Love is a Force of Nature. Cap 21

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“Las Pesadillas del Pasado”

Hay sangre […] que está en tu mano.
Y el asesinato al frente de ti.
Enviaron a los lobos…
[Wicked world, Cold]



“Continúa, te escuchare sin interrupciones” le dijo y Jaejoong asintió

“Yo lo conocí hace muchos años, cuando era aún un mortal. Changmin y yo éramos vecinos, y a pesar de que él era menor que yo inmediatamente entablamos una amistad que con el tiempo se transformó en algo más. Yo sabía que estaba mal, por supuesto que estaba mal, si él era menor que yo y nuestras familias jamás aceptarían lo nuestro, ambos veníamos de familias estrictamente conservadoras, pero aún así…decidimos escapar”

Jaejoong se aclaró la garganta antes de continuar.

“Habiéndolo decidido y todo, coordinamos el día y cuando finalmente llegó lo esperé. Lo esperé horas y horas hasta que anocheció...pero Changmin nunca apareció y fue esa misma noche que mi padre fue a mi encuentro. Ya se había enterado que me iba a escapar con él y bueno...hasta esa noche yo nunca había sospechado que mi padre era un vampiro. Lo supe cuando me convirtió”

“¿Tu propio padre te convirtió?” Yoochun le preguntó, acercándose un poco mas a él, pero aún manteniendo algo de distancia...

“Si, y me dijo que Changmin había aceptado su destino. Luego de eso me trajo a vivir aquí con él; decía que tenía que entrenarme para pelear en las batallas pero yo me rehusaba a cooperar. No podía dejar de pensar en Changmin y en lo que había pasado, y es que no entendía cómo él había sido capaz de abandonarme. Al darse cuenta de mi negativa, mi padre...me torturó y me sometió a cosas que si yo te las contara...de seguro no podrías dormir...” murmuró, agobiado, e inmediatamente sintió la mano de Yoochun posarse sobre hombro

“Créeme, que sé lo que significa ser torturado”

“Si, yo sé que tú más que nadie puedes entenderme. Bueno, el tiempo pasó volando....siete años para ser preciso. Luego de años de torturas y malos tratos mi padre se cansó de presionarme y me puso a cargo de la administración de la mansión. En eso estaba, realizando un encargo, cuando tuve que atravesar el bosque. En todo ese tiempo yo sólo había salido a la metrópolis y siempre en compañía de mi padre, esa era la primera vez que yo recorría el bosque a solas. Fue en ese entonces cuando...lo divisé saliendo de unos matorrales”

Yoochun observó a Jaejoong trazar una línea húmeda por el ventanal, rozando sus yemas por donde se veía el inicio del bosque con aire casi…melancólico.

“Ahí estaba...era él, Changmin, y recuerdo que no podía creerlo. No entendía absolutamente nada, no entendía cómo era posible que Changmin estuviese en aquellas tierras hasta que lo vi transformarse en lobo, un enorme lobo de pelaje gris. Jamás había visto un lobo de semejante tamaño y yo estaba completamente estupefacto ante la revelación. Lo único que pude hacer fue camuflarme entre las sombras, evitando ser descubierto. Continúe observándolo y estaba a punto de acercarme a hablarle para quizás…pedir alguna explicación, cuando observe que otro lobo aparecía a su lado, un lobo de pelaje color miel. Casi al instante se transformó junto con Changmin y yo...quedé perplejo al verlos. Era una mujer y estaba embarazada…tenía un prominente vientre y abrazaba a Changmin con fuerza mientras él acariciaba sus cabellos y le sonreía. Todo mi mundo se desmoronó en ese instante”

Jaejoong se detuvo y volvió a suspirar mientras Yoochun acariciaba sus hombros con sus manos, tratado de reconfortarlo.

