Boys in the attic

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Título: Boys in the attic
Autor: boonies (trabajo original http://archiveofourown.org/works/703676)
Traductora: DinosawrLightwood
Pareja: HoMin
Género: humor, romance
Extensión: one shot
Advertencia: malas palabras, Changmin es menor de edad, lime
Reseña: El peligroso viaje de Yunho resistiéndose a un menor de edad




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La vida de Yunho es cuestión de equilibrio.

Puede que le cueste pagar el alquiler, y tal vez su dieta básicamente consista en ramen y caramelos que roba del despacho del director, sí, pero está en un hiatus de una buena universidad, y está enseñando en un instituto decente, y está medio enamorado de la profesora de música, y ella casi siempre suelta risillas tontas cuando lo ve, y la semana pasada él logró decirle una frase entera y la vida es tranquila y normal y buena.

Y entonces su tía aparece.

Simplemente tira su puerta abajo una mañana, arrastrando tras de sí a un niño enfurruñado, y le dice:

-Este es tu primo y se va a quedar contigo, adiós.

Y deja a Yunho tirado en el tatami, apenas despierto, mirando a una cosa que luce exactamente como si Bambi pudiese tener gatitos u oseznos, o cervatillos, o cualquier cosa que un ciervo tuviera con un cachorrito. 

-No voy a dormir en el suelo- dice el cachorrito y deja sin mucha gracia la mochila de la escuela frente a la cara de Yunho.

Y así es como, aparentemente, Yunho comienza a compartir su minúsculo apartamento con su primo.

*

A la mañana siguiente el cachorro entra relajadamente en clase de Yunho mientras este está ocupado pasando lista y se deja caer sobre el escritorio, su cara mostrando aburrimiento o disgusto o cualquier cosa que encaje con los estereotipos. Varias chicas se derriten en el sitio, dejando en su lugar solo un vapor rosado.

-Shim Chagmin- lee Yunho levantando la vista del papel.

Changmin tamborilea con dos dedos en su frente, aparentemente aburrido y sube los pies sobre la mesa.

-Presente

Yunho lo marca como ausente.

*

-¿De verdad estás pagando por la música?- Changmin suelta una risotada espiando sobre el hombro de Yunho

Éste clica finalmente en el link de “comprar álbum” y espera que no se salga de su presupuesto.

-¿Y cómo conseguiría sino la música?- pregunta frunciendo el ceño cuando la descarga comienza en su ordenador.

Changmin lo mira muy muy de cerca.

-¿Robándola?

Yunho suspira.

*

Hoy, Yunho ha conseguido decirle dos frases enteras a la profesora de música sin tartamudear o humillarse a sí mismo, así que vuelve a casa feliz hasta casi el delirio, meneando una bolsa de fideos instantáneos y silbando todo el camino.

Y entonces abre la puerta y encuentra todos los cajones abiertos y saqueados y hay una olla llena de agua hirviendo que se sale y le está jodiendo toda la hornilla. La encimera tiene quemaduras de tercer grado y hay un trozo entero de yeso que se está saliendo del techo. El ventilador ondula irregularmente, con la cuerda rota.

-Mi depósito de seguridad- murmura débilmente antes de que Changmin se encoja y le ofrezca un débil:

-Tenía hambre…

*

Yunho cocina el ramen sobre la luz de una vela y le le toma una hora entera. Enfadado, vierte todo el contenido de la olla de un plato y coge este con un brazo, lanzando mientras furiosas miradas hacia Changmin, que simplemente se sienta callado frente a él, con los pies enterrados bajo el kokatsu, mirando con deseo al plato de fideos mal hechos. Como si de una súplica se tratase, su estómago hace un ruido satánico.

El hombre suspira y enrolla alrededor de sus palillos una buena cantidad de fideos antes de proferírselos al menor. Sonriendo, este se inclina y se los come.

-Siento lo de tu depósito de seguridad- murmura con la boca llena de comida y el pelo sobre los ojos.

Yunho mira como come y dice honestamente:

-Simplemente estoy contento de que estés bien.

Changmin para de masticar. Mira a Yunho durante un instante sospechosamente largo, como si jamás le hubieran dicho eso y luego sonríe.

