Scut Hamsters - Cap. 10

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"...yung...espierta..."

Oigo una voz cerca a mí oído pero la calidez y agradable aroma han estado arrullándome por tanto tiempo que me niego a siquiera moverme. Solo cuando la tibieza abandona mi piel suelto un quejido de disgusto y rápidamente aprisiono la comodidad dentro de mis dos brazos, aún con los ojos cerrados. Vuelve el silencio y me siento contento, solo por un breve instante antes de que la voz me fastidie de nuevo, a base de tartamudeos.

"D-despierta Hyung...D-debemos volver y lavarnos primero..."

Todo se torna frío y yo paso a frenético, ahí es cuando asomo la vista por entre pesados y alicaídos párpados, para encontrarme aferrado codiciosamente al brazo de la Rana mientras él intenta soltarse. Lo derribo con un '¿¡Qué!?' en la mirada al tiempo que él torpemente sonríe.

"Perraestabateniendoundulcesueño." Hasta donde puedo recordar esta no es la primera vez que lo insulto por despertarme, él de primera mano sabe cómo mi lengua se degrada por la mañana.

"Son las 5 am..."

"Nos reunimos a las siete." Mascullo en su hombro y hago otro intento por dormir.

"No quieres que la gente nos encuentre aquí, ¿o sí?"

"Cincominutos."

"Okay, cinco minutos."

Creo que han pasado solo treinta segundos pero entonces él se mueve, un montón, haciendo que se me dificulte acurrucarme a su lado.

"Ugh...No te muevas..." Yo protesto.

"No puedo encontrar mis gafas..."

"Bien. Deja de usar gafas."

"Pero no puedo ver..."

"Entonces no veas."

Lo que digo no tiene ningún sentido por supuesto, demasiado adormilado para replicar de manera más inteligente. Ni siquiera puedo procesar su oración de forma apropiada.

"Oh están aquí." Él dice. Yo únicamente gruño mientras mantengo mis párpados herméticamente cerrados.

"Eso no cuenta como cinco minutos."

"Okay..."
Por un rato puedo disfrutar de la calma e intentar darle forma a mi sueño perdido, pero justo cuando casi lo logro la Rana me sacude el hombro.

"Cinco minutos ya..."

No hay nada que pueda hacer para expresar el resentimiento que siento pero finjo no escuchar. Incluso cuando él tira de su brazo yo lloriqueo y me aferro con más fuerza, “¡Cinco minutos más!”

"Hyung...me...me encantaría seguir así pero la gente aparecerá pronto…"

Pensé que se quedaría inutilizado permanentemente si continuaba ignorándolo, así que me choca un poco cuando él se acerca y me muerde la oreja.

Él me MUERDE.

Demás está decir que eso provoca que mis ojos se abran de par en par al mismo tiempo que una corriente eléctrica baja por mi espalda.

"Carajo, Changmin-ah."

"Despiértate ahora o no te morderé así por el resto de mi vida." Él declara, amenazante.

Yo pateo su espinilla. "¡Oye! ¿¡Desde cuándo tú-!?"

"Vamos." Él lleva mi mano a su boca y muerde mi dedo, de modo tal que debo cubrir mi boca para ocultar mi miserable rostro.

"Ugh…te odio tanto."

Él suelta una risita y me ayuda a apartar los cojines y la manta, mientras yo me levanto del (qué sorpresa) no-tan-frío piso del autobús, lentamente me pongo los zapatos y me dirijo a la puerta de salida, enfurruñándome y bostezando en el proceso. El cielo está todavía oscuro, ni siquiera se trasluce el más tenue rayo de sol. Changmin me sigue poco después y nos separamos sin decir nada.

Nadie ha despertado aún para cuando llego a mi lugar asignado, como se esperaba de la pandilla de los sueños pesados (como si no fuera uno de ellos). Con el sigiloso andar de un gato me hago con mi equipaje por algo de ropa nueva y planeo colarme en el baño sin levantar a nadie, pero el sonido de la puerta crujiendo despierta a Seungri, uno de los chicos a los cuales les encanta esparcir falsos rumores. (y ese es el por qué debo ser extra cuidadoso) Entre sueños, me pregunta en dónde he estado y yo le respondo con un breve "me encontré con un amigo" antes de cerrar la puerta.

