Up in the Air

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Título: Up in the Air
Autor: Fanny YS
Couple: ChangMin/JunSu
Genero: Slash
Extensión: Oneshot

 ***

‘He estado flotando en el aire,
atascado en una emoción que destruí.’

Sus respiraciones colapsaron en ese momento misterioso, plagados de placer y éxtasis, de lujuria, dedicándose una mirada tan intensa, tan llena de emociones, de sentimientos profundos, de pensamientos escondidos y palabras no dichas. Su cuerpo colapso rendido y agitado sobre el del pelinegro, pegajosos de sudor y flojos en sus movimientos se mantuvieron respirando entrecortadamente inmóviles hasta que por fin la calma llego después de un largo y silencioso rato. Él soltó un intenso y fastidiado suspiro, y el castaño entendió que tenía que moverse ya y quitarse de encima, a JunSu nunca le había gustado el sudor de ChangMin y ni el de ninguna otra persona en su cuerpo, por lo menos no más del tiempo necesario.

-Te veo en un rato en la escuela… -dijo JunSu acomodando sus cabellos negros frente al espejo luego de vestirse apenas con unas piscas de luz en la oscuridad de la habitación, y ChangMin callado e indiferente, profería monosílabos que para JunSu eran respuestas.

Sumido en su cama apenas con una débil sabana cubriendo su desnudez, ChangMin simplemente miraba la silueta de JunSu sin que éste se diera cuenta. Luego de unos minutos, le hablo casualmente. -Me es increíble saber que  tus viejos aún no se hayan dado cuenta de la zorra tienen por hijo… ¿Cuándo les dirás que las chicas no te van, y  que pones el culo a todo macho que se te pone enfrente?-
JunSu seguía con lo suyo. -Me importa una mierda decirles que la prometida que  eligieron me da igual, pero entonces si hago eso y ella se va, tú ya no te la podrás follar, ¿cierto? –En la oscuridad de la habitación ChangMin solo dejo escapar una risilla y JunSu continuo, en cuestión a nada, muy  molesto, amenazante y calculador. ChangMin bien podía imaginar su mirada y su rostro en ese momento. -¿Creíste que no iba a darme cuenta?, la perra esa dice cualquier cosa  si le tocas  el coño y la haces ver estrellas…

-No pensé que te importara de cualquier modo…

JunSu bufo arrojando uno de los zapatos de ChangMin a donde éste se encontraba, y de pura suerte dándole en el pecho, ChangMin solo se soltó a reír descaradamente ante el inesperado ataque -´ataque de celos´- completo silenciosamente en su cabeza. JunSu continuo amenazándole sin disimular, reacio e impulsivo.-¡Haz lo que quieras con la perra esa, solo no lo jodas, ¿ok?! Ten el maldito cuidado, solo no… solo, tu, te cuidado para que ni tus viejos, ni los de ella y mucho menos los míos se den cuenta... –termino por fin, medio balbuceando,  más cabreado y saliendo de la habitación.

-Nos vemos luego JunSu…

Nunca prendían las luces siempre que sus piernas terminaban enredadas  para que todo estuviera a oscuras, fuera el lugar que fuera, preferían no mirarse las caras a toda luz, preferían no decirse nada, preferían ocultar sus sentimientos del otro, disfrazarlos en indiferencia o frialdad. Preferían miles de cosas antes de ser sinceros consigo mismos… antes de mirar lo que realmente eran  pues en el fondo y  aunque no lo admitieran, se avergonzaban de lo monstruosos que eran sus almas,  a pesar de que conocían todos y cada uno de los pecados del otro, saberlo era tan diferente a verlo cara a cara y enfrentarlo. Y por muy monstruosos que fueran, a oscuras realmente, podían ocultar cuan enamorados estaban.



‘He estado flotando en el aire,
Jodiendo mi vida.’

POV JUNSU

“Yo mismo podría describirme como una persona egoísta e inimaginablemente narcisista,  y no me importa, me gusta tener todo lo que yo quiero, que la gente haga lo que yo quiero y en el momento en que quiero, me gusta que la gente me alague, me gustan las miradas, me gustan tantas, tantas cosas, y todas están condenadas y prohibidas. Todo eso hacerlo escondidas, y en cambio portarme bien para que todo mundo lo note. ¡Bah! Que le den por el culo a la vida, uno simplemente tiene que aprender a vivir la vida en el mundo en que le toco vivir, y nadie es culpable de ello, ni siquiera las circunstancias. Por lo menos yo ya no las culpo…

