Moonlight - Cap. 16

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Cuando me desperté, la noche apenas llegaba. Yunho estaba durmiendo cuando salí de la caverna detrás de la cascada. Era una de esas noches extrañas cuando la luna tan luminosa como el sol. Yo siempre había encontrado la Luna pacífica, pero no esta noche. Esta noche parecía ominoso, un signo de cambio que no estaba seguro de querer enfrentar.

Miré a mi alrededor. No existía señal alguna de que los lobos habían estado aquí antes, pero yo tenía la sensación de que todavía estaban alrededor, cuidando de nosotros. Ellos sabían lo que iba a ocurrir esta noche. Me pareció que me sentía diferente. Yo estaba preocupado por la ropa y los zapatos, las calificaciones y si iba a tener un novio universitario. Cosas típicas de adolescentes.

Sentí la presencia de Yunho antes de que lo oyera o lo hubiera visto. Él vino a mi lado. Había cambiado de nuevo a la forma humana. A pesar de que todavía se estaba recuperando de su herida, sentí la fuerza que emanaba de él.

― Los otros todavía están aquí, ¿no? ― pregunte.

― Sí. Siwon dijo que Kim se había alejado, pero esta noche no sería una buena opción para que regresen. El primer cambio va mucho más fácil si no hay interrupciones, si no estamos distraídos por otras cosas.

Eché un vistazo a su lado. Llevaba una camiseta y no podía ver sus vendajes, pero yo sabía que estaban allí.

― ¿Cómo te sientes?

― No está mal para alguien que recibió un disparo. Me he acostumbrado tanto al cambio para curar las heridas que estoy un poco impaciente porque no ha sanado completamente, pero voy a estar bien.

― El podría haberte matado.

― Pero no lo hizo. Y ahora es tu supervivencia en la que tenemos que centrarnos.

Mi boca se secó. Yo estaba casi tan asustado ahora como había estado esta tarde.

― Si tienes razón acerca de lo que va a suceder, supongo que después de esta noche no voy a ser sólo un niño. ― Él me dio una sonrisa triste.

― Nunca lo fuiste, Jaejoong. ― Asentí.

― Sé que esto probablemente suena totalmente loco y sé que no es como que si nos fuéramos a casar, pero me siento mugriento. Me gustaría sentirme lindo.

 ―Muchos de los chicos traen a sus compañeros aquí para su primera transformación. Hay una caja por allí con un montón de cosas para verse bien. Te mostrare. También tengo algunas cosas que preparar, también.

Encontré todo lo que necesitaba en la caverna. Supuse que los utilizaban las niñas para tener la sensación de que tenían que estar en su mejor momento cuando cambiaban a su primera vez. Había pequeñas muestras de todo. Utilizando el mismo borde de la cascada donde el agua no era tan fuerte, lave mi cabello con champú y me duche.  Aplique una loción para la piel y peine mi cabello. Tuve un breve momento para preguntarme cómo se vería mi piel antes de  omitir ese pensamiento. Yo realmente no quería contemplar la enormidad de lo que iba a suceder en pocas horas.

Metí mi ropa, cerca de nuestros sacos de dormir. Encima sobre algunos de los contenedores estaba un abrigo que Yunho sugirió que usara. Esto me cubriría sin obstaculizar mis movimientos antes de que yo cambiara. Luego simplemente se desvanecerán.

Era blanca y sedosa y parecía apropiado para una primera vez llena de cambios. La puse sobre mis hombros. Era suficiente voluminosa y plegada que el broche era innecesario para mantenerlo cerrado. Supuse que después de miles de años, los Cambiaformas habían averiguado lo que se necesitaba para este momento.

Regrese a la cascada y me quede mirando la corriente de agua. Yo no tenía la certeza como Yunho de que iba a cambiar. Aunque tenía miedo de lo que la transformación puede ser, yo estaba más aterrorizado, a pesar de sus garantías, de perder a Yunho.

 Yunho y yo comimos a la Luz De La Luna. Nos sentamos en un manto negro, similar al mío blanco. Y me pregunté por qué él no lo llevaba uno. Al parecer, había rituales implicados aquí de que yo aún no conocía.

La cena fue sencilla: sólo sándwiches envasados y barras de proteína. Yunho me dijo que tenía que comer mucho porque necesitaba mi fuerza. Bebiendo mi botella de agua, vi la luna más alta.

― ¿Así que después del primer cambio, puedo cambiar a voluntad? ― pregunte, quería saber lo más posible en caso de que ocurriera.

