Twins - Cap. 1

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La mujer gritó, apretando sus sábanas con una mano y la mano de su esposo con la otra. Una enfermera mantenía sus piernas abiertas.

“¡Puje!” ordenó el doctor, las manos extendidas para atrapar lo que fuera que saliera del cuerpo de la pequeña mujer.

El pasillo resonó con los ruidosos golpes y portazos de los casilleros.

Jaejoong suspiró, abriendo el suyo silenciosamente. Tiró dentro su libro de texto, inclinándose para tomar otro.

“¿Qué clase te toca ahora?” su amigo le preguntó desde atrás suyo.

“Administración. ¿Por qué?” preguntó el moreno, luchando con el cierre de su mochila. Las clases se le estaban pasando muy lento hoy. Administración era apenas su tercera clase.

“¿Podrías ayudarme con mi situación amorosa?” suplicó el enano adolescente. “¿Por favor? Necesito mucha ayuda.”

Jaejoong le dio una mirada, cruzando los brazos. “Junsu, no quiero ser malo, pero ella ni siquiera sabe que existes. Nunca hubiera funcionado algo entre ustedes. Y es una perra, de todos modos.”

Junsu lo miró fijamente con la boca abierta. “…¿Y estás tratando de no ser malo?”

El más alto le sonrió simpáticamente. “Lo siento, pero es verdad.”

El casillero tras él se abrió, y repentinamente el aire se volvió tóxico. El moreno bajó la cabeza, sin voltearse a mirar al chico bronceado que estaba hurgando entre sus cosas descuidadamente.

Los ojos de Junsu se estrecharon en confusión. “¿Hyung? ¿Estás bien?” Luego miró más allá de su amigo al joven que ahora estaba escribiéndose algo en la mano con marcador permanente. “¡Oh! ¡Yunho-ssi!”

El chico alto se volvió a mirarlo con curiosidad, aquietándose cuando cruzó miradas con Jaejoong. Ambos miraron hacia otro lado. Le levantó una ceja al bajito. “¿Qué? Y no me llames ssi.”

El delfín jugueteó con sus dedos nerviosamente, mordiendo su labio. “Um… Yunho…-hyung… Quería preguntarte cuándo eran las próximas pruebas para el equipo de fútbol.”

“Ni idea,” murmuró Yunho, encogiéndose de hombros. “Lo dejé ayer.”

El moreno aguzó el oído ante eso, pero Yunho no pareció notarlo.

Junsu hizo un puchero. “Demonios, y yo que esperaba poder ser parte del equipo.”

“¿Lo dejaste?” Jaejoong preguntó antes de poder detenerse.

Ambos chicos lo miraron. Yunho no dijo nada.

Junsu asintió; sonriéndole un poco a su amigo. “Él era genial, ¿verdad?”

Yunho se mofó, cerrando su casillero de un portazo. Ni siquiera le dirigió una mirada al moreno antes de irse dando zancadas, arrojando la mochila sobre su hombro perezosamente. Jaejoong  bajó la mirada cuando el chico le pasó por el costado. En serio, ¿por qué siquiera lo intentaba?

Su amigo lo miró con curiosidad, posando la vista entre él y el cuerpo retirándose. “Hey, ¿lo conoces?” preguntó finalmente, rascando su cabeza.

El moreno se pasó  una mano por el cabello tristemente. “Somos gemelos,” le dijo sin miramientos, dando un paso hacia su salón de clases.

Junsu farfulló, “Espera, ¿qué?”

Pero Jaejoong ya se había ido, escapando hacia la clase de Administración. Suspiró, dejándose caer en su banco. Estúpido. Había sido estúpido decirle algo a su hermano.

A pesar de que eran mellizos, no eran cercanos en lo absoluto. Eran extraños viviendo en la misma casa, nunca hablando con el otro, nunca reconociendo la existencia del otro. No era que no le gustase su hermano. Sólo no sabía cómo acercársele. Yunho era… difícil. E incluso aunque debería conocerlo mejor que nadie, él era la última persona a la que cualquiera preguntaría acerca de Jung Yunho.

