Sweet Moment

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Titulo: Sweet Moment
Autor: Tamys de kim
Parejas: YooSu
Género: slash, lime
Extensión: oneshot 
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Su día no fue lo que pensó primero cuando se dirigía a su trabajo el autobús le dejo todo porque antes de eso el lazo de su agujeta se había desatado e allí el indicio que nada bueno venia. Cuando por fin llego a su lugar de trabajo pasados treinta minutos después y que su jefe le haya dado una buena bronca se dedico a terminar de revisar los manuscritos y estaba a punto de mandar a imprimir u computadora se quedo con la pantalla en negro y no volvió a encender ¿acaso el no era tan bueno para recibir la gracia de dios?

Como la computadora tardaría u día máximo en ser reparada y con un jefe molesto por no hacer respaldo de su trabajo lo único que le quedo por hacer fue ir de allá para acá siendo el mensajero del jefe así como su esclavo le dolían los pies y su estomago rugía por la falta de alimento. Hacia puchero a la nada fastidiado de que no pudiera irse a su hogar para poder disfrutar de una rica cena hecha por su mami porque así como perdió el autobús, su trabajo se perdió el olvido su almuerzo así como también la cartera el poco efectivo que traia consigo era solo lo suficiente para tomar el autobús. Y sí junsu a sus 25 años vive con sus padres o mejor dicho ellos viven en casa del castaño en un apartamento de tres habitaciones una amplia sala así como un cocina equipada con todo y el es feliz porque puede disfrutar de la deliciosa comida que su omma prepara. A junsu no le molesta que sus padres vivan allí ya que debido a las fuertes lluvias la casa de la familia kim salió muy afectada tanto que los padres de junsu deban mudarse mientras la reparaban.

Faltaban cerca de cinco minutos para que la jordana laboral y casi trabajo de esclavo terminara junsu ya tenía preparado su maletín para tomar una rápida retirada mas sin embargo su partida tardaría, la rica cena de mama se pospondría ¿Por qué? Su lindo jefe le mando a entregar el primer libro salido de imprenta para el autor del mismo.

Y allí va junsu caminando con los pies cansado y un hambre de perro, no le faltaba mucho por llegar al café donde conocería al hombre autor de la gran novela que no ha leído pero que su jefe lo considera será una gran best seller. A paso lento y mentalmente diciendo “uno más, solo uno más” logra su destino.

Entra al café inundando sus fosas nasales de tan exquisito aroma haciendo que su estomago ruja mas por el hambre que ya le es insoportable, casi babeando al ver los ricos pasteles que se venden. Prendándose de la mirada de aquel joven pelinegro que le sonríe y le señala que es él a quien busca. Se sonroja y el hambre contenida desaparece camina por instinto a su lugar sin dolor alguno como si tan solo la mirada del pelinegro fuera un calmante para su cuerpo.

El chico frente a él continúa sonriéndole cuando ya está sentado apartando la mirada de su acompañante y es que simplemente le ha gustado. Junsu ha quedado prendado de la belleza de yoochun, de su porte varonil y seductora voz.

Santa vaca sagrada – murmura la frase célebre que la protagonista del libro más afamado de E. L. James recita siempre que algo le sorprende

Por lo visto has leído “las 50 sombras de grey” – se sonroja violentamente al escuchar el comentario y se muerde el labio inconscientemente

No deberías mordértelo sabes que me pone y me dan ganas de darte unos buenos azotes – y la vergüenza se expande hasta sus orejas como puede recitarle las palabras que un Christian grey le dice a su anna steel haciéndole imaginar que puede ser el protagonista de tan magnífica obra literaria.