Desde que tengo memoria, miro a los chicos y me entran una tremendas ganas de besarlos, contrario a las chicas. ¡Iug! Son la estupidez andante, pero… ChangMin en cambio si las prefiere… Changmin.
ChangMin y yo hemos sido amigos desde que tengo memoria, cualquiera que nos viera diría que nacimos juntos, a la misma hora y en el mismo puto hospital, yo me rio a carcajadas siempre pensando en ello pues para cualquier lado que voy él va conmigo o viceversa, no somos muy parecidos, nuestros caracteres se repelen sin lugar a dudas, pero él siempre me dice algo de los polos opuestos y su atracción, el magnetismo, creo que eso es lo que nos pasa; tenemos algunos gustos y hábitos en común… solo una historia, algunos sentimientos en común. Siempre ha sido así, juntos en todo, a menos claro, que alguno de los dos tenga la intensión de follar a solas, porque si, dentro del alma hedonista que tenemos, la promiscuidad fue algo con lo que yo nací naturalmente, y por supuesto ChangMin no queda atrás, aunque para mi sea más una clase de deporte que para él. En todo lo que hago siempre esta él, con su ojos serios y en apariencia distantes, tan diferentes y únicos a todos…  ¡Tremenda  estupidez!, pero aunque nunca vaya a decírselo, espero que esto siga así por muchos años más, acompañándonos hasta que cualquiera de los dos termine realmente jodido, no soy bueno estando solo, por lo menos no sin él. No soy el más listo de mi clase, odio las mates, pero me gusta historia, sin embargo con un buen incentivo las cosas fluyen con naturalidad y esas buenas notas hacen sonreír a mis papas, soy bueno en los deportes, más que bueno, soy la estrella, el crak, y gozo de tener una vehemente reputación que ni mierda me ha costado en la escuela. Con ChangMin es lo mismo, él en cambio es bueno en mates, y español y en todas las jodidas materias, es presidente del consejo de ciencias y yo del club de deportes y capitán del de futbol. ChangMin ama lo deportes, pero no tiene ese talento innato, y siempre suelo reírme de él por eso, él solo sonríe despeinando mi cabello, sabiendo lo mucho que me molesta que haga eso, pero al final termino sonriendo con él.

Mis viejos han viajado tanto toda su vida y desde que yo me acuerdo, que creo que en algún momento  de muchos tantos, se les olvido que tenían un hijo, pero de eso y esa verdad obvia, ya ha pasado bastante tiempo como para que a veces ni yo me acuerde  tampoco de ellos. ¡Ja!, aunque a decir verdad, si los míos son viejos, por su necedad a disfrutar la vida y olvidarse un poco de su reloj biológico para procrear hasta pasados los 30s, los padres de ChangMin si son un verdadero y real vejestorio. Lo procrearon cuando ellos pasaban ya de los 40s. A veces pienso que esa es la razón por la que ChangMin en una primera impresión parece ser tan callado, educado y correcto, tener como padres a unos viejos que bien podrían ser tus abuelos influye, ¿no? ¡Carajo! Nadie tiene  tan tremenda mascara que ChangMin con esa apariencia de chico bueno hijo de mama. Quizá eso sea algo de lo mucho que me gusta de él… Aún recuerdo, por ejemplo,  la primera vez que esnifamos ‘coca’, aunque yo había hecho todo el trabajo, comprándola con ese tipo alto y de muchos tatuajes del que me había contado mi novio, en ese entonces cuando tenía 13, casi 14, ChangMin me arrebato todo lo que había conseguido explicándome lo que tenía que hacer. Nunca hubiera imaginado que él supiera hacer algo como eso pues era la primera vez que lo intentábamos, y por un momento creí que quizá para ChangMin no lo era, el solo pensamiento me hizo apretar los dientes hasta rechinar…  y cuando le pregunte del porqué y como sabia, simplemente me dijo que la PC no solo se usaba para ver porno cuando nadie te veía, ¡pequeño imbécil! me solté a reír y luego de la primera raya de cada uno, los dos compartimos carcajadas como putos locos. La primera vez que bebimos hasta caer desmayados, fui yo quien le enseñe a ChangMin, años antes de la coca o la keta, cuando apenas y podíamos alcanzar una estatura promedio a los 11 y 12 años. Y nunca olvidare la vez que nos  picamos y probamos la heroína por primera vez, ese día fue un total desastre, ya teníamos edad y habilidad suficiente para hacerlo por nosotros mismos, terminamos con los brazos tremendamente morados y verdes, no sé cómo hicimos para que nadie se diera cuenta, pero nadie lo noto. La verdad era que nunca nadie estaba al pendiente de lo que hacíamos… aquello, años después se convertiría en algo sumamente ventajoso para nuestro deleite y escondida diversión. La… primera vez que hicimos llorar a una niña, fue cuando  apenas cursábamos  el jardín de niños, y nadie veía malo eso, ¡venga! era  como cualquier juego de niños, y cuando de verdad hicimos llorar lágrimas de sangre a una chica, estábamos en plena adolescencia en la secundaria, ella estaba loca por ChangMin y él solo le sonreía ilusionándola y engañándola, ¡Ah! pero también solía flirtear conmigo creyendo que tenía una oportunidad. Un tiempo fue divertido que ambos picáramos con ella, pero el día que se atrevió a besar a ChangMin el juego se acabó, nunca voy a olvidar las ganas que tenia de matar a la perra, y nunca jamás voy a olvidar la sonrisa de ChangMin cuando la miro tirada en el suelo con la boca partida, los brazos picados llenos de heroína y sus ojos repletos de lagrima; suplicantes…

La primera vez que nos besamos… fue apenas cuando estábamos aprendiendo a leer y sabíamos ya hablar perfectamente, envueltos aun en despreocupadas vidas, ingenuos y tan pequeños. Creo… que esa fue la única droga, la única cosa que me arrepentí de haber probado en mi vida, en esa edad no tenía la conciencia suficiente para saber lo que era una y lo necesaria y vital  que sería después, porque pasaron los años y me di cuenta que nunca y por más que quisiera iba a poder dejarla. Jamás voy a dejarla.