Tenían diferentes apellidos, así que nadie jamás suponía que estaban emparentados de alguna forma. De hecho, usualmente era una conmoción que siquiera se conocieran. Eran completamente opuestos. Yunho era rebelde y duro, despreocupado sobre sus notas o cualquiera aparte de él. Nunca lo miraba. Nunca era molestado por él. Nunca lo había tocado.

, Jaejoong gruñó, recostándose y enterrando su cara entre los brazos. Quizás somos demasiado distintos.

*

“¡Oh por dios, ahí viene otro!” gritó la madre primeriza.

El médico se volvió, entregándole a la enfermera el pálido bebé que estaba limpiando antes de apresurarse hacia su paciente.

*

Cómo se atrevía. ¿Cómo se atrevía a hablarle en el colegio? ¿En cualquier lugar?

“Amigo, ¿estás bien?”  Jadeó otro chico, corriendo para alcanzar su paso ligero.

“Genial,” se burló sarcásticamente el adolescente más alto.

Yoochun entrecerró los ojos. “Si vas a ponerte desagradable, entonces—”

“No,” Yunho lo interrumpió, deteniéndose en el medio del pasillo, para alivio de su amigo. “Lo siento, sólo estoy—realmente cabreado.”

“Oh,” el chico replicó. “¿Hay algo en lo que pueda ayudarte? Podríamos darle una paliza a alguien.”

Yunho trató de imaginarlo. Trató de imaginarse golpeando a su hermano en los intestinos, viéndolo jadear por aire, las lágrimas inundando sus ojos, suplicándole que se detuviera. Frunció el ceño cuando su estómago dio un vuelco. Maldita sea la estúpida “intuición entre gemelos”. Lo hacía consciente. Al menos cuando se trataba de Jaejoong.

“No,” suspiró, “eso no funcionará esta vez.”

Abrió de una patada la puerta que daba a la azotea, tirando su bolso al suelo junto al muro de concreto. Caminando hacia la saliente, saltó la barandilla de hormigón, mirando hacia las calles veloces debajo suyo, siete pisos más abajo.

Yoochun lo miró por el rabillo del ojo, sacando una cajetilla de cigarrillos y encendiendo uno. “¿Quieres uno?” preguntó, más por mera cortesía que ofreciéndolo realmente. Yunho no le respondió, y se encogió de hombros, deslizándolos de vuelta en su bolsillo trasero.

Se acercó cuidadosamente a su amigo, volviéndose para apoyar su espalda contra la barandilla al lado de donde el chico mayor estaba parado, aún mirando hacia abajo. A decir verdad, se preocupada por Yunho. Sólo que era un poco difícil decirlo cuando eras famoso por ser uno de los chicos duros a-los-que-todos-les-importan-una-mierda.

Exhaló, el humo evadiendo sus fosas nasales. “¿Vas a saltar?”

Yunho finalmente lo miró, sonriendo. “Como si fueras capaz de sobrevivir sin mí.” Además, lastimaría a Jaejoong.

Frunció el ceño. Esto no era nada nuevo. Sus pensamientos siempre lo conducían a su hermano. Su perfecto hermano. Sabía que, en contrapartida, el más bajito siempre pensaba en él. Eran gemelos. Venía con el paquete completo.

Sí. Gemelos. Los gemelos estaban destinados a ser cercanos. Sin dejar nunca el lado del otro. Dos almas conectadas hasta el día en que murieran. Juntos. Así es como se supone que debiera ser.

Pero no con ellos. Se odiaban. Al menos, Yunho odiaba a Jaejoong. ¿Por qué? Quién sabe. El moreno era jodidamente perfecto, quizás fuera por eso. Sus calificaciones eran perfectas. Sus amistades eran perfectas. Su actitud era perfecta. Su apariencia era perfecta.
¿Cómo demonios se suponía que él debía compararse con eso? No era la culpa de Jaejoong, lo sabía. Sólo había nacido de esa forma. Pero entonces Yunho estaba con él. ¿Por qué no podía ser igual? ¿Por qué tenía que ser diferente?