Lo siento…- se disculpa apenas mirando el rostro del pelinegro a cual su sonrisa se ha ensanchado – mi jefe…me ha mandad a darle la copia de su libro – saca de su maletín con nervios el bendito libro causante de su encuentro con tan singular personaje

Hmmm….- solo dice guardando su primer obra para seguir contemplando a tan hermoso hombre que le ha movido el suelo desde que le vio entrar - dime…uhm…

Junsu…kim junsu – se levanta de golpe y da una leve reverencia, como se le ha olvidado presentarse, ¿es que dios no le dio el suficiente cerebro para no olvidar cosas tan básicas?

A yoochun se le escapa reír lo que causa que el castaño haga tan lindo puchero que el pelinegro se contiene de besar. Y así como junsu esta que casi mata a su jefe por enviarle a tal reunión el otro está más que agradecido con su manager.

Park yoochun – se presenta poniéndose de pie ante un junsu que nunca volvió a tomar a siento y aun continua con su debate mental. Sin darse cuenta que el pelinegro ya lo lleva caminando por la calle con las manos de ambos enlazadas, puchea de nueva cuenta la verse a bordo del auto de yoochun.

Yoochun… - se aclara la voz al sentir que salía rasposa debido a los nervios - ¿A dónde vamos? – pregunta al notar que van al sentido contrario del camino a su hogar

A escala - ¿a escala? Se pregunta porque no hay ninguna escala en seoul, no se encuentra en seatle

Quiero ir a casa, por favor déjeme en la siguiente parada – muy seguro de sí mismo le ordena a yoochun, porque si no baja del auto y se aleja del pelinegro no es capaz de detenerse y dejarse hacer lo que yoochun le mande – mi omma se va a preocupar – y para convencer al otro saca a flote a su linda madre, el auto se detiene yoochun le pide la dirección de su hogar cosa que el castaño se niega a revelarle.

Minutos más tarde el auto vuelve a la pista esta vez con dirección al hogar de junsu. El trayecto es tranquilo sin nervios de por medio o frases celebres de Christian grey. El ruido en su estomago reaparece y el sonrojo le cubre el rostro, tan buen momento eligió su estomago de pedir comida. Yoochun sonríe al vislumbrar un pequeño puesto de café, aparca el auto y le compra a su lindo y pucheroso ayudante de editor un delicioso moka y una rebanada de pastel adornado con una fresa.

El auto vuelve al camino, junsu avergonzado pero agradecido come placenteramente ese pedacito de cielo que él fue regalado por yoochun. Y le siente así porque durante todo el día creyó estar en el infierno con un jefe gruñón y malvado como el diablo, pero no es que fuera tan malo sino que a su ayudante de editor se le ocurrió llegar tarde además de no guardar su trabajo y posponer todas esas revisiones para otro día.

Exhala complacido y con el estomago feliz eso le ayudara a mantener su órgano tranquilo mientras llega a casa a disfrutar de la comida de su omma.

Estaba famélico – comenta mientras le da el último sorbo a su café – gracias

Estamos para complacencias – repite otra frase de su ahora ídolo porque ha comprobado que junsu conoce bien esos libros. Que aunque tenga una linda carita de ángel su mente ha sido corrompida por la vida de cincuenta sombras y le fascina la idea de tener un apartamento como el protagonista de tal libro erótico así como de hundirse profundamente en el interior del otro y disfrutar de tan hermoso cuerpo.

Le sorprende detener en un edificio de apartamentos, el imaginaba a junsu viviendo en una bella casa con un perro y hermoso jardín pero sus pensamientos son detenidos cuando junsu le agradece y antes de reaccionar ya va entrando al edificio.

Corre tan rápido que el mismo se sorprende y es que junsu en tan solo una hora con minutos le ha parecido fascinante contando el hecho de que el castaño dijo casi absolutamente nada. Camina detrás del otro deleitándose con tan apetecible retaguardia y como el lobo feroz de los tres cochinitos se lame los labios ante su presa, su rica y condenadamente bella presa.

Entran al ascensor y junsu presiona el botón seis, la puertas del ascensor se van cerrando y cuando por fin están solos en tan pequeño espacio, la atracción que ambos sienten se acumula pudiendo sentirla por todo el espacio.

