El Tren - Cap. 23

2 comentarios
¿Qué demonios es lo que acaba de pedirme?, ¿Qué es lo que esta mujer loca acaba de decir?, una noche?...con Junsu?, tratando de no sentirse tan escandalizado como estaba mantuvo su pose cool.

- Debes pedírselo a él…seguro que no te niega nada…-su tono fue calmado, pero falló en no mostrarle lo fastidiado que estaba, porque volteó su cara para otro lado-.

La mujer se supo vencedora y sonrió como cuando sabes que estás haciendo algo malo, pero que harás igual.

- Te lo pido a ti porque tú eres su pareja, no será mucho tiempo, lo que necesito…-la actitud cambió y se volvió seria, fue interrumpida por los celos de la cabeza del moreno que le urgían correr.

- Por favor no me des los detalles…

Un hombre con pinta de estilista, muy exagerado en sus movimientos pseudo femeninos llegó sudoroso agitando brazos y piernas…

- ¡Emily, el maestro Isawa te busca con desesperación ven!...–tomando de la mano de la bailarina y jalándola rumbo al encuentro con el maestro que estaba que echaba fuego por algo insignificante-.

Con desesperación en los ojos la muchacha que no pudo terminar la conversación y explicar a Changmin la situación desapareció de su campo de visión. Por qué me lo dice a mí, solo debió decírselo a él, por qué me tortura, debieron hacerlo en secreto, o tal vez ya lo hicieron…no, no Shim Changmin tu cabeza tiene que detenerse, se dijo a sí mismo.

Para desgracia del moreno el acto de Corea para el que debía trabajar empezó obligándolo a correr a su sitio, las luces se apagaron en el momento justo en el que debía acomodarse, en la oscuridad se golpeó la canilla con dos o tres trípodes de las cámaras de sus congéneres, maldijo en silencio y se enfocó, Yunho, Junsu y toda la compañía de danza interpretarán una hermosa pieza de un reconocido autor coreano, seguro Jaejoong estará alucinando mientras se encarga de los sonidos.

La música que empieza con acordes de cuerda muy típicos, las luces se apagan 5 segundos y se encienden de manera cegadora, 20 bailarines en escena aparecen casi de la nada. Cintas, sedas, piruetas, movimientos uniformes, rostros sonrientes, música inspiradora. Todos simétricos al tiempo, brazos y piernas, luego en dos grupos, hombres y mujeres giros, más sonrisas, giro de nuevo el grupo vuelve a reunirse, miradas cómplices.

Las manos se unen en una representación de nuestra unión entre hermanos, Junsu baila su solo intercambiando posiciones con Yunho, se ayudan mutuamente a hacer acrobacias, saltan pareciendo por segundos vencer a la gravedad, perfectos, el resto se unen, vuelven a girar  las cintas se entrelazan de manera graciosa y precisa, las mujeres en medio de los hombres, la música llega a su clímax, los movimientos son más rápidos y frenéticos, las cintas siguen trenzándose, en 20 movimientos exactos, un colorido tejido es terminado mientras los hombres sostienen a las bailarinas en sus hombros y la melodía explota en el corazón y muere dejando su semilla de energía vital y satisfactoria.

El acto termina con una ovación de pie con el teatro lleno, los anfitriones han dejado a sus invitados con la boca abierta. Todos los bailarines sonríen mientras respiran agotados y sudorosos, eso sí con rostros satisfechos. Olvidado ya de todos sus males, Changmin ha captado cada complicado movimiento con su cámara HD, las fotos de Junsu serán sin duda sus favoritas, que hermoso ha estado, que orgulloso se siente al ver a todas personas haciéndole ovaciones. Sin querer sus recuerdos le llevan a una noche casi un año atrás cuando una miserable sala del teatro Joseón no pudo llenarse y a pesar de estar magnífica, su obra no fue reconocida, ahora esto era lo que Changmin describiría como gloria, su amado lo merecía.

