Why / empty?: Cap. 11

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"Hogar, dulce hogar" (Vol. I)



El camino para llegar a la casa de Yunho, por las calles de cielo violáceo debido al crepúsculo, había sido agradable ...
Yunho se  hizo cargo de llevar el equipaje de Jaejoong, lo que no suponía mucho esfuerzo, pues sólo era una ligera bolsa. Era increíble que su vida se redujera a una simple bolsa. Por suerte no se habían encontrado con ningún inconveniente por el camino. (Cosa que agradecieron enormemente).

Jaejoong había perdido su apartamento tras el anterior escándalo, y ahora se disponía a pasar un día (aunque  ya estaba finalizando) en casa de Yunho (que estaba desierta sin la familia de éste).

La casa familiar de Jung era tal y como Jaejoong había imaginado. Simple y cotidiana. No tenia lujos, pero tampoco era humilde. Tenia un gran espacio, y una ordenada organización que se percibía al entrar en ella. Como pasaba en todo hogar familiar en el que sólo uno de sus miembros estaba en la casa, al entrar en el, se sentía vació y silencioso. Eso mismo sucedió cuando finalmente llegaron.

Yunho encendió las luces al entrar. ¡Eran completamente brillantes y blancas!. Jaejoong lanzó una infantil exclamación en forma de "Wow". Aquella luz iluminaba cada rincón de la entrada donde Jaejoong se deshizo de las zapatillas, Yunho hizo lo propio y dejo la bolsa de él sobre el suelo de la entrada.


— Es agradable — comunicó Jaejoong mirando a su alrededor. — Muy acogedora — añadió con nostalgia — Echo de menos mi casa también. El apartamento era un asqueroso sitio en comparación. — sus pies descalzos se deslizaron por el salón.

Todo estaba silencioso e iluminado, y no podía evitar sentir curiosidad por aquella casa en la que Yunho (con el que había pasado gran parte del tiempo) vivía diariamente. Se preguntaba donde estaría su habitación ...

— Es un hogar muy normal. Pero no puedo ni debo quejarme por ello —  dijo Yunho mientras intentaba seguir los pasos del inquieto Jaejoong.

Él ya se había introducido al azar en una de las habitaciones; se trataba de la impecable cocina.

— Con permiso — dijo Jaejoong mientras abría el frigorífico, de donde saco una helada lata de cerveza  — Tu padre debe tener un buen paladar — añadió.

— Dejalo, Jaejoong-ah — le robó aquella lata de su mano, y la volvió a dejar dentro del frigorífico.
Comenzaba a arrepentirse de su hospitalidad, Jaejoong era bastante curioso, y Yunho prefería que nadie percibiera que había estado en la casa.

— ¿Puedo ver tu habitación? — le preguntó, pero incapaz de esperar a que Yunho le contestara, directamente caminó hacia otra de las habitaciones, la más cercana.

— ¡No! — exclamó Yunho  — Esa no es mi habitación — pero Jaejoong ya había abierto la puerta ...

Tras ella se encontraba una habitación amplia con una enorme cama en el centro. Se trataba de una habitación matrimonial.

— Lo siento — se disculpo Jaejoong, percatándose de que se trataba de la habitación de los padres de Yunho.

Yunho se acerco y cerro la puerta. — ¿Tan exaltado estás por ver mi habitación? —

— ¡Estoy ansioso! — los ojos de Jaejoong brillaron cuando el moreno, resoplando, le guiaba hacia la puerta de al lado ...

— Seguro que has invitado a mucha gente a tu habitación — dedujo convencido.

— A mis amigos, por supuesto — abrió la puerta, y encendio las luces. A la velocidad de la luz Jaejoong se introdujo en la habitación.

— ¿Yo también soy sólo tu amigo? — le preguntó, pero Yunho fue incapaz de contestar a esa pregunta. ¿Cómo debía clasificar esa relación?.


Jaejoong inspeccionó con su mirada aquella habitación. No había duda, se trataba de la habitación de Yunho. Olía tan bien como él, y tenia una peculiar organización como toda habitación de un joven — Alguna chica a estado aquí ¿verdad? ... — fue lo primero que pensó Jaejoong, y su pregunta no fue respondida.

