Love is a Force of Nature.Cap 8

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“Lengua Nativa”

Tu piel habla,
Pero tus labios no pudieron decirlo…
[Deep, Nine Inch Nails]

Decidido, Yunho no dudó ni un segundo más y acercó su boca hasta el tajo más grande de su espalda, deslizando su lengua por la herida expuesta.
A Junsu lo atacó prácticamente un espasmo al sentir aquel roce de su cálida lengua y tuvo que resistir la urgencia de arquear la espalda. Un extraño cosquilleo comenzó a invadirlo mientras él continuaba lamiendo la herida. La sensación…era hasta placentera y Junsu se sintió anestesiado con el contacto; sus ojos se cerraron y su cuerpo comenzó a relajarse ante su tacto.
Yunho lamía y observaba con fascinación que con cada roce de su lengua la herida se iba cerrando cada vez más. Estaba más que aliviado al sentir que la fiebre de cacería no había despertado ante su sangre, y eso sólo lo incitó a trabajar con más rapidez en sus heridas.
La sangre de Junsu tenía un sabor extraño…era como agridulce pero mezclada con un toque de intensidad. El sabor le pareció para nada desagradable y sonrió victorioso cuando, luego de un par de lamidas más, el tajo más prominente de su espalda había desaparecido por completo.
Continuó con su labor, lamiendo cada uno de los tajos de su espalda. Junsu estaba completamente anestesiado y tanto era su trance que él perfectamente podría haberse transformado en lobo y asesinarlo de una sola mordida, y aun así no le hubiese importado. Su lengua…estaba haciendo maravillas en su espalda y de pronto, Junsu comenzó a preguntarse qué otras maravillas podría hacer…en otras partes de su cuerpo…
El pensamiento provocó que un nuevo hormigueo casi espasmódico lo atacara y tuvo que morder sus labios para evitar lanzar un gemido ante la sensación. Dios…tenía que dejar de tener esos pensamientos…
Luego de un rato, sintió su lengua dejar su espalda y se percató de que ya no sentía absolutamente nada de dolor en ella.
“¿Cómo…lo hiciste?” le preguntó, llevando una de sus manos hasta su espalda y palpándola, maravillándose al sentir que ya no tenía ninguna cicatriz
“Nuestra saliva tiene propiedades curativas”
“Es increíble” dijo y se volteó para quedar acostado de espaldas y así poder mirarlo
“Es bastante útil” añadió. Junsu lo observó y se percató de que el borde de sus labios tenía algunas manchas de sangre; automáticamente se sentó y acercó su mano hasta su boca, deslizando su pulgar por el borde de sus labios
“Tenías…una mancha” le susurro, y estaba por retirar su pulgar cuando sintió la mano de Yunho aferrarse a su brazo
“Es tu sangre” Yunho lo miró a los ojos y luego acercó su boca hasta la piel de su pulgar, lamiendo el rastro de sangre. Junsu lanzó un suspiro ante el contacto, la sensación de su lengua sobre su pulgar lo había hecho temblar…y el sólo pensar que su lengua tenía que lamer su abdomen le estaba comenzando a afectar. Las manos de Yunho se situaron sobre sus hombros y lentamente lo empujó, logrando que cayera suavemente sobre el césped.
“Ya casi acabo” susurró. Junsu asintió con la cabeza, cerrando sus ojos, y nuevamente sintió su cálido aliento sobre su abdomen…sólo que esta vez le provocó mucho más. Su piel parecía estar híper sensible a su tacto y cuando sintió su cálida lengua rozar su abdomen, no pudo evitar dejar escapar un pequeño y casi inaudible gemido. Pero Yunho lo había escuchado, lo había escuchado perfectamente y aquel suave sonido había sido suficiente para hacer su cuerpo temblar.
Dio un par de lamidas más y se dio cuenta de que el cuerpo de Junsu había comenzado a reaccionar a su tacto. Su esencia se hizo mucho más intensa y lo sintió retorcerse debajo de él…
Por favor…que no vuelva a gemir de esa manera…pensó Yunho cuando su lengua descendió hasta su bajo vientre, comenzando a lamer un pequeño tajo.
Al sentir su lengua en aquella sensible zona de su cuerpo, Junsu no pudo reprimir otro gemido. Su cuerpo se estaba rebelando contra él, y es que jamás había sentido algo así…los sonidos prácticamente escapaban de su boca sin que él pudiera contenerlos…
Fue en ese entonces, y después de haber escuchado aquel suave gemido, que Yunho sintió su propio cuerpo reaccionando ante él. Un calor latente se coló dentro de sus pantalones y se detuvo abruptamente, levantando su rostro para observarlo mejor. Él tenía los ojos cerrados y la boca entre abierta, su respiración salía en cortos jadeos.
Al sentir que su lengua ya no lo lamía, Junsu abrió sus ojos para encontrarse con los ojos de Yunho mirándolo fijamente. Estaba prácticamente sobre él, pero tenía las manos apoyadas en el suelo para mantener la distancia.
“¿H-Has terminado?” Junsu deseó con todas sus fuerzas que su voz no sonara tan…jadeante, pero se le hizo imposible
“Si, me levantaré enseguida sólo estoy…recuperando el aliento” su voz salió en casi un jadeo y Junsu lo miró a los ojos. Podía jurar que se veían más…oscurecidos y sólo asintió, envuelto en una especie de trance. Sus cuerpos estaban casi juntos y su calor no tardó en irradiar hasta su cuerpo, volviendo a reconfortarlo.
Yunho no entendía muy bien por qué le había dicho eso si no estaba cansado. Le había pedido, oh dios, le había pedido que lo dejara quedarse sobre él un rato mientras recuperaba el aliento…y ni siquiera estaba cansado, pero lo peor de todo era que él había accedido como si fuese la cosa más normal del mundo…