Y en menos de lo que se han conocido, presentad, avergonzado. Yoochun se encuentra pegado a los labios de un junsu aferrado a las solapas de su chamarra correspondiendo aquel beso tan demandante e intoxicante. Ambos no quieren separa su bocas es tan gloriosa la sensación que cuando lo hacen no dudan en fruncir el seño y es que debieron hacerlo cuando las puertas del ascensor se abrieron y más personas les hicieron compañía eran tantas que yoochun se coloco detrás de junsu y le abrazo por la cintura. Junsu no reaccionaba ya, el calor se había esparcido por todo su cuerpo y tener a yoochun detrás no ayudaba en nada mucho menos cuando el pelinegro frotaba su entrepierna contra su trasero, su boca le daba pequeños mordiscos a su sensible oreja y su voz le erizaba la piel ante cada palabra murmurada.

Las personas no se daban cuenta, ellos iban en su propio mundo. Ya a dos pisos de llegar al suyo, el ascensor se detuvo de nuevo y más gente inundo el lugar. Mas apretados no podían estar y junsu ya sentía la erección de yoochun a todo tope. El otro el abrazo con mas ahincó mandando un latigazo de puro placer por todo su cuerpo, cerró los ojos y se mordió los labios para no dejar escapar un gemido.

Bendijo el momento en que las puertas se volvieron a abrir y ellos bajaron no sin antes yoochun besarle frente a todos mientras las puertas se iban cerrando y la gente dentro solo miraba sorprendida a la pareja.

Al fin dentro del hogar del castaño junsu se golpeo mentalmente por los escases de inteligencia que le estaba pasando en esos minutos, había olvidado que sus padres habían ido a su pueblo para ver cómo iban los arreglos de su hogar.

¿No hay nadie? – Pregunto y le atrajo contra su cuerpo dejando cortos besos en su boquita – yo quería conocer a mis futuros suegros

¿Suegros? Es mejor que te vayas…yo… yo… apenas y sabemos nuestros nombres - se separa lo suficiente del cálido cuerpo del pelinegro y le mira directo a los ojos –

En ese caso… ya conoces mi nombre y a que me dedico – sonreía y volvía a atraer el cuerpo de junsu en un suave abrazo del que junsu no renegó – también me gusta tocar el piano, escribir es lo que adoro y componer canciones es mi nuevo hobbie – besaba su frente , sus brillantes ojos miraban al castaño que se encontraba confundido por la revelación y sonrió – pero hoy he encontrado con quien pasare el resto de mi vida, porque junsu desde el momento que cruzaste la puerta del café me propuse ser tu otra mitad y por lo vivido en el ascenso veo que no te soy indiferente – decía y le daba un casto beso en esos labios tan adictamente ricos - ¿junsu, me dejaras conocerte, salir a citas, salidas al cine, mirar la puesta del sol desde la playa y sobre todo…ser tu otra mitad?

Y junus no sabía que responder, la declaración de yoochun fue tan repentina, aun no comprende cómo fue que le dejo seguir hasta su hogar y durante el camino dejar que le besara.

No pienses junsu, solo deja que tu corazón decida – como por arte de magia junsu murmuro un “si”, la mejillas sonrojadas y el corazón anchándose de contentura. Un par de labios encontrándose en un beso lento, suave con tintes de pasión porque n pueden aun decir que se aman se será con el tiempo por o mientras disfrutaran de la noche a solas sin padres que escuchen las cosas indecentes que le son propuestas.

