KINGDOM TVXQ!

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Arualthings

Our World

Sus mundos eran totalmente diferentes, sus familias y amigos no entendían su relación, pero lo que sentían el uno por el otro, era más fuerte que todo lo demás. Lo que no sabían, es si esto sería suficiente para estar juntos.

El príncipe de los bárbaros

En un mundo antiguo un hombre busca levantar a su pueblo e inicia la búsqueda de un ser que le brindará todo el poder que necesita, sin saber que forma parte de un historia muchísimo más grande que su propia ambición. Shim Changmin y Kim Junsu se encontrarán de forma inesperada para formar parte de un destino dictado por la atracción entre gemas.

Insano

Junsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel.

Lluvia de estrellas

¿Crees en los deseos? Yunho alzó la vista al cielo y con una lágrima oró a las estrellas para que le concedieran un deseo… desde ese momento el destino de Changmin reposó entre sus manos. El máximo inconveniente es recordar… ¿quién es Changmin?

You are everything I've been looking for

Después de una decepción amorosa, Changmin decide alejarse de la vida como la conoce, acompañado de su mejor amigo Jonghyun. Juntos descubrirán sentimientos que les cambiarán la vida para alejarlos o acercarlos más, mientras conocen a un grupo de peculiares personas en un lugar común y corriente...

Dolor

Todos tenemos algo que ocultar en nuestras vidas pero ¿Qué ganamos con eso? ¿El guardar todo ese dolor solo para nosotros, no también causa dolor a los que nos rodean?

Novio secreto

La relación de Changmin y Jaejoong era un secreto para el mundo, sus únicos testigos eran aquellos lugares donde se veían a escondidas, los testigos mudos de su amor y su pasión, de su tristeza y desesperación.

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Remedios


Titulo: Remedios
Autora: Liv
Pareja: Yoosu
Género: Romance, Lemon
Rating: NC-17
Extensión: Oneshot
Resumen: “¿Crees que fue fácil resistir tu trasero pidiéndome ser tomado cada vez que ponía mis ojos en él?”
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Las gotas perladas de agua salada viajaron un tramo directo que comenzaba por su cabeza, recorrieron su garganta y terminaron en el piso golpeando la madera como fuertes gotas de lluvia en plena tormenta.

Secó con su antebrazo unas cuantas y continuó con la rutina de baile que el líder les estaba enseñando para su próximo concierto. Movimientos simples, complicados si fuera desde la perspectiva de cierto pelinegro amante de la cocina, o el chico más alto que adoraba ver ‘videos especiales’, y aún más difíciles para el pianista compositor de cabellera negra. Sin embargo, tales pasos de baile eran pan comido para el líder, por lo tanto debían serlo también para Kim Junsu.

“¡Yah! ¡Kim Junsu, no entiendo cómo es que sigues fallando la rutina! ¡Incluso tu cuerpo se mueve extrañamente, es hora de la cena y aún no completas tus movimientos, no puedo creer que tenga que decirte esto pero, me temo que tendrás que practicar hasta que lo consigas, de otra forma tendremos que cancelar la presentación de pasado mañana, o lo que es peor, decepcionar a las fans!”

Cuatro pares de ojos se abrieron en sorpresa, por supuesto no esperaban tal reacción de Yunho, se notaba la molestia en su rostro y más aún cuando al salir de la habitación dejó cerrarda la puerta detrás suyo con un fuerte azote que incluso hizo temblar las paredes de espejos que tapizaban el lugar.

El siguiente en abandonar fue Changmin, no dijo una palabra, pero su mirada se interpretaba un “Creo en ti Hyung”.

Mientras, Junsu apretó sus puños tanto como pudo y se dejó caer con su espalda recargada en uno de los espejos hacia el suelo para luego dirigir su mirada hacia sus piernas estiradas. Yoochun y Jaejoong se miraron unos cuantos segundos, el mayor colocó su mano en el hombro de Yoochun en señal de apoyo, ánimo y amistad. Hubiera deseado quedarse, pero su papel en el momento consistía en calmar a la fiera conocida como Jung Yunho. No era que el líder tuviera un temperamento difícil, pero cuando surgía algún obstáculo que tuviera que ver con el desarrollo del grupo, no podía evitarlo. Pero todos entendían, Junsu entendía, eran una familia después de todo. Y por eso, el cantante se sintió frustrado, le había fallado a los miembros de su familia.

Cuando Yoochun vio la espalda de Jaejoong desaparecer por la puerta, se acercó hasta que estuvo frente a Junsu, suspiró, cualquier dolor que el menor tuviera era incomparable con el que sentía Yoochun al verlo y sentirse impotente.

Se arrodilló frente a él, con una de sus manos lo tomó de la barbilla y lo obligó a mirarlo a los ojos. No había lagrimas, pero si tristeza, podía entenderlo, no todos los días Kim Junsu el cantante prodigio y además excelente bailarían fallaba en sus coreografías, por lo que supuso algo debía estarle molestando de sobremanera.

“¿Vas a decirme?” la preocupada voz llegó a los oídos de Junsu, sin embargo, este giró su rostro esquivando las orbes cafés de Yoochun. “Su”

“Es… vergonzoso” Yoochun levantó una ceja con desconcierto.

“¿Tan vergonzoso que no puedes decirle a tu novio?” Los ojos de Junsu buscaban algún otro lugar de la habitación, cualquiera que lo hiciera escapar de la mirada insistente de Yoochun.

“Y… yo… estaba pensando… bueno… en…”

“¿Pensando en qué? Vamos Su, no puedo leer mentes” de cabellera larga soltó la barbilla de Junsu y tomó asiento junto a Junsu para escuchar su explicación.

“En que tal vez, ya no me quieres, o si, pero no de la misma forma, podría ser solo la parte física, si no es que estás enamorado de otra persona, lo cual sería razonable debido a los años que tenemos juntos y por fin te has aburrido o…” No pudo continuar debido a que los labios de Yoochun se lo impidieron con un corto beso, solo para callarlo.

“Junsu, mírame” pausó Yoochun esperando que lo hiciera, y cuando lo hizo continuó “No sé de dónde has sacado tal idea, pero si es culpa de Jaejoong y sus Dramas juro que la TV nueva de plasma se va, a menos que tengas otra explicación.” Frunció el entrecejo.

“No es Jaejoong”

“¿Entonces?”

“¡Todo es tu culpa!”

“¿Mi culpa? ¡¿Cómo puede ser mi culpa si no se lo que te pasa?!”

“¡Es porque no me has tocado en dos semanas enteras grandísimo idiota!” entonces Yoochun se dio cuenta. Al fin.

Entonces eso era lo que causaba la distracción de Junsu, pero ¿Y sus movimientos extraños? Antes tenía que decirle la razón de su limitada interacción sexual. Sonrió para sí mismo. Junsu lo encontró extraño.

