Love is a Force of Nature. Cap 51

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“Sangre y Oro”


No es como si estuviese caminando solo por el valle de la muerte
Párense unos junto a otros, porque aún no ha acabado
Estaría dispuesto a apostar que si no abandonamos
Tú y yo seremos los que sostengan la corona al final…
[Pillar, Frontline]



Changmin suspiró, la quietud del ambiente comenzaba a ponerle la piel de gallina. Él, Kyuhyun y Taemin se encontraban a las afueras de la colonia del bosque. Allí el terreno era desigual y la maleza ocultaba el suelo blando, haciéndolo traicionero hasta para las patas de lobos. La noche estaba oscura y quedaban jirones de niebla enroscados entre los árboles. Frunció el ceño, no había nada más oscuro y sombrío como un bosque de hojas perennes.
Kyuhyun gritaba a la formación de sus tropas mientras que Taemin lo seguía cual sombra, haciendo eco de sus palabras. Los lobos del bosque ya estaban perfectamente alineados y esperaban las órdenes de Changmin con ojos fijos y expectantes. Changmin apenas alcanzó a captar las últimas palabras del discurso de Kyuhyun a la Resistencia para darles coraje.
“El miedo hace más daño que cualquier arma blanca. Somos lobos de la Resistencia, creados para un sólo fin: destruir cualquier tipo de amenaza que aceche el orden. Somos el agua que extingue las llamas, somos la luz que disipa la oscuridad, somos el escudo que defiende al pueblo mortal de los colmillos, y somos el aullido que traerá la paz. Lobos de la Resistencia, aúllen conmigo y arrasen con cualquier lobo que ose seguir al traidor. Sólo así…podremos salir victoriosos del valle de las sombras de la muerte”
Escuchó los aullidos de sus tropas en una abrupta transformación que retumbó e hizo eco en todo a su alrededor. Changmin bajó la cabeza cuando Kyuhyun llegó a su lado y le puso una mano en el hombro, casi dándole a entender que ya era hora. Avanzó los pasos restantes hasta sus lobos del bosque, que formaban cuatro filas de centenares de lobos y aún así no eran tan numerosos como los lobos de la Resistencia que había acudido al llamado para pelear.
“Si perdemos…la paz que habíamos establecido con tanto esfuerzo acabará y los rebeldes van a tomar parte de nuestro orden por la tierra” Changmin articuló con voz solemne mirando a toda su progenie del bosque, empuñando una mano y levantándola de abrupto.
“Si perdemos el fuego oscuro se expandirá y con él sus sombras, las aberraciones de ojos plateados que quieren pararse a nuestro lado como igual. Quiero ver sus puños bien arriba, lobos del bosque. Somos los ancestrales protectores del orden, somos los centinelas que protegen a los humanos de la oscuridad. Háganse un lado los que no estén listos para pelear, y los demás…déjenme escuchar su rugido de batalla. ¡Todo acabará esta noche!” bramó y los lobos reaccionaron a sus palabras, haciendo eco de su voz. Puños fornidos alzándose entre gritos y vitoreas coreando el nombre de Changmin del bosque. Changmin miró a Kyuhyun y asintió, siendo el primero en transformarse a su forma de lobo para comenzar el trote. Kyuhyun y Taemin no tardaron en trotar a su lado y toda la progresión de lobos comenzó a trotar detrás, la quietud del bosque remeciéndose ante el millar de bestias que ahora avanzaban con un sólo fin en sus mentes: la destrucción.