“Corrí de vuelta a la mansión, no podía creer nada o más bien no quería creerlo, y comencé a averiguar sobre la comunidad de hombres lobos. Resulta que la loba que vi en el bosque no era nada más ni nada menos que la actual líder de la comunidad y Changmin...era el macho alpha. Estaban juntos, Changmin y ella, y la ira y el rencor comenzaron a corroerme. Él sabía que yo estaba en las mismas tierras que él y nunca hizo nada para explicarme o contactarme...y ahora hasta tenía otra relación mientras yo todos esos años estuve lamentándome y sufriendo por él. No...no podía aguantar que se siguiera burlando, yo...tenía que vengarme, así que idee un plan…un plan para devastarlo. Planee una emboscada a la líder de los hombres lobo, cosa que resultó un éxito ya que la muy estúpida salía a caminar por el bosque sola. Como si no supiera que nosotros, los hijos de la noche, estamos en todas partes y vivimos en las sombras. Reuní a mis secuaces y realmente matarla fue cosa de niños; la rodeamos entre cinco vampiros y la pobre no tuvo mucho que hacer...la superábamos en fuerza. Cuando por fin la tuve entre mis manos ordené que los otros vampiros se retiraran y la drené, dislocando su cuello y llenándome con su sangre. Tan potente era el sabor de su sangre que inmediatamente nubló todos los pensamientos de mi cabeza y comencé actuar en piloto automático, entregado a toda la ira y el rencor que fluía por mis venas al tener ante mis ojos a la persona que me lo había arrebatado. Cuando murió yo...” Jaejoong se detuvo, inseguro de continuar e inhalando hondo. Yoochun pudo percatarse de su incomodidad con el tema, se notaba que su pasado con aquel licántropo había sido horriblemente tormentoso mientras escuchaba en silencio como él se daba el valor para proseguir.

“Le enterré las uñas en el vientre, abriendo completamente su abdomen para exponer sus vísceras y...triturando a su futuro hijo con mis propias manos. Jamás...me había sentido así, era como si todo mi odio se hubiese desbordado en ella y cuando la sed de sangre abandonó mi cuerpo y pude pensar con racionalidad…encontré los pedazos de la criatura rociados por el suelo junto con el cuerpo inerte de su madre en un mar de sangre, su abdomen completamente abierto chorreando sangre a borbotones con las vísceras expuestas. Inmediatamente huí del lugar, demasiado sobrepasado con la magnitud de mis actos, pero ya...era demasiado tarde y no había vuelta atrás”

Yoochun escuchó atónito todas sus palabras. Jamás se imaginó...que Jaejoong sería capaz de asesinar en semejante contexto, sin ninguna culpa o remordimiento al haber asesinado a aquella inocente criatura, pero aún así no dijo nada y escuchó en silencio la continuación del relato.

“No tardaron en encontrarla y ardió Troya. Como la había desangrado era evidente que descubrirían que un vampiro la había asesinado sin provocación alguna y la guerra fue inminente. Por primera vez peleé al lado de mi padre y cuando finalmente pude ver a Changmin...supe que él ya me había descubierto, porque me miraba con ojos llenos de ira e inmediatamente se lanzó contra mí, atacándome sin piedad. Ninguno de los dos dijo nada durante el transcurso de la pelea, estábamos demasiado concentrados en herirnos mutuamente y quizás…hubiese conseguido matarlo si no hubiesen detenido la pelea. Los líderes de las distintas comunidades de estas tierras y del mundo de los mortales intervinieron en medio de la pelea, deteniéndola y aduciendo que no teníamos autorización para continuar. Muchas vidas se perdieron durante el transcurso de esa guerra y para evitar más muertes se estableció el tratado, que establecía los límites. El bosque sería territorio de lobos, junto con los valles del sur y las montañas del norte, sólo se podría atacar en defensa del territorio o en defensa propia. Para la tierra de los mortales las cosas eran distintas; se prohibía estrictamente la matanza de los humanos, y por ende…los vampiros debían moderar su consumo. Se estableció que los licántropos velarían por la seguridad de los mortales, velando así por el cumplimiento del tratado. Mi padre murió en aquel combate y yo no me percaté de ello hasta que detuvieron la pelea. Al morir, yo tomé su puesto en la orden y me hice cargo de su trabajo. Un año más tarde te conocí y bueno...ya sabes lo demás”

Jaejoong se dio la vuelta, mirando a Yoochun a los ojos y llevando una mano hasta su rostro. “Perdón por habértelo ocultado por tanto tiempo, pero es que es...demasiado horroroso revivirlo” susurró y lo observó lanzar un suspiro.