Junsu ¿podemos jugar? – le pregunta con sonrisa picara ante su pregunta de doble sentido

Uhmmm solo tengo video juegos de carreras de auto – ríe entonces por la inocencia de junsu, así que para dejarle las cosas en claro se frota contra su cuerpo haciéndole sentir al castaño su erección que aunque esta falta de atención aun sigue queriendo ser mimada. Ve el rostro de junsu que se muerde el labio y lo lleva al sofá. Le sienta sobre su regazo regalándose besos un tanto dulces otros tantos apasionados, sus lengua se enredan en una batalla por demostrar quién es la mejor mientras sus manos desciende hasta el bulto de sus pantalones arrancándose gemidos de placer.

Junsu deja a lado su vergüenza y frota sinuosamente el bulto que ante cada caricia aumenta de tamaño, queriéndole tener más cerca se acomoda mejor con las piernas a cada lado llevando las manos de pelinegro a su trasero para que le consienta mientras la lengua de su amante lame, muer y chupa todo la piel que le es posible de su blanco cuello, esas mismas manos que aprietan su trasero le empuja al mismo tiempo contra la erección del pelinegro. Quieren más pero saben que apenas se están conociendo que si se encuentran en tan apasionado momento es porque el placer y la frustración del elevador son más fuertes.

Ambos torsos desnudos sintiendo la calidez del otro, un par de manos colándose dentro de la ropa de junsu hasta tocar su miembro erecto dejándole caricias sobre la punta y bajando tortuosamente por toda su extensión. El castaño gime sonoramente y su mano va detrás de la nuca del pelinegro jalándole del cabello para así lamer su cuello, gimiendo sobre esta cuando la mano de yoochun le ha apretado los testículos.

Junsu, eres tan hermoso – y el sonrojo del castaño se hace presente – quiero que te conviertas en mi todo- con la voz ronca por el deseo, le besa apasionadamente profanando con su lengua cada rincón de su cavidad. Junsu ha perdido el control de su cuerpo y quiere que el pelinegro le marque aunque no tengan más de dos horas de conocerse.

No queriendo separarse del cuerpo de junsu, el pelinegro hace que se ponga de pie sobre el sofá y así le baja los pantalones admirando desde ese ángulo la anatomía de junsu. Descaradamente lleva una mano a su miembro y le aprieta teniendo como respuesta y gemido y el desbalance de su amante que lo hace recargar las rodillas sobre el respaldo del sofá. Yoochun continúa su labor y baja por completo su ropa interior saltando a su vista ese pedazo de carne que ansiaba por ser entendido. Sin más le toma con la boca tragando por completo que casi le siente tocar la garganta. Los gemidos de junsu inundan la habitación, sus piernas tiemblan por tanto placer recorrerle el cuerpo para yoochun esa posición es maravillosa mientras saborea el miembro de junsu también puede apreciar su rostro lleno de excitación, estruja sus glúteos y le escucha gemir su nombre. Su amigo dentro de su pantalón ruega por ser liberado. Los chasquidos que producía su boca al chocar contra la base del falo de junsu eran como una danza erótica que le llama a seguir más rápido. El pre semen en ya salía de su escondite sabor único e inigualable que emanaba de la punta hinchada de su miembro, una succiones mas y junsu exploto en su boca llenándola de su caliente semilla. Los espasmos en junsu le indicaban que había tocado la gloria y que estaba en recuperación por la agitada sesión. Yochun le acomodo en su regazo no sin antes gemir cuando el trasero de junsu quedo sobre su entrepierna, el castaño lo noto y le sonrio de lado. Quiso darle las mismas intenciones que el pelinegro hizo con él. Así que se puso de pie pero cayó de sentón, la risa no se hizo esperar y yoochun reía ante la imagen de su junsu sentado sobre la alfombra con la ropa hasta los tobillos y ese lindo puchero adornando sus labios.

El castaño también rio por unos segundos después gateo hasta quedar en medio de las piernas de yoochun con una mirada lujuriosa comenzó a dar lametones sobre el bulto de su pantalón arrancándole graves gemidos. La cadera de yoochun se elevaba ante cada lamida rogándole casi implorando por sentir la boca de junsu devorando su falo.