“Todo el tiempo estuviste hablando con tanto entusiasmo sobre el próximo concierto y de qué tan duro debíamos practicar para hacerlo lo mejor posible, por eso no quería agotarte de más.” Yoochun sostuvo las manos de Junsu mientras hablaba.

“¿De… verdad?” Junsu se sintió mal por desconfiar del amor de Yoochun, pero tanta abstinencia lo había martirizado, especialmente las últimas 24 horas.

“¿Crees que fue fácil resistir tu trasero pidiéndome ser tomado cada vez que ponía mis ojos en él?” Yoochun rio al ver la expresión de su novio.

“Idiota” Las mejillas de Junsu se colorearon y le dio un golpecito en el hombro.

“Pero soy tu idiota”

Yoochun tomó el rostro de Junsu y lo guió hacia él, cerró sus ojos y probó una vez más el cielo. Los suaves labios de su novio lo recibieron gustoso y se abrieron para dar paso a la lengua de Yoochun que saboreó entera la cavidad de Junsu hasta que se separó por falta de aire.

El de cabello largo se apoyó con sus manos para ponerse de pie y Junsu comenzó a preguntarse a dónde se dirigía hasta que vio la mano tendida de Yoochun frente a su rostro. Junsu tomó su ayuda y se levantó también.

Hubiera perdido el equilibrio de no ser por la pared de espejo que sostuvo su espalda al ser atacado nuevamente por la boca de Yoochun que luchaba frenética contra la suya. Junsu pasó sus brazos alrededor del cuello de Yoochun para profundizar el contacto mientras el más alto colocó sus manos en la pequeña cintura del menor.

“Jun… jun… su” Habló Yoochun tratando de regularizar su respiración.

“No es… el momento… Chunnie” sintió la respiración de Junsu junto a su oído enviando corrientes de electricidad a todo su cuerpo.

“Aún no me has dicho… porque te movías tan extraño”

“Oh… eso…uhh...” Junsu retiró una de las manos de de Yoochun de su cintura y la guió dentro de su pantalón, gimió debido al contacto con su parte sensible y espero a que Yoochun se diera cuenta.

“Su…ah” Yoochun sintió como su miembro cobró vida al darse cuenta del vibrador que se encontraba dentro de su novio, todo el tiempo estuvo allí, eso explicaba sus movimientos extraños.

“Estuve tan desatendido que no lo pude evitar Chunnie. Aunque no se compara con sentirte dentro de mí.” Entonces Yoochun no pudo soportar más su deseo, en los ojos de Junsu observó la lujuria.

Yoochun sacó con desgano la mano del pantalón de Junsu, pero solo para deshacerse de su propia ropa, rápidamente bajó sus pantalones hasta dejarlos caer en sus rodillas junto con sus bóxers lo que permitió a Junsu apreciar la erguida longitud de Yoochun.

Junsu lamió sus labios por la vista que tenía, definitivamente, el juguete que vibraba en sus adentros no se comparaba con el tamaño de Yoochun. Antes de que pudiera realizar cualquier movimiento sintió como el más alto giró su cuerpo de modo que ahora se encontraba cara a cara con el espejo apoyando ambas manos en él a la altura de su cabeza.

En la reflexión observó como Yoochun removió sus pantalones y sin bacilar tiró del cordón que estaba en el extremo del vibrador rojo y lo sacó de golpe de su espacio.

“Ahhh” se quejó Junsu al sentir como el objeto abandonaba su cuerpo pero que pronto fue reemplazado por la punta del miembro de Yoochun que comenzó a abrirse paso en su recto.

Junsu sintió como si lo partieran en dos, el dolor era casi insoportable, Yoochun no uso la mínima preparación para penetrarlo, no tenían tiempo para ir a buscar lubricante, pero de cierta forma Junsu pensó en que Yoochun siempre había sido muy gentil con él en cuanto al sexo, y sentirlo de forma dura lo excitaba demasiado.

El de cabellos largos lo sostuvo por la cintura al mismo tiempo en que comenzaba a aumentar sus embestidas, unas cuantas más y paseo sus manos hasta llegar al pecho del menor en donde pellizcó sus pezones por debajo de su camiseta hasta que los sintió como pequeñas rocas.

Junsu prestó atención unos segundos a su reflexión, nunca lo habían hecho frente a un espejo, y vaya que lo estaba disfrutando, podía ver el rostro de Yoochun regocijándose de placer y como sus cuerpos de unían y se movían en una misma melodía.

“Su…ahh…ughhh” Yoochun continuó su recorrido tocando cada parte del cuerpo de su novio. Se detuvo por supuesto en su parte favorita. Tomó a Junsu por la base y masajeó sus testículos con suavidad. Dio un suave beso en la espalda de Junsu y probó su sabor salado por el ejercicio, pero sabía bien.

“Chunnie…ahh… más… mmmm…. ahhhh”

El ritmo de Yoochun creció hasta que apreció su miembro contraerse.

“Oh dios… Su... ahhh” Junsu sintió como el líquido de Yoochun llenaba su orificio completamente, tanto que se dio cuenta que unas cuantas gotas se derramaron en su entrepierna.

Yoochun deslizó su hombría fuera de Junsu y se sintió mal por haber dejado inconcluso a su novio, así que de una vez por todas se deshizo de su playera y la de Junsu quedando ambos completamente desnudos. Yoochun jaló al menor del brazo y lo guió hacia las regaderas. Una vez allí, abrió la llave dejando que el agua cayera en el suelo de azulejos. Se introdujeron bajo el agua para lavar su sudor y los restos de semen de sus cuerpos.

Una vez que el peli largo pensó que era suficiente se dispuso a cerrar la llave y se arrodilló frente a Junsu. Con ambas manos agarró el miembro aún excitado de Junsu y lo masturbó de arriba abajo repetidas ocasiones, lo sostuvo firmemente empuñándolo y con su dedo pulgar hizo movimientos circulares en la punta que hicieron a Junsu detenerse de la cabeza de Yoochun por temor a que sus piernas fallaran.

Yoochun decidió que era suficiente tortura para Junsu por lo que tomó un poco de aire y lo engulló completamente.

“¡Ugghh… Yoo…ahh…chunnie…mmm…ah!” Junsu comenzó mover sus caderas hacia enfrente y hacia atrás dentro de la boca de Yoochun.

Yoochun al escuchar los sonidos que el otro emitía sintió como su miembro cobraba vida nuevamente así que llevó una de sus manos para darse placer mientras continuaba practicándole sexo oral a Junsu.

“C…hun… ahhh…ah….ugh…”

Junsu finalmente explotó dentro de la boca de Yoochun quien tragó gustoso todo el contenido hasta dejarlo limpio y seguido derramo su propio semen en el azulejo de la regadera.

“Eso…fue…asombroso” Dijo Yoochun poniéndose de pie y abrazando a Junsu.

