Erase una vez en otra realidad - Cap. 3a

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De bodas y finales inesperados.



Parte 1.


Jaejoong generalmente era una persona inquieta, muy inquieta, demasiado inquieta... Lo cual de vez en cuando sacaba de quicio a Changmin, quien al contrario de su novio y ahora prometido poseía una naturaleza más bien tranquila, por ello mismo, verle revolverse en su asiento mirándole como si buscase alguna respuesta y al tiempo sin enfocar realmente su vista en él, le incomodaba un poco.


-Mmm- Se aclaró la garganta sutilmente buscando obtener la atención de su acompañante, sin embargo Jaejoong parecía perdido en Saturno.


Siendo honestos, el menor tenía muchas cosas con las cuales lidiar; De algún modo la noticia del compromiso se había esparcido casi viralmente entre las jóvenes fans del lector de noticias y flamante nuevo conductor de un pequeño programa, tanto así que tal como corrían rumores raudos entre estas de engaños, noches con una u otra e intrigas dignas de un melodrama latinoamericano, muchas se habían propuesto como férrea meta de vida el ‘enderezar’ a su pareja y volverlo al lado de la heterosexualidad con todas las del señor, aunque Jaejoong dudaba que este alguna vez haya sido muy hetero que digamos, esto con certeza le ponía al menor los pelos de punta, ya fuese por los intentos o la desconfianza que tanta mentira junta comenzaba a crear en él; Jaejoong jamás había sido una persona muy segura de sí misma y por ello esta situación le llevó a concluir que necesitaba hacer algo de vida o muerte y lo necesitaba ahora, antes de que su propia personalidad le jugase una mala pasada.



-Min-ah...



De golpe el rostro del mayor se puso firme; Jaejoong utilizaba aquel nombre y tono de manera inconsciente cuando iba a pedir algo irrisorio y rayando en lo absurdo, Changmin ya estaba acostumbrado a poner el parche antes de la herida tan pronto como comenzaba a salir el nickname todo esto previo a la petición extrema que venía en camino, así que alzó sutilmente una ceja temiendo lo peor, una mesa más allá un grupo de cuatro chicas chillaban quedito con el entrecejo fruncido y las manos sujetas firmemente al mantel, maldiciendo a los ‘Niños gays que se roban a sus novios’ y buscando por todos los medios el pasar desapercibidas para no ser expulsadas del lugar por acoso.




-Min-ah...


Volvió a repetir tratando de encontrar las fuerzas para aquello que tenía en mente, la verdad no sabía bien como se lo tomaría el mayor, pues aunque había sido este quien se le propusiera, eso no significaba que necesariamente estuviese pensando en un matrimonio tan veloz como Jaejoong pensaba plantear.



-Dime.

-Estaba pensando.

-¿De verdad?


Sonrió quedito notando como el otro asentía casi sin pensar para pronto notar el insulto.


-¡Hey!- Lanzó de sopetón dando un ligero golpe en su hombro mientras se hacía el ofendido, el mayor volvió a sonreír, esta vez por el notorio sonrojo de su pareja, sin embargo este pronto recobró aquella mirada tímida de alguien que pareciere obrar mal alertando al otro, por un segundo Changmin sintió su pecho contraer. –Min...

-No te has a arrepentido de la boda ¿Verdad?


Jaejoong alzó el rostro con rapidez, el mayor lucía confuso, como pocas veces antes le hubiese visto, la duda parecía estar comiéndole vivo, duda que se denotaba en todo su rostro lívido por aquella desesperación repentina, muy en lo profundo, Jaejoong sintió su corazón derretir ante tal descubrimiento, su novio estaba preocupado de que él no quisiese casarse.


-No seas idiota... ¿Cómo podría hacer algo así?


Sonrió tomando la mano del otro por sobre el mantel, tal cual sucediese hacía una semana. Un bufido les llegó desde la mesa contigua mientras las chicas allí presentes trataron de ocultar sus rostros y hacerse las desentendidas, aunque ambos sabían que pertenecían al ‘Lindo y amable grupo de fans que me da regalos’, según Changmin, o a las ‘Putas que intentan robarme el novio e inventan mentiras’ según Jaejoong, aunque aquellos fuese más bien una exageración puesto que no todas lo intentasen per se.