-Hyung, tenemos que comprar un microoondas.

*

En su lugar, compran un quemador barato. Yunho pilla al menor secado sus calcetínes en él.

*

-Seongsaenimmmmm- lloriquea una de sus estudiantes, acorralándolo de camino a clase- Por favor, póngame en el mismo grupo que Changmin-ah, ¿sí?

La chica se va volando con una risilla que no augura nada bueno, sus piernas dando brinquitos que parecen humanamente imposibles. Yunho deja que Changmin trabaje solo en todos los consecuentes trabajos grupales.

*

-Te van a pagar mañana, ¿verdad?- pregunta Changmin con la nariz enterrada en un manga picante

Yunho se revisa una y otra vez delante del espejo con una sonrisa gigantesca.

-Sí. Y ese es el único motivo por el que le voy a pedir salir a Hyorin-ssi…

-No puedes- dice el menor, con ojos oscuros

Yunho frunce el ceño.

-¿Por qué no?

-Porque  tiene las tetas pequeñas- dice sentándose y fingiendo indiferencia.

El mayor repasa mentalmente todas sus imágenes mentales.

-Yo no soy así de superficial…

-Tú las tienes igual- comenta mirando hacia la camiseta de Yunho- Probablemente más grandes. Así que no puedes.*

*

Hyorin-ssi bebe de su café delicadamente. Yunho juega con sus manos debajo de la mesa, pensando en una buena forma de comenzar la conversación. Tienes las tetas pequeñas no sería una, así que en lugar mira hacia su teléfono, y ve que hay una llamada perdida de Changmin. Y un mensaje de voz.

-¿Ocurre algo?- pregunta la chica y él solo le dedica una sonrisa educada.

-No, es solo mi primo- explica presionando el play- Probablemente le ha prendido fuego al vecindario…

La voz de Changmin suena, ronca y raspada, y Yunho se levanta de un salto, arrastrando la silla por el suelo.

*

Vuelve a casa tan rápido como las leyes del espacio tiempo se lo permiten. Todo lo que Changmin ha dicho es “Hyung, no me siento bien”, sin ofrecer detalles que podrían servir de ayuda, como que necesita medicina para la tos o paramedicos o a un exorcista, así que jadeando, Yunho sube las escaleras como un leopardo furioso y casi derriba la puerta.

El apartamento está oscuro y durante un momento el pánico lo recorre, pero entonces oye a Changmin en algún lugar detrás del sofá.

-¿Hyung?

Yunho aparta el sofá y se coloca de rodillas sobre el futón del menor. No ve casi nada en la oscuridad, así que ciegamente da manotazos hasta encontrar su frente. No está caliente.

-¿Qué te pasa?- pregunta apartando los sudorosos mechones de la frente del chico

Changmin se acurruca más entre las mantas, apretando la frente contra su palma.

-No lo sé, solo me encuentro como el culo.

El hombre pasea sus dedos por el pelo del menor hasta que se queda dormido.

*

Yunho está corrigiendo una redacción horrible, apenas literaria, cuando Changmin asoma la cabeza por la sala de profesores. Varias de las secretarias paran de teclear para suspirar melancólicamente.

-Seonsaengnim- dice con una educada reverencia, claramente molesto- Necesito hablar con usted un momento.

Sorprendido por lo agradable que ha sido, Yunho murmura un “Claro” y lo sigue hasta el pasillo.

-Toma- gruñe el muchacho y presiona una carcasa de un disco contra el pecho del mayor, e irritado, se va con paso airado, mirando mal a todo el que pasa. El otro observa sus manos. Es un cd grabado.

*

-Has pagado por todas esas canciones, ¿verdad?- pregunta Yunho por enésima vez

Apoyado contra el carrito de la compra, Changmin rueda sus ojos.

-Yo no soy un abuelito asustado de la tecnología como tú, así que no.

Juntando las cejas, el mayor vacía una estantería entera de curry instantáneo en el carro.

-No voy a escuchar canciones ilegalmente descargadas…

Changmin gruñe tan fuerte que los clientes cuatro pasillos más allá se giran para mirar.