“Creo que ya estoy curado” Yoochun sonrió al escuchar las palabras de Junsu y le plantó un pequeño beso en la frente para luego hundir su rostro en su cuello. Junsu acarició los cabellos de Yoochun pensando en que ambos debían tomar otro baño pero no le molestó.

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“Waa~ ¡No puedo creer lo bien que estuvieron todos chicos!” Yunho secó su rostro con la toalla dedicándole una gran sonrisa a todo el equipo, tanto estilistas, como bailarines, managers y por supuesto, los miembros de la más famosa boyband DongBangShinKi. “Junsu-ah” se acercó hasta Junsu quien se encontraba sentado junto a Changmin viendo los regalos que las fans les habían entregado durante el exhaustivo concierto que duró cerca de cuatro horas.

“¿Huh?”

“Siento lo del otro día, yo…” intentó disculparse el líder.

“Hyung, no tienes porque disculparte, no dejaré que mis problemas interfieran con el grupo” Junsu sonrió haciéndole saber cuán sinceras eran sus palabras.

“¡Yoochun Hyung! ¿Cómo remediaste el problema de Junsu Hyung?” preguntó Changmin quien se mostró curioso sobre la conversación hasta que notó la sonrisa en la cara de Yoochun y el sonrojo en la cara de Junsu. “Olvídenlo, pensándolo mejor no quiero saber”.

“¡Changmin!” recibió un golpe en la cabeza por parte de Jaejoong.

Fin

Our Destiny


Título: Our Destiny
Autor: CryzChangmin & Liv;
Pareja: Yoosu, Yunjae, Min + [Tegoshi Yuya]
Género: Slash, Mpreg [Embarazo masculino]
Estado: Completo
Resumen: A los 19 años, sin padres y sin amigos, Junsu decide tener un hijo, por lo que acude a una clínica de fertilización y lo ayudan a procrear a su pequeño Minhwan, nunca le dijeron el nombre de la persona de quien utilizaron el esperma, por lo cual Junsu, después de 3 años, regresa a Seul para buscar a esa persona, guiado por la curiosidad, remordimiento y quien sabe, a encontrar el amor...
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Fichas
Prologo
Capitulo 1
Capitulo 2
Capitulo 3
Capitulo 4
Capitulo 5
Capitulo 6
Capitulo 7
Capitulo 8
Capitulo 9
Capitulo 10
Capitulo 11
Capitulo 12
Bonus

Troublesome Relationship


Título: Troublesome Relationship
Autor: Cryzmin & LIV;
Pareja: YunJae, YooSu, Min?
Género: Drama, humor, Fluff, Romance, Slash, Lemon
Estado: Proceso
Resumen: ¿Qué pasaría si un día de la nada te dicen que tienes un hermanastro? Y más aún, tienen que soportarse viviendo bajo el mismo techo porque sus padres en un impulso decidieron casarse durante un crucero sin el consentimiento de sus respetivos hijos. ¿Podrán lograr una armoniosa relación como familia o simplemente un tipo relación diferente?
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Capitulo 1
Capitulo 2
Capitulo 3
Capitulo 4
Capitulo 5
Capitulo 6
Capitulo 7
Capitulo 8
Capitulo 9
Capitulo 10
Capitulo 11

x T R U S T M E x


Título: x T R U S T M E x
Autor: Cryzmin & LIV;
Pareja: YunJae Yoosu
Género: Romance, Drama, Lemon
Estado: Proceso
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Ficha
Capitulo 1
Capitulo 2
Capitulo 3
Capitulo 4
Capitulo 5
Capitulo 6
Capitulo 7
Capitulo 8

Meeting U


Titulo: Meeting U
Autora: Liv;
Extencion: Oneshot
Parejas: Yunjae, mención de Yoosu
Sumario: Secuela de Meeting U
Género: Lemon
Sumario: Jung Yunho es forzado a contraer nupcias debido a una promesa, pero qué hará cuando a una semana del matromonio encuentre al chico que robó sus pensamientos?
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“¡No puedes hacerme esto! ¡¡No puedes!!” Los gritos resonaban dentro de la gran mansión de los Jung, toda la servidumbre se encontraba sorprendida de la reacción de su joven amo.

“Yunho, escúchame, soy tu padre” respondió el hombre de facciones más maduras.

“¡Esto no es algo que un padre le haría a su hijo!” prosiguió el menor.

“Tienes que comprender que…” Intentó razonar su padre, pero Yunho no quería escuchar razones, así que lo interrumpió.

“¿¡Qué?! ¿Qué me vendiste?” apretó sus manos hasta formar dos puños.

“No tienes que verlo así, es un compromiso que Jaesuk y yo hicimos desde jóvenes, nuestros hijos se casarían cuando tuvieran la edad, y creemos que ya es tiempo” Además, era una unión que beneficiaría a ambas empresas.

“No le veo la diferencia a vender a tu hijo” A estas alturas ya estaba colmando la paciencia de su padre.

“¡Jung Yunho!” Y finalmente lo hizo, lo sacó de sus casillas, lo abofeteó directo en su mejilla. Yunho giró el rostro debido al impacto pero no reaccionó a dolor alguno, simplemente fijó sus ojos en los de su padre.

“Si tu madre estuviera viva, me apoyaría completamente” dijo esto sin romper la competencia de miradas.

“No creo que lo hiciera. Nadie en su sano juicio lo haría”

“Esta discusión no tiene caso. La decisión está tomada y es final” Pasó de largo a Yunho y continuó su camino hasta la puerta del estudio.

“P-pero…”

“Te doy una semana, en una semana se llevará a cabo el matrimonio” Giró la perilla y sin más, salió del lugar dejando a un muy molesto Yunho, con la mejilla roja y el orgullo herido. No podía casarse, simplemente no podía, ni siquiera conocía a la chica. Vamos, están en el 2009, los compromisos son del siglo pasado. ¿Qué demonios pensaba su padre?

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Las luces del lugar lo deslumbraron un poco, sin embargo no era algo que no pudiera soportar, no estaba acostumbrado a zonas como esa pero en esos momentos solo quería liberarse, de su enojo, de su frustración.

Habían pasado no más de 30 minutos desde que había llegado y para ese entonces frente a él se encontraban varias copas vacías. Cualquier otro estaría durmiendo, desatado o como muchos otros más, llorando por sentimentalismos. Pero Jung Yunho, era diferente, y eso se podía percibir desde que te adentrabas en su territorio, era como si a su alrededor el ambiente se volviera más ‘chic’, por lo tanto, el hombre no se encontraba ebrio, incluso después de que había bebido copa tras copa, solo dejando una corta pausa para respirar entre cada una.

El barman del club se encontraba un poco preocupado por su cliente, de saber si en verdad era tan tolerante a los efectos del alcohol, pero su preocupación no le impidió ofrecerle un trago más a tan distinguido personaje. Así que Llenó su copa una vez más y se la extendió al joven.