— Me gustaría ser el primero en entrar en tu habitación, como un privilegio especial, pero eso no ha podido ser ... — Jaejoong apenado miro las fotografiás enmarcadas que habían sobre el escritorio — Oh, ¿Eres tú? — preguntó al ver una foto de un niño de mirada desafiante pero tierna expresión. Jaejoong tomó la imagen en sus manos:  — Tenias tu piel casi naranja — comenzó a comparar, poniendo la foto al lado del rostro actual de Yunho  — Y esa cara ... erá realmente graciosa — comenzó a reír.

— ¡Detente! — Yunho le quito la foto avergonzado y la volvió a poner en su lugar (de ese modo se dio cuenta de que tenia que ir tras Jaejoong volviendo a colocar las cosas en su sitio, como si se tratara de un huracán). — No quieres asearte, o comer algo, Jaejoong — le propuso para que éste dejase de husmear su habitación.

 — Aún no sé donde voy a dormir ...  — fingiendo preocupación por ello, Jaejoong se dejo caer sobre la cama azulada de Yunho  — Tu cama es mullida. La miá era realmente horrible — se sorprendió que fuese alta y el colchón fuese cómodo. Impresionado por ello, se tumbo completamente sobre la cama  — Huele a ti — dijo mientras aspiraba el olor.

— Es algo normal, duermo todas las noches en ella — respondió Yunho  — y las camas son finalmente como cajas de olores  —

Jaejoong cerro los ojos, ese olor le había embriagado ..., no era olor a perfume, era un olor natural, muy agradable.
— Te quiero,Yunho — comentó abriendo sus ojos de nuevo — Da igual como ... te quiero, y quiero ser correspondido — fue directo y serio en sus palabras, como si estuviese dando un importante discurso  — pero tú no quieres corresponder a una persona como yo, lo entiendo ...  — tumbado movió su cabeza.

 — Sí quiero corresponderte  — era vergonzoso confesar aquello a un chico, y más complicado si ese chico estaba sobre su propia cama. La seriedad no duro mucho;  — ¡¿Qué haces?! — exclamó Yunho cuando observo como Jaejoong frotaba su espeso y lacio cabello sobre la cama de una forma bastante cómica.

— Quiero dejar mi olor aquí, ¿Crees que cada vez que duermas será inevitable evocarme? — preguntó, su voz no era nada inocente. Se levanto de la cama con energía (parecía que nunca hubiese estado enfermo) y comenzó a reír de forma molesta mientras miraba bajo la cama  — Seguramente tendrás muchas cosas escondidas —

— ¡Basta! — dijo Yunho de forma autoritaria. Destrozado y agotado se sentó sobre la silla frente al escritorio (repleto de libros de estudio). La silla tenia unas deslizantes ruedas que Yunho utilizo para moverse a la par en la que decía — Eres incontrolable, Jaejoong — se llevo la mano en la cabeza y sonrió.
Jaejoong quería encontrar todo aquello que un chico podía esconder en su habitación, pero a Yunho no le molestaba que pudiera encontrar alguna que otra revista inapropiada, simplemente quería que se detuviese.

Jaejoong se acerco lentamente, parecía más calmado tras escuchar a Yunho protestar: — ¡Estoy emocionado! Me liberas de esos idiotas, de los que estoy seguro … no volveré a ver, pues tú les dejaste una clara advertencia ... además tú me acoges en tu casa .... y no pides más de mi. Es extraño ... — parecía tragar saliva. (¿Era la imaginación de Yunho o él se veía cada vez más hermoso?). —  he estado con muchos chicos a solas en una habitación, era tedioso, y nunca me gustó, pero contigo mi corazón parece estar en la garganta, no para de latir cerca de mi boca. — Jaejoong se llevo las manos a la garganta, mientras continuaba caminando — Pienso "Estoy en casa de Yunho, en la habitación de Yunho, con Yunho" y bombea aún mas rápido. No recuerdo muy bien como es el amor, pero esto es muy parecido a eso ... ¿no? — confesó, sus pasos eran lentos, y su mirada tan directa a Yunho, que éste último quedo enmudecido.

