Beautiful Dirty Rich - cap 2

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DOS

Cuando me senté en la clase de teología temprano por la mañana, los pensamientos de la noche anterior inundaban mi cabeza. Shim Changmin. No es como que hayamos tirado ni mucho menos. Fue un beso. Solo un beso. No es gran cosa. He tenido besos antes. Algunos más salvajes que ese, pero yo nunca recuerdo siquiera las caras de esa gente. Changmin, por otro lado, tenía su rostro impreso en mi mente, su sabor en mis labios. Ahí está otra vez, haciéndome eso, dejando sentimientos y sensaciones sin mi permiso. Él simplemente hace las cosas sin preguntar, inclusive las cosas que no se da cuenta que está haciendo.

El único factor escandaloso de lo que sucedió la última noche era la realidad de él teniendo una novia que era casi su prometida. ¿Y qué?, He besado a unos pocos sapos en mi vida y sí, ellos tenían sus supuestas princesas, pero nunca es mi culpa si ellos dan el primer paso. Pero ¿por qué este inusual sentimiento de culpa causado por una chica sin rostro?

Alrededor de las 5:30 pm llegué a la casa, preguntándome por qué diablos había tantos autos estacionados fuera de ella en tanto me acercaba. ¿Una fiesta? ¿Qué? Ah claro, el cumpleaños de mi cuñada era hoy. Y ahora lo está celebrando aquí. La idea de mezclarme con y entretener a gente que no conocía y de quienes probablemente nunca recuerde los nombres, después de un día tan largo como este, estaba lejos de parecerme atractivo. Bajé la visera de la gorra blanca que estaba usando y me metí corriendo a la casa, evitando el contacto visual con quien sea, subí las escaleras, dos peldaños a la vez y me precipité a mi habitación.

Cerré la puerta y me apoyé en ella mientras me quitaba la gorra y despeinaba mi cabello. Suspirando, me di la vuelta, dejé la gorra en mi escritorio al tiempo que notaba, en mi periferia, una silueta en el sofá. Changmin, los brazos extendidos, la misma sonrisa atravesando su cara, sentado tranquilamente en mi sofá sin ninguna intención de levantarse. Verlo allí se sentía tan desconcertantemente normal, como si la visión de él saliendo de la nada fuera algo a lo que yo estaba habituado después de ese día.

“La fiesta es abajo.” Dije categóricamente mientras me deslizaba fuera de mi chaqueta. He estado pensando en él todo el día y aún así su intrusa presencia, porque no estaba preparado para ella, me daba ganas de quitarle esa sonrisa del rostro a punta de cachetadas.

“Creo que la fiesta está por comenzar aquí arriba.” Su voz, su rostro, su sonrisa, a pesar de que era la misma persona y hacía los mismos gestos que el Changmin que habló con mis padres, el que conversó con ellos de manera tan fresca, eran más aterradores. Los mismos gestos aunque siendo utilizados para un propósito diferente, talvez asustarme, intimidarme, hacerme sentir pequeño.

Me apoyé en el escritorio, una pierna flexionada, una sonrisa en la comisura de mis labios, una pose que yo asumía exudaría confianza. “¿Necesitas algo?”

Changmin se humedeció los labios antes de hablar. “Tengo una propuesta.”

¿Qué clase de propuesta? Pensé.

Mi cara debe haber dicho las palabras por mí porque antes de que yo incluso formule mi pregunta él comienza a decir, “una indecente.”

La preocupación era evidente en mis ojos. Él la vio. Yo lo sabía.

“La cosa es, Jaejoong.” Se puso de pie, caminó hacia mí y me superó en altura. Su rostro se encontraba serio y pasivo y sin embargo sus ojos parecían divertidos. “Que te deseo. Tan simple como eso.”

“Tú. Me. Deseas.” Repetí de modo confuso.

“Muchísimo así que, sí.” Cruzó los brazos sobre su pecho y continuó hablando formalmente. “Quiero tenerte—“

“Quieres tener sexo conmigo…” Dije lentamente.

“Quiero hacértelo.” Lo dijo como si tal cosa. “Dónde y cuando sea que sienta ganas de ti.”

