Scut Hamsters - Capitulo 9.

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Nuevo día, nueva mañana. Otro comienzo en la sala de prácticas. Lo que significa otro enfrentamiento con Lee AnHee. 

Al principio eso pensé, pero esta mañana vine a su cuarto solo para encontrar a la pequeña mujer fijando su desolada mirada en un pedazo de fotografía enmarcada en lugar de azotarme con la sonrisa burlona de siempre. Ni siquiera notó cuando me quedé parado junto a su puerta.

Sintiéndome un tanto incómodo, aclaré mi garganta hasta hacerla consciente de mi presencia y entré. 

“Ah…doctor Jaejoong…” 

Fruncí el ceño. Ella nunca me llamaba ‘doctor’. “¿…cómo se siente hoy?” Pregunté, con algo de vacilación. 

Dándole la vuelta a la foto enmarcada, ella respiró profundo. “Seee, todavía igual que ayer.” 

No era propio de ella responder fácilmente a mis preguntas sin hacer comentarios sobre mi actitud o exigir la ‘bonita’ foto que siempre quería. 

“¿De quién es esa foto?” Pregunté, inclinándome un poco para echar un vistazo al marco que ella estaba sosteniendo. 

“De mi hija.” 

“Oh.” 

Puesto a pensar en ello, hasta el momento ni una sola vez vi a alguien visitarla, ni siquiera a sus propios hijos. Y caí en la cuenta de que no sabía nada de su familia tampoco. Me pregunto quién es el que paga las facturas del hospital; ¿tiene seguro o sus propios ahorros? Quedarse en el hospital por tanto tiempo debe costar mucho dinero, por no mencionar que está recibiendo quimioterapia. 

“¿Dónde está?” Pregunté de nuevo. “Nunca la vi.” 

“Ella está…lejos, en Francia.”

Viéndola sumida en tan inusual tristeza, decidí retrasar mi chequeo de rutina. “¿Quiere contarme algo?” 

“¿Siquiera tienes tiempo de escuchar?” Ella respondió, sonando como si de hecho quisiera que la escuchara.  

Sabía que lo más fácil de hacer era completar mi tarea y escapar de la incómoda atmósfera tan pronto como me fuera posible partiendo de que yo no era precisamente un buen oyente, pero de alguna manera no puedo verme ignorándola. Me había acostumbrado tanto a su aire de suficiencia y a su pícara actitud que verla así me impactó bastante. 

“Bueno, tendré que ir al auditorio en dos horas, así que ahora tengo tiempo…” 

Ella me miró por un rato, algo dudosa de si yo era lo suficientemente digno de confianza como para compartir una historia. 

“No es gran cosa, en realidad…” Finalmente respondió con un largo suspiro. “Mi hija acaba de llamar para informarme que no podrá venir este mes.” 

“¿Ella es su única hija?” Ven, yo ni siquiera sé cómo dar una mejor respuesta.

“Sí.”

Anhee continuó, relatando la historia de su hija. Ella es una diseñadora de modas que trabaja para una boutique en Francia, un poco por debajo de la línea del éxito pero todavía esforzándose por ser mejor, de ahí el por qué a menudo trabajaba en exceso, dejando muy poco tiempo para sus hijos. Anhee también me habló de sus dos nietos por parte de esa hija, especialmente del que tenía doce años. Ella repitió con una risita, que yo me comportaba exactamente igual a él, la cara avinagrada, irritable y hostil. 

También me enteré de que estaba sola; su marido había muerto cinco años atrás y el único pariente que le quedaba era una hermana quien ocasionalmente la llamaba desde Gwangju. La hermana de Anhee tampoco se encontraba muy bien de salud, así que no había podido visitarla; solo su sobrino vino una vez a traerle algunos presentes. La cuenta del hospital es costeada a partes iguales entre el seguro y sus ahorros.

Al final ella notó que yo había estado escuchando por bastante rato ya y tuvo la cortesía de poner fin a su historia. 

“Ahjuma, estaré fuera…por tres o cuatro días.” Me puse de pie, sintiéndome un poco culpable por decir eso. 

“¿En realidad estás informándome?” Ella parecía asombrada. 

Yo fruncí un poco los labios y proseguí, “Nosotros los estudiantes de medicina de 4to año tendremos esta especie de evento social en un área rural en Iksan. Bueno, no nosotros en realidad pero tendremos que asistir a los doctores a cargo.”

“Omo, qué divertido…”

De alguna forma me sentí un poco mal por ella, después de notar que mi visita (y las de algunos doctores y enfermeras) era la única que le añadía chispas a sus aburridos y grises días en el hospital. Además de algunos libros quizá que a menudo leía. Pero últimamente ella dijo que no podía leer tan bien como antes, debido a que las drogas de la quimioterapia habían interferido con su visión. 

Y seee…acabo de darme cuenta de que se veía más delgada…que la primera vez que la vi. 

“Ahjuma, este es mi número de teléfono…” Escribí algunos números en mi cuaderno y arranqué la hoja para ella. “Siéntase libre de llamarme mientras estoy lejos, si tiene...ahm...otra historia que compartir.”

“¿Un mosquito acaba de picarte el cerebro, un chico acaba de confesarte su amor, o tú simplemente no has tenido suficiente de mí molestándote todo este tiempo?” dijo al recibir la nota. La cómica sonrisa volvió.

Debí haber sabido que su intuición era mejor de la que yo esperaba y decidí ignorarla, pero supongo que una cara de sorpresa se me escapó.

“¿Crees que soy tan vieja como para no ver ese tipo de cosas? Estás tan resplandeciente como un mechero recién prendido pero no te preocupes, eres el mejor doctor que he tenido.” Añadió. 

Pensando que ella solo estaba siendo cínica puse mala cara, pero entonces ella me dio una palmada cariñosa y dijo, “Diviértete en el evento, y no te olvides de la foto con la sonrisa sincera de tu novio.” 

