El Flautista de Hamelin cap especial

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Capítulo Especial 



Yunho PVO


Esta sensación es…tan difícil de describir…me arde la boca y no puedo dejar de temblar…

Estoy en mi auto, pero no puedo tomar la llave para salir de aquí, aun me tiemblan las manos.

Han pasado ¿cuánto? ¿Diez minutos? “vamos hazlo, no seas cobarde”… al fin me atrevo a levantar la cara para mirar por la ventana de mi auto; lo primero que veo es a Jaejoong. Esta tirado en el suelo con las manos en la cara.

Por un momento siento deseos de bajar y gritarle que es un idiota, que nunca debió haberme besado, nunca debió meterse en mi vida…

Pero por otro lado, lo veo ahí tirado sin hacer nada, simplemente pasmado pero sin embargo, tan lindo, con esa cara que logra ponerme nervioso y esos ojos que muestran toda esa pasión guardada y con deseos de salir…

Al fin logro poner las manos en la llave, no quiero tener estos pensamientos, pero últimamente no logro evadirlos por más que quiero.

Giro la llave con la cabeza aun revuelta y sin mirar atrás solo arranco pisando my fuerte el acelerador, pienso el voltear para mirarlo nuevamente, pero no me atrevo, solo sigo conduciendo con la mirada al frente…

No supe cómo, pero llegue a mi hogar con ganas de tirarme en la cama y no despertarme en una semana, desafortunadamente Hitomi estaba en el umbral de la puerta esperándome como siempre, con esa mirada que pone cada vez que llego tarde y no le aviso; pero que quería que le dijera, “lo siento cariño llegare tarde porque tu amigo acaba de besarme” no lo creo.

-¿Por qué tardaste tanto?-

-tuve un contratiempo-

-¿de qué se trata esta vez?-

-me llamo mi editor para que fuera a arreglar unas cosas del nuevo proyecto-

Paso a su lado casi sin mirarla y entro en la casa, casi inmediatamente de mi entrada, escucho un portazo detrás de mí

-¡¿Por qué me mientes?!-

Volteo a verla con el temor de que se haya atrevido a seguirme y haya visto la escena con Jae joong

-¿de qué hablas?- trato de parecer desconcertado

-tu editor llamo hace rato, dijo que no había hablado contigo en una semana y que necesitan ponerse de acuerdo para el nuevo proyecto, ¿con quién estabas Yunho?-

No se me ocurre que decir ante eso así que opto por decirle la verdad, después de todo el era su amigo y además era hombre así que no habría porque sospechar nada si solo le decia una parte de la verdad.

-estaba con Jae joong-

Al escuchar ese nombre ella se desconcierta, y pierde todo tono amenazador que antes hubiera tenido

-¿Qué…hacías con él?-

-el me llamo-

-¿para qué?-

-porque te interesa lo que yo haga ahora-

Era cierto, desde que ella entro a la universidad después de casarnos perdió todo interés en nuestro matrimonio, solo cuando le era conveniente para ella me llamaba y nunca se preocupaba por lo que antes hubo entre nosotros, pero que ella había matado poco a poco.

-porque se trata de Jae joong-

-¿Qué?- la imagen de Jae joong vino a mi mente en ese momento, siempre supe que a ella le gustaba alguien más pero no quise admitirlo y mucho menos pensar que se trataba de él.

-sabes que, esto ya me lo esperaba y sinceramente no me sorprende- lagrimas empezaban a caer por su cara- siempre pensé que te interesaba más la escuela que yo…y ya entiendo porque-

-es que cuando conocí a Jaejoong…no lo sé-

-sabes que, no me expliques nada…solo quiero dormir-

Me dirijo al cuarto pero ella me detiene por el hombro

-Yunho…yo-

-déjame quieres- me suelto de su agarre y entro al cuarto azotando la puerta

Me sumerjo en mis sueños casi de inmediato, me duele pensar en la traición que Hitomi acaba de cometer hacia mí pero a la vez siento que mi mente no está en donde debería estar, pienso en cómo nos conocimos ella y yo… de cómo me dijeron que no lo hiciera… ya hace tanto…

-hola-

La chica que estaba observando desde hace tanto tiempo me estaba hablando, no puedo creerlo

-ho...la-

-soy Hitomi¿ y tú?-

-Jung Yunho- digo tratando de no perder el porte que siempre me ha caracterizado

-¿trabajas con mi padre no es así?- pone una cara de picardía que no le conocía pero que me parece sumamente encantadora

-si de hecho si-

-ven, te invito un trago-

Mi sueño se había hecho realidad, la chica más bella que jamás había visto se había acercado para conocerme, definitivamente no voy a perder esta oportunidad…

…………………………………………………..

Los días pasaron, después Las semanas, Luego los meses y Hitomi y yo nos hicimos amigos, luego novios y finalmente, me propuse pedirle que se casara conmigo.

-no lo hagas Yunho, te lo pido-

-por favor Heechul ya no sigas- digo mirando una vitrina con joyería

-es que tú no la conoces tanto como yo, no sabes cómo es ella con los hombres- mi amigo me jala por el brazo para que lo mire directamente a los ojos

-sabes que, ya me tienes harto, anda dímelo, quiero escucharlo dime como es ella- digo zafándome de su agarre

-es que…yo salía con ella-

-lo sé-

-¿lo sabes?- dice desconcertado- y que ¿ella no te dijo nada acerca de cómo termino lo nuestro?-

-no, porque ¿debería?- digo sin darle mucha importancia

-Yunho, no sabes lo que me hizo-

-¿Qué te hizo?-

-acabo conmigo, me hizo perder toda confianza y además me dejo en la ruina-

-con que se trata de eso-

-¿Qué?-

-todo es por el dinero entonces-

-¿Qué? ¡No! Yo también la amaba, y le di todo lo que me pidió, maldición le di hasta mi alma. Pero me refiero a que a ella solo le importaba lo que pudiera obtener conmigo, piénsalo mi padre es distribuidor de toda la gama de autos del país, cuando él se hiciera viejo era obvio que me dejaría todo pero cuando yo decidí dedicarme al mundo del arte y olvidarme del negocio de los autos ella me dejo porque sabía que si se quedaba conmigo no tendría los lujos que ella siempre había querido, no le importó lo mucho que yo la amaba lo hizo y ya-

Me quede en silencio por un momento, era cierto que Hitomi se daba la gran vida pero no me quería por el dinero de eso estaba seguro, ella me había demostrado que me quería.

-¿y qué?-

-¡¿y qué?! Yunho ¡maldición! Tú te haces cargo de la empresa publicitaria más grande del país, ella sabe que va a conseguir todo contigo, ¡razona maldita sea! Tú vas a trabajar ¿y ella que va a hacer? seguramente te va a obligar a que pagues sus estudios y sus lujos mientras tú te matas en el trabajo, ¡ella va a juguetear con sus amigas mientras tu tendrás que trabajar el doble para comprarle su Ferrari!-

-¡ya basta!- digo empujándolo con tal fuerza que lo arrojo al suelo-¡no tienes idea de lo que estás diciendo! Si no quieres apoyarme ¡bien! No lo hagas pero no voy a tolerar que la critiques de esa manera, ¡yo la amo y vas a tener que acostumbrarte a la idea!-

Heechul se queda atónito ante el reclamo tan enérgico que le acabo de hacer

-bien Yunho, haz lo que quieras, pero no digas que no te lo advertí-

Inhalo aire fuertemente y pongo mis manos en mi cabello, exhalo mientras dirijo la vista hacia arriba, veo el candelabro que está en la parte alta de la tienda, su luz es realmente hermosa, es grande, tan inmensa que siento que me va a aplastar, es dorado… muy dorado…

Bajo la mirada y ya no hay nada a mi alrededor, todo es negro, volteo hacia arriba para buscar la luz del candelabro pero este ahora está en el suelo, me acerco a él pero veo aterrado como se derrite ante mis ojos, corro hacia el pero…ya no es más un candelabro…es un hombre…

Es delgado, un poco más bajo que yo, de tez muy blanca y de cabellos dorados.

-Yunho…- me dice en un susurro

-Jae…- digo acariciando su mejilla. Él toma mi mano y la besa.

-Jae…yo…-

Siento un golpe en la cabeza…




-haa!- despierto de golpe sudando y agitado “valla sueño”

Los rayos de sol entran por mi ventana lastimándome la vista –maldición Jae Joong…-digo sobando mi cabeza- ni en mis sueños me dejas solo-

Me acerco a mi archivero y levanto mi teléfono para ver la hora “un nuevo correo de voz” Marco el número para escucharlo pero no hay nada grabado, solo se alcanza a escuchar una respiración y enseguida cuelgan sin dejar palabra alguna.

-pero que rayos- regreso en mi teléfono para ver el numero -5547895645…es de el…-

“pero que tonto, le dije que no quería volver a hablar con él y se atreve a llamar”

Guardo el teléfono y me levanto, aun traigo la ropa del día anterior, enseguida recuerdo lo que Hitomi había hecho, hago una mueca de disgusto y salgo de mi cuarto para buscarla.

Recorro toda la casa sin éxito “¿salió? Pues mejor” pienso mientras me pongo ropa más cómoda para salir rumbo a la oficina.

Subo a mi auto, el de ella no está y sinceramente ya no me importa, esa mujer ya no es mi esposa.

Conduzco por la calle con muchas imágenes en mi cabeza, trato de recordar los momentos que he pasado con Hitomi pero la imagen de Jae joong no deja de darme vueltas cada vez que quiero recordarla, siento que me arde la boca al recordar ese beso que me dio y me empiezan a sudar las manos cuando su imagen llega a mi mente “¿Qué rayos me pasa?... ¿será que… a mí me gusta Jae Joong?”

-no puede ser- digo apretando el volante

“no me gusta, no me gusta, no me gusta” trato de repetirme mientras conduzco.

Escucho el timbre de mi celular sonar, pero lo ignoro al inicio, “no me gusta, no me gusta” sigue sonando y cuando me harto me pongo los manos libres para contestar

-¿hola?-

-¿Yunho?- me paro en seco al escuchar esa voz, casi atropello a dos peatones por el movimiento tirando los manos libres al suelo, cuando me restablezco recojo mi teléfono y volteo a ver el numero: “Jae joong”

-¿hola?- digo algo nervioso

-¡¡¡Junsu!!!- alejo la bocina un poco “ese no es Jae Joong”

-¿hola? ¿Jae?- escucho gritos a lo lejos pero ninguna de las voces parece ser la de Jae. No puedo escuchar muy bien lo que están diciendo pero creo que se trata de dos hombres.

-¡me crees entupido o que!-

-eso no te importa-

-¿Cómo que no me importa? Eres mi…-


“de que rayos están hablando” –Jae- lo llamo una vez más sin obtener respuesta “seguramente dejo el teléfono descolgado y estoy escuchando una conversación ajena”

Dudo un momento si colgar o no, pero me quedo pegado a la bocina, probablemente por curiosidad.