Permanecí en silencio. Esto es irreal, pensé. No hay forma en la que él haya podido decir eso. Quiero decir, qué desca—

“Te pagaré. Extra si pasas la noche conmigo.”

Al decir eso la ira de pronto se formó dentro de mí y me consumió sin previo aviso. “Joder.”

Changmin sonrió, su angelical sonrisa fraudulenta. “Exactamente.”

“No,” Negué con la cabeza, mis brazos cayendo a los costados en tanto me apartaba de él. “Quiero decir JODER NO. AL INFIERNO NO. ¡JÓDETE! ¡TÚ!”

“Pensé que estarías contento.” Changmin se encogió de hombros para luego volver el rostro como aburrido.

“¿Conte—contento? ¿Qué? ¿Nos besamos una vez y automáticamente crees que soy una puta a la que puedes comprar?”

“De seguro eres terco, Jaejoong.”

“No sabes ni mierda sobre mí.”

“Sé lo suficiente.”

“¿Por qué no solo te vas a casa y te tiras a tu novia?”

“Déjala fuera de esto.” Su expresión no cambia ni una sola vez. Mantiene la calma al responderme. En realidad esa mirada pasiva que me daba se veía más aterradora que si fuera a gritarme. “Simplemente es una historia para otro día.”

“Me importan un pito tus historias o tus problemas. Sal.”

Antes de que Changmin pudiera replicar avancé hacia él con la intención de sacarlo a empujones. “Largo de aquí—“

Mi voz vaciló al tomarme Changmin de las muñecas mientras me acercaba a él, devolviéndome el empujón en un paso rápido hacia la puerta, mi espalda cerrando la distancia con un golpe sordo que fue inmediatamente ahogado por el ruido de la fiesta escaleras abajo. Mis manos alzadas por encima de la cabeza y forzadas a juntarse en la mano derecha de Changmin, su agarre tan fuerte que cuando empecé a forcejear ambas manos apenas podían moverse, sus caderas chocando contra las mías de nuevo, clavándome a la puerta,

El índice de su mano libre descendió por el medio de mi frente, el puente de mi nariz, bajo el arcocupido de mi labio superior.

“No digas cosas de las que puedas arrepentirte después.” Dijo, su voz grave provocando escalofríos en mi baja espalda. “Quiero ayudarte y al mismo tiempo conseguir lo que quiero.”

Los labios de Changmin presionaban los míos una vez más, pero esta vez mi furia me dio la fuerza para oponerme a él. A medida que continuaba forzando el beso en mí me hice de su labio inferior y mordí un poco más abajo con fuerza, empujando su cabeza alejándola de mí.

“Mierrrda.” Me soltó y se hizo un poco para atrás. Una de sus manos alcanzó sus labios, donde le había mordido y notó la sangre entre sus dedos. Me devolvió la mirada por detrás de sus pestañas.

“Fuera de—“ Comencé pero mi voz quedó atrapada en mi garganta mientras Changmin envolvía su mano alrededor de mi cuello de manera brusca y me azotaba contra la puerta con mucha más fuerza. La presión del golpe en la cabeza me dejó mareado y débil en tanto Changmin me mantenía en el sitio, con menos vigor ahora, y se me acercaba una vez más. Apenas podía respirar frente a su agarre, mis manos intentando débilmente quitarme las suyas de encima.

“¿A quién crees que engañas con ese acto tuyo?” Changmin sostuvo mi débil mirada firmemente con la suya penetrante, una sonrisa tirando de sus labios. “En caso que no lo hayas notado, Jaejoong-ah,” Su profunda voz hacía incluso el sonido de mi propio nombre sonar aterrador. “Hay una grieta en tu armadura…” A medida que continuaba hablando sentí su mano libre bajar a mi entrepierna, envolviéndome por completo. Para luego subir, al dobladillo de mi camisa, deslizándose bajo la tela, sus toscas caricias haciendo que todo mi cuerpo se tensara.

Lentamente pasó una mano rozando todo el camino hacia mi pecho, los costados. Acercó su rostro al mío como si estuviera a punto de besarme otra vez. Cuando su rostro estaba a nada más que un centímetro del mío inclinó la cabeza hacia mi cuello y comenzó a besarlo, lamerlo y succionarlo mientras su mano empezaba a disminuir la presión de su agarre. Mis ojos cerrados al sentir la lengua de Changmin, rozando delicadamente mi cuello, dejando su marca en mí.