-Muy bien, pues no escuches las putas canciones -suelta y se va con el carrito.

Yunho encuentra la prueba de la compra de canciones en su cartera a la mañana siguiente.

*

En su segunda cita con Hyorin-ssi, Yunho es la definición de encantador. No tiene ni idea de dónde sale toda esa confianza y esa suavidad, pero ella parece bastante impresionada y enamorada, así que el siguiente paso es casarse y tener bebés y…

Su teléfono suena y él lo coge.

-Nos hemos quedado sin detergente –dice Changmin y suena un fuerte golpe de fondo.

Cuelga. El teléfono vuelve a sonar diez minutos después.

-Da igual, he encontrado más detergente.

Vuelce a colgar y pone su teléfono en silencio.

-Estaba pensando- dice Hyorin-ssi entrelazando su brazo con el de Yunho mientras pasean por la calle- Que para nuestra próxima cita podríamos…

El chico revisa su teléfono. Hay un montón de mensajes sin leer.


18:44 hey, cuándo vamos a tener un perro??



18:47 pues… vamos a tener un perro, por si te interesa

18:51 tienes el número de la perrera????


-Hyorin-ssi, lo siento pero…

-Tu primo, lo sé –suspira ella.

*

Parece que ahora tienen un perro.

*

-He puesto carteles por todos lados- avisa Yunho una semana después

Changmin lo ignora, balanceando una tira de bacon frente al hocico del perro.

-¿Me has oíd…?

-Te he oído- el chico se inclina y caricia la suave cabeza del animal, poniendo la expresión más triste que puede hacer un ser humano- Nunca he tenido un perro antes.

El mayor debería decir “realmente no tienes uno” pero en su lugar accede a pasear a la cosa por las mañanas y que el otro lo pasee por las noches. Pero inevitablemente Changmin dice:

-Vamos a pasearlo juntos.

Yunho ha planeado eso expresamente porque el invierno está a la vuelta de la esquina, así que echa a los dos cachorritos con un irritado:

-Ese no era el plan.

Hay un enorme silencio durante unos instantes, así que preocupado se gira hacia la puerta. El chaval y el perro están ambos esperando pacientemente en la puerta, así que suspira y coge la correa.

*

El invierno cae sobre la ciudad de una forma totalmente inesperada. Bueno, sin contar con los numerosos avisos y predicciones meteorológicas. De todas formas, Yunho no está preparado, así que se presenta a su tercera cita con Hyorin-ssi totalmente desabrigado y congelado hasta los huesos.

Por un momento, cuando pasan delante de una luminosa librería mientras la chica bebe de su té helado, desea estar en su pequeño y horrible apartamento con su pequeño y horrible primo y su pequeño y horrible perro, comiendo fideos y viendo dibujos animados, lo que le hace sentir mal e infantil, por lo que entrelaza sus dedos con los de ella. Los dedos de Hyorin-ssi son pequeños y calientes, los de él largos y están congelados, y no encajan en absoluto.

Con su otra mano, revisa su móvil. No hay mensajes ni llamadas perdidas.

*

Yunho vuelve para encontrarse vacío el apartamento. Supone que Changmin ha ido a pasear al perro, pero pasan una, dos, tres horas. Con un extraño presentimiento en el estómago, se pone su abrigo empapado y sale corriendo a buscarlo.

Pasa por delante de la escuela y del supermercado, y el aire helado del invierno le quema la garganta, así que cuando llega al parque no tiene aliento suficiente para gritar.

El muy idiota está sentado en un columpio, solo y en pijama.

-¿Dónde está Haru?- jadea Yunho

Calladamente, Changmin mira la correa entra sus manos.

-Al parecer, su nombre era Peanut. El dueño apareció hoy…

El corazón del mayor da un vuelco.

-Tuve que devolverlo- dice con la voz quebrada.

Yunho se sienta en el columpio de al lado. Quiere agarrar la correa, pero sus dedos se curvan sobre los de Changmin. Encajan perfectamente.

*

-…y de deberes, recordad leer desde el capítulo 21 hasta el 23…

Una queja colectiva recorre la clase.

