You Should Be Mine - Cap. 6

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Ni mío, ni suyo, ni de nadie.

Apenas sentía haber dormido lo suficiente cuando el tono de llamada de su celular comenzó a retumbar por toda la habitación, despertándolo de improvisto. Tenía un tono específico para cada persona cercana, así que por lo que escuchaba lo más probable era que se tratara de una llamada entrante de su manager. Cansado ya del sonido, se frotó los ojos con una mano y abrió los parpados suavemente encontrándose con un espacio desconocido.

Esta por supuesto no era a su habitación.

Vagamente recordó haber acudido a la cita que le había impuesto Jaejoong, seguidamente recordó el concierto y que de hecho estaba en la habitación de este último. No planeaba quedarse a dormir toda la noche en su casa luego de tener sexo con él, pero por alguna razón había terminado tan agotado que el sueño lo tomó desprevenido.

Se quedó quieto por un segundo y entonces desvió la vista al reloj visible en la mesa de noche, marcaban cerca de las 7 Am así que no estaba para nada atrasado en su horario de grabaciones.

Finalmente se decidió a levantarse, recordando que se encontraba completamente desnudo al levantar la sabana con la que estaba cubierto. Buscó por el piso sus pantalones guiándose por el sonido del celular que aún estaba guardado en su bolsillo y lo vio un poco más allá de la cama. Por suerte sus boxers se encontraban cerca así que se vistió con ellos, encontrando poco después su descuidada camiseta. Suspiró al darse cuenta que no podría volver a usarla estando tan maltrecha.

Ya vestido, coló la mano en el bolsillo de su pantalón y tomó la llamada:

—Hyung. —Saludó desganado aun hastiado por el sueño.

¡¿En dónde se supone estas?! —Gritó notablemente enojado su manager al otro lado de la línea— Creí haberte escuchado decir anoche que no saldrías a ningún lado y entro a tu apartamento y esta vacío. Y no me digas que saliste en la mañana porque dormí aquí esperándote.

—…—Changmin guardó silencio sin tener idea que contestar y su manager resopló con fuerza.

Sea con quien sea que hayas dormido anoche por favor que no se forme un escándalo, tienes a la prensa pisándote los talones ¡No hagas ninguna imprudencia!

—Vale, juro que ha sido algo de bajo perfil —se disculpó sabiendo de antemano que la reprimenda no llegaría hasta allí.

Como sea, tienes una hora para llegar al set, no te retrases. Hablaremos de esto más tarde —Dicho esto último su manager colgó y Changmin suspiró con fuerza.

Anoche sin duda alguna todo se había salido de sus manos, apenas y podía creer que en verdad se había acostado con Jaejoong y que además de eso se había quedado a dormir toda la noche en su casa. Pero ya estaba de más culparse, al final había accedido a dejar al chico cruzar la línea y había disfrutado pasar la noche con él.  Suspiró riéndose por lo bajo al notar lo descarada que era su declaración porque si, lo había pasado tan bien que incluso se había corrido dos veces, y por ello ahora se sentía físicamente agotado.

La cuestión ahora era encarar el asunto, él había sido claro con Jaejoong y había impuesto sus límites: Nada de rollos sentimentales ni relaciones a largo plazo, todo sería no más que un revolcón, algo que no traspasará las paredes de la habitación del pelirrojo y esperaba que este último hubiera entendido eso perfectamente.

Con aquella resolución peinó un poco su desordenado cabello con los dedos y se dirigió hasta la sala desde donde podía escuchar todo el movimiento que el pelirrojo hacia probablemente en la cocina. Antes de llegar pudo percibir el delicioso olor del miso y a través de la puerta pudo observar la delgada figura del cantante mientras movía su cuerpo rápidamente para preparar los alimentos. A esa hora de la mañana su cara estaba perfectamente limpia y lavada sin ningún rastro de maquillaje en ella, su pelo se encontraba húmedo y vestía raramente prendas claras, algo que desentonaba con sus siempre particulares prendas oscuras.

Esta era la primera vez que Changmin veía al cantante de esa forma, tan hogareño y natural.

Mientras Jaeoong cocinaba sostenía el teléfono entre su hombro y su oreja habilidosamente manteniendo una animada conversación sin descuidar lo que cocinaba.