¿Donde estaba aquel arrogante y frió chico? ¿Era el mismo que estaba frente a él en su habitación?.
Yunho tardo en reaccionar, y sentado sobre la silla pregunto un dudoso:— ¿Enserio? — levantando sus cejas.

Jaejoong sonrió antes de contestar: — Sí — e inesperadamente se abalanzo sobre Yunho, sentándose sobre su regazo.
La silla se balanceo tanto como lo hacia el corazón de Yunho dentro de su pecho, al sentir el peso del pelinegro sobre él.

Con cada una de sus piernas a cada lado, y frente a él,  Jaejoong parecía increíblemente cómodo allí sentado. Se llevo la mano al tórax y respiro a la vez en la que decía:  — El mio late. El tuyo también lo hace fuerte ... — mientras ponía la mano sobre el pecho de Yunho. Su corazón parecía rebotar allá dentro,y  la mano de Jaejoong pudo sentir aquella firme pulsación que se incremento cuando le miro a los ojos — muy fuerte ... — añadió de nuevo con voz casi asexuada.

Al observar en frente esa mirada sensual en aquellos falsos e inocentes ojos, Yunho dio un pequeño brinco con el que la silla se meció violentamente, y las ruedas sólo hicieron acelerar más la caída. — ¡Oh! — Yunho fue incapaz de mantener el equilibro de ésta, y finalmente ambos cayeron hacia atrás.

Fue Yunho quien se llevo la peor parte, cayó de espaldas sobre el suelo, soportando de ese modo el peso de Jaejoong, quien fue amortiguado por su cuerpo.

Yunho cerro fuertemente sus ojos a causa del dolor.

— ¡Wah! ¡Yunho! — comenzó a reír a la vez en la que se tapaba los labios con la mano — ¡Qué golpe! ¿Te lastimaste? —

— ¡Auch! — se quejó Yunho mientras se llevaba la mano a la cabeza, abrió sus ojos, y Jaejoong parecía mirarle desde arriba con una sonrisa en sus carnosos labios, era tan pálido y angelical como un querubín — Creo que he muerto — susurró, haciendo alusión a la belleza de Jaejoong.

Pero él apenas de dio cuenta de aquel "doble sentido" en la frase. Estando sentado sobre Yunho se sentía bastante intimo: — Gracias por encontrarme ese día. — agradeció repentinamente, y aprovechando aquella aproximación descendió sus labios y besó la mejilla de Yunho, blanda como la de un bebé — Muchas cosas cambiaron desde entonces, desde que empezaste a sentir curiosidad por mi, y por todas las demás cosas que hiciste por mi ... además de acogerme ahora. No pides nada de mi, pero dejame recompensarte. Voy a tomar en cuenta todas las palabras que Yunho dijo sobre mis sueños — le dijo Jaejoong por último.

Pero Yunho había quedado atónito desde el beso en la mejilla. ¿Acaso Jaejoong le estaba cautivando de la manera más dulce que podía ser o fingir?

Jaejoong miro a su al redor, bajo él estaba el cuerpo de Yunho, por lo que añadió: — Sinceramente ... me gusta esta postura ... — sonrió endiabladamente.  — Seguro que no es el corazón lo único que te esta palpitando ahora. — el lado tierno de Jaejoong duraba escasos minutos, después volvía a ser como siempre, y de nuevo tenia aquella mirada perversa en sus ojos oscuros, grandes e inmóviles en los que Yunho se podía ver reflejado.

Se incorporo lo suficiente como para quedar sentado en el suelo con Jaejoong, quien en frente, sobre sus muslos, le miraba silenciosamente aguardando algo.
Yunho parecía incapaz de despreciar esa gruesa boca, y lo besó como si fuese la boca de una maldita princesa de tez blanca y rosados labios.


Yunho había estado siempre en esa habitación, pues era la suya, pero nunca la había sentido tan cálida como lo estaba ahora.
Todo el aire parecía arder cuando sus labios eran presionados por aquella hábil boca, esa misma que después recorrió dulcemente su mentón.
Era como si sus fogosos besos fueran el único sonido que había en la iluminada habitación.

