Memories - Cap. 1

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Aquella noche de invierno me encuentro parado frente a la chimenea, observando con atención las llamas que salían de esta, sentía el calor que producían calentar mi cuerpo debido al frio.
Y estando ahí solo sin poder dormir los recuerdos llegan a mi mente unos tras otros, aquellos recuerdos desde que te conocí…
Aún recuerdo la primera vez que te vi, eras tan pequeño que me parecías tan irreal, recuerdo que iba entrando a la habitación y todo fue maravilloso, tu madre cargándote, arrullándote porque no parabas de llorar, cuando tu madre me vio sonrió  pidiéndome que me acercara, y así lo hice, con pasos camine hacía aquella cama de hospital.
Tu mamá prácticamente me obligo a cargarte en brazos, y no es que no quisiera, pero tenía algo de miedo, te veías tan frágil que tenía miedo a que con cualquier momento te rompieras, tenía miedo a lastimarte por ser demasiado bruto, o que te calleras de mis brazos, y ambos nos sorprendimos en cuando dejaste de llorar en cuanto estuviste ya entre mis brazos, aquello fue mágico.
-“Shim Changmin”- Tu madre me susurro tu nombre y yo sonreí al ver cómo te acurrucabas para poder dormir.
Paso el tiempo en el que te observe dormir, viendo todos tus rasgos, tu piel, que a diferencia de la mía era algo morena (la cual heredaste de tu padre), tu cabello castaño. Y antes de que pudiera seguir admirándote las risas de tu madre se escucharon
Voltee a verla y tenía una gran sonrisa, al parecer el ver a su hijo recién nacido y a su hermano pequeño juntos era de alguna u otra forma tierna o adorable, no lo supe bien, pero estaba feliz.
El tiempo paso demasiado rápido, cuando me di cuenta tuve que entregarte a tu madre, porque la hora de visita había terminado, al menos para mí ya que me tocaba cambio, aquello quería decir que alguien más subiría a verte a ti y a tu mamá, por un momento no quise separarme de ti, por alguna razón sentía que ya eras parte de mi, por fin después de varios meses era tío, y yo no volvería a verte hasta dentro de unos años, para mi desgracia mis padres (tus abuelos) me enviaron a estudiar al extranjero para que sentara cabeza, según ellos era demasiado…. Cuáles fueron sus palabras… a sí demasiado liberar y que era por mi bien. Pero que querían, ¿Cómo querían que actuara? Apenas tenía 15 años en ese entonces.
Camine hacía la puerta, sin embargo esta se abrió y pude ver a tu padre, el me sonrió se veía agitado, suponía que al recibir la noticia de que tu madre había empezado a dar a luz había salido lo más rápido posible del trabajo, solo le hice una reverencia que el regreso para entrar a la habitación, di una última mirada hacia atrás, y aquella escena me pareció conmovedora, tu madre semi recostada sobre la camilla contigo en brazos mientras tu padre se sentaba aún lado y acariciaba con delicadeza tu cabeza, no pude evitar sonreír y salir de ahí.
Aquel día era mi vuelo, tu llegada fue algo inesperada, todos nos asustamos cuando tú madre comenzó con las contracciones, te habías adelantado 1 mes, pero te agradecí el haberlo hecho, si no te hubieras adelantado no te hubiera conocido hasta que regresara de aquel viaje que ni yo sabía cuando duraría, salí del hospital y mis padres me esperaban, ellos habían sido los primeros en entrar, y mis maletas estaban ya en el auto.
Una vez en el aeropuerto y cuando mi vuelo fue nombrado me puse de pie y camine, no voltee a ver a mis padres, estaba lo suficiente enojado con ellos para siquiera despedirme de ellos, ellos me habían hecho que me alejara de ti y de tu madre, de mi familia, y si es lo que querían que afrontaran la consecuencia….