Quizás era por eso que odiaba a su hermano. Porque nadie más lo haría.

*

Jaejoong estaba tomando un examen sobre el último capítulo de su libro de texto. Se inclinó sobre él, marcando las respuestas que pensaba que eran correctas. Para ser honesto, en realidad no había leído el capítulo. Justo habían estado pasando su programa favorito.

Inesperadamente, se dobló, golpeando su frente contra la mesa. El ruido había hecho que todos lo miraran. Unos cuántos estudiantes se levantaron, tocándole el hombro gentilmente.

“No,” les dijo, sonriéndoles débilmente. “Estoy bi—” fue interrumpido cuando una violenta tos comenzó a sacudir su cuerpo. Ahora los alumnos se alejaron de él, cubriendo sus bocas. El moreno tapó la suya con su codo, luchando por ponerse de pie. Sus ojos se habían aguado, haciéndole difícil el poder ver.

“Yunho, ¿qué mierda estás haciendo?” pensó.

Casi caminó en dirección al escritorio del profesor, pero una mano amable lo apartó, conduciéndolo fuera de la sala.

“¿A dónde me llevas?” preguntó entre toses. El alto estudiante miró sobre su hombro con preocupación. “Al Edificio A. La Enfermería.”

Dejaron el edificio (Edificio C, para ser más específicos), corriendo por el pasillo. Un par de ojos los observaron desde el techo.

Yunho miró a su gemelo enfermo y luego al cigarrillo en su mano. “Oops,” murmuró, dejándolo caer al piso y aplastándolo con su zapato. Se inclinó hacia adelante, apoyando los antebrazos en la barandilla, mirando a los dos adolescentes.

Jaejoong paró de caminar cuando la tos se detuvo, bajando su brazo. Lucía un poco confuso, pero aliviado sin embargo. El chico alto se volvió, mirándolo. Parecía preocupado. El moreno estaba mostrando su sonrisa perfecta, agitando las manos para decir que se encontraba bien. Pero el estudiante se inclinó hacia adelante, examinándolo más de cerca.

Los ojos de Yunho se agrandaron al tiempo que su rostro se calentaba. Se llevó un dedo a la mejilla izquierda.  Jaejoong, ¿por qué estás sonrojado?

El joven más alto ahora chequeaba el pulso del moreno con una mano, y Yunho se encontró a sí mismo gruñendo como sentía el corazón de su hermano acelerar el ritmo. Posó una mano sobre su pecho, y pudo sentir los latidos.

“¿Estás bien?” le preguntó Yoochun, con preocupación en los ojos.

Yunho no respondió, sin escucharlo. Sólo una cosa se procesaba en su mente: este tipo estaba tocando a Jaejoong. Y a Jaejoong le gustaba.

*

Yunho se dejó caer sobre su espalda, las sábanas enredadas alrededor de sus miembros. Fulminó con la mirada al techo blanco por hacer que diera vueltas y vueltas en la cama toda la noche, a pesar de que sabía jodidamente bien que no era culpa de la pared. Estaba exhausto y aún así el sueño parecía nunca llegar.

Gimiendo, pateó las sábanas a un lado, rodando molesto fuera de su usualmente cómoda cama. Caminó por el pasillo en silencio, apenas notando los sonidos de una tormenta asolando en el exterior. Luego irrumpió descaradamente a través de la puerta al final del pasillo, sin molestarse en golpear.

Jaejoong saltó, mirando fijamente a su hermano. “¿Y-Yunho?”

“¿Qué mierda te pasa?” le gritó el hombre de pie, cruzando sus brazos y estrechando los ojos al moreno quién se sentó, envuelto en su edredón.

La pregunta sólo pareció confundir al irritantemente inocente adolescente. “Yo—¿Qué?”

“Deja de tartamudear.” Yunho le ordenó a través de sus dientes apretados.

Ahora era Jaejoong el que fruncía el ceño disgustado. “Yunho, ve a tu habitación y duérmete.”

