Shadow - Cap. 4

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No me atreví a pisar de nuevo el club por más de dos semanas, fui un cobarde, quería ver a Yunho, eso lo sabía, pero con Yoochun ahí….no me había hecho nada, ni parecía una persona que buscara perjudicar a los demás, pero no me sentía bien con él.

Era la hora del almuerzo, no me apetecía quedarme en la oficina ya que cualquiera podría venir y hacerme preguntas tontas sobre mi trabajo, así que decidí salir a almorzar, quería pasar tiempo fuera de la oficina, relajarme, pensar en otras cosas. Había una cafetería cerca del trabajo, así que me encaminé hacia ella, me gustaba por ser tranquila, casi no tenía gente y cada mesa tenía un cubículo privado, así no correría peligro de ser molestado por otros.

Caminé por las calles por inercia, choqué con las personas en unas ocasiones, pero parecía que las personas estaban tan frustradas como yo, todos en esta vida tenemos problemas, tan metido iba en los míos que no fijé por donde caminaba, por lo que choqué de frente con un poste de luz y fui a dar directamente al suelo, sólo ahí fue cuando volví a la realidad.

-¡Demonios!- me dije a mí mismo, más torpe no podía ser.

-Es usted muy divertido, ¿verdad?

Giré la mirada hacia la voz, trágame tierra, esto no me podía estar pasando a mí. Yunho estaba de pie sonriendo, conteniendo una carcajada, observándome en el suelo, me sonrojé, más torpe e inútil no podía parecer, desvié la mirada y me incorporé rápidamente, sacudiendo mis ropas y aclarándome la garganta.

-¿Qué hace aquí, Jung?

-¿Está bien?

No, por favor, ignora lo que viste, haz como si nos hubiéramos topado de frente, suprime de tu memoria la escena.

-Sí, gracias.

-Fue un golpe fuerte….y divertido.

-Me alegro que le gustara- y en verdad lo hacía.

-No se moleste, no lo dije con ese fin, es sólo que me preocupé cuando lo vi estrellarse directamente al poste.

-Lo sé, gracias, iba distraído.

Yunho sonrió, eso era obvio sino no hubiera chocado.

-¿Iba a algún lado?

-Es mi hora de almuerzo- respondí.

-¿Puedo acompañarlo?

Lo miré por unos momentos sorprendido, el aire me faltó, las manos me temblaron y casi vuelvo a caer.

-¿No está ocupado?

-¿No quiere?

-¡No! Es decir, sí, pero me preocupa que tenga cosas que hacer y pierda el tiempo conmigo.

-Siempre estoy libre hasta las cuatro- me respondió sonriendo.

-¿El señor Park?- Hizo un gesto de tristeza y desilusión, me arrepentí de preguntar- Vamos, es un lugar sencillo, pero agradable- sonreí.

Él me sonrió y asintió, caminando a mi lado, no pude tocar un tema de conversación con él, así que caminamos en silencio hasta el lugar, él no pareció molestarse por lo sencillo del lugar ni nada, como si se sintiera a gusto. Nos sentamos en un cubículo al fondo, demasiado oculto para los curiosos, ordenamos algo sencillo y esperamos en silencio mientras dejaban los platos en la mesa, ambos queríamos romper el ambiente silencioso, pero no sabíamos cómo abordarlo, entonces dije lo más trivial que me vino a la mente.

-Perdone por lo sencillo del lugar.

-Está bien, me gusta.

-Pero…con el ambiente al que está acostumbrado…

-Es el ambiente en el que vivo, no al que estoy acostumbrado- respondió. Se quedó en silencio unos momentos- Yoochun me trata muy bien, me llena de regalos y lujos, pero no es el ambiente en el que me siento a gusto.

-¿Desde cuándo conoce a Park?

-Desde que tenía 14 años

-Eso es mucho tiempo.

-Lo es.

-¿Amigos de la infancia? ¿Vecinos?

Yunho sonrió y me miró directamente a los ojos.

-Siempre tiene que hacer que todo parezca un interrogatorio, ¿verdad?

-Me disculpo.

-Está bien, es su forma de ser- dijo sonriéndome- No, ni amigos de la infancia, ni vecinos, ni conocidos ni nada parecido.

-Me gustaría escuchar la historia, claro, si quiere contármela.

-¿Por qué quiere saber?

-Siento mucha curiosidad hacia usted.

Yunho no respondió, en ningún momento desvió la mirada, se dejó caer en su asiento y suspiró.

