You Should Be Mine - Cap. 5

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Una Respuesta

Estaba sentado en la parte trasera del escenario y no le era permitido salir de allí, o eso era lo que le habían dicho los guardias que lo habían traído. El lugar estaba repleto de indumentaria del concierto, cajas con instrumentos, micrófonos y parte del vestuario que estaba apiñado en una esquina. En lugar de camerinos individuales cada miembro de la banda tenía un pequeño casillero al fondo del salón.

Changmin se levantó un momento del sillón, dispuesto a curiosear un poco pues estaba aburrido de estar allí solo.

Los cuatro casilleros solo tenían un pequeño papel con el nombre del miembro al que pertenecía y todos estaban perfectamente cerrados, exceptuando al que tenía inscrito “JJ” en el papel y Changmin pudo rápidamente intuir de quien se trataba. Abrió el casillero con cuidado, pero solo al moverlo un montón de papeles salieron volando en todas direcciones y de inmediato el pánico se apoderó del actor. Con rapidez comenzó a recoger los papeles uno por uno apiñándolos en sus manos como pudo y solo entonces pretendía regresarlos al casillero.

Pero nuevamente sintió curiosidad y se decidió a darle una ojeada a su contenido.

Los papeles estaban llenos de tachones, solo eran frases dispersas y cada hoja tenía una o dos frases y montones de tachones. Parecían las letras de las canciones que estaba interpretando el cantante afuera, pero no recordaba escuchar estribillos parecidos, al menos lo que escucho del concierto que aún continuaba.

Estas letras hablaban de un chico perdido y solitario, las palabras predominantes en cada frase eran soledad, dolor, palabras oscuras que entremezclaban un sentimiento triste y melancólico. Muy a pesar de lo caótico que todo sonaba en conjunto, parecía ser una canción completa, y quizás mucho más pesada de las que había escuchado esa noche.  Sin embargo, a pesar del sentimiento oscuro en toda la letra, la frase final de aquella canción le dejaba entrever un poco de positivismo, como si una persona que esta completamente enterrada en la más profunda caverna aun pudiera ver la luz de la salida aunque se le hiciese difícil alcanzarla.  El actor no podía hacer algo distinto a estar impresionado, ya que, si aquello era obra de Jaejoong, podía deducir que él tipo no era tan superficial como parecía.

—Yo como tú soltaría esos papeles de inmediato. — El actor escuchó un susurro profundo cerca de su oído y ante la sorpresa dejó caer los papeles que acababa de recoger, dándose la vuelta inmediatamente y encontrándose con un molesto rostro sonriente. — ¡Yo, Minnie—chan! —saludó el desconocido empalagosamente.

 Changmin de inmediato puso su mirada más hostil y el aludido se rio un poco.

—Vaya, JJ tenía razón, tu mirada de enojo sí que da miedo —De nuevo, el extraño sonrió— Es la primera vez que estoy frente a alguien famoso, que descortés soy. Me llamo Ichi Ryoutaro y soy el baterista de Fearless.

Ante la mención y mirando fijamente al sujeto, Changmin podía reconocer ese rostro, era el mismo tipo que lo había arrastrado al escenario cuando pretendía irse a casa. Por ello profundizo más su mirada de desprecio y el muchacho dejó de sonreír:

—Pero enserio, JJ es muy celoso con sus letras, si ve esos papeles en tus manos te matará.

Changmin mostró una sonrisa socarrona ante aquella afirmación:

—Ese idiota no puede ponerme un dedo encima, además no hay mucho que ver aquí —expresó, regresando los papeles al lugar donde estaban inicialmente.

— ¡Vaya, qué carácter! Definitivamente eres su tipo —Aseguró el baterista, repentinamente abalanzándose hacia Changmin con una sonrisa en los labios.

El alto intentó esquivarlo pero no pudo, lo siguiente que se percató era que estaba tendido en el sofá con aquel baterista encima:

— JJ y yo tenemos gustos similares, así que sin duda me he enamorado de ti…

Changmin elevó los parpados por sorpresa ante la fuerza del muchacho y de inmediato tensó sus músculos al ver como acercaba su rostro al suyo.

Definitivamente estaba equivocado, Jaejoong no era el único tipo extraño que conocería en esta vida.

Con fuerza se levantó del sofá, usando una de sus rodillas para golpear directamente la entrepierna del atrevido baterista, que inmediatamente cayó al piso y comenzó a retorcerse del dolor, Changmin no tenía suficiente con ello así que se inclinó hasta llegar a la altura del rostro del sujeto y suavemente susurró:

—Donde vuelvas a poner uno solo de tus asquerosos dedos sobre mí, juro que te moleré los testículos en un molino para carnes y me los comeré en la cena, maldito gay anormal.

El baterista inmediatamente retrocedió alejándose del enfurecido actor mientras luchaba por no romperse a llorar por el dolor en su entrepierna. Changmin refunfuñó cruzándose de brazos y seguidamente escuchó el Click y el consecuente disparo de luz de una cámara fotográfica:

Hablando de anormales…

— ¡Que guapo!

Escuchó el chillido venir de la puerta e inmediatamente se percató de que la banda completa ya estaba en el pequeño salón con todo y cantante incluido. Changmin frunció el entrecejo de inmediato, si había alguien especialmente a quien quería retorcerle el pescuezo era a ese mismo idiota que ahora se acercaba con una sonrisa en su dirección:

—Que rayos pasa con tus gustos JJ ¡Creí que habías dicho que el tipo era adorable!—se quejó adolorido el baterista levantándose del suelo y acercándose hacia los dos miembros restantes de la banda—

— ¿No lo es? —sonrió convencido el cantante, pasando un brazo por los hombros de Changmin. Los tres miembros de la banda negaron efusivamente y ante aquello Changmin se echó a reír.

— Mejor buscaremos hielo para Ichi, avísanos si te decides a ir a la celebración —exclamó el chico del bajo.

 Era quizás el de menor edad de todo el grupo y tenía un encantador cabello largo que llegaba hasta sus hombros. El último miembro no dijo nada, solo le sonrió a Changmin y pasó a ayudar al bajista a llevar al tipo de la batería hacia otro lugar, dejando finalmente al pelirrojo y al alto solos.

Jaejoong fijó la mirada en Changmin entonces y lo primero que se percató fue en el profundo cerco en sus cejas. Parecía muy cabreado y no solo con Ichi específicamente:

—Qué bueno que has veni… —Las palabras Jaejoong se vieron interrumpidas cuando Changmin estrelló su puño contra su estómago. Jaejoong tosió y se inclinó inmediatamente cubriendo con sus manos el punto donde el fuerte puño del alto hizo contacto, haciéndole casi perder el aire —  Du…duele—

— ¡Una cosa es que deje que me beses por trabajo, otra que te aproveches de mi cuando estoy colocado, pero otra muy distinta es que vengas a besarme en medio de un grupo de adolescentes estúpidas estando yo completamente consiente! —Gritó escabrosamente el actor profundizando su mirada de ira. Seguidamente caminó hasta sentarse pesadamente en el módico sillón del salón.