En medio de su contemplativa mirada, el maestro de ceremonias interrumpe con su discurso, los bailarines se marchan, debe ir a felicitarlo, quiere abrazarlo, sin embargo en el pasillo se encuentra con los organizadores del evento, irremediablemente debe hacer las fotografías que le piden, varias, con varias personas, está desesperado quiere escapar, es inútil, cuando han pasado tan solo 10 minutos, una vez más se pide silencio en la teatro, el último acto es anuncia y por fin Changmin puede excusarse, tiene que volver a la sala, enojado pues no logró llegar a su rubio.

Inevitablemente es hora del único espectáculo que no quisiera ver jamás. Sin embargo su expectativa es grande.

La cortina del escenario del teatro ha cambiado, ahora es roja, con adornos occidentales en color negro, parecen encajes, esta es levantada lentamente, una bruma se eleva en medio de una luz de fondo azul, todo el decorado es de una localidad tradicional española, de qué lugar en específico, no lo sabía. Era hermoso.

Emily con el vestido rojo estilo flamenco con el que la había visto tan hermosa y todos sus adornos, entró a escena con movimientos elegantes y suaves, se robó en tres segundos con su interpretación al público, la música tiene letra en español, Changmin no la entiende, pero sabe percibe el sentimiento. Con un traje de pantalón suelto y otros enceres Junsu entra al escenario, se ve perfecto.

El encuentro parece natural, él lleva el sol en su cuerpo, así es, Junsu es el sol, radiante, como no lo había visto jamás, nada quedaba del triste y melancólico hombre que halló una vez en un tren, los jóvenes coquetean, se tocan las manos, sonríen, la coordinación de los movimientos a pesar de la diferencia de estatura es impresionante, él la levanta como si ella no tuviera peso, se miran giran parecen besarse, no lo hacen. El corazón de Changmin golpea fuerte contra su pecho, tanto que el sonido parece reventar sus tímpanos. Qué es, por qué, es la música, son los bailarines, es la danza, son los celos?, qué es?...

Es arte…

En medio del alegre amorío, el ambiente cambia, se vuelve hostil sueñan soldados marchando, tanques de guerra, disparos, el escenario oscurece, ella grita en medio de la nada, su grito cala hondo en el espíritu de los presentes, el moreno escucha a alguien sollozar.  La escena cambia ella ya no lleva el lindo vestido, se ve triste, sucia, herida. Su cabello está suelto. Mientras camina perdida las frases que le decía el caballero ido se escuchaban sonar en una canción, con cada frase y poco a poco ella retoma su ánimo y vuelve a bailar con ánimo y una sonrisa. Se ve el fondo del escenario cambiar, iluminarse, Junsu aparece nuevamente en el otro extremo del espacio, empiezan la danza que había observado en el salón de práctica. Sin verse siquiera de esquina a esquina realizan la misma rutina, con precisión absoluta, se acercan poco a poco, trazando un círculo mayor con cada uno de sus movimientos. Nadie respira, los amantes se encuentran. Junsu viste un traje blanco trae alas, ya no es un ser de este mundo, no pueden tocarse sin embargo están muy cerca en cada giro. El sonido empieza a ser más intenso, la rutina es novedosa, giro, giro tras giro vuelven a separarse, se unen otra vez, desde las esquinas se lanzan al encuentro del otro a toda velocidad parece que los cuerpos al fin van a chocar, sin embargo no lo hacen, una vez más quedan a centímetros y la música explota en mil acordes y un grito gitano y el acto termina.

La gente vuelve a levantarse satisfecha y aplauden con fuerza, mucho tiempo.

Todos los implicados en el último acto se presentan para hacer las reverencias del caso y recibir el amor del público que continua de pie aun después de 5 minutos. Junsu apretando fuerte la mano de Emily, buscaba con su mirada desesperada, intentando no perder la sonrisa, los luminosos ojos de Changmin, sin embargo en medio de la oscuridad le era imposible, alguien le hizo el favor y encendieron las luces. Gracias a Dios ahí estaba, vestido como un modelo de Armani con frac, y su cámara en las manos. Sonrió más amplio mientras aplaudían al público, sus ojos le dieron las gracias y le gritaron que lo amaba.