-Hey, yo no he inventado las reglas- sonríe Yunho y les saca la lengua a la primera fila

La campana suena y los niños salen desordenadamente, murmurando amenazas veladas y obscenidades. Riendo, el profesor alarga la mano para bloquear la salida del último de los estudiantes.

-Aquí tienes- le dice a Changmin y le mete un llaverito de móvil en el bolsillo del uniforme. Es un pequeño cachorrito.

Con la cara roja, el menor huye.

*

En la quinta cita de Yunho y Hyorin-ssi, ella pregunta:

-Eres el tutor de Shim Changmin, ¿verdad?

El corazón del chico da un vuelco.

-S…í

Ella hace una mueca.

-¿Y es un buen chico?

Tanto como un adolescente hormonado de dieciocho años con problemas de abandono puede ser, piensa, pero en su lugar dice:

-Es… muy listo

Hyorin-ssi chasquea la lengua.

-Me está mirando mucho últimamente

-Ah… Probablemente le gustes.

-No, a veces siento- explica ella, gesticulando cuidadosamente- que está rezando para que me atropelle un autobús, o que me caiga un piano encima o que…

-Él no reza- se le escapa a Yunho, y no puede evitar abrir mucho los ojos, así que añade precipitadamente- porque es… uh, budista, y… ¡tu bufanda es muy bonita!

La cara de la chica se ilumina.

-Oh, muchas gracias, mi hermana…

*



-Hyorin-ssi piensa que no le gustas

Changmin lo mira perezosamente, medio colgando del sofá, con la nariz enterrada en otro manga.

-Tiene las tetas pequeñas.

Yunho frunce el ceño.

-Changminnie- comienza- Ella podría ser, en el futuro—

El muchacho se congela.

-¿Qué me has llamado?

Él parpadea, confuso.

-¿Changminnie?

Extrañamente sonrojado, el menor se levanta del sofá y desaparece en el baño. No sale hasta una hora después.

*

-Necesitas un corte de pelo- suspira Yunho, meneando los mechones de Changmin juguetonamente.

El muchacho está inclinado sobre sus deberes, una mano agarrando fuerte el lápiz y la otra apartando a la de Yunho. Frunce el ceño molesto como un pajarito y golpea un montón de papeles de Yunho.

-Y tú tienes que corregir esto.

Sonriendo, el mayor enrolla un rizo de Changmin en su dedo y tira.

-Podría ponerle a todo el mundo un diez y ver la tele en su lugar.

-Eres demasiado popular ya- gruñe el chaval, pero no aparta su mano.

-¿Soy popular?- pregunta el otro sonriendo, pero con curiosidad.

El menor mira hacia arriba con los ojos entrecerrados.

-Solo porque llevas esas estúpidas gafas falsas y las chicas no se callan nun—

-…¿cómo sabes que son falsas?...

-Te he visto leer la etiqueta de una lata de sopa desde el otro lado de la habitación.

-…podría tener miopía…

Frustrado, Changmin arruga los labios.

-Querrás decir hipermetropía- bufa- ¿Ves? Ni siquiera sabes la diferencia entre…

-Está bien, está bien- se ríe el mayor, saliendo un poco del kokatsu para coger sus gafas falsas con una sonrisa malvada- Entonces, ¿qué dicen las chicas de…?

El chico palidece.

-No te las pongas- dice, con las pupilas dilatadas.

Yunho desliza el marco por el puente de su nariz.

-¿Qué? ¿Por qué no?

Changmin sale corriendo hacia el baño. El hombre frunce el ceño.

*

En la primera noche de las vacaciones de navidad, Changmin coloca su futón junto al de Yunho.

-Hace un puto frío de la hostia- explica, tiritando.

El mayor también tiene frío, pero no tanto como para dormir pegadito a un tío, así que mantiene un metro de distancia toda la noche. Cuando despierta está enredado en Changmin.

*

A mitad de las vacaciones, Yunho pasa una tarde entera jugando al baloncesto con Donghae. Vuelve a casa tarde y se derrumba en la alfombra frente al televisor. Changmin llega unos minutos después, con un pretzel gigante colgando de su boca.

-¿Te han pegado?- pregunta despreocupadamente, con los brazos llenos de aperitivos. Están a punto de dar su anime favorito.

