Querido Secretario - YooMin

9 comentarios
Título: Querido secretario
Pareja: YooMin
Género: Lemon
Extension: Oneshot
Autor: Aemin

Nota: Ill be back... volvi por fin XD ah que horrible es la crisis de escritor....otros autores no me dejaran mentir ^^U disfrutenlo!! 

Estaba desempleado y muy, muy aburrido.

Necesitaba algo que hacer. Pero cualquier cosa a la larga requería dinero: el cine, el café, la música. Y obviamente la ropa. Y muy importante, la comida. Si…la comida era lo más importante. Tenía ahorros para alimentarse pero no serían eternos.

¿Qué hacer?

Abrió el periódico electrónico que llegaba cada mañana a su mail y revisó la sección de empleos. No había mucho. Barrendero ni hablar. Pasear perros…no. ¿Mesero? ¿Por qué no?

Lo despidieron una semana después. Por probar la comida de todos los platos, o la mayoría. Y por vomitar. La comida no era para nada buena.  Shim Changmin, necesitas un trabajo con urgencia, se repetía a diario. Trató de trabajar en una biblioteca pero se aburría a morir, después repartió pizza pero lo dejó: el aroma era insoportablemente tentador y antes de ser penosamente despedido por la comida una vez más mejor se adelanto a lo inevitable. ¿Pasear perros? Más bien ellos lo pasearon a él. Fue esquiando en pasto y lodo por todo el parque hasta que finalmente su tenis se atoró entre unas piedras y al soltar las correas cayó de bruces en el suelo. Los canes huyeron por todos lados y recuperarlos fue una pesadilla. Los dueños se molestaron por la tardanza y antes de mentarles a sus progenitoras también lo dejó. Sólo quedaban dos empleos según la web: secretario o intendente en dos distintas empresas. Vaya…trabajo de nena o limpiar porquerías…

“Edad: 23 años. Licenciado en administración de empresas. Disponibilidad de tiempo, sí. Sé conducir y sé usar Microsoft Word, Excel, y otros programas.” Enviar.

Suspiró, fue a la cocina por un vaso de leche y al volver a su habitación revisó su correro. Una, dos, cinco veces hasta quedarse dormido.

Despertó con la mejilla entumida y las letras wertyu sdfgxc tatuadas en su piel. Se frotó la cara con la mano, bostezó y miró al frente. En la pantalla de su computadora, frente a la cual se había dormido, estaba la respuesta a sus plegarias: “RE: Solicitud de trabajo de secretario”. Pestañeó con sorpresa y lo abrió de inmediato.


“Hola, Shim. Vamos a conocernos, ¿te parece? Seré tu nuevo jefe, pero antes necesito entrevistarte. ¿Te parece vernos mañana jueves a las 9:00 a.m en el café Delitte? Sé puntual. De eso depende tu empleo. P.C”


¿Jueves? Hoy. Un segundo, ¿qué hora era? ¡Las ocho y media! Saltó del escritorio al armario a la regadera a la cocina y a la calle y corrió a su auto. Condujo de una manera que a Vin Diesel le habría dado envidia y llegó frente al café Delitte a las 9:03. Maldición, ojalá el señor P.C siga ahí. Entró. En el lugar había pocas personas. Una pareja, una mujer sola leyendo un libro, una familia de cuatro. Y ningún sujeto con aspecto importante. Tragó saliva. Bueno, al menos aprovecharía el viaje, tenía sed y algo de hambre, sólo había alcanzado a embutirse un pan medio tostado antes de salir. Fue a la barra y pidió un café y se sentó a beberlo, angustiado.

Pasaron unos minutos mientras saboreaba la crema del café cuando se acercó a él un sujeto de traje oscuro. Volteó.

-¿Shim? – preguntó el hombre. Su piel era muy blanca, se veía casi transparente en contraste con su traje negro.
-Sí….¿señor P.C?
El hombre sonrió encantadoramente y se sentó frente a él.
-Soy el señor Park de hecho. ¿Cómo está, Shim?
Debía disimular y no parecer desesperado por nada del mundo, aunque lo estaba. Sonrió un poco.
-Bien…
-¿De verdad? ¿Entonces por qué un hombre joven, atractivo e inteligente como usted solicitó empleo como vil secretario?
Changmin abrió por completo los ojos. El señor Park era muy hábil. No le convenía mentirle.
-Bueno…no todo esta tan bien, señor.
-Según tu correo tu ultimo trabajo de oficina fue en Home and Living Co., ¿Cierto?
-Sí, señor.
-¿Y por qué lo perdió?
-Tuvieron que recortar el personal…
-Ya veo.
Una mesera se les acercó.
-¿Dese algo, señor?
-Sí, por favor. Un café negro con dos de azúcar y leche fría, por favor – la mesera asintió y se retiró, - mejor memorícelo, Shim.
-¿Eh? –eso lo descolocó.
-Si lo contrato, necesitará saber cómo me gusta mi café.
-Oh. Sí señor.
-¿Y?
-Eh…¿negro con dos de azúcar y leche fría…?
El señor Park sonrió mostrando todos los dientes.
-Buena memoria. ¿Qué más sabes hacer?¿Conduces?
-Sí señor. Tengo un auto, es un viejo accord.
-Ya veo.