Escucho movimiento una vez más, como si corrieran con el teléfono en mano pues alcanzaba a oír las zancadas, me dispuse a colgar hasta que escucho al fin su voz

-¿Yunho?...yo…perdón…es que…-

-recupera el aliento niño-

-si…es que… ¿escuchaste todo?-

-no todo, pero, que clase de amigos tienes Jae joong, se escuchaban muy alterados-

-no se es que…no entiendo nada-

-si se nota- hago una pausa mientras lo escucho jadear-si me llamaste para que escuchara los problemas de tus amigos mejor me voy-

-no espera es que yo…quería decirte algo-

-será en otro momento tengo que irme-

-no Yunho, es que…quería disculparme por lo de ayer-

Me muerdo los labios al escuchar eso, y siento un vuelco en el corazón

-cierto, lo había olvidado - “mentira”- te dije que no volvieras a hablarme no es así-

-si pero yo…- empiezo a alterarme porque las manos comienzan a sudarme de nuevo

-¡no Jae joong te dije que no me hablaras si quiera! ¡Porque insistes en fastidiarme!-

-es que…me gustas mucho…-

Bajo el teléfono al escuchar eso, un calor extraño me invade y no me gusta, no me gusta para nada sentirme así.

Levanto de nuevo el teléfono.

-… ¿Yunho?...-

-adiós Jae-

-no espera…no quise decirlo… ¡Yunho!-

No dejo que termine y cuelgo el teléfono, no quiero escuchar más, ya no quiero sentirme así, no por él, no puede ser, no puedo ser gay, todavía estoy casado.

Pero si lo pienso bien, yo ya no amo a Hitomi pero…esa no es razón para que yo me vuelva así.

Un momento que fue lo que dijo Jae joong, ¿que yo le gusto?, no puede ser, le gusto a la persona menos indicada, al hombre del que se enamoró mi esposa y por quien piensa dejarme…

Pero entonces ¿ella no sabe que a Jae no le gustan las mujeres?

………………………….

Llega la noche y muchas cosas pasan por mi mente, me sentía tan alterado en la mañana que ni siquiera fui a trabajar, me la pase dando vueltas por ahí, no debí haber entrado a ese bar, mañana tendré una resaca terrible.

Pienso que las cosas se están volviendo en mi contra, primero ese sujeto en el bar y después mi sobrino, si mi sobrino, porque, bueno él es gay y cada vez me da más miedo como ahora si logro comprender los problemas que tiene con su “noviecito” como se llama…se llamaba… ¿Taemin?

Él siempre me está contando su vida y aunque yo no quiera escucharlo siempre termino por darle un par de consejos, nunca me importaba escuchar que tenía problemas con Taemin o con el otro…como se llama…ha sí, Changmin, lo recuerdo porque los dos terminan en min, pero ahora si me molesta porque siento que el entendería mis problemas con Jae joong lo cual me indica que me estoy volviendo como él.

En cuanto a Jae me ha estado llamando todo el día pero no he contestado ni una de sus llamadas, he estado pensando en pasar a su casa a decirle un par de cosas pero tengo miedo de que en lugar de que yo me ponga a reclamarle el me la voltee y yo termine siendo besado de nuevo o peor.

De nuevo empieza a sonar mi teléfono

-Hola-

-te dije que no me llamaras- es Jae joong pero esta vez ya no me sorprende

-ya sé que no quieres hablar conmigo, pero tienes que escuchar esto-

-¿de qué se trata?- trato de mostrar indiferencia

-ya no voy a molestarte más así que ya no te preocupes por mí-

Escucho eso pero no le creo nada, me rio en silencio y volteo a ver a mi alrededor, me sorprendo de ver como mi subconsciente me traiciona, estoy frente a la casa de Jae joong, sin quererlo, según yo solo caminaba sin rumbo pero veo que el destino quería que yo me encontrara con él.

-¿qué te hizo cambiar de opinión tan rápido?- digo mirando la ventana de arriba

-un amigo me abrió los ojos- pensé en la discusión que escuche accidentalmente, ahora que lo pienso parecía una discusión de pareja

-bien pues espero que lo cumplas-

-si lo hare-

-¿es todo lo que tenías que decirme?- digo sin quitarle los ojos a la ventana

-si-

-bueno, ahora que lo me dijiste eso creo que me voy-

-¿Qué? ¿En dónde estás?-

-enfrente de tu casa- “asómate Jae, quiero verte”

-¿Qué haces aquí?-

-la verdad no lo sé- y era verdad

-no… Yunho-

-Nos vemos Jae Joong-

Lo mire unos momentos a los ojos, esos ojos que me suplicaban que entrara y que lo tomara como mío, resistí ese impulso un momento y me di la vuelta “sé que aun miras” pensé mientras caminaba muy rápido casi corriendo.

“no puedo negarlo más… me estoy enamorando de Jae joong”



Jae joong PVO

Me duele el corazón, extraño a Yunho , pensar que hace dos días me propuse dejarlo en paz…

“Yunho porque eres así conmigo si sabes que me gustas tanto”

Me tiro sobre la cama y abrazo un peluche que tengo junto a mi almohada imaginando que es el.

Cierro los ojos un momento y viene a mi mente la imagen de Kim Hyung Joong recuerdo lo mucho que me hizo pasar y como estaba enamorado de él, o al menos eso creí…

…………………………….

Camino en mi cuarto dando vueltas sin cesar, no puedo concentrarme en nada, sé que me propuse olvidarlo pero no puedo dejar de pensar en el “tengo que llamarlo”

Levanto el celular y estoy a punto de llamar pero cuando me dispongo a hacerlo tocan a la puerta.

-Hyun…-

-Jae…- el entra y enseguida comienza a besarme sin siquiera poder preguntarle algo

-lo siento, no volvamos a pelear ¿sí?- dice eso pero continua besándome por toda la cara

-¡oye!- digo apartándolo -ya basta. Siempre haces lo mismo, dices que lo sientes pero siempre lo vuelves a hacer-

-pero esta vez es diferente-

-no, no lo es, de verdad quiero creerte pero continuas dándome motivos para no creer en nada de lo que me dices- tomo su rostro con mi mano y el gira un poco la cabeza para poder besar mi mano – yo sé que me quieres pero es que a veces…-

-te equivocas- toma mi mano entre las suyas – yo te amo Jae, y te necesito como no tienes idea.-

Dice mientras me va arrinconando a la esquina mientras me besa el cuello

-entonces no vuelvas a engañarme-

-no, ya no más-

Así era siempre. Peleábamos, nos gritábamos a veces hasta nos golpeábamos pero el continuaba haciendo lo mismo, primero era con su amigo, luego con su compañera de clase, inclusive trato de meterse con Junsu pero no pudo, afortunadamente él es mi amigo y nuca me traicionaría, a diferencia de mi “novio” quien se la pasaba coqueteándole a medio mundo.

Yo siempre trate de que dejara de hacer eso, le di todo de mí, cada cosa que me pedía yo se la daba, porque quería demostrarle que yo era mejor que esos con los que a cada rato me comparaba.

Por eso aunque yo estuviera muy enojado con él y si él quería tener sexo en ese momento, yo no me podía negar aunque lo intentara y terminábamos en la cama teniendo relaciones que me dejaban herido sentimental y físicamente porque a él siempre le ha gustado el “sexo rudo” y terminaba con un par de moretones siempre.

-Jae, ya hablamos de esto, él es solo mi amigo, además ni siquiera es mi tipo-

-¿entonces porque lo besaste la otra vez?-

-¡estaba ebrio! ¡Ni siquiera estaba pensando en lo que hacía, creí que eras tú!-

-¡de donde rayos me parezco a Seung Ri!- digo alterándome y levantándome de la mesa

-ya cálmate que nos están mirando- dice jalándome de la mano para que me siente de nuevo

-perdón amor es que se me pasaron un poco las copas y ya sabes que me pongo un poco agresivo cuando bebo- dice acariciándome la mano

-si ya lo sé- digo soltándome

Vuelvo al plato de comida que tengo sobre la mesa y comienzo a picarlo con la cuchara, el saca un cigarrillo de su mochila y lo enciende.

-¿Por qué usas cuello alto?-

-me dejaste marcas otra vez, ¿Qué ya no te acuerdas?- digo algo molesto bajando el cuello dejando ver las marcas de mordidas y chupetones que él había dejado la noche anterior en mí.

- ha si – dice riéndose

-no es gracioso, te he dicho miles de veces que no lo hagas porque no me gusta usar cuello alto-

-perdón, perdón, en ese momento no estaba pensando en eso-

-y estabas pensando cuando me hiciste esto- levanto mis mangas para dejar ver las marcas moradas en mis muñecas

-supongo que no-

-¿supones?-

-no lo recuerdo- dice mientras parece no darle importancia a lo que ve mientras fuma su cigarro

-sabes que, me voy, al rato tengo clases y van a venir por mí- digo recogiendo mis cosas ya harto de discutir, pues sabía que él no me escucharía

-¿Quién?-

-mis amigos-

-¿Qué amigos?-

-Junsu y Changmin-

-ha Junsu…-

-¿Qué?- digo recordando que el coqueteaba con Junsu

-nada, lo saludas de mi parte-

-eres un idiota Hyun Joong- digo lanzándole el plato de sopa en la cara

-¡qué demonios!- tomo mis cosas y me alejo a toda velocidad triste y frustrado - ¡Jae joong! – escucho que me grita.

Se levanta furioso y comienza a correr detrás de mí, volteo y lo veo como se acerca a mí, instintivamente comienzo a correr.

-¡¡Jae joong!!- escucho como me grita. Siento sus gritos ya muy cerca

-¡déjame en paz!- le grito pero es inútil, él tiene mejor condición que yo y termina alcanzándome y derribándome en el estacionamiento

-¡¡haa!!- digo al sentir mi cara contra el pavimento. Siento mi cara arder pero no me detengo a pensar en eso, trato de pararme rápidamente pero él me tiene agarrado por la cintura y me jala para quedar de frente con él. Forcejeo con el pero termina ganándome tomando mis manos y amarrándolas con su propio cinturón.

-mira lo que te paso en la cara amorcito- dice pasando su mano por mi rostro, la aleja y veo como está llena de sangre –haz dañado tu hermoso rostro-

-¡suéltame!-

-porque eres así Jae, yo que me preocupo tanto por ti y me pagas con esto- dice mientras se jala el cabello-¿con sopa sobre mi cabello?, sabes que me lo acabo de pintar y no va a ser fácil de quitar eso-

-¿y qué quieres que haga?-

-límpialo-

-¿Qué? Y como si estoy amarrado-

-lámelo-

Me quedo callado al escuchar eso, no podía creer que me estuviera pidiendo eso mientras mi cara escurría de sangre.

-no voy a hacer eso-

-¿a no?- dice sorprendido pues yo nunca me negaba a obedecer sus órdenes -bien pues tendremos que aprovechar este tiempo entonces ¿no crees?-

Me jalo hacia él y comenzó a desabotonar mi pantalón y a bajarlo con fuerza

-¡no, espera!- digo tratando de resistirme

-deja de moverte o te va a doler-

El bajo mis boxers con todo y pantalón y abrió mis piernas.