Todo y en todo  momento, en cualquier cosa, siempre había estado ChangMin en mi vida, en todo… Siempre ha sido mi único amigo, y él único que conoce todo lo que soy, y yo de él, sin embargo existen cosas que siento por él que son solo mías… y que guardo en una caja fuerte en mi cabeza y en mi pecho.

ChangMin y yo hemos hecho muchas travesuras…, con dinero y buen estatus él y yo podemos hacer cualquier cosa, y nadie puede decirnos nada, mientras nuestros padres estén complacidos con nosotros, lo único que tenemos que hacer es llevar el buen apellido de los viejos en alto, fuera de eso y en nuestro sucio mundo, las cosas son diferentes, las cosas son como nosotros queremos, las personas se mueven como títeres y él y yo jalamos lo hilos, ¿que si los viejos y los demás se dan cuenta de esto? No tienen ni puta idea, hacemos bien nuestro papel,  y porque además en realidad no les importa, todo parece ir tan bien con nosotros que nadie podría imaginar o preocuparse de que algo no hagamos correcto. Mis viejos ya han decidido mi vida, quieren que al entrar a la universidad anuncie mi compromiso, y graduándome me case con ella; una zorra hija de sus tantos adinerados amigos. Ni ella ni yo nos soportamos, pero frente a ellos lo hacemos bien, tenemos un trato mientras le patrocine toda la mierda que pueda meterse. Ojala un día de estos se meta tanta que ya no regrese a este mundo…

Aun no pienso exactamente en cómo, pero aquello no va a pasar, no van a decidir por mí. ¡ja!

La improvisación es lo mío, y muchas veces se lo he dicho a ChangMin; es como estar esperando a que todo esté a punto de ocurrir con las expectativas depositadas en mí, en ese momento, justo en ese momento mandare a la mierda a todos de la forma en que menos lo esperen, eso sería… fantástico. Y podre irme, y vivir como yo quiera, con ChangMin si quiere acompañarme.

POV CHANGMIN

Todo el tiempo tengo ganas y la necesidad de romper algo…  y lo siento  aún más cuando JunSu no está cerca. ¿Es que nadie se da cuenta, nadie entiende lo importante y estresante que se vuelve no estar cerca de él…?

 ¿Alguien ha escuchado acerca del TD? Alguna vez de niño, cuando pateaba mochilas en el jardín de niños, me hablaron de eso, y a decir verdad nunca entendí de qué mierda hablaban, luego conocí a JunSu y me cure. Ahora que sé que mierda es el Trastorno Disocial, puedo decir que no era eso lo que tenía.… Y sin embargo lo conservo silenciosamente como un  hobbie divertido,  a JunSu le agrada esa parte de mí, y a mí también. A veces es gracioso, pero es cierto, tanto JunSu como yo amamos esa parte de mí…  La mayoría de las personas a veces me observan intimidadas por mi altura y dudosas por mi aspecto formal y recatado,  a veces aislado o indiferente, yo siempre las miro con el regocijo divertido llenándome, con sus caras grises e insignificantes observándome, con expectación, luego me recuerdo que debo sonreír  y ser cortes,  y cualquier duda se disipa de sus rostros. JunSu se divierte mirando fascinada a la gente cuando les hablo, porque dice que me escuchan de tal manera que creerían cualquier cosa que les dijera. JunSu ríe mucho. JunSu…

Cuando JunSu se marcha así de mi cama y de mi casa, no puedo evitar sentirme así…, como si me alejara con todas sus fuerzas, pero también como si me quisiera más, y más cerca. Siempre ha sido así, siempre me ha querido cerca de él pero no con él. Conozco a JunSu de toda mi vida, y aunque él es un año más grande que yo, cualquiera pensaría que tenemos la misma edad. JunSu es de esas personas que sabe bien lo que quiere y hace cualquier cosa por conseguirlo. Adoro y siempre siento que el corazón me bota en el pecho cuando miro esa cara dulce que tiene, cuando estando o no drogado es él por un momento y no esa persona falsa que es casi todo el tiempo, sonriendo, fingiendo que le importan los demás, fingiendo que es un hijo y estudiante ejemplar, fingiendo ser una buena persona, fingiendo interés, fingiendo afectos por las personas, fingiendo afectos por las mujeres… Y no es que yo no haga  lo mismo. Lo hago, y porque a decir verdad es la única forma que conocemos, él y yo de vivir, y yo estoy bien con eso, mientras él lo este también. Porque si de algo estoy seguro, es que no me importa nadie más que no sea JunSu, aunque él no lo sepa, porque realmente me importa una mierda la gente, el mundo entero, todo lo que me rodea puede irse al carajo, el dinero, los lujos; podría desaparecer a todos, podría matarlos, podría acabarlos a todos, podría desaparecer a mis viejos en su bañera, quisiera hacer llorar a todas y todos, quisiera ver rodillas en el suelo y ruegos de las bocas de todos, angustias y llantos, quisiera… quisiera todo eso,  pero nunca jamás alejarme de JunSu.