La mesera trajo el café del señor Park y se retiró nuevamente después que le dijera que tenía encantadora sonrisa y bellas manos. Changmin sintió algo revolotear en su interior. Su posible jefe era un ligador de esos…bueno, daba igual, mientras le pagara. Tras servirle algo de leche a su café y revolverlo cuatro veces con la cucharita, el señor Park habló.

-¿Tiene novia, señor Shim?
-No señor…¿por qué?
El señor Park sonrió de lado, pícaro quizás.
-Nada en especial. Pero me alegra.
-¿A qué se refiere?
No sabía por qué, pero le parecía una insinuación. Eso lo tensó. Se puso muy nervioso y apretó las manos bajo la mesa.
-A que así no se distraerá de su trabajo.
-Oh. Le aseguro que aunque la tuviera no le fallaría, señor.
-Ya veremos eso si se da el caso, ¿le parece?
Changmin asintió y las preguntas cesaron. El señor Park se tomó su tiempo en disfrutar su café, oliéndolo primero y degustándolo despacio.
-Bueno, señor Shim…- dijo el señor Park cuando se terminó el café, - quizás lo llame después. Fue un placer.

Y sin más se fue. Ni siquiera pagó.
¿Qué demonios?

Frustrado, Changmin pagó y volvió a casa. Se preparó ramen, salió a caminar, comió, se bañó y se fue a dormir. Las cosas estaban horrendas. Iba de mal en peor y al karma parecía divertirle burlarse de él. No sólo no tenía empleo, sino que le había tenido que pagar el café a un hombre que podría haber sido su jefe y que realmente se había burlado de él y nada más. En sus ahorros solo quedaban unos pocos miles de wones….a este paso ni siquiera podría pagar más ramen instantáneo… resistió las ganas de llorarle a la almohada.

Al día siguiente, al salir de casa se encontró un reluciente Audi negro estacionado frente a su puerta. Se quedó pasmado. Más aún cuando del hermoso automóvil bajó nada menos que el señor Park. Esta vez el sujeto vestía un traje color blanco, lo que hacía su piel más oscura y sus labios más rosados………… ¿qué tenían de importante los labios? Que sonreían, tal vez…

-Buenos días, señor Shim. ¿Durmió bien?
-Señor Park, ¿qué hace aquí?
-Quiero que me lleves a unos encargos y después a la oficina, ¿qué te parece?
Casi se cae.
-¿Me…me está contratando?
-Depende de qué tan rápido se cambia esos trapos por ropa decente y enciende el motor.

No tuvo que repetírselo. En menos de 15 minutos Changmin ya estaba frente al volante del flamante Audi, conduciendo por las calles de Seúl. Atrás, el señor Park hablaba por teléfono y se limitaba a darle una que otra indicación de a dónde dirigirse.  Después de ir a la tintorería, a una pastelería y a una florería lo llevó a la oficina.

-Te llamaré cuando salga, ¿bien? Muchas gracias, señor Shim.
Otra vez. Se despedía como si nada. De pronto se detuvo. Volteó.
-Ah, mientras tanto, ¿podrías lavar mi auto? Que quede reluciente para cuando salga, ¿bien? – le sonrió y desapareció en el interior del edificio. Changmin sintió que le ardían las orejas. Si no lo contrataba lo asesinaría. Al menos en la cárcel daban de comer y había techo gratis.

Lavó el automóvil en el estacionamiento del lugar. No tenía caso llevarlo a su casa y volver, además si estaba lejos cuando Park le llamara… ese Park era un hombre interesante. Apenas se había conocido y ahora le confiaba su auto… ¿Quería impresionarlo? ¿Presumirle? ¿Burlarse?