Jaejoong se removió un poco en el suelo cubierto por una expresión de dolor verdadera, pero conforme la molestia del impacto fue desapareciendo, atinó a reírse quedamente ante la mirada furibunda del actor:

—Gracias por no pegarme en la cara —Agradeció sosteniendo la mirada divertida en Changmin—

—Mañana tenemos que grabar, y si apareces con tu cara destrozada solo me obligaras a soportarte más tiempo —atinó a responder Changmin aun ligeramente molesto.

Jaejoong decidió que provocar la ira de Changmin no era lo mejor en este momento, era la primera vez que estaba verdaderamente cabreado y eso lo hacía ligeramente peligroso. Por ello se mantuvo en silencio hasta que su expresión fue suavizándose y cuando finalmente le miró, aunque fuera de reojo, supo que ya se había calmado totalmente.

Jaejoong como de costumbre procedió a hablar primero:

—Le he hablado a los chicos de ti desde el principio. Ichi es especialmente celoso y envidioso pero no te preocupes, con lo que hiciste es suficiente como para que no vuelva a molestarte —sonrió cruzando las piernas en el suelo.

Changmin pudo notar que el pelirrojo se veía muy cansado, estaba completamente sudado y con la mirada casi vacía, su voz también se escuchaba muy opaca, quizás porque estuvo usándola todo este tiempo, por ello dejó el reclamo hasta allí sintiéndose satisfecho con el golpe. Pero antes de dejar morir el tema, el actor se decidió a hacer otra pregunta obvia, ya que su curiosidad como siempre dominaba su instinto:

—Ellos también son… —Se detuvo antes de continuar pues Jaejoong asintió de inmediato—

—Al menos Murasato, el chico del bajo, es bisexual. He estado mucho tiempo con esos chicos y por lo general un chico hetero no soportaría nuestras “interacciones” en escenario, para ser parte de esta banda debían acomodarse a mí, y bueno tú me conoces.

Changmin no pudo evitar sentirse un poco abrumado por aquella revelación, aunque un par de sus amigos compartían esas “tendencias” ellos no eran para nada como estos chicos. Sus amigos prácticamente aún estaban en el closet, solo se habían abierto a él porque varias situaciones entre ellos eran inexplicables, pero nadie alrededor sospechaba nada de eso. Sin embargo, estos chicos eran completamente abiertos al respecto así que el actor no sabía cómo proceder con personas así.

No quería ahondar en el tema así que prefirió preguntar algo más:

— ¿Nombraste a tu banda luego de hacer la película? Así se llamaba ¿No? Tu primer trabajo con Amure.

El actor recordó vagamente que el baterista había mencionado el nombre de la banda y era el mismo nombre de la película anterior que Amure había dirigido y en la que Jaejoong había participado así que pensó que no podía ser coincidencia que llevaran el mismo nombre.

El cantante sonrió ligeramente antes de mirar directamente a Changmin:

— ¿Acaso nunca supiste que esa historia está inspirada en mí?—Preguntó casualmente y Changmin negó de inmediato— Mi banda tiene más de siete años junta, así que el nombre fue mi idea mucho antes de grabar esa película. Solo desde la película hemos podido tocar en lugares decentes como este, pero antes tocábamos en cualquier lugar que se nos atravesara y en el que al menos nos dieran alcohol.

Changmin no pudo evitar sorprenderse ante aquella respuesta, si bien nunca había escuchado  de ellos, para ser una banda independiente eran tremendamente populares. Solo hoy podía verse que el sitio estaba a reventar y todo el ambiente había cambiado a lo que habitualmente era solo a causa de que la banda tocaría, eso no se acoplaba a lo que Jaejoong ahora le mencionaba:

—Ichi y los demás no estaban conmigo entonces, antes éramos un grupo de gamberros, aunque apestábamos en conjunto lo hacíamos como un hobby.  En algún punto de todo eso conocí a  Ryo—San. Nuestra relación fue muy mala, él estaba trabajando en su proyecto de grado y quería usarnos como inspiración. Me negué por años pero él siguió insistiendo, incluso después de graduarse.

Jaejoong hizo una pausa entonces y observó con cuidado a Changmin, este parecía muy interesado en la historia y por la forma como levantaba sus cejas ante su silencio le indico que quería saber más:

—Éramos estúpidos, así que fácilmente nos dejamos seducir por el mal camino. Terminamos con problemas con las drogas y alcohol, yo estaba teniendo mi problema de identidad, apenas descubriendo que era gay, así que me metí en muchos líos con muchos hombres. Supongo que no había tocado fondo y me sentía demasiado superior al resto. Quería seguir viviendo de esa forma desordenada así que continuamos así… solo hasta que… —La voz de Jaejoong se tornó un poco vacía entonces y su mirada cambió por completo. Parecía que aquel suceso le dolía a sobremanera—…uno de mis chicos murió.

Changmin levantó la mirada sorprendida hacia el pelirrojo, apenas pudiendo creer lo que hablaba.

— ¿Murió? —Indagó estupefacto— ¿Cómo?

Jaejoong suspiró antes de continuar su relato.

— Era solo un niño, tenía algo más 17 y yo era algo así como su tutor, sus padres murieron en un accidente y su familia consanguínea lo abandonó. Soy bastante protector así que me encariñé con él, era al único de mis muchachos al que no le permitía excederse pero… no me di cuenta que estaba tan metido en la droga solo hasta que comenzó a convulsionar esa noche. Murió y ni siquiera pudimos llegar al hospital para hacer algo por él—un suspiro hosco vino desde el fondo de su garganta pero aun así continuó hablando— No quería terminar como ese niño y en ese momento me asusté. Lo mismo sucedió con los otros miembros, me dejaron tirado y se marcharon para tratar de hacer algo por cambiar sus vidas. Yo estaba solo, sin saber qué dirección tomar ahora con mi vida… entonces Ryo—San me tendió la mano.

Una sonrisa de genuino agradecimiento apareció en el ensombrecido rostro del cantante:

—Pasaron muchas cosas en ese tiempo y luego de ello él me ofreció una forma de exorcizar mis demonios y comenzar de nuevo, pues sabía que esa vida de mierda no iba a llevarme a ningún lado. —esta vez su rostro se iluminó por completo— Hice esa película despidiéndome de mi antiguo yo, entonces encontré a estos chicos, a diferencia de mis anteriores miembros eran inocentes e ingenuos y por darles un buen ejemplo me mantuve alejado de toda la mierda de antes. Por eso cuando Ryo—san me buscó de nuevo no pude negarme a su ofrecimiento, él fue la luz que me saco del pozo donde vivía enterrado. Le debo la vida que estoy llevando ahora.