“¿Estás tratando de darme órdenes, hermano?” el gemelo menor preguntó incrédulo, alzando una ceja. “Además, no puedo dormir si tú no puedes. Somos gemelos, ¿recuerdas? Ahora, sea lo que sea esta mierda, supéralo o yo te haré hacerlo.”

Cuando Jaejoong sólo lo miró, el dolor brillando en sus grandes ojos, Yunho desvió la vista. Entonces sonó un trueno, sacudiendo la casa entera. El gemelo mayor gritó, buceando bajo sus muchas mantas.

Yunho lo miró comprendiendo. “…Tienes que estar bromeando.”

“Déjame solo,” respondió su hermano, su voz amortiguada ligeramente.

“¿La razón por la que no puedo dormir es porque estás asustado de un trueno?” su hermano continuó, sacudiendo la cabeza.  Se acercó a los pies de la cama de Jaejoong, cerniéndose sobre él. “Eres una mariqui—”

“Por favor no me llames así,” susurró su gemelo, sin mirarlo. “Odio cuando las personas me llaman así.”

Yunho lo miró, y por un breve momento, realmente se sintió obligado a consolarlo. Pero fue sólo eso, y se sacó esa idea de la cabeza.

La casa se sacudió una segunda vez, y esta vez Jaejoong lo agarró, envolviendo sus brazos alrededor de su cintura y hundiendo su cara en su abdomen.  Yunho se congeló, con los brazos en alto. Su aliento se quedó atrapado en su garganta.

“U-Uh…” tartamudeó.

“Duerme conmigo,” se quejó su hermano.

“¿Qué?” preguntó Yunho, abriendo los ojos.

“No en ese sentido, pervertido,” Jaejoong murmuró, sonriendo débilmente. “Sólo quédate conmigo esta noche. Podré dormir mejor, y eso significa que tú también podrás dormir.”

Su hermano lo miró por un momento. Luego casi se rió en su cara. “No. No en este mundo.”

“Pero—”

“No. ¿Por qué no duermes con mamá y papá?”

“Porque no me siento así de relajado con ellos,” Jaejoong explicó, sus brazos aún aferrados a su mellizo.

Incluso aunque el hombre parado odiara admitirlo, se sentía mejor ahora de lo que pudiera recordar jamás. Había notado en los últimos años que cuanto más lejos estaba del moreno, peor se sentía. En aquellos tiempos, simplemente lo había ignorado, impulsado por su odio.

Pero ahora, no podía negar el hecho de que su cuerpo estaba respondiendo a la cercana proximidad. ¿Era así como todos los gemelos se sentían?

Si estuviera en otro lugar, se habría abofeteado a sí mismo por siquiera considerar quedarse en el cuarto de su hermano, pero parecía que su gemelo había decidido por él cuando otro relámpago iluminó el cielo nocturno, rugiendo una bienvenida para el mundo durmiente. Fue tirado hacia la cama, cayendo sobre su gemelo.

“¡Jaejoong! ¿Qué carajo estás—?”  Farfulló al tiempo que se volteó sobre su espalda, una maraña de extremidades y una rodilla rozando su entrepierna. Miró hacia abajo, listo para reformular la pregunta con el rostro un poco más colorido, cuando sintió al moreno apretarlo fuertemente, casi demasiado fuerte, escondiendo su cabeza en el musculoso pecho de Yunho.

El gemelo menor miró al adolescente más pequeño. Sus hombros se relajaron, el veloz latido de su corazón desacelerándose a un ritmo constante. Pronto estuvo dormido.

Se sentía como… como debería haber sido. Como los gemelos deberían ser. El pensamiento lo asustó.

Yunho se inclinó vacilante, cuidadosamente rozando las yemas de sus dedos en los mechones de pelo que sobresalían de la cabeza del moreno. Cuándo se dio cuenta de lo que hacía, replegó su mano, asqueado por sus movimientos. Jaejoong no era nadie para él. Y seguiría siendo así. La imagen del chico más alto tocando a Jaejoong vino a su mente, y gruñó.

