Schoolmates

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Titulo: Schoolmates
Autor: Aemin
Pareja: HoMin
Género: Lemon
Extensión: Ones-hot
Nota: Letras Rojas serán el punto de vista de Yunho, Azules el punto de vista de Changmin y negras el punto de vista normal. Cuando me refiero a *Pabo: tonto.
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Soy Jung Yunho. Estudio segundo de preparatoria y soy el líder del grupo. Por ende, soy el más inteligente, al menos en lo que a estudios se refiere porque en cuanto a relaciones personales soy un completo imbécil. Ya no digamos las relaciones íntimas. Por si fuera poco, desde hace unos años no he encontrado a una chica que me llame la atención, que haga que se me caiga el reglamento o que al menos haga subir de tono mis pensamientos.
No me juzguen mal. No es que sea impotente o que de la escuela quiera recluirme en un convento para convertirme en sacerdote. Para nada. Es sólo que…
Está bien, sí hay alguien. El problema es quién es ese alguien. O mejor dicho qué es ese alguien. No es mujer.

-A ver a qué hora decides venir a ayudarme, hyung.
El chico de cabello corto y castaño oscuro lo miraba con hastío. Llevaba una cubeta llena de agua en una de sus morenas manos y una esponja en la otra.
El aludido se levantó de su asiento. Había estado muy ocupado tecleando en su laptop en un diario-blog que tenía bajo el pseudónimo de Uknow.
-Disculpa, Changminnie – le sonrió, levantándose y acomodando los lentes sobre su nariz.
-Apresúrate, no quiero irme muy tarde de la escuela y hay mucho que limpiar – añadió Changmin secamente antes de empezar a lavar una de las ventanas. Yunho seguía sonriendo y lo miraba limpiar sin perder detalle de cada uno de sus movimientos.
Desde que entró sabía que era especial, y no sólo por que fuera un niño genio que había adelantado dos años. Debería estar en tercero de secundaria y sin embargo estudiaba con sus hyung desde hacía dos años y medio. Sin embargo nunca lo había visto como lo veo ahora. Cuando me di cuenta de que mi falta de gusto por una chica coincidió con el cambio de voz de Changmin comprendí mi homosexual situación. Desde entonces he intentado acercarme un poco más a él, despacio. Y siempre me ha tratado con el mismo desdén, pero no puedo evitar sonreír cada vez que me falta al respeto como su hyung y quedarme ahí como un idiota observándolo. Ahora inclusive me apunté a limpiar el salón con él después de las clases. Normalmente lo hacen los de calificación más baja, pero en este caso se apuntó para la labor el más joven e inteligente y yo detrás. Creo que ya me acostumbre a su presencia y espero que él a la mía. Me estaba mirando mientras limpiaba. Yo lo sabía. Sabía perfectamente que me estaba escaneando, desnudando con la mirada y no sólo se lo permitía, sino que me lucía un poco, dentro de lo que es posible lucirse mientras se lava una ventana con una esponja jabonosa. Pronto se levanta de su escritorio y toma otra esponja para lavar la ventana junto a la mía. ¿Se puede ser más obvio?
La luz empezó a parpadear. Changmin volteó hacia arriba.
-Ése foco se está fundiendo – sentenció, volteando hacia el salón y señalando el problema.
-Eso veo – asintió Yunho, volteando también.
-Hay que cambiarlo, hyung.
-Ve por uno mientras yo me trepo a un escritorio para cambiarlo, Changmin.
-No. Yo soy más alto, alcanzaré mejor. Yo me subo y tu vas por el foco de repuesto, hyung.
No era mucho más alto que yo, sólo unos centímetros, y sin embargo accedí y fui a buscar el repuesto a la bodega de la escuela. Cuando regresé Changmin ya estaba sobre el escritorio justo debajo del foco.
-¿Puedes apagar la luz, hyung? Si lo cambio con las luces prendidas me electrocutaré.
Me hablaba como si fuera un estúpido y sin embargo yo le hacía caso fielmente. Apagué las luces y esperé un poco para ubicarme en el salón a oscuras y acercarme a Changmin con la caja del foco nuevo en la mano.
-Aquí está.
-Espera, hyung. Primero debo quitar el foco fundido.
Así lo hizo y me pasó el foco fundido y luego yo le di el nuevo. Ya acostumbrado a la penumbra podía mirar el cuerpo de mi donsaeng desde una nueva y fascinante perspectiva. Alzando ligeramente la cabeza podía ver a pocos centímetros como su pecho subía y bajaba al compás de su respiración. Bajando la cabeza podía mirar sus largas piernas que a mí se me antojaban fantásticas debajo del pantalón gris, esto último producto de mi imaginación hormonalmente distorsionada. Y mirando al frente… bueno, la razón por la cual la voz de Changmin se había vuelto más grave podía adivinarla debajo del pantalón y el bóxer.
