Componiendo el corazón - Cap. 13

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-COMPLICACIONES-

Un día tenia el rubio de separarse de su hija y estaba histéricamente preocupado, llama cada hora, hasta que después de la cuarta llamada Jaejoong le advirtió que ya no le contestaría, tenia cierto temor de todo este cambio, temía que Yoochun pudiera llegar a quitarle su razón de vivir, sabía que aun no había peligro, pero había prometido a su pequeña llevarla a conocer a ese que es parte de ella. Se ha despedido ya de aquel japonés que ha intentado conquistarle desde que hace ya un año se encontraran en el café que Junsu ayudaba a administrar...

-Discúlpeme, no fue mi intensión-murmuraba un joven mesero que intentaba, en vano, limpiar el café derramado sobre la pierna de ese guapo chico que solo sonreía murmurando que estaba bien, que nada había pasado.

-¿Qué te pasa? eres un incompetente, llama al gerente por favor- gritaba esa chica que acompañaba al guapo chico, que la miraba tan molesto como ella se mostraba.

-¿Qué pasa aquí Hiroshi-kun?- pregunta el rubio, que llegaba a la mesa al escuchar los gritos de esa clienta.

-Pasa que su estúpida cafetería contrata personas incompetentes, ese... esa persona- mirándolo altaneramente

-Tiro sobre mi novio café, queremos una solución a ello- mostrando la misma superioridad que mostraron alguna vez sus compañeros de universidad, cuando el trabajaba como mesero para pagar sus estudios.

-Hiroshi-kun lleva eso a la cocina por favor ya hablaremos después- el chico asintió y salió con dirección a la cocina -Si usted Señorita, no esta cómoda con nuestro servicio, puede ir y poner una queja en ese buzón y la tomaremos en cuenta, pero no le permitiré que humille a mis empleados solo por que tal vez usted tenga más dinero y nunca haya tenido que trabajar para pagar algo, por que le han dado todo, así que si me permite, tengo cosas mas importantes que hacer- El rubio dijo ocultando su molestia, pero levantando ligeramente la voz, cuando se dirigía hacia la cocina, alguien le detuvo por la muñeca.

-Lamento todo esto, usted tiene razón, ella no ha trabajado por nada, no hasta que termino su carrera y en definitiva no trabaja por necesidad, no tenia ningún derecho de tratar al chico así, pero usted no ha sido muy diferente a ella, ha hecho lo mismo que ella y seguro estoy de que usted no esta a ese nivel- La mirada del chico japonés, que aun no soltaba su mano, le intimidó

-Pero debo tomar toda la responsabilidad, puesto que he sido yo quien no le ha puesto un alto. -No debe tomar ninguna responsabilidad, ha sido una situación incomoda y ninguno actuó correctamente Sr-

- Jun, Shirota Jun, pero solo dime Jun- sonríe el japonés puesto que ese chico le ha conquistado, y se da cuenta que ya no hay mas por hacer cuando la sonrisa le es devuelta y siente un estrago en el estomago, ya no es un adolescente pero definitivamente en cosas de atracción, el cuerpo reacciona igual.

-Junsu, Kim Junsu, mucho gusto- y ese rubio se siente también atraído por primera vez, sabe que no es amor, pero el japonés le gusta mas de lo que le ha gustado ninguno, y se sabe que podría llegarle a gustar lo suficiente como para intentar algo en serio, una vez que sus heridas sanen por completo o que el dolor de estas sea soportable, si bien no confía en nadie sentimentalmente hablando, no esta cerrado a la idea de volverlo a intentar si la persona correcta llega.

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El rubio empaca las ultimas cosas, esta nervioso, según le dijo Heechul, Siwon pasará por ellos al aeropuerto, hace mas de 4 años que no lo ve, recuerda claramente esa vez, en que contrato a Yoochun, y fingiendo no conocerse le empleo, gracias a ello pasaron muchas cosas, que si bien le lastimaron, volvería a repetir, porque mientras todos ignoran el hecho de que aún ama al pelinegro, el anhela sus besos, sus abrazos, sus chistes que la mayoría de veces solo le hacían reír por ser el quien los contara, anhela sentirse protegido, aunque quien le haya hecho sentir así, sea también quien más lo hirió y sobre todo anhela volver a perderse, solo una vez más, en ese negro de sus ojos que le embriaga y disminuye cualquier dolor, porque aun en sus sueños lo ve, y está ahí, sonriéndole a su hija que tiene mucho de él, jugando los tres, y siendo esa familia que el rubio siempre soñó con él, pero no creía posible, y es que el destino le ha jugado sucio, pero no se arrepiente y eso, tal vez, es lo que le imposibilita volver a empezar, abrir su corazón y enamorarse, sino con la misma intensidad, al menos concebir esa ilusión de amar y ser amado.

