No mi lobo - Cap. 3

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Yunho caminaba entre la gente en el interior del club con la mirada vagando libremente entre los rostros, las luces parpadeantes, los bailarines moviéndose en la pista y los camareros creaban un ambiente agradable, ahora, podía decirse que estaba más que feliz.

Sus excelentes sentidos absorbían cada detalle del lugar, los olores y colores que pudiera ofrecer, incluso la lujuria que parecía predominar en el área, hacía más de seis meses que había dejado su manada y la vida solitaria.

—¿Que puedo ofrecerte? —El barman movió sus largas pestañas sobre un par de miembrotrantes ojos verdes—. Además de a mí.

Yunho se rió.

—Un ron con coca por favor.

—Oooh alguien cortés. —El barman movió su mano tan rápido que el movimiento lo mareó. Le presentó a Yunho su bebida con un floreo—. ¿Algo más?

Colocó la propina para el lindo felino en el bote de propinas y le sonrió.

—No, ahora estoy bien, pero te avisaré si eso cambia.

Eso no pasaría. Él estaba buscando a alguien.

—Hola linda cosa—Una gruesa voz dijo a su lado. Yunho se giró para ver al enorme hombre con fríos ojos negros mirarlo como si fuera la última agua en el desierto.

—Um—Un olfateo provino de otro hombre que también era un shifter, pero ninguno de ellos podían ser sus potenciales parejas, ya no. Les dio una pequeña sonrisa e iba a seguir hacia adelante rodeando al otro hombre.

Yunho se impactó de momento cuando el pesado brazo del hombre lo rodeó como si mostrara propiedad.

—¿Qué dices sobre conocernos mejor?. ¿Cuál es tu nombre?

—¿Y eso importa?- desafió Yunho sin temer un poco.

—Aquí estás. Ji Hoon, gracias por tomarlo para mí.

—Jaejoong. —El brazo de Ji Hoon cayó de los hombros de Yunho causando que se tambaleara hacia el elegante.

—Hola—Yunho estaba impresionado cuando Jaejoong lo besara casi sacándole la vida.

Jaejoong olía caliente, necesitado y un indefinible aroma que hacía que Yunho quisiera tomar al hombre ya.

—Supongo que es tuyo. —Ji Hoon dijo detrás de él—. Deberías mantener tus ojos siempre en él antes de que algún cazador de parejas te lo robe y lo aleje. —Con esas palabras el hombre se alejó.

Yunho sintió a Ji Hoon alejarse detrás de él y dejarlos solos.

«Pareja».

La palabra murmuró sus sentidos. Todas las cosas se sentían en su lugar, el olor, el atractivo, el asombroso beso. El lobo junto a él era su pareja.

—Ven conmigo.

Yunho siguió al hermoso shifter arriba por una pequeña escalera.

—Deja de mirar mi trasero.

—No. —Yunho contestó—. Estoy disfrutando demasiado de la vista. Si no quieres que mire no deberías ser tan hermoso. —Jaejoong giró brevemente la cabeza hacia él y le dio una complacida sonrisa antes de seguir subiendo las escaleras.

—Jaejoong, debes decirle a Yoochun que no necesito que los guardias me vigilen a cada paso. Prácticamente tropiezo con ellos. Por favor, por favor interviene.

La impactante criatura tomó las manos de Jaejoong mientras rogaba.

—No Yunho, necesitas a los guardias. —El elegante hombre dijo en un inflexible tono.
—¡Pero sé cuidarme solo!

—¿Justo como la vez que casi te matan? Olvídalo, los guardias se quedan.

Yunho maldijo por lo bajo, tal vez hubiera sido buena idea dominar a Jaejoong y ser el Alfa, pero su amor hacia él lo había cegado, tal vez…con el tiempo…..

De pronto, unos delgados brazos lo envolvieron igual que una cómoda manta. Un bajo gruñido quebró la calma.

—Sugiero que dejes ir a mi pareja antes de que te arranque los brazos y te golpee con ellos. —La voz de Jaejoong era tan profunda y vibrante que casi podía sentir la intensa rabia que había detrás de las palabras.

Yoochun soltó sus brazos.

—Relájate, solo estoy saludando a la pareja de mi Alfa- respondió Yoochun yéndose a la pista sonriendo.