Antes de retirarse todos volvieron a hacer una reverencia y Junsu le mandó un beso, con un gestito le indicó que lo esperaba afuera.

Su corazón comprimido pareció aliviarse, Junsu no estaba molesto, Junsu quería verlo, le mandó un beso, eso era muy cursi e iba a quejarse luego, pero era realmente tranquilizador. Así que empezó a meterse en medio de los ríos de gente que estaba saliendo, intentó por la puerta por la que salía la prensa, imposible, todos los fotógrafos con sus enormes equipos querían pasar al salón de recepciones donde se llevaría a cabo el coctel de despedida pues no querían perderse las fotos de los artistas.

Desistió de esa puerta y fue por la puerta principal por donde salía todo el mundo, al menos esa sí se movía, sin embargo todo parecía estar en su contra, se encontró con la familia de varios de los alumnos de la academia y claro, todos quería la foto familiar del recuerdo, vaya que tuvo que tomar mil fotografías, estaba a punto de gritar, con el corazón saliéndose por el pecho, hasta que un ángel apareció frente a él, bueno no era un ángel, pero en él vio la salvación, era Taemin y supo a que a él sí podría dejarle su cámara, tomó las fotos de la familia del chico que lo miraba de manera extasiada.

- Changmin ssi, es en serio, me dejarás tu cámara???...-ahora el chico parecía tener estrellitas en sus ojos al ver la perfecta máquina en sus manos-….

- Sí, te la dejaré, por favor ayúdame, tengo que hacer algo urgente, por favor toma el resto de las fotos por mí, que dices?, te recompensaré con algo que te guste…-al ver la expresión del chico supo que se iba a arrepentir pero ya le hizo la promesa-…lo harás…?-sonrió sabiendo que el muchacho se sentía atraído por él, a Junsu no iba a gustarle cuando le cuente, se sintió mal por ambos, demonios JUNSU!!!-….ahora me iré….te debo una sí….?...-y salió corriendo.

Nunca, jamás y bajo ningún motivo, ninguno de los involucrados pensó que podría suceder algo como lo que estaba a punto de pasar.

Mientras el moreno corría se dio cuenta de que iba a llegar al centro del salón de recepciones, por unos segundos el mundo pareció detenerse, de las seis direcciones de las que se forma un hexágono aparecieron al tiempo 6 grupos de personas en el siguiente orden, primero: Changmin que llegó y tuvo que detener su carrera, sudoroso y apurado, segundo a su derecha: el padre y la madre de Junsu, reconoció a la mujer el hombre definitivamente debía ser su esposo pues venían del brazo, tercero: a la derecha de ellos, un hombre que no conocía y miraba en dirección contraria, cuarto: frente a el Junsu sudoroso también frenó en seco al llegar al centro, quinto: Emily había frenado su andar solo unos segundos después de Junsu, como si lo hubiera estado persiguiendo, y por último para cerrar el hexágono, los padres de Changmin.

Oh, sí…esto era lo que podríamos llamar, un choque con el destino.

Apretado contra el piso los talones de Changmin estaba indeciso, demasiados implicados en el acto, todos se miraban reconociéndose, nadie se atrevía a dar el paso.

Luego de pasar su mirada por todos, Junsu dio un paso al frente, recuperando su sonrisa después de quedarse casi blanco, se puso al centro y estiró su mano hacia Changmin, que tuvo que limpiar su espíritu de dudas y agarró con fuerza la mano que le era ofrecida. Hizo un pequeño gestito al hombre alto, como amenazando de algo, giraron luego, así tomados de la mano e hicieron una reverencia a los padres de Changmin.