-¿Listo?- pregunta el pelirrojo, sentándose a su lado, pues Junsu llevaba tiempo perdido en sus pensamientos, sentado en su cama y ya sin empacar.

-Chul, ¿Y si me lo encuentro? Él seguramente rehízo su vida, ¿qué si quiere hacerse cargo de Yun, si me la quiere quitar? Tu mejor que nadie sabe que ella es la única razón de que este aquí, ¿qué pasará conmigo?- el rubio apenas contiene las lágrimas

-Aún lo amas, si el destino lo pone en tu camino una vez mas, si las cosas se dan... Junsu, todos merecen segundas oportunidades, tal vez sean una familia feliz como siempre quisiste, o podrías terminar dándote cuenta que realmente no vale la pena, yo estaré apoyándote, y Jaejoong también, así que deja los miedos para los que no tienen una vidita que dependan de ellos, y a sonreír una vez que lleguemos a Corea, ¿ok?- tomando la mano de su amigo le sonrió y ayudo a terminar de empacar, el pelirrojo comenzó a temer que su plan para aclarar las cosas pueda herir aun más a su rubio amigo.

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El castaño estaba sentado con esa niña de cabellos azabaches que había hecho berrinche hasta obtener el asiento al lado de la ventana, se pregunta si es culpa suya al darle siempre lo que quiere, aun sin que Junsu se de cuenta todas las veces, y se patea mentalmente por ello, el vuelo no era realmente muy largo pero prefería mantenerse alejado de esas miradas morbosas de esos señores mayores, y no tan mayores, que le desnudaban en la imaginación, cuando se sentaba en el asiento al lado del pasillo.
El avión estaba apunto de despegar cuando vio a ese guapo chico subir, piel morena, cabello oscuro, ese porte elegante y esa brillante sonrisa que le dirigió como saludándolo, su asiento era el que estaba a su lado, solo separado por un pequeño pasillo por el cual pasaba la aeromoza.

-Jae, quiero ir a hacer pis- le dice la pequeña moviendo su brazo enérgicamente.

-Yun ¿puedes aguantar un poco? Estamos por despegar- pregunta el castaño un poco avergonzado por que siente clavada la mirada del moreno sobre el.

-Nop ya aguante todo lo que pudia-

-Ven vayamos, esperare afuera por si llega la aeromoza ¿Esta bien?- le sonríe de esa manera que hace sentir a la niña cuidada y querida, como si tuviera una segunda madre.
De regreso a sus asientos, después de que Jaejoong tuvo que flirtear con la aeromoza que le indicaba que estaban por despegar, para que aguardara lo suficiente como para que YunSoo saliera del baño, La pequeña se encuentra con Yunho y lo ve como quien ha encontrado a su príncipe azul.

-Hola, soy YunSoo- saluda haciendo una ligera reverencia y se sienta en el asiento al lado del pasillo, sonriéndole al moreno que le regresa la sonrisa.

-YunSoo, ¿Puedo sentarme ahora? Solo escoge un lugar ya, ¿ok? Yunho ssi seguramente quiere descansar camino a Corea- dice el castaño de pie, esperando que la niña se sentara.

-Esta bien, pero le diré a mi omma que estabas de mal humor y te enujaste muchio- haciendo pucheros regresa a su asiento al lado de la ventana.

-Su esposa estará muy enojada- comentó el moreno discretamente viendo al castaño.

-Tío Jae no tiene esposa, pero ha tenido alguno que otro novifxdggh- El castaño tapa la boca de la niña antes de que dijera lo que estaba seguro que diría, poniéndose rojo y diciéndole con sus grandes ojos a YunSoo que se callara.

-Ella no es mi hija, yo no estoy casado, es mi sobrina, salimos antes de Japón, por su escuela- ve al moreno y siente esa extraña sensación de nerviosismo que hacía tiempo no sentía.