Jaejoong tomo una de las manos de Yunho, mientras prolongaba un suave beso en los labios, y la dirigió directamente a su estrecha y recta cintura, haciendo lo mismo con la otra mano al observar que Yunho las había dejado petrificadas. Ahora con las manos sobre su cintura, y la destreza de Jaejoong con sus besos, Yunho se atrevió a apretar aquella cintura con sus palmas. Tocar su cuerpo, aún vestido, era apasionante, y Jaejoong encima suya hacia la mejor presión que había podido sentir.

Las blanquecinas manos aferraron el comienzo de su ropa superior, y de ese modo le despojó de la prenda que mantenía el moreno torso cubierto.
Yunho apenas sintió el aire que ahora pasaba por su piel, pues estaba demasiado envuelto en aquella humeante situación y aquel endiablado ser, de nombre "Jaejoong", había logrado someterle casi por completo, aun más cuando hundió el rostro en su hombro, haciendo con su cabello un sutil cosquilleo sobre su cuello.

— Desnudarme, Yunho-ah — le pidió, aún hundido en su cuello.

Esperaba a que Yunho hiciese lo mismo con él y le quitara aquella molesta ropa que le empezaba a fastidiar. Para su sorpresa, no necesito nada más que aquella sensual frase para que Yunho comenzara a desnudarle con sumo cuidado, como si le quitara las prendas a un delicado maniquí de porcelana, hasta dejarlo completamente desnudo sobre sus piernas.

Jaejoong besó de nuevo sus labios, como muestra de agradecimiento por retirar aquellas prendas.
Ahora estaba más agitado que antes al poder sentir su pecho junto con el de Yunho, pues era realmente cálido y más ancho que el suyo.


Yunho abrazó súbitamente el cuerpo desnudo de Jaejoong, lo presionó con sus brazos, y se puso en pie, alzando consigo a Jaejoong.
Jaejoong se sostuvo en el aire sujeto al cuerpo de Yunho rodeando la cintura con sus piernas y aferrándose fuertemente a sus hombros.

— No me sostengas como si fuera una chica —se quejó Jaejoong, molesto al ser alzado.

— ¿Prefieres que te suelte? — le preguntó Yunho, observó los ojos negros y amenazantes, y lo dejó caer.

Jaejoong cayó directamente sobre el escritorio. La mesa de madera retumbo y el chilló:

— ¡Yah! Eres horrible ¿Piensas que mi culo es de acero, oh? — molestó paso sus manos por las menudas y enrojecidas nalgas aún sentado sobre el escritorio, donde miro con odio como Yunho sonreía intentando contener la risa.  — ¡Me estoy enojando! Quitate los pantalones — le ordenó señalando aquella única prenda que le cubría — Y después quitate lo que tengas bajo ellos — Yunho abrió sus ojos asombrado por la propuesta — ¿Qué es esa cara? ¡ahora estoy desnudo! eso no es gran novedad ¿verdad? Pero yo no he tenido ese mismo privilegio — Jaejoong bufó cansado — Como no lo hagas, yo me iré ... No creo que me pase nada si estoy esta noche en la calle ¿verdad?—

Yunho se mordió los labios, sabia que no podía negarse, así que en pie tomo con sus dedos los botones del pantalón y los aflojo.

— Yunho, ¿Tienes vergüenza? Parecías más decidido cuando me comenzaste a besar — comentó mientras balanceaba sus piernas, que colgaban del escritorio. Yunho se había tomado un prolongado tiempo para deshacerse sólo de los pantalones  — Acercate — Jaejoong movió la mano. Yunho acato la orden y al tener en frente el rostro del pelinegro le besó de nuevo dulcemente. — Tú me quieres, yo te quiero ¿dónde está el problema? Además, estamos solos, y yo voy a seguir el mismo rol de siempre, por lo que soy yo el que debería estar más preocupado  — le tranquilizó mientras situaba sus dedos en el borde de su ropa interior.

