Love is a Force of Nature. Cap 38

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“Refugio”

Sólo cierra tus ojos
El sol se está poniendo
Estarás bien, nadie puede herirte ahora
Sólo cierra tus ojos…
[Safe and Sound, Taylor Swift]




“Perdóname, Junsu” Hyukjae le susurró al recostarse a su lado. La cama era amplia y ambos caían perfectamente en ella; Junsu tenía la mirada tan pérdida que lo hizo sentir un nudo en la garganta.
“No es tu culpa” le dijo, girando el rostro para mirarlo y lanzando un suspiro. “Yo quise convertirte, soy tu creador y es mi responsabilidad hacerme cargo. Sabía que podría tener problemas con Yunho, después de todo…los lobos son muy territoriales, pero a pesar de todo no me arrepiento de haberte convertido. Jamás me habría perdonado dejarte abandonado como Sivela lo hizo conmigo” Junsu llevó una mano hasta su mejilla, acariciándola con sus dedos.
“Él quiso matarte… ¿Y qué rayos eran esas llamas, acaso es un lobo con poderes especiales o algo por el estilo?” Hyukjae le arqueó una ceja y Junsu volvió a suspirar.
“Es una historia muy larga, ¿Te la puedo contar luego? Estoy muy cansado…” Junsu retiró la mano de su rostro, cerrando los ojos y acomodando la cabeza sobre la almohada.
“Claro” Hyukjae sonrió al ver la expresión somnolienta de Junsu y cerró los ojos, lanzando un suspiro de cansancio al acomodarse mejor en la cama.
“¿Crees que lo entienda?” fue lo último que le preguntó luego de un rato. Junsu reflexionó la pregunta, realmente la incertidumbre lo estaba carcomiendo, pero tan sólo le quedaba confiar…confiar en que el amor que sentían fuera más fuerte.
“Eso espero…” contestó, su voz siendo casi un susurro.



xXx



“Son balas de madera con centro de plata” Jaejoong habló a su audiencia, instruyendo a su nuevo séquito en las persecuciones de híbridos.
“Combinan ambas debilidades de vampiros y licántropos y son capaces de dejar heridas en la piel que no cicatrizarán con la rapidez normal”

