Our Shelter - Cap. 4

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Yunho caminaba como un fantasma al lado de Jaejoong, quién no se podía calmar aún y seguía vociferando sobre como mataría al bastardo que tomó esas fotos, y aún peor, cómo lo colgaría al panel de anuncios de la escuela. Decidieron ir primero a donde la Srta. Ming para luego ir a resolver su otro problema. Yunho no escuchaba a Jaejoong, intentó omitir en su mente palabras como maricón, chupa pollas y otros hermosos sobrenombres que tenía para personas que estaban interesadas en personas su mismo sexo.

-¡Como si me viera como un maricón! -escupió Jaejoong, haciendo que Yunho se pregunte cómo los otros pensarían que se ve un maricón

-Solo olvídate de esto por unos minutos, ¿Sí?-Yunho comenzó a molestarse un poco por los comentarios del otro. Jaejoong paró y miró a Yunho, como si estuviera chequeando algo. El castaño se puso nervioso e intentó evitar los intensos ojos negros del otro.

-¿Q-qué sucede? -Yunho intentó ocultar su pesar

-¿No estás molesto por esta mierda? - preguntó escéptico Jaejoong, lo que causó que Yunho se riera incómodo. No era buen actor, así que exagerar sus sentimientos nunca funcionó bien para él.

-Claro que estoy molesto por esa cosa, pero no soy del tipo de persona que se sale de sus casillas por cualquier cosa, ¿En qué nos podría ayudar eso de todas formas? Pensemos en cómo solucionar esto más tarde. La Srta. Ming dejará su oficina en unos pocos minutos, si no la encontramos de seguro contactará con nuestros padres -Jaejoong se quedó callado luego de eso. Yunho tenía un buen punto, tenía que admitirlo, pero a pesar de ello el pelinegro no estaba totalmente convencido de las palabras del castaño. De todas maneras, Jaejoong tuvo que recomponerse, si su padre llegaba a escuchar algo como eso, él estaría condenado. Así que dejó de gimotear y aceleró el paso, junto con Yunho, hacia lo oficina de la profesora.




****

-¡No puedo creerlo! ¡Este pequeño mocoso es realmente incapaz de hacer algo bien por una vez en su vida! ¿Cierto?-

-Señor Kim por favor cálmese -La Srta. Ming intentó calmar un poco al padre de Jaejoong. Ella quería informarles a los padres de Jaejoong sobre su ausencia el primer día de escuela. Normalmente, ella no hubiera puesto a ninguno de sus estudiantes en una situación tan difícil, ella siempre intentaba hablar con sus chicos sobre sus problemas antes de contactar con los padres, pero el día en que ella puso a Jaejoong y Yunho en detención, ninguno apareció. Esa es la razón por la cual ella convocó a esta pequeña junta con los padres de Jaejoong. Hablaría con los padres de Yunho luego de eso. Debido a que el papá de Yunho era el director de la escuela, ella ya conocía a Yunho incluso antes de que fuera su alumno. El Yunho que ella conocía nunca se habría atrevido a saltarse las clases. Y nunca se metió en ningún problema. Pero ya que Jaejoong parecía andar bastante con Yunho, ella quería estar segura de que todo seguía bien y de que Yunho no vaya por el mal camino.

-Solo quería preguntar las razones de la ausencia de Jaejoong, ya que él no me dijo nada -La Srta. Ming le sonrío nerviosamente al Sr. Kim, tenía miedo de que él tuviera un ataque de rabia de nuevo. De todas formas, el padre de Jaejoong solo murmuró algo que ella no pudo entender.

-Mi esposa y yo lo trajimos a la escuela a tiempo -dijo finalmente, molesto- Lamento las estúpidas acciones de mi hijo y prometo que esto no volverá a pasar -el Sr. Kim se levantó de su silla y la Srta. Ming lo siguió hasta la puerta. Ella tenía un mal presentimiento sobre que sus palabras tuvieran un horrible sentido oculto, y además, le asustaba la forma en el que el Sr. Kim caminaba hacía su hijo.