— Esta bien —  contestó Yunho con un hilo de voz. Aquellos dedos deslizaron un poco la única prenda que le cubría hasta poder introducirlos en el tórrido interior, donde Jaejoong pudo rozar aquella carne en forma de cilindro, acabado en una punta que acaricio con los dedos.

Yunho no pudo evitar lanzar un suspiro al ser después acariciado con el resto de la mano, hasta oprimirle el sexo sin ningún pudor, volviéndose aquel suspiro en un leve jadeo. Agradeció que Jaejoong no lanzara una de sus frases respecto a su desnudez, ya que definitivamente Yunho acabaría más colorado de lo que ya podía estar.

Se sentía muy extraño, pero era fabuloso ser masturbado por Jaejoong, mucho mejor de lo que podía haber imaginado, e intuitivamente carició con ambas manos aquel cuerpo sentado, pálido y esbelto, no pudo evitar ver como estaba cubierto de pequeñas heridas y algún que otro rasguño sin cicatrizar. Yunho al ver aquello, se sintió increíblemente mal por Jaejoong.

— Jaejoong-ah, no quiero hacerte daño — le susurró con una voz enronquecida por el placer.

Jaejoong de pronto soltó de entre sus manos aquel divertido "juguete" ya hinchado con el se había entretenido en inspeccionar y agitar:

— No te preocupes por eso. Es imposible que me hagas daño — le dijo asombrado, pues él nunca antes había estado con una persona tan considerada —  y más imposible ... si continuo sentado — sonrió mientras apartaba del escritorio caoba todos aquellos inservibles artilugios que cayeron al suelo junto con los libros de texto, que se desplomaron en cascada haciendo un ruido que poco importaba en ese momento ...

Todo eso era un desorden bajo sus pies cuando Jaejoong se levanto de un brinco de aquella mesa.
Aprovecho aquella situación para mirar detenidamente el cuerpo de Yunho. ¡Él era extremadamente hermoso! e incluso todos los defectos se veían relucientes en Yunho.

Tras echarle un vistazo, le dio la espalda, y recostó su pecho sobre el escritorio de madera.

Yunho quedo inmóvil al ver tal espontaneidad de Jaejoong. Frente a él se encontraba la imagen mas sugestiva que había visto en su corta vida, Jaejoong le estaba ofreciendo prácticamente todo su cuerpo, y Yunho mentiría si dijese que no se había excitado más al ver el trasero completamente accesible desde que Jaejoong se había inclinado sobre la mesa. Ahora entendía mejor por que había sido objeto de tanto abuso, pues él era realmente perfecto y provocativo.

Jaejoong cerro sus ojos, mordió sus labios y apretó la mano sobre la mesa, a la espera del primer golpe, que nunca llego ...
— ¿Por qué demonios me haces esperar? — le preguntó mientras de nuevo abría sus ojos, extrañado al no ser embestido.

Giró su rostro y observo tras su hombro a Yunho aproximarse, éste le abrazo de pronto desde atrás. Sus brazos rodearon su pecho y sus hombros.

— ¿Qué haces, Jaejoong-ah? —  murmuró lentamente. — No puedo decir que no llame infinitamente mi atención esta manera en la que estás ahora, también soy un ser humano, pero ... yo quiero ... — parecia vacilar cuando su cuerpo descubierto rozó el cuerpo desnudo de Jaejoong  — yo quiero hacer el amor con Jaejoong-ah ... — le imploró acariciando su hombro con los labios, después se aparto y Jaejoong se incorporo confuso — … en la cama Jaejoong — le especifico tomándole de la mano y arrastrándolo hacia su azulada cama.

— Yunho ... — musitó Jaejoong sorprendido, nunca nadie le había dicho nada semejante, cualquiera en el lugar de Yunho hubiese comenzado en aquel mismo instante en el que se había puesto sobre el escritorio, pero claro que Yunho no era como cualquier otro, y ahora se dedicaba a destapar la cama y dejar un tierno hueco en el interior, donde ambos se tumbaron, uno junto al otro.