Trotaron por varios metros hasta que los vieron allí…alineados a las orillas del rio de caudal torrentoso que reptaba por las tierras y dificultaba la llegada a las entrañas del bosque  y a la colonia. Yunho y Heechul encabezaban la progresión de lobos e híbridos, ambos llevaban los torsos tatuados junto con medias capas de piel negra y blanca respectivamente, los aguijones de hierro de ambas lanzas de doble filo que empuñaban resplandeciendo con un líquido viscoso. A su lado, perfectamente alineados yacían Choi Siwon a la derecha de Yunho y a la mujer maldita a la izquierda de Heechul. A pesar de que se veían varias formaciones a sus espaldas, Changmin estaba seguro que junto con los lobos de la Resistencia los superaban en número por lo que estarían en evidente ventaja.
Llegaron a las orillas del rio y Changmin se alzó en su forma intermedia, garras resplandeciendo con el brillo de su veneno, acción que fue imitada por Kyuhyun y Taemin y junto a ellos por todas sus tropas.
“¡Jung Yunho!” Changmin restalló, voz raspada y ronca saliendo de sus fauces. “Se te acusa de alta traición a la sangre, complot contra tus pares y alteración del orden. Ríndete ahora y podrás apelar a la piedad, de lo contrario…tendrás que atenerte a las consecuencias”
“El que tendrá que atenerse a las consecuencias serás tú, Changmin” Yunho le contrarrestó, empuñando la lanza de doble filo que yacía en su mano libre con fuerza.
“Tus días de tiranía han llegado a su fin. Traspasa el rio para enfrentarnos si es que tienes tanto valor” le espetó con la misma altanería de un rey y Changmin apretó los dientes, tragándose la rabia antes de tiempo.
“¡Armas!” exclamó y rápidamente dos licántropos del bosque le hicieron llegar su lanza de combate, otorgándoles a su vez las armas a Kyuhyun y Taemin.
“Todo aquel que siga al traidor morirá. Los lobos del bosque y los hermanos de la Resistencia nos hemos unido para formar una sola fuerza que extinguirá hasta la última chispa de tu fuego” Changmin maniobró con la lanza y la apuntó directo a la figura de Yunho antes de bramar.
“¡Si perdemos su fuego envolverá al mundo y lo llenará de aberraciones, y el linaje impuro nunca terminará! ¡Vivir para proteger y morir con honor! ¡Vamos a demostrarles por qué somos los protectores de la humanidad!”

El rugido fue prácticamente ensordecedor y por un segundo las masas se movieron con igual rapidez formando tan sólo una bestia gigante que pronto se fue dispersando al comenzar a cruzar el rio. Changmin tenía la vista fija en Yunho, pero de pronto una multitud de híbridos mezclados con lobos se puso delante de ellos y tanto Heechul como Yunho desaparecieron de su vista. Lanzó un gruñido al hacer chocar su lanza contra unas filosas garras de un híbrido de lobo con ojos centellantes que rechazó la estocada empujándolo hacia atrás. Changmin se repuso rápidamente y el metal de su lanza comenzó a vibrar contra las garras en abruptas estocadas, ambos caminando en torno y tratando de buscar una brecha. A pesar de que el híbrido era muy rápido, casi imperceptible, Changmin era un líder y luchaba con la convicción de él. No le dejó respiro, siguió acosando al híbrido con estocadas apenas encontraba lugar, su brazo no se detuvo nunca. Se movían y el metal lanzaba chirridos agudos contra las garras en cada encuentro. El híbrido avanzaba hacia la derecha, atisbante, pero Changmin fue más rápido, cortándole el paso y obligándolo a moverse al otro lado, lanzando estocada tras estocada y forzando al híbrido a retroceder, tambaleándose con la fuerza de cada nuevo ataque y tratando de evitar que le ensartara uno. Changmin sonrió; lo había hecho vacilar y ya lo tenía prácticamente entre sus garras. Una nueva estocada; el chirrido agudo y un empujón con sus brazos, Changmin lo observó trastabillar y cargó con todas sus fuerzas. El empuje había provocado que el híbrido perdiera el balance y la punta de su lanza se le hundió en la carne donde el hombro se unía al cuello, trazando un tajo preciso que le abrió hasta el esternón, la sangre tibia brotando como un rio carmesí. Cayó al suelo y Changmin lo remató, maniobrando con la lanza sobre su cabeza y luego clavándosela directo al corazón.