-Entonces… tal vez puedas acompañarme alguna vez, a tomar un trago, o podamos ir juntos a algún club- murmura el moreno nervioso, esos enormes ojos negros le distraían, se sentía atraído por ese chico, más de lo que alguna vez se sintió atraído, era una manera diferente, el tipo de atracción en la que quieres amanecer al lado de una persona todas las mañanas, y compartir toda clase de cosas, ver esa sonrisa cuando tuviera problemas y se mentía a sí mismo si negaba que moría por besar esos labios rojos y tenerle debajo gimiendo y pidiendo por más, que bien si acepta que hay esa clase de atracción a la que casi podría llamarle amor a primera vista, le desea, siempre ha sido un hombre con las hormonas a merced y ya una vez que maduró dejó de dejar que éstas le controlaran.

-Sería fantástico- murmura avergonzado y vuelve su vista hacia el asiento, se siente nervioso y se ha perdido momentáneamente en esos labios, desea  probarlos, y tal vez probar aun más de ese moreno con porte elegante y masculino.

Veinte minutos después, YunSoo y la mayoría de pasajeros dormían, Yunho no estaba en su asiento, pero no reparó en ello, camino hasta el baño y chocó con un musculoso pecho,
haciéndole perder un poco el equilibrio y casi caer al suelo, si el dueño de ese musculoso pecho no le hubiera sujetado por su esbelta cintura.

-Lo siento, te encuentras bien…- esperando el nombre, que no se le dijo durante la pequeña conversación.

-Jaejoong, Kim Jaejoong- murmura sonrojado, sujetándose de los fuertes brazos del moreno.

Y no recuerdan quien dio el primer paso, quien fue el primero en acortar esa distancia, o quien el primero en abrir la puerta del baño, pero encerrados se devoraron a besos, el moreno presiona la cintura dl castaño y le acerca un poco más, Jaejoong lleva sus manos detrás del cuello del moreno y enreda sus dedos en su cabello, profundizando el beso, el castaño muerde el labio inferior y sonríe con el leve gemido de ese moreno que le aprieta más a su cuerpo, este a su vez, mueve su lengua sobre ese carnoso labio inferior y de alguna manera pide permiso de introducir su lengua, el calor ha comenzado a subir, la ropa les estorba, y quema contra la piel del otro, están perdidos en toda y cada una de las sensaciones que las manos ajenas provocan y en un rincón de el cerebro de el castaño, una pisca de cordura se hace presenta y se aleja, con la respiración entrecortada, los labios hinchados y más rojos de lo que ya estaban, las mejillas con un hermoso tono rosáceo que hace contraste con su nívea piel, y sale corriendo hasta su asiento, al lado de la pequeña de cabellos azabaches que aun duerme, se sienta a su lado y cierra los ojos, no sabe por que lo ha hecho, pero estuvo apunto de tener sexo en un avión, con pasajeros a bordo y con una niña a su cargo, se desconoce a sí mismo, pero una parte de él se reprocha por no dejarse llevar.
No se dirigen la palabra, pero en sus miradas se ve el deseo de eso que dejaron inconcluso, tal vez, si el destino esta de su lado vuelvan a encontrarse y conocerse como se debe, tal vez permitirse enamorarse.

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Junsu sale de esa reuniones de importantes empresarios japoneses y coreanos, Heechul ha asistido a otra en el mismo hotel, le busca para salir rumbo a Japón y llegar lo antes posible, muere por abrazar y besar a su hija, camina apresurado, hay alrededor de cuatro reuniones y han terminado a la misma hora, así que no puede localizarlo tan fácilmente.
Pero detiene su búsqueda cuando ve una figura que le resulta conocida, de la que aún recuerda claramente sus movimientos, es ese pelinegro de piel de leche, con ojos en forma de media luna y hermosa sonrisa, su corazón golpetea apresurado, le cuesta respirar e intenta, en vano, esconderse, porque ha volteado y le ha visto, sus miradas se han cruzado y ambos se han quedado paralizados, Junsu siente todo el amor, que no ha dejado de sentir, siente como si le arrancaran el corazón y esa herida a carne viva quemara en su pecho, y huye, corre de regreso por donde había caminado, no le importa que tan infantil o extraño pueda parecerle a las personas que caminan a su lado, solo lo hace, no se detiene, no piensa, solo quiere dejar de sentir esa opresión en el pecho, las heridas reabriéndose.