Yunho estaba metiendo nuestra basura en el bolsillo delantero de la mochila. Él era muy serio acerca de no ensuciar nuestro medio ambiente. Él me miró.

― Sí.

― Entonces, ¿cómo puedo hacer eso?


― En el primer cambio, no tendrás ningún control. Tu cuerpo se va a hacer cargo de lo que tiene que hacer para enseñar a sí mismo el cambio. Cuando estés listo para cambiar de nuevo a la forma humana, cierra los ojos e imagínate a ti mismo como un ser humano. Tu cuerpo se hará cargo.

― ¿Qué pasa si no lo hace? ¿Qué hago si se bloquea?  ― El sonrió.

― Nunca he oído de nadie que se haya quedado en una forma. Si crees que estás en problemas, sólo házmelo saber. ― Él se alejó como si de pronto se sintiera incómodo. ― Sólo recuerda que voy a ser capaz de leer todos tus pensamientos. . . y serás capaz de leer los míos.

― ¿Así es como nos vamos a comunicar?

― Si.

― Esto va a ser tan raro. ¿Estás seguro de que no me han confundido con otra persona?

― Seguro.

― Entonces, ¿en cuánto tiempo pasara esto? ¿Cuándo la Luna estará en su Cenit?

― En algún momento alrededor a la Medianoche. ― Asentí.

― ¿Y qué haces tú en todo esto?

― Si me aceptas...

― Espera, ¿Que quieres decir con "si me aceptas"?

― Tienes que aceptarme como tu pareja.

― ¿Cómo puedo hacer eso? ― Sonrío de nuevo.

― Con un Beso. ― Yo le devolví la sonrisa, luego de una patada en mis nervios me puso seria.

― ¿Así que esta es una transformación y un ritual de apareamiento? ― Pensé que me había sonrojado de nuevo.

― No va más allá de un beso… a menos de que ambas partes así lo quieran.

― ¿Alguna vez lo has hecho? ¿Quiero decir como un lobo?

Se echó a reír. Era un sonido rico y profundo, la primera vez que lo había oído reír realmente. Me hizo sentir bien, hizo  que parte de la tensión dentro de mí se esfumara.

― No puedo creer que me preguntes esto ― dijo.

― ¿Qué? ¿Acaso ni siquiera has pensado en ello? ― Él me dio una sonrisa irónica.

― No, yo nunca lo he hecho como un lobo.

― Qué tal… tu sabes…en forma humana. ― Tomó mi mano y sacudió la cabeza.

― Los lobos son parejas de por vida. ― Tragué saliva.

― ¿Así que has estado esperándome?

―Toda mi vida.

No me era de extrañar que Siwon hubiera perdido la conciencia. Pero yo no quería pensar en él o todas las cosas pesadas que Yunho podría significar. Tenía que pasar por esta noche para que yo pudiera ayudarle.

― Así que esta cosa sedosa en la que estamos sentados, ¿es tuya?  ― El sonrío. ― ¿Y te quedas en forma humana hasta que…?

― Cambiaremos juntos… al menos lo más cerca como sea posible.

― ¿Y tú me dirás que hacer? ― El río de nuevo.  Apreté sus manos. ― Mira, sé que esto está por llegar, pero… No puedo sentarme aquí y esperar. No lo tomes a mal pero tengo que caminar. Y necesito estar solo un tiempo para psicoanalizarme a mí mismo.

― Bien.

Debería haber sentido alivio de que no discutiera. El necesitaba descansar de todos modos. Aun faltaban un par de horas para la hora de mi transformación. Me levanté y empecé a caminar a lo largo del borde del claro.

Lo que me sorprendió fue que era una noche tranquila. Se sentía como si debería haber tormentas, truenos y rayos. Como si el mundo debiera sentir el caos que retumbaba en mi interior. Esta mañana yo pensé las apasionadas palabras  te amo cuando Yunho se enfrentaba a la muerte. Pero aun así el no repitió esas palabras para mí. Compañeros de por vida. ¿Las palabras no deberían darse con facilidad?

Así que tal vez después de esta noche, empezaremos a dejar que nuestro lado humano se ponga al día con nuestro lado lobuno. Se veía algo atrasado, pero supuse que él no había tenido otra opción ya que yo no conocía la verdad acerca de mis circunstancias. La incógnita era grande y aterradora.

No sé cuánto tiempo caminé. Caminé hasta que mis piernas estuvieron demasiado cansadas para correr o escalar las laderas que nos rodeaban.