- Te felicito muchacho…jamás pensé que una actuación así sería tan inspiradora. Creo que te veré el viernes en mi casa. Por favor usa traje como ahora…-dijo el padre del más alto con tono amable dirigiéndose al pequeño rubio-.

La cara de Junsu y Changmin al escuchar las palabras del Sr. Shim los dejaron con un O redonda en los labios, la madre del moreno solo le sonrió a su hijo y levantó su pulgar, animando a la pareja. Junsu suspiró un poco aliviado. Los mayores solo dieron vuelta y se marcharon sonrientes. Emily se había quedado estática observando a la mujer que estaba frente a ella, una vez más.

- Junsu hijo…-dijo la madre de Junsu, mirando despectivamente a bailarina que acaba de triunfar de manera avasalladora-.

La pareja tuvo que girar, ahora sí venía lo difícil.

- Padre, madre…

Comprobando su teoría, Changmin se apresuró a hacer una profunda reverencia, que Junsu imitó solo un poco. Esa actitud no era la correcta, sin embargo el rubio tenía sus razones.

- Quién es este hombre que tan desvergonzadamente te sostiene la mano…-las palabras del padre de Junsu fueron frías y examinativas-.

- Es mi pareja, su nombre es Shim Changmin, los que se fueron eran sus padres…

La madre de Junsu frunció el ceño un par de segundos mirando la espléndida figura del moreno alto y agraciado, casi tan alto y hermoso como su gemelo mayor, se acordó de las palabras de la víbora de Emily que estaba detrás y decidió que no era mal prospecto, era hombre sí pero parecía modelo de portada, conocía a los señores Shim, eran gente de buena clase social, se preguntaba, cómo habían sido capaces de aceptar algo así, sin embargo decidió que no haría problema, al lado de este chico Junsu había recobrado su cordura y su brillo.

- Soy Kim Young Mi, la madre de Junsu, mucho gusto…-dijo ante la sorpresa de todos estirando su mano, sonriendo, mostrando a la chiquilla que cualquier otra persona, incluso un hombre era mejor que ella-.

- Encantado de conocerla señora…- Changmin sintió un escalofrío terrorífico al darle la mano a esta mujer, él sabía que podía ser un verdugo sin escrúpulos, sintió que era utilizado para herir a la mujer que estaba detrás de ellos-.

- Yobo, cómo puedes!...-se quejaba el padre de bailarín mirando a su esposa, estaba realmente molesto, luego volvió a dirigirse a su hijo-…Tú, Kim Junsu, piensas arrastrar mi apellido hasta que no quede nada de él…

- Si es vergonzoso te lo devolveré padre, madre por favor no finjas simpatía con Changmin, él sabe lo que has hecho…

Junsu atacó a su madre con un tono descortés, conociendo todos sus antecedentes y sus estrategias. Sabía que quería acercarse a su pareja, primero para fastidiar a Emily y segundo porque había visto a los padres del chico, sabía que eran gente adinerada.

- Hijo, estoy tratando de arreglar las cosas entre nosotros…-la madre se defendía sorprendida de las palabras duras de su hijo-me alegra tanto que lo que te ha sucedido esta noche

- Gracias, supongo que ahora sí estas orgullosa de mí.

- Eres un hijo desagradecido…-reprochó una vez más su padre-.
- Supongo que sí…bien les agradezco mucho que hayan venido, espero que hayan disfrutado la velada, tenemos que retirarnos…

Junsu se apresuró a hacer una reverencia más educada a sus padres, no quería ver la mirada interesada que su madre le dirigía a su amado, sabía que ella no era de fiar. No podía aceptar tan rápido su relación homosexual. Changmin imitó su movimiento no sin quedarse impresionado de la difícil relación que Junsu tenía con sus padres, se sintió mal por él, al saber que sus padres ya habían al menos cedido a recibirlo en casa.

Sin embargo al girar se hallaron con otra escena, el esposo de Emily, según el rubio se percató, la tenía firmemente agarrada de un brazo, tan fuerte que parecía hacerle daño, ella se mantenía estoica con una mirada desafiante justo a sus ojos.