Yunho entendió el mensaje y levantó la copa llevándola a su boca, sacó de su saco una generosa cantidad por sus bebidas incluyendo propina y la deslizó en la barra hasta llegar al otro hombre. Yunho se giró en su asiento, de modo que su espalda quedó recargada contra la barra y sus piernas dirigidas hacia la pista de baile, en donde se podía ver el ánimo de todos los usuarios.

Dio un sorbo más a su copa y levantó la vista, sus ojos tomaron un brillo significativo y su mirada se concentro en algo… más bien en alguien. Una persona que bailaba invitadoramente, el movimiento de caderas acompañado de sus manos tocándose en diferentes partes de su cuerpo era algo que seguramente nadie – ni siquiera Jung Yunho- podía resistir. Su rostro era angelical, aunque sus ojos parecían decir lo contrario, en ellos se asomaba cierta picardía e incluso lujuria.

El ritmo se tornaba cada vez más rápido y los movimientos del hombre seguían el compás. ¿Mencioné que el dueño del bello rostro era un hombre? Bueno, lo era, ¿Y por qué Yunho lo veía con interés? Obviamente porque el chico millonario era homosexual, otra de las miles de razones por las que la ‘noticia’ de su matrimonio no le cayó en gracia; Esperaba tener la oportunidad para decírselo a su padre, considerando las dos opciones, podría ignorarlo, o lanzarlo a patadas a la calle, pero… nunca se dio la oportunidad de sacar a relucir el tema.

Tanto hombres como mujeres no perdieron la oportunidad de bailar con la hermosa criatura quien sacudía su cuerpo contra ellos casi causándoles un ataque al corazón. Tanta sensualidad debería ser ilegal.

La música dio un giro inesperado y parecía comenzar la sección que los amantes de hip-hop adoraban, algo como ‘poppin’. Fue entonces cuando el pelinegro hizo contacto con la persona sentada en el bar. Sus ojos asiáticos se afilaron como fiera buscando su presa, lamió sus labios y caminó hacia su meta.

Cuando menos lo pensó, Yunho tenía al ladrón de tantos suspiros sobre él, su rostro hundido en su cuello inhalando la esencia del moreno.

“¿No te has aburrido de solo observar?” el joven le susurró en el oído mandando corrientes de electricidad por todo su cuerpo.

El pelinegro retiró la copa -ya vacía- de la mano de Yunho y la colocó de vuelta en la barra. Luego tomó la mano de Yunho y lo guió hasta el centro de la pista. Yunho sonrió de medio lado, la confianza se hizo presente en su rostro. Lo que el chico no sabía era que Yunho era una maquina de baile.

Yunho ondeo los brazos expertamente, sus piernas y hombros se movían de acuerdo al sonido de la canción. El otro chico lo observaba con las manos en la cintura como esperando que hiciera algo mejor que eso para impresionarlo. Y así lo hizo Yunho, sus movimientos se aceleraron, su expresión facial se transformó.

La atención del lugar comenzó en girar en torno a él, y pronto tenía un círculo a su alrededor gritando y animándolo como si fuera el dueño del establecimiento. Ciertamente no todos los días veían a un chico tan apuesto bailar tan hábilmente y gratis.

Finalmente el beat llegó a su fin y Yunho terminó su presentación girando en el suelo deteniéndose con una pose algo complicada. Las demás personas le aplaudieron y continuaron con su baile propio.

Yunho se levantó del suelo y se sacudió un poco su ropa, pero repentinamente sintió como el pelinegro lo jalaba del cuello y lo llevaba hacia otro lugar alejado del barullo y la multitud, giró la perilla de una puerta y encendió la luz, no espero que el moreno lo siguiera, así que lo jaló nuevamente del brazo y lo arrojó en el largo sofá rojo que resaltaba en la pequeña habitación. Yunho alcanzó a ver un pequeño letrero sobre la puerta ‘Salón 3 V.I.P’.

El chico lindo se sentó sobre sus piernas y colocó sus brazos alrededor del cuello de Yunho. Yunho podía sentir el aliento del pelinegro cerca de su oído.

“No me gusta que miren lo que es mío” Los ojos del moreno se abrieron en sorpresa. ¿A qué se refería con eso?

La sorpresa se hizo más grande cuando el chico jaló su cabello con una de sus manos, provocando que su cabeza se hiciera hacia atrás dejando su cuello a su merced, y éste no desaprovecho la oportunidad comenzando a lamer la zona descubierta. Los brazos de Yunho se cerraron en la cintura del invasor. Ya comenzaba a sentir como el calor se elevaba dentro de la habitación.

Las manos del pelinegro encontraron su camino por la camisa formal de Yunho y los botones no tardaron en abrirse, Yunho soltó un poco su agarre para darle espacio de movilidad. Sabía lo que venía, y estaba preparado, no le importaba que en una semana fuera a ser un hombre casado, no cuando tenía a tal belleza frente a él.

Cuando su camisa fue abierta completamente, su pecho fue atacado por la lengua y los labios del otro, Yunho se estremecieron cuando el pelinegro jugó con sus pezones, los gemidos no se hicieron de esperar por parte del moreno. Su miembro estaba comenzando a despertar y se pregunto si el chico bonito lo sentiría debajo de su trasero. Y al parecer lo hizo, pues éste se levantó y se deshizo rápidamente de sus pantalones entallados, así como de su camisa, quedando solo en ropa interior. Volvió a sentarse en las piernas de Yunho y continuó con sus juegos.

Ahora el amenazado era el ombligo de Yunho, la lengua del pelinegro se movía en la pequeña cavidad mientras con sus manos friccionaba los pezones del moreno hasta que los sintió duros como rocas. Se detuvo abruptamente y Yunho se preguntó la razón, su rostro denotaba lo extasiado que ya estaba incluso con los juegos previos del otro.

Entonces el más corto de estatura se inclinó sobre el moreno y cerró sus ojos chocando sus labios juntos. Yunho abrió la boca gustosamente y succionó la lengua del pelinegro luchando después por la dominancia del beso. Escuchó un jadeo placentero cuando durante el beso acarició el trasero que descansaba en su regazo.
Se separaron por falta de aire y nuevamente el pelinegro se levantó, ésta vez para sacarse finalmente la ropa interior, inconscientemente –o tal vez no- Yunho relamió sus labios.

El chico no terminó de retirar la camisa de Yunho, solo la dejó abierta, pero si abrió sus pantalones y los deslizó por sus piernas. Hizo lo mismo con sus ‘Calvin Klein’ hasta quedar frente a la grandiosidad del moreno. El pelinegro se arrodilló en el suelo y Yunho abrió sus piernas comprendiendo el mensaje, así el otro se posicionó frente a su miembro y lo tomó con ambas manos, comenzó a masajearlo y moverlo de arriba hacia abajo lentamente.

Yunho se aferró fuertemente del sofá extendiendo sus brazos a los lados, el placer que estaba sintiendo era indescriptible, no sabía duda de que el chico sabía cómo excitarte. Aunque pensándolo un poco, no pudo evitar sentir algo de celos al imaginar que no era el único beneficiado. Aunque no era momento de tener esos pensamientos.