Enfréntate a tus miedos, el Dr. Cho había dicho.

Pero de ninguna manera pudo haber conocido los temores que corrían a través de mí ahora. En el borde del bosque me detuve y esperé. La luna se levantó más. Siempre me pareció tranquilo. Tenía el poder para cambiar las mareas, y esta noche posiblemente iba a cambiar mi vida.

Finalmente, Yunho se levantó y se acercó a donde yo esperaba. Mis rodillas se debilitaron y agradecí que hubiera un árbol resistente en el cual apoyarme. Él levantó el brazo y apretó el antebrazo contra la corteza, arriba de mi cabeza, como si él también necesitara algún tipo de apoyo. La acción lo atrajo aún más.

Sentí el acogedor calor de su cuerpo extenderse hacia el mío. Había dormido acurrucado contra ese cuerpo. Lo conocía en ambas formas, humano y lobo.

No me asustaba.

Él inclinó hacia abajo su cabeza. Sus labios estaban casi tocando los míos. Casi.

― Jaejoong ― susurró, y su aliento cálido me acarició la mejilla.  ― Es hora.

Las lágrimas ardían en mis ojos. Sacudí la cabeza. La realidad era que yo no quería convertirme en un lobo. Eso sonaba doloroso. No era como yo me había imaginado a mí mismo. Era un paso gigantesco que me aterrorizaba.

― No estoy listo, todavía no.

Escuché un siniestro gruñido gutural a la distancia. Se puso rígido. Yo sabía que él también lo había oído. Se alejó de mí y miró por encima de su hombro. Fue entonces cuando los vi. Los lobos habían regresado y estaban rondando el perímetro del claro.

Yunho me miró, la decepción reflejada en sus ojos de chocolate.

― Entonces elige a otro. Pero no puedes pasar por esto solo.

Me dio la espalda y echó a andar apropósito hacia los lobos.

― ¡Espera! ― grité detrás de él.

Pero ya era demasiado tarde.  Empezó a quitarse la ropa con cada paso acelerado, estaba corriendo. Saltó en el aire. En el momento en que cayó al suelo, era un lobo. Siempre me había perdido el momento de la transformación. El se transformaba cuando yo no estaba mirando o se escondía el mismo. Esperaba que fuera feo. Como en las películas. Su cuerpo luchando contra la metamorfosis. En lugar de ello había sido un reflejo rápido, elegante y poderoso  en su intensidad.

Había sido... delicado.

El echó hacia atrás su cabeza y aulló a la luna. El angustiado sonido resonó a través de mí, llamándome. Yo luché en contra de responder, pero el salvajismo que residía dentro de mí era demasiado fuerte, demasiado determinado en hacerlo a su manera.

Empecé a correr hacia él. La hierba era suave y fresca bajo mis pies descalzos. El casi había muerto por mí. Yo podría vivir sin que él me dijera que me amaba. Pero no podría vivir sin él. Mientras cruzaba el espacio abierto, me incliné y recogí el manto negro. Seguí hasta llegar a él. Lo cubrí con la manta y me arrodillé.

― Te elijo.

En otro parpadeo resplandeciente, el estaba de pie delante de mí, de nuevo en forma humana, su cuerpo envuelto en negro. Me levanté y le sonreí. Él era un guerrero, un guardián. Ya sea en forma humana o lobo, era Yunho. El era valiente. Y hace un año, me había visto y conocido lo que yo tenía miedo de enfrentar. Que nos pertenecemos el uno al otro. El tenía mi nombre grabado permanentemente en su piel.

Tomó mi mano y me llevó al centro del claro. Cuando miré hacia atrás, los lobos habían desaparecido silenciosamente. Así que ellos solo habían estado ahí para ofrecerme más opciones, para obligarme a escoger. Privacidad, una vez más nos pertenecía a Yunho y a mí. Me sentí aliviado de que se hubieran ido. Yo no quería compartir este momento con una audiencia.

Yunho se detuvo y me llevó al círculo de su abrazo. Y esperó. Esperó a que yo lo aceptara. A que yo lo besara. En cierto modo, este momento fue más monumental de lo que vendría después. Me levanté a mí mismo sobre las  puntas de mis pies descalzos. Era todo el aliento que necesitaba. Bajó su boca hacia la mía.

En cierto modo, era como cada beso que había tenido antes. Suave y cálido. En cierto modo, era como ningún otro beso que haya tenido antes. Hambriento y salvaje.