-Me ha dado un tirón- murmura el mayor desde el suelo- No me voy a poder mover de nuevo nunca más

Sonriendo, el chico deja caer la comida en el sofá y se sienta sobre Yunho, comenzando a deshacer la montaña de nudos en los hombros de Yunho.

-Eres demasiado bruto- se queja este, pero su cerebro es básicamente papilla y los brazos del menor se sienten como una armada de ángeles, cuidando de él un poquito más cada vez.

-Vale- Changmin se encoge de hombros y para, tumbándose boca arriba en el sofá, colocando un bol lleno de patatas fritas en su estómago y estirando las piernas.

Yunho solo tiene fuerzas como para girar la cabeza y poner cara triste. Sonriendo de lado, el muchacho coloca las piernas sobre su espalda como si fuera una mesita de café y lo masajea con ellos hasta que se queda dormido, sonriendo.

*

En su… ¿sexta?, cita con Hyorin-ssi, se queda dormido viendo una película sobre vaqueros.

-Bueno, al menos no se ha ido corriendo con su primo esta vez- cree oírla murmurar.

*

Para su cumpleaños, sus padres le compran una cama. Una cama de verdad con sábanas de verdad y cabecero y todo.

Es demasiado grande para tan pequeño lugar, arrinconada en una esquina sin ventanas y puramente anti-estética, pero el hombre está tan contento de no tener que dormir más en un futón en el suelo que no le importa.

Se tira sobre el colchón en cuanto se hace de noche, maravillándose por la suavidad de la almohada. Pronto, siente un peso botar a su lado. El colchón se hunde placenteramente y él alza la cabeza para mirar. Changmin se encoge de hombros pero no lo mira, con los labios formando una petulante línea.

-Te dije que no iba a dormir en el suelo

-…hace seis meses…

-Y además es casi mi cumpleaños también. 

Bueno, si lo dice de esa manera, Yunho no puede quejarse realmente, así que le hace sitio y pronto comienza a acostumbrarse a despertar junto a Changmin cada mañana.

*



-…Ya es hora de empezar a tomaros vuestra educación más allá de la secundaria en serio- comenta Yunho.

Treinta pares de ojos se clavan en él, probablemente pensando que sabe de qué está hablando cuando en realidad, escogió universidad lanzando un dardo al meticulosamente etiquetado y organizado muro de “opciones” de Donghae.

-¿Qué tal si primero terminamos la armada?- bosteza uno de los chicos, rascando su moderno peinado.

-Esa es una idea muy práctica- asiente el profesor, satisfecho.

Entonces se da cuenta de que Changmin parece estar pensándose la idea y suelta:

-¡Excepto para ti!

El resto de la clase lo juzga mal durante el resto de la semana.

*

Hyorin-ssi rompe con el en la cita número… lo que sea. ¿Cuál es su explicación?

-No eres tú, es tu primo.

*

¿Has comprado salsa de soja?- saluda Changmin cuando irrumpe por la puerta, totalmente empapado por la lluvia.

-Hyorin-ssi me ha dejado- dice y se quita el abrigo mojado.

El menor se tensa, pero luego se aguanta una extrañamente engreída sonrisa.

-Sí, pero, ¿has comprado salsa de soja?

*

Yunho despierta con los labios de Changmin rozando su clavícula. Con cuidado, consigue salir del intrincado lío de muslos y se mete en el baño. Allí, toma su típica ducha matutina, usando su típico champú y acondicionador, silbando su típico repertorio de canciones, pero cuando baja su mano para acariciarse pensando en Changmin, eso, eso no es típico en absoluto.

*

Los estudiantes se amontonan en el auditorio para sus exámenes trimestrales. Como es un novato, Yunho solo tiene que quedarse durante una hora para vigilar la interminable fila de escritorios y luego es libre de hacer lo que quiera. Sin embargo se queda en el campus, porque si vuelve a casa tendrá que ver las camisetas de Chagmin secándose en la rejilla, y los manhwas de Changmin perdidos entre los cojines del sofá y las barritas de proteínas a medio comer de Changmin en la encimera.