La ávida boca del pelinegro ahora era la que torturaba la longitud de Yunho, lamió desde la base hasta la punta en repetidas ocasiones y con sus manos le daba placer a los genitales. Yunho arqueó su espalda y dejó que los gemidos escaparan de su boca. Las manos del moreno se movieron hacia el cabello del pelinegro y lo incitó a acelerar el ritmo hasta que finalmente se vino en la boca del otro quien tragó con gusto su semilla.

La respiración agitada de ambos no se había normalizado cuando Yunho se levantó del sofá y al pelinegro del suelo. Giró al chico de modo que su espalda se encontrara con su pecho y el chico se arrodilló ahora en el sofá, buscando soporte con su pecho en el respaldo de éste.

Yunho bajó un poco su cuerpo y observó atónito la entrada del chico, se acercó hasta ella y lamió el pequeño orificio hasta que lo llenó totalmente con su saliva, no tenía lubricante, así que esperaba que al menos eso pudiera aligerar el dolor. Sin perder más tiempo colocó una mano en el hombro blanquecino del pelinegro y de su mano libre adentró un dedo en el cuerpo del otro. El chico dio un grito ahogado y evitó que las lágrimas se derramaran de sus ojos. Cuando Yunho sintió que su cuerpo se destensaba un poco introdujo un segundo dedo y los movió circularmente, lento al principio antes de agregar un tercer dedo. En ese momento se dio cuenta que el pelinegro de no pudo detener las lagrimas. Yunho se sintió un poco mal pero esperaba compensarlo con lo que seguía.

Yunho sacó sus dedos y posicionó ahora su miembro en el orificio previamente estrechado y comenzó a introducirse. Ya que estuvo totalmente dentro del cuerpo, el pelinegro tomó sus brazos haciendo que Yunho rodeara su cintura, una señal para indicarle que estaba listo y podía moverse.

Sabía que era doloroso aun con la preparación, pero también estaba consciente de que su miembro también dolía por no haber sido tocado aún, así que mientras Yunho comenzaba sus primeras embestidas, bajó sus manos para darle placer al miembro del otro. Masajeó la punta unas cuantas veces hasta que con una sola mano empuñada friccionaba el miembro de arriba abajo. Yunho escondió su rostro en el cuello del pelinegro continuando embistiéndolo, acelerando su velocidad, sintió aún más placer escuchando como el otro gemía por su contacto, por sus caricias…

Yunho cambió de posición y se dirigió a recostarse en el largo sillón, su cabeza recostada en el extremo de éste. Tomó de los brazos al pelinegro y lo invitó a sentarse sobre él. El pelinegro más que gustoso aceptó y volvió a introducir el miembro de Yunho dentro suyo al mismo tiempo en que tomaba su posición. Las embestidas no bajaron la velocidad y solo faltaron unas cuantas más para que ambos llegaran a su clímax.

El pelinegro colapsó sobre el cuerpo de Yunho quien lo abrazó para evitar que fuera a caerse y así se quedaron unos minutos, mientras se normalizaban, cerraron los ojos. Y al cabo del tiempo, Yunho pareció dormir profundamente, al parecer, sí, el alcohol lo había dominado.

Lo que no esperaba era que cuando los abriera de nuevo se encontraría solo y… vestido.

Buscó a su alrededor cualquier, cosa, un número, algún recado…Nada.
¿Había sido un sueño? Imposible, no había forma de que hubiera llegado allí solo, no conocía el lugar, e indudablemente, las sensaciones eran reales.

Se apresuró y salió de la habitación esperando que alguien hubiera visto al chico, pero solo ensanchó los ojos cuando no vio a nadie. El lugar estaba desierto, hasta que escuchó unos pasos detrás suyo. Giró y se encontró con una persona al parecer, de limpieza.

“Joven, no sabía que había alguien allí. Cerramos hace una hora”

¿Una hora? Maldición. Maldición. Malidicióoooon.

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Condujo su auto hasta divisar el lugar familiar, el letrero fluorescente anunciaba su nombre ‘Mirotic’ mientras parpadeaba. Entró sin esperar mucho tiempo en la fila, y cuando el guardia lo dejó pasar, se dispuso a buscar por todas partes. Preguntarle a las personas mediante su descripción, estaba seguro que no habían muchos chicos en Seúl que encajaran en ella. Hasta que recordó que alguien lo había visto. BINGO.

Se acercó hasta la barra en donde vio al barman que lo había atendido la noche anterior, y éste seguro lo recordó ya que le invitó rápidamente una copa igual a la de antes. Yunho la rechazó cortésmente y preguntó por vigésima vez en la noche.

“Estoy seguro de que recuerdas al hombre que se me acercó aquí ayer” el barman asintió preguntándose qué era lo que el moreno quería. “¿Lo conoces? ¿Sabes su nombre? ¿En dónde puedo encontrarlo?” demasiadas preguntas en una sola.

“¿Eh? L-lo siento señor… era la primera vez que lo veía aquí”

“Rayos” Se notó la frustración en su rostro.

“Pero… ”¿pero? “Podría avisarle si lo veo de nuevo por aquí” respondió el hombre.

Al menos era mejor que nada. Suspiró y se dispuso a salir del local. Un día menos.

Al día siguiente pasó lo mismo, al acercarse la hora de apertura del club Yunho era el primero en la fila y entraba directamente con el barman por información antes de proseguir a interrogar a la demás clientela. Esto se volvió su rutina cuatro días consecutivos hasta que su padre se hartó de su comportamiento.

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“Yunho, tienes que comportarte como el hombre que eres. Mañana te casas y es final, deja de pasear el clubes nocturnos como un vago” Le reprendió su padre, abotonando su saco.

“No tendría porque, si no me obligaras a este estúpido compromiso” dijo Yunho acomodando de mala gana su corbata frente al espejo.

“Es la sangre de mi mejor amigo. Ten cuidado con tu vocabulario” El señor Jung se disponía a salir de la habitación. “En 15 minutos nos vamos”

Yunho inhaló y exhaló profundamente con frustración. Había fallado en la misión ‘encontrar al pelinegro’. Había pasado 6 días buscándolo y al parecer, el chico no quería ser encontrado, al menos no había vuelto al mismo club.

Y lo peor era que estaba a solo un día de contraer nupcias con la hija del mejor amigo de su padre y no había nada que pudiera hacer al respecto para evitarlo. Justamente hoy, iban a conocerse. Lo cual le parecía increíblemente ridículo al menor de los Jung. Conocerse con un día de anticipación. “Tienen toda la vida para conocerse” le había dicho su padre, Yunho gruño al recordarlo.

Se vio una vez más en el espejo de su habitación y partió para encontrarse con su padre esperándolo abajo. Ambos fueron escoltados por su chofer hasta su limosina y subieron para partir con destino al infierno de Yunho.