Jaejoong caminó por el pasillo hacia su suite en silencio. Con la aprobación de Yoochun, Jaejoong sabía que su pareja sería aceptada por la manada. Incluso siendo la pareja de Jaejoong era usual un largo cortejo y una reunión para determinar si el nuevo lobo podría encajar en la estructura de la manada.

Jaejoong podía decir por la complacida expresión en la cara de Yunho que ellos iban a estar bien. Raramente encontró a alguien con quien combinara tan bien y tan rápidamente, a primera vista. Ver al hombre en las garras de Ji Hoon casi lo había desquiciado. Fue afortunado de que el otro shifter liberara a Yunho rápidamente, un poco extraño, pero afortunado. Hizo una nota mental para hablar con Yoochun acerca del aumento en la agresión de la conducta de Ji Hoon.

El otro hombre estaba desesperado por tener una pareja y últimamente tomaba al primer hombre que podía encontrar. Eso era triste pero también era una conducta peligrosa y podía rápidamente convertirse en obsesión. Lo había visto en otros shifter, en la comunidad se le llamaba enfermedad por pareja. La necesidad por una pareja era tan fuerte que literalmente llevaban a los shifter a la locura.

Yunho siguió a Jaejoong al interior del cuarto dentro de una nube de sueños y esperanzas.

—Siéntate.

La expresión en la cara de Jaejoong no lo tranquilizaba. Cauteloso se sentó al lado de su pareja en el gran sofá color vino. Se hundió en el suave sofá, el sillón acunaba sus formas.

—Este es agradable para tomar una siesta.

Jaejoong le dio una hambrienta sonrisa.

—Siempre pensé que podía ser agradable también para otras cosas.

—¿No lo has intentado? —Le dio al otro hombre su mejor sonrisa, la que siempre le había conseguido bebida libre en los bares.

—Aun no. —Los ojos de Jaejoong se oscurecieron hasta verse casi negros.

—Bueno —Yunho agregó— en interés de la ciencia deberíamos probar su durabilidad.

Jaejoong se rió.

—Cualquier cosa por la ciencia.

Jaejoong lo miró con un travieso brillo en su mirada. Se acercó y colocó su mano en la pierna de Yunho.

—Yunho….quiero conocer más de ti- sonrió Jaejoong- así que jugaremos un poco, con cada pregunta que contestes te ganarás un beso…- Yunho asintió sonriendo- ¿Qué edad tienes?

-¿Realmente eso importa, Jae?

-Yunho, recuerda que YO soy el Alfa- sentenció Jaejoong sonriendo perversamente.

—Muy justo. —Yunho aceptó rápidamente. Aunque solo consiguiera algunos besos—. Veinticinco años.

Esperó por su beso.

Jaejoong se inclinó y le dio un beso en la mejilla.

—Ese no es un beso.

—Una pequeña respuesta se gana un pequeño beso. Además ahora veo que no sólo soy tu alfa, sino que soy mayor que tú. Yo tengo cien años más que tú.

Joder, su pareja era vieja. La edad de los shifter era diferente a la de los humanos, pero aun así la diferencia era sorprendente. Jae realmente comenzaba a sorprenderlo más.

—¿La diferencia de edad te molesta? —La expresión de Jaejoong era de preocupación.
—No. Solo me sorprende. —

—Sí, eso es realmente convincente.

Yunho giró los ojos.

—Dame un momento para ajustarme, es todo. No todo el mundo descubre que su pareja es un siglo mayor.

Jaejoong se inclinó, una mano se deslizó por el cabello de Yunho y tomó su cabeza con firmeza inclinándola hacia atrás, quedando el rostro de Yunho a su merced.

—Creo que te debo otro beso para convencerte de mi valor como potencial pareja.

—Sí, eso creo.

Esta vez el beso no fue casto, ligero ni breve. Esta vez Jaejoong estaba tratando de encontrar el tamaño y las formas de las amígdalas de Yunho. Su cálida boca tomó la de Yunho igual que un drogadicto consiguiendo su dosis.

Un beso se convirtió en dos hasta que Yunho estaba acostado debajo de Jaejoong sin su camisa. Una caliente y húmeda boca fue hacia su pezón derecho mientras los dedos de su pareja trabajaban en bajar el cierre.

—Que se jodan las preguntas, necesito sentirte. —Jaejoong se congeló—. Hoy serás activo- sentenció.