Changmin asintió entendiendo un poco la situación y al mismo tiempo encajando esa pequeña pieza del puzzle en su cabeza que llevaba el nombre de Amure. Para haber insistido tanto en querer sacar a Jaejoong de toda su anterior vida debió de apreciarlo mucho y sin duda, por la forma despreocupada en la que el cantante ahora sonreía, aquella época solo significaba una enseñanza en su vida:

—Ahora entiendo un poco lo que quería decir esa letra…—murmuró bajo Changmin, pero eso no evitó que Jaejoong lo escuchara por completo, después de todo estaban en un reducido salón a prueba de sonidos.

— ¿Viste eso? —el tono del cantante se escuchó algo molesto por lo que Changmin se excusó de inmediato.

—Dejaste tu locker abierto y los papeles salieron volando, solo los mire de reojo —espetó sintiéndose libre de culpas. Jaejoong pronto se echó a reír a carcajadas ante el rostro contraído del menor.

—Ah bueno, me avergüenza un poco que las personas miren esas letras tan deprimentes. Las hubiera tirado a la basura pero supongo que cuando estoy desviándome del camino las uso para recordarme lo bajo que llegué.

De cierta forma el actor se sintió conmovido por la historia e incluso admiraba la manera como Jaejoong había surgido de las dificultades y no se avergonzaba del hecho de haber pasado por tantas cosas. Pero incluso con aquella profunda historia Changmin no se sentía satisfecho, había muchas cosas sobre las que sentía curiosidad pero dejar fluir todas sus dudas sería dejarle entrever a Jaejoong que estaba interesado y aquello no era algo que considerara una buena idea. Si aun siendo reacio Jaejoong irrespetaba sus límites, no sabía hasta donde sería capaz de llegar el pelirrojo una vez demostrara aunque fuera un poco de interés.

Conforme el silenció se formó de nuevo, Jaejoong busco una forma de no dejar morir la conversación:

—El día del viaje a Okinawa, un productor que conocimos antes de comenzar a grabar nos hizo una propuesta para tocar en una fiesta privada de una importante firma discográfica. Puede que para el ojo comercial no sea una firma trascendental pero es el lugar al que todo músico independiente quiere llegar así que no pude negarme —musitó el mayor como leyendo en el rostro de Changmin que aquello era lo que quería preguntar— Quiero darme la oportunidad de sobresalir luego de mantenerme oculto en las sombras por tantos años, no solo por mí, quiero que las personas conozcan el talento de esos chicos, quiero que continúen haciendo lo que aman y que un día, cuando ya no me necesiten, puedan sobresalir por sí mismos.

Por primera vez desde que lo conoció, Jaejoong le estaba mostrando a Changmin una imagen muy madura y acertada, lo que lo hacía ver muy genial. El que fuera capaz de hacer un esfuerzo para dejar de lado sus viejas costumbres no solo por el bien propio, sino también por el bien de las personas que lo acompañaban, era admirable:

—Una vez firmes con una compañía no hay forma de que puedas seguir en el anonimato —alegó el actor—

—Tampoco hay forma de que la prensa me deje ir luego de estar grabando esta serie —expresó con burla Jaejoong— Me arriesgué a tomar este papel no solo por darle las gracias a Ryo—san sino como impulso para mí y para mi banda. Sé que será insoportable una vez se haga el lanzamiento, pero tendré que acostumbrarme a ello.

Changmin por supuesto entendía ese sentimiento, un ejemplo claro de ello era que no pudiera salir a la calle vestido normalmente sin correr el riesgo a que lo reconocieran. A pesar del largo periodo de descanso en su carrera, por evitar rumores innecesarios en ese tiempo prefirió mantenerse en casa o salir encubierto, ese era el precio más grande que se debía pagar por un poco de fama. Quizás las personas comunes no lo comprenderían y pensarían que era algo diminuto a pagar por todo lo que obtendrían, pero experimentar ese tipo de soledad era algo que no se entendía hasta vivirlo propiamente.

Luego de aquella última conversación se formó un cómodo silencio entre los dos, un silencio que se mantuvo imperturbable hasta que el rostro de Jaejoong se aproximó al de Changmin, con aquellos ojos brillantes que miraban al otro incitándolo. Los labios del pelirrojo se cerraron lentamente contra los de Changmin,  como pidiendo permiso para acceder más profundamente.

 Changmin  no sabía cómo controlar este tipo de acercamientos y menos  ahora que su cuerpo parecía predispuesto a aceptarlos luego de todo el entrenamiento que habían tenido juntos para destensar su cuerpo y así poder grabar naturalmente las escenas. 

No  era solo por ser un hombre, porque Jaejoong era distinto a los demás, a pesar de todas las dudas que carcomían su interior ahora que había sido atacado por otro hombre sabía que no eran sus inclinaciones cambiando; aun le gustaban las mujeres, y no iba a permitir que otro hombre se le acercara de esa forma, pero Jaejoong simplemente deshacía todas sus barreras e invadía su espacio personal sin permiso.

No entendía porque una vez se le acercaba no podía simplemente apartarlo de un manotazo:

—Si la confesión de ayer te pareció demasiado imprecisa, la de hoy tuvo que convencerte. Tú en verdad me gustas Changmin, así que este es el momento de que seas sincero conmigo y me des una respuesta —Murmuró, apenas y separándose de Changmin—

— Te dé o no una respuesta eso no cambiará mucho —respondió Changmin en un susurro,  aun con los labios ajenos muy cerca de los suyos— Te he rechazado miles de veces hasta ahora y no me haces caso.

—Es porque aun cuando digas palabras para alejarme tu lenguaje corporal me dice lo contrario —los ojos  de Jaejoong estaban fijos en los delgados labios que se abrían suavemente para dejar pasar el aire— Yo no haría nada que tu no quisieras, avanzo exactamente lo que tú me dejas avanzar.

—Yo no estoy enamorado de ti, Jaejoong —respondió secamente el actor, provocando que la mirada del pelirrojo se centrara ahora en sus ojos— Mucho menos me gustas en ese sentido. Es… ni siquiera sé cómo explicarlo.

—Lo sé —respondió sincero Jaejoong— Pero ya sea por curiosidad o por morbo, yo te atraigo. Sé que no eres gay, probablemente solo quieras tener un desliz conmigo y es exactamente lo que te estoy ofreciendo —las manos del cantante se arrastraron por el cuello del actor pasando a enredarse en la parte posterior de su nuca— Tú quieres tener algo conmigo, y yo por supuesto me muero por estar contigo, pero si no me has dejado avanzar es porque no quieres arriesgarte… no me importa así que, dime tus condiciones.