Hay demasiados Changmins en esa frase y en la cabeza de Yunho también, así que se dirige al servicio para despejarse un poco. Pero claro, Changmin también tiene que estar allí.

-Nos han pillado- canturrea Minho de 3B, apretado en el cubículo del servicio con Kyuhyun de 3F y Changmin de… el apartamento de Yunho, y de su familia, y de su cama.

-Esto no es lo que parece- comienza su primo precipitadamente

-¿Así que no estás comiendo pollo frito con otros dos tíos en el servicio?- pregunta el mayor mirando su reloj y planteándose su cordura.

Las mejillas de Changmin se oscurecen inmediatamente. Yunho se va a casa, riéndose durante todo el camino. Obviamente, pensando que lo que pasó en la ducha no volverá a repetirse. Jamás.

*



Yunho tiene que despertarse una hora antes el primer día de primavera. A su cuerpo eso no le parece bien, pero de todas formas se arrastra fuera de la cama, vagamente registrando que Changmin no está allí y camina como un zombi hasta el baño.

Gira el pomo, mira hacia el lavabo… y le echa un vistazo a Changmin, que está en la ducha sin cortinas, con una mano apretada alrededor de su entrepierna, los ojos fuertemente cerrados y la boca abierta en un silencioso suspiro. Sus dedos se aprietan, y cuando abre los ojos lentamente, ve a Yunho y entonces… simplemente se corre en su mano, sonrojado por todas partes.

-QUE TE JODAN, JODER, TÚ—APRENDE A LLAMAR A LA JODIDA PUERTA, TU PUTO—

Yunho huye del servicio, duro como una roca.

*

-¿Te importa si me quedo contigo un par de…- pregunta Yunho, yendo detrás de Donghae- …años?

El otro se detiene y coloca unos papeles bajo su brazo.

-Mierda, tío, ¿tu primo ya ha incendiado algo?

En cierto sentido, piensa, y su corazón se va derritiendo por sus costillas y comienza a latir en su entrepierna.

-Solo durante el fin de semana, ¿vale?

*


20:11 nos hemos quedado sin kimchi



20:14 voy a vender la tele y comprar comida

20:17 o cigarrillos

20:18 o drogas

20:19 o putas

20:49 hyung, mira, somos los dos hombres y no es como si tu no

20:49 hicieses esa clase de cosas, así que da igual

20:50 vuelve a casa, no pasa nada


Sí, sí que pasa, quiere enviar Yunho, pero sus dedos están demasiado ocupados metiéndose culpablemente debajo de sus bóxers.

*

Donghae lo echa el lunes lunes por la mañana. Yunho se arrastra durante todo el día, y cuando los estudiantes de su tutoría comienzan a llegar poco a poco, se sienta en el escritorio y no se mueve, culpando a su cuerpo de ser de lo peor.

-He decidido ir a la escuela de belleza- comparte una chica al final de la hora de “nuestro futuro”- Porque estuve viendo Inkigayo ayer y esa gente necesita que yo arregle su pelo.

-Yo voy a hacer Político- dice un chico coquetamente- Y hacer que cancelen Inkigayo

Un montón de papeles vuelan en su dirección.

-Yo quiero ser profesor- dice Changmin cuando un papel aterriza en su mesa.

-Yo soy profesor- musita Yunho estúpidamente, como si nadie en la sala supiera eso.

-Yo voy a ser mejor que tú- el muchacho frunce el ceño paseando los dedos por un libro de texto.

-Ese es mi trabajo- bufa el profesor, irritado.

La clase los observa como si fuera un partido de tenis.

-Pues será mi trabajo

*

Vuelven a casa juntos. Yunho fuma en silencio. Changmin camina detrás de él, con las manos en los bolsillos. La luna se alza en alguna parte en el horizonte. Ninguno dice nada hasta que están en el apartamento y entonces Yunho gruñe un “Me voy a la cama” y entonces se encuentra siendo lanzado al colchón. El muchacho se sube a horcajadas sobre él, enfadado.

-Está bien, ¿vale?- espeta, desabrochando su uniforme

-¿Qué?- consigue decir el otro, su cuerpo en llamas.