Changmin retiró el arma con gracia de su pecho y escaneó el panorama a su alrededor. La mayoría de sus tropas junto con los lobos de la Resistencia ya se estaban enfrentando a los traidores. Desvió la mirada hacia el rio y se percató de que una buena parte de las tropas aún estaba al otro lado de la orilla y continuaban atravesando. Trató de buscar con la vista a Kyuhyun o a Taemin mientras avanzaba en búsqueda de Yunho o Heechul pero fue inútil, el tumulto de la guerra junto con la niebla que aún se ensartaba entre los árboles y el suelo le dificultaba la visibilidad. Pudo percatarse de la batalla de Ji Hae que entablaba algunos metros de dónde se encontraba, arrancándole de un tajo con sus garras la lanza a uno de los híbridos y después mordiendo sus brazos y convirtiéndolo en un mar de sangre en menos de un segundo. En un instante del tumulto, un destello negro capturó su atención y volvió la mirada hacia atrás para quedar completamente estupefacto al escuchar los gritos y súplicas de los lobos ante la explosión de tentáculos de fuego negro y blanco que ascendían con un sonido siseante prácticamente de ultratumba. Al segundo después escuchó el grito de alerta.
“¡Fuego, fuego en el rio!”
Pero este no era un fuego común…no, Changmin lo sabía bien. Era el fuego que provenía de adentro, que nacía directo desde la fuerza de Yunho, imposible de mitigar si él se encontraba con vida. Había fuego blanco a su vez, cegante y resplandeciente, que ascendía cual torbellino y azotaba sus tentáculos en contra, fusionándose y danzando en torno a las llamas negras. Changmin supuso que eran las llamas de Heechul, su unión de sangre, capaces de equipararse con la tempestad que era el fuego oscuro…

Más gritos se escucharon en la conmoción y el fuego creció en fuerza, casi parecía que ganaba más altura con cada cuerpo que quemaba; un verdadero demonio de fuego mixto con brazos, pies y tentáculos, y que todo lo que tocaba lo convertía en llamas. Los cuerpos se incineraban ante la mirada impotente de Changmin: pelajes chamuscados y gritos interminables…el rio rápidamente transformándose en un infierno de blanco y negro color. Sólo entonces lo comprendió…la ventaja que les sacaban en número había sido destrozada, y los que habían osado a seguir cruzando el rio habían sido incinerados.
“¡Retirada, Retirada!” escuchó bramar al otro lado de la orilla pero ya nada importaba. No podían hacer nada, tendrían que continuar con los lobos que habían podido cruzar antes de que todo estallara. Percibió a alguien a sus espaldas y se dio vuelta en el preciso instante que una lanza de doble filo muy similar a la suya quiso golpearlo, contrarrestando el golpe con la suya, pero cuando su portador hizo girar el asta entre sus manos, emitió un destello blanco y la niebla se disipó lo suficiente para verle el pelaje cobrizo, grácil incluso en su forma intermedia con las fauces chorreantes y los ojos encendidos en luces blancas, fieros y amenazantes: Kim Heechul.


xXx




Yunho escuchó las maldiciones de Kyuhyun al terminar de asestar un golpe que cobró la vida de uno de sus hermanos de ojos plateados, maldiciendo el fuego entre dientes al observar impotente como buena parte de sus tropas restantes habían perecido ante el torbellino de fuego que se alzaba sobre las aguas del rio e impedía el avance. Yunho dio a conocer su ubicación maniobrando con la lanza y describiendo un trazo mortífero con el aguijón directo hacia su espalda. El metal chocó contra el metal con un agudo clamor; Kyuhyun lo había percibido y se las había arreglado para contrarrestar en el momento preciso.
“Nada mal, líder de la Resistencia” Yunho le dijo, lanzando una risita y volviendo a maniobrar con su lanza de asta oscura.
“Engendro del demonio” Kyuhyun le disparó y la lanza pareció cobrar vida propia cuando le lanzó una estocada. “¡Me encargaré de que tú y tu fuego ardan en el infierno!”
Yunho retrocedió y detuvo la lanza con la suya, pero Kyuhyun siguió presionando y atacándolo, en cuanto Yunho paraba un golpe ya tenía otro encima. Las lanzas danzaban en torno y vibraban en chirridos agudos, y a Yunho le hervía la sangre…el instinto de asesinato aflorando, para lo que había nacido; sintiéndose más vivo que nunca en cada encuentro al tener la vida y la muerte dependiendo de asestar un golpe…