*

*

El auditorio no había sido abarrotado para cuando yo llegué, y después de un rato me las arreglé para encontrar un lugar perfecto entre la segunda fila posterior, lo suficientemente alto como para ver todo lo que estaba ocurriendo por debajo y lo suficientemente lejos como para apartarme del ruidoso zumbido de los cuchicheos de la gente. 

Ha pasado un tiempo desde que todos los de 4to año se reunieron en un mismo salón. Algunos de ellos parecen un tanto emocionados de encontrarse con los rostros que solían ver todo el tiempo en sus días pre clínicos, antes de que los departamentos los separaran. Pronto estudiantes ingresaron por las entradas laterales, ocupando cada asiento vacío. 

Desde mi estratégica posición dejo que mi penetrante mirada se desvíe lejos a fin de observar al consejo estudiantil preparando la presentación de diapositivas y el sistema de sonido mientras ocasionalmente le echo un vistazo a la puerta para ver quién está ingresando –solo porque sí. De pronto mi atención pasa de la obesa figura de nuestro presidente del consejo estudiantil, Shindong, a una morena y escuálida silueta que está agitando frenéticamente una mano en mi dirección desde unas cinco filas por delante de mí.
Yo respondo al ademán sacando mi labio inferior de modo sombrío. Por alguna desconocida razón él parece divertido e inmediatamente cambia su asiento inicial por el que está junto al mío. 

Sus hombros se elevan y descienden por la exagerada respiración en tanto él se desploma cómodamente sobre el asiento. 

“Caray, nosotros nos vemos…cada maldito día…” Comento, implicando tedio, hacia su esfuerzo por recorrer todo el camino hasta aquí solo para estar sentado a mi lado. 

Él muestra esas bonitas hileras de dientes. “¡Nunca antes nos sentamos juntos en clase!” 

Ah, es cierto. Incluso en los días pre clínicos donde se suponía que tuviéramos un montón de tiempo para encontrarnos durante las horas de cátedra, yo nunca ni siquiera lo noté. 

“…¿Y por qué eso es tan importante?” 

“La sensación de ser compañeros de clase es agradable…” Él hace una pausa cuando yo frunzo el ceño pero luego continúa, “Y tú te veías solo desde allí…así que pensé en hacerte compañía-¡auch!” 

Golpeo su cabeza con un libro. “Que te jodan. Comienzas a actuar como Junsu.”

Insensible a mi tendencia a ser rudo, él únicamente ahoga una sonrisa con un par de ojos a punto de desaparecer. No estoy seguro de si me agrada la idea o no pero últimamente él siempre toma mi trato de manera relajada como si estuviera totalmente seguro de que no habrá daño por como actúo.

Hablando de Junsu, puedo verlo ahí abajo, coqueteando con un grupo de chicas, diciendo cosas como "Noona, ¿quieres un poco de jugo de zanahoria?" 

Pronto nuestra atención pasa a las diapositivas de powerpoint cuando la presentación comienza, expuesta por Shindong, el presidente del consejo estudiantil. Básicamente es una breve introducción al lugar que vamos a visitar en unos cuantos días, una pequeña zona rural al este de Iksan. Iremos en autobús, nos quedaremos allí como huéspedes en las residencias de los lugareños y pasaremos cinco días y cuatro noches en total. (Me pregunto por qué el campus está siendo tan ahorrativo como para no rentar un hotel)

Esos son los únicos extractos que encuentro necesarios, el resto…no sé de lo que sigue chapurreando, a mis oídos solo se oyen como oraciones incompletas.

“…Nuestras actividades serán (no me importa)…sean amables con los lugareños…dejen a un lado su citadina actitud snob...lleven suficientes casacas…absténganse de tener comportamientos inapropiados…(Woow, eso es difícil especialmente con Siwon uniéndose a la tropa)…blablabla…”

Como sea, cinco días serán muy largos. No sé por qué pero me siento mal por Anhee. Los pacientes que monitoreo no se resumen a Anhee, pero ella es la única que ha estado quejándose de si iba o no, de si llegaba a tiempo o no. Y ahora sé la razón de tal actitud.

“Hyung, estás en la luna.” La rana me disipa de mis ensoñaciones. 

“Mmm-hm.” 

“¿En qué estás pensando?”

“En nada, es solo…esta paciente del pabellón de oncología.”

“Oh…” 

Entonces él coge su bolso y saca una caja de plástico transparente, ofreciéndomela con una amplia sonrisa de labios apretados. Dentro hay un ambarino detalle de forma triangular que hace que mis ojos se agranden por el repentino subidón de endorfinas. “Por cierto es para ti…” 

“¡¡COCOCHEESE!!” 

Dejo escapar un fuerte chillido y le arrebato la caja lleno de júbilo, dando como resultado algunas hipócritas miradas y ‘sshh’ lanzados en mi dirección antes de que yo les devuelva una mirada feroz y pronuncie con afectación un ‘jódanse’.

Changmin se muerde los labios, su cuerpo se sacude por contener la risa. 

“¿Cuándo lo conseguiste?” Pregunto, ásperamente y sin ningún reparo abro la caja y le doy un mordisco. 

“De camino aquí.” 

Debido a que el cococheese siempre me lleva a otro mundo, estoy demasiado absorto en su delicadeza así que una adecuada palabra de agradecimiento es olvidada. Dejo de masticar y lo miro a él quien aún está observándome fijamente. “Nop, no te daré nada.” 

Sintiéndose avergonzado por estarse riendo demasiado alto y atraer la atención, él rápidamente fuerza una silente cara seria y continúa escribiendo algunos apuntes sobre la presentación de diapositivas bajo su libro. 

“Solo bromeaba.” Digo. 