- Por…por favor no le hagas daño…

La vocecita de Junsu se escuchó inapropiada para Changmin que se hubiera reído en otras circunstancias.

- Eres Kim Junsu, no es así?...-dijo con un tono acusatorio y una mirada despectiva el hombre de aspecto americano, alto y fornido-.

- Sí, señor…

- Quiero que sepas que yo salvé a esta mujer de la tragedia que provocaste en su vida, y ella es tan tonta que todavía piensa que tiene algo que hacer contigo…

- Señor yo no…

- He visto su presentación, piensas que puedes ponerme los cuernos enfrente de todo el mundo y salir como si nada…-le dijo acusando a su esposa-.

- Escúcheme aquí nadie le ha puesto lo cuernos a NADIE, y eso va por ti también Shim Changmin, ya me explicarás luego, tus palabras, yo estoy consciente de mi pésima conducta hacia ella, ahora de todo lo que vivimos solo no ha quedado esto, señor, una amistad, y el baile final…por favor suéltela…

- Tú jodido maricón…no me dirás que hacer…

- No vuelva a referirse a mi pareja de ese modo…

La talla de Changmin se equiparaba con la del hombre y sus ojos fieros fueron lo suficientemente amenazantes como para hacer que el hombre suelte el brazo de Emily, se adelantó un paso y el otro tuvo que retroceder, con una expresión de enfado y al caer en cuenta de que eran el centro del espectáculo salió con un gesto muy iracundo.

El corazón de Junsu latía como un loco en su pecho demasiadas emociones en un solo día, seguro después de esto moriría.

- Ahora vámonos de aquí, ustedes dos vendrán conmigo….-dijo el rubio molesto-.

Evitando a la prensa que empezó a hacer todo tipo de preguntas insulsas y maleducadas huyeron los tres hacia un área reservada solo para miembros del staff. Aun respirando jadeante, Junsu giró hacia el moreno para increparlo.

- Le has dicho que sí, a lo que ella te ha pedido?...

La expresión compungida de Changmin y su falta de reacción comprobó lo que estaba pensando. Él muy idiota había dicho que sí, sin saber que él mismo antes, ya había dicho que no, que tonto era. Cómo iba a pensar que él podría aceptar algo así, teniéndolo de pareja, que poco sabía Changmin sobre Junsu, decepcionado se giró sobre sus talones y tomando del brazo a Emily que lo miraba preocupada se la llevó a una salida de emergencia.

- Espera Junsu, yo debo…explicar, no es lo que…

- No expliques nada, él ya ha dicho que sí…

Se sentía regañado, y no sabía por qué, la mujer era importante para Junsu no?, él la apreciaba mucho, no estaba dispuesto a darle todo?, por qué él al aceptar había hecho mal?, bueno no había aceptado literalmente, solo no había dicho que no, sin entender los siguió, los vio llegar a un auto elegante y al parecer muy caro,  de color negro en el que unos empleados les hicieron entrar, subió a su hermoso sedán plateado y sin reflexionar en sus actos los persiguió.

Con el alma destrozada vio como el auto se estacionaba frente a un hotel muy reconocido de su ciudad, se quedó rumiando las últimas expresiones y palabras de Junsu, la manera en la que se giró molesto, la forma en la que a paso desesperado se alejó de él, con ella, a cumplir la petición. “Una noche”.

Miraba lo alto del edificio y se preguntaba en cuál de las habitaciones estaban esos dos, recordando lo que había sido su pasado, mientras ella le besaba y le quitaba la chaqueta del traje, o mientras el bajaba el cierre de su vestido color mandarina, y acariciaba su piel color canela. Se imaginaba tantas situaciones, sentiría igual con ella, cómo cuando estaba con él, le llevaría ella a ese estado en la semi-inconsciencia, se entregaría al placer igual, ella sería capaz de robarle la cordura.