-Mi madre murió cuando yo tenía cinco, la tristeza consumió a mi padre, lo consumió en la bebida, drogas y deudas, cuando murió, lo único que me dejó fueron las deudas.

-¿Cómo lo conecta con Park?

-Mi padre pidió un préstamo al padre de Yoochun, con ese préstamo pagó todas sus deudas, quedándose sólo con una, pero la de mayor suma; cuando murió, la deuda pasó a ser mía y cuando el padre de Yoochun murió, la cuenta pasó a ser de él.

Asentí, ahora lo entendía.

-Entonces trabaja en el club para pagar, ¿cierto?- Yunho asintió.

-Yoochun ha sido muy bueno conmigo, cuando murió mi padre me dejaron en la calle, él me ofreció techo, comida y ropa, sin aumentar más mi deuda. Dice que si fuera por él, cancelaría mi deuda, pero hay más personas implicadas aparte de él en esa deuda, lo sé, él me lo ha explicado todo; así que trabajo en el club todas las noches, mi paga va directamente a los bolsillos de ellos, la parte de que corresponde a Yoochun él me la da para ayudarme con los gastos, nunca me ha cobrado nada de lo que me da.

Vaya, Park era mejor persona de lo que creía.

-Parece tener su carácter- dije.

-Cuando se trata de mí, lo tiene.

-¿Eh?

-Yoochun no permite que ande por ahí yo sólo, estoy demasiado protegido, no permite que nadie se me acerque para hacerme daño, se molesta si no como, si fumo o si tomo, cada mes me arrastra al médico sólo para asegurarse que estoy bien, siempre está detrás de mí preguntando si algo me falta o si quiero algo, es agradable, pero sofocante.

-¿Lo quiere?

-Le tengo cariño y le estoy muy agradecido, pero esa no es la opinión que él tiene de mí.

-¿Qué quiere decir?

-Para Yoochun yo soy el centro del universo…

-¿Y para usted?

-Supongo que también, nadie me ha cuidado como lo hace él, ni siquiera mi padre, no he conocido otra forma de afecto y cariño que la de él.

Asentí, podía entenderlo, no del todo, pero al parecer había llevado una vida difícil.

-¿Qué hubiera estudiado?

-¿Estudiar?- Yunho me miró curioso- Siempre quise ser abogado- sonrió soñando.

-Yo quería ser arquitecto- sonreí.

-¿Quería?

-Digamos que mi vida tampoco ha sido fácil- sonreí- Mi familia tuvo problemas económicos de repente, me vi obligado a dejar la escuela y trabajar en la estación con mi padre para ayudar con los gastos.

-Estúpida pobreza, ¿verdad?- dijo sonriendo, asentí también sonriendo.

-Por supuesto, tiene razón.

-¿Por qué me hablas de “usted”? ¿Acaso soy más viejo?

No pude evitar reír.

-No, no lo es, es sólo formalidad- respondí- Tenemos la misma edad.

-Entonces supongo que está bien si te llamo por tu nombre, Jaejoong.

Escucharlo llamarme por mi nombre me puso muy feliz, no pude evitar sonreír.

-Entonces también te llamaré por tu nombre, Yunho.

Yunho sonrió y asintió, tal vez eran imaginaciones mías, pero se le veía más alegre conmigo que con Yoochun, o es lo que yo quería ver, nos quedamos mirando indefinidamente, entonces el timbre de un celular nos hizo sobresaltarnos, tomé agua nervioso mientras Yunho respondía el teléfono.

-¿Diga?...Yoochun…-dijo suspirando- No, estoy bien……sí…..necesitaba un poco de tiempo solo….lo sé….sí, está bien….adiós….

Terminó la llamada y me miró, sonrió de nuevo.

-Lo siento, tengo que irme, Yoochun está histérico, escapé de mi escolta- dijo riendo bajito y sacando su cartera.

-¡Oh, no! Yo invito- dije deteniéndolo, él frunció el ceño- La próxima invitas tú….-dije sin pensar.

-¿La próxima?

Me sonrojé, qué es lo que dije, siempre hablo de más cuando estoy con él. Yunho no dijo nada, guardo su cartera y me sonrió.

-Entonces…hasta la próxima, Jaejoong- dijo tranquilamente, yéndose del lugar dejándome con el corazón en la garganta.

1 comentarios:

  1. Anónimo8/25/2013

    woo . ya tuvieron su salidita jeje :3 , me encanta tu fanfic .. - se va leer mas-

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