Destiny - segunda parte

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La cama crujía con fuerza, los gemidos se escuchaban por toda la habitación del hotel, mi cuerpo enlazado al de YunHo, mis piernas afianzadas a sus caderas y mis brazos rodeaban su cuello, las manos de él se aferraban con fuerza a mis muslos, sentía el dolor de la presión de sus dedos sobre mi piel, pero era todo placentero. Su miembro se deslizaba entre las paredes de mi entrada, golpeaba con fuerza mi trasero hasta hacerme rebotar sobre la cama pero su cuerpo no permitía que me moviera mucho. No podía dejar de ver sus ojos ni él los míos, jadeaba a cada embestida hasta que sentí contracciones en todas mis terminaciones, mi vientre se hundió y expulse mi semilla con fuerza sobre el cuerpo de YunHo y un agudo gemido escapo de mis labios cuando sentí mi cavidad llenarse de aquel liquido que sentía que marcaba como suyo. YunHo estaba agitado y veía profundamente a mis ojos y sin más no besamos de nuevo, degustando el duce sabor de las caricias de nuestros labios.

-¿Es necesario que salgas?- Susurre sin más, queriendo que se quedara en mi interior un poco más para disfrutar de la unión de nuestros cuerpos. Entrecerré los ojos cuando sus labios besaron mi frente y supe que pronto ya no sentiría que le perteneciera. -Aunque tengas un elfo dentro de ti, tu cuerpo aún es el de un mortal.- Sentí el enojo invadir cada terminación de mi. Fruncí el ceño y le mire fijamente, dejando ver lo molesto que me había resultado su respuesta, pero guardándome la desesperación que el vació de no sentirlo me dejo. Mi corazón sintió un vuelco al sopesar mi condición. Resople molesto para evitar que un incomodo suspiro hubiera escapado de mi boca. -¿Cuánto tiempo más te quedarás en Japón, pequeño?- Y de pronto ahí estaba el YunHo que parecía que no quería dejarme y que no solo usaba mi cuerpo pasa satisfacerse. Mentalmente sonreí hasta que comprendí sus palabras.

¿Cuánto tiempo había pasado desde que llegue? No lo sabía… Los días prácticamente me las pasaba durmiendo porque en las noches YunHo llegaba y nos entregábamos al placer hasta muy entrada la madrugada. Pero él tenía razón, debía regresar, me esperaban mis nuevas obligaciones y sobre todo informar que me encontraba bien, seguramente mi clan estaría preocupado por no saber de mí. No quería regresar, quería quedarme y estar con él, sentir cada vez más cerca a YunHo, poder sentir su cuerpo junto al mio… sin importar si él no me quería como yo había aprendido a hacer en tan poco tiempo. -Eso es un “pronto”-Me dijo con la mirada fija en mis ojos, intentando penetrar mi alma. -No quiero hacerlo…- Mi voz se escucho como un suave murmullo, miré a YunHo que ya se encontraba vestido y listo para irse que no pude esconder el pesar que me causo.

Se acercó a mi, deslizo sus dedos por mis hombros hasta que envolvió mi cuello con sus brazos, acercándome, como si quisiera borrar el sentimiento que me había invadió me beso lentamente, de forma tierna y de la cual sentía que iba perdiendo mi capacidad para ser independiente y la cambiaba por una dependiente de YunHo. -Hay cosas que debemos hacer. Tú tienes tu clan y yo al mío al cual debemos regresar-Y de nuevo ese remordimiento de partida inesperada regreso a mi mente, incluso Legolas había mencionado que debíamos volver, que necesitábamos resolver los asuntos del clan, pero yo sabía quería terminará lo que en realidad nunca empezó con ella. Respire profundamente y volví la mirada hacia al piso por unos segundos para poder calmar el enojo que no abandonaba mi cuerpo, levante la cabeza y me encontré con los profundos carmín y de nuevo caí, no pude resistirme a ellos, pero sin guardar el enfado que tenía. -Sabes es así… -Mi cabeza dictaba que debía marcharme, pero mi corazón decía que me quedará, frustrado y sin querer estar cerca de YunHo le empuje con brusquedad y me aleje de él. Fingí que buscaba mi ropa aunque en realidad todo lo que quería hacer era quedar con él.

De pronto mi cuerpo se vio de nuevo en sus brazos, sentí la presión de sus brazos en mi cintura y apoyo el mentón en su hombro, me puse rígido, pero mi ser completo deseaba esa cercanía. -No te enojes, mi líder me solicita ahora. Volveré antes del amanecer, ¿sí?-Suspire profundamente y me limite a asentir, sin que me diera cuenta había comenzado a confiar en cada una de sus palabras. Sonreí y sentí sus labios rozar los míos y así termino esa noche, en un parpadeo se había ido.-ChangMin… ¿Qué estás haciendo…?-Susurré al revolver los dedos en mis cabellos, apreté los parpados y supe que para mi no había vuelta atrás, me había enamorado de aquel vampiro.

