimos adentrando y dejo mi maleta junto a la sala, en ningún momento soltó mi mano, y lentamente nos dirigimos a su recamara.

-Tranquilo, todo va a estar bien- Por alguna razón aquellas palabras desataron mi furia, y me desquite con la primera persona que tenía enfrente, en este caso Changmin.

-¡Tú que sabes!- Le grite y aquello hizo que soltara mi mano y diera un paso hacia atrás sorprendido -¡Tú no sabes nada!- Ese gritó hizo que las lagrimas corrieran por mi rostro -¡Todo esto es tu culpa!-

Solo podía ver el rostro de Changmin borroso debido a las lágrimas, pude ver como lentamente se me acercaba, y yo solo quería correr a sus brazos, pero no podía y solo podía gritar sin pensar en lo que decía.

-Tae- Pude sentir la mano de Changmin en mi mejilla intentando limpiar aquellas lágrimas.

-¡No me toques!- De un manotazo aparte su mano de mi rostro.

-Vamos Tae tranquilízate- Pude ver como fruncía ligeramente el seño, en este momento Changmin comenzaba a molestarse.

-¡No, no quiero tranquilizarme!- Changmin se molestaba cada vez más  en estos momentos no me importaba nada -¡Todo esto es tu culpa!-

Ante aquello pude ver como Changmin se sentaba en su cama y con una mano comenzaba a masajear su sien.

-Tae, no hagas las cosas más difíciles- Me dijo aun en aquella posición.

-¡¿Difíciles?! ¡Tu padre no te corrió de la casa por estar saliendo con un imbécil!- Ante mis palabras Changmin levantó su cara sorprendido –Eres un idiota, estoy cansado de todo esto- Con furia me acerque a él y sin pensarlo le di una bofetada, y ante tal acto solo se llevo una de sus manos a aquel lugar -¡Te odio! Ahora entiendo porque tu mamá se intento deshacer de ti, solo causas problemas, por eso tu papá te abandono- Bajo su mirada haciendo que su flequillo tapara sus ojos, estaba siendo cruel con él, y yo ni siquiera lo notaba –No te quiero volver a ver-

Changmin solo se levanto de la cama aun con su mano sobre su cara y salió en silencio, no dijo nada y nuevamente las lágrimas aparecieron, me deje caer sobre su cama que despedía aquella fragancia y me quede dormido.



Sentía mi cuerpo pesado al igual que mis ojos, no los quería abrir, quería quedarme en aquel lugar que mantenía la fragancia de Changmin y al recordarlo rápidamente me incorpore, voltee a todos lados y me di cuenta que estaba solo, me mire y me di cuenta que aun traía ropa puesta, por lo cual no habíamos estado juntos anoche y suspire, la cabeza me dolía horrores y no recordaba nada, lentamente me levante y me dirigí a la pequeña sala, me sorprendí al encontrar varias botellas de alcohol vacías, y es que Changmin odiaba el alcohol y ante aquello me preocupe ¿Qué había pasado anoche?, fue cuando escuche la puerta principal abrirse y me quede helado al ver aquella escena, Changmin tenía golpeado su rostro y aun sangraba, rápidamente me acerque a él.

-¿Changmin que te pasó?-

Pero él no contestó, solo se quedo ahí parado frente a mí, y un escalofrió recorrió mi cuerpo ¿Qué le había pasado a Changmin? Parecía un muerto viviente, sus ojos estaban vacios e hinchados, rastros de lágrimas se veían por su rostro al igual que la sangre, tenía un fuerte olor a alcohol y su ropa estaba hecha trizas, sucia y llena de sangre.

-¿Hy…Hyung?- Un nudo se formo en mi garganta y fue cuando recordé.

Fue poco, pero suficiente para saber que le había pasado en su rostro, mi padre lo había golpeado y él me había echado de casa, pero en ese momento no me importó, tenía que curar a Changmin, aquella herida no se veía bien.

-Ven tengo que curarte eso- Le dije tomando su mano, pero en lugar de entrelazar sus dedos con los míos como siempre me soltó- Hyung-Aquello sonó como un susurro y sentí como mi corazón se encogía, tenía un mal presentimiento.

Nuevamente me acerque a él con miedo, y trate de poner mi mano sobre su rostro, pero no pude, su mano detuvo la mía y la alejo.