-¡no! Por favor- trate de incorporarme pero me dio un pequeño golpe en la frente obligándome a pegar la cabeza en el suelo, el pega su cadera a mis partes lastimándome con el cierre de su pantalón - ¡¡¡no!!! –

-¡deja de gritar!- acercó su cara a mí y me puso de espaldas para contener mis gritos- ¿o quieres que nos escuchen?-

Estábamos en una jardinera del estacionamiento y era cierto la gente pasaba por ahí

-¡¡¡¡AUXILIO!!!!!- grite con todas mis fuerzas

-no seas idiota Jae- dijo mientras pegaba mi cabeza al suelo y me daba un fuerte golpe en la herida que tenía en la cara, sentí una palpitación en la ceja y deduje que la tenía abierta , trate de gritar pero el tapo mi boca con su mano impidiéndolo.

Me tenía de espaldas y la sangre seguía escurriendo por mi cara tanto que cubría mis ojos impidiéndome ver mucho; empecé a sentir que rozaba mi entrada con su miembro y por primera vez tenía mucho miedo de lo que él pudiera hacerme daño o de perder la conciencia

-¡¿Quién es mi perra?!- decía mientras abría más mis piernas preparándose para lo que sería la experiencia más horrible de mi vida.

Sentí su mano acariciando mis partes íntimas de una manera muy brusca, estaba a punto de desfallecer cuando de pronto…escuche una flauta…

“¿esa es oda a la alegría?” pensé ”Changmin no deja de practicarla”

Y era verdad, era Changmin, pude ver sus zapatos por debajo de los arbustos junto a alguien más “Junsu” si eran ellos que estaban cruzando por el estacionamiento para dirigirse a recogerme como habíamos quedado.

-¡¡Changmin!!- grite con lo que quedaba de mis fuerzas mordiéndolo para poder quitar su mano de mi boca

Después de eso perdí el conocimiento, cuando desperté Junsu me ponía su abrigo mientras hablaba por celular, alce la vista y pude ver a Changmin golpeando a Hyun Joong con mucha furia, este solo estaba inmóvil en el suelo, aun con los pantalones abajo y Changmin tenía los puños manchados de sangre

-Chang…min-

-calma Jae, ya estamos aquí- decía Junsu -¡Changmin! Ya viene la ambulancia- le gritaba

Él se levantó dejando al otro en el suelo.

-la próxima vez ¡te matare!- dijo arrojándolo sobre el suelo y corriendo hacia donde estábamos nosotros

-Min…min..-

-aquí estoy amigo- decía tomando mi mano

- escuche tu…canción- dije antes de perder la conciencia.

Siempre estuve agradecido con esos dos por haberme salvado, si hubieran llegado un poco tarde no sé qué hubiera pasado conmigo.

Afortunadamente las heridas en mi rostro no eran muy graves, al cabo de dos semanas ya casi habían desaparecido, y en cuanto al imbécil de Hyun Joong, después de eso supe que lo habían metido a prisión; desafortunadamente su familia tenía muchas influencias y salió al cabo de un mes.

Changmin y Junsu estaban furiosos cuando se enteraron de que lo soltaron y me sugirieron cambiarme de casa; les hice caso, tenía mucho miedo de que el apareciera en mi puerta rogándome perdón como otras veces, pero lo que más temía era que yo fuera tan idiota para perdonarlo.

Sentía un vacío en mi interior que no podía llenar con nada, me paseaba por los bares y antros buscando alguien para llenar ese vacío pero siempre terminaba encontrándome con algún maniático que solo buscaba divertirse. Varias veces cedí ante los deseos de algún muchacho que encontrara atractivo solo para saciar mis deseos.

Me enterré en los estudios para tratar de buscar un escape a todo pero no lo logre.

Siempre era lo mismo, ni el estudio ni los hombres, nada de eso era lo que yo buscaba…

Hasta que apareció el….Jung Yunho…


..............................................................

Me levanto de mi cama y me dirijo a la ventana con la esperanza de verlo de nuevo parado ahí, mirándome con esos ojos pardos que adoro como hace dos noches.

Cuando lo conocí no me importo nada, mi mundo solo era el, no me importo que estuviera casado, que fuera heterosexual y que yo no le interesara, con el simple hecho de poder verlo pasar frente a mí me sentía la persona más feliz del mundo.

Toda esa tristeza, ese odio contra esa persona que me hizo sufrir se esfumo al ver la sonrisa de Yunho.

Pero me di cuenta de que mi amor por él era lo suficientemente grande como para querer solo su felicidad, ya no me importo nada de lo que yo sentía, pensé solo en Yunho y como el obligarlo a que me amara no era la solución; tal vez yo me sentiría feliz pero ¿el sería feliz?

Claro que no. Él es casado y si lo está quiere decir que el ama a esa mujer o por lo menos ella lo hace feliz y eso me basta.

Debo cumplir con lo que le dije, lo dejare tranquilo aunque me duela en el alma.

Estoy tan sumido en mis pensamientos que cuando volteo a ver mi teléfono me doy cuenta de que tengo dos llamadas perdidas “Yunho…” por un momento pienso que es el pero cuando reviso el numero mi corazón se acelera y un escalofrío me recorre la espina dorsal “Kim Hyun Joong “

Tire el teléfono en la cama al ver ese número “¿porque rayos me llamo hoy que estaba recordando esa experiencia que me hizo pasar?”

Respiro profundamente y cuando estaba dispuesto a darme la vuelta para bajar vuelve a sonar el teléfono.

Me acerco a él con temor y veo el número, de nuevo es el. Pienso en un millón de razones para que el me llame después de año y medio de no saber nada de el pero no encuentro ninguna coherente. El teléfono sigue sonando, respiro profundamente y contesto, “acabemos con esto”

-¿hola?-

-Hola Jae – Escuchar su voz de nuevo hace que se me erice la piel, pero trato de mostrarme a la ofensiva

-Que quieres-

-Tranquilo solo quería saludarte-

-Ha…pues…hola-

Quiero acabar con esto lo más rápido posible

-Escuche que estudias en la universidad de Seúl-

-Si-

-Pues felicidades, siempre supe que tenías potencial-

El infeliz me ha estado investigando, sino como sabe que estoy en Seúl

-¿Por qué me llamaste?-

-Ya te lo dije, quería saludarte-

-Pues ya lo hiciste-

-Vamos, ¿no haz olvidado lo que paso?- “como demonios voy a olvidarlo”

-Ya lo había olvidado. Pero tenías que llamarme-

-Jae…quiero verte-

-Pues sigue queriendo-

-Por favor déjame mostrarte lo mucho que me arrepiento por haber hecho eso.-

-No es necesario-

-¿Quién es?-

-¿Qué?-

-La manera tan fría como me hablas me muestra que hay alguien ¿o no?- Valla, como se nota que aún recuerda como soy

-Si…hay alguien-

-Valla, tenía la esperanza de que siguieras libre, pero veo que me tarde demasiado-

-Aunque hubieras regresado yo te hubiera rechazado-

-Cada vez me sorprendes más ¿Cómo se llama?-

-Yunho-

-¿Qué? De casualidad Es Jung Yunho-

-Si…como lo sabes-

“idiota” “porque le dices esto, además a él no le interesa, solo quiere darse su importancia”

-Mira que coincidencia, el es mi jefe…pero… ¿Qué no es casado?-

-Tengo que colgar -

-Jae…solo quiero reparar las cosas-

-Enserio tengo que irme-

-No quiero que te lastimen- me molesto al escuchar esa frase

-Eres la única persona que no debería decir eso. Adiós-

Colgué el teléfono con las manos sudadas, me sentía terrible, como pude decirle que era Yunho, ¿y si le pregunta algo? Tengo que llamarlo “no espera, le dijiste que no lo harías, y tienes que cumplirlo”

Si Hyun Joong mete la pata Yunho me va a odiar, dirá que arruine su reputación, ahora en que lo he metido, si alguien se entera de que él se ha estado viendo con un muchacho a espaldas de su esposa tendrá problemas, no solo con Hitomi sino con las personas con las que trabaja.

Pero si no puedo hablar con Yunho entonces tengo que hablar… con Hyun.

Pero que idiota soy, lo que quería era alejarme de él y lo único que hice fue provocar un encuentro entre él y yo.

Lo mejor será no decirle nada a Yunho y arreglar las cosas con Hyun por mi cuenta.

Levanto el teléfono y marco el número que no había marcado en año y medio…

-¿hola?-

-tengo que hablar contigo-

-¿quieres que nos veamos en algún lugar?-

-sí, pero no ahora, dentro de una semana, encuéntrame afuera de la universidad-

-como quieras- Él no se sorprendió por mi llamada era evidente, pero por su tono de voz, le alegraba que lo hiciera.

Si quiero proteger a Yunho tengo que enfrentarme con mis propios fantasmas, y tengo que ser fuerte, solo por el…



Yoochun PVO

-¿Qué tiene Changmin que no tenga yo?-

-¿qué tiene que ver esto con Chagmin?- no puedo creer que siga fingiendo

-respóndeme- digo cortante

-pues yo...-

-Junsu dímelo por favor. ¡¿Él es mejor que yo?!-

“por favor dime que todo es mentira, dime que me quieres solo a mi”

-si-

Siento como algo se desmorona dentro de mí, mi alma se parte a la mitad “tonto, tonto”

-ya entiendo- trato de mostrarme tranquilo, como si no me importara, aunque por dentro me siento totalmente destrozado -entonces no tengo nada que hacer aquí-

Me doy la vuelta mientras trato de controlar el sonar de mi voz la cual está cada vez más cortada

-am –

“¿am? Eso es todo lo que puedes decir después de que te dije lo mucho que te amaba…ya entiendo”

Me dirijo a mi auto y entro en el como un zombi, enciendo el motor y lucho por no mirar atrás. Llego a la esquina y veo a Changmin viendo hacia dentro de la calle, “es obvio que mira a Junsu” pensé, alce la cara y empecé a conducir “ganaste” pensé decirle pero mi corazón estaba destrozado y mi orgullo también así que no tenía valor para decir nada. Baje la cabeza de nuevo y conduje sin prestar atención a donde me dirigía quien sabe por cuánto tiempo.

Pensaba en el niño tonto que rompió mi corazón, en el niño tonto que me hacía feliz, en ese niño tonto que seguía amando a pesar de todo.

La tarde estaba muriendo y fue entonces cuando reaccione. No tenía idea de donde estaba, no tenía fuerzas para seguir conduciendo y aun tenia a Junsu en la cabeza; debía sacarlo de allí a como diera lugar, así que Llegue a un bar y me detuve, baje de inmediato con la intensión de emborracharme hasta la inconciencia.

Quería llegar a una cantina de mala muerte y provocar una pelea con algún ebrio para que me despertara a la realidad, pero para mí mala suerte entre a uno de esos bares en donde va pura gente de sociedad. “qué más da” pensé mientras iba entrando y dirigiéndome a la barra.

Me senté y busque al barman con la mirada.

-¿Qué te sirvo?-

-lo más fuerte que tengas- se lo dije con tal seguridad que se sorprendió, saque mi billetera para mostrarle que traía dinero suficiente y el al verlo saco una botella grande, no supe siquiera lo que era, solo lo serví en un vaso y me lo tome de un solo trago.

-un mal día he-

Un sujeto bastante elegante estaba sentado junto a mí y hasta que me hablo no me había percatado de él.