Te odio, Jaejoong, pensó mientras observaba el rostro durmiente de su gemelo. Te odio como no tienes una jodida idea

*

Cuando vino la mañana, Jaejoong despertó sintiéndose genial. Abrió los ojos con una sonrisa, entrecerrándolos ante la luz del sol brotando desde su ventana. Suspirando contento, se acurrucó en su almohada.

Le gruñó en respuesta, murmurando aturdido, “Eso duele…”

Sorprendido, miró hacia arriba al tiempo que Yunho abrió sus ojos. Chocaron miradas.

“Mierda,” sisearon al unísono, luchando por alejarse el uno del otro.

Cuando Jaejoong estaba en su propio lado de la pieza, se volteó a su hermano. “Yunho, ¿qué estás haciendo en mi cuarto?”

El adolescente rodó los ojos, sin mirarlo. Lo ignoró, simplemente caminando fuera de la habitación. El moreno se quedó mirándole desde atrás. Al igual que tantas otras veces.

Recuerdos de la noche anterior inundaron su mente, y el muchacho cayó en cuclillas, con las manos cubriendo su boca. Yunho le había hablado. Yunho lo había mirado.

Se puso lentamente de pie, dando un paso hacia su vestidor, pensativo. ¿Por qué tan de repente? ¿Por qué ahora? Desde que tenía memoria, Yunho nunca le había dado la luz del día. Jamás pudo entender por qué, sin embargo. ¿Había hecho algo? No podía recordarlo.

Pero Yunho lo había mirado. Era algo tan pequeño, algo que la mayoría de las personas darían por sentado, pero la atención de Yunho había estado sobre él. Había sido importante en la vida de Yunho por unos minutos.

Salió de su cuarto, sosteniendo la ropa entre sus brazos mientras se dirigía al baño. Pasó al lado de su madre. Ella le sonrió cuando sus miradas se encontraron, pero le dio una segunda mirada esta vez.

Se detuvo. Él la observó.

“¿Qué?”

Sus ojos estaban atentos, estudiando su rostro. “¿Por qué estás sonriendo tan adorablemente temprano en la mañana?”

“¿Huh?” preguntó, cubriéndose la boca con la mano.

“Siempre tan modesto,” rió ella. “¿Tuviste un sueño sobre una linda chica?”

“¿Huh?” repitió. ¿Linda chica? ¿De qué estaba hablando?

“Luces como si tu amor platónico acabara de sonreírte,” su madre continuó. “¡Tan tierno!”

El cuerpo de Jaejoong se heló. Corrió el resto del camino al baño. Se miró al espejo. Sí. Estaba sonriendo como un idiota enamorado. ¿Qué demonios?

*

En el desayuno, algo era diferente. Jaejoong no podía determinar qué, pero algo había cambiado. Yunho aún lo ignoraba. Aún no lo miraba. Aún no le hablaba.

Quizás era el cómo Yunho esperó para que él le pasara la leche. O la manera en que tocó a Yunho cuando se tropezó consigo mismo en el pasillo para recuperar el equilibrio, y Yunho lo dejó tocarlo. ¿O era que sólo notaba estas cosas más que antes porque las ansiaba un poco más?

¿Pero qué esperaba?  Yunho era Yunho, y él era Jaejoong, y nunca iban a ser de esos hermanos gemelos que se entendían el uno al otro mejor que a ellos mismos.

Pero ahí es donde Jaejoong se equivocaba. Yunho lo había visto. Lo obsesionaba cada día de su ser, así que, sí, él debería saberlo. Su mundo giraba en torno a Jaejoong, y el de Jaejoong en torno al suyo. Sin importar cuánto odio tuviera, el simple hecho era que ellos eran gemelos. Y esa era su realidad.

La noche que habían pasado juntos no era el comienzo de su hermandad. Esa necesidad de estar juntos, de estar cerca del otro, había estado allí desde su nacimiento. No. Esa noche era el comienzo de su descenso a un inescapable infierno. Pero por supuesto, ninguno de los dos lo sabía, aún.