“Lo sé.” 

“¿Quieres un poco?” 

Niega con la cabeza. 

Mientras yo mentalmente maldigo, culpándome a mí mismo por no traer una cámara. Debí haber capturado fotografías suyas en este momento, apuesto a que revelarían muchas sonrisas felices. 

Ah seee, gratitud, gratitud. Casi lo olvido. 

“Gracias.” Digo. Él pincha ligeramente mi mano con su lapicero y continúa escribiendo. 

Cuando el comité de estudiantes comienza a presentar algunas diapositivas él asiente con seriedad, en tanto yo bostezo, pensando en si debería o no comer el verdadero almuerzo después del previo y calori-caótico cococheese. 

Y para su información la bocaza de Shindong aún no había terminado. ¿Por qué hablo tan mal de él? Durante los días pre clínicos, él era el único que nos 'sshh' eaba a Yoochun y a mí con mayor frecuencia en clase. Yoochun me apaciguaba diciéndome que él solo estaba celoso de que dos tipos sexys no lo incluyeran en la conversación. 

“Llegaremos al mediodía…El primer día les proporcionaremos medición de presión arterial gratuita…Blablabla…El segundo día tendremos consulta gratis…el tercer día…Blablabla...”

“¿En serio tenemos que ir?” Me apoltrono perezosamente sobre la mesa antes de apoyar mi cabeza en un codo y echar una miradita a los apuntes de la Rana.

“Supongo que sí…¿por qué?” Respondió él mientras aún centraba su atención en la pantalla LCD, la cual está ahora exhibiendo algunas fotos del pueblo que estaremos visitando. Es todo campos, granjas y laderas. “No te preocupes, solo tendremos que asistir a los residentes, ¿cierto?” 

“Seee pero…tendremos que…agh. La gente se concentrará y…grandes cantidades de asquerosa piel que tocar. Eew.” 

“Ah, olvidaba que tu nariz es sensible…” 

“Pero supongo que…si no me involucro demasiado, nadie se dará cuenta de si me salto la actividad, ¿cierto?”

“Mmm…puede que tengas razón.”

“Argh, si tan solo Yoochun estuviera aquí…” 

La rana palmea mi espalda, mostrando apoyo. 

“Tendremos que separarlos en varios grupos…cada grupo será asesorado por algunos residentes…blablabla…” 

“Okay rana, la verdad…preferiría tenerte en mi grupo…Y Dios, por favor líbrame de los caprichos de Jung Yunho…” Junto mis manos, en actitud de súplica. 

“Yo también quiero estar en el mismo grupo que tú, Hyung…”

“Seee, seee, ya que nos alojaremos en las residencias de los pobladores con esos chicos ruidosos, toscos…y si yo no te tengo como una distracción yo—“ 

No sé desde cuando mi volumen ha sido demasiado alto (o quizá ¿mis movimientos corporales son así de insoportables?) pero Shindong deja de hablar y echa chispas por los ojos en dirección mía, el rostro contraído de fastidio.

“Y…¿Kim Jaejoong-sshi? Incluso desde que empecé no pareces muy interesado en mi presentación, me pregunto si ¿hay algo que quieras decir?” Fríamente manifiesta. Ese grasoso Shindong, quien claramente aún me guarda rencor por nuestros días pre clínicos. 

Para con la vergüenza que él intenta echar sobre mí aunque fallida, yo exhalo profundamente y le respondo en voz alta, “¿ME LA CHUPAS? Gracias.”

El salón inmediatamente es inundado de murmullos y susurros, aún cuando Shindong solo intenta ignorarme con todas sus fuerzas y sigue con su discurso a la par que yo me recuesto despreocupadamente contra el respaldo de mi silla. 

Changmin baja la cabeza y me advierte en un débil, “Hyung…” con la cara encendida, mientras una orgullosa figura cerca a la puerta de entrada está negando con la cabeza y masajeando su sien, al parecer debido a la escena que he provocado. 

Me percato de que es Jung Yunho. 

Pero entonces junto a él está Choi Siwon, quien se ríe amistosamente conmigo e inclusive me saluda con la mano. Ah, ¿quién es Jung Yunho, me lo repites por favor? ¿Es alguna clase de insecto? Le devuelvo el saludo a Siwon, sonriendo como una puta. 

“¿Lo conoces?” Changmin precipita una mirada entre nosotros, frunciendo el ceño. 

“No realmente, pero es el más sexy de entre todos los residentes del departamento de cirujanos.” 

“Oh…”

Luego la diapositiva muestra algunas tablas sobre los grupos y las casas donde nos estaremos quedando, y aparentemente Changmin y yo pertenecemos a diferentes grupos. 

Yo rezongo mientras Changmin únicamente sonríe, “Llámame si necesitas ayuda.” Él dice. 

La siguiente presentación de diapositivas es aún más horripilante, porque de algún modo Yunho termina en mi grupo mientras que Siwon…ah no sé dónde estará. Y creo que Yunho escogió mi grupo por propia voluntad…bueno, quizá estoy siendo paranoico e irrazonable, pero recuerdo lo que dijo el otro día en la sala de prácticas: “Tú necesitas un asesoramiento especial, Jaejoong. De lo contrario podrías provocar un desastre.”

Ah…cierto. No estoy siendo paranoico e irrazonable. Ese Yeti desobligado ¡ha estado espiándome a propósito!

“Estos días serán un infierno en vida, Rana…” Lloriqueo. 

*

*


Los días pasaron con demasiada rapidez y el día de nuestro viaje a Iksan finalmente llegó. Encuentro que todo no guarda gran diferencia con aquellos viajes de fin de año en la secundaria –haciendo las maletas, partiendo a las 7 de la mañana, el autobús lleno de idiotas cantando canciones al azar desde el himno nacional hasta H.O.T (un tipo siempre debe llevar la guitarra por supuesto, esta sale de la nada) y las chicas hablando de qué planes tienen para la hora de dormir. 