—Jajajaja Claro que no, inmediatamente la fiesta terminó vine a casa —parloteaba el mayor entre risas— ¡Te lo Juro Ryo—San! Ni siquiera bebí, aunque sabes que los chicos son un dolor en el trasero…

Ante la mención de aquel nombre una molestia extraña nació en la boca del estómago de Changmin, lo cierto es que solo hasta anoche apenas comprendía el porque la estrecha relación entre el director y el cantante, y eso en parte gracias a lo que Jaejoong le había mencionado, pero que Jaejoong incluso le informara de todas sus actividades tan temprano en la mañana equidistaba con la imagen de amistad que se había creído tenían entre ellos.

Nuevamente aquella idea de que algo podría haber estado pasando entre esos dos revoloteaba en su cabeza:

—Umm tengo que ir al set a medio día así que me tomare mi tiempo para organizar el próximo concierto. Asegúrate de venir la próxima vez…

Cansado ya de la melosa conversación, Changmin se alejó de la puerta y comenzó a buscar por el piso de la sala para así tratar de hallar su sudadera y su cinturón. Sorpresivamente los halló casi a la entrada, uno cerca del otro. Lo primero que agarró fue su sudadera la cual se puso enseguida, en el bolsillo de esta estaban guardados los lentes que había llevado puestos anoche y gracias al cielo no se habían roto,  seguidamente recogió y pasó a colocarse su cinturón; entonces escuchó que el movimiento en la cocina cesó y el sonido de los pasos apresurados de Jaejoong que quizás había reaccionado alertado por el tintineo de su cinturón:

—Buenos días —Saludó el mayor con una sonrisa. Ahora que lo veía de cerca Changmin pudo percatarse de que por primera vez llevaba su frente al descubierto ya que había recogido su flequillo con un infantil clip en su cabeza.

—Buenas… —Saludó menos efusivo Changmin terminando de colocarse los zapatos.

—Preparé el desayuno, sé que tienes que irte tempra…

Changmin rápidamente lo interrumpió.

—Paso, nos vemos luego. — Replicó secamente.

Antes de escuchar alguna queja, Changmin abrió la puerta y se encaminó hacia el ascensor para dirigirse al estacionamiento del edificio y así recoger su auto, pero antes de que las puertas del cubículo se cerraran Jaejoong las atajó con su brazo.

—Hey ¿es mi impresión o, estas cabreado conmigo? —Preguntó serio el pelirrojo mirando a Changmin con el ceño fruncido—

Changmin sonrió hoscamente y se colocó sus lentes de vuelta.

—Si esperabas que nos tratáramos acarameladamente solo por haber dormido juntos estas equivocado, y, por si no lo sabias, yo nunca tomo el desayuno—

Ante aquella respuesta Jaejoong se quedó mudo. Changmin aprovechó para acercarse un poco y dejar un beso en sus labios, tomándolo desprevenido. Cuando Jaejoong relajó su cuerpo por motivo del beso, el actor suavemente lo empujó a un lado logrando que las puertas del ascensor se cerraran finalmente.

Ya en el estacionamiento, Changmin sacó las llaves de su bolsillo y rápidamente se metió en su auto alejándose en poco tiempo del edificio.

No quería aceptarlo, pero en verdad estaba cabreado. Como el mismo lo había dicho, no esperaba una acaramelada conversación a primera hora de la mañana, pero tampoco quería tener que escuchar el nombre de otro hombre salir melosamente de los labios de Jaejoong luego de que el tipo pasara la noche con él. En ese aspecto no podía negar que le tocaba los huevos porque si había algo que odiase era que alguien jugara a dos bandas incluso si ellos dos no tenían una relación en sí.

No quería complicarse en esta aventura que estaba teniendo con el cantante, pero tampoco quería sentirse como el plato de segunda mesa.

[…]

— ¡Se imprime, Buen trabajo chicos!

La primera sesión de grabaciones de la mañana había concluido exitosamente y a pesar del pesado mal humor con el que Changmin había llegado al set, pudo arreglárselas para aparentar serenidad y grabar sus escenas con éxito. El ánimo entre los actores era mucho más acervado ahora que la rueda de prensa estaba tan cercana, pero Changmin no podía compartir ese mismo sentimiento.

A pesar de que todos sus superiores le aseguraban que esto solo sería positivo para su carrera, el actor no dudaba que los tabloides sensacionalistas iban a alimentarse con esta noticia por unas buenas semanas y quien sabe cuántos rumores no saldrían volando inmediatamente la rueda de prensa concluyera.

En ese aspecto sentía que al menos debía preparar psicológicamente a sus padres para que se enfrentaran a los cuchicheos de los vecinos que sin duda verían las noticias. Aunque era poco posible que la serie fuera trasmitida en Corea, los chismes eran más rápidos en traspasar fronteras incluso más rápidos que la misma información oficial.