Changmin lo meditó un momento, tener una aventura con un hombre no era exactamente lo que estaba en su plan de vida, pero no podía negarse a sí mismo que estaba completamente tentado al ofrecimiento. Quería redescubrirse a sí mismo y estaba sinceramente aburrido de las relaciones en las que por tener un poco de diversión tendría entonces que atarse sentimentalmente. Después de todo no era muy dado a enamorarse profundamente, por lo que en ese aspecto estaba bastante seguro que el intimar o no con el tipo no cambiaría sus sentimientos.

Así que, la situación estaba puesta en sus manos. Esta criatura desinhibida le estaba ofreciendo un mundo nuevo de experiencias sin condiciones, y el por muy predispuesto a los prejuicios que fuere no podía negar que casi desde el principio sentía una atracción desconocida por el inusual pelirrojo.

Condiciones, por supuesto que las tenía, estaban claras desde el principio y lo eximían de toda clase de problemas pero aun así eran un poco radicales para con el otro, pero nada perdía con expresarlas. Así podía desatar esta atracción enfermiza que tenía por el hombre evitándose complicaciones en el futuro:

—Si tenemos algo, la condición principal es que absolutamente nadie en el set puede enterarse —afirmó el actor indeciso, observando de cerca la expresión de Jaejoong—

—Vale, Lo tengo.

—También, esto solo durará hasta que culmine la grabación. Después de eso no volveremos a cruzar caminos y bajo ninguna circunstancia me buscaras luego de ello.

—‘kay.

—No puedes enamorarte de mí, en serio—La expresión de Changmin se tornó seria de repente— Porque de ninguna forma yo corresponderé tus sentimientos.

A pesar de que Jaejoong tardó en responder a aquella última condición, finalmente asintió y con ello el acuerdo parecía haber sido cerrado, siendo sellado con un suave beso que de nuevo fue robado de los labios de Changmin.

[…]

Changmin estaba nervioso, no podía negarlo. Mientras aguardaba en el asiento de copiloto de su propio auto repensaba una y otra vez lo que estaba a punto de hacer. Las llaves de su auto estaban dispuestas allí mismo y podía arrancar en cualquier momento dejando a atrás al pelirrojo que ahora se excusaba con sus compañeros de banda para escaparse a su lado.

Él podía simplemente irse y hacer pasar aquella conversación en el backstage como una tontería o una locura momentánea, pero sus músculos no hacían ningún esfuerzo por moverse a pesar de todo esto.

Cuando finalmente el mayor parecía caminar en dirección al auto, el actor sabía que no podía echarse para atrás y más cuando Jaejoong encendió el auto y comenzaron a andar por la carretera.

Hubo un silencio penetrante entre ambos mientras avanzaban en el camino en dirección al apartamento de Jaejoong. Luego de mucho discutir habían acordado encontrarse en ese lugar pues no había forma en que Changmin le dijera al pelirrojo la dirección de su casa y un hotel estaba fuera de discusión.

Aun así, verse así mismo en el interior de su propio auto, con dirección a la casa de un desconocido, dispuesto a hacer lo que iban a hacer, era demasiado irreal, pues esto no era algo que el Changmin de siempre haría:

—No me digas que estas arrepintiéndote —susurró Jaejoong, curioso por la forma en  que Changmin casi enterraba las uñas en el asiento de su auto— Si crees que hoy no estas de ánimo simplemente dejémoslo aquí, tomaré un taxi y puedes irte a casa.

Changmin,  cuyo orgullo era del tamaño de un continente no podía echar su palabra de hombre atrás así como así, mucho menos demostrar que estaba nervioso, por lo que simplemente acertó a replicar:

—No me estoy arrepintiendo así que deja de comportarte como una niña y solo conduce —de reojo el alto podía darse cuenta de la sonrisa que se pintaba en el rostro del pelirrojo.

—Vale, me callo entonces.

Poco después, aparcaron en un edificio no muy lejos del centro. El lugar no parecía lujoso pero tampoco de mala muerte, estaba ubicado en un buen vecindario aunque parecía más del tipo de ambiente que un universitario escogería, no un hombre de 28 años como lo era Jaejoong. En ese aspecto Changmin parecía mucho más centrado que Jaejoong que aun actuaba y se veía como un crio de universidad.

Ya en el estacionamiento se deslizaron del auto al tiempo y subieron algunos escalones antes de llegar al recibidor donde pasaron de largo, topándose de frente con un ascensor el cual tomaron, subiendo al séptimo piso.

Todo parecía ir con calma, solo hasta que las puertas del pequeño cubículo se cerraron y Changmin inmediatamente sintió el fuerte apretón en su espalda, y al dar la vuelta, sus labios fueron tomados violentamente por el hombre a sus espaldas que lo empujó con fuerza contra una de las paredes del reducido espacio.

Parecía como si hubiera encendido algún tipo de interruptor en Jaejoong, cambiando su estado de aparente calma a este de total desespero.  Las manos del pelirrojo se movían rápidamente entre la ropa del actor, dejando su sudadera a medio colgar en sus brazos y su cinturón había ido a parar quien sabe dónde.

— ¡Para…! ¡Demonios, dame un respiro! ¡Ah…!

Changmin sintió el fuerte agarrón contra su ingle aun apenas pudiendo soportar el asfixiante beso del que era preso, esto era diez velocidades más rápido de lo que hubiera imaginado seria el sexo con otro hombre, pues parecía no haber ningún preludio antes o al menos una leve conversación para romper el hielo.

Aunque los recuerdos de la noche que estuvo colocado aún eran borrosos, él no podía dilucidar si el comportamiento de Jaejoong había sido igual de salvaje entonces, pero si lo hubiera sido, sin duda su cuerpo lo recordaría ya que en este momento se sentía invadido de una forma que sabía no había experimentado antes:

—C—Cal—ma —logro decir, despegando un poco el cuerpo del cantante del suyo— Joder despacio ¡Aún no hemos llegado siquiera! —Hablo más cortante, usando sus brazos para aminorar los movimientos incitantes de Jaejoong—

Jaejoong jadeó sonriente mientras apretaba el cuerpo de Changmin contra el suyo de regreso:

—Tienes razón, solo es el comienzo, las ansias de comerte a besos me están matando. —

Changmin bufó ante la desdeñada y anticuada frase, pero poco pudo hacer por apartar en definitiva el sigiloso cuerpo que se frotaba con ahínco sobre el suyo.

 A tropezones lograron descender del ascensor unos cuantos segundos después, llegando a la puerta del que sería el apartamento de Jaejoong.