Changmin y yo subimos a diferentes autobuses, tan igual como Junsu y los doctores de distintos departamentos. Y así sin nadie a quien conociera lo suficiente (Ni siquiera un Choi Siwon para recrearme la vista) terminé teniendo un viaje en un depresivo y total aburrimiento –apoyando mi cabeza contra el cristal de la ventana del autobús, conecté los audífonos, y metido en mi discografía de ss501, dormí, me desperté, eché un vistazo a mi alrededor solo para ver los mismos rostros hiperglucémicos y me dormí de nuevo. 

Changmin me envió un mensaje de texto, 
::"¿Cómo estás por allá? ¿No estás solo verdad?"::

Pero acabo de ver eso justo después de que llegáramos a nuestro lugar de destino así que no tiene sentido enviar una respuesta. Después de todo él estaría muy ocupado con sus amigos.

Estaba a unos 5 metros por delante de mí cuando los estudiantes se congregaron en un campo cerca a la estación de autobuses para escuchar algunas instrucciones por parte de los jefes de servicio. Con un par de jeans, zapatillas y polo manga corta (una combinación que rara vez veo lucir en él) su vista posterior era la de un escolar, acentuada por como algunas hebras de su cabello eran arrojadas al viento cuando fuera que él virara a derecha e izquierda de pura emoción. Seee, parecía entusiasmado con todos los planes explicados en el informe, como si este viaje fuera tan interesante.

Debería haber prestado atención a las instrucciones pero los chicos y chicas estaban siendo demasiado amigables con él y eso distrajo mi concentración. No es que me importe, de cualquier manera no es mi asunto, pero era molesto cómo se arremolinaban en torno a él. Como la chica gorda cuyo rostro parecía el de una perra con esteroides ¿Bong Seon? Olvidé su nombre, pero ella estaba como...colgándose del brazo de Changmin por cerca de tres veces ya en solo cinco minutos. Otro amigo suyo, un tipo grande, le revolvió el pelo y pasó un brazo alrededor de su cintura por como...10 minutos, antes de que otro tipo viniera a darle un abrazo.
De algún modo me pregunto, con su cuerpo habituado a todos esos skinships, es imposible que fuera virgen la primera vez que lo hice con él, ¿cierto? Bueno, él parecía incómodo y nervioso, pero puede que solo fuera porque no estaba acostumbrado a mis maneras. Creo que su anterior compañero de cuarto Kibum es algo atractivo...quizá lo había hecho con él al menos una vez. O tal vez lo había hecho con uno de esos tipos que se acercaban y eran amistosos con él. 

Me pregunto ¿cómo lo hizo? ¿Era él el que daba o el que recibía? ¿Gemiría más alto? ¿Qué tan seguido lo harían? ¿Lo harían suave o rudo? ¿Cómo le gustaría a Changmin? En realidad yo nunca pregunté...

¿En dónde lo tocarían esos tipos, se las ingeniarían para encontrar su punto sensible mejor que yo? Sé que sus orejas son realmente sensibles, pero...quizá él tenía ¿una parte más sensible? 

¿Con cuál le gustaría más, con ellos o conmigo? Puesto a pensar en ello, yo nunca conocí su punto de vista realmente...


"Si arrugas así la frente envejecerás más rápido, Jaejoong-ah..."

Desvié mi atención a la encandiladora voz proveniente de la figura junto a mí –lechosa piel blanca, líneas faciales bien definidas, cejas firmes, y brazos musculosos, usando una apretada camiseta blanca. Un poco más bajo que Changmin pero definitivamente más sexy. 

"¡Siwon Hyung, me sorprendiste!" No pude evitar el sonar algo en exceso dulzón. 

La comisura de sus labios se curvó un tanto al echar un vistazo a mi equipaje LV el cual es un poco más grande que el de la mayoría de los estudiantes. "¿Cómo se siente estar en el mismo grupo que Yunho?" 

"No he hablado con él hoy." 

"Estaba buscándote hace unos minutos." 

Yo me pongo tenso, imaginando qué tipo de carpa me pedirá que levante, cuan pesados equipos médicos me ordenará que le lleve, o peor, cuántas listas de tareas estaré obligado a completar para mañana. 

"Por favor ¿serías tan amable de mantener en secreto que estoy aquí?" Supliqué y parpadeé dos veces. 

Él deja escapar una risa fresca –en realidad se oye como esos protagonistas de Telenovela. Es muy extraño que Junsu no esté interesado en el tipo en lo más mínimo. 

"Te encontrará tarde o temprano..." su tono era sugestivamente amenazador. 

"Mejor tarde que temprano. Por cierto, ¿dónde te quedas, Hyung?" 

"Me mandaron a la casa número 5." 

Revisé el papel que me había sido entregado antes, el cual contenía el mapa de la zona junto con la lista de las casas donde estaríamos alojándonos y los nombres de los que estarían quedándose allí. En cada casa podían acomodarse de tres a diez personas, dependiendo de la casa. 

Aparentemente el lugar de Siwon era más cercano al de Changmin que el mío. 

"¿Te gustaría unírteme?" Alzó una ceja. 

"Sí, si tan solo Yunho hyung no estuviera allí." Urgentemente necesito dejar de ser tan meloso pero el sistema dentro de mi cuerpo no me permite controlarme frente a un tipo sexy. 

"Ah, qué pena Yunho está por...ahí. ¡Hola! ¡¡Yunho!!" 

La cagada. 

"Jaejoong, he estado buscándote. Ven y ayuda a los niños por allá." Él señaló a un grupo de scuts trasladando cajas de equipo médico desde el autobús hasta un camión, queriendo que yo forme parte del vulgo. Suspiré y dejé caer los hombros hasta el piso antes de hacer lo que me decía. 