Changmin suspiró sabiendo que esta sería una larga y tediosa conversación y que la reprimenda seria incluso más severa de las que diariamente le daba su manager; después de todo, sus padres nunca estuvieron de acuerdo en que escogiera el mundo del entretenimiento por encima de la escuela, y ellos eran muy estrictos y tradicionales.

Con ello en mente se acercó a su manager para tratar de buscar su ayuda en ese asunto:

—Les he dado algunos adelantos de lo que será el papel por teléfono pero no he llegado a “ese” asunto todavía —mencionó su manager notablemente preocupado ante el cuestionamiento de Changmin.

—Hyung, tienes que respaldarme. Es tu culpa que yo me metiera en este rollo después de todo y sabes que Papá particularmente se va a enojar. —Refunfuño el actor—

—Pues ya eres mayorcito, creo que tus padres deben estar un poco conscientes de que eres dueño de tus decisiones.

Ante aquella afirmación Changmin rio ampliamente:

—Puedo estar casado, con hijos y recibiendo una pensión pero mis Papás nunca dejaran de meter sus narices en mi vida —aseguró histriónicamente— ¿Por qué crees que decidí radicarme aquí en Tokio? Si estuviera en Seúl ya hubiera desaparecido totalmente del medio y tendría un título en micro bacteriología o algo por el estilo.

—Lo capto, lo capto. Hablaré con Oonoki para que nos deje unos días libres para viajar y hablar con tus padres, me aseguraré de dar la cara.

—Más te vale. —le amenazó el actor.

La charla continuó en temas más triviales hasta que finalmente la comida  terminó y ambos se pusieron de pie para encaminarse a los camerinos, coincidencialmente se encontraron más adelante al dúo de directores que tomaban su almuerzo acompañados de la segunda estrella principal de la serie. Los tres mantenían una animada conversación y a pesar de que Changmin no quería interrumpirlos su manager emergió con la brillante idea de plantearle el asunto de inmediato a Oonoki. Changmin que no quería estar mezclado con uno de los presentes, solo hizo una inclinación respetuosa y siguió su camino rumbo a su camerino.

El manager se acercó tímidamente a la mesa de los directores con una sonrisa:

—Disculpe que interrumpa su comida, pero tengo un pequeño favor que pedirle. —Mencionó dirigiéndose a Oonoki—

—Oh, claro que no, acabamos de terminar —Respondió el director sonriente— ¿Que sucede?

—No es nada grave. Sucede que la rueda de prensa está cercana y estaba pensando en la posibilidad de antes de que se dé hablar con los padres de Changmin del asunto —mencionó nervioso— Sus padres son algo tradicionales y puede que este papel represente un escándalo para ellos así que Changmin no quiere que todo el tema los tome desprevenidos.

El director Oonoki prestó atención a todo el planteamiento y sonrió de inmediato:

—Bueno, y ¿qué piensan hacer? —preguntó curioso—

—Pues, queremos tomarnos un par de días para viajar a Corea y hablar con ellos directamente. Puede que la serie no sea trasmitida en ese país, pero Changmin tiene muchos seguidores allá y lo más probable es que la prensa lo divulgue en poco tiempo.

—Si es así entonces no tengo ningún problema —respondió— Ya que tenemos los pilotos y parte del material de la primera tanda de capítulos lista, no nos matara el estar sin Changmin—san un par de días, y ahora que lo pienso… —la mirada del director se fijó ahora en Jaejoong— ¿Qué tú no eres de Corea también?

Ante la mención Jaejoong asintió levemente.

—Entonces, ¿Por qué no te tomas ese par de días también? ¡De paso preparas a tus familiares también! —el director rio con fuerza y de inmediato todos en la mesa se contagiaron de su risa. Sin embargo Jaejoong miró de reojo a Amure quien permanecía un poco más serio en su lugar, tuvieron una corta conversación visual y entonces el pelirrojo se animó a responder.

—Oh bueno, no me caería mal volver a mi país un par de días —alegó entusiasmado Jaejoong—

— ¡Entonces está decidido! ¿No tendrán problemas en llevarse al chico también, no? —El director se dirigió al manager de Changmin esta vez—

Aunque el hombre lo dudó por un par de segundos luego lo encubrió con una sonrisa y respondió:

— ¡Por supuesto que no! Changmin estará muy a gusto.