Prácticamente estaba respirando sobre mi Maxito. Maldito Yunho pervertido. Me di prisa en terminar de cambiar el foco, no fuera a ser que se le ocurriera acercarse aún más a mí.
Changmin empezaba a sentirse incómodo parado sobre el escritorio por la cercanía de su hyung, así que se dio prisa en cambiar el foco.
-Listo – dijo. Acercó sus pies hacia la orilla del escritorio para bajarse cuando su peso derrotó el balance del mueble y fue a dar al suelo junto con Changmin. Al abrir los ojos se dio cuenta que estaba en el suelo, sobre su hyung. Éste aún estaba aturdido por el golpe y tenía los ojos cerrados. Estaba inconsciente excepto en una parte. Min podía sentir contra su propia hombría algo que presionaba debajo de él. Sintiendo demasiado calor se levantó y se apresuró a encender la luz.
Eso fue raro. No sólo el hecho de que yo cometiera un error y cayera, sino el haber sentido la hombría de otro cerca de la mía, aunque fuera debajo de nuestras ropas. Peor aún, que la mía respondiera positivamente. Al menos Yunho no se dio cuenta y terminamos nuestras labores de limpieza sin mayores complicaciones. Llegando a casa tuve que “ayudarme” por supuesto. Eso me hizo odiar aún más a Yunho. Por pervertirme. Después de eso, de cenar y de hacer mi tarea, me acosté e intenté dormir.
No pudo. Simplemente estaba demasiado ansioso como para dormir. Intentó hacer ejercicio hasta sudar y sin embargo no conseguía dormir. Apenas tres horas antes de que sonara su despertador había logrado dormirse. Y se quedó dormido. Despertó cuando sonó su despertador de emergencia: su celular. Una hora para las clases. El tiempo justo para vestirse, peinarse, lavarse los dientes y tomarse un licuado. ¡Un miserable licuado de plátano, fresa y vainilla! Para Shim Changmin eso no era ni la mitad de un desayuno completo. Pero no podía manchar su asistencia y puntualidad perfectas. Con todo apenas llegó para que le cerraran las puertas tras su trasero.
Transcurrieron las clases y apenas pudo prestar la mitad de la atención normal y contestó sólo el 80% de las preguntas que le hicieron. Sin embargo el profesor notó las ojeras del joven y no le dio mayor importancia, además era la primera vez que Shim se comportaba así.
Llegó el receso y se dio cuenta que no había empacado nada para comer y que apenas tenía 1500 wons (15 pesos) para comprarse algo de comer. Ni modo. Hizo la infinita cola en la cafetería y se compró un plato de arroz con verduras y un jugo, de nuevo apenas la mitad de lo que llenaría su estómago.
Siguieron las clases y Changmin estaba tan frustrado que ni había prestado atención a las constantes miradas que Yunho diario le dirigía. Por fin terminaron las clases y ahora fue él quien se quedó recostado sobre su escritorio mientras Yunho iba por las cubetas.
Como salíamos tarde de la escuela por la limpieza, normalmente traíamos algo de comer y siempre comíamos de nuestros respectivos obentos antes de ponernos a limpiar. Después de, por primera vez, ir yo por las cubetas y las escobas, me sorprendió ver que Changmin no había sacado su comida y empezado a devorarla sin tener la educación de esperarme, como siempre hacía.
-¿Te sientes bien? – le pregunté, sentándome frente a él y abriendo mi obento.
-Sí hyung- me respondió con un tono adormilado. Me encogí de hombros y empecé a comer. De repente noté la mirada de abandono y súplica que Changmin me dirigía y más que nada a mi comida.
-¿Tienes hambre, Changminie? – le pregunté. Obviamente él asintió, secundado por un rugido de su estómago.
-¿Y tu obento?
-No tuve tiempo de prepararlo esta mañana – le respondí, - me dormí tarde…haciendo la tarea y estaba tan cansado que me levanté apenas con tiempo para llegar a la escuela.
-Entiendo. Me respondió. De repente su mirada se iluminó de manera extraña. Tomó un poco de arroz con sus palillos y me lo mostró. No pude resistir relamerme.
-¿Quieres?
Changmin asintió, abriendo la boca. Pronto Yunho colocó en ella un poco de arroz con sus palillos, aunque sabía que debía comerlo con tenedor le gustaba esforzarse con los palillos. Changmin saboreó agradecido el arroz mientras él comía un poco más.
“Es mi oportunidad”, pensé, tomando un calamar y acercándolo a Changmin.
-¿Lo quieres? – le preguntó Yunho, sonriendo.
-Sí, hyung – respondió el de cabello más corto, abriendo la boca, para luego ver con pesar como Yunho se lo comía.