Antes de irme, mis padres me dieron indicaciones, me enviarían el dinero suficiente para gastos escolares y nada más, tenía que trabajar para conseguir que comer, no habría un avión de retorno a menos que me lo mereciera, pero jamás recibí un boleto o dinero que pudiera alcanzarme para comprarme uno, así pasaron 4 años, en los cuales nunca regrese, jamás me dejaron volver, jamás recibí una carta por parte de ellos, y siempre me preguntaba si era malo saber de ellos, o el quererlos ver aunque sea una vez  al año, tal vez en navidad, o en año nuevo pero me encontraba atrapado en aquel país hasta que cumpliera la mayoría de edad y era tan frustrante, tampoco sabía nada de tu madre, le enviaba cartas preguntando como estaban, como estabas tú, en ese entonces deberías de tener 4 años, pero jamás me respondió y a mi aún me faltaban 2 años para poder independizarme y llevaba 1 año en la universidad, pero no estaba a gusto desde que tenía memoria quería estudiar en Seúl.
Y de un día para otro mi vida se volvió aún más complicada, cada 6 meses recibía el dinero para poder pagar la colegiatura de la universidad pero esta vez no llegó, tuve que ponerme a trabajar como loco porque si no pagaba me sacaban y tampoco quería a echar a perder lo que llevaba de mi carrera, le envié varias cartas a mis padres con la esperanza que les llegaran, diciéndoles que el dinero no había llegado, pero jamás me respondieron, nunca volvió a llegar dinero y tuve que salir adelante solo.
En esos tiempos estaba tan deprimido, estaba atrapado en aquel país, sin saber nada acerca de mis padres, de tu madre ni de ti… se habían olvidado de mí, me había dejado varado, simplemente habían olvidado que existía y yo no podía regresar debido a mis estudios y que si apenas tenía para comer y pagar mis estudios menos tendría para conseguir un boleto hacía corea y así pasaron más años en los cuales me gradué y logré conseguir un buen empleo, por lo cual no tuve ningún problema en quedarme a vivir ahí.
Un día me di cuenta que tenía una vida por demás mmm… tal vez suene altanero o presumido pero tenía una buena vida, ya no tenía que preocuparme por qué no tenía que comer o porque no me alcanzaba el dinero para lo que necesitaba, en los últimos años llevaba una vida tranquila debido al esfuerzo con el que trabajaba.
Aquél día decidí revisar el calendario, y cuando lo hice me sorprendí, llevaba 14 años, 14 largos años en los que partí de corea, y tenía 10 años sin saber el porqué de un día para otro mis padres decidieron que ya no les importaba mas.
Mi vida se había ido realmente rápido, en un abrir y cerrar de ojos tenía 29 años, no me sentía así, aún me sentía como un adolescente, por qué de alguna u otra forma me habían robado mi adolescencia, me había dedicado a estudiar, a trabajar, y mi juventud se fue en eso, no había tenido ni una novia, ni siquiera sexo en esos años, y ahora  con la edad y el dinero suficiente y sin depender de nadie, lo decidí, decidí lo que tanto anhelaba a mis 15 años, compré un boleto hacía Corea del sur.
El viaje se me hizo algo pesado, pero aún así estaba feliz, después de tantos años había regresado a mi hogar (me refería a mi país natal) ya no extrañaba a mis padres, había dejado de hacerlo muchos años atrás, a la única que extrañaba era a mi hermana y a ti… y a pesar de que solo te había visto una sola vez, aunque solo te haya tenido en mis brazos una sola vez te extrañaba… mis pensamientos eran dirigidos hacia ti, siempre deseaba que crecieras saludablemente y fuerte, y me preguntaba cómo te verías ahora con 14 años encima, esperaba ansiosamente el volver a verte.
Me instale en el hotel que estuviera más cerca de la casa de mi hermana, ya después buscaría un lugar donde vivir, lo primordial era ir dónde vivías, donde tu madre (mi hermana) vivía.
Sentía los nervios recorrerme el cuerpo, estaba tan ansioso que hasta me sudaban las manos, toque el timbre esperando a que tu madre, tu padre o incluso tu abrieran la puerta, y aquello hizo que mis nervios se pusieran peor.