-porque piensas eso-

-pues estas bebiendo eso como si fuera agua-

-sí, tengo problemas-

-se nota-

El daba grandes sorbos a su bebida y aunque estaba despeinado, se veía que era un sujeto de dinero.

-¿también tienes problemas?-

-si maldita sea-

-¿con una mujer?- digo tratando de adivinar, de hecho el no parecía del tipo que tiene muchas parejas, pero por alguna razón pensé que sería eso

-algo así- dice agarrándose el cabello

-¿tú también sufres a causa de las mujeres?- dice soltándose a sí mismo y mirándome, se notaba que necesitaba alguien con quien hablar igual que yo.

-de hecho no-

-¿no?-

-es por un hombre- digo dando un sorbo grande.

Él se sorprende al escuchar eso, de hecho pensé que se había asustado porque se alejó un poco y se volvió a servir

-entonces tú eres…de esos-

-pues yo creía que no pero aquí me vez sufriendo por un niño tonto-

Nos quedamos callados un momento, hasta que él se me acerco y me extendió la mano

-soy Jung Yunho-

-Park Yoochun- digo correspondiendo el saludo

-¿el escritor?-

-sí, pero no lo digas muy alto-

-valla aquí eres famoso-

-gracias, pero de hecho no me agrada serlo-

-ya me imagino, si se enteraran de que eres…de esos, tu reputación se iría al carajo… igual que la mía- dijo eso ultimo para sí mismo

-te equivocas, yo no tengo ningún problema con eso, simplemente no puedo ocultar lo que soy y mucho menos mis sentimientos por alguien; y si las demás personas tienen un problema con eso entonces dejare de hacer lo que hago con tal de defender lo que siento por esa persona-

‑entonces me estás diciendo que no te importa perder todo lo que hayas logrado hasta ahora por un… ¿romance?‑

‑si lo dices así suena muy mal‑ digo mirando el reloj que se encontraba en la parte alta del bar, estuve vagando alrededor de tres horas –mira, solo te diré que cuando lo conocí, todo lo que parecía importante dejo de serlo como antes‑

‑Basta, no digas más-

Noto como se altera al escuchar eso y mi intuición de escritor me dice que hay algo más que le molesta y definitivamente tiene que ver con los hombres, pues cada vez que hablaba de Junsu ceñía el entrecejo.

-esa chica, de veras que te hace sufrir-

El asiente con la cabeza mientras saca su billetera para pagar.

-yo invito- me dice

-no es necesario-

-insisto, creo que me has enseñado algo y tengo que pagarte aunque sea con esto-

Se pone su saco y se dispone a partir. Si yo de verdad le enseñe algo, no fue algo agradable para él, o eso parecía.

-tienes que decírselo Yunho-

-¿Qué?-

-a esa chica, dile lo que sientes-

-no puedo- mira alrededor como si esperara no encontrarse con alguien conocido- es que es complicado… Ni siquiera sé si siento algo- dice pasando sus manos a su espalda y haciendo la cabeza hacia arriba

-pues yo creo que si- compone su postura y me sonríe para despedirse

-Fue un placer conocerte-

-igualmente-

Veo como un muchacho corre hacia él y Yunho le hace una seña para que lo espere.

-por cierto- dice volteando- ese chico debe ser afortunado si piensas así en el-

Se da vuelta después de hacerme un gesto de despedida para dirigirse a donde se encuentra ese muchacho – ¡Minho!- veo como le grita mientras lo toma por el hombro y sale del lugar.

Ese hombre me dejo pensando en cosas acerca del rumbo que ha tomado mi vida en los últimos meses, ¿y si él tenía razón y yo estaba echando al carajo toda mi vida por quien me acaba de decir que no me ama?

Desde que lo conocí no he vuelto a escribir nada, me centre en mi vida como maestro para poder acercarme a él y olvide por completo mi pasión por escribir las cosas que a mí me gustaban porque él me hacía sentir lleno y que no necesitaba más, simplemente perdí el camino que elegí por ser feliz, pero ahora que eso ya se acabó y tal vez ahora sea momento de retomar mi antiguo camino.

Regreso a mi casa pidiendo direcciones pues no tenía idea de cómo fue que llegue a esa zona pero finalmente llegue tardándome alrededor de dos horas.

Lo primero que hice al llegar fue tomar el teléfono sin importarme la hora y márcale a mi representante.

‑ ¿Yoochun?‑

‑si, ¿porque te sorprende tanto?‑

‑bueno porque no habíamos hablado en un buen rato, ¿Qué pasa?‑

‑quería hablar sobre retomar mi carrera ‑

‑ ¿enserio? Creí que te habías resignado a ser maestro‑

‑eso era antes, pero mis planes han cambiado‑

‑valla pues que coincidencia que lo menciones porque me acaba de llegar un proyecto para mandar a mis mejores escritores con la editorial Pearson para un proyecto en el que tienen pensado juntar a las mejores mentes de Asia ¿Qué tal he? En el primero que pensé fue en ti pero no quise molestarte porque pensé que te habías establecido en Corea‑

‑no, te agradezco que me lo digas, es justo lo que necesito‑

‑pero hay un problema. Tendrías que dejar todo en Corea porque la editorial Pearson esta en Inglaterra‑

‑ ha….‑

‑ ¿Qué pasa? Tú ya estás acostumbrado a viajar ¿no es así?‑

‑de cuánto tiempo estamos hablando‑

‑ no lo sé probablemente sean varios años… pero se te ofrece todo lo que desees, un buen sueldo, casa, auto, tu pide‑

‑no lo sé hyung tengo que pensarlo‑

‑ Pues hazlo pero no te tardes tanto porque si no obtengo una respuesta para finales de este mes tendré que enviar a otra persona‑

‑ si lo entiendo, me comunicare contigo después‑

‑ Bien, pero piénsalo bien Yoochun, esta sería tal vez la oportunidad más grande que se te ha presentado‑

‑si lo sé, nos vemos‑

Cuelgo el teléfono y dirijo la mirada hacia mi cama en donde está la camisa que me puse el día que estuve con Junsu en su casa, me acerco a ella y la pongo muy cerca de mi rostro “huele a el” pienso mientras rozo con mi cara la tela tratando de recordar su sonrisa, su rostro y todo lo que amo de él.

Si me voy tendría que olvidarlo por completo para jamás volver a verlo porque seguramente no volvería a Corea en un buen rato y aun así si lo hiciera no creo que él esté dispuesto a esperarme tanto tiempo.

Pero pensándolo bien esta es una oportunidad que no puedo desperdiciar; además él dijo que yo no era nada para él, que amaba a Changmin y no a mí por lo tanto yo debería dejarlo ir de una buena vez.

¿Entonces porque me cuesta tanto trabajo decidir?

………………………………………………………….



‑por favor saquen sus libros y vallan a la tercera lectura ‑ digo dirigiéndome al salón repleto de alumnos a los que les doy clase cada mañana.

Volteo a ver la butaca de Junsu y descubro sin sorprenderme que él no está ahí; también la butaca de Changmin está vacía. Me molesta saber que este último no se encuentra porque por un momento cruza por mi mente la idea de que el este con Junsu. Me propuse dejarlo a un lado pero no es tan fácil como creía.

‑ ¿profesor?‑

Voltee al escuchar que me llamaban, me quede sumido en mis pensamientos por un momento

‑ ¿me permite pasar? – Miro el marco de la puerta; me sobresalto un poco al ver la persona que me llamaba

‑ Claro. Pasa Jae joong‑

Vino a mi mente el recuerdo de lo pasado la noche anterior, Jae joong estaba presente viendo mi pelea con Junsu y me sentía extraño porque el vio una de las facetas que nunca le había mostrado a nadie.

Tenía que hablar con él para explicarle que fue lo que paso y para rogarle que no hablara pues mis recientes planes de irme al extranjero se arruinarían si se supiera que me metí con uno de mis alumnos.

Espere a que terminara la clase y lo llame para que se quedara un momento a hablar.

‑ ¿Quería hablar conmigo?‑

‑si, de hecho, veraz…‑ me levanto de mi escritorio pero al tratar de acercarme a él mi suéter se atora con el mismo y una de las bolsas se jala dejando caer mi celular a los pies de Jae

‑aquí tiene ‑ él lo levanta pero veo como no puede evitar mirar en el

‑gracias‑ lo tome y mire la pantalla; se quedó exactamente en el directorio en el nombre de Jung Yunho.

La noche que lo conoci pensé que su nombre se me hizo conocido, lo investigue y resulto ser un niño rico dueño de las grandes cadenas publicitarias aquí así que guarde el número de su empresa para poder contactarme con él por si acaso llegara a necesitarlo

‑ ¿puedo preguntarle algo?‑

‑ Si claro‑

‑ ¿de dónde conoce a Yunho?‑

-es una larga historia- digo recordando la noche anterior -¿Por qué la pregunta?-

-no, por nada-

-¿tú lo conoces también?-

-sí, un poco- dice sonrojándose un poco- ¿de qué quería hablarme?- dice tratando de cambiar de tema

-de Yunho precisamente-

Soy un cobarde, preferí cambiar de tema a hablarle de lo verdaderamente importante. Pero intiu que no era un buen momento para hablar acerca de Junsu porque él estaba algo alterado, me supongo que por ver pelear a su amigo con su profesor ¿o por algo más? Porque en algún punto de nuestra pelea no vi más a Jae.

Me daba mucha curiosidad saber qué clase de relación tenía con ese hombre que parecía alterarlo de tal manera.

-¿de Yunho?- dice levantando la cara y mirándome con una expresión que no le conocía

“es muy bello” pienso

-pues, no sé si deba contártelo- digo dándole la espalda. Realmente no tenía que decirle nada pero la curiosidad me estaba matando

-dime por favor- siento su mano tocando mi brazo para que yo lo mire

-lo dices como si él fuera un asunto de suma importancia-

-lo es-

-ni siquiera sabes que es lo que voy a decirte- digo sorprendido por la seguridad en sus palabras

-si es acerca de Yunho en definitiva me interesa-

Me sorprende como de repente el perdió la timidez que tenía cuando se acercó y como lo que yo iba a decirle paso a segundo término.

-entonces se trataba de ti- digo tratando de evitar sus ojos

-¿de mí?-

-sabes que me tengo que ir, pero me encantaría continuar esta conversación después- digo tomando mis cosas y soltándome.

-no me deje así por favor-

-te veré mañana Jae-

Digo mientras salgo del salón casi corriendo dejándolo parado en medio del salón.

Algo en esa mirada me recordó a Junsu pero sin embargo tenía un color diferente, es como un cachorro esperando que lo alimenten “asquerosamente lindo” así definiría yo a Jae joong; por eso tuve que huir, no soporto tenerlo tan cerca. No es la misma sensación que tengo cuando pienso en Junsu pero parece que mi cuerpo hoy se comportó de una manera distinta al sentir a Jae tan cerca, y no me agrada, no me agrada.

Conduzco rumbo a la casa de Junsu con la intención de hablar con él acerca de mis planes de irme lejos, lo usare como excusa para poder verlo una vez más y ver la reacción que tiene al escucharlo. Tengo que hacerlo, después de ver Jae joong algo dentro de mí me dice que debo ir a ver a Junsu

Llego a la esquina de la calle, ya puedo ver la casa de Jusu desde donde estoy.