Las manos de Jaejoong temblaron cuando vio a su padre dejar la oficina de su profesora, caminando en línea recta en dirección de los dormitorios. ¿Qué demonios estaba haciendo ahí? Yunho cayó de espaldas cuando Jaejoong tropezó con él unos pasos antes. Ambos se escondieron tras una pared, mirando secretamente que ocurría unos metros más adelante.

-¿Quién es ese? -susurró Yunho- ¿Y por qué estoy susurrando? -se arrodilló al lado de Jaejoong, golpeando con la punta de su dedo al otro, demandando algunas respuestas- ¿Q-qué sucede conti…?- Jaejoong lo calló.

-Solo cállate por unos segundos, ¿Lo harás?-la frente de Jaejoong brillaba por sudor. Yunho no entendía nada. ¿Qué se supone que sucedía con todos hoy? ¿Acaso todos enloquecieron de la nada? Y, ¿Por qué Jaejoong estaba actuando tan raro? Cuando el castaño notó como la mano de Jaejoong comenzó a temblar de la nada sobre su boca, no murmuró una palabra más. ¿Quién podría poner a Kim Jaejoong, el más grande matón de la escuela, en ese estado de miedo?

-¿Me dirás quién demonios era ese hombre?-Yunho se levantó cuando Jaejoong lo dejaba ir lentamente

-El modelo de una figura paterna -Bueno, ¿Cuán mordaz podía ser alguien?, Jaejoong no perdió el tiempo, él sabía que su padre estaba aquí. En sus pensamientos maldijo a su estúpida profesora.

-¿A dónde vas? ¿Acaso ya te olvidaste que teníamos que ir a explicarle por qué no estuvimos en clase a la Srta. Ming?

-Ya no hay necesidad de explicar nada. Tú ve e intenta salvar tu trasero, yo tengo que ocuparme de otros negocios -La única cosa que Jaejoong tenía en mente ahora eran las malditas fotos. Rezó todo el camino desde la oficina de la profesora hasta su dormitorio pidiendo porque no hubiera más de esas fotos colgadas aleatoria mente en algunas paredes. Eso realmente haría que su padre se enojara.

La Srta. Ming sonrío cuando Yunho le contó algo sobre haberse sentido mareado y haberse desmayado antes de entrar a la sala de clases. Ella sabía que Yunho había inventado esa historia porque ella había revisado personalmente si algo le había pasado a alguno de los chicos. Sin embargo, cuando ella visitó la enfermería de la escuela solamente vio pasando por allí a la enfermera. El hecho de que Yunho mintiera por un amigo lo hizo adorable ante los ojos de la profesora, pero de todas maneras, no podía dejar pasar sus mentiras así como así, ella tenía que castigarlo. Así que, luego de eso, Yunho tuvo que pasar la tarde entera dando lecciones privadas a un estudiante. Jaejoong por el contrario ya había tenido castigo suficiente con la visita de su padre.

-Hola, mi amor -Yunho se quedó parado en medio de la biblioteca, el color de su rostro pasó de un suave rosa a un color ceniza y sus libros se dispersaron a lo largo del suelo. Justo cuando pensó que esto no se podía poner peor, ¡El decidió volver! El chico al cual Yunho tuvo que ayudar con matemáticas le sonrío coquetamente a la par que levantaba sus zapatos sobre la mesa. Se sacó sus gafas de sol y le guiñó provocativamente a Yunho, el cual sintió de la nada una fuerte necesidad de vomitar. Intentó estar calmado y seguir su camino hacia el otro, sentándose con él en la mesa pero no sin antes patear sus zapatos para que bajaran de la mesa.

Yunho tomó un hondo respiro y arregló sus lentes- ¿Qué estás hacienda aquí? Pensé que seguías en América -El chico que se sentaba frente a Yunho no era otro más que el error más grande que Yunho cometió en su corta vida.