La otra mano de Changmin, la cual estaba por debajo de mi camisa, se plantó en mi pecho, empujándome firmemente de nuevo contra la puerta. Había algo creciendo dentro de mí, una mezcla de emociones, odio, ira, miedo y deseo. Tenía que luchar contra esto. Tenía que luchar contra él. Luchar contra él para quitármelo de encima. Pero mis brazos me fallaron al permanecer a mis costados.

Dentro de mí, mi lógica estaba librando una batalla con mi cuerpo. Había una parte de mí, aunque minúscula, la cual sabía que tenía que negarme. Los dedos de Changmin estaban enterrados en mi pelo y las simultáneas sensaciones hacían que mis labios me traicionaran al tiempo que dejaba un débil gemido escaparse entre ellos. Al oírlo, comenzó a bajar la cabeza, su boca nunca dejando el contacto con mi piel.

Alzó la cabeza por una fracción de segundo y finalmente me subió la camisa hasta el cuello mientras de manera rápida seguía besando el centro de mi pecho, despacio cambiando de dirección a mis pezones al mismo tiempo que los succionaba y acariciaba, torturándolos, con su lengua hasta que estuvieran erguidos.

Sabía que me estaba perdiendo. Estaba cediendo poco a poco, él tomando el control sobre mí. Sentí la lengua de Changmin descender por mi vientre, atormentando mi ombligo al bajar la cremallera de mi pantalón. Bajé la vista hacia él, sosteniendo su mirada fijamente en tanto se ponía de pie, su mano colándose en mis jeans. Sus manos se sentían cálidas al apropiarse de mi miembro. Changmin retuvo cada pulgada mía en su mano mientras mi cuerpo continuaba rebelándose en contra mía y yo me endurecía en su tacto. Él podía sentirlo. Él lo sabía. A él le gustaba.

Changmin estaba encarándome ahora, una mano cerca a mi cabeza, contra la puerta la otra empezaba a acariciar lentamente mi ya completamente endurecido miembro. Él nunca quitó la mirada, nunca vio lo que estaba haciendo. Yo lo observaba fijamente, tratando de sostener su penetrante mirada con firmeza, pero mis ojos no eran tan estables, cerrándose cada tanto, solo a la mitad, en la medida que él continuaba moviendo las manos. Esta vez yendo más rápido. Le di cabida a su incontenible aliento. Una sonrisa satisfecha empezaba a formarse en sus labios. Él era presumido. Muy presumido.

Estaba acariciando más rápido ahora, cubriendo toda mi longitud de la base a la punta. Traté de mantener mis gritos dentro cerrando los ojos con fuerza y ladeando la cabeza para arriba, mordiendo mi labio inferior. Puedo sentir a mis rodillas debilitarse cuando sus caricias aceleraron su paso una vez más.

“Aahhh,” Gemí. Con su otra mano, colocada detrás de mi cabeza me atrajo a sus labios, su beso estrujando los míos.

Al quitar la mirada del beso él de inmediato puso la mano sobre mi boca a fin de callarme, lamiendo sus labios mientras lo hacía. Comienza a besar mis mejillas, yendo hacia atrás, alcanzando mi oído. Su voz era apagada, baja y profunda como su manera de decir, “No. Grites.” Una pausa entre palabra y palabra.

No pude contenerlo por más tiempo. Mi cuerpo suplicante, buscaba una vía de escape y al encontrarla finalmente me dejé a mí mismo ahogarme en lo desconocido.

2 comentarios:

  1. Anónimo3/05/2012

    *w* necesito la conti de este fic esta dfadfasdfa no se el MinJae es tan HOt!!!!!!!!!!!!!! adoro cuando mis es asi todo presumido >-< estere esperando el proximo cap!!!!!!!

    Kyaaaaaaa *rueda por el suelo*

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  2. omo! amo este fic >.< me encanta changmin su forma de ser en el fic es tan de el jeje
    waaaa esta genial, gracias a la traductora del fic n.n espero lo siga traduciendo porque quiero saber que pasa y al español se disfruta mas

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