Ya lo estaba terminando de pulir con un trapo cuando una voz dijo.
-Se nota el jabón.
Volteó. El encargado de seguridad lo observaba.
-¿En dónde? – le preguntó, molesto.
-¿En dónde no? –replicó el policía.

Fastidiado, Changmin volvió a lavar el automóvil hasta que el policía le dio el visto bueno. Moría de hambre, pero prefirió aguantar hasta la cena. Si el payaso de Park no lo contrataba, necesitaba ahorrar tanto como pudiera para comer. Se sentó en el interior del Audi y cerró los ojos, tratando de sobrellevar la situación. Empezó a cabecear… y el sonido de su celular lo despertó.

-Shim, ya voy saliendo, ven por mi – la voz de Park exigió al otro lado de la línea y colgó. Changmin suspiró y dócilmente fue a recogerlo.

Al verlo desde la entrada del edificio, Park se echó a reír.
-Déjeme adivinar, Shim…¿lo lavó? ¿De verdad?
-Sí…- empezaba a sentir una furia…
-¿A mano? ¿Usted solo?
-Sí, señor… ¿no me lo pidió? Ya, entre – respondió abriéndole la puerta, gesto que le había exigido hacer en cada parada que habían hecho ese día.
-Es cierto, te pedí que lo lavaras, pero podrías haberlo llevado simplemente a un lavado automático.
Changmin sintió como si le vaciaran una cubeta de agua helada por la espalda, empezando en su nuca y terminando en lo más bajo e íntimo de su ser.
-Vamos… - Park subió. Casi le deja ir la puerta pero logró contenerse y subió adelante al lado del piloto.
-Llévame a casa, Shim. Ya fue un día bastante largo.

Changmin asintió y encendió el motor. El camino fue silencioso. Por fin llegó a su destino, a su hogar dulce hogar.

-Eh, Shim…ésta no es mi casa…
Cerró los ojos y los apretó con fuerza.
-Lléveme a mi casa.
Respiró profundo.
-Dígame por dónde, señor.
-Por supuesto.

De nuevo por las calles de Seúl… su conciencia le decía que resistiera, pero su instinto le suplicaba que cometiera un homicidio perfecto. No podría tolerar una burla más. Y ultimadamente, ¿por qué le aguantaba todas esas cosas? No era su jefe aún. Y nada parecía indicar que fuera a serlo. ¿Sólo por ser un hombre poderoso? Y rico…constató al notar la zona donde residía. A callar y cooperar…

-Bien. Muchas gracias, Shim. Hable con mi portero y él le pedirá un taxi que lo lleve a casa. Buenas noches – con una encantadora sonrisa, Park se retiró. El portero fue testigo de la rabieta del pobre muchacho alto y moreno, afuera frente al edificio. Y desde el penthouse, Park también.

Fue dando pataletas en el taxi y tardó en dormirse, furioso, pero estaba tan cansado que no soñó, fue un dormir profundo. Ni siquiera le había dado suerte ese hombre, sólo problemas…
Al día siguiente, ojeroso, cansado y con mucha desilusión, salió nuevamente de casa casi al medio día y se detuvo en seco. Frente a su puerta ahí estaba, nuevamente el Audi negro. Se acercó. Park no estaba ahí, el auto estaba solo. Tragó saliva y, tentado tras ver las llaves al lado de la rueda, subió. Sobre el volante había una nota.

“Shim. Lo felicito. Su futuro está por cambiar, y le aseguro será tan brillante como este auto, lo merece por pulirlo con esfuerzo tal como intuyo ha pulido su camino por la vida. Lo espero para inciar su nuevo empleo en mi oficina. No falte. Park Yoochun”.


Yoochun. Así que así se llamaba el condenado…si tuviera una Death Note…¡Changmin, no es momento de ser infantil! Corrió a asearse y ponerse decente para presentarse a su nuevo trabajo.

Llegó al edificio, se estacionó y el policía lo saludó divertido. Subió y preguntó en recepción por el señor Park.  Una secretaria asintió y le entregó un sobre. Mientras ella iba a avisar al señor Park de su presencia, Changmin abrió el sobre. Dentro estaba el dinero exacto para pagar el café que había bebido con él hacía dos días. Indignado entró violentamente a la oficina en cuanto la secretaria le concedió la entrada.

-¡¿Jefe?! – casi gritó.
-Pase, Shim. Cierre y siéntese.
Changmin cerró la puerta pero no se sentó.
-¿Qué pretende?
-¿Impresionado?
-¿Por qué debería de estarlo?
-Ah…¿aún no lo comprendes?
Yoochun Park se levantó de detrás de su escritorio y se acercó a él.
-¿Qué debería comprender? Uhm…

Yoochun apoyó una mano al lado de su cabeza, cercándolo contra la pared.