Como si su deseo fuera escuchado junsu le despojo de la ropa faltante. Sus ojos se abrieron por completo cuand el miembro de yoochun fue expuesto y sin más se dedico a lamer y chupar su roja e hinchada punta jugando con su lengua sobre ella, las manos del pelinegro se posaron en su cabeza y comprendió lo que quería yoochun. Lentamente fue engullendo su miembro envolviendo con el calor de su boca ese pedazo de carne que en un futuro le tendría taladrándole su dilatado anillo pero que por el momento le tenía a su merced dándole placer a su dueño. Su boca subía y bajaba mientras sus manos se sostenían de sus piernas, la respiración del pelinegro era cada vez más acelerada. Dejo de succionarlo y le lamio por toda la extensión hasta llegar a sus testículos donde chupo cada uno y le succiono cosa que hizo que yoochun casi se corriera.

Más junsu al notar que pronto el pelinegro llegaba a su clímax volvió a tragarlo, el sabor de la esencia de yoochun se expandía por toda su cavidad bucal no era dulce ni tampoco amargo era una mezcla de ambos y quería probar todo así que succiono tan fuerte como pudo que de pronto su boca estaba llena de la blanquecina semilla de yoochun el cual había explotado por las atenciones tan ávidas de su lindo castaño.

Cuando se sintió recuperado de su orgasmo se acostó sobre la alfombra y con una señal le indico que hiciera lo mismo. Junsu obedeció y se acomoda entre sus brazos. Si su omma le encontraba de tal manera jura y perjura estaría casad al día siguiente con yoochun. No le molesto la idea pero se dio entonces cuenta de que estaba desnudo con yoochun, uno de los nuevos autores de la editorial donde trabaja y el cual su jefe era su editor.

Yoochun ¿no está prohibida nuestra relación? – le pregunta con algo de nerviosismo

Claro que no, yo solo soy un autor además si se llegan a enterar en la editorial no sería problema – recita y le da un cariñoso beso para tranquilizarlo

¿Cómo estás seguro? – hace otra pregunta queriendo asegurarse

Porque si me piden terminar lo que tenemos simplemente terminaría mi relación con la editorial y buscaría una nueva, no por ser alguien nuevo en esto signifique que se me cerraran las puertas. Tu solo confía en mí - le miro directamente a los ojos observando como el castaño asentía con la cabeza – por cierto en sabias palabras de grey “tienes una boca tan follable” – con esa simple frase la atmosfera romántica de hace unos momentos fue en picada, junsu le dio un golpe en el hombro a yoochun, el pelinegro solo reía por la actitud infantil del castaño pero que descubrió que cuando quiere puede ser peligrosamente sexy.

Ahora entendía todo, el mal día que tuvo desde el comienzo que abriera los ojos. Dios no le había abandonado más bien le preparo una sorpresa y vaya que si lo fue, en ningún momento del día se imagino que se encontraría en brazos del autor con el cual tenía que reunirse solo por cosas del trabajo. Ahora estaba allí abrazándole, ambos sudorosos pero con sendas sonrisas. Junsu ahora comprendía que no fue tan malo si al final tendría una situación de candente, apasionado, romántico y por sobre todo dulce momento.

FIN

4 comentarios:

  1. L'Park5/06/2013

    Wooooow que genial!!!
    Delfín pervertidillo XD demasiado genial
    ^^

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  2. Es gracioso cuando te estas leyendo las 50 sombras de grey

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  3. Santa vaca sagrada" Jamas vi a anastacia decir eso xDDDD
    Hhahahaha me mate con lo de seattle lel <3

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  4. Por DiiiOOOOoSss Ese "Tienes una boca tan gollable" en la voz de Yoochun. Imaginarlo es tan erizante. Que lindo cupido haciendo de las suyas, me encantabque a primera vista Chunnie se enamore así del delfin y lo defienda como su mas grande tesoro.

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