-¿Junsu?- murmura el pelinegro, incapaz de aceptar lo que sus ojos han visto, incapaz de creer que realmente es él, que su corazón late apresurado como si reviviera de una muerte en vida, y corre buscando la figura de traje gris que corrió, se aferra al pensamiento de que no le ha visto, que ha sido otra mala jugada de su cabeza, imaginándole ahí.

El rubio corre, no quiere voltear, no quiere buscar a su amigo, solo quiere escapar, pensar que nunca lo vio, y seguir viviendo su vida sin él, por que no podría soportar que él no le ame, y aún corriendo se estrella contra un chico, le reconoce de inmediato y le abraza con fuerza.

-Jun- llora el rubio sobre el pecho del japonés, aferrándose a él con fuerza, y se siente un poco más seguro, pero aun duele demasiado, es como si todo lo que ha estado negando le aplastara de un momento a otro, y deja que el japonés acaricie sus cabellos intentando calmarle, han salido ya del hotel y esperan en su auto por la salida del pelirrojo, no mencionan lo ocurrido, pero siguen así, abrazándose, ignorando completamente el hecho de que Yoochun ha observado todo, luchando contra las lágrimas que amenazan en sus ojos con correr por sus mejillas, entiende que ya sabía lo que ocurriría, que es solo culpa suya el sujetar la idea de que no le ha abandonado, que no se alejó de él por no amarle, pero no es así, ellos ya habían tomado diferentes caminos tiempo atrás, y debe terminar de aceptar que ya no hay oportunidad, que el rubio ahora tiene a alguien más y que él está próximo a casarse.

-Amor, llamó tu mamá, dice que debemos escoger el pastel de bodas llegando, para que puedas hacer un espacio en tu agenda- dice la prometida del pelinegro, besa su mejilla, porque simplemente en ese momento no puede besarle amorosamente, porque su corazón se ha llenado de dudas que no deberían estar, y se niega a hacer o decir algo que no siente, pero ella lo nota, se da cuenta que algo le ha ocurrido a su futuro esposo y lo ignora momentáneamente, después de todo no puede pelear contra algo que no conoce.

8 comentarios:

  1. OMG! Ya se econtraron después de tanto tiempo, Yoochun no se puede casar con la tipa esa noooo, Junsu sigue amándolo y Yoochun a él.
    Por otro lado Jaejoong y Yunho no perdieron tiempo, recién se conocen y ya están con el dame que te doy jajaja...
    aaaah quiero conti, gracias por actualizar <3, espero que no te demores mucho en actualizar, muchas gracias!!! ;)

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  2. Noooooo quedooooo muy buenaaaa!!! sigueeee porfaaaaaaaaa

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  3. Anónimo11/17/2014

    Aaaaahhhhh Oh por dios lo amo, amo tu fanfic aaaaahhhh por favor espero con ansias la continuación de este esperado reencuentro, muchas felicidades la historia me atrapo desde el primer capitulo, espero lo actualices pronto, saludos (n_n)/

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  4. Chunsadycta7/05/2015

    Dios de mi vidaaaa si te dijera lo micho que amo tu fic ni me lo creerias. NO ME EQUIVOQUE AL DECIR QUE NOS DARIAS SORPRESAS YUNJAE eso en el avion Woooo que cosaaa. Luego la peque y los tios que bello. Y ese reencuentro que ka verdad me deja en sosobraaaa. Chunnie no se puede cassr y Jusnsu no debe darse por olvidado¡¡¡ Chunnieee no te caseees te lo suplico. a todo esto y ChangMin???? que fue del mi malvado magnae lindo hermoso??? Yaaa porfa actualiza prontoooo¡¡¡ Sere paciente lo prometo pero continuaaaaa.

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  5. Aaaoouuuweee yo solo quiero saber si la autora va a seguir la historia o ya no solo eso quiero saber porfissss...

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  6. Hola yo nuevamente por aquí en espera de una actu para este Fic. Ojala la autora se acuerde de sus lectoras porque muero de curiosidad(¡.¡)

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  8. Anónimo9/26/2016

    La autora va a seguir con las publicaciones, se le atravesaron tres años de escuela :c

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