Luego de que hubiese acorralado a Changmin contra la puerta, Jaejoong tomó su llave de alguna forma de su bolsillo y la metió en la cerradura y sin perder el tiempo o el control del beso, arrastró al actor al interior no dándose el tiempo siquiera para encender las luces. Como resultado de esto último, el larguirucho cuerpo de Changmin terminó barriendo con un par de muebles y sillones que encontró a su paso, no pudiendo controlar la desorientación de su cuerpo en ese lugar extraño, pero aun sus quejidos no amedrentaron la carrera del pelirrojo por llegar a su habitación, donde finalmente lo acorraló contra la cama.

Ambos estaban agitados, sudando profusamente por la corta carrera desde el ascensor,  solo entonces Jaejoong le permitió a Changmin que respirara un poco, dándole el espacio suficiente para recuperarse.

Changmin lucia completamente desarreglado, su sudadera había quedado tirada en algún lugar de la sala junto a su cinturón, el primer botón de su pantalón ya estaba abierto y como si fuera poco, su camiseta estaba levantada y estirada por culpa del poco delicado trato que habían tenido con ella. Jaejoong por su parte aún mantenía su conjunto deportivo negro intacto, el mismo que se había colocado en el backstage antes de salir para no llamar la atención por la calle con su llamativo traje de plumas del concierto.

Una vez sus respiraciones se hubieron regularizado Jaejoong comenzó de nuevo su ataque, esta vez con más calma, levantado la camisa maltrecha de Changmin y dejando un camino de besos lánguidos sobre la piel de su abdomen y pecho.

Changmin tembló por primera vez en la noche pero en incomodidad, era un hombre y por supuesto no estaba acostumbrado a que lo trataran con tanta sutileza, además, estaba cansado de que fuera solo Jaejoong quien tuviera el control de la situación y el solo estuviera siendo arrastrado.

Con mucha más decisión se incorporó, enviando su cuerpo hacia adelante y atrayendo el cuerpo de Jaejoong hacia arriba, dejando que sus manos se deslizaran por debajo de la delgada camiseta negra que traía puesta y subiéndola hasta que finalmente Jaejoong levantó los brazos dispuesto a dejarse desvestir. Changmin deslizó sus dedos por la piel ajena, con algo de reticencia al principio, apenas tanteando con la punta para ver si lo que su tacto sentía le gustaba, pero al percibir el calor y la suavidad de aquella piel pálida sobre sus dedos no pudo evitar dejar que su palma completa palpara la piel a su alcance arrancando un suave jadeo de los labios de su amante de esa noche.

Changmin solo tocó con curiosidad cada tramo de piel de Jaejoong sin acercarse demasiado, sintiendo los pectorales formados y las rígidas tetillas que se alzaban ante su caricia, la fina línea de músculos que formaban su abdomen y la ligera curva que tenía su cintura. El cuerpo de Jaejoong era delgado por lo que Changmin no se sintió especialmente sorprendido por lo que encontró debajo de la ropa, era lo mismo que se veía en el exterior de la ajustaba ropa que siempre llevaba, solo que más cálido y más suave. Su curiosidad murió exactamente donde se encontraba la cinturilla de los pantalones de ejercicio del cantante, aquel terreno era aún desconocido a sus manos, o más bien, no se atrevía a atravesarlo a plena conciencia de sus actos, por lo que inmediatamente titubeó Jaejoong aprovechó para volver a ceñirse contra su figura y terminar de arrastrar afuera la ropa que aun cubría su cuerpo.

Cuando Jaejoong se inclinó de nuevo a repartir besos sobre su piel lo hizo esta vez con mucha más fuerza, centrando su ataque en sus pectorales, específicamente en las redondas y pequeñas tetillas que se alzaban erectas sobre su pecho. Jaejoong sorbió aquella piel sin acallar el placer que significaba estar tocándolo, dejando escapar sonoros jadeos mientras a su vez frotaba con sus dedos la hombría cada vez más creciente entre los pantalones apenas cerrados de Changmin. Lentamente comenzó a ascender hasta centrarse en su clavícula, repasando con su lengua la ligera hendidura que se formaba en esta y volviendo a subir por su cuello hasta reposar sus labios en la piel detrás de su oreja, dejando escapar uno que otro comentario malintencionado solo con propósito de molestar un poco a Changmin.

Pero Changmin estaba demasiado ido como para procesar sus mal intenciones y ya más animado respecto a romper sus límites dejó que su mano curioseara un poco más abajo de donde había llegado anteriormente. Así sus dedos se pasearon por el contorno del miembro del pelirrojo, sintiendo la rigidez tirante en su ropa, provocando aún más curiosidad en su mente, por lo que comenzó a frotar con más rapidez su palma entera contra aquella parte en específico.

Jaejoong jadeó moviendo un poco sus caderas al ritmo de la caricia que estaba recibiendo, acelerando de igual forma el movimiento que el mismo ceñía sobre la entrepierna de Changmin, escuchando como esperaba un ligero murmullo entre maldiciones, que era su forma propia de expresar que se sentía bien.

— ¡ah…! — Changmin masculló finalmente cuando sintió el tirón de sus pantalones con todo y boxers,  gruñendo cuando la tela frotó con poca delicadeza su estimulado y sensible miembro. Jaejoong entonces cerró su palma contra la punta del ya erguido miembro, propagando caricias lentas y firmes, dejando que sus dedos tocaran suavemente los puntos sensibles de aquel órgano y Changmin tembló dejando que su voz saliera rota y quejumbrosa.

El  actor tomó valor entonces y deslizó su mano por el interior de los pantalones deportivos de Jaejoong, descubriendo con sorpresa que debajo de estos no había ropa interior, sintiendo de inmediato aquella carne dura y caliente ceñirse contra sus dedos, engrosándose cuando se envalentonó para sentir más de esa calidez contra su mano.

Nuevamente todos aquellos sucios pensamientos que había tenido aquella noche en el hotel estaban regresando, las mismas preguntas que hacían estremecer su vientre ante la expectación, estaba seguro que quería intentar hacerlo pero estaba tan abrumado con su propio sexo siendo estimulado que en verdad no quería a imaginar que llegase a pasar si aquello en verdad le asqueara como pensaba en algún punto de su racionalismo que seria.

Por ello se dedicó a frotar el miembro contrario como alguna vez lo hiciere con el suyo, conformándose por el momento con la sensación de la piel ajena  caliente contra su palma y los desinhibidos quejidos y jadeos que eran derramados directamente en su oreja.

Poco después sus propias caderas comenzaron a moverse en torno a la mano que lo masturbaba, ya incapaz de contener el orgasmo que se venía a mil revoluciones, por lo que abandono la tarea de darle placer a Jaejoong y se concentró en el placer propio, dejando de un quejido se atorara en su garganta mientras continuaba moviendo sus caderas frenéticamente sintiendo como uno a uno sus pensamientos comenzaban a desvanecerse hasta que se hicieron no más que una mancha blanca y se fundieron con toda la arremetida violenta de la llegada a la cumbre.