Verlo como hoy en la escuela es ya una costumbre y necesidad. Siempre va sonriendo a todos, y nadie puede imaginar cuan manipulador es, yo rio siempre viéndolo hacer eso,  ¿es que nadie se da cuenta de la máscara que trae puesta? ¡Jajaja! Sin embargo… por la madrugada, luego de que cerrara la puerta de mi habitación, algo me hizo pensar que el espiral en que hemos caído puede terminar algún día. ¿Terminara? Ojala que no… porque si eso pasa, o si alguien lo rompe o lo aleja de mí, estará mil metros bajo tierra antes de que se atreva a pensarlo. Acercándose así a mí, mientras lo espero con la espalda derecha y las manos en los bolsillos, con la mirada fina y la sonrisa a punto de salir de mi boca, él camina con indiferencia y aires de superioridad escondidos bajo su máscara de dulzura, cualquier cosa puede pasar, un  terremoto, la tercera guerra mundial, el mismo apocalipsis, y yo con gusto me voy al infierno con él…

‘Cientos de veces he jugado este juego,
cientos de veces he tentado a la suerte.


-Este es Shim ChangMin, nuestro presidente del club de ciencias, -el castaño serio  y sobrio hizo un pequeño gesto presentándose y tendiéndole la mano educadamente.  El director apenas hizo una pausa para que él pudiera responder estrechándole la mano a ChangMin, luego continuo con otro joven que sonreía ampliamente. – este de aquí es Kim JunSu, presidente del club deportivo y capitán del equipo de futbol, su padre es aficionado del equipo y por supuesto grato patrocinador del mismo. – ese chico, JunSu, hizo lo mismo que ChangMin, ampliando su sonrisa cuando lo miro de frente y sus manos se tocaron. Ese pelinegro parecía bastante amigable y radiante. Luego del saludo, algo le hizo creer que JunSu no quería soltarle, y ChangMin, con sus cabellos castaños e imponentemente alto a su lado, había mirado al pelinegro con un aire ligero de posesividad, apenas perceptible. El director pronto pasó a la siguiente chica, -Sully, presidenta del club de artes, supongo que es aquí en donde a usted le interesa estar. – KiKwang volvió a mirar al director con una sonrisa y asintió, olvidando lo que le había parecido notar con los dos chicos anteriores.

Paso lo mismo con seis chicos más frente a él, presidentes de los respectivos clubs de aquella escuela de elite, gente inimaginablemente adinerada, hasta que por fin tuvo el turno de presentarse formalmente con todos. –Lee KiKwang, estudiante transferido, y es un placer conocerlos a todos.

‘Busca y destruye’

JunSu no aparto su vista KiKwang desde ese momento. ChangMin estaba listo para ser espectador del nuevo juego,  asintió aprobando la nueva entretención de JunSu, sin que nadie más  ahí notara sus perversas y silenciosas miradas.