La lluvia de estocadas continuó con una vibrante sinfonía de los metales. Golpes hacia arriba, hacía abajo, estocadas buscando las brechas, ambos danzando en torno y gruñendo con la fuerza del encuentro; dentelladas y fauces chorreando saliva al asestar en choques tan violentos que cuando vibraban juntas las armas parecían desprender chispas. Yunho no habría podido decir con exactitud el tiempo que transcurrió en el ataque, cuando el instinto de asesinato afloraba hasta el tiempo se disipaba. Lo hizo trastabillar, lo hizo retroceder hasta los árboles, y en una ocasión Kyuhyun se tropezó con una rama de árbol sobresaliente; Yunho vio el atisbo de la victoria pero en vez de caer Kyuhyun apoyó una rodilla y contrarrestó el golpe mortal de Yunho que le tendría que haber abierto el abdomen. Luego fue su turno de lanzar la estocada en contra mientras se incorporaba entre golpe y golpe. Kyuhyun se abalanzó contra él con un gruñido, maniobrando con la lanza y ahora era Yunho él que tenía que impedir que los aguijones puntiagudos le rozaran la piel. No tuvo tanta suerte, y una de las estocadas le rozó la cabeza y la sangre comenzó a manar y a empaparle un ojo. Kyuhyun sonrió y Yunho sacudió la cabeza con fuerza, gruñendo, y buscando asestar contra la lanza de Kyuhyun nuevamente. La violencia del impacto estuvo a punto de hacer que Kyuhyun perdiera el control de su lanza mientras Yunho lo hacía retroceder trastabillando. Kyuhyun se recuperó con rapidez y agarró la lanza con las dos manos con suficiente velocidad para asestar una estocada en contra pero Yunho la desvió con una facilidad que parecía  despectiva. De pronto Kyuhyun se percató de que Yunho había recuperado el control de la situación, volviendo a lograr doblegarlo. ‘No ha utilizado el fuego y aun así es más fuerte’…pensó y se le heló la sangre. La lanza de Yunho parecía estar en todas partes, cayendo por un costado y de un segundo a otro por un lado distinto, llevando a Kyuhyun de un lado a otro e impidiéndole recuperar bien el equilibrio. Kyuhyun percibía ya cómo se le estaban entumeciendo los brazos por la fuerza. Perdió el  balance ante un nuevo contrataque brutal de las lanzas y esta vez no pudo maniobrar con ella en el tiempo exacto para detener el golpe y pudo sentir la dentellada directa que Yunho clavó en torno a su pantorrilla. Cayó al suelo con el dolor azotándolo como un verdadero látigo y el grito le desgarró la garganta. Cuando Yunho se alzó para mirarlo tenía los colmillos  y el hocico empapados en sangre. Por un segundo…al observar a Yunho maniobrar la lanza sobre su cabeza para asestar el golpe final, Kyuhyun casi pudo jurar que vislumbró alas oscuras en torno a su espalda…y luego sintió el aguijón describiendo un trazo sobre su cuello. Fue tan rápido que casi no notó que lo había tocado…pero al instante apareció una gargantilla de sangre por su cuello, brillando cual rubíes oscuros sobre su piel.
“Sí que eres…lo que dicen, Lobo de Fuego…” Kyuhyun articuló, tosiendo y alzando apenas una mano en dirección a Yunho. Luego, su brazo cayó y su vida se apagó junto con ello. Los lobos de la Resistencia parecieron no percibir su caída, probablemente debido a la neblina que dificultaba la visibilidad, por lo que el tumulto y los gruñidos continuaron sin cesar aún con la muerte de su líder.
Yunho observó el cuerpo inerte de Cho Kyuhyun: tenía los ojos abiertos y dilatados y del cuello aún le seguía brotando sangre. Se agachó hasta su nivel, llevando una mano hasta su rostro para cerrarle los ojos…fue en ese instante cuando sintió unas garras cerrarse en torno a su pantorrilla y un agudo grito que prácticamente retumbó a su alrededor.
“¡Ahora!” Yunho se tensó y observó perplejo la cabeza del Lobo Mayor que lo jalaba de abrupto al suelo y lo hacía perder el balance…