— ¡Me ven… ah!

Changmin soltó un jadeo apagado mientras terminaba contra la mano de Jaejoong dejando que su cuerpo se hundiera pesadamente en la cama sin posibilidad de moverse pues las secuelas de aquella llegada aun hacían mella a su motricidad.  Tenía el brazo sobre su rostro, no sabía porque se estaba cubriendo, pero fue su reacción natural al verse venir tan brutalmente.

Él podía contar con los dedos de una sola mano las veces que un orgasmo le había pegado con tanta fuerza y no entendía porque lo había sentido de esa forma con solo la mano de otro hombre haciendo lo que él normalmente se hacía a sí mismo. Por ello no quiso moverse ni pensar, estaba demasiado preocupado tratando de encontrar un solo momento para equiparar aquel orgasmo que había tenido entonces.

Pero en su registro neurológico no había nada que se le aproximara siquiera y de alguna forma eso comenzaba a preocuparle.

[…]

Jaejoong había continuado su tarea poco después que Changmin pudo reponerse del orgasmo, descubriendo con sorpresa que de hecho la erección de este seguía rígida aun después de todo.  Por ello ahora estaban ambos sentados en el centro de la cama, besándose suavemente mientras las manos de uno acariciaban el miembro del otro tratando de que sus movimientos fueran lo más homogéneos posibles.

Aquello parecía un juego de adolecentes prematuros y curiosos, nada a lo que Changmin no estuviera acostumbrado, pero lo suficientemente fuerte como para hacerlo subir a las nubes y bajar de nuevo.

El actor sabía que mañana debía estar despierto a las ocho para comenzar las grabaciones, y no podía adivinar si en verdad iba a ser capaz de levantarse si lograba vaciar sus testículos una segunda vez. Las veces que lo había intentado, incluso haciéndolo el mismo, su cuerpo había quedado tan maltrecho que sus músculos no servían para nada y por supuesto había sido reprendido por su manager con que aquello dañaría su salud. Pero entonces estaba tan aburrido del encierro que continuaba haciéndolo, después de todo no tenía obligaciones que cumplir al día siguiente por lo que podía dormir como poseso todo el día sin remordimientos.

Pero ahora no podía saber que tan lejos llegarían esta noche, lo único que esperaba era que lo suficientemente lejos como para permitirle seguir la ajetreada agenda que tendrían mañana.

A pesar de que estaban frotándose con más fuerza esta vez, Changmin parecía no alcanzar el climax con tanta rapidez como antes y Jaejoong por su parte aunque parecía en el límite no había dado señales de estar cerca siquiera, por ello fueron deteniendo el movimiento de sus manos lentamente hasta volver a caer acostados en la cama besándose superficialmente.

Cuando finalmente se separaron, Jaejoong miró a Changmin fijamente, bajando la mirada delicadamente por su cuerpo desnudo escudriñando en su figura pero a su vez como si estuviera a punto de preguntarle algo pero sin el valor para hacerlo. Finalmente pareció resolverse a hablar y se deslizó por la cama hasta llegar a la mesa de noche de dónde sacó algo que Changmin no pudo ver bien por la opaca luz en la habitación, luego de eso el cantante rápidamente volvió a la cama.

— ¿Qué sucede? —pregunto curioso Changmin al ver al pelirrojo titubear nuevamente al acercarse—

—Quiero probar hacer algo… —musitó Jaejoong entonces— pero no estoy seguro de que quieras hacerlo.

Changmin entonces puso cara de circunstancia ante la aparente timidez del otro, ya que en todo este tiempo Jaejoong no había dado muestras de pedir permiso para hacer nada.

Ante esto Jaejoong suspiró:

—Quiero jugar con mis dedos “Ahí” —expresó con detenimiento pero el mensaje no fue captado inmediatamente por Changmin— No avanzaré más de eso, solo los dedos, lo prometo.

Jaejoong bajó la mirada hacia sus caderas, entonces Changmin entendió automáticamente lo que quería decir y se mantuvo en silencio. No esperaba ser consultado directamente, pensó que tal vez Jaejoong simplemente lo haría pero no que lo pediría, así que no pudo evitar apenarse.

Aquello se alejaba por mucho de algo que hubiese hecho con sus parejas anteriores, pero si todo este lio se trataba de experimentar cosas nuevas ¿Por qué no darle la oportunidad? Debía ser placentero si después de todo había hombres dispuestos a poner su trasero para ello.

— ¿Te detendrás si no me gusta? —consultó inseguro observando como Jaejoong se acercaba lentamente—

—Lo haré, pero estoy seguro de que no será así —aseguró, apoyando su cuerpo sobre el alto y besando sus labios cándidamente— Te compensare con algo que sin duda te encantará luego —prometió, usando sus manos para separar poco a poco los muslos de Changmin.

Changmin prefirió entonces mirar a otro lado mientras las frías manos de Jaejoong se cernían contra sus muslos y sus labios viajaban suavemente por su pecho, estar de esa forma, debajo del cuerpo de otro hombre hacía de esta experiencia tan traumática como placentera, algo que se aseguraría de guardarse para sí mismo hasta la tumba.

Cuando finalmente la abertura de sus piernas fue suficiente a consideración de Jaejoong, este último tomó el delgado tubo que había traído consigo y vació un poco del contenido en sus dedos. Poco a poco el pelirrojo ese inclinó hasta alcanzar los labios de Changmin e introdujo su lengua en su cavidad, sorbiendo de su boca mientras suavemente sus dedos escurridizos y fríos se adentraban en su interior.

Fue entonces que Changmin pensó ¿Que esto no lo hacia la mujer en la situación del sexo hetero? No estaba seguro de ello, pero algunas veces escuchó comentarios por parte del sexo opuesto de que la primera vez dolía mucho, si tal era el caso, si algo era metido en un orificio al que no tienen por qué meterle nada ¿no se supone que dolería? Ante ello se espantó momentáneamente, pues su tolerancia al dolor era bastante baja.

— ¡Ack! —Se quejó inmediatamente Changmin al sentir la intromisión en su entrada, aquel dedo frio y pegajoso provocaba que sus músculos internos se contrajeran — ¡Duele! —gritó bastante asustado al ver que de echo era molesto y dolía, dejando a un lado aquella afirmación de que era placentero, por lo que su vigorosa erección fue cediendo un poco.

—Si no te calmas por supuesto que va a doler —Susurró Jaejoong, volviendo a tomar su boca y de paso hizo uso de su mano libre para estimular la erección menguada tratando de reanimarla— Relájate, se sentirá bien una vez te acostumbres.