-Hable con tu papá, viene para acá, podrás volver con él- Ante aquellas palabras parte de mi se sintió feliz y el otro triste, eso querían decir 2 cosas, 1, que mi padre me había perdonado, y lo otro era que de alguna forma Changmin me estaba evitando ¿Por qué?, mis pensamientos fueron interrumpidos por el sonido del timbre, Changmin se alejo de mí acercándose a la sala, tomó mi maleta y se acerco a la puerta pasando de mi, ignorándome sin dirigirme una mirada, abrió la puerta y ahí estaba mi padre con una expresión seria en su rostro, mi cabeza daba vueltas ¿Qué había sucedido anoche? E instintivamente di un paso para atrás y en algún momento una sonrisa triste se poso en los labios de Changmin, se acerco a mi lentamente y me fue rodeando por sus brazos, cerré mis ojos, su fragancia se combinaba con el olor a alcohol y al aspirarlo me mareo un poco, sentí como su rostro se ocultaba en mi cuello y como su nariz recorría la extensión de este, se separo lentamente y yo abrí mis ojos, cuando lo hice sonrió un poco, y deposito un beso sobre mi frente, tomo mi mano y caminamos a la puerta, nuevamente me sentí como aquel niño de 10 años tomando la mano de Changmin de 15, nuevamente me sentí desprotegido y con miedo.

-Anda ve a casa- Me dijo colocándose detrás de mí y poniendo sus manos en mis hombros, y sin más me dio un pequeño empujoncito hacía mi padre que ya tenía mi maleta en su mano, me acerque a él lentamente y no dijo nada, solo camino y yo lo seguí con cierta distancia, di una última mirada hacia atrás y vi como Changmin sonreía, y eso hizo que mi sonrisa apareciera en mi rostro, seguí caminando y aun después de aquello tenía un mal presentimiento.

Y después de aquello paso una semana sin verlo, estuve encerrado en casa de mis abuelos, porque según mi padre hacía mucho que no los visitaba, y al ser vacaciones era una buena oportunidad, por lo cual me la pase en aquel lugar totalmente aislado, cuando regresamos a casa mi padre y yo seguíamos sin dirigirnos la palabra, conocía a mi padre y sabía que el único motivo por el cual me había dejado volver era porque Changmin se lo había pedido.

Suspire por milésima vez, desde que llegamos intentaba llamar a Changmin, pero siempre me mandaba a buzón y aun después de 3 horas seguía ahí con el teléfono escuchando aquella molesta grabación.

“Estimado cliente, el número que usted marco está apagado o fuera del área de servicio, por favor marque mas tarde o deje un mensaje después de escuchar el tono”

-Taemin baja- La voz de mi padre hizo que me despegara del teléfono, y sin muchas ganas baje por las escaleras y me senté en la sala frente a él –Tenemos que hablar –Dio un suspiro y me miró fijamente –Se que lo que hice la semana pasada no estuvo bien pero…-

-¡Pero qué!- Alce un poco la voz, realmente estaba molesto –Realmente fue motivo para correr a tu hijo de 15 años solo por estar enamorado-

-Taemin escucha-

-No quiero- Cuando me enojaba era testarudo- Amo a Changmin y no me vas a separar de el m…-

-¡Escucha maldición-  El gritó de mi padre hizo que me callara –Cometí un error si, pero entiéndeme, no es tan fácil que de un día para el otro lo que creías que era no es cierto, que el mejor amigo de mi hijo resulte ser su novio –Vale le daba la razón, por eso al principio no quería decirle nada – Cuando terminé de llover- Voltee hacía la ventana y me di cuenta que efectivamente llovía y bastante fuerte- Quiero que vayas con Changmin y le digas que no es necesario que cumpla- Ante aquello nuevamente sentí ese mal presentimiento.

-A… a que te refieres- Mi padre dejo escapar un suspiro de sus labios y me preocupe.

-Aquel día Changmin vino a pedirme que te dejara volver- Bueno eso ya lo sabía, pero debía de haber algo mas –Y le dije que si podías, pero con una condición- Vale ahora estaba asustado –Le dije que no quería que volviera a acercase a ti- Y en ese momento entre en pánico –Y el acepto-

No escuche más, simplemente salí corriendo de mi casa hacía la suya, no me importaba que afuera lloviera a cantaros, solo quería verlo, y como si fuera una pesadilla los recuerdos de aquella noche regresaron y las lágrimas hicieron aparición.

“Todo esto es tu culpa”

“Tu padre no te corrió de la casa por estar saliendo con un imbécil”

“Eres un idiota”

“Estoy cansado de todo esto”

Caí de rodillas en el piso mojado, que poco me importaba, de todas formas estaba empapado de pies a cabeza y mis lágrimas se confundían con la lluvia.