Estaba a punto de arrebatarle los palillos y comerme yo su obento, pero sabía que aunque yo fuera más fuerte él era más mañoso. Tendría que conformarme con pedirle comida.
-Hyung… - casi le rogó.
-Si quieres que te dé más, tendrás que darme algo a cambio – sonrió Yunho.
¿Algo más aparte de rogarle prácticamente?
-¿Qué cosa, hyung? – le pregunté. Si quería comer tendría que acceder. Pervertido.
-Bésame.
-¡¿Qué?!
-Si quieres que te alimente, tendrás que pagarme con algo. El primer bocado ya te lo di gratis.
Changmin se encogió de hombros, se puso de pie y se acercó a él. No resistiría mucho tiempo más sin alimento. No había terminado de aproximarse cuando los labios de Yunho cayeron sobre los suyos, inquietos, húmedos. Después de unos desesperantes segundos Min se apartó de él, limpiando sus labios con el reverso de su mano.
-Eso equivale a un poco más de arroz – dijo Yunho, acercándole arroz con los palillos otra vez. Algo humillado Changmin comió.
-Vuelve a besarme, pero bien, y te daré un poco de verdura.
Nuevamente Changmin se acercó y esta vez inició el beso, igual a como Yunho le había dado el anterior. Yunho soltó los palillos y sujetó su rostro con firmeza para que no se alejara de él con una mano y con el otro brazo rodeó su espalda, jalándolo hasta sentarlo sobre él. Min intentó resistirse y alejarse pero al hacerlo solo se provocó un jadeo. Notando la boca abierta, Yunho introdujo su lengua, saboreando su saliva y acariciando la lengua del menor. Cuando les faltó el aire, Yunho alejó sus labios de él y soltó su rostro pero no aflojó el agarre alrededor de su espalda.
-Muy bien, mereces algo de verdura – dijo, ofreciéndole un poco con los palillos. Changmin lanzó la mordida y devoró la zanahoria y la calabaza.
-¿Aún tienes hambre?
-No- intentó negarse pero su estómago pronto lo delató. De todas maneras yo sabía que Shim Changmin no se llenaba sólo con dos bocados de arroz y uno de verdura.
-Aún estás hambriento- reí, sin aflojar aún mi agarre por detrás de su espalda por más que él forcejeaba. Incluso jadeaba. Lo estaba provocando y me encantaba verlo así, hambriento y empezando a excitarse. Quería tenerlo y lo tendría.
-Ven aquí – dijo seriamente Yunho, sujetándolo con ambos brazos firmemente, - ya sabes el precio del arroz y las verduras. Págame y te daré.
Changmin lo miró molesto, pero su estómago seguía reclamando comida. ¿Qué hacer? ¿Escuchar al ego o al estómago?
Además ése beso, aunque no quiera aceptarlo, había provocado una reacción tremenda en mí. Mi pulso se había acelerado y algo se había removido más debajo de mi estómago. Maldito Yunho. Pero lo pondría en la misma situación que yo, ya vería. Siempre me había tenido ganas, pero no se lo iba a dejar tan fácil.
Por toda respuesta a la orden de Yunho Changmin atacó sus labios, metiendo su lengua en la boca del mayor.
-Este es el precio de las verduras, hyung. Me pregunto si esto…- Min bajó su mano hacia la entrepierna de Yunho, cosa que podía hacer aunque el mayor lo sujetara entre sus brazos, -…Será el precio de un calamar – añadió, desabrochando el cinturón y el pantalón de Yunho y metiendo su mano, acariciándolo sobre el bóxer. El de cabello más largo gimió gravemente pero fue acallado por los labios del menor.
Una vez que se separó de mis labios me miró, lascivo, sabiendo el estado en el que me estaba poniendo.
-Acertaste – le respondí con la respiración algo alterada y tomando mis palillos para darle un calamar, - ése es el precio del calamar. Changmin lo tomó entre sus dientes y me miró, sugestivo. ¿Cómo podía negarme?
Lo tenía, sabía que lo tenía cuando accedió a seguirme el juego y morder el otro extremo del calamar. Sinceramente fue un beso con un sabor bastante raro, pero valió la pena por lo que le siguió. Aunque en un principio me parecía anti natural, me gustó.
-Hyung, ahora tengo hambre de otra cosa – le dije, sonando tan porno como quise sonar.
-Yo también.
Changmin se recostó sobre el suelo y jaló a Yunho sobre él. El mayor empezó a besar su cuello despacio, desatando la corbata y desabrochando los botones de su camisa. Min por su parte le quitó el saco y acaricio su espalda baja hasta llegar a su trasero. Volvió a jalar el rostro del mayor hacia él y devoró sus labios como si fueran otro bocado más mientras bajaba su mano por su esternón y la colaba bajo el bóxer.
-Changmin…ah…ah…así…