-Está bien que me vieses- dice, y pone su mano sobre el cinturón de Yunho- si yo te veo, ¿no?- abre su cinturón- Seremos iguales.

El mayor no cree que si hacen eso, lo único que serán es incestuosos, así que se remueve, librándose de Changmin. Bueno, no realmente, sino que… se coloca encima de él.

-Para de comportarte como un niño- le dice, y lo presiona firmemente contra la almohada. Los muslos de Changmin se calman.

-Somos prácticamente de la misma edad

-Yo soy dos años mayor.

-Y yo dos centímetros más alto- argumenta su primo, rodeando su trasero con una pierna.

Yunho no tiene ni idea de lo que ninguno ha dicho hace cinco minutos.

-Solo muéstramela… -dice muy flojito el menor- Así podemos volver a como estábamos antes.

Casi se baja los pantalones para demostrarlo, pero claro, eso no es algo que debería hacer con un hombre, o con un pariente, o con un estudiante, y menos con la combinación de ellos tres, y Changmin es la lista entera, así que se baja de la cama, coge su viejo tatami de debajo de la cama y se va a dormir.

*

Se despierta con Changmin acurrucado en su viejo futón junto a él.

*

-Quiero que conozcas a alguien- dice Hyorin-ssi amablemente durante una asamblea de la escuela- Vio una foto de ti en mi móvil y quiso… casarse contigo- hace una mueca- Estoy suavizando sus palabras.

Donghae rueda los ojos.

-En serio, tío, solo tú puedes conseguir que tus ex te busquen futuras novias.

Yunho no está prestando atención. La cara de Changmin muestra extrema molestia incluso desde el otro lado del gimnasio. Hay varias chicas adulándolo, apoyándose en su hombro y acariciando y atusando su pelo, ignorando completamente la charla del director. El chico se encuentra con la cara del mayor y frunce el ceño.

-Entonces, ¿vas a quedar con ella?- pregunta la mujer, golpeando a Donghae disimuladamente en la espinilla

-Claro- dice, apartando la mirada.

*

-Yo le robé a Hyorin-ah su primer novio- dice Seohyun-ssi durante la cena- Así que me sorprende que me haya dejado conocerte—

El teléfono de Yunho vibra.

17:33 no vengas pronto a casa, he traído a una chica

-Parece como una especie de trampa- ríe la muchacha, dándole un golpecito coqueto en el brazo.

El chico aprieta el teléfono tan fuerte que la carcasa cruje.

-Quiero decir, ¿por qué le parece bien que salga con un chico perfecto como—

17:35 dónde guardas los condones????

Sale del restaurante en un abrir y cerrar de ojos.

*



Yunho camina hacia casa rápidamente, y con cada paso asegura la resolución que ha tomado. Y su temperamento se acorta.

Continúa preguntándose, ¿quién es la chica?, ¿por qué?, ¿es ella en quien Changmin piensa cuando está en la ducha?, ¿desde hace cuánto?, ¿qué puede hacer para pararlo?, ¿por qué quiere pararlo?—

Sube las escaleras de dos en dos, y ni siquiera le importa que la chica sea probablemente una de sus estudiantes y el que ellos viven juntos dejará de ser secreto; tan solo abre la puerta violentamente y entra, preparado para sacarle de allí y reñir a Changmin durante una eternidad.

Cuando entra, Changmin levanta la vista de su videojuego. El apartamento está vacío.

-Hey- dice el chaval calmadamente y Yunho pierde todas las fuerzas.

Se pasa una mano cansadamente por el rostro y dice con voz ronca:

-Tienes que dejar de hacer eso.

El menor centra su atención en el videojuego.

-Nah

-Changmin- dice su primo, cansado- ¿Por qué me odias?

Tranquilamente, el otro le pasa un mando.

-Juega contra mí

Frustrado, Yunho agarra el mando, se saca los zapatos y aprieta los dientes.

-Si gano, te mudas

La espalda del chico se tensa, pero después de unos segundos entrecierra los ojos mirando a la pantalla.

-Si yo gano…- murmura, con la voz un poco temblorosa- Follamos.

Yunho lo deja ganar.

*

Por la mañana, Yunho llama a su madre.