POV CHANGMIN

“Había visto esa mirada en sus ojos infinidad de veces, infinidad de vidas, que la conocía más que a mis propias manías, que a mis propios ojos y pensamientos. Esa era la mirada que JunSu tenía cuando algo pasaba por su cabeza, cuando descubría  a su nuevo juguete, cuando algo estaba por hacer esperando que yo jugara con él, esperando que yo le diera un escenario para decidir a que jugar. Alguna ocasión… si, recuerdo bien como comenzamos a hacer esto con las personas como si fuera un deporte, como si fuera el maldito ajedrez derribando peatones. Una ocasión  hubo un sujeto, un maldito perro doce años más grande que JunSu, joven, bien parecido, algo tímido, atlético, dedicado y responsable en su trabajo, apenas pasábamos por el segundo año de secundaria, y era nuestro instructor de acondicionamiento físico en el club deportivo al que solíamos ir después de la escuela. JunSu tenía ese brillo profano en sus ojos cada vez que lo miraba, podía notarlo a millones de días distancia, sabía perfectamente de su ansia y su natural deseo, y en aquella simple tarde, mirándole el rostro lleno de perverso anhelo, fui yo quien le propuso hacerlo, y me miro como diciéndome que había esperado por mis palabras bastante tiempo, harto de picar aquí y allá con chicos de nuestra edad. En cuestión de días JunSu se acercó a él como un vil zorro, sigiloso y calculador, lo engatuso con esa engañosa juventud e ingenuidad que portaba con su edad, y  se lo monto duro un par de meses hasta que se aburrió. Poco antes de eso,  fue mi turno de entrar en juego. No voy a negar que cada que se cogía  JunSu, y JunSu me lo contaba con una risita ladina, me entraban unas perras ganas de golpear al hijo de puta ese, de masacrarlo a palos, de sacarle los ojos, de romperle la boca, quebrarle las manos, apuñalarle las piernas, cortarle el puto pene… arrojárselo a la boca y escupirle en la cara. ¡Ja! ¿Cuantas veces no soñé con hacerle eso al cabron? Todo el tiempo, pero JunSu siempre me susurraba al oído, adivinando mis pensamientos y  diciéndome que cualquier otra cosa estaría bien, menos cortarle el pene. Lo detestaba de verdad, y como gusto para mí, le hice solo algunas de las cosas que había imaginado solo por no desilusionar a JunSu. Comencé a amenazarlo enviándole notas anónimas diciendo que sabía lo de su secreto con JunSu, eso fue divertido solo un tiempo, fue como una especie de experimento nada más y nada en comparación con los días venideros y con los demás infortunados peatones que se nos cruzaron en la vida… El hijo de puta en unos meses caminaba mirando a todos lados paranoico y asustado. Moría de risa junto con JunSu espiándolo hacer eso, viviendo su vida abrumado, asustado y temeroso. La última vez, en la última nota, lo cite en un callejón, después de un tiempo se había vuelto aburrido también para mí…  con ayuda de mi buen intelecto y otros chicos que no tenían nada mejor que hacer, logre tenerlo atado y medio drogado para mí a pesar de mis desventajas físicas. Aquella vez él me llamo por mi nombre a pesar de la oscuridad y el pasamontañas que llevaba puesto, medio inconsciente pero cagandose de miedo, y aquello, lo juro… lo sentí como un maldito orgasmo entre las piernas de una puta mujer virgen, la maravillosa sensación de la adrenalina recorriendo mi cuerpo… solo el sexo y mi alma siendo verdugo, se encontraban en la tabla cúspide de mis placeres, por supuesto no en primer lugar, pues ese lugar lo había tenido siempre mi pequeño amigo de cabellos negros y sonrisa divina. Había creído hasta ese entonces que los golpes dejaban tan aturdidas a las personas como para recordar una voz… pero el perro había logrado reconocerme. El imbécil  se había meado sobre el asfalto cuando  le baje los pantalones amenazándolo con cortarle la polla mientras me reía como desquiciado  y le escupía,  diciéndole que de no decirle a su esposa él mismo que cogía con niños de secundaria, yo iría hasta su casa a cortárselo y coger con su esposa. Y aunque realmente no lo hacía, y su único pecado había sido caer en las redes de JunSu, era divertido hacerlo creer que sí. El puto se lo dijo, y días después fue despedido y nunca más lo volvimos a ver y saber él. Durante algunos meses fue nuestro chiste de horas cuando la heroína nos rescataba de la realidad, hasta que luego encontramos otro peatón con quien jugar. Y así fue con muchos y muchas en los siguientes años,  hasta hace unas semanas…

KiKwang  es el nuevo juguete. Es incluso menor  que yo,  es alegre y divertido como todo joven de nuestra edad, pero muy… ingenuo. Sorprendentemente JunSu no ha podido corromper eso, y aquello ha comenzado a irritarle y descolocarlo más de lo que pensé.


POV JUNSU

“Tiene algo, y no puedo negar que se está volviendo un capricho que me provoca bilis. Me molesta que no me mire como quiero, a estas alturas ya debería estar empujándome el culo sobre el escritorio del salón, apretándome las nalgas y metiéndomelo a fondo y duro, debería estar follandome en los baños, en mi puta cama, en la puta sala de mi casa, en donde yo quisiera, pero al hijo de puta apenas y le he convencido de esnifar conmigo y con ChangMin.  Al principio sorprendido se negó y dudo, el imbécil se asustó, nos miró como todos nos miran cuando comienzan a ver a través de la máscara que conocen la primera vez, esa máscara demasiado buena y fina, pero, aun con duda  finalmente accedió, convencido solo únicamente por las palabras de ChangMin.
Me gusta coleccionar en la mente todas esas fotografías de los rostros de esas personas que se han cruzado en nuestro camino, sus rostros cuando conocen ese JunSu y a ese ChangMin, y también sus caras desfiguradas  cuando están perdidos y finalmente jodidos en nuestro mundo sin ser capaces de salir…

A pesar de que lo tuve completamente colado y perdido, medio borracho, parece no estar interesado en mí… Ni siquiera me hace caso, no me mira, no quiere follarme, no quiere nada de mí… en cambio escucha cada cosa que ChangMin dice, lo sigue para todos lados, le habla, lo mira… ¡y ChangMin no hace nada para alejarlo de él! ¡Maldita sea! Me molesta, me molesta, me molesta, memolestamemolestamemolesta…

Solo a veces es necesario ver el color de mi sangre para quitar el malestar y encontrara alivio a no sé qué cosa… ¿A los celos? ¿Al dolor de un corazón…? Quizá. A veces me entretengo contando las cicatrices en mis muslos, todas perfiladas en orden hacia mis rodillas, y que solo ChangMin ha visto. Odia que haga esto, y quizá solo para castigarlo lo sigo haciendo. ¿Es que no se da cuenta que me enferma que  más gente tenga afecto por él? … Me molesta, me duele…