[…]

Cuando el manager regresó al camerino de Changmin se encontraba seriamente nervioso. Conocía a Changmin y hasta el momento el parecía no tener una relación demasiado estrecha con su co—estrella, aunque los había visto reunidos un par de veces, su protegido casi siempre se dirigía al otro muchacho con un poco de hostilidad. Si le agregábamos a eso que Changmin parecía estar de muy mal humor hoy, este no parecía ser el mejor día para plantearle el asunto de que, después de todo, Jaejoong los acompañaría en el viaje.

— ¿Cómo fue todo Hyung? —le pregunto el actor inmediatamente le vio cruzar la puerta y el manager comenzó a sudar frío.

—O—Oh bueno, sabes que Oonoki no se negaría, viajaremos la próxima semana —respondió titubeante huyendo de la mirada del alto—

—Entonces supongo que le avisare a mamá, sabes que ella odia las sorpresas —musito, bastante distraído leyendo su libreto.

El manager comenzó a organizar algunos papeles sin sentido en el pequeño sofá del camerino para matar el tiempo. Abría la boca y la cerraba como tratando de buscar las palabras para plantearle el tema a Changmin pero no podía sacar nada, ninguna forma sutil de decirle cuando sorpresivamente el asunto en cuestión entró por la puerta.

— ¡Buenas! —Saludó animado Jaejoong entrando tempestivamente. Changmin inmediatamente alejó la mirada del libreto y como su manager esperaba redirigió esa mirada hostilmente al recién llegado.

— ¿Que tu camerino no había sido reparado hace bastante tiempo? —preguntó Changmin con un tono cansino.

—Sí, sí. Pero me hacías falta así que vine a hacerte una visita —respondió el mayor en tono meloso y el manager no pudo evitar reírse curioso por como reaccionaria Changmin. Por lo general él siempre se exaltaba a sobremanera cuando Jaejoong lanzaba ese tipo de comentarios, pero esta vez simplemente regresó su atención al libreto ignorando al recién llegado.

Al parecer su actitud hacia el pelirrojo no era tan hosca ya.

Jaejoong suspiró quejándose por lo bajo,  luego se acercó al sofá y se sentó al lado del manager sonriéndole dulcemente, seguidamente se inclinó para susurrarle:

—Yo le plantearé el asunto, así que ve y toma un café. Tengo otras cosas que discutir con el de todas formas. —el pelirrojo ensanchó su sonrisa palmeando suavemente la espalda del hombre.

El manager sonrió agradeciéndole con la mirada y rápidamente se excusó con tener que hacer algo importante y salió disparado de la habitación dejando aquella problemática discusión en manos de Jaejoong.

[…]

Changmin seguía sentado con las piernas apoyadas sobre la mesa baja de su camerino fingiendo atentamente leer su guion. Un poco antes su manager había salido huyendo del camerino dejándolo solo con Jaejoong. Estaba claro que algo había hecho el pelirrojo para convencer a su manager de irse, y por la forma en que el aludido permanecía sentado en silencio indicaba que quizás quería discutir lo que había sucedido en la mañana.

Changmin estaba preparado para ante cualquier palabra de queja venir de Jaejoong terminar con el asunto, ya que aquello directamente rompía una de sus condiciones para mantener este trato.

Pero lo que salió de la boca de Jaejoong era muy distinto a lo que imaginaba:

— ¿Puedo tocarte un poco mientras comienzan las siguientes grabaciones?—

Cuando Changmin bajó el libreto para mirar a Jaejoong y se encontró con algo diferente de lo que esperaba, Jaejoong tenía una actitud fresca y miraba a Changmin con la misma mirada lasciva que lo caracterizaba últimamente, sin rastro de la expresión dolida que él esperaba ver.

De inmediato detuvo su línea de pensamiento al darse cuenta de que Jaejoong no tenía por qué demostrar ningún tipo de afección por culpa de su actitud seca de esta mañana, esto no era más que un asunto de pasarla bien, sin títulos ni sentimientos molestos, así que no tendría por qué sentirse decepcionado por ver que Jaejoong estaba haciendo exactamente lo que él le pidió hacer.

— ¿Y bien? —insistió, cuando Changmin permaneció en silencio.

Changmin desvió la mirada un momento y cuando finalmente pudo enfocarse, Jaejoong ya se había acercado y frotaba sus manos delicadamente contra sus muslos. El actor se mordió el labio inferior al sentir la suave caricia ir y venir, cada vez más cerca de su entrepierna. Levemente levantó su rostro dejando que los labios ajenos se colaran hábilmente sobre los suyos.