-Me aburría allá, y te extrañaba. Pensé que estarías feliz de verme. De todas maneras, ha pasado bastante tiempo desde que estuvimos en los brazos del otro -Yunho se estremeció

-Deja de decir cosas tan horribles. Cometí un grave error y eso no volverá a pasar de Nuevo Ian -El otro chico se hizo el herido antes de levantarse e ir al otro lado de la mesa para susurrar algo en el oído de Yunho

-Nunca te quejaste mientras lo hacíamos-

-Solo lo hicimos una vez y no conocía nada mejor. Tomaste ventaja de mí, eso es todo -Esto no podía estar pasando, estaba soñando ¿Cierto? Yunho rezó porque todo esto fuera una pesadilla de la cual se despertaría en cualquier segundo. Pero no se despertó. ¿Por qué estaba aquí ese molesto pinchazo? ¿Qué hizo Yunho de malo en su vida para merecer eso? Se paró y levantó sus libros. No iba a ayudar a este idiota en matemática, no importaba si la Srta. Ming contactaba a su padre, cualquier cosa sería mejor que respirar el mismo aire que Ian. Y después de todo, él sabía que todo eso de la lección privada era solo una excusa de Ian, para molestarlo.

-¿Por qué estás siendo tan frío conmigo? -Ian tomó a Yunho por el brazo, deteniendo su intento de irse de la biblioteca. El castaño rodó los ojos. ¿Enserio el otro le acababa de preguntar por qué estaba siendo así? ¿Acaso olvidó cómo trató a Yunho después de haber tenido sexo? Yunho era demasiado inocente en esos tiempos. Él pensó que los sentimientos de Ian eran honestos y que él quería algo serio, pero al final él solo venía a visitarlo cuando quería algo de contacto físico- Intentémoslo una vez más ¿Sí? -Ian siempre supo qué hacer para conseguir que las personas que lo rodean hicieran lo que él quiera que hagan. Ian tenía la pinta y el dinero (en su propia opinión). El no conocía el significado de la palabra “No” ni aceptaba rechazos. El rió cuando Yunho alejó su mano y retrocedió unos cuantos pasos, sus ojos color almendra lo miraban con disgusto.

-¿Encontraste a alguien nuevo? -Yunho gimió ante esa observación, como si fuera parte de los negocios del otro.

-No voy a hablar de mi vida privada contigo -Yunho quizá sea el nerd, o el mocoso irritante para todos, pero no era tan estúpido como para cometer el mismo error dos veces. Él sabía por la fuerza de sus pasadas experiencias con Ian que el significaba problemas, problemas en los cuales Yunho no quería involucrarse.

-No tienes que decirme sobre el lindo chico malo -Yunho pestañeó confundido- Sé en qué andas metido, Yunho-ah -Ian sonrió perversamente cuando vio lo pálido que se puso Yunho.

-¿¡Fuiste tú el de las fotos!? -gritó con incredulidad Yunho. Fue del pálido al rojo cuando vio que muchos ojos se fijaron en él y en Ian. Seguían en la biblioteca y ese no era el lugar adecuado para discutir ese tipo de cosas en voz alta. Ian sacó los libros de las manos temblorosas de Yunho, pasó un brazo alrededor de los hombres del otro y lo arrastró en contra de su voluntad fuera de la biblioteca. Él quería hablar con Yunho en un área más privada, en donde pudieran hablar solos.

Jaejoong se tropezó a pocos metros de distancia, tocando su nariz y apurándose para limpiar la sangre que lentamente fluía desde su barbilla, antes de que cayera sobre su uniforme escolar. Estaba sin aliento, al igual que su padre. Ambos estaban parados en el cuarto de Jaejoong, su ropa estaba hecha añicos y ambos tenían unos pocos cortes y moretones aquí y allá. Nadie nunca podría adivinar que esos dos hombres tenían la misma sangre corriendo por sus venas. De hecho, Jaejoong habría hecho lo que fuese necesario para cambiar eso.