 Sin poder dormir y aun con el escozor de las heridas, mis ojos no dejan de mirar el techo de mi habitación, mi cama se siente cómoda, pero fría. Menuda decepción y gran problema… porque soy el que quiero que KiKwang me folle.
No, no, no, no va a ignorarme el hijo de puta.
‘Enredare mis manos alrededor de tu cuello,
con tanto, tanto amor…’

POV CHANGMIN

“Hace unos días tuvimos otro encuentro con KiKwang, parece ser que nuestra compañía le agrada cada vez más. La keta parece agradarle también, pero nada puede ser más grato que tener patrocinio de JunSu y mío para poder consumirla tanto y cuanto quiera, ¿no? Pequeño niñato imbécil. Sin embargo, ¡increíblemente!, nadie parece más feliz que él, cuando ciertamente tendría que ser al revés, cuando tendríamos que ser JunSu y yo los que deberíamos divertirnos con él. JunSu parece estar bastante inconforme… incluso frustrado y muy raro… No quiere decirme nada, pero yo sé y puedo darme cuenta que KiKWang no está interesado en él. Si esto sigue así, yo mismo me encargare de ver contento a JunSu, y a KiKwang accediendo y haciendo todo lo que él quiera… o no habrá más keta que compartir, y sí golpes y cicatrices que recordar…

Y aunque JunSu siempre es reacio que le bese o comparta mi compañía con él, cuando esta así de drogado, como ahora que KiKwang se ha marchado otra vez sin poner un mínimo de caso en él, es cuando puede solamente aceptarme en su cama o en la mía, compartiendo sabanas y besos. ¿JunSu no puedes darte cuenta...? ¿No puedes ver en mis ojos que ahora mismo podría explotar  mi corazón? ¿No quieres ver cuán alocado bota en mi pecho impidiéndome respirar, queriendo salir, queriendo matarme, queriendo hacerme llorar, reír, gritar, correr,  jadear, sudar, vivir, sentir paz solo porque te tengo entre mis brazos?  ¿No te das cuenta que me vuelve loco el simple aliento de tu boca, tu piel calientita,  tu simple mirada brillante? Sé que puedes mirarme, pero no me miras de verdad, puedes estar drogado, pero no lo suficiente para no darte cuenta… -Está bien, shhh, todo está bien, está bien.- te digo mientras cierras los ojos con fuerza y te abrazo el cuerpo desnudo. Sabes que aunque nunca lloras, ahora mismo quieres hacerlo, porque no solo es el tema de KiKwang lo que te tiene así, sino la soledad que te recuerda el ser ignorado así… la soledad que siempre tienes y que por más que utilices a la gente, que folles con cientos, o miles, nunca se va. Y puedo y solo yo tengo el permiso de consolarte porque yo sé cómo te sientes, porque yo sé de tu soledad; porque yo también la tengo. Mírame por favor, mientras me abrazas respondiendo en silencio, mírame JunSu, quiero que siempre me mires y me recuerdes hasta después de la muerte y en las vidas siguientes. Vamos a estar juntos siempre, te lo juro, por mi vida, por mi alma, por todo lo que soy y no soy;  soy un maldito infeliz, ese infeliz que es capaz de desafiar todo… por solo tenerte a mi lado. Como otras noches, otros días, déjame hacerte el amor, aunque tú no lo sepas ni yo te lo diga… ¿Soportare callarme siempre?

No lo sé y no quiero saber, solo quiero saborear tus labios, y cobijarme del calor de tus brazos, sentir tus muslos apretándome las caderas acercándome más a ti,  y profanar tu boca con mi lengua mientras la abres para recibirme con anhelo y necesidad, respirando, jadeando. Cierro  los ojos y puedo escuchar tu respiración, tu cuerpo reaccionando y moviéndose debajo mío, ardiendo, pidiendo, mientras te beso una y otra vez por aquí y por allá. Me fascina el color de tu piel, cada centímetro, cada gramo de suavidad que  pruebo con las manos y los labios en caricias y besos, los huecos en tus dedos, tus clavículas, los huesos de tus caderas, cada cicatriz de tus piernas… beso cada una de ellas mientras los espasmos hacen a tu cuerpo temblar, electrizándote.