Sin embargo me abrió otra persona no sabía quién era, pero era menor a ti y supuse que habían tenido otro bebé, una niña, al verla parada ahí sonreí, porque su familia había crecido.
-Hola pequeña- Le dije y ella me sonrió – ¿Está tu mami?- Ella asintió efusivamente, para luego entrar corriendo, escuche un “mami te buscan” y yo reí.
Y mi felicidad se fue por un tubo al ver aquella mujer, dándome cuenta de que no era mi queridísima hermana
-¿Si? Que desea-
Por un momento me quede perdido en mis pensamientos, porque no me había equivocado de casa, recordaba cuando iba a jugar a esa casa poco después de que se casará yo tenía 10 años mientras ella tenía 25, nos llevábamos 15 años de diferencia, pero siempre vio por mí.
-Disculpe, pero ¿no vivía aquí el matrimonio Shim?-
Ella me miro confundida y negó con la cabeza
-Lo siento, pero tal vez busques a los dueños anteriores, tengo viviendo aquí unos 10 años-
Si me quede de piedra, la verdad no me lo esperaba, no esperara a que se mudaran ¿La razón? Mi hermana siempre decía que quería pasar toda su vida en aquel lugar, que le traía paz, y que era lo suficiente grande para vivir con su familia.
-Lamento las molestias- Le dije haciendo una reverencia y pude ver a la pequeña detrás de ella le sonreí y la pequeña se sonrojo por lo que su mamá rio
Y sin más di media vuelta, suspire porque ahora tendría que ir con mis padres para preguntar sobre su nueva dirección.
Y ahí estaba frente aquella puerta, frente aquella casa donde antes viví, donde creí… creí que de alguna forma me querían, y si tenía nervios, pero eran muy diferentes, esto era molestia.
Cuando abrieron la puerta me prepare para esperar que alguien más me abriera, si tu madre se había mudado ¿Por qué ellos no?
Sin embargo esta vez fue mi padre quien me abrió la puerta, nuestros ojos se conectaron y pude ver que no sabía quién era, pero sabía que me había visto en algún lugar porque me miraba con confusión, como si se forzara a reconocer mi rostro
-Hola papá- Le dije, y el abrió los ojos sorprendido
-J… Jae… ¿Jaejoong?- Asentí y pude ver aún su estupefacción, supongo que jamás creyó que regresaría y aquella sensación de soledad se apodero de mi.
Se acerco a mí y pude notar su intención, quería abrazarme, pero antes de que lo hiciera me quite.
-No vine aquí por ustedes- Le dije en el tono más frio que pude –Solo quiero la nueva dirección de mi hermana, fui a su casa, pero supe que ya no vive ahí-
De repente agacho su cabeza tristemente, y si sentí mi corazón encogerse, después de todo era mi padre, tu abuelo, pero intente ignorarlo.
-Pasa-  Me dijo, yo intente decirle que no me interesaba, pero siguió hablando –Necesitas saber algo-
Suspire y no me quedo de otra más que seguirlo resignado, recorrí con mi vista la casa, las fotografías, y sonreí cuando vi las fotos de mi hermana contigo, mi sonrisa apareció, viendo cada una de esas fotografías, la verdad es que no me sorprendió no encontrar fotos de mí ahí, y no me importo realmente estaba feliz al ver como habías crecido.
-Cariño- Escuche la voz de mi madre, y gire, podía ver que contenía las lágrimas –Estás aquí-
-No gracias a ustedes- Les dije
-Jaejoong, siéntate- Casi ordeno mi padre por favor tenía casi 30 años, pero como buen estúpido lo obedecí
-Quiero saber donde esta mi hermana- Y ambos suspiraron
-Cariño- Fruncí el seño cuando me dijeron así, pero no dije nada –Tu hermana… tu hermana tuvo un accidente hace 10 años-
No te voy a mentir mi mente quedó en shock en ese momento.