La voz de Jaejoong era más profunda que antes. Los ojos de su pareja brillaban dentro de la tenue luz y mostró los colmillos mientras hablaba.

Pero aunque Jaejoong hubiera dicho eso, jamás se dejaría dominar, y se lo hizo saber a Yunho, éste dejó que la boca de Jaejoong tomara el control.
Comparado con las muchas veces en las que habían intimado, ahora el toque de Jaejoong era seguro y confiado mientras le quitaba a Yunho su ropa en rápidos movimientos antes de quitarse la suya. Yunho apenas logró ver la suave piel antes de que el cuerpo de Jaejoong lo cubriera.

—Hey, no logré verte. —Yunho protestó.

—¿Por qué molestarse en ver cuando sentir es mucho mejor? —Jaejoong ronroneó deslizándose sobre Yunho. Una sensación de hormigueo recorrió su piel, enviando un tsunami de deseo a través de su cuerpo.

El miembro de Jaejoong se sentía largo y duro contra su abdomen. Esa sedosa cabeza dejaba humedad en su piel mientras el largo eje se frotaba contra él igual que un gato necesitado…
De pronto, recuerdos de su antigua manada vinieron a Yunho, recuerdos de cómo su cuerpo había intimidado incluso a su antiguo alfa, ganando desprecio por ello, sin lugar al que pertenecer.

—Te sientes tan bien. —La voz de Jaejoong alejó a Yunho de sus malos pensamientos sobre su antigua manada. Ahora era tiempo de un nuevo comienzo. Un nuevo comienzo con este asombroso hombre que no solo lo quería por ser su pareja sino que lo quería de otras formas también.

Yunho frotó su miembro contra el de Jaejoong. El otro shifter se estremeció.

—Sigue así y no habrá ninguna duda sobre quién está arriba. Ambos nos correremos.

Riéndose, Yunho tomó el trasero de Jaejoong y lo colocó más cerca mientras cedía a la tentación de besar esos fabulosos labios. Labios que presionaban su boca abriéndose para permitir a sus lenguas libre control sobre el otro. El miembro de Yunho pulsaba. Jaejoong lo tomó fuerte alrededor de la base y se separó de los labios de Yunho.

—Aun no te corras. Quiero estaque estés dentro de mi cuando lo hagas.

—Entonces mejor apúrate.

Jaejoong se puso de pie tomándolo de la mano.

—Habitación. Lubricante. —Esas dos palabras hicieron que Yunho saltara y se uniera a su pareja.

—Podemos hacerlo en el sofá en otra ocasión. —Agregó.

Una baja y sucia risa salió del sofisticado hombre.

—Cuenta con eso.

Aun de la mano llegaron al otro cuarto. Una cama de madera oscura con cuatro postes con una cabecera cubierta de piel llamó su atención. Yunho le dio una curiosa mirada antes de subir a la cama, acostado movió su dedo llamando a su pareja.

—Ven aquí hermoso.

—¿Quién sabría que esa tímida linda cosita sería un animal en la cama?- molestó Jaejoong sonriendo.
—No soy tímido, —Yunho dijo con una sonrisa—, solo no soy un imbécil. Además ambos sabemos que soy un animal en muchos más lugares que en una cama. Pero podemos empezar aquí.

Después de darle una caliente mirada vio a Jaejoong llegar al cajón al lado de la cama y sacar una botella de lubricante.

Yunho vio la etiqueta.

—Lindo. —Dijo aprobándolo.

—Solo lo mejor para mi pareja.

No queriendo arruinar el humor llamó con señas a su pareja de nuevo.

—Entonces muéstrame lo que puedes hacer con tu elegante lubricante.

Con una traviesa sonrisa Jaejoong se unió a su pareja en la cama.
Esperando que Yunho no notara el temblor en sus dedos, Jaejoong abrió la botella del lubricante y esparció lubricante libremente entre dos de sus dedos. Sin una palabra se giró sobre su estómago, dobló sus rodillas y presentó su hermoso trasero.

Yunho casi se corre.

—Si sigues de esa forma, puede ser la copula más corta de toda mi vida. —Le advirtió.

Jaejoong se rió.

—Apúrate o me correré sin ti.

Él podía ver a su pareja alcanzar su largo y hermoso miembro. Descartando las precauciones, Yunho saltó.