Una daga atraviesa mi corazón al ver a las dos personas que se besan en el portón de su casa para después entrar en ella.

Junsu y Changmin entran en ella mientras todas mis esperanzas de poder recuperarlo mueren una vez más…



Junsu PVO

-no vas a poder huir de mi Junsu-

Desperté exaltado al soñar con lo que me dijo Changmin la noche anterior. Esa maldita frase no ha dejado de darme vueltas en la cabeza y ni en mis sueños me deja tranquilo.

La pelea con Yoochun de ayer me dejo la cabeza totalmente revuelta.

Me levanto de la cama y veo el reloj, son las nueve de la mañana “de todas maneras no iba a ir a la escuela” digo envolviéndome en las cobijas nuevamente.

Me disponía a quedarme dormido nuevamente pero la insistencia del timbre no me dejo hacerlo.

Me levante refunfuñando y me puse lo primero que encontré para salir a abrir. Me dirigí a la puerta y recordé como el picaporte estaba descompuesto y solo estaba atrancada con una silla “tengo que repararla” pienso mientras quito la silla y el timbre no deja de sonar.

-hola- dice mientras me mira con una cara tierna que me da nauseas

-por qué no entraste si sabes que está rota la puerta- digo apenas pudiendo mirarlo pues el sol me da directo en los ojos

-porque sabía que te molestarías-

-y preferiste despertarme- digo alejándome permitiéndole pasar

-si no lo hacía te quedarías en la cama todo el día ¿no es así?-

-pues si- digo tirándome en el sillón haciendo un puchero mientras el trata de cerrar la puerta –¿cuándo vas a repararla?-

-¿yo?-

-pues tú la rompiste en uno de tus ataques de furia- digo acurrucándome en el sillón para disponerme a dormir de nuevo -¿ya no te acuerdas?- cierro los ojos

-si me acuerdo- lo escucho decir muy cerca de mi.-lo hare pronto-

Siento sus manos acomodándome el cabello, al principio no le tomo importancia, pero después recuerdo nuestra pelea del día anterior y abro los ojos de golpe.

-¿Por qué no fuiste a la escuela?- digo sentándome bien; él estaba sentado justo a mi lado así que no pude evitar alejarme un poco; aunque diga que lo pasado es pasado, al mirarlo ya no tengo la misma confianza de antes.

-por la misma razón que tu- dice acercándose cada vez más a mi rostro – porque no quiero ver a Yoochun- dice clavándome esos enormes ojos pardos

-¿porque crees que no quiero verlo?- digo levantándome para no tenerlo tan cerca

-porque no soy ningún tonto- dice levantándose y poniendo sus brazos alrededor de mi cintura atrayéndome hacia el –yo sé que todavía lo amas- dice tratando de besarme

-Changmin…no-

No imagine que él tuviera tanta fuerza, intente soltarme pero ya me tenía atrapado con su boca en un beso que el hacía cada vez más fogoso, yo solo podía poner mis manos en su pecho para tratar que no se pegara tanto a mí, pero no servía de mucho. Sentí como trataba de abrir mi boca para poder entrar en ella; por más que trate de no dejarlo al final logro hacerlo y su lengua ahora inspeccionaba todo dentro de mi boca.

El sabor de Changmin era tan distinto al de Yoochun, no había manera de compararlos.

Sentí como Las manos de Changmin necesitaban de mi contacto y en un momento se aflojaron un poco para tratar de entrar en mi playera. Aproveche eso para soltarme y empujarlo provocando que se cayera en el sillón.

-¿¡que rayos te pasa!?- digo tratando de recuperar el aliento

-ven acá- me dice aun sentado en el sillón

-ni lo sueñes- digo acomodándome la ropa que traía puesta

-si no lo haces yo voy a ir hacia allá y no te gustara-

-¿me estas amenazando?-

-como podría amenazarte- dice levantándose- te estoy avisando-

Dice mientras quita las cosas que hay en el sillón para poder acostarse en él.

-¿extrañas los besos de Yoochun?- dice con la mirada perdida en el techo

-no- digo dándole la espalda

-¿no?-

-¡¡claro que si tonto!!-digo dándome la vuelta de golpe y llevando mis manos a mi cara para evitar llorar

Como me enfurecía que hablara así como así de Yoochun después de lo que me hizo para alejarme de él.

-perdona- dice abrazándome ahora más suave que la vez anterior- es que, no puedo evitar ponerme celoso por su causa-

-ya suéltame- digo aun con las manos en mi cara

-Junsu…es que…- yo mismo me suelto pues esta vez no aplica resistencia- no puedo evitar amarte –

-ya no digas nada – digo mientras me siento en el sillón bastante molesto, como odio que me diga estas cosas

-solo quiero ayudarte para que lo olvides de una buena vez-

-si lo sé- digo calmándome. “pero yo no quiero olvidarlo” pienso.

Me le quedo viendo un momento y él se arrodilla delante de mí besándome las rodillas

-Changmin…- alza la mirada al escucharme - tengo hambre-

Me sonríe y se levanta para dirigirse a la cocina.

-¿Qué se te antoja? – me dice desde la cocina

-lo que se te ocurra a ti está bien-

-lo que se me ocurren son miles de cosas, pero creo que ninguna te agradara-

-ni siquiera sabes cocinar- digo dirigiéndome a mi cuarto para vestirme.

-se hacerlo mejor que tu- me reclama

-que lastima que no está Jae ahora ¿no crees?-

Digo cerrando la puerta de mi cuarto.

Me tiro en la cama y comienzo a llorar en silencio. Changmin jamás llenara el espacio que aún tiene Yoochun en mi corazón; y él lo sabe, por eso odia tanto a Yoochun.

Me levanto molesto por no poder luchar por el amor que siento hacia Yoochun, por no poder tener valor para rechazar a Chagmin, por temerle a la soledad más que a nada.

A veces me pregunto si de verdad vale la pena lo que estoy haciendo. Es decir, me sacrifique de todas las maneras posibles para darle a Changmin un poco de felicidad. Un poco de lo que ha estado buscando desde que lo conocí.

Él siempre fue un niño tímido, nunca se acercaba a la gente; y era comprensible, después de todo lo que él había pasado cuando era niño, le costaba trabajo confiar en las personas…

……………………………….

Recuerdo el día que lo conocí…

Llovía muchísimo y mi mamá me había llevado en auto a la escuela para evitar que me mojara pues yo había estado enfermo la noche anterior.

Me baje del auto después de despedirme y me dirigí corriendo a la entrada de la escuela, yo creí que era el último en entrar, pero vi a un niño parado en la entrada, totalmente empapado, inmóvil.

Me dio mucha curiosidad el por qué un niño no hacía nada por moverse ante tal tempestad así que me acerque a el

-oye, ¿estás bien?-

Él no me respondió así que decidí acercarme a su rostro.

Pude notar en su mirada perdida hacia el cielo que el alma de ese niño había sufrido mucho.

El agua caía en su rostro pero yo podía ver las lágrimas cayendo de sus ojos y uniéndose a las gotas de lluvia parecían llorar con él.

-¿Cómo te llamas?-

Dije poniendo mi lonchera en su cabeza para evitar que el agua siguiera mojándolo.

El parpadeó al ya no sentir el agua en su cara y fue hasta ese momento que me miro con asombro.

-Shim Changmin-



Pasaron los días y siempre era lo mismo; Changmin se quedaba parado en la entrada de la escuela y era hasta que yo llegaba que lo tomaba de la mano y lo jalaba para que entrara conmigo.

A mi tierna edad de 7 años yo no entendía porque el comportamiento de Changmin, y no me importaba mucho pues yo me concretaba a pasar tiempo con él. Lo conducía a la entrada en la mañana, lo veía en el recreo, le daba un poco de mi almuerzo y me encargaba de irme con él al salir puesto que nadie iba por el a la escuela.

Incluso le rogué a mi mama que me cambiara de salón para estar con él.

-no deberías jugar tanto con ese niño Su-

-¿Por qué no mamá?-

-porque él tiene muchos problemas-

-¿Qué clase de problemas?-

Mi madre solo me sonrió y me dijo que no era algo que debería contar a un niño tan pequeño como yo.

Pero yo no me quede conforme con eso y me dije a mi mismo que si mi madre no me lo decía tal vez Changmin querría contármelo.

Lo intente varias veces pero cada vez que trataba de averiguar algo acerca de sus padres el solo me evadía o simplemente se apartaba de mí.

-¿porque no quieres contarme?-

-ya te dije que ellos están de viaje-

-¿en dónde?-

-no se- las lágrimas caían de su rostro y él se abrazaba a si mismo tratando de contener el llanto

Esa vez me conmovió de tal manera que no me atreví a tocar el tema de nuevo. Yo era el único amigo de Changmin y no quería perderlo así que lo deje pasar.

Fue Hasta que él y yo cumplimos 14 años cuando su pasado lo alcanzo de nuevo.

Recuerdo muy bien como yo hablaba con mi nuevo amigo Jae joong en la cafetería escolar cuando vimos entrar a unos hombres armados que se dirigían a nuestro salón.

-Changmin…- dije en ese momento antes de echar a correr con Jae detrás de mí.

Algo me decía que se trataba de el aunque yo no lo supiera.

Había desarrollado una especie de conexión con él y sentía cuando algo estaba mal…

Y para mi mala suerte, yo no estaba equivocado…

Entramos jadeando al salón y vi como un hombre de edad avanzada hablaba con Changmin mientras dos hombres lo sujetaban pues se estaba resistiendo.

-¡suéltenlo!- grite mientras entraba

Changmin alzo la cara al reconocer mi voz y fue entonces que se calmó y bajo los brazos que forcejeaban con aquellos hombres.

-está bien Junsu, no te preocupes… no es nada- decía mientras les mostraba a los hombres que lo sujetaban que cooperaria con ellos – está bien, iré con ustedes- decía dirigiéndose al anciano

-Min…¿qué pasa aquí?- dijo Jae joong al momento en que Changmin pasaba a nuestro lado.

-no es nada importante, volveré en un rato-

-¿estás seguro?- dije yo clavando mis ojos en el hombre que tenía una mano en el hombro de mi amigo asegurándose de que no fuera a ningún lado

-claro que si Su- decía mirándome seguro de que así seria

Y lo cumplió, pero después de dos días.

El volvió sucio y herido a mi casa a media noche. Se desmayó en mi puerta justo en mis brazos.

Lo condije dentro y lo acosté sobre mi cama, tenía el brazo roto y el suéter del uniforme totalmente desgarrado.

Se lo quite y limpie su cara con un trapo húmedo “¿Qué te hicieron?” pensé mientras acariciaba su frente.

Paso casi un día entero dormido y fue bueno que lo hiciera puesto que al llamar al doctor para que le curara el brazo tuvo que coserlo y hubiese sido horrible si el hubiera visto la llaga que tenía en el brazo aunado al hueso roto que se le asomaba no hubiera soportado tal shock.

Para mí fue impresionante y no quería despegarme de el en ningún momento pero mi madre insistía que no debía faltar a clases y que ella lo cuidaría.