Se quedaron mirando de nuevo, sus respiraciones saliendo en más que nada…jadeos.
Yunho lo observó de pies a cabeza, algo aterrado ante lo que estaba sintiendo. Sentía como si Junsu estuviese en celo y su cuerpo lo llamara, incitándolo a que se acercara…
Junsu por su parte, estaba bastante afectado al tenerlo tan cerca…todo su calor lo invadía por completo y de pronto su cuerpo comenzó a reaccionar ante la proximidad, sintiendo una punzada en su frío miembro. Se horrorizó ante ello y trató de levantarse, pero Yunho aún estaba sobre él y su movimiento sólo provocó que se apegara aún más a su cuerpo…rozando sus entrepiernas con el contacto. Junsu mordió sus labios y Yunho lanzó una especie de gruñido; esa pura acción había lanzado una descarga eléctrica por sus cuerpos...
Yunho tenía miedo de lo que podía hacerle si permanecía sobre él…así que abruptamente se separó, incorporándose y tratando de calmar su respiración.
“Y-Yo…iré a limpiarme” murmuró. Acto seguido, se dio la media vuelta, caminando hasta las aguas de la fuente y rápidamente zambulléndose a ellas.
Junsu se quedó ahí tendido un rato, sobrepasado por las emociones. Jamás…jamás había reaccionado así con alguien y sabía que a Yunho le había pasado algo similar, porque al momento que rozaron sus entrepiernas él había sentido…aquel bulto en sus pantalones…
El sólo recuerdo de ello volvió a hacerlo estremecer y se sentó, observándolo en el agua. Estaba sobre la cascada y el agua caía con fuerza sobre su cuerpo. Junsu decidió que era mejor mojarse para tratar de…calmar un poco sus revoluciones, así que se levantó y rápidamente se acercó al agua, entrando de una sola zambullida. No era tan profundo, ya que el agua le llegaba a los hombros y el contacto inmediatamente lo refrescó por completo.
Yunho lo observó sumergirse al agua. Fue incapaz de explicar muy bien por qué, pero de pronto un fugaz pensamiento le vino a la mente. Sintió como un impulso, una fuerza magnética que lo estaba incitando a volver acercarse, algo así como si un espíritu invisible le hubiese susurrado ‘acércate a él’ al oído. Se le puso el pelo de punta y no dudó ni un segundo más, sumergiéndose nuevamente al agua.
Cuando Junsu salió a la superficie, situó sus ojos en la cascada y se percató de que Yunho ya no se encontraba allí. Miró a su alrededor y se asustó un poco al encontrase solo. Era imposible que él hubiese arrancado en tan poco tiempo… ¿o si?
Estaba por salir del agua para buscarlo en las cercanías del bosque cuando de pronto sintió que algo lo levantaba desde el fondo. Yunho había nadado debajo de él y ahora salía velozmente hacia arriba. Las piernas de Junsu estaban a los lados de su cuello y lo tenía afirmado de los muslos, previniendo así su caída.
“¡Yunho, me asustaste!” exclamó, y lo escuchó reír a carcajadas
“¿Qué pasa, te dan miedo las alturas?” le preguntó, soltando sus muslos. Junsu casi perdió el balance y tuvo que apretar sus piernas contra sus hombros para mantenerse sentado
“¡Yaa, bájame! No es divertido” le dijo, tratando de que su voz expresara molestia, pero se le hizo imposible ya que Yunho no paraba de reírse y su risa era tan contagiosa que Junsu no pudo evitar reír junto con él
“Bueno, te bajo” contestó al terminar de reírse y tomó sus pantorrillas, empujándolo hacia atrás y provocando que cayera abruptamente al agua. Junsu rápidamente salió a la superficie y le lanzó agua en el rostro