— ¿Quieres? —Volvió a insistir Jaejoong pellizcando suavemente una de las tetillas del alto sobre la ropa y dejando en sus labios un beso un poco más profundo.

Changmin jadeó cuando aquella lengua suavemente se coló entre sus dientes y dio inicio a un húmedo y rápido beso que alejó de su mente cualquier pensamiento anterior. Las manos de Jaejoong se cernieron esta vez en su cintura levantándolo de la silla para así lograr apretar su trasero.

—Ngh… —Jadeó Changmin encerrando en sus brazos el cuerpo del pelirrojo— Solo cierra la puerta… —musitó roncamente cerca del lóbulo del mayor, procediendo a lamer suavemente aquella parte con su lengua.

Jaejoong dejó escapar una sonrisita divertida y de inmediato hizo lo encomendado, asegurando la puerta del camerino, seguidamente se acercó al cuerpo del actor que permanecía de pie, expectante ante su primer paso.

Jaejoong rodeó con sus brazos la nuca del más alto, permitiéndose el acercar su rostro al contrario y provocando con roces ínfimos algo de desesperación en el ya agitado Changmin, finalmente y ante un gruñido de aviso por parte de este último, Jaejoong cerró sus labios contra los del alto sorbiendo con calma el interior de su boca. Con cuidado caminaron en reversa hasta chocar con el tocador un poco más al fondo del cuarto, donde el pelirrojo se encargó de derribar con movimientos torpes todo objeto que allí se encontrara. Changmin de inmediato volvió a gruñir sabiendo que tendría que recoger todo lo que ahora rebotaba contra el piso para no dejar pruebas de lo que aquí había pasado entre ellos:

— ¿No puedes ser un poco más silencioso? —Se quejó al tiempo que las pálidas manos de Jaejoong arrastraban su camisa hasta desprenderla de sus hombros—

—Tu camerino queda al fondo del set, nadie camina por aquí de todos modos —replicó el cantante con una socarrona sonrisa mientras se inclinaba por sobre el cuello de Changmin para comenzar a besarlo—

—Estas paredes no son exactamente a prueba de sonidos, solo tenlo en cuenta —musitó entre jadeos Changmin, apoyando las manos y la punta de su trasero en la mesa del tocador—

—Te estas quejando como un bebé —se burló Jaejoong en contraposición— Cuando comiences a sentirte bien seré yo el que tenga que mandarte a guardar silencio —Aquel ultimo comentario salió de los labios de Jaejoong en un tono ronco que provoco un estremecimiento en el cuerpo contrario.

Changmin accedió a dejar de quejarse y comenzó a disfrutar de las caricias y los besos que eran repartidos a lo largo y ancho de su torso, sintiendo el calor de la lengua del cantante viajar sin tapujos por su piel hasta quedarse detenida en partes específicas que provocaban espasmos en su parte media. Aun no estaba lo suficientemente duro como para correrse pero no estaba lejos de llegar a aquel punto solo con aquel servicio de caricias sobre sobre su piel.

—A pesar de lo arisco que eres, sorprendentemente eres bastante débil con este tipo de estímulo— musitó Jaejoong levantando la mirada cuando Changmin momentáneamente abrió sus ojos.

Changmin no pudo decir nada en respuesta, mucho menos cuando el cantante descaradamente deslizo la lengua por el contorno de su tetilla, enfocándose en la erguida y rígida punta mientras era observado con atención. Changmin se sonrojó desviando la mirada hacia un lado mientras Jaejoong continuaba en su tarea de desvestirlo, y solo la redirigió cuando el mayor soltó otro comentario impertinente.

—No está comprobado pero… — Jaejoong hizo una pausa para deslizar los pantalones de Changmin dejándolos caer hasta sus rodillas y luego lo separó un poco de la mesa hasta volver a estrujar los glúteos del actor entre sus manos— Dicen que los hombres que disfrutan ese tipo de estímulo suelen disfrutar mucho más del sexo… por atrás.