“Ahora entiendo porque tu mamá se intento deshacer de ti”

“Por eso tu padre te abandono”

“Solo causas problemas”

Me lleve las manos a mi boca para callar un grito al recordar aquellas cosas tan terribles que le dije.

“Te odio”

“No te quiero volver a ver”

Ahora todo tenía sentido, ahora entendía el  comportamiento de Changmin, su estado, el había estado llorando por lo que le había dicho, y se había desahogado en alcohol, no me había dejado tocarlo porque yo le había pedido que no me tocara, y aquel abrazo, aquellas sonrisas tristes… se estaba despidiendo, estaba cumpliendo con lo que le había pedido.

Me levante con dificultad y nuevamente corrí, y ahí estaba agitado frente a su puerta de aquel departamento, de ese edificio, toque el timbre 1… 2… 3… 4… 5 veces y me desespere, comencé a golpear la puerta y a gritar.

-¡Changmin!- Sentía como mi garganta se desgarraba con esos gritos -¡Ábreme!- Y los sollozos comenzaban a salir –Por favor- Y aquello solo fue un susurro.

Me recargue en la puerta y sin más me deslice hasta llegar al piso, abrace mis piernas y escondí mi cabeza entre estas, y sin más comencé a llorar ¿Cómo había podido hacerle eso a Changmin? Incluso lo había golpeado, sentí como alguien tocaba mi hombro y levante mi rostro, y vi como una señora de edad avanzaba me miraba con preocupación.

-Oye chico ¿Estás bien?- Baje la mirada y negué –Disculpa pero ¿tú eres Taemin?- Subí mi mirada sorprendido ¿Cómo sabía mi nombre? –Que bien yo creí que ya no vendrías- Y yo solo la veía con curiosidad –Changmin me dejo algo para ti- Ante aquello me levante lo más rápido posible –Espera aquí- Y yo solo asentí.

Poco después la señora salió con una pequeña caja envuelta como un regalo –Toma- me dijo entregándomela junto con una carta –Antes de irse me pidió que te entregara eso –Sonrió un poco nostálgica –Es una lástima que se tuviera que ir­- Y nuevamente entre en pánico.

-A… a que se refiere- Le dije intentando no llorar otra vez.

La señora me miro sorprendida -¿Qué no te lo dijo?- (¿Decirme que?) yo solo negué con la cabeza –Changmin se mudo, no me dijo a donde, pero dijo que tenía que terminar sus estudios por allá-

Y sin poder evitarlo las lágrimas nuevamente cayeron por mi rostro, y me deje caer de rodillas en el piso, no esto no podía estar pasando, Changmin no se había podido ir, no podía dejarme solo.

-Chico- La voz de la señora hizo que levantara la vista y pude ver la sorpresa en su rostro.

-Lo… lo lamento yo… - Ya no podía hablar y solo decía incoherencias –C… Changmin, Changmin se fue- Sentía como la señora acariciaba mi cabello –M… me… me dejo so… solo- Y no dije más.



Y ahí estaba en mi cuarto con la vista perdida en algún punto del techo, ya no lloraba, mis lágrimas se habían secado y solo me aferraba a aquel reno de peluche que meses atrás me regalo Changmin, entonces recordé aquella caja junto con la carta, lentamente me fui incorporando y tome la carta en mis manos, el sobre era blanco y con su pulcra letra estaba ahí escrito “Taemin”, lentamente la fui abriendo, sentí como mi corazón se agitaba una vez saque aquella hoja y comencé a leer.

“Mi querido Taemin”

Lamento lo que ocasione con tu padre, realmente no fue mi intención que pasará todo esto, supongo que te abras enterado que solucione todo, aunque me haya costado mi felicidad, pero ¿Sabes qué? No me arrepiento, mi punto en todo esto es que tú seas feliz, y te seré sincero por un momento no te quise dejar ir, me volví un maldito egoísta, pero me di cuenta que obligarte a estar a mi lado solo haría que me odiaras más y no quiero eso, solo quiero ver aquella hermosa sonrisa que tanto amo en tu rostro.