-Tu madre tomó nuestro dinero solo para darte la chance de estudiar en esta escuela. ¿Y qué es lo que haces? -escupió el Sr. Kim y limpió algo de sudor que corría por su frente- ¡Estás destruyendo todo por andar tonteando por ahí y desde el primer día! ¡Tú no me respetas a mí ni a las cosas que hago para ti!

-¡Tu no hiciste nada! ¡Mamá es la qué me está apoyando aquí! -Jaejoong gritó toda su frustración fuera de sus pulmones- ¡Y para ya con toda la mierda de tu-no-me-respetas! ¿Por qué carajo debería respetarte? ¿Qué has logrado en tu vida que sea digno de jactarse? -Ambos se quedaron sin aliento e intercambiaron frías miradas- Y ahora… ¡Vete! -Jaejoong apuntó con su temblorosa mano hacia la puerta. Él estaba seguro de que si él y su padre estaban juntos por más de un minuto en este cuarto que de la nada se estaba haciendo más pequeño, algo horrible pasaría.

***

-Deja de masajear mi trasero, ¿Quieres?-

-Vamos, ¿Por qué crees que quería estar a solas contigo? -Yunho solo siguió a Ian solamente porque quería saber si el realmente era el culpable detrás de las fotos o si alguien más estaba tras esa broma no tan graciosa. Yunho no estaba feliz con la explosión de Jaejoong cuando vio las fotos de ellos dos pero él haría todo lo posible si tuviera la oportunidad de cortar toda esta locura desde la raíz. Por él y por Jaejoong…

-Querías hablar conmigo, ¿Lo recuerdas? Puedes hacer eso solo con tu sucia boca -Ian sonrío ante la observación y se inclinó más hacia Yunho, quién se vio atrapado entre la pared y su peor pesadilla. El señor Oh-tan-guapo lo había arrastrado hasta el patio trasero de la escuela prometiéndole que le contaría más sobre el culpable que tomó las fotos de él y Jaejoong.

Jaejoong… Yunho no lo había visto cerca desde esta mañana, cuando tuvo que dejarlo para seguir a ese hombre extraño-

-Awh, vamos Yunho. No seas un mocoso, yo sé que puedes ser diferente si quieres -Y con eso Ian se acercó aún más a Yunho y pasó alrededor de su cuello con su boca, queriendo acariciarlo. Pero en unos pocos segundos Yunho lo empujó lejos de él, sus ojos mostraban que no estaba jugando.

-Qué demonios. Esta chaqueta es de Armani, ¿Sabes? -Yunho resopló, como si le importara la maldita chaqueta del otro. Él tenía que intentar ayudar a Jaejoong a parar con todas las maldiciones. ¿En dónde estaba el tipo de todas formas?

-Al final tú no sabes nada sobre las fotos, ¿Verdad? Solo fue una patética excusa para atraerme para que venga contigo -Yunho arregló su uniforme y sus lentes antes de darse la vuelta, dejando al otro solo con su gran ego. Él y Jaejoong encontrarían al idiota que se burló de ellos con o sin la ayuda de Ian. Pero primero tenía que encontrar a ese mocoso.

-¡Jaejoong-ah! -Yunho se adentró vacilantemente al cuarto de Jaejoong, pero luego azotó la puerta para que se abriera al ver que las sillas estaban boca abajo, al igual que otras cosas. ¿Qué demonios sucedió aquí? O ¿Acaso eran tan perezoso como para no limpiar su cuarto debidamente? Yunho se encogió de hombros ignorando esos pensamientos no importantes. ¿Quizá Jaejoong estaba en la azotea? A fin de cuentas no fue a ver a Junim en todo el día. Sin perder más tiempo corrió por los pasillos, empujó la puerta de metal que daba hacia la azotea y subió las escaleras.