Changmin no dejó de ocultar su sorpresa ante aquella insinuación, sin embargo Jaejoong no le dejó pensar mucho en ello, con rapidez escurrió sus manos en el interior de sus boxers apretando entre sus dedos la semi despierta erección que allí se escondía:

—Ah…— Changmin jadeó al sentir el pulgar de Jaejoong presionar su punta con fuerza al tiempo que sus dedos apretaban el tronco deslizándose suavemente por el— uhm…

—Si alguna vez pudiera pedirte algo, sería que me permitieras grabarte mientras haces ese tipo de expresión —dicho esto el pelirrojo apretó con fuerza el miembro de Changmin— solo verte me enciende como no tienes idea…

Changmin bufó frunciendo el entrecejo mientras se esforzaba por levantar la vista hacia el rostro sonriente de Jaejoong:

—Y… darte u—un motivo para que me jodas por el resto de tu vida ahg…—gruñó sin fuerzas echando la cabeza hacia atrás cuando Jaejoong comenzó a frotarlo con más ahínco.

Jaejoong sonrió balanceando suavemente la mano entre los boxers del actor inclinándose hasta tomar su boca y pasear su lengua por el interior mientras apretaba el ritmo:

—Si tu preocupación es que lo venda o algo así créeme que no sería mi intención  —aseguró volviendo a morder los labios del actor— No dejaría que alguien pueda fantasear contigo de esa forma ¿Tienes idea la cantidad de pervertidos que te perseguirían a diario?

Ante la seriedad con la que Jaejoong expresaba sus preocupaciones Changmin bufó ladeando una sonrisa mezquina:

—Con un pervertido como tú tengo suficiente —expresó, ensanchando su sonrisa ante la fingida expresión de dolor en el rostro del cantante.

Las palabras se detuvieron paulatinamente siendo reemplazadas por Jadeos que iban y venían entre sus gargantas. Changmin se contraía en su incómoda posición al sentir la fuerza en la que Jaejoong halaba de su miembro. Podía percibir que era el único que estaba recibiendo algo de atención aquí pues era el más desnudo y descompuesto de ambos. Por ello volvió a abrir los ojos y se fijó en la parte media del cuerpo del cantante, que por debajo de los pantalones deportivos que llevaba mostraba una escandalosa erección.

El actor se sentía inquieto al ver el estado de su compañero, saber que era el único disfrutando atenciones, pero contrario a querer hacer algo por aliviar el estado de Jaejoong su mente voló lejos, muy lejos de allí, hacia un mundo en donde aún se encontraba un poco perdido.

Si tan solo pudiese tener el valor para decirlo, quizás no tendría que imaginar tanto.

Una voz ronca y un aliento caliente chocaron contra su oído mientras él seguía en las nubes, trayéndolo de vuelta al mundo real:

— ¿En qué clase de cosas estás pensando? —Preguntó Jaejoong sin descuidar ni por un segundo el movimiento de su mano contra el pene de Changmin— Puedo darme una idea si abres las piernas de esa forma… —rio el mayor mientras Changmin se escandalizaba y trataba inútilmente de regresar sus muslos a la posición anterior, pero Jaejoong se había interpuesto usando su cuerpo para bloquearlo — Pero lo entiendo, no tienes que decirlo.

Jaejoong de inmediato uso su mano libre para meterla en el bolsillo de sus pantalones deportivos, sacando de ellos un sobre plateado el cual rasgo con sus dientes. Por un momento detuvo el movimiento de su mano contra el miembro de Changmin para así derramar el contenido del sobre en su propia mano.

Changmin observó el pegajoso liquido untarse en los dedos del mayor y como este último dejaba que parte de ese líquido frio se derramara en la punta de su hombría, provocando de inmediato un espasmo en su cuerpo.

Pronto Jaejoong volvió a la tarea de acariciar su entrepierna esta vez con aquel viscoso líquido haciendo la tarea mucho más rápida. Changmin mantuvo sus muslos separados mientras Jaejoong se inclinaba por sobre su cuerpo y su mano libre descendía hasta perderse por debajo de sus glúteos allí donde sus resbalosos dedos comenzaron a enterrarse.

— ¡Ngh! —se quejó, mordiendo su labio mientras sentía la incómoda intromisión de aquellos dedos forzarse libremente contra los anillos de su entrada sorteándolos uno a uno con facilidad.

Changmin apretó sus muslos al sentir casi de forma inmediata un segundo dedo unirse al primero y sus manos se aferraron con fuerza a la superficie de madera de su tocador dejando que el aire en sus pulmones se acumulara y volviera a salir en forma de una respiración quejumbrosa. Solo entonces Jaejoong comenzó a acompasar el ritmo de sus movimientos haciéndolos más fuertes en su entrepierna y más suaves en el interior de su cuerpo:

— ¡Ah! —soltó sin poder contenerse cuando los dedos del mayor se enterraron en sus entrañas con fuerza tocando su próstata al primer intento, provocando que sus caderas se mecieran hacia adelante acelerando el ritmo de la masturbación. Changmin retrajo de sus piernas abrazando con ellas las delgadas caderas de Jaejoong contrayéndose ante el segundo empujar de los dedos contra su entrada y dejando salir un segundo grito ahogado de su garganta.