Roosevelt se hizo camino entre las butacas, observando la cátedra de Jaejoong con ojos curiosos, dejándolo continuar de explicar el funcionamiento de las armas hasta que se hizo un silencio.
“Lamento interrumpir” alzó la voz y al instante tuvo todos los ojos presentes fijos en su figura. “Señor Jaejoong, necesito hablar con usted con urgencia” le sonrió ante la mirada escudriñante de Jaejoong, quien asintió y luego lanzó un suspiro.
“Tomaremos un receso” le habló a los vampiros, haciendo una pequeña reverencia antes de bajar de la tarima. La gente comenzó a dispersarse, abandonando el salón mientras Jaejoong caminaba en dirección a Roosevelt, su figura sentada en una de las butacas en la primera fila.
“Más vale que sea importante” Jaejoong resopló, pasando una mano por sus mechones y suspirando. “Últimamente enseñar a matar es lo único que me distrae”
“Traigo noticias” Roosevelt le sonrió, ojos azules centellando. “El paseo por la metrópolis me ha puesto al tanto de una situación que podría jugarnos a nuestro favor” ladeó la cabeza y Jaejoong le arqueó las cejas, su rostro adquiriendo una expresión de curiosidad.
“Te escucho” le dijo, sentándose en la butaca situada a su derecha y girando el rostro para mirarlo, expectante.
“Escuché a unos licántropos conversando en la taberna local, decían que el líder del sur ha perdido su liderazgo en un combate y que el actual líder…no es nada más ni nada menos que Jung Yunho, el tan renombrado Lobo de Fuego” Jaejoong abrió los ojos de par en par, sus cejas arqueándose ante la información.
“¿El híbrido es líder del sur? ¿Cómo diablos ha sido posible?”
“¿Qué importa, acaso no lo ves?” Roosevelt resopló, moviendo la mano. “Esto es perfecto, lo que el Lobo de Fuego pretende hacer te deja el camino libre para atacar la colonia del  bosque”
“No entiendo a qué te refieres” Jaejoong lo miró con una expresión dura, pero Roosevelt tan sólo negó con la cabeza.
“Es evidente que si el Lobo de Fuego tomó control del sur, querrá tomar a su vez control del norte para dejar a Changmin sin aliados y obligarlo a ceder a sus condiciones. Con la mayoría de los licántropos a su mando, el Lobo de Fuego podría incluso levantar una guerra entre licántropos para sacarlo del mando. Esto…te juega a tu favor, Jaejoong. Si el Lobo de Fuego deja a Changmin sin aliados, lo volverá vulnerable…y será perfecto para el contrataque”
Jaejoong se quedó en silencio por un segundo, meditando las palabras del demonio antes de procesar la estrategia en su mente.
“Si Changmin ve su liderazgo amenazado…deberá acudir a la tierra de los mortales en búsqueda de apoyo para reprimir a Yunho. Al salir de la colonia…podré atacar” Jaejoong le dijo, sus ojos brillando al haber comprendido lo que Roosevelt le estaba insinuando. Sin tener consciencia de ello…el tal Jung Yunho le estaba creando la brecha perfecta para dar el golpe final.
“Exacto, y para lograr manipular a Jung Yunho tienes que darle donde más le duele: capturar a su propia sangre. Con su hermana entre tus colmillos él será completamente vulnerable y tendrá que ceder a tus condiciones. ¿Te das cuenta de lo grande que es esto? Estás a un paso de obtener la sumisión de la licantropía. No sólo tendrás la cabeza de Changmin, también tendrás la sumisión del híbrido y el control de sus seguidores” Roosevelt le sonrió ampliamente, la expresión de satisfacción del rostro de Jaejoong hablaba por él.
“Es…increíble” murmuró, la sonrisa incrementándose y sus colmillos resplandeciendo ante el giro en sus planes.
“No puedo creer que finalmente todo se esté dando a mi favor. Ahora…tan sólo debemos esperar, esperar a que el lobo haga su parte y luego…atacar”
“Con la sombra inserta en la colonia del bosque podremos saber inmediatamente cuando Changmin abandone la colonia. Bastará un grupo de tus mejores vampiros para lograr el secuestro, la colonia del bosque ha sufrido una gran pérdida producto de la guerra y están débiles”
“Será tan fácil…como quitarle un dulce a un niño” Jaejoong lanzó una risita que  fue imitada por Roosevelt. Estaba encantado con todo, y al parecer todo estaba funcionando a su favor. Ahora…era tan sólo cuestión de tiempo para que diera el golpe final…


xXx


Yunho realmente no supo cómo pudo llegar tan rápido a la colonia del sur. Estaba tan desesperado por salir de la tribu que ni siquiera fue capaz de procesar que estaba corriendo nuevamente hacia el sur…percatándose de ello sólo cuando estaba a medio camino atravesando las sulfúricas tierras volcánicas.