Desde lejos se apreciaba una mansión igual si no que más grande que la de los Jung, ésta se iba haciendo más grande a medida que se iban acercando. La mueca de Yunho fue de descontento, seguro la chica era la típica chica rica malcriada y consentida.

El chofer les detuvo la puerta de la limosina mientras padre e hijo bajaban de ella, para ser escoltados ahora por el servicio de la mansión. Cuando entraron sus rostros no cambiaron en lo más mínimo, estaban por demás acostumbrados al lujo, y la casa del propietario no salía de su estándar.

Al llegar al recibidor fueron atendidos por una de las sirvientas quien los guió hasta el comedor principal en donde el amigo de su padre los estaba esperando.

“KangHo-ah, bienvenido” Se acercó hasta ellos un hombre prácticamente de la misma edad de su padre.

“Jaesuk –ah” ambos se estrecharon la mano.

“Oh, este debe ser Yunho, te pareces mucho a tu padre” sonrió el hombre. Lo que a Yunho no le hizo mucha gracia fue la comparación. No dijo nada hasta que su padre le dio un codazo ‘accidental’.

“Ah…si, un gusto” Yunho hizo una reverencia y los tres pasaron a tomar asiento.

La comida estaba comenzando a ser servida y Yunho notó que la chica aún no hacia acto de presencia, supuso que esperaba hacer una entrada triunfal o algo así a lo que no le dio mucha importancia y fijo su vista en la comida examinando el menú.
Las puertas del comedor se abrieron y Yunho vio que su padre se levantó de su asiento.

“Jaejoong sshi, buenas noches” dijo el señor Jung al recién entrado.
¿Jaejoong? Extraño nombre para una chica, pensó Yunho. Su sorpresa fue que al levantar el rostro encontró a quien menos esperaba.

“No hacen falta las formalidades, después de todo, mañana seremos familia” sonrió Jaejoong acercándose con paso firme hasta el lugar de Yunho. Tomó asiento junto a él sin quitar la sonrisa de su rostro. “Kim Jaejoong, es un gusto”.

Yunho sintió por un momento que había muerto y se había ido al paraíso, ¿entonces su padre sabía? Lo supo todo el tiempo, sobre su homosexualidad. Qué más daba. Al parecer Yunho debía tener muy buenos contactos allá arriba.

“Jung Yunho” le extendió la mano al pelinegro y sonrió.

Jaejoong la tomó y se acercó hasta su oído “¿Entiendes porque no quería que vieran lo que es ‘mío’?”

Entonces, solo entonces Yunho pensó que el matrimonio no iba a ser tan malo como él pensaba. Definitivamente no.

Fin

Loving U


Titulo: Loving U
Autora: Liv;
Extencion: Oneshot
Parejas: Yunjae, mención de Yoosu
Sumario: Secuela de Meeting U
Género: Lemon
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Aún después de dos años de matrimonio Kim Jaejoong y Jung Yunho continuaban viviendo felices como desde el primer día en que se vieron en el comedor de la residencia del primero. Si bien los matrimonios arreglados no eran la cosa más romántica del mundo podríamos decir que en esta ocasión era como si los dos se hubieran conocido toda la vida. Era increíble cómo era que tenían tantas cosas en común, y Yunho no podía estar más conforme con su vida.

Cuando cumplieron su primer aniversario el señor Jung cedió su puesto de presidente en su empresa y le pasó el cargo a su hijo justo después de graduarse de su carrera de Finanzas empresariales, claro está, con mención honorífica. No era por nada, el sucesor del emporio Jung y justo después de eso, la compañía Kim se fusionó con la suya expandiendo aún más el territorio comercial que iba desde cadenas de centros comerciales, hasta hoteles, restaurantes, spas y cantidad de lugares.

Ahora si bien Yunho amaba a su esposo como nunca se imaginó amar a nadie, el trabajo del presidente era por demás agotador lo que le impedía -la mayoría del tiempo- llegar a casa temprano para probar las delicias de Jaejoong. Por lo que su rubio -ya no pelinegro- esposo lo sorprendía varios días de la semana entrando por la puerta de su despacho con una canasta llena de adornados platillos solo para el moreno, mientras todas las secretarias se morían de envidia por estar en lugar de cualquiera de los dos.

¿Se preguntan cómo es que Jaejoong siendo el dueño de la mitad de la empresa no trabajaba como Yunho? Bueno, sencillamente porque Yunho no lo permitía, prefería gastar su trasero sentado extensas horas en esa oficina para que su Jaejoongie descansara y atendiera sus labores en casa. Y Jaejoong aparte de confiar plenamente en su marido... bueno, no tenía opción. Con el pasar del tiempo había aprendido que además de ser caballero, tenaz, gentil, amoroso, responsable, la testarudez era otra de sus ¿virtudes? En fin…

Yunho se encontraba sentado en el sofá después de haber llegado a casa, cargaba unos cuantos papeles bajo su brazo los cuales ahora leía con suma atención. Las gafas en su puente nasal lo hacían ver como un ejecutivo importante, lo cual, efectivamente era cierto.

Jaejoong suspiró, si bien también era cierto que Yunho hizo un gran esfuerzo por salir temprano del trabajo, el rubio no estaba contento de que lo ignorara.

"Yunnie"

"Hmm?" El moreno dio un sonido monosilábico.

“Yunnieeee~”

“Hmmm”

“Yunbear?”

“Hmmm”

“Yun…” pero no pudo terminar su milésimo apodo

“¡¿Qué Jaejoong, qué?!” inmediatamente se dio cuenta de su error

“Yun…m-me…grit…aste” sollozó su esposo con los ojos lloros y un puchero en sus labios.

Yunho sintió su pecho oprimido, realmente estaba estresado por el difícil papeleo que debía realizar en tan poco tiempo, pero no justificaba que se desquitara con su esposo.

“J-Jaeboo, lo siento” abrazó a Jaejoong quien lo veía con su mirada triste, acarició su cabello y lo sostuvo en su pecho “shhh, lo siento Jaejoongie, sé que no debo desquitarme contigo, ¿me perdonas?” lo separó un poco para ver fijamente sus ojos, esos que aún lo captivaban como aquella noche en el club. Aún no podía creer la casualidad de aquella vez. Si es que lo era, en realidad nunca se lo había preguntado.

Pudo ver como Jaejoong talló sus ojos con sus manos y le dedicó una dulce sonrisa llena de comprensión, después de todo, sabía que Yunho hacia todo por su pequeña familia.

“Ahora… recuérdame porque es que adoro venir a casa cuanto antes hmm?” le susurró Yunho en su oído.

“¿Por qué me amas?” Jaejoong dejó de lado su ridícula tristeza.

“Eso es obvio. Además de eso…” Yunho dejó los papeles sobre la mesita de centro para concentrarse completamente en su esposo.