Esto es locura, es liviandad, es el mismo paraíso cuando te arqueas y cierras los ojos apretándome y gimiendo mientras te penetro una y otra vez, lento y a fondo, rápido y fuerte, rozando por todas partes mis dedos en tu cuerpo, empujando con vehemencia dentro de ti pierdo mi realidad, mi cordura,  necesitando más de todo lo que eres, de tu calor, de tu vida, de tu alma, necesitándote como nunca, sintiéndote temblar, llenándote y perdiéndome dentro de ti, jadeando, sintiéndote arder y gemir hasta querer llorar. Eres mil vidas mejor que una raya de coca o la misma keta, que el frenesí de la heroína o el éxtasis. Siempre quiero llorar de emoción, de felicidad… cuando te tengo entre mis brazos, cuando somos solo tú y yo, fuera de ese infame mundo, cuando siento que me amas y me necesitas como yo te idolatro a ti, como yo te amo, como yo te necesito a ti. Besándote los labios, cierro los ojos, probando tu lengua, chupando y jadeando siento como las fuerzas abandonan mi cuerpo electrizándome y jodiendome por las sensaciones, llenándose de adrenalina, mis caderas se mueven fuerte y rápidamente instantes más para llevarme al límite… JunSu, ¿sabes cuánto te quiero? ¿Cuánto voy a necesitarte siempre? Sé que no merezco nada en esta vida más que los castigos más severos y tortuosos por mis pecados,  pero creo que si te merezco a ti, porque eres igual a mí, y porque eres igual de mierda que yo. Porque un monstruo como yo no merece más que ser liquidado por otro monstruo. Te amo más de lo que me amo a mí, más de lo que creía que podía amar. Te amo tanto… –Te amo Su…- Te digo en mi orgasmo fatalmente sin darme cuenta, sin darle paso a mi juicio y dejando salir simplemente lo que es… irreversible. El orgasmo pasa, dándome cuenta de lo que acaba de ocurrir y contengo un suspiro repleto de incierta esperanza, mientras te miro con los ojos borrosos pero alertas, luego de ser reveladas mis palabras, tú permaneces con los ojos cerrados y tremendamente apretados. Quiero decirte algo, lo que sea… pero no puedo y entonces abres los ojos.
Me miras con terror a pesar de la poca luz, y luego repentina y simplemente me apuñalas  y matas el corazón con tu frialdad. Tus palabras finales entonces hacen el resto enterrándome en una oscuridad terrorífica. –Vete a la mierda ChangMin, esto se acabó, yo no te quiero…

Sin orgasmo y sin más palabras te marchas de mi casa, dejándome solo y roto; más solo que nunca, y todo entonces es más aplastante y miserable, aunque llore esta noche… todo se ha terminado, y yo voy a terminar de joderlo bien, te lo prometo JunSu…

Apretando mis puños, recuerdo de pronto todo antes de conocerte, y solo quiero destruir y aniquilar todo a mi alrededor, todo a mi paso, quiero romper, gritar, quiero matar a todos… a quien se me ponga enfrente, quiero que todos se mueran como me acaban de matar a mí, como me acaban de enterrar vivo, como me acaban de quitar el corazón… la respiración, todo.

‘Juro por tu dios, que te romperé el corazón
te destrozare, te desangrare…’

Tú eras el amor de mi vida,
oscuridad y luz.’


POV JUNSU

“Nunca antes estuve más terrible e insoportablemente aterrado en mi asquerosa vida que cuando escuche a ChangMin decirme aquello… Aquello que casi me hace llorar entre sus brazos, que me hizo temblar de miedo y luego de brutal desesperación por querer salir de ellos, por no querer sentirlo más y sentirme eternamente miserable después por conocer y sentir algo tan bello como su calor; su amor. Y nunca en mi puta vida me sentí más arrepentido luego de haberme marchado aquel día. Una semana, solo una miserable e infernal semana ha pasado de eso. ‘ChangMin yo también te amo…’  palabras que son la verdad más grande que tengo escondida, y nunca hubiera podido por ningún motivo decir, porque en esta vida existen cosas posibles y otras imposibles, y porque sé que esto es algo demasiado grande y puro que no merecemos ninguno de los dos, porque simplemente no puede haber algo tan bello… en un mundo de mierda como el nuestro, en dos corazones que ni siquiera sé si existen dentro de nuestros pechos, aunque yo jurara que los sentía cuando él me miraba, o me tocaba, o simplemente me rozaba la mano, o los labios.  

Y ahora… no sé qué es más grande y terrible, más peligroso… e insoportable, más doloroso… más aniquilante: Si perder y haber matado a nuestros corazones, u odiarte; odiarte ChangMin, como lo estoy haciendo ahora mismo mientras te follas al imbécil de Kikwang en mis narices, en mi fiesta de cumpleaños, en mi baño, en mi propia casa, y me miras con una sonrisa y tus ojos brillantes, divertidos, rellenos de gozo..

Todo, todo es peor…

Busco sobre los azulejos de mi baño un poco de paz cortando y dejándome abrazar por el rojo y el dolor, porque realmente me siento tan solo y jodido, con el corazón amputado y pedazos mal cortados… Todos se han ido de la espectacular raves improvisada en mi casa, todo es silencio, y mi teléfono vibra de repente. Solo quiero que todos se vayan al carajo, y sin embargo aun así la brillante pantalla tienta mi curiosidad, quizá… solo quizá…

1 mensaje nuevo. ‘Changmin’. Abrir.

>>‘Feliz cumpleaños’<<

No debería llorar, y no sé por cuál razón, ahogándome miserablemente con mi blasfemo llanto; ¿Lloro porque odio desesperadamente a ChangMin o porque me odio más a mí y mi miserable cobardía de no atreverme y decirle cuanto le amo…?




‘No voy a cambiar tu lujuria por mi vida,
mis ojos por tus mentiras.’