-¿Qué?-
-Mira ellos tuvieron un accidente en el auto, ese día estaba nevando y el auto derrapo debido al hielo, y cayó por una saliente, tu hermana y Sung Min murieron esa noche-
Mi corazón se rompió cuando escuche esas palabras, tu madre y tu padre habían fallecido aquella noche, aquella noche hace 10 años y yo… yo no estuve ahí, yo no sabía nada y la impotencia comenzó a esparcirse por mi cuerpo, y fue cuando recordé, ellos habían dicho de tu madre y de tu padre, pero no te mencionaron a ti.
-¿Y Changmin?-
-No lo sabemos, el iba con ellos, pero no encontraron su cuerpo-
Mordí mis labios para evitar que mi autocontrol cayera por la ventana y comenzara a llorar o a gritar por la impotencia, todo esos años creí que habías crecido, que eras feliz con tu familia, y tal vez, solo tal vez mi hermana te hubiera contado algo sobre mí, y mi ansiedad por regresar era el poder verte de nuevo.
-Bien- Fue todo lo que salieron de mis labios e intente controlarme –Creo que ya no es necesario que siga aquí-
Me puse de pie y camine hacia la salida ya no tenía nada que hacer ahí, solo tenía que seguir con mi vida como hasta ahora… completamente solo.
Estaba a punto de salir de la casa cuando la voz de mi padre me detuvo
-Jaejoong, espera-
-Ahora que- Le conteste de mala gana y gire mi vista para verlos a ambos, sin embargo, se quedaron parados, no dijeron nada y aquello comenzaba a molestarme – ¿Me van a decir de una vez por todas que quieren? Me están haciendo perder tiempo-
-Yo…- Las palabras de tu abuela se atoraron en su garganta
Y sin esperármelo me abrazo, me quede por un momento con los ojos abiertos ¿Hacía cuanto que alguien no me abrazaba?,  estaba feliz de alguna u otra forma, pero yo seguía esperando una explicación, un porque… él porque me habían abandonado.
-Has crecido tanto- Me susurro mi madre, y lentamente se separo de mi cuerpo, veía como con su mirada recorría cada parte de mi cuerpo, para después acariciar mi rostro con delicadeza
-Que esperabas – Le conteste –Tengo 29 años madre-
Aquella respuesta hizo que ambos abrieran los ojos sorprendidos ¿Qué? ¿Esperaban ver aquel niño de 15 años que se fue tantos años atrás? Se equivocaban si eso es lo que pensaban.
-Lo sabemos Jaejoong- Susurró mi padre –Y no sabes lo felices que estamos de volver a verte-
Suspire, en ese momento quería reclamarles que ellos eran los causantes de no verme durante tanto tiempo, de dejarme solo en aquel lugar sin dinero ni nada con que defenderme quería gritarles, quería… quería tantas cosas, pero no lo hice solo di media vuelta y salí de la casa, y como en el aeropuerto no voltee a verlos, esa era mi despedida para ellos.
Y paso 1 año, tenía viviendo 1 año en corea, un año en el que mi padre había fallecido de un ataque al corazón, un año en que estuve más deprimido que nunca, un año en el que tuve a mi madre rogándome a que la perdonara, que estaba sola, para ello exigí una respuesta, ella jamás me contestó y no volví a hablarle.
Aquella noche el sonido del teléfono me despertó, por un momento intente ignorarlo ¡¿Quién demonios llamaba a las 2 de la madrugada?! Mañana tendría que ir a trabajar y necesitaba dormir, pero quien quiera que fuera era demasiado insistente, porque el teléfono en ningún momento dejó de sonar.
Y cabe decir que la llamada fue algo que me sorprendió era la lectura del testamento de mi hermana, pero ¿Por qué hasta ahorita? Y que ¿no podían enviar una invitación como la gente normal?
Y a regañadientes tuve que ir a la lectura de testamento, aún no entendía cómo era posible que no pudieran llamar a una hora más decente, pero lo bueno era que me había dado el tiempo para pedir el día libre.
Y ahí me encontraba en aquella sala, mi madre aún lado mío que no me miraba, y tampoco yo lo hacía, estaba lo suficientemente arrepentida (o eso yo quería creer) y yo molesto para que nos habláramos.