*

*

La idea de vivir juntos dentro de la casa de un lugareño en realidad no es compatible conmigo. De hecho nuestra familia anfitriona es cálida y atenta, pacientemente soporta la algarabía de siete chicos que ávidamente toman parte en la cena de la que nos proveen, y escuchando sus chistes groseros, incluso prepararon un habitación grande y bonita para nosotros de antemano. Quizá porque ambos forman una pareja mayor sin hijos.

Cuando la hora de dormir llega, tal y como lo esperaba, no puedo acostumbrarme a la horda de insoportables chicos quienes no dejan de hablar sobre tetas y jugar al póker. Hasta ahora puedo soportar el tener a una persona dentro de mi habitación en tanto sea tranquilo como Yoochun o Changmin, pero un grupo es simplemente demasiado. No hay forma en la que yo pueda dormir así y ya estoy cansado.

Por lo cual, llevando un abrigo extra, saco mis piernas fuera de la casa, librándome de nuestro caótico cuarto. 

El silencio agobia al igual que el aire frío que me hela hasta los huesos, al punto en el que casi oigo a mis articulaciones crujir con cada movimiento. Sin embargo esto es mucho mejor que la húmeda habitación atestada de olor a provinciano que me torturó antes. Así que me abrazo muy fuerte, ocultando mis brazos bajo el abrigo exterior y me pongo la capucha sobre la cabeza. 

Miro a mi alrededor y hasta donde llega mi campo visual, todo lo que puedo ver bajo la luz de la luna y las tenues lámparas colgadas de los cables eléctricos son campos, granjas (de lo que sea que en ellas crezca), arbustos, árboles y algunas pequeñas casas que probablemente también estén habitadas por algunos de nuestros estudiantes. Se ve como la típica estampa de pueblo agrícola rodeado de montañas, en cualquier otra parte del mundo. 

Conforme observo mis huellas bajando el empinado camino comienzo a preguntarme si la mejor opción es volver a la casa en pocas horas, justo cuando aquellos escandalosos retardados hayan caído dormidos. No hay forma en la que yo pueda dormir al aire libre o al interior de la carpa médica con la actual temperatura, aunque aquellos eran mis planes previos. Además, no me hagan pensar en lo que sucederá si Jung Yunho me encuentra; él podría hacerme comer placentas solo para reducir la hemorragia obstétrica. 

Okay eso no tiene nada que ver, supongo que mi cerebro se congela y si un tipo como Choi Siwon pasa por aquí en este preciso momento, yo podría franeleármelo sin pensarlo dos veces.

Ah, eso tampoco tiene nada que ver. 

Estoy demasiado ocupado frotando las frías palmas de mis manos la una contra la otra que un Shim Changmin con casaca de capucha blanca el cual está caminando en mi dirección casi parece un Ku Klux Klan zombi a mis ojos. Debo concentrarme por un momento con la mirada fija en él a fin de comprobar que no es un Ku Klux Klan…o un zombi.

"¿Hyung?" 

"¡Whoa, creí que eras un muerto viviente, Changmin-ah!" Comento y paso de largo despreocupadamente. 

“¿Qué estás haciendo?” Él cambia de dirección y va tras de mí. “Es peligroso caminar solo a estas horas…” 

Me giro rápidamente y le lanzo una mirada feroz. “Y si…¿¿te lo dices a ti mismo??”

“Estaba por ver cómo estabas...”

"Ah, eso es muy amable de tu parte. Y pensar que has estado ignorándome todo el día." Uh...Odio sonar como si estuviera enfurruñado, pero me molestaba el cómo yo estaba todo sudoroso y exhausto por las tareas que Yunho me había ordenado mientras él estaba teniendo un tiempo fabuloso con sus amigos. 

Él camina más rápido y me alcanza por un costado. “Lo siento Hyung...estaba por decir hola pero tú estabas hablando con Siwon, y ocupado con los equipos y las carpas después de eso…uh...¿a dónde vas?” Él pregunta al verme ignorándolo. 

“¿Estás…yendo al lugar de los residentes?” Pregunta de nuevo. 

“¿Estás loco? ¿Piensas que le entregaré mi cuello al emperador Yeti?”

“Siwon está allí…” 

“Ah. Buen punto. Pero no gracias ese lugar es más ruidoso que cualquier otro por no mencionar que no puedo tirarme a Siwon con Yunho delante. Por cierto ¿por qué estás siguiéndome?" 

"Los superiores nos dijeron que mejor no andemos por ahí solos de noche..." 

"Tsk. A la mierda su advertencia, estoy en busca de un lugar para dormir, mi casa es demasiado ruidosa. Hay siete personas ahí." 

Él frunce el ceño mientras avanza con más rapidez. Malditas sean sus largas piernas. "Otras casas no serán menos ruidosas, Hyung..."

"No estoy buscando otra casa."

Al parecer se da cuenta de que en realidad no sé a dónde ir, deja de hacer preguntas y en silencio me sigue. 

Dentro de poco llegamos al estacionamiento, donde los autobuses están perfectamente alineados. ¿Por qué no pensé en esto antes? Nos subimos a un lindo autobús. Montones de cojines, y si soy lo suficientemente afortunado alguien podría haber dejado una manta o dos.

"¿Vas a dormir aquí?" la rana me regaña e incluso me sigue al interior del autobús. Yo respondo arqueando las cejas antes de repasar los alrededores, tomar algunos cojines y una cobija colgada de la barra e ir directo al último asiento para repantigarme cómodamente justo en su centro, sin preocuparme por si la rana se queda o se va. La longitud del asiento no es de la cantidad adecuada para nuestras dos alturas, sin asomo de duda.