-¿Y entonces que te tiene tan alterado?

-La verdad- Le miró de frente intentando sacar fuerzas de la flaqueza y tomando un impulso final se decidió a plantear su problema, de todos modos si Changmin no deseaba hacerlo, igual siempre podía quedar como una propuesta que murió en el camino, no necesariamente debía ser un conflicto entre ambos -Quiero todo lo contrario.


-¿Lo contrario?

-Si, Minnie ¿Nos- nos podemos casar... este mes?


Vasos de vino ahogaron gargantas de personas copuchentas, fangirls gritaron frustradas, un par de camareros por el susto votaron las bandejas y clavado en su sitio, como si de un árbol se tratase, el corazón de Changmin pareció esquivar un par de latidos.


-¿Eh?- Fue el muy inteligente comentario que logró hilvanar luego de tan tamaña noticia.

-Digo... que si nos podemos, bueno tú sabes... casar este mes.

-¿Eh?



Definitivamente el ‘Min-ah’ de hacía un rato predecía una idea loca, tonta y muy pero muy ‘Jaejoong’ en camino. El menor miró nerviosamente a su pareja mientras este seguía algo perdido y las chicas en la mesa contigua lloraban a mares sin poder aún procesar la idea del todo.



-Olvídalo, solo lo dije antes de meditarlo y obviamente es una mala idea no se en que estaba pensando, seguramente tu no querrías hacer todo esto tan rápido, rehuir a la gente a tu familia y terminar de ordenar to-...



Por un fugaz segundo pudo precisar que algo en el semblante de su pareja cambiaba, justo cuando los labios de Changmin encontraron los suyos intentando silenciar el caudal de palabras que en esos momentos dejaba salir por segundo, una vez cumplido tal objetivo, el mayor se detuvo a contemplar el rostro perdido de su pareja, las  mejillas sonrojadas y aquel par de ojos brillantes y fijos dejaban entrever que este se encontraba tratando de procesar lo que acabase de suceder, con una mueca de decisión Changmin sonrió tomando su mano.



-Jaejoong-ah... solo necesitamos a Yoochun y Junsu.

-¿Eh?


Se encontraba perdido en aquel hilo de conversación ¿Para qué necesitarían a sus dos amigos?


-Llama a Park, dile que esté en dos horas en nuestra casa.

-¿Changmin a que te refieres?

-Solo hazlo, yo me encargo de Su.



Y sin mediar alguna otra idea o dar a entender su plan, tomó nuevamente los labios del otro para sí, sin importarle las miradas atónitas del resto del lugar, el sonido ahogado de sus fans o aquellas mariposas carnívoras que en esos momentos devoraban sus entrañas, esperaba que esta fuese una buena idea.



**


-No... puedo... creerlo.


Junsu y Yoochun a sus costados no pudieron más que estar de acuerdo con lo que Jaejoong dejaba escapar en aquel momento, sus bocas semi abiertas y en sus rostros el claro indicio de incomodidad debido al largo viaje.


-¿Qué es todo esto?


Sus ojos se veían perdidos entre las luces que parecían encandilarles de a poco, frente a ellos, casi como si estuviese burlándose de su exiguo conocimiento, aquel letrero brillaba firme entre los turistas animados y ambiente de fiesta.


‘Welcome to Fabulous Las Vegas Nevada’.


Changmin dejó escapar una risa silente por la actitud de sus tres amigos, él también podía ser espontáneo... de vez en cuando ¿Cierto? Al menos por Jaejoong podía hacerlo, bueno siendo sinceros, por Jaejoong era por el único que lo había hecho.



-Changmin-ah- Fue Junsu quien habló mirando a su amigo por sobre el hombro -¿Estamos acá por lo que creo estamos acá?

-Depende... Estás consciente de que el matrimonio del mismo sexo no es legal en el estado de Nevada, ¿Cierto?