“Así que tú y él...” murmuró y Jaejoong asintió, retirando la mano de su rostro.

“¿Entiendes ahora? Necesito vengarme Chunnie, necesito...que él sienta todo el dolor que me hizo sentir, todas las noches de tortura que tuve que soportar sólo porque me negaba a pelear, me negaba a creer en su abandono y en su supuesta condición de hombre lobo...a pesar de que mi padre me lo dijo”

“Y al unirte a Junsu podrás apelar al tratado e iniciar otra guerra para poder sacarlo del mando. Si, ahora lo entiendo” murmuró apesadumbrado. “Para nosotros...no hay futuro”

“Precisamente…” le susurró. “Para nosotros no hay futuro, y cuando llegue el momento yo...te dejare ir”

Jaejoong se quebró al decir esas palabras y rápidamente se volteó, avergonzado que Yoochun lo viera tan vulnerable, pero inmediatamente sintió sus brazos rodear su cintura, apegándolo a él.

“Yooch—”

“Shhh” lo interrumpió. “Jaejoong, no digas nada. Yo entiendo y tal como te lo dije hace algunos meses atrás, voy a aceptar tu decisión”

Jaejoong suspiró, sintiendo el calor del cuerpo de Yoochun irradiando hasta su cuerpo y reconfortándolo. Instintivamente se presionó más a su cuerpo; su fría piel rogándole que buscara más de su calor corporal. La entrepierna de Yoochun se apegó a su trasero y el contacto inmediatamente lanzó una descarga eléctrica por sus cuerpos...

Yoochun no pudo evitar que su cuerpo reaccionara ante aquella proximidad e, incapaz de contenerse, descendió las manos desde su cintura hasta sus muslos, colándolas bajo la bata de seda de Jaejoong y abriéndose paso por su piel mientras él cerraba sus ojos y disfrutaba la sensación de sus cálidas manos acariciando fría piel.

“Jaejoong...” le susurró al retirar sus manos de su piel, su pesada respiración golpeándole cerca de su oído. La cercanía entre ambos lo había excitado y mucho, así que decidió recurrir a la poca racionalidad que le quedaba y le dijo.

“Creo que...debería irme...”

“Oh...si, creo que si” Jaejoong se volteó, mirándolo con ojos oscurecidos. Podía sentir la excitación de Yoochun chorreando hasta por sus poros y su sangre...haciéndose cada vez más cálida, más...sabrosa y adictiva. Un estremecimiento recorrió su cuerpo cuando Yoochun acercó sus labios a los suyos para darle un beso de despedida.

“Que descanses...” le dijo, pero al momento que unieron sus labios todo se desbordó como un volcán en erupción y lo que parecía ser un simple beso de despedida se transformó en locura, en desesperación. Ambos devoraban sus labios como si fuese la última vez, restregando y friccionando sus cuerpos, desesperados por el contacto mientras sentían como la fiebre de la excitación comenzaba a crecer y nublaba cada uno de sus pensamientos.

Jaejoong fue el primero en ceder. Estaba demasiado excitado y sin pensarlo más se separó de Yoochun, tomándolo de la camisa y llevándolo a la cama, empujándolo en un sólo movimiento.

Sonrío al ver la mirada hambrienta de Yoochun e inmediatamente trepó a su regazo, alzando sus brazos para que Yoochun pudiera despojarlo de su bata y luego desabrochando su camisa con manos temblorosas, demasiado ansioso como para esperar un segundo más, estaba...muriendo por besar su piel y llenarse con su sangre...