— Cúbrete — extendió una fina sabana entre ambos — se sentirá mejor que hacerlo de la manera en la que los demás te han mal acostumbrado — besó los labios voluminosos de Jaejoong con aquel deseo que no podia contener.

Los ojos impasibles de Jaejoong se abrieron más al escuchar aquella última frase, y cuando sus labios fueron liberados comentó sorprendido:
— ¿Hablas tan libremente por que la sangre ya no está en tu celebro? Seguramente toda la sangre bajo a tu entrepierna y has perdido toda timidez, Yunho ... — devolvió aquel pasional beso, que termino por prolongarse de aquella misma manera que al comienzo. Tan cálidos que parecían abrasar la piel.

Yunho deslizo su ancho labio inferior por las zonas en la que Jaejoong se veía más vulnerable y herido. Sus brazos, su pecho, frente, parpados ... todas y cada una de sus partes había sido acariciadas y besadas como nunca antes habían sido, ni tan siquiera antes de formar parte de la pesadilla de ser utilizado y ultrajado, cuando tenia una relación común, reiteraba el nunca, nunca antes Jaejoong había sido amado de tal forma como ahora, acunado entre los brazos de Yunho, donde olvido casi todo su pasado, y todos los demás detalles del presente.

Odiaba a Yunho por ser tan blando y calido, quería ser frió y distante con él, pero parecía imposible.

Bajo las sabanas se sentia una acción tan sexual que los besos parecían ser inutiles.

— Ah, ah ~ —  suspiró Jaejoong al alejar sus labios, seguido por unos hilos húmedos y casi trasparentes. Hablar no parecia sencillo:  —  Yunho, seré sincero: estas demasiado duro, y dudo que algo pueda erguirse más de lo que ahora esta tu ... — Yunho cubrió rápidamente su boca, al saber lo que iba a nombrar con ella. Cuando la destapó, Jaejoong retomo la frase con una sonrisa:  — Sólo digo la verdad, ahora mismo la estoy sintiendo, me está rozando ... — Yunho se aparto un poco avergonzado. Jaejoong tumbado a su lado, frente a él, pellizco suavemente la mejilla de Yunho, para que reaccionara: — Hazlo sin miedo, o siento que voy a morir, y hablo literalmente. Me has besado por todas partes, hasta dejar mis labios quemados, ¡están completamente rojos! ¿los ves? — ¿Qué si lo veía? Yunho no podía ver otra cosa más que esos labios con forma femenina. —  Me has dejado sin saliva y has mordido partes de mi que había olvidado que tenia ... — comentó con cierta sorpresa. Si, Yunho estaba prologando demasiado la acción. — Así que no eres tú el único que esta caliente, y ... duele, yo también tengo ... — volvió a cubrir rápidamente sus labios.

Yunho retiró su mano y acarició los labios con sus dedos, estaban ardiendo ..., después pasó su mano por el cabello negro atónito por lo dulce se veía Jaejoong a pesar de todo, era casi virginal (aunque no era su aspecto real, simplemente sabia cuando parecer un ángel). Lo deseaba pero había quedado paralizado ante él, como un tonto.

— ¿Puedo subirme encima tuya? — le preguntó Jaejoong.

Yunho asintió con la cabeza, y Jaejoong se puso encima de su cuerpo desnudo, escurriéndose aquella sabana y dejando completamente visible para Yunho aquella figura encima suya. — Así te será mas fácil — aseguró Jaejoong a la vez en la que tomaba el sexo de él con las manos.

El miembro estaba completamente grueso, inflado y rojo, lo que no era de extrañar por todo aquel tiempo previo (demasiado extenso) de besos y caricias .

Jaejoong guió con sus manos el sexo a su recóndita entrada, sumergiéndolo sin preámbulos.

Yunho soltó un ronco sonido en el momento en el que Jaejoong se sentó sobre él.
¿Qué era eso que le estaba ahogando? Parecía que le asfixiará. Era lo más placentero que Yunho había sentido, pero a la vez incluso podía sentir un terrible dolor.

— Has esperado mucho tiempo ....— gimió Jaejoong regañándolo con su sufrida voz.