“¿Cuál es tu problema?” le preguntó entre risitas y ambos comenzaron a salpicarse agua, tal como si fueran un par de niños…
“Admite que fue divertido” le dijo Yunho cuando finalmente terminaron su batalla de agua
“Si, lo fue. Hace tiempo que no me divertía tanto” Junsu le sonrió y comenzó a caminar hacia la orilla. Yunho no tardó en seguirlo y se quedó un rato mirando al cielo, contemplando las estrellas
“Esta es la segunda vez que salvas mi vida…al parecer tengo un hombre lobo que sigue mis pasos” comentó, lanzando una risita
“Tuviste suerte. Estaba patrullando no muy lejos de aquí cuando sentí el olor de la sangre y pensé que había sucedido algún ataque o algo por el estilo, así que emprendí la marcha en dirección a este lugar. ¿Pero sabes?…hay algo que llama mi atención. Yo siempre paso por estos alrededores y jamás había visto el túnel con enredaderas…bueno, hasta hoy”
“Quizás este sea un lugar especial, quien sabe” Junsu le susurró, volteando su rostro para mirarlo
“Y tú sigues insistiendo en merodear solo por el bosque… ¿Acaso tienes un complejo de caperucita roja?” le preguntó, esbozando una sonrisa, y Junsu no pudo evitar reír ante la pregunta
“Ah, si claro… ¿y qué vendrías siendo tú, el gran lobo malo? ¡Oh, pero mira que ojos tan grandes tienes!” exclamó en tono dramático y luego volvió a lanzar una risita. Yunho rio ante la insinuación, la idea realmente le divertía, y decidió seguirle el juego, entrando al papel de malhechor. Pausadamente comenzó a acercarse hacia él y lo miró, abriendo sus ojos lo más que pudo
“Son para verte mejor” le dijo y ambos se quedaron mirando, prácticamente explotando en carcajadas después de ello
“¡Y que orejas tan grandes tienes!” Junsu volvió a exclamar, aún con una expresión divertida en el rostro, y Yunho casi no pudo contener la risa
“Ehh…son para escucharte mejor” murmuró y volvieron a reír. Lo que más divertía a Junsu era que Yunho si era un lobo, bueno en parte, y eso lo hacia quedar a él como caperucita…
Le dio la espalda, el estomago le dolía de tanto reírse, y trató de calmarse un poco antes de decir la última frase
“Y que…” lamió sus labios antes de continuar. “Boca tan grande tienes” su voz salió en casi un susurro y Junsu agradeció que le estuviera dando la espalda, porque haberle dicho eso mirándolo a los ojos lo habría puesto bastante nervioso. Súbitamente sintió el cálido aliento de Yunho rozar su cuello mientras le susurraba al oído.
“Es para comerte mejor… ¿Ya te asustaste?” ¿Qué es lo que haces? Te le estás insinuando…pensó, pero aun así mantuvo su rostro al nivel de su oído, respirándole bastante cerca
Junsu se estremeció ante el contacto y tuvo que morder sus labios para evitar lanzar algún inoportuno quejido…
“No te tengo miedo” contestó con bastante seguridad, volviendo a estremecerse cuando su suave voz resonó en su oído
“¿Estás seguro? ¿No has escuchado lo que dicen?…no hay que meterse en la boca del lobo, te podría ir mal”
“Creo que…podría correr el riesgo…” ¡Dios! ¿Qué estoy haciendo? Le estoy coqueteando…pensó, mordiendo su labio inferior con algo de nerviosismo pero aún manteniéndose firme
“Podría matarte en este preciso instante…y sería fácil” Junsu sintió sus dedos rozar su cuello y abruptamente se dio vuelta, mirándolo desafiante
“¿Y por qué no lo haces?” lo encaró y sus ojos volvieron a encontrarse, midiéndose las miradas mientras la tensión nuevamente volvía a surgir entre ellos...