“Me vuelves loco...” le susurró cuando pudo despojarlo de su camisa, descendiendo la cabeza hasta su torso y envolviendo uno de sus pezones en su boca mientras una de sus manos bajaba a acariciar su prominente erección sobre el pantalón.

Yoochun gimió ante el contacto, moviendo involuntariamente sus caderas al sentir que Jaejoong lo acariciaba y rogándole que lo despojara del pantalón y liberara su erección...

“Mm...Chunnie” gimió al sentarse a horcajadas sobre él. “Qué duro estás...” Jaejoong comenzó a moverse sobre su regazo, friccionándose contra su erección que aún estaba cautiva dentro de su pantalón. Yoochun lanzó una especie de gruñido, aferrando las manos a sus muslos y presionándolo con más fuerza a su cuerpo, haciendo gemir a Jaejoong con el contacto.

“¿Y cómo quieres que esté si me tientas con esa bata translucida?” le pregunto, arqueando sus caderas y presionando su erección contra su trasero.

“Debería usarla más seguido si te pone como una bestia...” comentó, lanzando una risita, pero en un santiamén Yoochun lo hizo caer de su regazo y se abalanzó sobre él

“Te enseñaré...lo que pasa cuando tientas a un demonio” Yoochun le lanzó una sonrisa maliciosa mientras su cabeza descendía a atacar sus blanquecinos pezones, mordiéndolos y succionándolos, sonriendo al ser recompensando por los suspiros de Jaejoong.

Su cabeza descendió hasta su abdomen, besando cada espacio libre de su nívea piel mientras iba bajando hasta llegar a su pálida erección. Sin dudarlo, Yoochun tomó su miembro entre sus manos y se lo introdujo adentro, lubricándolo completamente con su saliva y masajeándolo con su lengua mientras lo metía y lo sacaba de su boca, jugando con la cabeza de su miembro, lamiendo toda su extensión y repartiendo besos por la erecta piel mientras continuaba atendiéndolo. Jaejoong cerró sus ojos, lanzando reiterados gemidos y moviendo involuntariamente sus caderas, siguiendo el movimiento de Yoochun. Su cálida lengua estaba haciendo maravillas y él ya no podía pensar más, estaba completamente entregado al placer y al deseo que Yoochun le hacía sentir...

Sus gemidos aumentaron en volumen y Yoochun supo que si seguía probablemente no duraría mucho, lamiendo algunas gotas de su ácida semilla y separándose inmediatamente de su erección, volviendo a capturar sus labios.

Jaejoong gimió dentro de su boca, sus manos rápidamente situándose en sus pantalones, desabrochándolos y bajándolos en un sólo movimiento, desesperado por sentir el cuerpo de Yoochun presionado contra el suyo.

Cuando se separaron, se quedaron mirando fijamente a los ojos. Sus pesadas respiraciones mezclándose y sus cuerpos a sólo centímetros de distancia. Jaejoong podía sentir el calor del cuerpo de Yoochun irradiando hasta el suyo, encendiendo cada milímetro de su piel y tentándolo...al punto que ya no podía pensar en otra cosa, necesitaba sentir a Yoochun dentro, pero una pequeña parte de racionalidad aún estaba latente...

“C-Chunnie” jadeó. “N-Nosotros...a-ahh—” no pudo continuar, porque Yoochun había deslizado un dedo dentro de su cuerpo y ahora comenzaba a hacer movimientos circulares.

Yoochun lanzó un gemido al sentir lo estrecho que estaba. A pesar de que estaba consciente de que no debían volver a caer en lo mismo porque sólo complicaría más las cosas…no pudo evitar ceder ante el latente deseo que atacaba su cuerpo. Su demonio interno había despertado, y en lo único que podía pensar era en el intenso deseo de posesión que sentía. Ya no quería esperar más, pero…sabía que Jaejoong se sentía inseguro, así que haría que perdiera la cabeza.