Changmin entonces inspiró un poco de aire y volvió a recostarse tratando de, tal como le había aconsejado Jaejoong, relajarse y disfrutar de la experiencia. Trató de no pensar en posibilidades, esto no era normal, así que trataría de aguantar un poco más y ver como resultaba. Aquello era muy incómodo, pero el bombeo en su miembro hacia que momentáneamente se olvidara de la intromisión del dedo en su ano, pero una vez aquel dedo superaba otro circulo muscular volvía su interior a contraerse y  doler.

—ngm… —Se quejó. Jaejoong levantó la vista y se acercó a su rostro—

—Changmin, deja de pensar. Esto toma tiempo, pero no miento cuando digo que se siente bien —afirmó, apretando la fricción en el miembro del alto— Cuando lo encuentre, lo veras.

—Encontrar ¿Qué? —se atrevió a preguntar, el pelirrojo sonrió—

—El punto más sensible de un hombre, más que esto —susurró, apretando el ritmo de la masturbación y sonriendo.

Finalmente, poco después de concluir aquella corta conversación Jaejoong presionó su dedo con más fuerza en el interior y Changmin de inmediato saltó en su posición:

— ¡Uwahh!

—Lo encontré. —Susurró juguetonamente el pelirrojo mientras mordía el lóbulo de Changmin y bombeaba su miembro con más fuerza, dejando que el dedo en el interior de su cuerpo se moviera de arriba abajo en un movimiento lento para permitir que Changmin se acostumbrara, acompasado el empuje de sus dedos con el ritmo de la masturbación.

—Auh. —se quejó Changmin al sentir la fricción en su interior, dolía, pero era un tipo de dolor extraño que se iba disipando conforme el dedo se introducía más profundamente, más cuando tocaba ese punto.

Jaejoong entonces acomodó su cuerpo y nuevamente introdujo su dedo con fuerza hasta lograr tocar la próstata de Changmin, entonces comenzó a moverse en torno a ese lugar provocando espasmos en el cuerpo estimulado, que transformó aquellos quejidos de dolor y quejidos anteriores en suaves jadeos.

El pelirrojo agregó un poco más de lubricante a sus dedos y continuó frotando el interior de aquella entrada sin dejar de masajear el enrojecido miembro de Changmin del cual comenzaba a dejar salir los primeros rastros de semen, que le demostraban que se estaba sintiendo bien a pesar de Changmin solo jadeara incómodamente.

—Se siente bien ¿cierto? —indagó juguetonamente Jaejoong, ya bastante seguro de donde se hallaba aquel lugar. Changmin levantó la mirada solo un poco, trató de abrir la boca para replicar pero Jaejoong volvió a empujar su dedo con fuerza, provocando que su espalda se arqueara y aquella queja se transformara en un sonoro gemido— Música para mis oídos ~ —murmuró complacido—

Cuando las caderas de Changmin y su propio interior comenzaron a contraerse, Jaejoong se permitió el agregar otro dedo e introducirlo con cuidado en el interior, provocando que el alto inmediatamente se quejara, pero antes de romper la penetración el pelirrojo se hincó subiéndose a su abdomen y calló sus quejidos con un beso rápido mientras se frotaba contra su cuerpo.

Changmin podía sentir en su estómago el miembro del ajeno frotándose contra su piel, y aquella sensación dejó que su cuerpo se calentara, su interior se contrajo de nuevo cuando aquellos dedos tocaron su próstata una vez más y sus caderas se movieron hacia arriba con fuerza.

— ¡Ah! —Gimió cerrando los ojos cuando sintió aquel golpe en su interior y el orgasmo que parecía abalanzarse de nuevo, pronto Jaejoong tomó su boca sorbiendo sus labios de una forma acelerada, deslizando su lengua en el interior de la boca contraria sin cerrar la suya siquiera. La barbilla y parte del cuello de Changmin comenzaron a humedecerse con la saliva que Jaejoong dejaba producto del beso y entonces el mayor recogió aquella saliva con sus dedos, sonriendo de forma picara cuando Changmin abrió los ojos espantado:

—Te dije que haría algo que iba a gustarte —musitó el cantante sin dejar de lado su sonrisa ladina llevando aquellos dedos que paseó por los labios de Changmin hasta su propia boca y humedeciéndolos con su propia saliva. Changmin se paralizó cuando intuyó que dirección irían a tomar aquellos dedos, poco después Jaejoong levantó sus caderas un poco y Changmin sacó a relucir su primer jadeo de placer mientras el pelirrojo sacaba y metía con velocidad los que mantenía en su trasero.

— ¡Ah… ah!

Las caderas de ambos se mecieron juntas, Changmin se sentía al borde del abismo cuando aquellos dedos tomaron una velocidad increíble y justo entonces Jaejoong  dejó de jugar con su trasero, sacando sus dedos de improvisto, haciendo al alto jadear inconforme, luego tomó el miembro de Changmin en su mano, frotándolo.

Jaejoong usó los dedos humedecidos con su saliva y ante los ojos de Changmin comenzó a frotarlos contra su propia entrada.

—Hey, sé un buen chico y ayúdame un poco con esto —murmuró Jaejoong, señalando a Changmin el pequeño tubo olvidado a un lado de su cuerpo. Changmin lo miró bastante confundido, sin entender que quería el pelirrojo, hasta que este último se inclinó hacia adelante y le susurró — Alcanza el lubricante para mí ¿sí?

Changmin se sonrojó hasta las orejas y se quedó tieso un segundo, luego, con sus dedos temblorosos alcanzó el delgado tubo y se lo tendió a Jaejoong que lo tomó con una sonrisa.

Aquella preparación apenas duró apenas un par de minutos,  entonces Changmin sintió la rigidez y la tenue humedad del trasero del cantante contra la punta de su sexo:

—Uhg…—se quejó Jaejoong mientras se sentaba a horcajadas sobre el miembro de Changmin, este último tomo las sabanas que lo rodeaban y las apretó con sus manos soltando un gemido grueso y ronco al sentir aquella estreches, hundiéndose más en ella. —Ok. Eres más grande de lo que esperaba—.

Jaejoong entonces aceleró el movimiento de la penetración sentándose completamente hasta que el miembro de Changmin entró por completo, un poco forzado, pero no se quejó, tratando de acomodarse de la mejor forma hasta llegar a los labios contrarios:

—No cierres tus piernas y prometo que te volverás loco del placer —susurró el mayor contra su boca a lo que Changmin respondió con un bramido infantil que le sacó una sonrisa.

Jaejoong entonces comenzó a colocar más lubricante en sus dedos y se acomodó hasta quedar sentado, de espaldas a Changmin, pidiéndole a este último que se moviera mientras él volvía a enterrar los dedos en la estreches de su ano. Changmin obedeció moviéndose lentamente, el ritmo de sus movimientos se acompasaba al ritmo de los dedos que se frotaban en su interior y aquello se sentía endemoniadamente bien:

— ¡Ah… ah! —jadeó cuando aceleró el ritmo y Jaejoong volvió a Chocar contra su próstata provocando que sus arremetidas contra el propio trasero del pelirrojo fueran más arrítmicas y desbocadas.