En un cuarto de hotel un joven de no más de 20 años acaba de morir de una sobredosis de heroína. Nadie se ha dado cuenta y nadie lo va a hacer hasta seguramente pasadas unas horas. Nadie le ha buscado todavía, y nadie sabría de cualquier modo en donde está. Murió solo, entre lágrimas  y un corazón roto, con una botella de alcohol en una mano y una jeringa sucia en la otra, mirando una fotografía de su nunca amante, derramo ríos de lágrimas, una tras otra luego de recibir una brutal golpiza y ser abandonado por él. Refugiándose en una adicción que fue enseñada por sus invisibles verdugos y torturadores. Su corazón se paró exactamente cuando el reloj marco las 3:28 de la mañana, sin que nadie extrañara y lamentara su partida.

Al día siguiente una mucama encontró a aquel joven más frió que la mañana, más que las aceras cubiertas del aguanieve vidriosa que la noche anterior congelaba la cuidad. Lee KiKwang, ese era el nombre en la identificación que guardaba en su cartera, en la bolsa del pantalón del difunto chico. La gente murmura afuera, mientras la policía hace su trabajo, que un chico guapo y alto llego pasadas las 2am,  pero se fue algunos minutos después. Todo en esa mañana son solo murmullos nada más.

[La noche anterior]

POV CHANGMIN

02:58 am.

“Se acabó JunSu… Todo se ha terminado, lo hemos hecho, lo hemos jodido, ahora todo está irreparablemente jodido y ya nada puede importar ¿verdad?, pero aun así quieres terminarlo con tu puta locura por delante… y yo no puedo estar más de acuerdo contigo, y más feliz de poder mirarte… otra vez. Apenas y me miras, enojado, ocultándote detrás de su máscara, escondiendo cuan roto estas, igual que yo. Me miras, me miras de verdad… antes de abrir la puerta de tu ‘Emma’ y entrar en él, pedazo de Ferrari que amas con tu vida. Sabes que yo siempre he sido más simple, menos pomposo que tú, y mi Audi hará lo que tenga que hacer. Aun parado afuera de mi auto, puedo verte sobre el asiento de tu auto, mirándome. Hace mucho frió, y eso me hace recordar cuando jugábamos y competíamos en bicicleta en días lluviosos, luego las tremendas e inolvidables tardes abrazados para calentarnos. ¿Es este el final? Bien, hagámoslo.

03:11 am

El pedal del acelerador tiembla bajo mi pie aun con el freno interponiéndose. Mi Audi esta igual de ansioso que yo, y  el motor de tu auto ruge con poder y bestialidad a un lado. ¿Sera esta la última vez…? ”

‘Este es el rostro de los torturados;
Tú y yo.’


En cuestión de nada dos autos deportivos avanzan a velocidades imparables y voraces, esquivándose, retándose, compitiendo furiosamente entre sí, comiéndose la carretera inestable y resbalosa a cada metro y segundo que pasa. Cualquiera que los viera y los pocos ojos que llegaron a verlos, pensaron que inevitablemente aquellos locos conductores, estaban buscando la muerte.

03:27 am

Un Ferrari amarillo acaba de volcarse y destrozarse aparatosamente sobre la acera, deteniéndose apenas en una enorme y fuerte pared. Fueron tan ruidosos esos segundos, y luego tan abrumador el silencio que siguió. No hay gente, no hay nadie más que un guardia de seguridad de una tienda departamental cercana. En nada de tiempo las patrullas y ambulancias comienzan a llegar, pero no hay nada que hacer en ese sitio ya. Todo parece indicar que el joven que viajaba en ese auto, murió.

‘He estado flotando en el aire,
persiguiendo un sueño tan real…’


POV CHANGMIN

“¿Alguna vez te dije que sería incapaz de vivir sin ti JunSu? ¿No? Pues ni siquiera puedo pensarlo, nunca, no, no… no lo soy. Tengo terror de una vida sin ti…”


03: 41 am

En un puente carretero cercano a las afueras de la cuidad, un joven alto de cabellos castaños, rico, de buen apellido y bien parecido, mira el horizonte sosteniéndose débilmente del resbaloso barandal de acero. Su automóvil blanco descansa con el motor encendido y la puerta abierta a unos metros. Bajo sus pies y su cuerpo entero, el vacío parece un lugar tranquilo. Cierra los ojos por un momento y suspira llorando silenciosamente, antes de arrojarse.


… Te veo pronto en el maldito infierno, en otra vida para volver a encontrarnos,  conocernos, odiarnos o quizá amarnos. ”



‘He estado flotando en el aire,
 este es el final…’


FIN.


4 comentarios:

  1. Wow!!! Me parecio muy fuerte la verdad. O-O pero estuvo bien escrito.

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  2. Wow!!! Me parecio muy fuerte la verdad. O-O pero estuvo bien escrito.

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  3. Abuuuuuuuuuu, muy buen relato, me puso a pensar en muchas cosas.....un final triste ....

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  4. Excelente! Atrapa desde la primera línea y la narración es, sencillamente perfecta.
    Me encantó este MinSu diferente, con personajes tan oscuros y sombríos; y que en medio de toda esa maldad innata que parecia fluir de ellos, hayan de algún modo encontrado algo tan puro como es el amor. El final me pareció, perfecto; acorde a la historia y a la altura de los personajes. A medida que leía, me había imaginado que sería como "matador" la película de Almodóvar. Me equivoque!

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