“Jae” le susurró, sin dejar de mover su dedo. “No me pidas que pare porque no lo haré...no cuando estás tan caliente y listo para recibirme...”

“Y-Yoo...chun...” Jaejoong gimió cuando Yoochun introdujo otro dedo, sacando y volviendo a introducir dos de ellos, moviéndolos en conjunto y dilatándolo por completo

“¿Quieres que...pare…?” le preguntó, sonriendo al sentirlo retorcerse debajo de su cuerpo

“S-Sigue....” contestó en casi un gemido. “Sigue… ¡Dios, hazlo de una vez!” exclamó y Yoochun inmediatamente retiró sus dedos. Jaejoong atrapó su cintura entre sus piernas, apegándolo a su cuerpo mientras él posicionaba su erección en su entrada y entraba de una sola estocada. Las paredes se apegaron a él con fuerza y Yoochun lanzó un gruñido bajo al sentir toda su naturaleza demoníaca despertando y alargando sus uñas hasta formar las macizas garras.

Yoochun aferró las garras a su cintura, estableciendo su ritmo y embistiéndolo con fuerza, yendo más rápido al escucharlo gemir su nombre. Acercó su boca hacia la suya, devorando sus labios y enredando sus lenguas mientras seguía embistiéndolo; ganando fuerza y velocidad con cada roce de ambas lenguas. Inmediatamente sintió los colmillos de Jaejoong clavándose a su lengua, desgarrándola y comenzando a beber de su sangre, lanzando reiterados gemidos ahogados dentro de su boca al continuar con su intenso ritmo.

La sangre de Yoochun recorrió cada parte de su piel en un fogoso torrente, cargándolo de energía y encendiendo todo su cuerpo…

“A-Ahh...Chun...nie...” gimió entre jadeos, aferrando las manos a las sabanas y buscando a que atenerse ante los violentos espasmos de placer que lo atacaban. Yoochun aumentó su ritmo, golpeando el punto exacto una y otra vez y de pronto…Jaejoong sintió el clímax atacarlo en un voraz espasmo y lanzó un grito, su ácida semilla explotando en todo el torso de Yoochun mientras su cuerpo vibraba ante la intensidad de su orgasmo. Yoochun sintió los músculos de Jaejoong aprisionarlo con más fuerza mientras colapsaba y aumentó aún más su ritmo, excitándose aún más al sentir la boca de Jaejoong en su oído, gimiendo y susurrando su nombre en esa voz tan aguda que lo llevaba hasta el borde de la locura…



Su intenso ritmo pareció durar una eternidad. Jaejoong estaba completamente perdido en el placer, todos sus sentidos nublándose al sentir su sangre hirviendo ante el sexo ardiente de Yoochun. Finalmente, Yoochun ya no pudo seguir conteniendo su orgasmo. Aferró las garras a su cintura, lanzando un grito al colapsar dentro de su cuerpo, expulsando su semilla hacia dentro y desmoronándose sobre su cuerpo, completamente exhausto.

Jaejoong esperó a que Yoochun se acomodara mejor entre sus brazos, pero él inmediatamente se levantó de la cama, comenzando a recolectar su ropa del suelo.

“Yoochun—”

“Me voy” dijo cuando tomó toda su ropa, vistiéndose silenciosamente ante la mirada extrañada de Jaejoong. Se maldijo así mismo por haber vuelto a caer. Ya no…quería volver a sus brazos, sentirlo cerca de él y saber que nunca podría tenerlo lo estaba destrozando, por eso…se estaba obligando a renunciar a él.

“No tienes que irte tan pronto…” le susurró, sentándose en la cama y cubriendo su cintura con la sabana.

“De todas formas no puedo permanecer aquí contigo, es…demasiado doloroso”

“Yoochun, ambos sabíamos que este momento llegaría. Cuando comenzamos con todo esto…jamás se me pasó por la cabeza que terminaría enamorado de ti, yo…no planee nada de esto, pero sucedió y ahora…sólo me queda aceptar las consecuencias”

“¿Sabes? Cuando me dijiste que te unirías a Junsu me prometí algo” le dijo al darle la espalda, caminando hacia la puerta con ritmo pausado.