xXx



“Vaya, esto sí que no me lo esperaba” Changmin articuló cuando estuvieron a pasos de distancia.
“El lobo que muerde la mano que le dio comer viene a morir a manos de su mentor”
“Yo nunca te respeté como mentor, no después de lo que me hiciste” los ojos de Heechul centellaron en ira mientras empuñaba el asta de su lanza que brillaba con destellos albos.
“No tenías derecho a separarme de Yunho…y ahora me las vas a pagar todas”
La lanza de Heechul se disparó en un rápido aguijonazo que Changmin desvió con el asta de la suya, desviándola hacia un lado y contratacando con un tajo igual de rápido, relampagueante. Heechul lo esquivó con un giro grácil y su lanza volvió a cargar. Changmin la desvió nuevamente pero Heechul se recuperaba con rapidez y lo volvía a asestar. Se oía el chirrido del metal contra el metal chocando cuando los aguijones se rozaban y sacaban chispas entre ellos.
“Yunho no te pertenecía, era mi alpha por derecho” Changmin masculló, gruñendo cuando sintió el aguijón de Heechul danzar por su costado y dejarle un brillante tajo rápido en el costado del pelaje.
“¡No era su obligación pero tú lo forzaste!” Heechul le contrarrestó y su lanza blanca brilló al tratar de abrirse camino por el cuerpo de Changmin nuevamente, entrando y saliendo como un siseo de cobra; lanzando tajos hacia abajo, maniobrando la lanza para asestar hacia arriba, intentando pinchar cualquier piel a su alcance: su torso, su rostro, sus ojos…

Seguían dando vueltas en torno al otro, lanzando tajos y estocada tras estocada, sin dar el brazo a torcer. Changmin gruñía de vez en cuando al observar que Heechul se le escabullía del alcance, escurriéndose como agua entre los dedos. Volvió a cargar con más fuerza, lanzando un golpe descendente con toda su fuerza brutal. Heechul se lanzó hacia un costado, rodando en una voltereta con el gruñido audible de Changmin como protesta; Heechul en un segundo estaba de pie y con su lanza en la mano lista para contratacar. Changmin se giró y del tajo de su costado ya había empezado a brotar sangre, empapando los mechones gris ceniza.
Un nuevo golpe de las lanzas volvió a vibrar pero esta vez fue acompañado de un centellar de los iris de Heechul que pareció encender su asta con energía: blancas enredaderas resplandecientes. El destello cegador le llegó directamente y Changmin gruñó al sentirse ciego por un segundo; la lanza de Heechul se movió como un verdadero relámpago pero Changmin fue lo suficientemente rápido para saltar hacia atrás y sólo pudo asestarle un tajo en la axila que atravesó carne. Changmin soltó un bramido gutural cuando Heechul tiró la lanza hacia atrás para retirarla, revelando con él un nuevo rio de sangre.
“Creo que me has subestimado” Heechul daba vueltas en torno a él, con su lanza resplandeciente preparada para asestar otra estocada. Changmin comenzó a moverse a su vez, pero con más lentitud por las heridas propinadas.
“¿Acaso no sabes quién soy? Soy el Esposo del Fuego y tú…me las vas a pagar todas”
Un gutural gritó retumbó a sus alrededores y Heechul detuvo sus movimientos para alzar las orejas en alerta. No tardó en escuchar un alarido y alguien articular un: ¡Ahora!...pero la niebla del lugar le dificultaba la visibilidad. Changmin se movió entonces, escuchando la frase del plan y aprovechando el descuido para escabullirse del alcance de Heechul y gritar a su vez las órdenes. Cuando Heechul se giró Changmin había desaparecido…tan sólo los rastros de sangre adornaban el suelo como atisbo de la lucha y al segundo después escuchó sus palabras.
“¡CADENAS!”