En un abrir y cerrar de ojos, o tal vez hubiera parpadeado si mis ojos estuvieran abiertos, pero los había cerrado con el primer toque suave, cambió de ser amigos a probar las aguas de ser pareja, nuestras vidas en cada una de nuestras manos, nuestros destinos entrelazados.

Enfréntate a tus miedos, el Dr. Cho me había dicho. Pero, ¿cómo me enfrento a esto? ¿Cómo me enfrento a todo lo que siento por él, que si algo le sucediera, mi vida acabaría?

Compañeros. Destino. Para siempre.

 Las palabras fueron un refrán suave pasando por mi mente. Claro, tenía opciones. Podría irme, pero incluso si lo hiciera, pienso que mi corazón y mi alma se quedarían con Yunho.

Se apartó del beso, pero apretó sus brazos a mí alrededor. Él acarició el lado de mi cuello y lo escuché respirar mi aroma. Aspiré la fragancia masculina que era de él.

Y esperé.

Esperé a la luna para llegar a su cenit. Esperé a que mi cuerpo respondiera. Esperé un dolor insoportable. Esperé, preguntándome si yo estaría decepcionado o aliviado si nada pasaba.

Sentí la primera caricia de la luz de la luna y mi piel empezó a sentir un hormigueo. Me tensé con conciencia y nerviosismo. La luz de la luna no se puede sentir y sin embargo la sentí.

― Relájate. No luches en contra, pero quédate conmigo ― me dijo Yunho en voz baja.

Sentí pequeños pinchazos, miles de pequeños golpes por dentro y por fuera. Podía oír mi sangre zumbando entre mis oídos. Pude oler el aroma a tierra de los bosques y el aroma sexy del tipo junto a mí. Oí el rápido ruido sordo de mi corazón. Mis dedos apretados. Mis tobillos estallaron.

― Te amo, Jaejoong.

Me eché para atrás y me encontré con la mirada chocolate de Yunho. Tan lejos como llegaran las distracciones, él era increíble.

― No podía decirlo antes, no hasta que me eligieras. Te amo.

Me besó de nuevo. Fue maravilloso y aterrador. Posesivo y liberador.

Sentí fuego disparado por mi espalda.

― Todavía no ― instó. ― Sostente de mí. Concéntrate en mi voz. ― Besó el lado de mi cuello.

Había tenido dolores antes, pero nada como esto. Lo abarcaba todo, desde mi cabeza hasta los pies. Creciendo y creciendo.

― Déjalo ir ― jadeó. ― Ahora, déjalo ir.

Hubo un estallido de color blanco, destellos de colores, una conmoción que no hizo ningún sonido, pero era ensordecedor. Entonces estaba mirando a los ojos de Yunho y mirando fijamente a su cara peluda. Miré a mis patas, mis piernas. A la piel azabache bañada por la luna.

― ¿Estás bien?  ― Era su pregunta, sin palabras.

― Sí.

Tocó su nariz con la mía, acarició mi cuello, mi hombro. A pesar de que era un lobo, podía oler a Yunho, el olor de su esencia en su forma humana.

― Eres hermoso ― pensó.

― ¿Solo cuando estoy en forma de lobo? ― pensé un poco arrogante.

― Siempre. Es más fácil pensarlo que decirlo.

― No me siento diferente.

― Es sólo una forma.

Yo quería reír. Estaba tan asustado. Y había sido tan fácil. Con él a mi lado, hubiera sido como cubrirse en seda.

― ¿Estaré adolorido mañana?

― Un poco.

― ¿Qué hacemos ahora?

― Jugamos.

― ¿Y tu herida?

― Está casi curada.

Se abalanzó sobre mí, en broma, a la ligera. Rodamos. Nos empujamos.

― Atrápame, pensé justo antes de empezar a correr por el claro.

Él me dio una ventaja inicial. Me encantaba la sensación del viento en mi piel. Me encantó la velocidad con la que viaje. Corrí más rápido de lo que nunca había corrido. Pero no pude dejarlo atrás. Fácilmente me alcanzó. Luego nos quedamos juntos, mientras la luz de la luna se apoderó de nosotros.

1 comentarios:

  1. Aww fue tan hermoso, yo imaginé perfectamente la escena de transformación y cuando yunho Junta su nariz a la de jae fue tan dulce, yo me enamoré de la historia, Dios el yunjae me hace ver corazones x todos lados, muy lindo cap ^μ^

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