—Te atrapé.

Su pareja se movió debajo de él.

—Ya me tenías…me has tenido desde siempre…

—No arruines mi diversión.

Jaejoong no podía recordar la última vez que se había divertido en la cama. Sudoroso sexo caliente sí, pero no diversión. Fácilmente su primer dedo entró en su pareja y en un momento lo relajó, bombeando dentro y fuera mientras se ajustaba.
—Otro. —gruñó.

Yunho deslizó otro dedo dentro, moviéndolo en tijera hasta que se relajó.

—Listo para mi.

Jaejoong asintió.

—Sí, dámelo.

Presionando un beso en su hombro, Yunho alineó la punta de su miembro contra el agujero de su pareja y lentamente se empujó. Simultáneos suspiros salían de su amante junto con provocadoras y encantadoras risitas.

—Detén eso. —Yunho gruñó—. Vas a hacer que me corra. —Estar dentro de un hombre que se reía causaba en él extrañas sensaciones. Sonriendo contra la espalda de su pareja, Yunho lentamente empujó sus caderas hasta que Jaejoong gritó.

—Rápido.

Deseando obedecer se empujó más rápidamente dentro del hombre, permitió que la naturaleza y la dicha de tener a su pareja determinaran el ritmo y la profundidad. A pesar de querer prolongar la experiencia, Yunho podía sentir que estaba cerca. Aferrándose a su pareja lo frotaba mientras seguía moviéndose en su interior.

Casi inmediatamente la humedad cubrió su mano, la tensión del agujero de Jaejoong empujó a Yunho a terminar y ambos colapsaron juntos en la cama. Yunho apenas recordó caer a un lado a tiempo para evitar aplastar a su pareja. Quedó acostado con la dicha postcoital cara a cara con el hombre de sus sueños.

—Wow. —Yunho murmuró con una gran sonrisa en su cara.

Unos minutos después estaban limpios y acurrucados mientras disfrutaban de la dicha que comenzaban a vivir.

-Hay que levantarnos, tenemos que preparar todo para navidad…

-¿Navidad?- preguntó Yunho.

-Sí, navidad…¿es que acaso no sabes lo que es? ¿No lo has celebrado?

-Sé lo que es- dijo Yunho seriamente-pero dada mi situación Ji Hye y yo nunca lo celebramos….

Jaejoong abrió los ojos sorprendido, pudo percibir el dolor en el corazón de Yunho y la nostalgia.

-Pues este año vas a celebrarla…..


Jaejoong se movió ágilmente por la cocina, con la suave música sonando de fondo. Su CD con una mezcla de artistas pop le puso aún más en el estado de ánimo para las vacaciones en la manada, como si necesitara alguna ayuda con esto. Él ya se había ido por la borda con la decoración y la comida, por no hablar de los regalos. La música se sentía como el toque final a todo. El pavo en el horno, el olor celestial le hacia la boca agua a Jaejoong y los perros a su alrededor gemían con deseo. Había algo en ese olor que hacia que la casa se sintiera aún más acogedora, las vacaciones más brillantes.

Las patatas estaban en un bol a la espera de ser trituradas para mezclarse en la ensalada. Los siete perros, todos de ellos, esperaban con gran expectación a que cayera algo. Pero aún no lo había hecho.

Aquellos perros estaban con él antes de conocer a Yunho.  Jaejoong echó un vistazo a sus perros y se echó a reír. Su capacidad también le daba una buena risa, especialmente alrededor de la cena. Siguió mezclando la ensalada, sabía que si lo hacia caía un poco de vegetales en el suelo, todos los perros deseaban que lo hiciera.

Tinker, su gato gris atigrado, se sentó encima de uno de los gabinetes y movió su cola hacia adelante y hacia atrás, los ojos fijos en las patatas. El gato estaba obsesionado extrañamente con el puré de papas, aunque Jaejoong nunca había averiguado por qué.

Esta era su primera Navidad con Yunho, y él la esperaba con impaciencia con una multitud de mariposas en el estómago aunque lo negase. Toda la casa fue engalanada, se había pasado el primer fin de semana entero de diciembre decorándola. Estaba decidido a hacer de esta Navidad una experiencia inolvidable porque Yunho nunca había celebrado la Navidad antes. La idea de cómo exactamente Yunho celebrara las festividades le hizo sonreír, todo peludo y aullando a la luna y cazando a su presa no era exactamente una tradición socialmente aceptable en la sociedad humana.