xXx



“¡CADENAS!” la voz de Changmin retumbó por sus oídos mientras Yunho trataba de sacudirse del amarre del Lobo Mayor. Todo lo que sucedió después fue tan rápido que Yunho prácticamente no procesó nada. Brillantes cadenas rojizas se enredaron a sus extremidades y lo retuvieron en el suelo, tensando todo su cuerpo. Observó a su alrededor y lo vio: Changmin, jadeante y con heridas sangrantes en el cuerpo, y a su lado dos corpulentos licántropos junto al Lobo Mayor que sostenían los extremos de las resplandecientes cadenas y las tensaban alrededor de su cuerpo. Comprendió lo que eran cuando el resplandor se expandió por su cuerpo y lo azotó como un verdadero latigazo. Yunho hizo ademán de encender su fuego para  defenderse pero lo único que consiguió fue una descarga eléctrica tan fuerte que lo hizo soltar un gutural alarido. La explosión de fuego negro del rio lentamente comenzó a decrecer mientras Yunho lanzaba guturales gritos al sentir la dolorosa constricción y el abrupto drenaje de sus fuerzas…
“¡Espíritu Santo, ilumínanos con tu luz y haz perecer a las llamas del demonio que han trastornado la mente de Jung Yunho, un humilde servidor!” Changmin articuló junto al vaivén de sus manos, tomando un extremo de las cadenas para hacer eco de sus palabras. Los eslabones parecieron reaccionar a su llamado y se encendieron en destellos rojizos mientras Yunho se retorcía ante la presión y su garganta se desgarraba con la fuerza de sus gritos. Nuevas luces rodearon las cadenas al comenzar a absorber su fuerza y Yunho soltó un alarido terrible de dolor, tan estruendoso que fue capaz de detener todas las peleas a su alrededor…

“¡YUNHO!” Heechul logró llegar al lugar dónde lo tenían apresado y sus llamas blancas se encendieron y le revolotearon por el cuerpo, iracundas. Logró dirigirlas hacia los dos licántropos que tenía al alcance y que sostenían parte de Espíritu Santo;  las llamas reptando por sus cuerpos, furiosas e implacables, los ojos de las bestias se derritieron y el pelaje comenzó a chamuscarse en destellos de fuego albo. Pero cuando las llamas de Heechul hicieron intento de llegar hasta los eslabones, la luz de las cadenas las repelió y Heechul chilló en el esfuerzo, dando un paso hacia atrás. Changmin ordenó que apresaran a Heechul pero él encendió su fuego alrededor de su cuerpo, amenazando a cualquier licántropo que se acercara, y por un segundo tan sólo se escucharon gritos, bramidos y gruñidos en el centro de la conmoción…luego, el mundo pareció oscurecerse aún más cuando la niebla que adornaba los alrededores comenzó a tomar forma y a Heechul se le erizó todo el pelaje del cuerpo al sentir unos tentáculos de niebla oscura atravesar su fuego, reptándole por el cuerpo y cerrando su boca con una mano…
“¿Qué rayos?” Changmin bramó, luchando para tratar de ver algo pero hasta el resplandor de Espíritu Santo había sido consumido en la profunda oscuridad. Entonces, irrumpiendo en la conmoción de la batalla lo oyó…su voz.
“Vaya, vaya, vaya…sí que has hecho un buen trabajo con esas cadenas, Min-ah” era él, era su voz…la sanguijuela más despiadada de todas: Kim Jaejoong. Changmin hizo ademán de encontrar su presencia pero en ningún momento apareció, apenas podía vislumbrar silueta ante semejante oscuridad, pero la voz parecía salir de todas partes…parecía estar dentro de la oscuridad.
“¡Da la cara y pelea como hombre, hijo de puta!” Changmin gruñó mientras lanzaba arañazos al aire con su mano libre, la otra aún agarrada un extremo de Espíritu Santo aunque con semejante oscuridad ya ni siquiera podía percibir si las cadenas aún seguían actuando o no.
“Prefiero dejar que los perros se ladren entre ellos” la risotada lo hizo sentir enfermo, pero la sanguijuela aún no había terminado.
“Escúchame bien, Changmin porque esta es tu última advertencia. Tú ya casi no tienes poder aquí…ese Lobo de Fuego ha derrotado al líder de la Resistencia por lo que él se alzará como líder y te sacará del mando, cosa que me basta y sobra sabiendo que te matarán de todas formas. Quiero que lo saques de esas brillantes cadenas y lo mandes directo a mi encuentro en mi mansión, él mismo debe firmar con sus propias garras la hegemonía de los vampiros  contra tus bestias”
Changmin lanzó un resoplido apenas terminó de escucharlo. Sus fauces cerrándose en un nuevo gruñido.
“¿Y qué te hace pensar que voy a desencadenarlo? Yunho morirá y con él toda la mierda de su controversia”
“Mira a tu alrededor y ve con tus propios ojos. Los lobos de la Resistencia han dejado de pelear…ya no saben qué hacer, porque su líder murió a manos del Lobo de Fuego y por ley ahora es a él a quién deben respetar. Apenas disipe esta niebla te van a linchar…” sus palabras no hicieron más que alzar el odio que Changmin sentía con él. Se inquietó al pensar en la posibilidad de lo que dijera Jaejoong fuese cierto y cuando pudiese volver a ver los tuviera a todos en contra. Bufó nuevamente, rehusándose a creerlo.
“Tu tiempo se está acabando, Changmin. Si accedes quizás ese lobo tenga piedad y te consiga una muerte rápida, quizás hasta me mande tu cabeza si negociamos un trato jugoso” lanzó una risita y Changmin apretó la dentadura tan fuerte que el chirrido fue audible.
“Si te niegas…aún así te matarán tus propios pares y no podrás hacer nada, en cambio…si te muestras razonable puede que tengan piedad. De cualquier forma me llevo a la hermana y a la unión de la bestia como rehenes…para asegurar que el Lobo de Fuego venga en términos de paz. Tu tiempo se está acabando, Minnie…tick tock”