Yunho doblo sus piernas alzando sus rodillas, aún tumbado sobre la tambaleante cama, y sin darse cuenta elevo su cintura embistiendo, como le era posible, el cuerpo que tenia sobre él.
Jaejoong soltó tal alarido de sus labios que resonó en la habitación. Tenia los ojos fuertemente cerrados y casi perdió el equilibrio, por lo que apoyo sus manos sobre el blando y ahora húmedo torso de Yunho, y se mantuvo derecho con sus piernas a cada lado del cuerpo.

Yunho no podía alejar ni un sólo instante sus ojos de la figura sensual y delicada de Jaejoong. Pensó y se preguntó sí era esto lo que los demás habían sentido en su apretado interior, pero era imposible que los demás hubiesen vivido de igual modo aquel instante ... pues Yunho sentía que su corazón palpitaba sin parar, haciéndolo de forma más fuerte cuando Jaejoong se movía encima suya.

Parecía divertirse auto-embistiéndose, se dejaba caer una y otra vez sobre Yunho sin importarle que su propia voz estuviera turbándose por tantos gemidos, muy difíciles de diferenciar si eran de placer o dolor ...

Tener encima a Jaejoong era un deleite, y sabia que pronto terminaría eyaculando si continuaba mirándole.  — Jaejoong ... —  susurró, alzó su brazo y tocó sus rosados y pequeños pezones en aquel torso sudado y plano, donde llamaba la atención su miembro erecto a punto de explotar.

Jaejoong tenia todo su cabello negro alborotado, había mantenido su rostro cabizbajo mientras se movía, pero ahora lo alzo mirando a Yunho cuando le nombró, quien estaba abajo suya con un rostro de satisfacción y mejillas teñidas en rojo.

— Ah ... Uhm ... ¿Qué? — le preguntó como le era posible, tan directo y frió como siempre había sido. Se levanto un poco, lo suficiente como para sacar aquel pene de su interior. Al observar aquella escena Yunho se pregunto como todo podía estar tan húmedo, pensándolo bien ... ellos ni tan siquiera habían usado alguna especie de lubricante, pero todo estaba completamente mojado.
¿Eso se trataba de alguna especie de final? se preguntaba Yunho ... pero apenas pudo pensar más, pues una vez más Jaejoong se dejo caer, hundiéndose de nuevo, y justo en ese mismo momento salio de su expuesto sexo un espeso líquido blanco que lazó disparado sin dirección.

Intuyendo que pronto también seria el fin de Yunho, y sabiendo lo importante que era acrecentar el ritmo en tal momento, Jaejoong se dejo caer sin delicadeza, bruscamente, sobre el sexo de Yunho. — Ah, ah ... — sollozo al instante.

Yunho acompaño el gimoteo de Jaejoong, y sintió que su cuerpo recibía una descarga eléctrica en forma de una hormigueante sensación bajo su vientre, arrojando precipitadamente su líquido blanco en un incierto, estrecho, caluroso y húmedo interior. — Ung ... ung — gruño.



Al fin aquel sonido húmedo e incesante paró. La noche estaba fuera, pero la habitación estaba iluminada por la luz eléctrica.

Jaejoong se dejo caer sobre Yunho, cuando todo aquello termino. Su jadeante respiración le impedía hablar, y por un momento incluso moverse.

Recibió un beso en los labios, y definitivamente se dejo caer a un lado, y acabó recostado junto a Yunho sobre la desordenada cama.

— El propietario del apartamento —  comenzó a hablar — me dijo que recogiera todas mis cosas, y así lo hice ... tenia en mi bolsa preservativos, pero tú has tenido que acabar corriéndote en mi — le sensación era realmente extraña. Y Jaejoong tenia una especial atención por esas cosas.

Yunho se giró hacia un lado, mirando directamente a Jaejoong, y ajunto ambas manos en modo de suplica a la vez en la que decía:

— Lo siento mucho. Lo siento ... — parecía completamente arrepentido de su poca delicadeza o insensatez — ¿Cómo te encuentras? — le preguntó, mientras con la mano retiraba de su frente algunos sudados cabellos negros.