Yunho sentía cómo no sólo su hombría sino el resto de su paquete era masajeado, apretado, pellizcado y manoseado de maneras que no se imaginó que el menor fuera capaz de hacerle. Mientras los labios del menor habían pasado a su mejilla y ahora su lengua lamía el lóbulo de su oreja. Desesperado tomó su rostro entre sus manos y volvió a besarlo con lujuria. Poco a poco bajó sus labios por su pecho descubierto mientras sus manos los precedían, desabrochando el cinturón y el pantalón de Changmin. Yunho sonrió al sentir que estaba tan excitado como él y empezó a acariciarlo sobre el bóxer.
-Aah..hyung…aah…
Los besos y lamidas de su hyung llegaron a su ombligo y pronto sustituyeron las manos mientras éstas se ocupaban de retirar el bóxer. Lo engulló de una vez, haciendo que increíbles oleadas de placer recorrieran todo su cuerpo y que gemidos guturales y jadeos escaparan de su boca. Ya que lo sintió lo suficientemente levantado regresó sus besos a sus labios, frotando su cadera contra la de él, provocando a ambos un delicioso y excitante roce.
-Changmin…házmelo. Quiero sentirte – le susurró Yunho.
-¿Hyung? – Changmin estaba sorprendido. Pensaba que Yunho tenía ganas de hacérselo y no a la inversa.
-Vamos Min, obedece por una vez a tu hyung favorito – siguió Yunho, volviendo a besar mis labios mientras él mismo acariciaba su propia entrada. Descendió sus labios y empezó a lamer uno de mis pezones en círculos, arrancándome involuntarios gemidos de placer.
-Házmelo Changmin – me susurró al oído.
-Pero hyung…
¿Estaba loco acaso?
-Ambos somos hombres…
-¿Y qué? Darle placer a otra persona no tiene nada que ver con ser hombre o mujer –le dije.
Tomé su mano y empecé a lamerla para luego succionar uno, dos, tres de sus dedos. Quería provocarlo aún más, incitarlo a que siguiera, excitarlo hasta que se volviera loco y no tuviera más opción que hacérmelo.
“Eres un sucio pervertido”, pensó Changmin. Yunho luego llevó la mano de su donsaeng hasta su entrada.
-Prepárame, Changmin.
Tentativamente, el menor empezó a acariciarlo con sus dedos húmedos para luego introducir uno de ellos lentamente. Yunho gimió gustoso, esperando más.
-Otro…-jadeó. Obediente, Changmin introdujo otro dedo, empezando a moverlos adentro y afuera, - Minnie…ahh… ¿sabes? Tú necesitas estar húmedo también…
-¿Eh?
Yunho lamió toda la palma de su mano y volvió a masajearlo con ella.
-¡Aaah! – el sonido que salió de la garganta del menor fue algo agudo. Por toda respuesta a la vulgar acción del mayor introdujo un tercer dedo y empezó a moverlos con fuerza, algo violento.
-Así, Changmin. Me encanta…
¿Le encantaba así? Maldita zorra…
Me encantaba cuando se ponía así, mi chico malo. Me daba igual verme como una golfa, aunque fuera hombre. Lo quería en mí y lo quería ya.
-Changmin…para…o nos correremos antes y no…yo quiero….que lo hagas en mí… - jadeó Yunho, quitándole la mano de su entrada y acomodando con su otra mano el miembro de Min para introducirlo poco a poco.
-¡Aah! – los dos gritaron. Las uñas de Changmin parecían querer desgarrar el piso mientras Yunho se movía sobre él.
-Se…siente bien… ¿verdad…Min?
-S-si…pero….aún…es…es extraño…
-No, no….es sólo…. Sexo…
Yunho, hincado sobre Changmin, sujetó las caderas de éste y las levantó hacia él para volver a bajarlas luego, coordinando el movimiento con el de su propio cuerpo. Una de las manos del menor se lanzó hasta el hombro del mayor, luego la otra, apretándolos y jalándolo hacia su cuerpo. El de cabello más largo se inclinó, comprendiendo, hasta recostarse ligeramente sobre él. En esa posición Changmin llegaba aún más profundo, tocando el punto exacto. Yunho empezó a mover su cadera aún más rápido, apretando con sus manos el trasero de su joven amante, entre el piso y su cuerpo. El cabello húmedo de ambos se agitaba con cada embestida mientras los labios de su hyung besaban el cuello de Min. Ambos gemían y jadeaban. Changmin por su parte rasguñaba la espalda del otro.
-Aaah…Yunhooo…creo…que me…voy…aaa…aaah..
Mientras el cuerpo de Changmin temblaba con su orgasmo, Yunho se inclinó sobre sus labios, lamiéndolos y luego lamiendo la lengua que Changmin sacó. El menor acercó sus labios hasta los de él sin dejar de mover su lengua. Con eso Yunho también se vino.
-……
-……
-Changminnie…-le susurró.
-No me vas a decir que me amas, ¿verdad?
-Pabo, claro que no. Al menos no esta vez, apenas acabamos de tener sexo por vez primera, no basta para decir esas cosas.
-Tienes razón.
Jalándolo de la nuca Changmin volvió a besarlo.
-Ya sabes, la próxima vez que tengas hambre, puedes venir conmigo, Min.
-Claro. Ahora terminemos de comer, que todavía hay que limpiar.