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N de T (bis): Buenas… soy nueva por este foro, conocí a DBSK hace un par de años y fue la primer banda de k-pop que me introdujo a este mundillo hasta entonces desconocido para mí. Los primeros fics Slash que leí fueron de esta página y pues eso, Kuna reportándose y con muchas ganas de aportar al fandom, que me trae viejos recuerdos! <.3
El primer capi recién salido del horno-convertidor al español! (?  lol. Espero que les guste esta historia tanto como a mí, ya verán la de cosas que se vienen *^* comenten que los reviews son amorsh, y no se pierdan las actualizaciones!  Trataré de hacerlas constantes en la medida en que mis ocupaciones y vagancia lo permitan xDDD Ah, espero que haya quedado claro para tod@s el asunto del vínculo gemelar, yo no me di cuenta de la relación entre la tos de Jae y Yunho fumando hasta que lo leí por segunda vez, ejeje :B *derp* (ya saben, todo eso de que Yunho siente las cosas que siente Jaejoong y viceversa). Después se hace más obvio, pero al principio ni se me había ocurrido. O será que soy muy volada. O ambas cosas, jajaja xDDDD
Sin más que decir por ahora, sólo que espero que lo disfruten y se reactive este espacio tan lindo para compartir historias!
Nos leemos pronto, un abrazo y mucho YunJae para tod@s  =) ~

15 comentarios:

  1. Nikky♥10/05/2013

    *-* ohhh interesante!

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  2. Anónimo10/05/2013

    interesante....twin me suena a porno gay XDDDDD

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  3. lo que leí me alegró, solo espero que Yuhno no sea un gilipollas. me recuerda a Muñeco de Tokio Hotel, pero con su toque personal,.

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  4. Waaaa yunho ps le odia mas bn x lo q le hace sentir

    Y JJ no entiende esto
    Esta interesante me gusta

    Y una obserbacion pones a jaejoong como moreno cuando parece un fantasma, espero q pongas pelinegro en vez d moreno, admas confunde x q yunho tmbn esta como moreno y no se sabe a qien t refieres


    Eso es lo unico y gracias

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  5. Anónimo10/05/2013

    si continua-lo, lo estaremos esperando....

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  6. Anónimo10/05/2013

    conti...conti!!!!!! <3

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  7. Continuaacioon.... por favor .. Gracias esta hermoosoo *-'....

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  8. Continuaacioon.... por favor .. Gracias esta hermoosoo *-'....

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  9. Hola !!! Aunque el yunjae no sea mi pareja favorita , la historia me atrapo me encantan este tipo de tematicas , jajaja solo una cosa me confundia por que le dices moreno a jae? No se me confundia con yunho por quel es mas broceadito jajajjajaja y jae muy blanco jajjaja tal vez se pueda identificar mas si le dices pelinegro (esa es mi humilde opinion ojala no te moleste) estare esperando la conti por que ademas habra MinJae y ellos son mi OTP ♥ Hasta pronto.

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  10. esta genial que odio el que Yunho le tiene a su hermano y ahora le va a ir peor por odioso y orgulloso por que no va a poder estar lejos de el gracias linda continualo xfa

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  11. se lee muy interesante y ojala y lo puedas actualizar pronto esta muy bonita esta historia me gusto mucho este capitulo y ya quiero saber que pasara con estos hermanos tan lindos :) no demores por fisssssssss BYE

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  12. Está muy interesante! me encantan los fics con una trama como esta, y si viene con mpreg pues, mejor!!! :D

    Al igual como dicen algunos comentarios anteriores, a mi también me confundía que llamaran a Jae "moreno" xD

    Espero que puedas actualizar pronto el fic. Gracias por compartirlo! 0/

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  13. se lee muy bueno, cuando no,yunho tratando mal a jae XD fue gracioso imaginar a jae con miedo a los truenos y este yunnie diciendole q duerma con sus padres jajaja me encantaaaa

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  14. ¡Genial!

    Gracias por la traducción, espero puedas continuarl

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  15. Ahora que encuentro un fic que llama mi atencion tiene solo tres capitulos porqueeee

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