Quitándome los zapatos, me abrazo a mí mismo e intento cerrar los ojos, lo que implica 'Estoy cómodo y no hay lugar para ti así que lárgate'. Entonces sin decir nada él de inmediato mulle algunos cojines sobre el piso adyacente a mi asiento y se acuesta ahí.

"¡Oi! ¿Por qué duermes ahí?" Me levanto y le doy una patada en el hombro.

"El asiento no es lo suficiente..."

"Me refiero a, ¿por qué siquiera estás aquí? ¡Vuelve a tu lugar asignado!"

Él se incorpora y se sienta con las piernas flexionadas, frunciéndome los labios (¡cómo se atreve!). "Ya te lo dije, últimamente es peligroso estar solo..."

"Si hablas de Kyuhyun y Ryeowook, entiendo perfectamente sus razones, la vida como scuts ¡simplemente apesta y ellos necesitaban una buena escapada!"

"Solo tú piensas así Hyung...como sea me quedo, no haré ningún ruido así que solo olvida que estoy aquí."

¡Dios mío!, ¿desde cuándo este niño puede replicarme así? El piso del autobús es alfombrado pero imagina cuánta gente puso los pies sobre este, y mañana él llevará esa misma casaca blanca que seguramente se habrá inflado, ¡por todos lados!

Gruñendo, yo sacrifico la única cobija que he logrado encontrar. "Rana, usa esto."

"No, tú usa eso, mi abrigo ya es grueso..."

"Estás tirado en el piso ¿okay? Protégete de solo Dios sabe cuántas malditas bacterias ahí. Levanta, levanta."

Él hace lo que le digo, pareciendo culpable cuando yo extiendo la manta sobre su lugar para dormir. "Ahí." Digo antes de recostarme contra el asiento. 

Intento cerrar los ojos otra vez. Cinco minutos, diez minutos. Después de un rato quedándome quieto, el aire frío empieza a calar en mis huesos, haciéndome estremecer de manera involuntaria. 

Con demasiado orgullo como para admitir mi sensibilidad al frío (y ya que la Rana parece estar perfectamente bien con ello) apretó los dientes con más fuerza, únicamente frotando las palmas de mis manos la una contra la otra a fin de producir calor. 

Después de un rato él se percata de que estoy teniendo problemas con la temperatura. "Hyung...¿tienes frío?" pregunta

"Mmm." Respondo sin muchas ganas.

"Ven aquí...te abrazaré."

Con certeza no tengo problemas para oír, así que me doy la vuelta y lo miro con el entrecejo fruncido como si acabara de hablar Suajili.

"S-sentirás menos frío..." razona torpemente al ver mi cara de absoluto desconcierto.

"Okay, rana. Eso dio pena, te lo digo." Me siento a su lado con rapidez y desabrocho sus pantalones. "Si querías esto solo tenías que pedirlo..."

Él da un salto por la sorpresa y se levanta para contener mis manos. "N-no ¡Hyung! No quise decir eso--"

"Shh, está bien, ahora no hagas mucho ruido o alguien podría oírnos..." 

"H-hyung, por favor no..."

"Calla y solo disfruta, ¿quieres?"

Aparto sus manos pero él sujeta la pretina de sus pantalones con fuerza, así que debo forcejear para dejarlo expuesto mientras él desesperadamente intenta mantener sus pantalones abotonados; retorciéndose y haciéndose para atrás con solo "no-no-nos" y "por favor" es en un esfuerzo para oponer resistencia. 

Después de un rato yo gruño y le pego en la cabeza. "¿¡Por qué estás actuando como una virgen que está a punto de ser violada!?"

"¡¡Hyung!! ¡No quiero que me veas así...!"

"¿Verte cómo? ¿Sucio? ¡Es imposible no pensar sucio viéndote con tremendo paquete!" 

Él se queda boquiabierto, bajando la mirada hacia su desapercibida erección y se sonroja, sin voz.

"¿Por que eres tan tímido? Tú me has hecho esto antes, ¡solo estoy devolviéndote el favor!" Me apoyo sobre mis codos, cerniéndome por encima de su entrepierna. Él rápidamente me aparta de un empujón con pánico. 

"¡No tienes que, Hyung!"

Hago un puchero. "¿Dudas de mis habilidades para dar una mamada?"

"No-no, no es eso, ¡de verdad!"

Desde hace un tiempo atrás a mí en realidad no me importa actuar como una puta en tanto consiga lo que quiero al final. Este niño, sé que había disfrutado lo que habíamos hecho tanto como yo lo hice, pero ahora su estúpida moralidad se interpone en el camino. Conozco perfectamente este típico comportamiento, él es uno de esos cobardes quienes niegan enfáticamente babear por el pene y el cuerpo de un hombre.

Como sea, no estoy seguro de si es el desafío, la atmósfera, o su adorable cara de pánico la que me hace tan apasionado al respecto. ¿No se da cuenta de que mientras más se resiste, más me enciende? 

"Ah bueno, solo durmamos okay." Digo finalmente.

Él suspira de alivio antes de moverse un poco para darme espacio, más del necesario, e incluso se niega a mirarme a los ojos.

"¿No me abrazas?" Demando lo que me ofreció anteriormente.

Con mucha cautela, se aproxima, atrayéndome hacia él y pasa un brazo por encima de mi hombro de manera torpe. Dormimos sobre nuestros costados con mi rostro oculto por su pecho antes de que me acerque un poco más, rozando ligeramente mi nariz contra sus pectorales. Él se estremece al hacer eso en tanto yo únicamente sonrío de modo coqueto con los ojos cerrados.

Después de un rato intento echar una miradita a través de mis ojos entrecerrados, e instantáneamente sé que está teniendo dificultades para conciliar el sueño. Sus ojos están cerrados, pero incluso con tan solo la tenue luna como única fuente de luz, puedo ver cuán claras pulsan las venas a lo largo de su cuello. Casi puedo sentir nuestra manta y cojín agitarse debido a los latidos de su corazón. Ahora desearía que el entorno pudiera estar algo más iluminado, ya que me encantaría ver como sus orejas cambian de color.