FIN.

12 comentarios:

  1. lalablog-fan ^^3/15/2010

    awesome!!! *¬* !!!! <3 <3 homin!!! q fic tan pero tan sexy XDDD

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  2. minnie3/15/2010

    aay esa comida SI que da envidia *pervert*
    me encanto!!

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  3. jujuju je pornoso nunca me lo imagine de ti yunho jejejejejeje..HOT HOT!!!!

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  4. amo este fic hyung D:!!! lo ame de vdd XDD

    me dio hambre D:

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  5. LatinCassiopeia4/20/2010

    waaaa -o- me gusta como min se refiere a yunho jajaja y hasta yo en la posiciond e yunho pensara todo eso jajaja

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  6. Pochyy5/22/2010

    kyaaaa !!! ke sexoso este homin!!
    me encata cuendo min es el chico malo
    *-*

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  7. gracias graciaaaaaaaaaaas!!

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  8. Hazuki Jung8/29/2010

    jajajajajajaa me da algo de risa "Me daba igual verme como una golfa" jajajajajaja y minie bien que tambien le traia ganas jajajajaja mendigo jajajaj como se atreve yunho a utilizar los sagrados alimentos para insitarlo a eso ¬¬ pero bueno jajajaj la verdad estuvo bien jkajajaja me gusto el fic es gracioso al mismo tiempo que perver ^^un estilo unico que desde mi punto de vista describe bien a ambos chicos jajajajaja ^^ felicidadez ^^ esta super

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  9. Anónimo9/14/2010

    dios es extraño ver a yunho asi de ''zorra'' jajaja y los pensamientos de min eran lo mas xd demaciado bueno mas homines, minsus,jaemines y yoomines!!! ke todo en lo ke salga min se agradece xd

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  10. Anónimo10/29/2010

    >0<
    aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
    yo amaba el JaeMin
    aaaaaaaaaaaa ahora tmb amo el MinHo

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  11. oooo de solo imaginar que yunho ubiera llevado una mejor comida o.O
    minHo (baba) wow es tan bueno que lo volvera a leer jajaja

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  12. Anónimo7/12/2011

    Tengo Hambre :$$

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