“¿Quieres que lo haga?” replicó Yunho sin romper el contacto visual, avanzando un poco más cerca de él con intención de amedrentarlo. Junsu estaba completamente engullido en la intensidad de sus ojos, y como si estuviese envuelto en una especie de trance, instintivamente comenzó a acercar su rostro al suyo
“Mátame si así lo deseas” si debo morir, será sólo por tus manos…
“No, no deseo hacerlo” replicó casi al instante al observar los labios de Junsu más cerca de los suyos. Ahora sólo una poca distancia los separaba y…Yunho comenzó a sentir aquel impulso nuevamente invadirlo, comenzando a carcomerlo…
“¿Y qué es lo que deseas?” Junsu estaba jugando con fuego y lo sabía, pero aun así…no pudo evitar decirlo al sentirlo respirándole tan cerca de su boca…
“Una sola cosa en particular” no pudo controlar sus palabras…esta cercanía con Junsu estaba nublando su cabeza. Había algo en él que era como…hipnótico, y una de sus manos se aferró a su cadera, apretándolo con fuerza
“Quizás es la misma…que yo deseo…” Junsu lamió sus labios y Yunho imitó sus acciones.
Se miraron fijamente a los ojos; el voraz destello dorado de los ojos de Yunho peleando con la oscuridad de los de Junsu mientras sus respiraciones se mezclaban y la distancia que los separaba parecía acortarse cada vez más…
Sólo un beso, lo juro…pensó Yunho cuando ya no pudo contener más las ansias y estaba a punto de romper la mínima distancia que lo separaba de sus labios cuando escuchó un estruendoso aullido invadir la quietud del bosque. Se separó abruptamente de él, mirándolo con espanto al percatarse de que…si no hubiese sido por ese aullido ahora mismo lo estaría besando…
“Y-Yo…debo irme” murmuró, evitando mirarlo y maldiciendo su comportamiento. ¿Qué diablos le pasaba? Él era un hombre lobo y no podía darse el lujo de jugar al lobo y a la caperucita con un vampiro…Por dios, menos con un vampiro…
“¿Tan pronto?” Junsu se sorprendió con sus propias palabras y lo miró algo avergonzado, mordiendo su labio inferior
“Si, lo siento pero…me están llamando y debo volver de vuelta a la colonia”
“Yo también regresaré, no quiero que empiecen a preguntarse donde estoy” dijo y Yunho asintió. Estaba a punto de irse cuando sintió el brazo de Junsu aferrarse al suyo, reteniéndolo
“E-Espera, Yunho” murmuró con inseguridad. Yunho lo miró, curioso, y de pronto él se lanzó a sus brazos, abrazándolo con fuerza
“Gracias…” susurró, embriagándose con su aroma. Yunho se tensó ante el abrazo, aún estaba bastante confundido con lo que había pasado hace sólo unos minutos, pero aún así lo estrechó. Casi al instante pudo sentir su esencia nuevamente nublando su cabeza e, incapaz de contenerse, le susurró.
“Vuelve al bosque un día de estos” Junsu suavemente se separó de su cuerpo, levantando su rostro para mirarlo.
“¿Cómo me encontrarás si regreso?” lo cuestionó, mirándolo expectante, y Yunho le sonrió
“Créeme, yo lo sabré”
A pesar de que Yunho sabía que no debía haberle dicho eso, no pudo controlarse. Junsu ejercía un efecto extraño en él, algo casi…magnético, Yunho sentía como si algo lo estuviese arrastrando hacia él. Tenía que irse, habían sido demasiadas emociones para tan poco tiempo y probablemente le pasarían la cuenta cuando llegara a la colonia. Le lanzó una última mirada antes de darle la espalda y transformarse en lobo, perdiéndose casi al instante por el túnel de enredaderas.