O tal vez pueda sentirlo. Por lo que levanto un dedo a fin de trazar la curva de su oreja. Es cálida. 

"Hyung..."

Rozo su mejilla. También es cálida. ¿Cuál es más cálida? Ugh...Lo olvidé. Deslizo mis dedos hacia la parte posterior de su cuello. También es cálida. Él se siente cálido por todas partes. No puedo adivinar si sus orejas son particularmente más cálidas o no. Ahora ni siquiera estoy seguro de si es por mí o simplemente él es así de cálido. 

"Hyung, ¿qué haces...?" él susurra y detiene mi atrevida mano.

"Estoy calentándome. Duerme." 

Se ve incómodo pero aún así cierra los ojos.

Otros minutos pasan y supongo que soy demasiado putillo para mi propio bien. O quizá es solo la temperatura.

Al comienzo, descanso una mano en su cintura, inocentemente. Luego esta se arrastra bajo su camiseta, a lo largo de su espalda. Al mismo tiempo puedo sentir erizarse su vello corporal. 

Abre los ojos. "Hyung...". El sonido es casi suplicante. 

"Mi mano está fría." Mantengo mi cara inexpresiva.

Él toma mi mano y la retiene dentro de la suya. "Allí." dice.

Ahora ya no soy tan libre partiendo de que mi otra mano se encuentra bastante inmóvil debido a mi posición para dormir, pero la palabra rendirme nunca ha estado en mi diccionario. 

Rodeo su cintura con una pierna, presionando mi torso hasta que puedo sentir esa abultada parte. Él jadea y lentamente retrocede, no queriendo que descubra su condición.

Continúo aproximándome y él retrocede de nuevo otro centímetro. 

Dios, esto es tan divertido.

Utilizo mi pierna para sujetar sus caderas, frotando mi entrepierna contra la suya incluso más firmemente que antes. Suelta un grito ahogado. 

Y está más duro que nunca. 

Cuando el asiento le impide evitarme por más tiempo él suelta mi mano a fin de apartarme, pero yo utilizo esta chance de libertad para incorporarme y atraparlo entre mis piernas, tomando ventaja de cómo siempre reacciona con lentitud. 

"Cielos, Changmin-ah, te tengo tantas ganas..." 

Él está a punto de protestar pero yo cubro su boca con una mano. Mi otra mano se ocupa de sus pantalones en un instante y finalmente, logro apoderarme de su miembro. 

Tal y como lo esperaba sus tenaces piernas se rinden al acelerar mis caricias sin piedad. Bajo mi tacto él comienza a perder la cordura, su cuerpo se arquea y se retuerce y sus ojos se debaten entre turbados y bien cerrados.

Sonrío de satisfacción por la victoria y la palma de mi mano deja de sofocarlo, únicamente porque necesito descender y pasar mi lengua por toda su caliente, húmeda y pulsante longitud. 

"¡H-hyung a-aahh...!"

Ni siquiera había logrado replegarse un centímetro cuando lo fuerzo a entrar en lo profundo de mi garganta, rozando mi paladar con la resbaladiza y salada punta de su miembro cada vez que deslizaba la palpitante erección dentro y fuera de mi boca. 

"¡A-aa...hh! Oh...¡aahh...! Hyung, p-por favor..."

Oh Dios, ahora tengo que aplacarlo de nuevo – si un inocente granjero pasa por aquí y lo descubre podría demandarnos por actos obscenos, pero sus altos y frenéticos gemidos son demasiado deliciosos como para ser interrumpidos. Pienso que cada sonido que él evoca debería ser catalogado como de alta peligrosidad.

Aish, al infierno con el inocente granjero. 

Lo succiono más duro, más rápido, mi mano agitándose en simultáneo y empuñando más firmemente, lo suficientemente firme como para que mis dedos puedan sentir el murmullo de la sangre correr por sus venas, no solo sus latidos. 

"Sshh…Mmhh...¡¡A-ahh...!!"

"Dios, Changmin-ah...solo tus sonidos pueden hacer que me venga ya..."

Yo trago su rezumante esencia, es extraño que él sepa más suave que cualquier otro; menos salado, menos almizclado, y probablemente sea solo mi imaginación pero puedo detectar un toque, solo una pizca, de dulzura provenir de su interior. 

"Hyung...Y-ya basta...Aah...Oh Dios..." él suplica entre jadeos, aferrándose a un cojín en busca de apoyo. Nuestras miradas se encuentran y yo juro que, sus lágrimas de placer, su frente perlada de sudor, sus temblorosos labios, me hacen querer forzarlo a lo más sucio, tan sucio que desgarre sus cuerdas vocales al gritarlo. Su piel es tan tersa; cada poro de su piel por encima de su muslo y abdominales inferiores evaporando salino y cítrico rocío, provocando a mi cordura para torturarlo más. Quiero más de él, más de sus adictivos sonidos. 

Giro mi lengua alrededor de la punta, sutil y provocador, antes de succionarlo fervientemente con el fin de obtener una gran cantidad de líquido pre seminal. Él gime descaradamente y exhibe su cara de total desconcierto cuando escupo su pre semen sobre mi dedo índice.

"Hyung, ¿q-qué haces?"

"Relájate, Min...esto no te hará el pasivo." Suelto una risita.

Al flexionar sus piernas parece que él comprende lo que estoy a punto de hacer.

"N-no, por favor...Hyung, por favor..."

"Solo un dedo, ¿okay? No te haré daño. Confía en mí.” Sonrío divertido, disfrutando completamente de su reacción. Quiero escuchar su voz desenfrenada, más alta, denigrada, más obscenamente, con más desesperación. "Ahora relájate. Esto va a volverte loco."