Ahora mismo no se sentía dueño de su cuerpo, estaba completamente perdido tratando de acomodar las sensaciones pero no podía. A pesar de estarse sintiendo tan bien algo simplemente no encajaba. Él quería de la misma forma ver a Jaejoong contraerse, jadear, gritar si era necesario. El dejar que el cantante viera una imagen suya tan íntima ya era un punto menos en su nombre, pero que él ni siquiera pudiera ver tal expresión de placer en el rostro contrario lo hacía sentir en desventaja.

Changmin odiaba perder, en cualquier ámbito que esto significase.

Por ello acomodó su cuerpo en su posición llevando sus brazos hasta la nuca del pelirrojo, encerrándolo en un sorpresivo beso que detuvo todo movimiento que se diere en su cuerpo. Ahora estaba completamente sostenido por los brazos del cantante quien para no dejarlo caer saco los dedos de su interior y lo abrazó por la cintura, respondiendo aquel beso con la misma intensidad.

— ¡Ngh! —Soltó Jaejoong cuando sintió las manos de Changmin, quien ya se había colocado de pie, colarse por debajo de su camiseta, apretando con más seguridad esta vez la piel que se escondía detrás de su ropa.

Changmin no perdió tiempo en estimularlo, sabía que Jaejoong ya estaba a duro así que enfoco sus caricias directamente debajo de sus pantalones. La carne de su miembro se sentía caliente, los dedos de Changmin se enroscaron con facilidad deslizándose en un movimiento firme que provocaron más jadeos ir y venir de la garganta del pelirrojo.

—Ah— Jadeó entre besos Jaejoong apretando el agarre que mantenía en la cintura de Changmin, esforzándose por no caer de rodillas ante la fuerza con la que acariciaba su miembro. Changmin no tenía piedad alguna y no era nada delicado, pero eso contrario a desestimular su cuerpo lo hacía sentir más caliente. Pronto volvió a tener control sobre sus piernas empinándose para volver a alcanzar los delgados labios del moreno y buscar de nuevo tener algo de control sobre él.

Changmin leyó sus intenciones al sentir aquella lengua viscosa merodeando sus labios y procedió a morderla con fuerza mientras Jaejoong se retraía del dolor:

— ¡Auh! —Se quejó el pelirrojo ante la brusca forma de proceder del otro—

—Quédate quieto. —le ordenó Changmin, empujándolo con cuidado hasta hacerlo caer de espaldas al sofá donde hace poco más de cuarto de hora se encontraba sentado su manager. Con Jaejoong tumbado en aquel sofá procedió a arrastrar sus pantalones deportivos fuera, dejando a un lado su camiseta y arrastrándola un poco hacia arriba solo para lamer su pecho osadamente en un acto de puro arrebato.

Jaejoong lo observó con una ceja alzada mientras Changmin trataba de provocarlo sin embargo la expresión del pelirrojo no cambiaba mucho, a diferencia de Changmin, no parecía exactamente sensible ante este tipo de caricias por lo que este último abandonó esa tarea y procedió a estimular su miembro de regreso. Fue entonces que la expresión de Jaejoong varió un poco, sus ojos ahora no pudieron mantenerse abiertos por lo que sus labios se entreabrieron dejando escapar jadeos cada vez más sonoros. Changmin se envalentonó gracias a esto.

El rostro del cantante era todo un poema y por primera vez estaba a merced de lo que Changmin pudiera hacerle, así que este último continuo bombeando su entrepierna mientras comenzaba a repartir besos en la cara posterior de sus muslos.

—Ngh… ha…

Finalmente el cuerpo de Jaejoong comenzó a contraerse y sus caderas se movieron acompasando el ritmo de la masturbación, Changmin entonces apretó la punta de su pene y aceleró el ritmo dejando que su mirada se perdiera en cada una de las expresiones del pálido muchacho. Este último lo sostuvo por el cabello y le hizo levantar en sus rodillas hasta atraerlo a sus labios donde le besó dejando escapar el jadeo que advertía que estaba a punto de correrse.

— ¡Me— Me ven…go ah! — Jaejoong movió sus caderas con más fuerzas y pronto Changmin sintió la calidez del líquido escurrirse entre sus dedos, la sensación era algo asquerosa en un principio pero se fue amenizando conforme el beso que compartían fue bajando de intensidad y Jaejoong acariciaba su nuca con atención.