Desperté en la tarde, agotado y sin muchos deseos de moverme. Había ido a Okinawa para despedir una falsa relación y alejarme de otra, pero al final como si de un castigo se tratara me había enamorado de un ser que parecía no querer algo más que solo una aventura. Acostado en la cama le espere, él prometió regresar y yo creía en él, pero al pasar la tarde y caer la noche comencé a dudar que el llegaría. Legolas estaba enfadado y por eso solo escuchaba el sonido del mar a lo lejos, me concentre en como solucionar los problemas de los que había huido. Era un hecho que el asunto que le trajo a Japón lo dejaría como estaba, no era necesario hacer más cumplida la situación.- Estoy seguro que me odiara… Pero ella es algo menor a lo que debo pensar.-Susurré al mirar por la ventana de gruesas cortinas, gire el rostro y tome una de las almohadas.- YunHo…-Cerré los ojos y me concentre en él y así fui quedando dormido, apenas pude ver como las estrellas ya iluminaban el firmamento y sin ser consiente una lagrima se deslizo por mi mejilla.

En mis sueños solo escuchaba su voz, sentía sus caricias sobre mi rostro, me removí en silencio hasta que mis labios fueron atrapados por otros, mi cuerpo reacciono a tan conocidos roces que mis labios comenzaron a moverse, primero de forma lenta y tierna hasta que mis parpados se elevaron y me vi con YunHo, estaba a mi lado, me besaba de aquella forma que no podía pensar y solo deseaba estar en sus brazos. Nuestras bocas luchaban por dominar el beso, las mordidas que le daba a mis labios lograban que gimiera, nuestras leguas se entrelazan sin cesar, frotándose de forma frenética e incansable. No deseaba separarme pero mis pulmones pedían aire, me negué y continúe con los besos, sintiendo ya el peso de su cuerpo caer lentamente sobre mí. YunHo tenía un efecto sobrenatural, me tenía dominado y no me importaba, si era él no importaba.

Pero el beso termino y en la habitación solo podía escucharse el agitado respirar de mis pulmones y sabía que el escuchaba los latidos frenéticos de mi corazón. Me sentí decepcionado de que solo yo estuviera enamorado, y peor aun, sentía terror de mí, de lo que podía hacer porque nunca en mi vida había experimentado aquel sentimiento tan devastador como el amor. Un pánico que jamás conocí con anterioridad se instalo en mi corazón cuando vi fijamente a sus ojos, nuestros rostros aun se tocaban, pero solo eran roces que no permitían que perdiéramos el contacto hasta que YunHo lo rompió. Se apartó con brusquedad de mí y no había nada… Se había ido, todo había terminado.

-¿El sueño… ha terminado…?-Miré al vacío y comprendí que había acabo, todo fue una ilusión, una que ya no tendría un seguimientos. Mis labios se fruncieron y mi rostro se torció en un gesto de abandono, jamás me había enamorado, pero si había enamorado… Ese era mi castigo, él no se quedaría conmigo. Mi alma se fracturo y mi corazón se derrumbo. En el silencio de la habitación le llamaba con los latidos desesperados que corrían por mis venas sin tener respuesta.-YunHo…-Susurre y me jure que sería la última vez que pronunciaría ese nombre, todo quedaría como una ilusión, una bonita y devastadora ilusión.

Ese mismo día regrese a Budapest, la beca que había conseguido no podía desaprovecharla y también estaban pendientes los deberes con mi clan. Lo primero era anunciar mi regreso y pedir disculpas por mi abrupta desaparición. No tenía deseos de nada tan solo deseaba tumbarme en la cama y borrar de mi el sentimiento que había nacido y que pensaba no era correspondido. Camine por las calles concurridas de la ciudad hasta que las gotas del agua comenzaron a descender, mire al cielo y sentí deseos que pudiera desaparecer, que pudiera poder sacar de mi el pesar en mi cabeza. Sin darme cuenta camine sin un rumbo, estaba empapado y nada me importaba.

Con incesantes gotas de agua mojando mi rostro pude liberar un poco el pesar en mí, me detuve y tan solo deje que me emparara, que se llevará ese sentimiento que a pesar del corto tiempo había logrado cambiarme. Esta por renunciar… Dejar… Intentar borrar, empezar de cero…Nadie se merecía sufrir por mi culpa así que solo me alejaría de aquellas a las que había hecho creer que algo podía existir entre nosotros. Yo solo podía pensar en YunHo… en tenerlo en desear que fuera mío, apreté los puños con fuerza y exhale con desesperación y enojo. Gire mi cuerpo para tomar el camino a mi departamento y de pronto choque con un cuerpo, estuve a punto de caer al suelo pero unos brazos me detuvieron, sostuvieron mi cintura y pegaron nuestros cuerpos. Incline un poco la cabeza y ahí estaba frente a mi, sosteniendo mi cuerpo.

ChangMin…-Susurro mi nombre, no pude resistirme, mi cuerpo reacciono al suyo, mis brazos enredaron su cuello y nuestras frentes quedaron pegadas, sonríe tontamente. –YunHo.- Le llame mirando fijamente a sus ojos, ambos sonreíamos, ambos sabíamos que no solo había sido una aventura. A pesar del poco tiempo que pasamos juntos, nuestros corazones se enlazaron, porque lo nuestro no era algo pasajero, estábamos destinados a encontrarnos, a estar juntos sin importar nada ni nadie. Tan solo amándonos.

3 comentarios:

  1. aaaaw me gustó la historia <3... amo al homin joojojoo

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  2. Nikky♥11/21/2012

    Ternurita ♥ Me encantoo :D

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  3. Ahh que lindo ... Por un momento creí que para Yunho había sido solo algo físico pero q bueno q le corresponde a Changmin ... Hermoso ^^

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