Su anteriormente estrecha entrada está ahora relajada, como invitando a ser profanada. 

"Debes hacer esto para diagnosticar hiperplasia benigna prostática...o cáncer de colon..." Hablo sin pensar mientras dibujo círculos alrededor de su entrada, habituándolo a mi dedo. No obstante sus frustrados ronroneos revelan que trivia médica es lo menos que quiere oír en este momento.

Él gimotea cuando yo empujo un dedo en su interior en tanto su cavidad se contrae de modo protector.

"Estás mordiéndome, Changmin-ah..." Me inclino hasta sus bolas y hago bailar mi lengua sobre estas, mientras inserto mi dedo más profundo, despacio.

"Uugh..." él maúlla dócilmente, de nuevo haciendo ese irresistible meneo. Pero sé que no he tocado ese manojo de nervios todavía.

Sigo profundizando hasta llegar a cierto punto en donde él se sacude y jadea. Sonriendo orgullosamente, apunto a ese lugar de nuevo. 

"¡¡Aah...!!" 

"Se siente bien, ¿no es así...?" Acelero el ritmo, cogiéndolo con mi dedo, dándole a ese sitio una y otra vez.

"mmmhh...Mmhh…" 

Aparto su mano de un tirón cuando él se cubre la boca para amortiguar los altos sonidos del éxtasis. Al principio le advertí que no fuera ruidoso, bueno...Al diablo eso. 

"Joder, Estoy obsesionado con tus sonidos..."

Todavía follándolo con el dedo, tomo su desatendido miembro y lo asalto con más feroces succiones y lamidas. Su grito no es ahora ni remotamente tenso o coherente al yo abusar de sus dos órganos sexuales al mismo tiempo. 
Nuestro sudor se funde, saliva y mucosa por todas partes, tan sucio y jodidamente delicioso. 

“¡Oh Dios…! H-hyung…¡¡Aaahhh!! Qu-qué es eso…¡¡Oh Dios…!!”

“¿Te gusta?”

Él asiente, completamente perdido. Justo antes de que su grito llegue a la máxima capacidad de su garganta yo retiro mi dedo de su entrada y atiendo mi propia erección. 

No sé qué tipo de cara estoy poniendo mientras saboreo su miembro y me pajeo al mismo tiempo, supongo que también estoy un poco perdido en el disfrute porque cuando lo veo él está aparentemente fijando su vista en mí con la boca abierta y los ojos gritando su deseo de cogerme hasta dejarme inconsciente.

"¿Aún quieres que me detenga ahora?"

Él sacude la cabeza, "No..." 

Bochornosamente llego al clímax antes que él y él me sigue poco después de eso con un salvajemente exótico gemido. Su semen está por toda mi cara pero no lo odio, aunque él seca mi rostro a toda prisa, sintiéndose culpable. 

"Oh Dios, Min...eres tan..." Intento hablar mientras recupero el aliento. "Tan...tan…"

No pudiendo encontrar la palabra, me lanzo contra su cuerpo y muerdo su clavícula tan fuerte como puedo, haciéndolo chillar de dolor. No prosigo con mi línea, demasiado agotado cuando él me abraza con fuerza para que deje de morderlo.

"No me hagas eso, duele..." dice, estrechando sus brazos y rozando su nariz contra mi cuello como un cachorrito. Su cuerpo está empapado en sudor, todavía temblando y tiritando a causa del insoportable orgasmo.

Por un rato, únicamente los sonidos de nuestras respiraciones cubren el aire frío hasta que hablo, "No puedo evitarlo...soy adicto. Creo que hasta que Yoochun vuelva, no podré apartarme de ti..."

"¿...hasta que Yoochun vuelva?"

"Eso, o hasta que te consigas un novio. O novia. Lo que fuera." 

"Eso es…extraño."

"Bueno, ¿amigos con derecho...?"

"Oh..."

"Mientras no me golpees o me denuncies con la policía cuando sea que empiece a desearte, asumiré que no te importa."

Comenzando a sentirme somnoliento, lo empujo un poco hacia el costado a fin de hacerme espacio sobre la manta y posicionarme medio enredado a él. 

"Entonces...uhm...¿soy tu amigo?"

Yo suelto un bufido y entrecierro los ojos. "Dah."

Casi caigo dormido cuando su aliento sobre mi rostro me arrastra de vuelta a la conciencia, y rápidamente alzo una mano para apartar el suyo; pero él la atrapa y acorta la distancia entre nuestros rostros. 

Solo para depositar un beso sobre mi nariz.

"Buenas noches, Hyung."

Suspiro de alivio y le pego una palmada en el brazo mientras él suelta una risita.

5 comentarios:

  1. wow que bueno espere por este capitulo n.n cada vez me meto mas en este fic porfa actuliza siempre se que dificil pero por tus fan seguidores de este fic n.n.
    quiero mas accion MinJae n.n quiero saber que pasara con mis si Yoochun vuelve.. tengo miedo saber si es MinJae/ JaeMin o JaeChun asdsadasda porfa esperare el siguiente cap..... y no dejes de escribir que moriré esperando u.u.

    Saludos...............

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    1. Kkk, este es un MinJae por entero, así que relaaaaaax~

      ...Y no importa que JaeJoong haga de dominante, no deja de ser el uke en la relación LOL♥

      Amo este fic :'3

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  2. Al fin una actu de este fic. Sin lugar a dudas de los mejores fic minjae qie hay. Es que la rana tiene cada aventura XD

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  3. Anónimo1/08/2014

    Por fin un capitulo mas!!!waaa me gusta.....

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  4. Anónimo9/01/2014

    Fue muy bueno el capitulo... Me ha encantado. Em espera de los siguientes 😊

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