Echó un vistazo a su calendario, y la multitud de mariposas reaccionó al ver la gran etiqueta del árbol de Navidad que había puesto el 25 de diciembre. Pero no era la Navidad sin embargo, era la víspera de Navidad, y pensó en hacer una gran cena esta noche, para que pudieran comer las sobras mañana y pasar el día en la cama.

Jaejoong movió sus caderas sólo de pensar en ello, y supo que llevaba una estúpida sonrisa en su rostro. Yunho no era un hombre perfecto, era terco, tenía un temperamento que podría derretir el acero, y su lenguaje no era el mejor de todos. Pero Dios, el hombre maravillosamente imperfecto podía enrollar a Jaejoong alrededor de su dedo meñique, porque también podía ser tierno, amoroso, y podría ir todo el día y toda la noche sin descanso.

A veces Yunho sólo tenía que dejar que el lobo dentro de él saliera. Ese lobo interior era una de las otras cosas que encontraba tan atractivo sobre Yunho, era malditamente hermoso en forma de lobo. Grande, fuerte y rápido, con los ojos brillantes. Sexys.
Un golpe en la puerta sobresaltó a Jaejoong de sus pensamientos. Frunció el ceño y se limpió las manos en el delantal. Sabía que no podría ser Yunho ya que estaba en busca de algunas provisiones de última hora, y el hombre nunca olvidaba sus llaves. ¿Quién llama a la puerta el día de Nochebuena?

Jaejoong desató su delantal y camino de prisa a la puerta principal, sus pies descalzos no hacían ruido sobre la madera pulida o la alfombra.  Los perros lo siguieron, resoplando el aliento y moviendo la cola, muestra de la felicidad de los perros. Abrió la puerta y observó al extraño un par de segundos, no era de esta manada, pero tampoco podía percibir amenaza alguna.

-¿Está Yunho?-preguntó el otro sin siquiera saludar.

-¿Quién lo busca?

-No tengo tiempo para esto, tengo que hablar con él.

Jaejoong se enfureció de momento.

-Si quieres hablar con él, tendrás que decirme tus motivos.

El extraño suspiro y lo vio a los ojos.

-Dile que Tae Won está aquí.

Jaejoong se congeló en estado de shock mientras miraba al extraño, Yunho lo había mencionado una vez, cuando Jaejoong le exigió que le contara todo sobre él, y Yunho dijo que tuvo varios encuentros en el pasado, por supuesto, Jaejoong exigió nombres….y Tae Won estaba incluido en la lista.

Aunque Tae Won no podía llamarse como ex novio.

Yunho no lo recordaba con afecto, pues Tae Won era un Alfa de una manada enemiga a la original de Yunho, una manada que atacó a la de Yunho e intentó doblegarla cuando Yunho tendría escasos diez años y Tae Won unos ¿cientos?….

Tae Won abusó de él tanto física como mentalmente. Exactamente el mismo que había prendido fuego a la casa de Yunho.
Ese hombre estaba de pie al otro lado de la puerta de su casa, en la víspera de Navidad, asomando por encima de él, como un gigante. Para empeorar las cosas, el hombre estaba sonriendo, como si la violencia entre él y Yunho nunca hubiera existido, como si él no hubiera amenazado la vida de Yunho y le hubiera advertido que si alguna vez se marchaba, lo mataría.

En ese momento Yunho volvió, y se quedó igual o peor que Jaejoong al ver al hombre en su entrada.

3 comentarios:

  1. desgraciado tae won abusivo con un niño de 10 años viene a malograr todo pero yunho ya no esta solo ojala no los moleste o haga la vida imposible y wooo jae le lleva 100 años

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  2. Ese tal Tae Woo que querrá a ahora con Yunho, ojalá no les estropee la Navidad, no su felicidad. Gracias.

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  3. Cómo llegar y arruinar el ambiente festivo??? Esto no si que me ha dejado impactada, ese maldito Alfa lastimó a Yunho y seguro pretende hacerlo volver...ojala y la manada Kim lo respalde y proteja. Zaaaz a Yunho le gustan mayorcitos....(^.<) noooo dejen que les arruinen su primera navidad juntos.

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