Junsu cerró su boca frunciendo el entrecejo al no confirmar sus sospechas quedando en cero nuevamente.


-Changmin- Jaejoong sonaba serio, demasiado serio -¿Qué es esto?


Ese no era el tono de voz que deseaba obtener se su pareja, en especial después de tamaño riesgo tomado.


-Los matrimonios homosexuales no son legales... lo cual no significa que una ‘ceremonia de compromiso’ no pueda ser efectuada.


A los tres les cayó de golpe aquella afirmación, Yoochun y Junsu eran dos masas confusas de pensamientos erráticos, sus dos amigos se ‘casarían’ de golpe, sin organización, ni estrés, ni familia, sin nada de lo que implicase una boda común y corriente ¿Que sucedía acá? Jaejoong por su parte estaba paralizado en su sitio, buscó la mirada de su pareja y sin mediar otra palabra saltó hacia sus brazos aferrándose con fuerza a él.


-Changmin...

-Prometo que serás feliz Jae, yo me encargaré de eso de ahora en adelante- Hundió su rostro en el hombro del otro y se mantuvo allí por varios minutos más buscando aquella calidez que parecía calmar los males del mundo, o quizás no los de todos... sino solo los suyos.

-Y... ¿Creen poder encontrar un sitio libre tan de pronto? ¿No que hay que reservar con anticipación? Digo, acá se casan miles de parejas ¿O no?



Fue uno de sus amigos, diez minutos más tarde, él que decidió interrumpir tan hermoso, ‘y empalagoso’ si le permitían agregar, momento. Yoochun, quien la mayoría del tiempo se caracterizaba por ser bastante etéreo, tenía un cierto grado de pesimismo que sacaba de quicio sobremanera a su mejor amigo, especialmente ante la toma de decisiones de vida o muerte tal cual fuese esta, Jaejoong decía que esto se debía a su naturaleza ‘Súper-ultra’ Heterosexual y falta de alegría... bueno, eso y su amargura natural, ante esta afirmación, Junsu solía enancar una ceja y agregar sarcásticamente que jamás había visto un hombre tan pero tan hetero como chunnie, tanto así que los arcoíris en el cielo se escondían al verlo por miedo a represalias, Yoochun a ratos de verdad podía arruinar momentos insignes.

Ante aquel dilema decidieron separarse en grupos de dos, para la mala suerte de acompañantes y buscar lugares que estuviesen libres para efectuar la boda. Pero tal cual como Yoochun vaticinara, tres horas más tarde y más de 30 sitios visitados... las vacantes eran tan nulas como las facultades artísticas de Jaejoong antes del curso de pintura, en especial para una ceremonia poco ‘ortodoxa’ como deseaban realizar.


-Diablos...


Eran precisamente cosas como esta, por las cuales Changmin no era ‘espontáneo’, siempre salía algo mal, algo que estaba fuera de su alcance y eso le molestaba. Tomó la mano de Jaejoong con fuerza sintiendo como de a poco el rush adrenalínico que le hubiese poseído durante la tarde se disipaba, el otro muchacho apretó aquella mano a su vez, tratando de confortarle con tal acto, el mayor solía frustrarse mucho cuando algo son salía conforme a sus planes.


-No importa Min, al menos lo intentamos.

-No, tenemos que encontrar algo, prometo que lo haremos Jae.


Quizás fuese la suerte que parecían poseer desde que se conocieran, o quizás alguna fuerza sobrenatural mirando su relación como si de su pareja favorita se tratase, lo cierto es que media hora más tarde y tal cual como pasasen la mayoría de los sucesos desde que estuviesen en pareja, la suerte tocó a sus puertas. Una señora de edad les abrió la puerta y sonrió dulce, bueno... todo lo dulce que su diente de oro, cabello esponjado y tacones de leopardo podían evocar, y la más hermosa de las capillas, así como la más pequeña de todas en las vegas, les daba la bienvenida.

Si que tenían suerte...


Continuará.

1 comentarios:

  1. Jaeminforever9/10/2014

    Waaa se van a casar!!! Viva las Vegas! Por favor sigue queme encanta...

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