-¿y él está bien?-

-no lo sé, solo se despertó una vez, le di un poco de agua y se volvió a dormir-

-quisiera visitarlo-

-ahora no Jae, él está muy débil pero te avisare cuando mejore-

-estás haciendo muchas cosas buenas por el Junsu-

-lo hago porque quiero hacerlo-

Y era cierto, yo siempre sentí un cariño muy especial por mi amigo y sentía que debía cuidarlo a pesar de que el no confiara en mi para decirme algunas cosas.

El hecho de que ahora tuviera un vocabulario de más de 10 palabras me ponía muy feliz porque cuando lo conocí casi no hablaba conmigo y a diferencia de eso a ahora el me habla mucho más que antes y siento que hay más confianza, pero no la suficiente.

-¡Changmin!-

Grite mientras tiraba la charola con comida que estaba cargando. Me sorprendió verlo sentado en la cama mirando a su alrededor como perdido

-Jun…su- decía mientras trataba de levantarse-¿en dónde estoy?-

-en mi casa- dije tratando de acostarlo de nuevo- ¿cómo te sientes?-

-me duele el brazo-

-te lo rompiste-

-si…ya me acuerdo- decía recostándose de nuevo mientras sobaba su cabeza

-¿de qué?-

-yo corría como loco por un túnel oscuro, escapando de aquellos hombres que me pisaban los talones y al momento de salir de allí cuando yo creía que los había dejado atrás uno de ellos me arrojo un objeto enorme y pesado, aunque trate de esquivarlo me dio en el brazo…pero yo seguí corriendo no sé por cuanto tiempo…aunque me dolía mucho seguía corriendo…hasta que vi tu casa-

-sí, te desmallaste en mis brazos-

-¿en serio?...lo siento-

-no pasa nada, yo tenía que hacer algo-

-espera, me has estado cuidando desde… ¿Qué día es hoy?-

-llevas dos días dormido, hoy es jueves-

-que mal, lamento haberte causado tantas molestias-

-no eres una molestia Min, jamás lo has sido, pero me da tristeza saber que no confías lo suficiente en mí-

-¿Por qué dices eso?-

-si me hubieras dicho ese día que te ayudara lo hubiera hecho, y si me hubieras dicho que te buscaban yo te hubiera protegido-

-lo sé, por eso no te lo dije- decía mirándome a los ojos con un dejo de tristeza- no quería involucrarte-

-¿en qué?-

Changmin exhaló fuertemente y se sentó a mi lado mientras me contaba las cosas que yo ignore para no molestarlo.

Me dijo que él era hijo del segundo matrimonio de su padre, su madre murió en el parto de Changmin dejándolo a él solo con su padre el cual al morir su madre no quiso saber nada de él y lo dio en adopción a una millonaria que vivía sola.

-con ella estuve viviendo todo este tiempo… ella me quiso de verdad-

-¿te quiso?-

-murió hace una semana-

-lo lamento-

-yo también. Ese hombre que viste en el salón era mi abuelo biológico, vino para decirme que mi padre había muerto en un accidente aéreo y quería que yo fuera al funeral-

-y tú no querías-

-claro que no, el me abandono y jamás lo consideré mi padrel-

-¿y porque huías?-

-en el funeral me encontré con mis medios hermanos. Los primeros hijos de mi padre con su otra mujer.-

El paro un momento para levantarse y tomar más aire

-ellos intentaron asesinarme-

-¿Qué?-

-resulta que mi padre biológico me dejo toda su fortuna a mí-

-y a ellos no les gusto-

-creí que era una suma pequeña pero son millones, casas en América y todas sus cuentas en el extranjero-

-Changmin eso es muchísimo dinero-

-¿Por qué crees que me odian? A ellos solo les dejo un cinco por ciento de su fortuna-

-espera…que no dijiste que la mujer millonaria con la que estabas viviendo murió-

-si es lo que estás pensando tienes razón Junsu… ella me dejo todo lo que tenía- él se desplomo sobre la cama –soy rico Junsu-

Parecía que todo esto le causaba un gran pesar a Changmin, y era lógico, ahora entendía porque a él le costaba trabajo confiar en la gente.

-¿y ahora qué vas a hacer?-

-pues nada. Intente explicarles que yo no tenía intención de quedarme con la fortuna de su padre y que se las daría de buena manera-

-supongo que no funciono-

-él era un hombre inteligente, los bienes no son transferibles. Supongo que intuyo que yo no aceptaría el dinero y que ellos tratarían de quitármelo. Lo único que no previno fue que los bienes son transferibles solo si la persona que los recibe… muere-

-Changmin tenemos que hacer algo-

-¿tenemos?-

-no te voy a dejar solo con esto-

-vez- dijo levantándose molesto – por eso no quería contarte, no es algo en lo que debas meterte Junsu, es mi problema y yo lo tengo que resolver ¡solo!-

Él se desplomo en el suelo, tal vez por el esfuerzo o por el enojo, no lo sé pero lo que dijo logro molestarme de sobremanera y esta vez me escucharía.

-¡ese es tu problema Min! ¡Siempre tienes que pensar que puedes hacerlo solo! ¡Que no tienes a nadie más que a ti mismo!-

Me levante furioso por su actitud y tome su rostro

-escúchame bien Changmin ¡no estás solo!-

El solo me miraba atónito mientras yo tomaba una de sus manos y la ponía en mi rostro

-siénteme, aquí estoy siempre he estado para ti; y no te voy a abandonar ¡me escuchaste!-

-…si…- dijo mientras bajaba la cabeza y se acurrucaba en mi pecho llorando silenciosamente.


………………………………………………………….

Levanto la cabeza y la sacudo para regresar al presente.

La frese que le dije a Changmin aquella vez logro perseguirme hasta el presente; yo le dije que estaría para él y ahora no me queda más que cumplir mi palabra.

Por un momento me sumergí en los recuerdos y olvide lo que estaba haciendo.

Salgo de mi cuarto ya vestido y enseguida percibo el olor a quemado proveniente de la cocina.

-¿Changmin?-

Lo llamo al entrar en la cocina y lo veo totalmente cubierto con harina mientras intenta apagar algo que está en la lumbre.

-¿Qué paso aquí?-

-nada- dijo volteando rápidamente al oír mi voz – sufrí un pequeño percance-

-si ya veo- digo acercándome a ver lo que parecía ser un pan quemado -¿Por qué no mejor salimos a comer?-

-después de esto creo que es una buena idea-

-te dije que no sabías cocinar-

-es que yo siempre me concreto a comer, nunca me pregunto cómo fue que la hicieron-

-si ya lo note-

Salimos de mi casa y caminamos sobre las vías del tren para llegar a la zona de comercios, estaba un poco lejos pero como no teníamos nada que hacer decidimos caminar.

Ya tenía mucho tiempo que él y yo no comíamos juntos; en los últimos tiempos el me evitaba a propósito, supongo que se debía a lo que sentía por mí y le causaba conflicto el decírmelo ya que hasta hace unos meses a él no le atraían los hombres o eso era lo que yo pensaba.

-oye, ¿te acuerdas de aquella vez en mi casa, cuando te rompiste el brazo?-

-cómo olvidarlo; estuve casi dos meses con férula- esbozo una sonrisa y me miro- fueron unos días oscuros ¿Por qué te acordaste?-

-no lo sé, solo pensaba, en todo lo que hemos pasado juntos-

-¿te vas a poner romántico?-

-qué te pasa yo hablaba de cuando éramos niños- digo empujándolo

-cuando éramos niños ya me gustabas-

Me sobresalte al escuchar eso y me le quede viendo mientras el solo sonreía pícaramente.

-no me extraña que no te hubieras dado cuenta-

-no tenías que decir eso-

-si tenía- dijo tomándome de la mano –sino nunca te hubieras enterado-

Me quede pensativo un momento; Changmin siempre lograba poner mis conversaciones en mi contra o por lo menos en algo que tenía que ver con sus sentimientos y sentía que cada vez me estaba amarrando más a él.

Las cadenas que el tenia atadas a mi cuello se hacían cada vez más fuertes, y lo peor era que por más que intentara mantener asa luz en mi corazón llamada Yoochun, las cadenas seguían presionando a mi pecho haciéndola cada vez más débil.

-¿recuerdas que pasó después?-

-comenzaste a vivir conmigo para protegerte de tu propia familia-

-y funciono-

-si pero tuvimos que levantarles muchas órdenes judiciales y vivíamos más en la corte que en mi casa-

-esa fue la última vez que los vi-

-¿a tus hermanos?-

-sí, aquella vez en la corte, cuando probamos que Ki Bum había mandado a ese hombre a asesinarme gracias a los videos en el túnel donde me hirieron-

-recuerdo como tu hermana enloqueció cuando le dictaron sentencia a su querido hermano Ki Bum-

-fue la única vez que la vi así, Hyun Ha nunca fue de mostrar sus sentimientos y fue la única vez que la vi de esa manera. Y me alegro porque de verdad daba mucho miedo-

-sí, que bueno que término-

Fueron una épocas muy duras para los dos. A veces el casi no iba a la escuela por pasársela en los juzgados y yo me la pasaba dando justificantes a los profesores y ayudándolo con las tareas escolares antes de dirigirme al juzgado para estar con el cada vez que lo llamaban a declarar.

-fue mucho para ti no es así-

-no. Yo te dije que lo haría –

-y lo hiciste- dijo apretando la mano con la que me había tomado – por eso te amo tanto –

Se acercó a mí y me dio un beso en la mejilla sin soltarme de la mano.

Me quede pasmado…no solo porque me había dicho que me amaba sino porque ahora entendía que había sido mi culpa desde el inicio el que él se enamorara de mí.

Yo insistía tanto en estar cerca de él, en nunca dejarlo solo que a la larga el empezó a sentir una fijación enorme por mí, se transformó en lo que siente ahora y por eso es que él no quiere dejarme solo. Tal vez es por todos los años que estuve con él y es su manera de atribuírmelo.

¿Alejándome de la persona de la que me enamore y más aun obligándome a estar con él?

Como puede pensar que con eso yo me voy a sentir bien, en verdad no sé qué rayos pasa por su mente cuando está conmigo pero quisiera saber si lo que siente por mí es verdad o solo es una especie de… fijación por mi…



Comimos en el viejo restaurant al que siempre íbamos con Jae joong; hablando de él no había visto a Jae en un buen rato, me pregunto si estará bien.

-¿en qué piensas?-

-En Jae, no lo he visto desde hace un buen rato-

Digo levantándome de la mesa para dirigirme a la salida.

-¿también tengo que ponerme celoso por Jae joong?-

-no digas tonterías- digo dándole la espalda- es que la última vez que lo vi se veía muy mal-

-no creo que este muy mal-

-¿Por qué lo dices?-

-Minho me conto que se ha visto varias veces con su tío-

-¿Minho?-

-sí, me dijo que su tío se está comportando de una manera muy extraña y que tiene problemas con su esposa-

-y el como sabe que es por Jae joong-

-bueno él es alguien muy perceptivo y Jae es alguien muy compulsivo-

-no es cierto, Jae ha sufrido mucho a causa del amor –

-sí, es por eso que no creo que debamos preocuparnos -

Lo mire sorprendido por decir eso, él siempre se preocupaba por las relaciones amorosas de Jae desde aquel día que tuvimos que salvarlo de Kim Hyun Joong Min se volvió un paranoico con respecto a las perejas de Jae.