“Porque eres un pervertido Yunnie” respondió el rubio con una risita y levantándose para sentarse en las piernas de otro y rodeando su cuello con sus brazos.

“¡Ouch! Duele que pienses eso de mi Boo” fingió una expresión indignada, una mala actuación según Jaejoong.

“No hagas eso, tu rostro se ve feo” Jaejoong le sacó la lengua siguiendo el juego.

“¿De verdad? Mi secretaria no opina lo mismo, es extraño” inmediatamente el rostro del rubio cambió.

“Bueno, creo que es hora de que Tiffany busque otra empresa. Creo que no me he paseado lo suficiente por tu oficina” replicó Jaejoong abrazando más a Yunho.

“Era una broma Jaejoongie”

“Sólo recuerda que…” Yunho sintió el aliento fresco de Jaejoong en su oído antes de terminar su frase.

“No te gusta que miren lo que es tuyo” Jaejoong lo soltó para ver su rostro y sonreír de medio lado.

“Exacto”

“¿Siempre has sido tan posesivo con todo?” Preguntó Yunho mientras sentía como sus piernas dejaban de sentir el peso de Jaejoong en ellas.

“Una vez golpee a Junsu por usar mi lápiz” recordó Jaejoong mientras caminaba a la cocina para sacar dos tazas de la alacena.

“¿No es demasiado exagerado? Quiero decir…un lápiz” comentó el moreno mientras veía el trasero del rubio al intentar agarrar las tazas del estante más alto. Sonrió y se levantó para ayudarlo.

“Era mi lápiz favorito Yunho, MI favorito” se excusó enfatizando su propiedad “Aunque… papá me hizo ir con un terapista” el moreno se colocó tras Jaejoong alcanzando dos tazas azules.

“Aquí tienes. Supongo que no funcionó” dijo Yunho mientras le extendía una a Jaejoong.

“Bueno, al menos no te he asesinado por ver mi televisión, así que…” llenó su taza con el té recién hervido.

“Sin comentarios” Jaejoong le sirvió del líquido caliente a su esposo. “Aunque, me encanta que seas tan posesivo conmigo” sopló el contenido antes de darle un sorbo.

“Entonces no te quejes” el rubio se dirigió al comedor seguido por el más alto quien se sentó junto a él.

“No lo hacía” sonrió Yunho al mismo tiempo que soplaba de nueva cuenta su bebida “Solo comentaba sabes” bajó su taza para dejarla descansar en la mesa y colocar sus manos bajo su barbilla con sus codos soportando su peso. De pronto se sintió estúpido por tener tan descuidado al rubio. Realmente estúpido.

“¿Yunho? ¿Me estás escuchando?” Jaejoong acercó su rostro al del moreno.

“No” respondió el otro verdaderamente.

“¡Yunho!” se quejó el rubio cruzando los brazos en su pecho.

“Pensaba en cuando había sido la última vez en que te hice el amor”

“Y decías que no eras un pervertido. Casi te creí Jung Yunho” Jaejoong movió su cabeza a los lados mostrando decepción, bueno, no tanta, en realidad el rubio también se moría de ganas, pero, simplemente no podían por razones aparentes.

“Sabes… no hay nadie y yo…” Yunho se levantó de la silla y caminó hasta quedar tras Jaejoong quien continuaba sentado.

“¿Y tú…?” sintió los brazos del moreno en sus hombros masajeándolos suavemente. “ah… se siente bien…mmm”

“Y yo pensaba que podríamos divertirnos un poco ¿Qué dices? ¿Hmm Jaejoongie?” se inclinó para morder delicadamente la oreja de Jaejoong.

“Ahh… yunnie”

“¿Eso es un sí?” Yunho ayudó a Jaejoong a levantarse para quedar frente a frente, totalmente a su disposición.

“Tú sabes lo que significa” unió sus labios a los de su esposo y los saboreo totalmente, ambos devorándose el uno al otro. Yunho profundizó el beso tomando al rubio por sus mejillas sin dejarle escapatoria. Jaejoong abrazó a Yunho por la espalda y después su cuello. Las manos de Yunho bajaron hasta la cintura de Jaejoong aún entrelazando sus lenguas con frenesí. El rubio aprovecho la oportunidad para subir una pierna al costado del moreno y Yunho le ayudó levantando la otra para encontrarse entrelazadas en su cadera mientras lo sujetaba del trasero.

Así continuaron hasta que Yunho caminó por el pasillo hasta su habitación, gracias al cielo Jaejoong era muy ligero, lo suficiente para no dejarlo caer. Al entrar a la habitación, el moreno cerró la puerta con una patada y continuó hasta llegar a la orilla de la cama.

Allí dejó que Jaejoong aterrizara con sus pies en la alfombra y entonces dejaron de besarse.

“Joongie…te amo” Yunho tocó su mejilla con dulzura, mostrándole que tan ciertas eran sus palabras.

“Lo sé” Jaejoong volvió a cerrar la distancia entre ellos, respondiéndole con un beso ‘yo también’.

Jaejoong colocó sus manos en el volante de su Ferrari cuando sintió su bolsillo vibrar, con una mano buscó en su pantalón el origen del zumbido.

Mientras se besaban Yunho buscó con desespero los la cremallera del pantalón del rubio, una vez que la encontró la bajo y desabotonó la prenda. Jaejoong hizo lo mismo con él.

El rubio tomó el control y empujó a Yunho hacia el colchón, haciéndolo rebotar con el peso de su marido. Sonrió para sí mismo viendo como el moreno mostraba una expresión de sorpresa mezclada con lujuria. Jaejoong inconscientemente se lamió los labios y se dispuso a posarse encima del moreno, sentándose en su estómago.

Jaejoong se topó primero con la corbata rayada de Yunho y rápidamente se dispuso a deshacer el nudo para arrojarla en algún lugar de la habitación. Jaejoong pinchó los pezones de Yunho por encima de la camisa y los vio visiblemente duros.

“Ahh… Jaejoongie… mmm” Los movimientos de Jaejoong provocaban que sus excitaciones se rozaran bajo su ropa interior y Yunho se volvía loco por liberarse.

Por fin Jaejoong se deshizo de la camisa de Yunho que también fue a dar al suelo, y lo mismo hizo con sus bóxers. Admiró el cuerpo del moreno unos segundos antes de abalanzarse sobre su pecho, lamiendo los pectorales hasta llegar a su abdomen. El miembro del moreno crecía cada vez más con cada contacto.

Inesperadamente Yunho sintió un poco de dolor en el cuello, estaba tan perdido en las caricias de su esposo que no se había dado cuenta que Jaejoong succionaba fuertemente su cuerpo como si le fuera a chupar la sangre. Cuando el rubio terminó subió a su rostro y le dio un beso fugaz.

“Eso…es para que sepan que eres propiedad de Kim Jaejoong” sonrió.

“Creí haberte dicho que lo de Tiffany era broma Jaejoongie” acarició sus cabellos rubios.