La puerta se abrió y un hombre alto apareció con su porte elegante, sentándose frente a nosotros.
-Buenos días, soy o más bien era el abogado de la familia Shim, Jung Yunho, Sra. Kim usted ya me conoce- Ella asintió, y él volteo a verme con una sonrisa en el rostro –Kim Jaejoong ¿Cierto? Yo asentí –Es una alegría el por fin conocerte, tu hermana me hablaba mucho de ti-
No pude evitar sonreír, hizo una pequeña venía y yo hice lo mismo
-Bien, ustedes están aquí, debido a la segunda lectura del testamento, ya que- Miro a mi madre con su rostro claramente enojado y ella se encogió en su lugar la verdad no entendía nada  –usted debía de estar presente en la anterior lectura, pero debido a fuerzas mayores no se pudo hacer-
-Y por qué es tan importante que yo esté aquí- Le pregunte curioso
-Su hermana, prácticamente le dejó todo, dinero, pertenencias, incluso…- Hizo una pausa y me miro directamente a los ojos –Le dejo la custodia de su hijo a usted- Me quede de piedra ante aquella revelación
-Pero, en ese entonces era menor de edad-
-Lo sé, su hermana dejo muy en claro que si le pasaba algo, tu serías el que se quedaría con su hijo, sin embargo al ser menor de edad tus padres se encargarían de él hasta que cumplieras los 21, tu hermana murió cuando tenías 19, por alguna razón tus padres se enteraron de esto, y fingieron tu muerte para que ellos se quedaran con el niño-
-¡¿Qué?! C… como que fingieron mi muerte-  voltee a ver a mi madre y podía ver que se  había puesto pálida -¡Cómo que fingieron mi muerte!- Le grité a mi madre
-Sr. Kim- Escuche a Yunho pero lo ignore, estaba demasiado enojado y lastimado para escucharlo.
-¡¿Y se supone que eres mi madre?! ¡Se supone que una madre trata de hacer lo mejor para su hijo! ¡Pero en vez de eso Papá y tú me enviaron lejos! ¡¿Era su forma de deshacerme de mí?!- Y esta vez las lágrimas no pudieron ser contenidas, ya estaba arto de toda esta situación, creo que después de todo no había sido una buena idea volver a corea, aquello había significado agregar más dolor en mi vida – ¡Me dejaron solo! ¡Había veces que no tenía para comer!  ¡No podía conseguir un buen empleo porque no era mayor de edad!- Golpee la mesa con fuerza y mi madre salto asustada, pero ya poco me importaba en ese momento.
-Cariño nosotros…-
-¡Ustedes que! ¡Poco les importo que pasara conmigo! ¡Poco les importo lo que mi hermana decidió!  ¡Tanto les afecto que mi hermana no les dejara a Changmin que tampoco les importo dañarme a mí! ¡Y probablemente jamás creyeron que lograría sobrevivir!
Mi madre se quedo callada y yo no dije más, revolví mi cabello con desesperación, aquello… aquello no me lo esperaba, trate de limpiar mis lágrimas, pero seguían saliendo.
-Sr Kim- Alce la vista encontrándome con Yunho, su rostro se veía preocupado -¿Quiere que hagamos una pausa? el baño esta en esa puerta- Me dijo señalándola y yo solo pude asentir.
Me puse de pie, y camine hacia el baño, entré y me eche agua en la cara, para poder relajarme, mire mi reflejo, mi piel más pálida de lo normal, mis ojos rojos e hinchados, y mi cabello negro mojado debido al agua, suspire, me veía horrible. Seque mi cara con pedazo de papel, lo tire al cesto y regrese a la sala
-¿Se encuentra mejor?- Me pregunto Yunho y yo asentí
-Todavía hay algo que no entiendo- Le dije y él me miro con curiosidad –Sí Changmin desapareció o murió ese día por qué harían todo eso - El suspiro y yo mire a mi madre quien seguía en la misma posición ¿En qué más me habían mentido? Solo faltaba que me dijeran que yo no era su hijo.