Llegó a puertas de la colonia en un record de su rapidez. Los guardias se impactaron con su regreso, bajándole la cabeza en señal de reconocimiento cuando él atravesó la cueva que lo llevaría dentro. Yunho se sintió un poco mejor al caminar por la colonia y ser saludado por todos los lobos del sur que le sonreían con luces admiración en sus ojos. Algunos se le acercaban, murmurándole lo felices que estaban de su regreso y preguntándole si se quedaría por largo tiempo; otros caminaban a su lado casi como escoltas, y algunos simplemente detenían sus actividades o entrenamientos para mirarlo pasar, la noticia de su regreso expandiéndose por toda su gente en prácticamente un santiamén. Así que Yunho no se sorprendió nada cuando observó a la figura de Heechul caminando en dirección a su madriguera. Yunho estaba transformado en su forma de lobo, echado sobre la enorme cama y tratando de ordenar sus pensamientos cuando Heechul llegó a los pies de ella. Llevaba la cabellera castaño rojiza recogida, largos mechones acariciando su cuello y hombros. La seda vaporosa color verde agua de sus pantalones parecía susurrar al paso con cada uno de sus movimientos, y tan sólo una serpiente ornamentada adornaba su antebrazo derecho, esta vez de plata, las escamas brillando a la tenue luz de las velas que alumbraban la madriguera.
“¿Yun?” Heechul preguntó casi con cautela al acercarse. Tenía un extraño presentimiento al verlo de regreso tan luego. Quizás había sido confrontado por sus pares al convertirse en nuevo líder o algo por el estilo…
“Hola, Princesa” la voz de Yunho resonó dentro de la cabeza de Heechul cuando el lobo levantó el rostro para mirarlo y lanzó un bufido, volviendo a desplomar la cabeza sobre la cama.
“Bien, ahora estoy oficialmente preocupado. ¿Qué pasa?” Heechul caminó hasta la cama, sentándose en el borde de ella y extendiendo su mano para acariciar su lomo. Yunho hizo una especie de gruñido bajo ante el contacto, realmente no quería hablar del tema pero Heechul se merecía las explicaciones. Era su alpha y amigo después de todo.
“Junsu” murmuró y Heechul arqueó las cejas. “Él…me traicionó”
“¿Qué?” exclamó, y lo escuchó gruñir con más fuerza, ofuscado.
“¡ME TRAICIONÓ!” bramó, su voz restallando en la cabeza de Heechul.
“Le dio su sangre a un mortal que supuestamente es su amigo y lo trajo de vuelta consigo. ¿Puedes creerlo? ¡Le dio su sangre, así de fácil! Ni siquiera se detuvo a pensar en la deshonra que es para nuestro actual vínculo”
Heechul pudo percibir la rabia y el dolor que atacaban a Yunho tan sólo por la acidez de sus palabras. Suspiró, trepando a la cama y nivelándose hasta su enorme figura lobuna, dejando descansar su cuerpo en él, sus manos perdiéndose en el níveo pelaje.
“Yunnie…no sabes cuánto lo siento” le susurró, suspirando contra su pelaje.
“Aún hay más” murmuró, su voz tornándose seria. “Y-Yo…perdí el control de mi lobo interno e intenté matarlos a ambos. De hecho, lo habría logrado de no haber sido por la intervención de la mujer maldita de la tribu que pudo devolverme el sentido. Estuve a punto de repudiar a Junsu por la ira, Chul…yo pude sentirlo”
Heechul abrió los ojos de par en par, impactado al escuchar sus palabras. Podía percibir el dolor que Yunho sentía al contarle los sucesos, sin duda el golpe había sido tremendo. Y es que para los un lobo el tema de las esencias es sagrado, casi como una marca de territorio, y si el vampiro convirtió a un mortal su esencia pasaría a la vez a su cuerpo, haciéndolo ajeno para Yunho. Por supuesto que un vampiro ve las cosas de forma distinta, ya que la sangre para ellos es netamente una necesidad…además de que ellos pueden crear nuevos hijos a partir del intercambio de sangre. La contradicción entre ambos puntos de vista era lo que lo estaba destruyendo.
“Dios…” Heechul suspiró, sus manos acariciando el blanco pelaje de Yunho para apaciguarlo. “Las cosas sí que se salieron de control”
“Sé que debí haberme controlado, pero fui incapaz de hacerlo. Lo hubieras visto…ese vampiro llevaba toda la esencia de Junsu por su cuerpo y el sólo hecho de percibirlo me hacia querer destriparlo y cenarme sus vísceras” Heechul se inquietó, era obvio que el instinto asesino de Yunho todavía estaba a flor de piel producto de la ofensa a su vinculo. Llevó una de sus manos a su cabeza, pasando los dedos entre sus orejas. Yunho gruñó bajo y Heechul sonrió; el punto débil de todos los lobos era inconfundible.
“Tranquilo” le dijo, sus dedos enredándose en el pelaje. “Escucharte hablar como un lobo en plena cacería me da escalofríos” Heechul se abrazó a la figura de Yunho, ambos brazos rodeándolo para enterrar el rostro en el pelaje de su lomo y suspirar en contra. Yunho lanzó un bufido, la sensación del cálido cuerpo de Heechul lo estaba comenzando a reconfortar, lentamente sintiendo algo dentro de su cuerpo apaciguarse; su bestia comenzando a arrullarse ante las mociones y todos sus instintos de asesinato cesando con el contacto, casi como si la sola presencia de Heechul fuese suficiente para calmar su tormenta de emociones. Se perdió en la familiaridad…conocía esa sensación, sólo Heechul era capaz de brindársela después de todo…