-solo digo que si a él no le interesa Jae simplemente lo dejara; es alguien casado y de fortuna, no creo que se arriesgue a perder todo si no siente algo por Jae-

-supongo que tienes razón-

Me dirigí al camino que llevaba a mi casa mientras Changmin no dejaba de caminar a mi lado.

-¿no me habías dicho que ibas a ver a Minho hoy?-

-si pero no importa-

-lo ves cada tres días, no crees que se enfade porque no le avisas si quiera que no iras-

-bien entonces lo llamare-

-no, te estoy diciendo que vayas a verlo, yo volveré a casa-

-no, quiero estar contigo-

-si pero yo necesito estar solo. Tengo mucho que pensar-

-¿enserio? O quieres deshacerte de mí-

Me acerque a él y le di un beso en la boca que el correspondió al instante.

-solo quiero tener un momento conmigo mismo. No me quiero deshacer de ti-

-bien, pero volveré pronto – dijo acariciándome la cara

-tomate tú tiempo-

Me despedí de él y tome un taxi a mi casa. Me sorprendía la astucia de Changmin al lograr mantenerme con él a pesar de todo pero lo que más me sorprendió era que llevara siendo amigo de Minho ya dos años y no se diera cuenta de que Minho estaba perdidamente enamorado de él.

Yo que lo he visto muy pocas veces pude darme cuenta de eso.

Seguramente el me odia por quitarle a la persona que ama, pero como seguramente Changmin le conto una versión diferente a la real de cómo terminamos saliendo pensándolo bien tal vez no me odie tanto.

Llegue a mi casa ya tarde y me puse a revisar los libros que tenía que leer para la escuela. No pasaron ni dos horas cuando Changmin y tocaba a mi puerta.

Me dirigí a abrir y lo vi ahí en la entrada de la puerta con una rosa en la mano.

-creí que tardarías más- dije tomando la rosa

-te dije que volvería pronto-

-¿Cómo esta Minho?-

-bien- dice besándome rápidamente en la boca y acercándose a mi oído para susurrarme

-¿ya viste el auto que está en la esquina?-

-no alcanzo a verlo muy bien-

-es una acosadora-

-¿de ti?-

-sí, bésame-

-oye no creo que sea tan malo que haya chicas a las que les gustes-

-pero esa chica es muy persistente y no entiende que aquí ya no hay nada para ella-

Me toma por la nuca y comienza a besarme con mucha pasión y jalándome hacia afuera de la casa, supongo que para que ella pudiera vernos.

Me sorprende que el auto no se mueva de allí y solo este ahí contemplándonos, es entonces que se me ocurre abrir los ojos para ver el auto.

“…Yoochun…” pienso al reconocer su auto y las placas de E.U. en él.

-Chunnie…- digo soltándome de la boca de Changmin y tratando de salir de la casa

El me empuja hacia adentro y atranca la puerta de un solo golpe.

-¿Cómo supiste que era el?-

-¡cómo pudiste engañarme!- digo tratando de quitarlo de la puerta para poder salir

-¡No Junsu!- Dice casi cargándome para alejarme de la puerta

-¡déjame! ¡Quiero verlo!-

-¡ya basta, dije que no!-

Forcejeo una vez más con el pero me tira sobre el sillón y se pone sobre mí para evitar que ponga resistencia.

-¿esto va a pasar cada vez que lo veas?-

Dijo antes de comenzar a besarme con violencia mientras con manos comienzan a tocarme por debajo de la ropa

-¿Por qué insistes en hacerme sufrir?- decía mientras se quitaba la camisa casi rasgándola

-¡no entiendes Changmin!-

-¿Qué no entiendo? ¿Qué lo quieras más a el? A pesar de que el solo te utilizará y después se olvidará de ti- se levantó de golpe ya sin camisa y con los pantalones desabrochados

-¡Porque no puedes dejar de pensar en el!-

Me levanto despacio mientras lo veo como aprieta los puños con fuerza y me dirijo a él para tratar de calmarlo

-no es tan fácil- digo poniendo una mano en su hombro –cuando quieres a alguien así no es fácil soltarlo-

-¿Cómo puedes quererlo tanto si apenas lo conoces?- dijo mirándome sobre su hombro

-no lo sé-

Se volteó para mirarme a los ojos y me abrazo con mucho cuidado pues entendía que yo podía rechazarlo por la manera tan brusca que se ponía cada vez que se enfadaba.

-trato de no ser así, te juro que no quiero tratarte así, pero no puedo evitarlo. Es que te quiero demasiado-

Decía abrazándome cada vez con más fuerza.

-déjame hacerte el amor-

Me quede callado al escuchar eso, sabía que si le decía que no el insistiría hasta que yo aceptara así que opte por no decir nada y dejarme conducir a la cama por él.

No quería hacerlo pero sabía que si más me resistía sería peor. Mientras el me quitaba la ropa solo podía pensar en mi chunnie y en lo que pensaba al vernos en la entrada de mi puerta.

Mientras Min me besaba yo solo trataba de imaginar que no era él y que esto no estaba pasando otra vez…



Changmin PVO

-¿enserio? O quieres deshacerte de mí-

Se acercó a mí y me planto un beso en la boca, me sorprendió en el momento porque él no acostumbra a hacer eso pero enseguida le correspondí

-solo quiero tener un momento conmigo mismo. No me quiero deshacer de ti-

-bien, pero volveré pronto –

-tomate tú tiempo-

Me sorprende la facilidad con la que me convence para que valla a ver a mi amigo. No es que no quiera ver a Minho, es solo que no quiero alejarme de Junsu; En cuanto a Minho, él es una gran persona y me ha demostrado que puedo confiar en el para lo que sea.

A diferencia de Junsu quien, tengo que admitir aunque me duela, hace hasta lo imposible por evitarme Minho hace hasta lo imposible por verme. Desde que lo conozco hace ya dos años jamás me ha dejado plantado.

Ya no sé qué hacer para que Junsu me deje de mirar de esa manera. Lo veo tomar un taxi he irse supongo que a su casa, o eso espero.

Yo solo me dirijo a la casa de Minho que no está muy lejos del lugar donde me encuentro; aun así corro para llegar más rápido; no puedo confiar en que Junsu se quede en casa, seguramente correrá a ver a Yoochun si no me apuro.

De verdad que no entiendo cómo le hizo Yoochun para atrapar de tal manera a Junsu, yo lo intente durante años y no funciono, lo que es peor, ni siquiera lo noto.

Y a Yoochun solo le bastaron unos meses para enamorarlo ¡maldito con suerte!

Aún recuerdo como lo conocimos y la manera en como miraba a Junsu y este lo miraba a él.

………………………………………

Fue aquella vez en las jardineras de la escuela; se le había atorado el pie en un montón de hojas secas y Junsu trataba de ayudarlo.

“es la persona más atractiva que jamás haya visto” recuerdo que me dijo Junsu después de que hablara con el

“es un engreído” le dije pero el parecía encontrarse en otro mundo, jamás lo vi tan perdido en sus pensamientos…

-Junsu ya deja de fantasear-

-perdón es que no lo puedo evitar-

-ni siquiera lo conoces-

-y eso que Min, eso es lo interesante de todo esto, el misterio que lo encierra…-

-no digas tonterías, ¿no viste como te miraba? Seguramente es un violador-

-eso si es una tontería Changmin-

-¿no viste el auto que traía? Si no se trata de eso entonces es un traficante de drogas-

-jajaja ¿de drogas?-

-si ¿Por qué no?-

Reíamos en ese entonces caminando por las calles de la ciudad, hablábamos de todo, de videojuegos, de chicos y chicas, de la escuela…cuando un aparador de una tienda atrajo nuestra atención.

-no lo puedo creer- dije al ver el aparador de la tienda de libros y novedades-¿ya viste quién es?-

La foto de ese hombre que ahora ocupaba el pensamiento de Junsu se encontraba en la contraportada.

-¿Cómo no verlo?-

‑no puedo creer que haya escrito todos estos libros ‑ digo leyendo la lista de publicaciones en donde aparecía su nombre

‑¿Cuánto cuesta?‑

Junsu le preguntaba a la señorita encargada de esa parte de la tienda. Me sorprendió como rápidamente sacaba de su billetera un billete y se lo entregaba

‑ ¿lo vas a leer?‑

‑si porque, ¿tú no? ‑

‑ni en mil años‑

‑pues yo si lo hare ‑

‑no creo que hable de nada interesante Su, es una crítica a la sociedad actual ¿no te parece que es un tema algo denso?‑

‑ Si pero quiero conocerlo‑

‑ ¿leyendo su libro?‑

‑ pienso que no hay una mejor manera‑

Desde aquel día Junsu no soltaba ese libro, día y noche se la pasaba leyendo eso que según él era la “biografía del alma de Yoochun”, yo no lo toleraba, a veces cuando hablábamos se perdía en su pensamiento y no prestaba atención a lo que yo le estaba diciendo.

El simplemente me empezó a borrar de una parte de su vida y eso no me agradaba nada y más porque empezaba a descubrir una parte de mí que necesitaba del cariño de Junsu, el cual esaba cada vez más escaso

‑ ¿has averiguado algo interesante?‑

‑ Sí. He descubierto tantas cosas que he llegado a deprimirme‑

‑ ¿por qué?‑

‑porque él sabe tanto, tiene una noción de la vida que es totalmente fresca a mi parecer, él es un alma libre, yo me he dado cuenta de que jamás podré estar a su altura. Y eso me deprime‑

‑ no creo que sea tan malo; además solo era fantasías tuyas‑

Me alegraba saber que Junsu estaba cayendo a la tierra y más aún que estaba olvidándose de la idea de que tenía una oportunidad con él.

Dejo de leer el libro de Yoochun y se dedicó más a jugar futbol lo que restaba de las vacaciones; yo estaba feliz de que volvía a tener a Junsu conmigo y de que no habría más interrupciones, pero llego ese día…

Cuando regresamos a clases nos dieron la lista de los profesores que tendríamos ese semestre y el acomodo de las clases. Entramos al salón y saludamos a Jae y a los demás chicos de la clase.

‑creí que no tomarías literatura Jae‑

‑pues ya vez Min, me gusta llenarme de cultura‑

‑ por favor a esta hora podrías estar durmiendo‑

‑ No soy como tu Junsu, yo quiero saber más de todo‑

‑ Pero si ni siquiera tiene que ver con tu área‑

‑ Y que, además escuche que trajeron un profesor del extranjero y que es muy bueno‑

‑ ¿ha si, como se llama?‑

‑mmm, creo que‑ Jae saco su lista de nombre de profesores que ni Junsu ni yo nos molestábamos en mirar nunca

‑ Se llama Park Yoochun‑

Junsu se sobresaltó al escuchar ese nombre y en ese momento como si Jae lo hubiera invocado entro Park Yoochun, con el dejo de casanova que le caracterizaba y esa mirada que a mi parecer demostraba arrogancia pero que a al parecer de Junsu denotaba misterio.