-Changmin sobrevivió al accidente, cuando tus padres se enteraron de que solo tendrían al niño por 2 años y que la condición era que tú tenías que vivir con ellos arreglaron tus papeles,  a los policías les entregaron  un acta de defunción y dejaron de enviar dinero al extranjero-
Dolió, al parecer se habían enterado que yo no estaba muerto (supongo que por el hecho de que comencé a trabajar aquí) explicación que les habían dado mis padres a la policía cuando murió tu madre y tu padre para que la lectura se les hiciera a ellos, misma razón que explicaba él porque me habían dejado de mandar dinero, para hacer mejor la actuación “mi hijo murió en el extranjero” y al no enviar más dinero su historia era más creíble “ya no envían dinero porque ya no tienen a quién hacerlo” si, para ellos estaba muerto desde hace 11 años y dolía.
-Y si es así, Changmin… Changmin ha estado viviendo con ellos- El asintió
Nuevamente voltee mi vista hacía mi madre, tenía 1 año siendo engañado por ella, se aprovechaba de que ya no los iba a visitar, por lo que no te veía, siempre usaba aquel pretexto “estoy sola” sabiendo que me alejaría más.
Nuevamente mi cabello fue sujetado con fuerza, ya estaba entrando en desesperación, suponía que con aquellas noticias había 2 opciones
  1. Me quedaría calvo
  2. Terminaría volviéndome completamente loco
Y la verdad ninguna de las 2 sonaba alentadora, por lo que suspire
-Sr. Kim- Volvió a hablar Yunho –Esto fue lo que le dejo su hermana-
Vi con curiosidad aquellos objetos que se encontraban sobre el escritorio, no pude evitar abrir los ojos sorprendido al ver aquel pequeño cofre de madera, con cuidado lo tome entre mis manos y lentamente abrí el cofre, y a mis oídos llego una melodía,  sonreí aquello me recordaba cuando era un niño y tu madre me ponía aquella caja para que pudiera perder, cerré mis ojos por un momento dejándome llevar por aquella melodía, recordando a tu madre.
Y lo último era una tarjeta, la mire con curiosidad y observe a Yunho
-¿Esto que es?- Le pregunte señalando la tarjeta
-Dinero- Iba a decirle que no necesitaba dinero, sin embargo Yunho siguió hablando –Me dijo que no recibiera un no por respuesta, esto te ayudara con los gastos del chico-
Volví a sonreír después de todo tu hermana me conocía tan bien, que se adelantaba a algo antes de que yo pudiera pensarlo.
-Ahora, necesito que firme esto- Me dijo entregándome unos papeles –Con esto confirma que le he entregado los objetos- Asentí y firme –Boa, que traigan al joven Shim-
Sentí nervios, porque después de tanto tiempo volvería a verte, sin embargo el grito de mi madre hizo que los 2 giráramos a verla, en su rostro se podía ver el enojo, y la rabia.
-¡No!, no permitiré que se lleven a Changmin-
-Sra. Kim, no haga las cosas más complicadas, ya de por sí tiene problemas con la ley por el fraude-
Pude ver como abría los ojos asustada, y de repente las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos, pero no me intereso, ya tenía suficiente con sus dramas fingidos
-No me lo quiten, es todo lo que tengo-
-Lo siento Sra. Kim, pero es lo que su hija dictó- Mi madre me volteo a ver con odio, pero como antes no me importo, ya no tenía que ver nada con ella.

Y de repente la puerta se abrió, e instintivamente gire la vista, para encontrarme contigo...

3 comentarios:

  1. Vaya que drama, pobre Jae! Interesante historia, esperare la continuation :)

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  2. OMG!! kyaaa ni nunca me espere todo esto!! pero que padres y juju su sobrinooo waaa quiero otro cap!!!!

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  3. Si todo un drama, que tienen los padres de Jae en el lugar del corazón, no puede ser que esa señora quiera a.Min, si no quisieron a su hijo, entonces fueron personas incapaces de amar.

    Espero pronto puedas subir el otro capitulo.

    Gracias!!!

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