-Ese auto lo compré especialmente para ti…es mi primer regalo ya sea que aceptaras o no…
-¿Aceptar qué?
Sintió nervios de nuevo. Tensión. Y algo revoloteaba en su estómago. Lo encaró.
-¿El estúpido empleo como su secretario? –preguntó. Luego se arrepintió. Pero estaba molesto, debía desahogarse.
Park sonrió.
-El empleo, sí…pero pretendo que nuestra relación sea muy cercana…¿me explico?
-Cercana…¿entre jefe y empleado?
Yoochun pegó su frente a la de él. Era ligeramente más bajo que él, pero seguía siendo un hombre rico y poderoso. Y estaban en su terreno, Changmin no debía defenderse con fuerza bruta. Además, sus músculos no le respondían del todo, la mirada de Yoochun lo tenía pasmado.
-Me gustaste desde que te vi en el café, con esa cara desesperada. Y después, cuando te vi en ropa deportiva…y luego con ese traje…simplemente me dieron ganas de cogerte en ese instante, pero preferí jugar.
-Maldito…
-Y no sabes lo mucho que me excito verte desesperado en la calle… - lamió su oreja, - tuve que atenderme esa noche…anoche en realidad… pero ya no me contendré…
-Cada minuto se vuelve más indecente…Park…
Yoochun rió, juguetón.
-Apenas empiezo…
-Ah….ahh…

Los labios de Yoochun estaban en su cuello, rápidamente descubierto tras las hábiles manos blancas que habían desatado la corbata y ahora desabotonaban su camisa. Sin saber por qué, la sensación le gustaba…era placentera…

-Eres tan sensible, Changmin…
Changmin…su nombre pronunciado así…sonaba increíblemente bien…
-Señor Park…
Lo tomó por la barbilla.
-No eres más que un niño, ¿eh?
-No…tengo 23 años…apenas tres menos que usted…
Yoochun sonrió con ternura.
-Para mi eres un polluelo perfectamente pervertible…
-¡Yah…unngghh…!
No pudo reclamar. La lengua de Yoochun llenó su boca de pronto y todo se volteó de cabeza.
Cuando pudo respirar estaba recostado sobre el escritorio, casi desnudo, con los suaves labios de Park recorriéndole toda la piel.
-Ah…ahh…
-¿Rico, verdad…Changmin?
-Park…no…estamos en…
-No pasa nada…relájate… precioso…
Masajeó sus brazos, su pecho, sus muslos…luego…su mano lo masturbó con firmeza. Mientras su boca no dejaba descansar su piel, endureciendo sus pezones, succionando su ombligo, estremeciendo el lóbulo de su oreja. Changmin no podía más que estremecerse…
-¡Ah! ¡Tus dedos…! ¡Ahí no…!
-Shh… se sentirá increíble, ya verás…  déjame encontrar el punto…
-¿P…punto..? Ah…duele…espera…
No sabía de qué le hablaba hasta que lo sintió. Tocó algo en su interior, un lugar…una zona…que fue como dinamita. Perdió la noción de todo, y todo se convirtió en placer. Placer y nada más. Sonriendo Yoochun continuó tocando ese delicado y exquisito punto mientras besaba su pecho.
-¿Qué te dije? Es increíble…
-Park….Paaark…ya….ya no…
-Yoochun…dime Yoochun.
-Yoo……chun………
-Mejor.
Sin dejar de mover sus dedos besó sus labios, haciéndolo gemir en su boca. Todo se volvió blanco y sintió esos fuertes espasmos placenteros en su miembro, estallando y haciéndolo gemir fuerte con el orgasmo.
-Eso es… ahora estás listo…
-¿E-eh…?
-Changmin…- Yoochun se acomodó entre sus piernas y las dobló, - voy a hacértelo. Voy a entrar en ti y seremos uno…y va a encantarte…
Changmin frunció el ceño.
-Pero antes…- Yoochun se apartó y se sentó a su lado, tentándolo y jugando como siempre, - necesito algo de atención…¿has hecho un blowjob antes?
Nunca. Pero sabía lo que era.
-¿Pretende…que le de uno?
Yoochun asintió.
-Déjame sentir esa grosera boca en mí.
Tembloroso Changmin apoyó las manos en los blanquísimos muslos. Nervioso abrió la boca y se inclinó.
-Ah…así…lento, Changmin…así…no…no todo…la punta…eso es…
Resultaba…excitante…
-Bien…es mi turno…
Lo empujó de nuevo sobre el escritorio y le dio una demostración de un experto blowjob. Atontado por la testosterona y el placer, Changmin no lo detuvo. Se dejó llevar por la marea de éxtasis hasta que sintió algo entre sus piernas, debajo de su hombría. Se irguió y encaró a su jefe.
-Va…¿va a violarme?
-Sería violación si opusieras resistencia…
Changmin apretó sus labios. Cierto, para nada lo había detenido. Apenas se había negado con palabras, pero no más.
-Admite que te gusta… - Yoochun le lamió los labios y empujó, entrando un poco entre sus piernas.
-¡Ah…!
Se lo hacía por atrás, abrazándolo contra su cuerpo. Se aferró al escritorio con fuerza y el vaivén empezó. Cada vez iba más profundo, era incómodo y ardía. Hasta que entró por completo y tocó de nuevo ese punto. Ese punto placentero que ya había sido domado. Y una vez más era acariciado, esta vez con más fuerza, detonando el placer y la locura en Changmin. Tiró levemente de su cabello, haciéndolo ladear su cabeza y besó sus labios con indescriptible pasión.
Le dio con fuerza…más…más…parecía implacable…la madera del escritorio incluso rechinaba un poco…
Y su segundo orgasmo fue aún más violento que el primero, tanto que…