Cuando la niebla se disipó, todos sus miedos se volvieron en su contra y Changmin tenía a los lobos de la Resistencia restantes rodeándolo en abruptos gruñidos y dentelladas. Soltó el extremo de Espíritu Santo y se percató de que ya los eslabones ya no brillaban, pero Yunho tampoco se movía. Estaba inmóvil, impávido, pálido sobre la tierra…


-o-




Koiko: Agh esto fue tortuoso y muy difícil de escribir, de verdad…tengan compasión, escribir violencia con puntos de vista simultaneaos me resultó bastante exhaustivo, y aunque he leído literatura épica para tratar de tener algunas referencias aun así…me costó y mucho. Asi que…esto fue lo que me salió.
Veamos, no tengo mucho que decir…la guerra habla por sí sola, finalmente Jaejoong hace su jugada maestra y ahora…nuestro pobre Yunnie echado a su suerte. Cosas que disfruté redactando: básicamente la pelea de Heechul contra Changmin por todo lo que significaba, además que sentí la rabia de Heechul aflorando con cada palabra que redactaba. No me culpen estoy muy fusionada con la historia y cada uno de mis personajes me trastorna a su modo jaja x) Bueno…próximo capítulo veremos los planes de Jaejoong…y si mi pobre Yunnie recupera su fuerza o no. Necesito comentarios sobre este cap, tómense aunque sea la molestia de decirme en una frase: lo amé, lo odié, escribes horrible, trabaja más en esto, o te falta más acción, no sé…lo que sea!. Livejournal acepta opciones de twitter para comentar y vamos…quién no tiene twitter en estos tiempos… (yo no tengo xd así que no se preocupen que no podré acechar jaja xd) asi que todas las opiniones me ayudarían, de verdad, todo me sirve para crecer como autora. Es eso y nuevamente, a todas mis seguidoras que me comentan y me apoyan…tienen ya mi yelmo y mi cota de malla

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