Jaejoong sonrió: — Estoy bien. Cuando terminan conmigo ... nunca me preguntan eso ... es extraño — pensó en voz alta — Era exactamente lo que queria ..., y creo que en tu cama además del recuerdo de mi olor quedo muchas cosas más — con su voz hizo énfasis en “cosas”. — Es un alivio que tu familia no esté ahora —

"Cuando terminan conmigo" esa frase resonó en la mente de Yunho, era realmente funesta.
Jaejoong había sido el más activo aún obteniendo el rol de receptor, parecia tener una experiencia en ello, cosa que aún sabiéndolo molesto al moreno.

— Estoy confuso — suspiró Yunho con su rostro rociado en sudor —  ¿En que punto estamos ahora? ... Nuestra relación ... — preguntó.
Y eso sonó completamente cliché, después de una intensa relación sexual era inevitable hacerse unas preguntas semejantes.

— No lo sé ... — Jaejoong le miró y encogió sus hombros recostado a su lado — Lo único que sé es donde voy a dormir ... — rió mientras olía la almohada.

Yunho tomo aire antes de hablar: — Nunca había pensado en tener sexo contigo, Jaejoong-ah, como te dije la primera vez que te conocí. Por lo que mi deducción es que ... todo lo que Jaejoong se proponga se hará realidad. Tomalo en cuenta para realizar lo que quieres hacer, y ser lo que deseas ser. —

— Así lo haré, Yunho ... — le dio un leve beso en los labios.


Jaejoong pensó que quizás el plan que ahora surgió en su cabeza era disparatado,
pero ... esa misma noche iba a hacer una locura de la que quizás se arrepentiría después  ...


3 comentarios:

  1. Omg q locura??
    wow
    Yunho fue muy lindo y atento con el, creo q jaejoong esta feliz, puesto q le qiere

    Waaa q tarden mas tienpo en llegar los papas de yunho y el yunjae lo haga x todos lados de la casa y se diviertan y jaejoomg se enamore mas de yunho por su atenta manera de ser con el y tratarlo

    Tmbn q jaejoong le cele xD me encantaria leer una escena asi de un jaejoong inseguro y rabioso lleno de celos y todo grosero xD ok ya


    Gracias por actualizar
    Ahora me toca esperar inpacientemente; -;

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  2. Anónimo11/04/2013

    Hola Himenie;

    Yo estaba loca con ansiedad para su actualización. Cada noche le di un vistazo en el sitio para comprobar hacia fuera y ahora que finalmente pude leer los nuevos capítulos (para felicidad de sus fans, una vez más son dos ^_^), veo que valió la pena la espera.
    ¡ Felicidades! Merece aplausos! Son preciosos!
    Has impreso en estos dos capítulos dosis perfectas de dulzor, crudeza y diversión. Era tan realista, crivel, que podemos ver y sentir con exactitud todo lo que pasa en la historia y sus personajes.Éstas son sensacionales!!!
    Cada capítulo, su historia desarrolla más, ganando fuerza, vitalidad e implica cada vez más. ¡ Felicitaciones!

    Bueno, me pareció de ese capítulo 'su' Jae Joong comenzará a realizar la fuerza necesaria para seguir tu camino real.Y que su victoria, para él, será el verdadero camino para agradecer a Yunho (lo siento, que me pareció, además, el principio de la separación entre los dos -_-).
    Creo que puedo ver el comienzo del puente a la segunda fase de su hermosa obra ^_-

    .Bueno, te agradezco que no dio para arriba y para darnos la oportunidad de disfrutar de su talento. ' Why/ empty? ' estás siguiendo muy bien y merece un buen trabajo, seguir hasta el final ¡Muchas gracias!

    Una vez más, me encuentro con ansiedad palpitante para su actualización.

    Un abrazo y matta ne.
    Hanajima-san.

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  3. Sabes yo no soy fan del yunjae perp tu historia me ha gustado mucho y mira que soy quisquillosa para leer, perp el amor del yunjae se me hace algo de lo mas valioso ♥ por el tipo de siituaciones ahora jajaja yunho ha caido y yunho tambien veremos que pasara estare esperando la conti hasta pronto.

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