“Pero yo hablo muy enserio Yunnie”

Antes de que el moreno pudiera argumentar algo más tuvo que cerrar los ojos debido a la presión ejercida en su miembro. Sintió la boca del otro cerrarse en su parte más sensible, succionándolo completamente lentamente, casi dolorosamente, abrió un ojo dentro de su agonía y se dio cuenta de que Jaejoong aún llevaba su ropa, sólo que desaliñada, lo que lo hacía lucir más sexy y se maldijo por no tener brazos más largos para alcanzarlo y arrancarle lo que lo cubría.

“Jae…ah…m…más…rápido” Jaejoong lo soltó con un ‘plop’ y lo observó desde su lugar entre las piernas de Yunho.

“La paciencia es un virtud Yunho” presionó la punta de su miembro con su pulgar, le encantaba torturar al moreno.

“Ahhh…”

Rápidamente Yunho observó como el rubio cambiaba de posición, pero no sin antes retirar el resto de sus ropas, quedando ahora si en condiciones iguales. Jaejoong caminó por la cama con sus rodillas y se posicionó de tal forma que su rostro estaba frente a la longitud de Yunho, y el rostro de Yunho tenía a su merced el trasero de Jaejoong.

Yunho fue engullido nuevamente por la cavidad experta de Jaejoong, pero no le impidió aprovecharse del miembro del rubio así que también lo llevó a su boca.

“ahhh Jaejoong… voy a…voy…ahhhh”

No pasó mucho tiempo antes de que Yunho se viniera en la boca de Jaejoong quien gustoso tragó todo y aún después de su orgasmo siguió succionando a Jaejoong para que también pudiera liberarse.

“Mmmmm… Yun…ooohhhh!” su cuerpo tembló al sentir como su semilla explotaba dentro de la boca de Yunho y al igual que él, éste también lo tragó.

“Eres… delicioso Joongie”

‘Yobosaeyo?’ dijo al contestar su teléfono.

‘Jaejoong-shhi? Habla Jung KangHo’

‘Oh, ¿Pasa algo señor Jung?’ preguntó Jaejoong mientras observaba la mansión desde su automóvil.

‘No creo que puedas conocer a Yunho hoy, lo siento’ la voz del mayor sonó apenada.

Pero Jaejoong divisó como la reja principal comenzaba a abrirse permitiéndole el paso a un Audi negro. Suerte.

‘No se preocupe señor, yo entiendo’ respondió mientras encendía su auto esperando que el otro no se diera cuenta. Y al parecer no lo hizo.

‘Mis disculpas Jaejoong sshi, no sé desde cuando mi hijo se volvió un rebelde, esperaba que pudieras conocerse antes’

‘Sí, yo también…’ Al ver como el Audi salía a toda prisa por la calle, Jaejoong pisó el acelerador, deteniéndose cuando el otro también lo hizo, al parecer en un club.
Ahora era Yunho quien estaba al mando, y por parte de Jaejoong no había ningún problema. El moreno abrió las piernas del rubio y se posicionó entre ellas. Yunho se estiró para tomar la botella de lubricante del buró y vertió una considerable cantidad en sus dedos, había pasado algo de tiempo desde que estaba dentro de Jae así que quería prepararlo lo más posible.

El aroma del líquido viscoso llegó a la nariz de Yunho mientras frotaba con él su miembro.

“¿Coco?” levantó una ceja al rubio.

“Junsu” simplemente respondió el otro.

“En verdad tu hermano tiene gustos extraños” sin darle mayor importancia Jaejoong levantó un poco sus piernas para que Yunho tuviera acceso a su entrada.

Entonces Yunho estrechó el orificio de Jaejoong con sus dedos, introduciéndolos lentamente uno tras otro, asegurándose de ser lo más delicado posible, esperando hasta que el rostro adolorido de Jaejoong cesara.

“Yunnie…te…necesito…ahhh…adentro” Yunho sacó los dedos y lentamente comenzó a penetrar a Jaejoong, dolía un poco, a decir verdad aún Jaejoong se sentía estrecho.

“Ahhh…Jaejoong…mmmmm”

“Y-yunho…ahhh…ooh…muy…grande”

Yunho se movió lento al principio pero conforme seguía embistiendo al rubio, aceleró su velocidad.

“ahhh… yunhoooo… mmm…a-ahiii…ahhh…”

“ahhhhhhhh…”

“Yun…ahii…ahiii” al escuchar eso, Yunho continuó embistiendo ese lugar. Sabía que Jaejoong estaba a punto de terminar, así que lo ayudo dándole placer al miembro de Jaejoong con su mano.

“aaaaahhhhh” finalmente Jaejoong se derramó sobre su estómago y seguido Yunho lo hizo dentro suyo.

Ambos jadeaban rápidamente, intentado ganar oxígeno. Yunho se movió con la poca fuerza que le quedaba pasa salir de Jaejoong y recostarse a su lado. Jaejoong tomó el brazo del moreno y lo usó como almohada a lo que Yunho sonrió y jaló la sábana para cubrirse ambos.

Yunho besó la frente de Jaejoong y luego sus labios.

“Jaejoongie… siempre he querido preguntarte” comenzó a hablar Yunho.

“¿Hmm?”

“Esa noche en el club… ¿cómo supiste que…”

“¡Adivinen quienes volvieron!” El fuerte abrir de la puerta interrumpió la conversación de Yunho y Jaejoong.

“¡Junsu, te he dicho que debes de tocar antes de entrar!” Se escuchó otra voz por el pasillo.

El recién llegado observó que su novio tenía razón al ver el estado de la pareja quienes mostraban unas expresiones no muy amigables, pero sentía alivio de que no se atreverían a matarlo debido a la niña que cargaba en sus brazos. Junsu rió con nerviosismo hasta que sintió a Yoochun junto a él.

“Vamos JiYool, no es así como debes recordar a tu Umma y Appa” Yoochun le quitó de los brazos a Junsu la niña de un año y tres meses quien no tenía la menor idea de la situación.

Junsu siguió a Yoochun fuera de la habitación en donde el feliz matrimonio continuaba cubriéndose con la sábana.

“Eso fue extraño” habló Yunho.

“Vamos, ‘Appa’. Nuestra hija nos necesita” Jaejoong se levantó de la cama olvidando el cansancio que sentía hace unos momentos. Eso es exactamente lo que el amor de un hijo hace.

“Voy detrás de ti ‘Umma’” respondió Yunho levantándose también para buscar su ropa.

Se apresuraron para vestirse y así reunirse pronto con su angelito.

¿Olvidé mencionar que la pequeña familia que mencioné antes consistía de Yunho, Jaejoong y JiYool? Bueno… esa noche en el club, digamos que si había sido muy especial después de todo. Y Jiyool, era otra de las razones por las que Yunho insistía en que Jaejoong se quedara en casa, para cuidar a su retoñito. Suyo y de Jaejoong.

Fin