Despertó. Estaba sentado en su escritorio, frente a la oficina de su jefe, Park Yoochun. Acababa de soñar con su primera vez con él. Había sido igual de increíble que en la realidad aunque… en realidad él se le había echado encima a Yoochun y lo había penetrado sin clemencia sobre el escritorio. Se lo debía por tentarlo así desde que se conocieron en el café. Además desde que había visto sus jugosos labios había querido probarlos. Le había tenido ganas. Y ahora el deseo era mutuo. Hacía días que lo hacían.
Sonrió y se limpió el sudor de la frente con la mano. En eso sonó el teléfono.
-Shim, a mi oficina. Necesito sus atenciones – dijo Yoochun del otro lado. Sonrió.
-En seguida, señor.
-Aquí te espero, querido y sensual secretario.
Riendo para sí Changmin se levantó y entró a la oficina, cerrando la puerta con llave tras de sí.

FIN.

9 comentarios:

  1. Anónimo5/29/2013

    Bienvenidaaa!!! Me ha gustado mucho, echaba de menos algo tuyo!! :)
    Por cierto tienes algún blog donde pueda seguirte?
    Sigue escribiendo ok?

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  2. Gracias anonimo ^^ quien eres o.o?

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  3. No es 1 secretario... es un asistente, buen comeback xD

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  4. Nana60025/30/2013

    agdfafgsfgasfdhgsd mori en mala >.< me hiciste la noche con este YooMin *---* sigue escribiendo, amo tus fanfics <3

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  5. Anónimo6/02/2013

    Holaa Aemin, pues me llamo Clara.
    Que te puedo decir, me encanta leer de todo, ya sea yaoi como libros de todos los géneros tan gordos que hasta me duelen los brazos de sostenerlos XDD, pero eso si no soy nada buena para escribir mis propias historias :( , así que básicamente soy una devoradora de letras :D

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  6. Anónimo6/02/2013

    Ahhh!! y por supuesto me encanta TVXQ y JYJ, pero sueño como muchas de ustedes que vuelvan a ser un solo grupo.Y como podrás imaginar me encanta el YOOMIN, HOMIN, HOSU y MINSU, aparte de los clásicos YUNJAE y YOOSU

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  7. Anónimo6/03/2013

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  8. Anónimo6/07/2013

    KYAAAAAAAAAAA QUE BUENO QUE VOLVISTE...se te extrañaba mucho T_T....emm..me encanto en fic, mori poero mori contenta *o*...sigue escribiendo, buen comeback...amo todos tus fics
    by:Amid-Hashira

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  9. Chunsadycta4/06/2016

    Por Dios¡¡¡ Juro que recordare este oneshor por mucho muchisimo tiempo. He leido varios trabajos tuyo y todos me encantan. Hoy curioseaba por aqui y mira nadamas... encontrarme a este Yoomis total y absolutamente sensual y fogozo fue realmente genial. ChangMin me mato de risa y me enterneció, primero por sus ocurrencia ¡Ame eso de tener una Deat Note y la carce! y segundo por que realmente fue tiernamente pervertible¡¡¡ Wooo Chunnie me dejo en la quinta nubeeee(♡.♡)

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