Tal vez no te acuerdas pero aquel día que me despedí cumplíamos 1 año saliendo juntos, yo quería celebrarlo…  pero dadas las circunstancias no se pudo, esa pequeña caja es tu regalo, lo tengo desde hace 1 mes, se que te gustará, estuviste pidiéndomelo por mucho tiempo ¿Recuerdas? Por favor disfrútalo

PD: más te vale que te guste estuve ahorrando mucho para comprarlo

“Te amo”     Changmin

Abrace fuertemente aquellas hojas, ya no podía llorar ya no habían lágrimas, pero había un gran dolor en mi corazón al haber leído aquellas palabras, deje aún lado la carta y tome la pequeña cajita, lentamente la fui abriendo y me sorprendí al encontrar aquel aparato que tanto quería

-Flash Back-

Observaba a Changmin dormir plácidamente, me encantaba verlo en aquel estado, su respiración era tranquila su pecho desnudo subía y bajaba a un ritmo constante y sonreí

-¿No deberías de estar dormido?- La voz de mi Hyung hizo que diera un pequeño salto en mi lugar.

-No tengo sueño- se movió un poco y se incorporo quedando sentado

-¿Pasa algo?- Negué con la cabeza

-Me gusta verte dormir-  le dije con un sonrojo en mi rostro

No dijo más simplemente se dejo caer nuevamente en el colchón

-¿Hyung?-

-Taemin quiero dormir, estoy cansado-  Sonreí pícaramente y me senté sobre sus caderas haciendo que diera un respingo.

-Ya estas viejo Hyung- le dije con una sonrisa

-Oye mocoso a quien le dices Viejo-  Me dijo con un puchero en sus labios esos que tanto me encantaban

-No veo a nadie más aquí-

-Oh ya verás- Y para cuando me quise dar cuenta se encontraba sobre mí, me miraba con aquellos ojos oscuros y trague saliva, y mi decepción fue mucha al sentir como comenzaba a hacerme cosquillas y mi risa se escuchaba por toda la habitación –Dime ahora quien está viejo-

-Jajaja, H… hy…. Jajaja ja- No podía hablar por la risa y en un momento deje de sentir las manos sobre mí, respire profundamente, ya que de tanta risa el aire no llegaba a mis pulmones, cuando mi respiración volvió a la normalidad voltee a verlo y me veía con una sonrisa en su rostro y solo pude sonreír –Hyung-

-¿Sí?- Me respondió aun sonriendo

-Sabes dentro de unos meses es mi cumpleaños-Le dije en un tono seductor y volví a sentarme en sus caderas, escuche como un pequeño gemido salía de sus labios, eso me motivo a recostar mi cabeza sobre su pecho y acariciarlo con una de mis manos –El otro día vi un celular que me gusto mucho, pero mi papá no quiso comprármelo-

-¿A sí?, y cual es- Me dijo con voz ronca, me sentía culpable sabía que lo que estaba diciendo solo era porque estaba excitado

-EL Galaxy Nexus- Le dije con una sonrisa, pero a diferencia de lo que pensé él se separo de mí y me miro sorprendido

-Oye, se que tu celular se rompió, pero lo que me estas pidiendo es muy caro- Me dijo en un tono de reclamo y yo agache mi mirada un poco,  tenía razón me estaba pasando –Vale no te pongas así- me dijo acariciando mis mechones y lentamente me beso, se recostó nuevamente en la cama jalándome consigo y nuevamente se posiciono sobre mí –Ahora tendrás que terminar lo que empezaste- Me susurro en mi oído con aquella voz ronca y solo pude sentir su erección en mi entrepierna.

-Flash Back End-

Miraba con estupefacción aquel aparato entre mis manos, aun esperaba a que desapareciera, pero por más que cerrara los ojos seguía viendo el dichoso celular, lo saque de aquella cajita y me di cuenta que al reverso de este tenía una nota.

“Lamento no habértelo dado en tu cumpleaños pero tenía que ahorrar, disfrútalo Changmin”

Vale era cierto, se lo había pedido, pero jamás creí que realmente me lo compraría y meno después de que recibí aquel peluche de reno como regalo hace unos meses.

Y automáticamente me levante de la cama y me senté en el escritorio, prendí aquella computadora y conecte el aparato, no sabía o que estaba haciendo, solo lo hacía, conecte el celular a la computadora y descargue toda la música que tenía, y cuando me di cuenta estaba recostado cobre mi cama escuchando música con los audífonos puestos, abrazando aquel reno de peluche, intentando aferrarme a los recuerdos de Changmin y me quede dormido.

Y desde entonces han pasado 5 años y Changmin jamás regresó, cumplió tanto lo que mi padre y yo le pedimos “alejarse y no volver” pero aun sigo aquí con esperanza que regrese a mí, esperando MIENTRAS LA NIEVE CAE.

1 comentarios:

  1. Anónimo1/03/2013

    D: Nooo Changmin vuelve con Tae u-u No te vayas con Jae 77

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