Sintió sus lágrimas caer…no podría, no sobreviviría a esto, seguro al estar juntos de nuevo, ellos lucharían por eso que les fue arrebatado, como ella dijo, lo recuperaría, por encima de cualquier cosa, y Junsu después de años, no solo que lograría el perdón, sino que tendría de vuelta todo ese tiempo que atesoraba como su mejor recuerdo.

Entonces se olvidaría de él, del Tren, de la graciosa forma en la que se empezaron a hablar, de la forma en la que se enamoraron y de todos los obstáculos que habían superado juntos, incluso hasta hace unos pocos minutos, le perdería y su vida volvería a ser tan gris como al principio, tal vez más, pues ya sabría lo feliz que se puede ser y que ya no sería. Tal era la impotencia, la rabia y la desesperación que golpeó el volante de su coche, lastimándose la misma muñeca derecha de siempre, en medio de la miseria en la que se revolcaba su espíritu, escuchó que alguien golpeaba la ventanilla de su auto. Genial ahora, no le prestaría atención a nadie, necesitaba sufrir a solas. Vaya que insistente era, volvió su rostro y claro Junsu agachado con cara de querer golpearlo gritó.

- Demonios Changmin abre la puta ventana…!!!

Esa voz tan mal educada, no era otra que la del objeto de su tormento. Asustado no solo que abrió la ventanilla, sino que salió a toda velocidad del auto, casi tirando al piso a Junsu.

- No se supone que deberías estar arriba?....no han pasado ni diez minutos, no creo que seas tan rápido….-dijo esta vez ya preocupado por su salud sexual y reproductiva-.

- Eres un completo idiota….!!!!!

- Has creado un mal entendido tan brutal, todo por tus estúpidos celos!!!!....

- Qué?..., yo entendí perfectamente, ella me dijo préstame a Junsu una noche…, para que voy a pensar que te quiere, sino es para follar…

- La dejaste explicarse…?

- No era necesario, eso sería demasiado para soportar, ya bastante tengo con saber que has estado con ella toda esta semana y….

- Por eso no me has tocado, ni hablado, ni puesto atención, durante todo el puto festival, para el que me preparé tres meses y para que te necesitaba con un loco…

- Junsu yo…, yo solo soy un ser humano…yo…yo lo siento…

- Sí lo sé…ahora te voy a explicar que es lo que ella quiere (claro él se había enterado luego de que terminó el acto justo en los camerinos y tampoco la había dejado explicarse, solo se había molestado cuando ella le dijo que Changmin no se había negado, pero no le diría eso) y tu me ayudarás…pedazo de imbécil, tener la cabeza tan arriba te enfría el cerebro y no te deja reflexionar…

- Vaya pero que grosero…yo no le dije que sí…,

- Pero tampoco le dijiste que no, dudaste de mí, de mi amor y mi fidelidad a ti… y eres un imbécil… Ella no puede  tener hijos con su marido, su marido piensa que es por mí que ella no quiere tener hijos con él, pero es porque su esposo es estéril y no lo sabe. Por eso ella necesita mi ayuda, pero tú también eres hombre, así que vas a ayudar.

- Qué???, cómo….

- Ella quiere que donemos semen, para poder tener unos lindos bebés…

- Qué????, pero ella puede obtener semen de un donante en cualquier lugar del mundo…-su expresión atónita podía sacarle carcajadas a cualquiera-.

- Y por qué no podemos ser nosotros…?, nuestra semilla se desperdicia cada vez que follamos, ella la necesita, por qué eres egoísta…?, además si ella tiene hijos, podrás algún día ver a un niño parecido a ti que yo no podré darte…

El argumento de Junsu hizo temblar a Changmin, eso de la vida normal, la familia y los hijos aún era una herida en el corazón de su rubio. En Corea, no era permitido que una pareja homosexual adopte niños, así ellos no serían padres. Ellos no tendrían una familia normal, cómo alguna vez había dicho Junsu no avanzarían, lo empezado por ellos terminarían cuando murieran. Así vencido y sin darse cuenta había sido conducido por los pasillos del hotel, subido el ascensor y acercado a una suite en el piso 18.