“Me prometí amarte cada día un poco menos…para que así el día en que finalmente te dejara ir no me doliese tanto” susurró al abrir la puerta, girando su rostro para mirarlo

“No funcionó…” fue lo último que le dijo antes de cerrar la puerta.



Jaejoong se desplomó sobre la cama, enterrando el rostro en su almohada e inhalando con fuerza la esencia de Yoochun que aún estaba impregnada sobre las sabanas.

Lo amaba…dios, cómo lo amaba…y realmente quería correr a sus brazos y gritarle que escaparan, que escaparan muy lejos a donde nadie los encontrara…pero lamentablemente ya había tomado una decisión y sólo saciando su deseo de venganza obtendría aquella paz mental que había buscado por años. Abandonar a Yoochun…era el costo que tenía que pagar por ello.

Lanzó un suspiro, buscando las sabanas y cubriéndose completamente con ellas, siendo invadido por la dulce esencia de Yoochun, aquella esencia a la que tendría que renunciar…

“Sé que después de esto ya no vas a regresar…” musitó, sintiendo como las sangrientas lágrimas comenzaban a deslizarse por su rostro. Cerró los ojos, volviendo a enterrar la cabeza en su almohada en un intento desesperado por bloquear la realidad…





-o-

A/N: Angst, angst everywhere xd lo siento no puedo parar @.@! Sé que es corto u.u no me maten por ello pero me pareció adecuado dejarlo ahí, quería centrarme sólo en el JaeChun y con un focus en Jaejoong y todo su pasado con Changmin, que esta lleno de sangre y malentendidos como pueden ver. Creo que fue un poco gore lo que escribí con la matanza así que sólo me queda decirles Feliz Halloween xd!

Antes de terminar mi intervención no puedo dejar de mencionar un comentario en mi livejournal (http://koiko-sohma.livejournal.com/) de iloveakame que fue la que estuvo más cerca con la controversia del lobo interno de Yunho! *aplausos* pero no es exactamente eso e.e la menciono porque está muy muy cerca jaja :3 todo se sabrá más adelante pero la que le achunte podrá pedirme un one-shot y tendrá honores e.e A que no es un buen premio? Jaja C:

Cualquier comentario es amor para mi musa! Gracias por leer

~Koiko

3 comentarios:

  1. O___O! me mueroooooo! que horror lo de Jaejoong fue atroz leerlo...casi para erizar la piel te diré u.u pero bueno...algo ya presentia sobre el JaeMin que tenía que ser algo muy fuerte para que se odiaran de ese modo! puros malentendidos >_< y ay de Chun me dio demasiada pena la ultima frase me mató T-T
    Siguelo yaaa esto se pone cada vez mejoor! quiero saber que pasará con el HoSu y si se alcanzaran a unir o no! gracias por el cap <3

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  2. Aigo!~

    No te preocupes por el gore mi acaba de leer un fico gore asi que la sangre no me deja tan traumatizada bueno si como Jae le hizo eso a una mujer u.u bueno el sueño uhajiro mio cuando veo que una vieja me quiere quitar a mis novios kekekeke ke por mera suerte no tengo ahorita kekekeke ^ w ^ Bueno que buen JaeChun sin duda valio la pena la espera please en la siguente quincena nos deleitas de nuevo oki >.< este fico es uno de mis favoritos gracias por el capo y disculpa la tardanza por leer ..... kekeke mi leer cada actu. de este fico que es magnifico

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  3. Ai Jae.... Vaya celos más peligrosos... aunque con el plus de lo que le había pasado TT__________TT

    Y Yoochun me mató de amor... Que tristee Dx

    Es mi fic favorito ya, enserio! me tienes más que adictada! *___________*

    Habrá que ver como continua : 333

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