El sudor bajaba por la espalda de Jaejoong haciendo brillar su pálida piel, Changmin que apenas y podía mantener los ojos abiertos se sentía embelesado, el olor que provenía del cuerpo de Jaejoong y la forma en como aun a pesar de la posición en la que se encontraban, no podía dejar de mirarlo le hacían  querer prolongar esto mucho esto que estaban haciendo.

 Changmin no lo comprendía aun, porque el encanto de este tipo podía ponerlo de esta forma, o porque todo a su alrededor se predisponía para hacerle obedecer las demandas de este tipo, pero era eso, era inevitable no asentir ante los desmanes de una creatura tan enigmática.

Los jadeos de Jaejoong comenzaron a escucharse más sonoramente mientras el alto continuaba moviendo sus caderas contra él, en un punto de aquel contacto, los dedos de Jaejoong comenzaron a moverse frenéticamente en el interior de Changmin, como si él ya se hubiera acostumbrado totalmente a la intromisión, fue entonces que Jaejoong aprovechó para agregar un dedo más y procedió a hacer chocar de nuevo sus dedos con la próstata de Changmin, haciendo que este último moviera sus caderas y se agitara rápidamente:

— ¡M—Me vengo! —gritó Changmin con fuerza y sus manos tiraron de las sabanas que se apretujaban en sus dedos, Jaejoong lo entendió, sacando los dedos rápidamente de su interior y a su vez levantando sus propias caderas, volviéndose y frotando en su mano el miembro del alto para ayudarlo a llegar,  hasta que Changmin comenzó a temblar y a jadear echando la cabeza hacia atrás, dejando su boca abierta mientras el resto de su semilla era derramada en su propio estómago.

Se aferró a aquellas sabanas como si fueran el único sostén en ese momento y finalmente su cuerpo fue tomando control de nuevo y se acomodó de regreso a su posición jadeando intermitentemente. Jaejoong dejó su miembro libre y se alejó.

Changmin entonces se permitió cerrar los ojos escuchando en el fondo los jadeos que provenían del otro ocupante de la habitación, a los pocos segundos sintió la humedad sobre su boca que pertenecía a los labios de Jaejoong, quien no dejaba de frotar la lengua contra sus labios mientras jadeaba suavemente:

—ah… ah… ¡Ah! —gimoteó Jaejoong, cayendo de inmediato sobre la almohada, en el espacio vacío a un lado de Changmin.

Jaejoong se quedó allí un momento hasta que la ola del orgasmo fue cediendo y finalmente se viró para encontrarse con la profunda mirada de Changmin. El pelirrojo se arrastró hasta volver a besar sus labios superficialmente siendo de inmediato correspondido por los labios contrarios. Luego se separaron, mirándose uno al otro fijamente.

—Me gustas, Changmin— profeso el cantante con voz ronca, acercándose hasta cerrar sus brazos contra la cintura contraria— ¿Te hice sentir bien?

Changmin no quiso dar respuesta a semejante pregunta embarazosa, y solo bufó, echando a un lado el pegajoso cuerpo del cantante:

— ¡Pero que arisco!—se burló Jaejoong dando por efectuado su rechazo y se enderezó hasta sentarse apoyando su cabeza contra el cabezal de la cama.

Estaba quieto simplemente observando la espalda de Changmin en la que las gotas de sudor aún se resbalaban, solo escuchando su tenue respiración aun arrítmica.  Aun no se creía el haber logrado que ese hombre orgulloso se metiera en sus sabanas, pero el verlo allí, aunque fuera algo lejos, hacia su propio orgullo llenarse como un globo de aire.

Lo cierto es que no quería apartarse de su cuerpo, pero entendía que no podía imponerse, no cuando probablemente en lo que dudara ese silencio él estaba reclamándose así mismo lo que habían hecho, quizás se estaba arrepintiendo, aunque en todo este tiempo el cuerpo de Changmin le había indicado que estaba sintiéndose bien.

Cuando el silencio se prolongó lo suficiente Jaejoong comenzó a preocuparse, quizás Changmin se estuviera sintiendo mal y estuviera padeciendo algún tipo de dolor, quizás se le había pasado la mano introduciendo tres dedos de inmediato siendo la primera vez  que alguien jugaba con su trasero, y con lo orgulloso que era Changmin probablemente no diría nada y se tragaría su dolor. Por eso, el mayor se inclinó hasta Changmin percatándose con sorpresa que de hecho estaba profundamente dormido.

No supo en que momento, pero había caído dormido de inmediato.

Jaejoong comenzó a reírse de sí mismo de todas las barbaridades que llegó a pensar y observó cautivado el rostro durmiente de Changmin. Se veía tan indefenso y vulnerable que provocaban en su interior las ganas de jugar un poco más con él, pero se retrajo de hacer otra travesura y simplemente se deslizó fuera de la cama y volvió a colocarse sus pantalones, caminando hacia el baño en donde mojó una toalla con agua tibia de la regadera y se inclinó por sobre el lado de la cama donde Changmin descansaba, restregando la toalla húmeda en su estómago, justo donde su semen permanecía aun.

 Limpió su abdomen y con cuidado pasó el trozo de tela por entre sus piernas tratando en lo posible de no despertarlo o probablemente se enfadaría.  Ya cumplida su tarea, tomó un edredón de su armario y cubrió el cuerpo desnudo del actor con este, procediendo de nuevo a sentarse en la cama para observarlo dormir con tanta profundidad un rato más.

—Me gustas muchísimo, Changmin —repitió, aunque estaba seguro de que estaba siendo ignorado. Aquellos eran los sentimientos que colmaban su pecho al verlo descansar pacíficamente en su cama— Me gustas…—

No sabía porque ingenuamente seguía creyendo que repitiéndolo uno y otra vez se convencería a sí mismo que era lo único que sentía.

3 comentarios:

  1. Anónimo1/21/2014

    Aigoo asdffhj.......jaemin!!wow me encanto el lemmon y la historiaa ....continuaa porfaaaa ya quiero saber lo que va a pasar

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  2. me gustó !!!! actualiza pronto ^_^

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  3. ;_; todo fue tan hermoso. Pobrecito de JJ que parece sufrir con esos sentimientos no correspondidos aunque se haga el fuerte. Intentando no sentir más que eso. Este fanfic es tan bueno que espero cada capítulo con impaciencia :v aunque termine leyéndolo días después de ser publicado por no poder antes.
    Amo este fanfic ;_; <3

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