-¿Cómo de emparentados estamos exactamente?.

-¿Tú y yo?- pregunta pausada la mujer.

Él apoya la cabeza contra la pared.

-Shim Changmin y yo. Si tienes el porcentaje de ADN lo agradecería.

-¿Qué?- dice ella, preocupada- Espera, ¿quién?

-¿El chico que ha estado viviendo conmigo durante ocho meses?

-Oh, el pequeño Changmin- exclama, y su hijo tiene la más inapropiada imagen mental de cuán poco cierto es eso último- Él es de la hermana de mi padre… quiero decir, el hijastro de su… ¿segundo? matrimonio.

-Así que no estamos en absoluto emparentados- exhala contra la pared.

-Bueno, solo legalmente, hasta que se vuelva a casar.

*

-Lo sabías.

Changmin se saca los zapatos, se afloja la corbata y cierra la puerta tras él.

-Tienes que ser más específico.

Yunho invade su espacio personal.

-Estoy más emparentado a una plátano que a ti.

El otro se troncha de risa, escondiendo su boca detrás de su pálida mano.

-Oh, definitivamente eres medio plátano.

El mayor aparta la mano de su boca y lo besa. El menor deja caer su mochila y se lo devuelve como si él fuese agua y aire y todos los elementos que necesita para vivir, los cuáles debería saber porque se supone que es profesor de ciencias pero—

-Solo quería- suspira el chaval en su boca, sonando tímido y odioso al mismo tiempo- que rompieses la ley por mí- pasa la mano por el pecho de Yunho, dejando la mano sobre su corazón- Ya que me haces pagar por la música.

El mayor quiere llamar a los padres de Changmin y al doctor que lo ayudó a salir del vientre de su madre y agradecerles profusamente por haberlo traído al mundo. En su lugar, aparta al chico y trata de recomponerse.

-Si hubiera resultado que éramos parientes- explica alargando la última palabra- Nunca hubiésemos vuelto a tener sexo.

Una sonrisa quiere aparecer en los labios del chico. Da un paso hacia Yunho, lento, seguro, y tira del broche de su cinturón.

-Sí, lo hubiesemos tenido.

Sí, lo hubiesen tenido.

*

A Yunho le cuesta pagar el alquiler y su dieta consiste básicamente en ramen, pero algunos días, Changmin lo espera fuera, apoyado en una vieja barandilla, con el sol reflejado en su despeinado cabello, leyendo un libro de texto y soltando un exasperado llegas tarde. Como castigo, el chico lo ignora durante minutos u horas, pero al final mira con cariño el llavertito del móvil que le dio en intervalos de catorce segundos y mientras, Yunho espera sentado lejos, callado, feliz y enamorado. Y cuando el otro tira el libro de texto con un pequeño gruñido frustrado, empuja al mayor y se tira sobre él sin ninguna restricción y no puede evitar pensar, sí, ha encontrado su equilibro.




7 comentarios:

  1. Ahhh.... me a encantado como se va desencadenando la forma en q yunho cae tras MIn!! Son tan lindos... gracias muy buen fic... espero leer pronto otro mas!! Como qur hacia falta un HoMin

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  2. nyankoYJ1/07/2014

    ja muy mono y cmo qu yo le voy dando mucho al Homin ahora , de verdad flta mas fics Homin por aqui espero qu legen mas

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  3. Anónimo1/08/2014

    Gracias por traducir a la diosa boonies, es una de mis autoras favoritas, es una pena que los mejores fics homin estén en ingles, pero de verdad muchas gracias por tu trabajo

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  4. Ohhh Dios, es una de las cosas mas bonitas que he leido ♥ Gracias por la traduccion

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  5. Que hermoso! *da cabezasos a la pared* es que yo soy YunJae shipper! Pero esto es hermoso! En serio, bien grandioso y hermoso ;-;

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  6. Es un fic precioso y que vale la pena leer. Enserio he disfrutado mucho leyéndolo ^^ Es adorable y me he reído demasiado hahah

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  7. Lalyamin10/29/2014

    Ahhhh siii asi es mi YunhoOOO todo un joven maduro y protector¡¡¡ Te has sacado un 100000¡¡¡

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