Junsu lanzó un suspiro. Aún no podía creer todo lo que le había sucedido…más que nada en lo único que podía pensar era que estaba comenzando a…desarrollar sentimientos por él…
Un estremecimiento recorrió su cuerpo al recordar la sensación de su boca respirando cerca de la suya. Junsu sabía que estaba mal, que no podía sentirse así…ni menos con un hombre lobo, pero había algo en Yunho, algo que era como…cautivante, Junsu ya no podía sentirse más prendado de él. Aún podía sentir su lengua sobre su piel y su cálido aliento a sólo centímetros de distancia. Ardería en el infierno por ello, lo sabía, pero…Oh dios, cómo le hubiese gustado probar sus labios tan sólo una vez…
Decidió que ya era hora de volver a la mansión, así que le dio una última mirada al hermoso lugar antes de atravesar el túnel de enredaderas y emprender rumbo de vuelta a la mansión, ignorando unos ojos brillantes que lo observaban desde unos matorrales…

“¿Cómo es posible…que un vampiro y un hombre lobo hayan podido entrar a este lugar?” se preguntó y no tardó en sentir a su compañera aparecer a su lado
“Sabes que la fuente elije a las personas”
“¿Pero…ellos?”
“Si, es bastante extraño ya que son rivales por naturaleza, pero ya sabes que la fuente de un modo u otro los conectará y creo que esto…será el comienzo de algo grande. Algo que quizás pueda cambiar…hasta la historia” sus alas resplandecieron en luz y en menos de un santiamén había desaparecido…dejando a su compañera sumida en sus pensamientos…

3 comentarios:

  1. Wii primera jaja! xD
    Amo tu historia, cada vez me encanta más lo juro ;O;
    y el concepto que usaste para este capi de caperucita roja y el lobo no pudo ser más perfecto! *O* como chistoso a la vez tambien xD
    tienes que continuarlo pronto me muero por saber como sigue ;O; ya se siente el amor *-*
    esta es mi historia de verano <3! contiii

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  2. OMGS!!! Esto me deja ultra feliz!!! :D
    Fue tan sensual y por qué maldita sea tuvieron que interrumpirlos??? ¬¬
    Pero eso sólo aumenta el deseo :3
    Cada vez mejor ^^ y abre la intriga sobre los nuevos personajes y su relación con la fuente :D

    Mil gracias!!!! :D

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  3. Anónimo2/01/2012

    Lo mejor que he leido hasta el momento, que pena que no lo haya pillado desde el principio te habria comentado mucho antes esta excelente. Gracias! :)

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