“Lo siento…” Yunho murmuró y él lanzó una risita.
“Bueno, estoy seguro que yo estaría en las mismas si Keiichi me deshonrara pero hay algo que tienes que tener en cuenta, Yunho” Heechul le dijo y observó a Yunho mirarlo de reojo, ojos dorados resplandeciendo en un gesto de expectación.
“Tu unión es un vampiro, y para ellos la sangre tiene otro significado. Para ellos la sangre es toda su existencia, viven y funcionan gracias a ella. No olvides que en los siglos de oscuridad la expansión del vampirismo fue fácil gracias a la habilidad que poseen de transmitir la maldición a su vez a través de la sangre. Para ti que él haya creado un nuevo hijo es una deshonra directa al vínculo formado porque para los licántropos los territorios son sagrados y se deben respetar. Para los vampiros dar un poco de sangre para crear a otro es tan sólo un mero trámite, nada más”
Heechul sonrió para sus adentros cuando observó las orejas de Yunho moverse en señal de alerta, como si su revelación hubiese sido algo que había tenido frente a sus ojos pero no había podido ver. Una de sus manos recorrió su lomo, dándole unas palmadas.
“¿Elemental, Watson?” Heechul lanzó una risita, y por primera vez escuchó la risa de Yunho resonando dentro.
“Tienes razón, y bueno…supongo que Junsu debió haber tenido una razón de peso para hacerlo. Dudo que haya querido andar convirtiendo mortales por la vida” Yunho suspiró, la rabia comenzaba a filtrarse de su cuerpo al tomar en consideración las palabras de Heechul y los significados de la sangre para los vampiros.
“Tú elegiste cambiar a híbrido porque lo amabas, y si realmente es así debes aceptar su naturaleza como es, aunque a veces surjan estas contradicciones. ¡Diablos!, no por nada vampiros y licántropos somos tan opuestos, y te olvidas que estás desafiando un paradigma al haberte transformado”
“¿Te había dicho antes que eres brillante?” Yunho le dijo y Heechul sonrió, lanzando una risita.
“No hay necesidad de decirlo, todos saben que soy una lumbrera” Yunho se rio, su frustración se había ido y ahora estaba mucho más en calma. Sintió a Heechul levantarse de su figura pero lanzó un gruñido, provocando que él le arqueara una ceja.
“Quédate…” Yunho apenas murmuró, su voz un murmullo resonando dentro de Heechul quien clavó los ojos en los del lobo, una media sonrisa adornando su rostro.
“Jung Yunho” articuló, su tono adquiriendo un dejo de picardía de antaño…de los días en que el coqueteo entre ambos estaba latente.
“¿No estarás tratando de seducirme sólo para sacarle celos a tu vampiro?” Heechul inclinó un poco su rostro, su sonrisa tornándose prácticamente felina al observar al lobo…
“Si hubiese querido seducirte me habría transformado de vuelta al segundo que te me echaste encima” Yunho le contrarrestó y lanzó una carcajada al observar a Heechul ruborizarse. Siempre era divertido saber que todavía podía ponerlo rojo como un tomate.
“Sí, claro” Heechul rodó los ojos, resoplando.
“¿Te quedarás o no?” Yunho ladeó su cabeza, su expresión tornándose casi como la de un cachorrito, y Heechul bufó.
“Al diablo, de todas formas no podré dormir tranquilo sabiendo lo perturbado que has estado” suspiró de derrota y volvió a acomodarse contra la figura de Yunho, su blanco pelaje como almohada contra su cuerpo.
“Keiichi te hará un escándalo…” Yunho lo molestó y Heechul le dio un coscorrón en el lomo, escuchándolo gruñir y riendo.
“Ya todos saben que estás aquí, él va a entenderlo cuando le diga la crisis emocional que ataca a nuestro líder”
“Lo que sea” Yunho bufó, cerrando los ojos y relajándose al sentir a Heechul acomodándose, abrazado su pelaje.
“Gracias…” le susurró y él sonrió.
“De nada, Yunnie. Los lobos debemos permanecer juntos” Heechul murmuró contra su pelaje, cómodo al sentir los suaves mechones de níveo color acolchonar su figura.
“Extrañaba…esto” Yunho dijo luego de un rato, el murmullo de su voz sobresaltando a Heechul, quien prácticamente había caído a dormitar ya al estar tan a gusto.
“¿Qué cosa?” Heechul le preguntó con la voz adormilada, y Yunho internamente sonrió.
“La sensación de tener a alguien arrimado a mi pelaje…solías hacerlo mucho cuando éramos jóvenes. Es una cosa típica de lobos después de todo” Yunho meditó lo que le había dicho, sorprendiéndose de lo abierto que estaba siendo con él, pero después de todo era de esperarse. Con Heechul tenía otro tipo de conexión, algo que venía de adentro y que fluía por su cuerpo, latente y pulsante.
‘¿Acaso te olvidaste, Chul, que eres Sangre de mi sangre?’ La pregunta lo hizo sentir extraño y le trajo esa familiar punzada de dolor que reptó por su pecho con verdaderos tentáculos, así que Yunho inmediatamente reprimió los pensamientos. No necesitaba más pesares de los que ya tenía, por lo que decidió dejar de autodestruirse.