Entraron, con el moreno siendo arrastrado por el más pequeño Emily estaba con el rostro preocupado sentada junto a una mesa con un cajita especial y frasquitos.

- Junsu ya……-cuando los vio llegar juntos, su rostro se iluminó, también se sintió avergonzada a ver la cuestionante mirada del más alto-.

- Emishy…hemos vuelto…él ha dicho que sí…

- Changmin ah, no me dejaste explicar, yo…

- Perdóname por enredar las cosas, yo solo supuse, hice mal.

- Entonces no perdamos el tiempo, tengan muchachos…-dijo la mujer extendiendo los frasquitos para que tomen la muestra-…Fighting!!!! Traigan todo lo que puedan, quiero bebés tan lindos como ustedes…-levantó su brazo e hizo el gesto del “fighting” con una expresión que claramente se catalogaría como infantil-. Changmin ya sabía porque se habían llevado tan bien con Junsu, ambos eran como niños. Además la sonrisa de la mujer le dio escalofrío, se veía como su vecina la yaoista, es que todas las mujeres eran amantes de las parejas homosexuales???.

Junsu llevó a su pareja al baño de la suite, el otro solo miraba con muchísimo recelo.

- Qué y ahora??....

- Pues toma la muestra…entra primero…

- Quieres decir que me…

- Claro hombre, a tu edad no creo que deba explicarte como se toma una muestra de semen…

- No seas idiota, claro que lo sé…pero…no vas a ayudarme?...-la pregunta era sincera e inocente-.

- Si te ayudo, no saldremos nunca, me debes demasiadas noches de sexo duro y desenfrenado, como para que me contenga y para para entregar las muestras, debemos hacerlo normal, ella ha prometido prestarnos este lindo lugar, así que tendremos toda la noche para ayudarnos, además no puedo colaborarte porque yo también voy a tomar mi muestra, entra a ese baño y yo iré al otro…

- Junsu…

- Ya cállate y apúrate…

Unos minutos más tarde, un poco rubicundos y sudados, salieron a diferentes tiempos del baño, con los frasquitos llenos de la muestra. Changmin se sentía abochornado como nunca antes y Junsu sonreía tan campante.

- Bien, Emishy aquí tienes, espero que te sirva y logres mejorar las cosas en tu matrimonio…

- Nunca he dejado de quererte, sabes, sin embargo ahora te quiero de la forma correcta Junsu ya….

- Yo también te quiero mucho, y de la forma correcta, gracias por todo, la presentación estuvo maravillosa, gracias por trabajar tanto para este último baile, me ha hecho tanto bien, soy muy feliz ahora…

Los ahora amigos, se abrazaron como cuando te despides de tu mejor amigo que se va a la universidad, sonrieron y ella tras acomodar en la caja adecuada las muestras abrazó también a Changmin que se sorprendió mucho, se marchó con uno de sus empleados que la esperaba afuera.

- Ahora sí, Shim Changmin, te haré pagar por esta semana de estúpida abstinencia…ven acá…

La mirada de Junsu era asesina, pero Changmin solo atino a refugiarse en la habitación principal y a esperar a su rubio, enano, lunático, mal educado, desordenado, dios de la danza que llegara a castigarlo. Por fin había terminado este día.

2 comentarios:

  1. Anónimo1/11/2015

    estuvo fabuloso el capitulo el malentendido de min me izo mucha gracia te felicito por escribir a así.

    ResponderEliminar
  2. hahahaha siempre se piensa lo peor... que lindo que los padres de Min hallan aceptado a Junsu... al final Emily no era tan mala hahaha fue tan graciosa su actitud... ahora les toca recuperar el tiempo pertido.
    Gracias por compartir

    ResponderEliminar

Deja tu comentario \(*O*)/ ♥ ♥
o más bien... deja tus pensamientos pervertidos grabados en esta entrada XD