Luego de algunos segundos Jaejoong se alejó mirando con ojos completamente vidriosos el rostro de Changmin.

— No eres nada dulce. —musitó con un falso mohín arrastrando la mano de Changmin hasta sus labios y lamiendo los rastros de su semilla que descansaba en ella manteniendo su vista fija en el rostro contrario.

—Y tú eres asqueroso —refunfuñó Changmin alejando su mano en el acto. Aunque en realidad no le pareciera tan desagradable, no podía reconocer eso e incitar a la pervertida mente del sujeto a hacer cosas peores.

Jaejoong rio ante su falsa excusa y lo arrastró hasta hacerlo sentar en el sofá, tomando la posición que antes el tenia, para luego sentarse en el piso como Changmin hubiere hecho antes para masturbarlo.

—Ahora, acabemos contigo —musitó en voz melosa el pelirrojo y Changmin solo lo dejo ser, echando la cabeza hacia atrás mientras esperaba el contacto de la mano del mayor para llevarlo al clímax de una buena vez.

Sin embargo, Changmin percibió una calidez distinta a la experimentada hasta entonces, por lo que abrió los ojos e irguió su cabeza al sentir la humedad escurrirse por su entrepierna. De inmediato se dio cuenta de que lo que Jaejoong estaba haciendo era engullir su miembro en su boca y la sensación sumada a la imagen que el pelirrojo enterrado en sus muslos le daba fue suficiente para que su interior se contrajera con fuerza:

— Huh… —ronroneo apretando un almohadón que encontró cerca como forma de apoyo al sentir no solo la lengua resbalarse por su tronco si no los dedos que comenzaban a enterrarse en su interior de nuevo— uhg…

Jaejoong sorbió y empujó repetidas veces sin detenerse enroscando los dedos en el interior de Changmin y volviendo a sorber sin dejar espacios para que el actor se repusiera, su ritmo fue muy rápido lo que provocó que en mucho menos tiempo del que le tomo a Changmin hacerlo venirse, el actor moviera sus caderas y levantara su cabeza avisándole que estaba en su límite.

— ¡Me… ah!—

El cantante surgió del interior de sus muslos de Changmin con una brillante sonrisa limpiándose los labios con el dorso de su mano, mientras observaba como el alto se movía espasmódicamente sobre el sofá. El pelirrojo se inclinó sobre el jadeante actor cuando dejo de moverse para dejar un beso en su mejilla y luego se alejó con rumbo al baño.

Changmin se mantuvo allí, quieto, con la respiración errática mientras la pegajosa sensación de su interior y su entrepierna lo hacían sentir incómodo. Pronto Jaejoong salió del reducido cuarto de baño con algunos paños de tela humedecidos y vaporosos y se inclinó sobre el cuerpo del más alto comenzando a tallar las partes sucias de su cuerpo.

Una súbita sensación de cansancio le invadió poco después y por ello el alto cerró sus ojos sintiendo el cálido toque del paño húmedo recorrer su piel. Sabía que Jaejoong le estaba hablando, pero la ronca voz del cantante se fue desvaneciendo hasta perderse gradualmente en su subconsciente.

—… Por eso, viajaré con ustedes a corea… Changmin, ¿Estas dormido?—

—Hng…—

Su voz se detuvo entonces y Changmin interpretó el resto de la conversación como producto de sus propios sueños.



3 comentarios:

  1. Leight3/22/2014

    Te lo digo con sinceridad chica, hace mucho pero mucho tiempo no leia algo tan bueno y bien escrito, ultimamente los fics son tan aburridos que me habia alejado, pero el nombre de este me llamo la atencion y me lo he leido de largo todo el dia y no he parado. Me encanta esta forma de relacion, no hay cosas empalagosas y su relacion se parece mas a un tipo de relacion entre gays (muchos pierden sus papeles y los hacen o muy niñas o muy machos) me llamaste la atencion, si tienes mas fics como este sin duda lo leeré.

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  2. Anónimo3/24/2014

    conti siiii esta super

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  3. Holaaaa me lei los 6 capis en menos de una hora *o* me gusto mucho tu fic... esta genial es uno de esos poco fics en donde no ponen a Jaejoong todo femenino ni nada de eso aqui su personaje me encanta *o* se que tienes un grupo en donde ya has subido tu fic puedes pasar el link para leerlo porfis?? *O*

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