Heechul lo escuchó y sonrió, sus palabras provocándole una calidez dentro; su sangre cantando por sus venas al perderse recordando los tiempos que ambos pasaron juntos…los tiempos en que fueron felices. Enterró el rostro en el pelaje de Yunho, sus manos perdiéndose entre los mechones para dejarlo sentirlo. No le respondió, pero sus acciones hablaron por él. Yunho no tardó en escuchar su respiración tornarse armónica y esto lo arrulló, el cálido cuerpo de Heechul irradiando tanto calor…calmando a su tormenta interna. Dejó su mente desconectarse y el sueño se apoderó de él casi al instante, permitiéndole dejar de pensar en violencia para poder descansar finalmente…



-o-



Koiko: ¡Atraso magno! Lo siento, lo siento…ya saben lo exhaustivo que se ponen los semestres y realmente no tuve tiempo para actualizar la semana pasada. Y también siento que el cap sea un poco más corto, el otro ya se viene más largo y prometo no decepcionar c:
Si, bueno…era más que obvio que Yunho iría al sur, por supuesto…después de todo, Heechul es su sangre y la mitad de su naturaleza lo arrastra a él. Calmen sus tormentas que no pasó nada, todos repudian a los lobos internos soy sólo yo las que los mima jaja, a pesar de todo amé escribir esto…no sé por qué pero disfruté mucho escribir y releer el cap :3
Bueno, todas las opiniones son bienvenidas y no se les ocurra desabrochar sus cinturones porque esto…está recién comenzando jeje e.e
Comentarios son amor y combustible para mi musa que está estresada y necesita mucho amor de verdad u.u

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