‑ buenos días‑ dijo dirigiéndose a la clase, por un momento se nos quedó mirando a Junsu y a mí para después disponerse a escribir en el pizarrón

‑ será una clase interesante‑ dijo clavándole los ojos a Junsu mientras él se sonrojaba y bajaba la cabeza

Y lo fue, lo fue hasta que Junsu empezó a llegar tarde a su clase, no supe si Junsu lo hacía a propósito o era inconsciente, porque después de ese momento Yoochun empezó a notar más y más a Junsu y cada vez mi molestia iba en aumento al ver como lo buscaba, como lo regañaba por tonterías, como siempre lo elegía para participar…como lo miraba cuando todos escribíamos…como se lamia los labios cada vez que se levantaba para cualquier cosa…

Y simplemente no pude más…fue así que llegue al momento en el que estoy ahora, en el cómo llegue a ser el malnacido que retiene a Junsu porque estoy locamente enamorado de él y no puedo dejar que lo lastimen y más aun no puedo soportar verlo con otra persona.


………………………………………….

Llegue a la casa de Minho y toque a la puerta.

Paso alrededor de un minuto para que se asomara alguien por la ventana mientras yo seguía tocando, no alcance a ver quién era pero después de eso Minho me abrió la puerta y saludándome me dijo que pasara.

-no tengo mucho tiempo Minho debo regresar rápido-

-ha…bueno, de todas maneras estaba con alguien-

-¿a si?- dije asomándome a la sala en donde estaba encendido el televisor -¿Quién es?-

-nnn...o es nadie- dijo poniéndose enfrente de mi para que no pasara

-vamos; ¿que no quieres presentármela?-

-El Changmin, es el no ella-

Me quede callado un momento, me desconcertó al principio pero no me extraño el hecho de que Minho tuviera “novio” sino el hecho de que cambiaba de pareja cada dos semanas y que con ninguno pudiera durar mucho tiempo ya fuera hombre o mujer.

-además ya lo conoces-

-ya deja el misterio, dime-

-es…Taemin- dijo casi susurrándome

-no puede ser Minho, ¿porque él? es más chico que tu-

-cállate, te va a oír-

Me acerque a la sala y lo vi sentado frente al televisor escribiendo algo muy a prisa.

-hola Taemin-

-¡Changmin hyung!- dijo volteando y sonriéndome a la vez

Yo conocía bien a Taemin desde hace ya varios años; él era sobrino de la mujer con la que estuve viviendo hasta los 14 años e iba a visitarla cada semana para llevarle comida y cuidarla un rato.

Tenía ahora 17 años pero cuando lo conocí tenía 5 años y yo 10, casi no nos hablábamos al inicio pero cuando conocí a Minho este empezó a invitarlo a salir con nosotros y no me extraña que lo haya terminado enamorando.

-no sabía que estabas aquí, sino no hubiera venido a molestarlos- digo como si ya supiera lo que estaban haciendo

-no es lo que crees huyng- me dijo Minho mientras yo miraba a Taemin

-bueno entonces los dejo porque tengo que regresar rápido y no quiero interrumpir-

-no interrumpes nada- dijo Taemin -Minho me estaba ayudando con mi tarea-

-si pero ya me tiene harto, no me presta atención-

-¡si lo hago!-

-creo que el problema es que te está prestando atención solo a ti Minho y no al cuaderno jaja- digo mientras veo como los dos se sonrojan

-¿Por qué tienes que regresar rápido? ¿Paso algo?- dijo Minho tratando de cambiar de tema

-no, es por Junsu-

-¿Qué tiene?-

-pues está muy sensible y no lo puedo dejar solo-

-pero si ya no es un niñito, el sabrá lo que hace; tomate un descanso-

-no puedo- digo dándoles la espalda para que no vean cómo cambia mi semblante cada vez que hablo de Junsu

-bien pues te acompaño, no tardo Taemin-

-está bien, adiós hyung-

Lo mire y le acaricie el cabello antes de salir de allí con Minho detrás de mí.

-¿Qué pasa?-

-¿de qué hablas?-

-te ves…no se…diferente-

-no es nada-

Caminamos rumbo a la parada de autobuses para que yo me dirigiera a casa.

-así que es por Junsu-

-si-

-pues llevan siendo amigos desde hace mucho tiempo no me extraña que te preocupes-

-no…esta vez es diferente-

-¿en qué? Siempre hay problemas entre amigos-

-estoy saliendo con el-



-¿Qué?-

Minho se paró en seco y me tomo por el brazo obligándome a mirarlo.

-¿Cómo que…saliendo?-

-pues sí, que tiene de raro, nos conocemos desde hace mucho y siempre me ha gustado solo que hasta ahora paso esto…-

Minho se mordió los labios y me soltó con dificultad, cerró los ojos y casi sentí que se desmayaría

-¿Qué te pasa?-

-nada…es solo que me tomaste por sorpresa-

-a ti tampoco te agrada la idea ¿verdad?-

-¿Cómo que también?-

-a Junsu tampoco le agrada- digo cerrando los ojos por el dolor que me causaba esa verdad, tener que recordar eso me partía el corazón –el…está enamorado de alguien más-

-entonces ¿Cómo es que?-

-es…algo complicado de explicar-

-dime-

-no tengo tiempo ahora, debo regresar con el- digo caminando más rápido

-¡oye! Escúchame antes de que te vayas-

-Minho no…-

-¿Por qué viniste a verme si estabas tan preocupado por Junsu?- me interrumpió justo cuando pasaba el autobús, lo vi alejarse mientras él esperaba la respuesta

-porque Junsu me pidió que lo hiciera- digo algo desesperado mirando el reloj en mi muñeca-no es que no quisiera verte, es solo que no me quería separar de el-

-ya no digas más…ya entendí- vi en su rostro un dejo de tristeza antes de voltearse

-está bien ya vete…pero Changmin, si tú lo quieres a él y el no siente lo mismo por ti…tal vez no valga la pena…-

-no puedo hablar ahora, nos vemos- digo casi sin prestar atención a lo último que dijo –cuida de Taemin-

Me trepo al autobús que iba pasando y me despido con la mano de Minho, el solo me sonríe y se aleja despacio.

“¿fue algo que dije?”



________________________________________________

Me bajo a dos cuadras de la calle en donde vivo y comienzo a caminar rumbo a la casa de Junsu.

Empieza a sonar me celular y lo levanto para ver de quien se trata. “Jae joong” no imagino que querrá decirme pero contesto, la última vez que nos vimos fue cuando el descubrió mis sentimientos por Junsu y también nos dimos cuenta de los sentimientos de Yoochun en el salón de clases. Después de eso no he vuelto a la escuela.

-hola Jae-

-Min ¿Dónde estás?-

-cerca de mi casa ¿Por qué?-

-quiero hablar contigo-

-¿acerca de qué?-

-de Junsu-

-que coincidencia que lo menciones porque me dirijo a su casa-

Adivino que algo debió haber pasado puesto que él nunca me habla en un tono tan serio y como supongo que el sí fue a la escuela algo debió pasar con Yoochun para que me llame.

-¿fuiste a la escuela?-

-sí. De eso quiero hablar ¿Junsu y tu están bien?-

Espero que Yoochun no haya hablado con Jae joong de nada que yo no le dijera, sino tendré problemas.

-yo estoy bien; en cuanto a Junsu, se sentía cansado esta mañana y decidió no ir a la escuela-

-¿y tú? ¿Te quedaste a hacerle compañía?-

-así es-

-¿desde cuando sacrificas tus horas de escuela por un capricho de Junsu? Antes ni siquiera lo esperabas porque no querías llegar tarde a la primera hora-

-¿me estas interrogando Jae?-

-no solo quiero saber que pasa Min-

-nada fuera de lo normal-

-no me mientas Changmin-

-quieres que te lo cuente por teléfono bien-

“muy mal Jae así no veras mi rostro cuando te mienta”

-estamos saliendo desde hace unos días-

-eso no es cierto; que pasa Min si nosotros vimos cuando Junsu y el profesor se estaban…bueno tú viste lo que yo en el salón de literatura-

-si por eso es que estamos saliendo-

-¿Qué? No entiendo-

-Junsu me conto que fue lo que paso realmente; me dijo que Yoochun solo lo utilizo aquella vez para saciarse a sí mismo, que no sentía nada sincero por él y que le había partido el corazón diciéndole cosas bonitas y luego abandonándolo-

-no puede ser-

-yo tampoco lo creía, después de eso Junsu corrió conmigo y pues…tú sabes que a mí siempre me ha gustado él, no iba a dejar que lo lastimaran así que le confesé mis sentimientos y terminamos saliendo-

-no puedo creer que el profesor sea ese tipo de persona-

-ni yo-

-¿está ahí Junsu? Quiero hablar con el-

-sigo en la calle Jae, estoy a unas casas de…-

Me interrumpí a mí mismo al ver el auto de Yoochun entrando a la calle en donde vivíamos

-me tengo que ir Jae, hay problemas aquí-

-¿Qué pasa? ¿Es algo grave?-

-no es nada que yo no pueda manejar-

Digo colgando de un golpe y corriendo a la puerta de Junsu; me acerco al jardín de la vecina de Junsu y arranco una rosa que tenía allí cerca

“no debiste venir Yoochun”

Toque la puerta y casi de inmediato Junsu se encontraba en el marco mirándome como si ya supiera que era yo.

-creí que tardarías más-

-te dije que volvería pronto-

-¿Cómo esta Minho?-

-bien- Le respondo mientras lo beso y lo abrazo acercándome a su oído

-¿ya viste el auto que está en la esquina?-

-no alcanzo a verlo muy bien- trata de asomarse pero yo lo empujo hacia adentro para que no lo vea totalmente

-es una acosadora-

-¿de ti?-

-sí, bésame-

-oye no creo que sea tan malo que haya chicas a las que les gustes-

-pero esa chica es muy persistente y no entiende que aquí ya no hay nada para ella-

“es demasiado persistente” “¿qué tengo que hacer para que lo dejes en paz Yoochun?”

Lo tomo por la nuca y comienzo a besarlo como si nunca lo hubiera hecho “más vale que estés mirando” pongo mi mano en su espalda y lo jalo hacia afuera lo suficiente para que él pueda vernos. El sabor de Junsu una vez más me embriaga y cierro los ojos.

-Chunnie…- Junsu me soltó de repente y tenía la vista fija en el auto “¿Chunnie?”

Pero que descuidado fui; me perdí en ese beso y no pensé que Junsu también podría verlo; nunca pensé que lo reconocería

Lo empujo rápidamente hacia adentro forcejeando con él porque lucha por salir como si jamás hubiera visto a Yoochun.

Soy más fuerte que el así que no me cuesta mucho trabajo meterlo de un fuerte empujón y en movimiento rápido le di un golpe fuerte a la puerta que estaba descompuesta para atorarla.

-¿Cómo supiste que era el?-

-¡cómo pudiste engañarme!-

Nuevamente nos encontramos en este punto, pero ya conozco las debilidades de Junsu y puedo manipularlo fácilmente; ¿Qué mayor debilidad que su mejor amigo? Yo.

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