La azotea estaba bañada en una tibia luz, a pesar de que el sol ya había comenzado a ponerse lentamente. Yunho chequeó el plato de comida de Junim y dejó salir un suspiro de alivio. Así que, Jaejoong había estado antes aquí y había alimentado a su pequeña cachorrita. Espera, ¿Suya? ¿De los dos? ¡La perrita era de Yunho! Cuando sorpresivamente escuchó a su cachorrita ladrando tan fuerte, como nunca antes había ladrado, Yunho vio que Jaejoong estaba sentado en el suelo, con su cabeza inclinada hacia atrás apoyándose en la barandilla.

-Gracias por alimentar a Junim -Yunho le sonrió a Jaejoong, pero jadeó en shock un segundo después, cuando se acercó al pelinegro y vio que su piel, usualmente hermosa, estaba llena de feos moretones y arañazos. Yunho tomó a Junim en brazos y se puso en cuclillas acercándose a Jaejoong- ¿Qué sucedió? ¿Quién te hizo esto? -Jaejoong siguió en silencio- Yah, Jaejoong-ah -Yunho tragó en seco cuando vio los ojos de Jaejoong inundados con incontables lágrimas silenciosas. Yunho puso a Junim a un lado, le dio su adorable patito de felpa para que jugara- Jaejoong, por favor -Yunho le pidió al otro que le dijera quién le hizo esto. Jaejoong solo empezó a sollozar cuando Yunho puso algunos mechones de cabello suavemente detrás de la oreja de Jaejoong. A Yunho no le importó si al otro le espantaba su cercanía, no pudo hacer más que abrazar al lío llorón fuertemente. Jaejoong se tensó e intentó apartar a Yunho de él, pero solo consiguió que lo abrazara aún más fuerte.

-¿P-por qué? -Jaejoong sollozó- ¿Por qué m-me odia tanto? -Yunho comenzó a mecer su cuerpo hacia atrás y hacia adelante. No sabía que había sucedido y solo podía esperar a que Jaejoong se abriera eventualmente. Que le diga qué le sucedió y quizá, quizá con eso borre un poco de su dolor.

El sol ya se había ido y ambos seguían sentados ahí, en la azotea, pasando los incontables minutos dentro de su apretado abrazo, hasta que Jaejoong se calmó y dejó de llorar. Yunho le ofreció un pañuelo y el otro solo rió. Esto no podía ser real. El, sentado allí siendo consolado por el tipo más debilucho que alguna vez conoció. Jaejoong tomó el pañuelo y se limpió un par de marcas de sangre que aún seguían pegadas en su labio inferior.

-Gracias -Yunho sonrío

-De nada. Y la próxima vez dime quién fue el que te molestó y le patearé su gordo trasero -Jaejoong río entre dientes y Yunho estuvo feliz de haber podido levantarle el ánimo con sus locas bromas. Aún tenía su brazo alrededor del cuello de Jaejoong e inconscientemente comenzó a jugar con su sedoso cabello. Jaejoong se quitó de encima la mano de Yunho. Cuando el más alto notó que fue lo que había hecho sus mejillas ardieron y miró nerviosamente al otro, asustado de que Jaejoong pudiera regañarlo o peor que lo alejara de él. Pero palabras duras no fueron dichas ni Yunho consiguió empujar ese gran nudo en la garganta que de momento se le había formado. No sabía quién había empezado las miradas intensas o quién se inclinó primero, lo único que sabía era que estaba siendo besado por nada más y nada menos que Kim Jaejoong.

3 comentarios:

  1. Omg lo beso?!
    pense que para esto esperaria mas capitulos
    Jaejoong se doblego ante yunho?!
    hay qiero leer mas; -;

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  2. uuuuuuuuuuuy que emoción yunho besado por jae el hombre duro cayo ante los encantos de yunnie aahhhhhhhhhhhhhh quiero mas por fis se esta poniendo mas interesante :)

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  3. Anónimo11/02/2013

    KYAAAA BESO KISS KISS OWO
    YA QUIERO SABER QUE PASARA!!!
    WAAA HERMOSO CAPITULO!!!!
    MUCHAS GRACIAS POR LA TRADUCCIÓN
    NOS VEMOS

    ARIAN LOVE YUNJAE / JAEHO

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