Creo que no tengo que describir lo mal que la paso después al quitar el semen reseco de mis propios pantalones. Lo más interesante es, que a nadie parece importarle dónde y cómo he pasado la noche, así que supongo podría dormir allí las siguientes noches, con o sin Changmin.

*

*

La actividad para algunos grupos, entre ellos el mío, comenzó en una cancha de fútbol local la cual ha sido prestada exclusivamente para nuestros eventos. Está tan abarrotada de gente haciendo cola que pierdo la cuenta de cuántas carpas hay aquí, pero algunas de ellas proveen de medicación gratuita, chequeo médico y medición de los niños. Así que, seee. Montones y montones de niños y yo siento como si quisiera explotar a causa de sus ensordecedores chillidos que me parten la cabeza en dos e innecesariamente alto volumen, sin mencionar cómo no pueden dejar de correr de aquí para allá, tropezándose conmigo, y llorando histéricamente cuando les doy un pisotón para cerrarles el pico.

Desde mi sombreado lugar bajo el árbol (donde estoy de pie sin nada que hacer) puedo ver a Hunsu liderando un grupo de niños cuyo objetivo es realizar ejercicios matutinos con la versión disco trance de Cambio Dolor como canción de fondo. Él se presentó a sí mismo como Hunsu el Mejicano y usando un Fedora de cuero, presumiendo sus habilidades en el baile y conquistando señoritas. El atractivo está, en que aquellos quienes valientemente hayan recibido una cápsula de vitamina A o cualquier tipo de inyectable tendrán la oportunidad de unirse a la pandilla de Hunsu y aquellos quienes se hayan unido a la pandilla de Hunsu recibirán un lápiz y un cuaderno autografiado por Hunsu.

No me pregunten de quién fue la idea. Al principio sonaba absurdo para mí, pero después de ver cómo los niños en realidad se afanaban tanto en obtener aquellos 'privilegios', (es como si...estuvieras excluido si no has conseguido el autógrafo de Hunsu) siento una punzada de lástima.

Niños...¿pueden ser más patéticos?

"Jaejoong..." Oigo la voz forzada de Yunho justo después de que alargue una pierna con el fin de hacer que un hiperactivo niño se tropiece a propósito. "¿Por qué hiciste eso?" Pregunta.

"¿Hacer qué?" Yo pongo una ingeniosa e inocente estrategia en marcha, intentar parecer confundido. Un nuevo método para hacerle frente a Yunho, no lo contradigas, no grites, solo hazte el buenito.

"Has estado fulminando con la mirada y pisando a todos los niños."

"Hyung, yo no lo hago a propósito…no puedo evitarlo, están por todos lados..."

Él suspira, perfectamente capta mi más reciente método. "¿Me ayudas con los niños, entonces?"

Ven. ¿Ven? ¿¿¿Veeeeen??? ¡El Emperador Yeti se siente profundamente atormentado si me ve disfrutar de un momento tranquilo en la vida!

Intentando reprimir una mirada de aversión, lo sigo hasta una de las carpas en donde una señora ha estado esperando con un niño pequeño de aproximadamente 2 años sobre su regazo.

"Pésalo, Jaejoong." Yunho señala una balanza cerca a mis pies.

Okay, eso significa que debo hacer algo como...tocar a ese niño. Y por su baba este no parece tener una buena higiene.

"¿Puedo usar guantes?"

Yunho lanza una mirada de 'qué rayos te pasa' por un breve instante antes de asentir con el ceño fruncido. "La precaución universal siempre es buena supongo." Él dice, sonando inseguro pero no obstante me entrega una caja de guantes de látex.

Me pongo un par de guantes como es debido y torpemente intento alzar al niño por la cintura. De nuevo, no sé por qué, él empieza a llorar como si en lugar de manos tuviera abrasadoras llamas. ¿Quizá tengo la frase 'Retrocede niño' escrita en la frente? Una serie de eventos desafortunados siempre me suceden en torno a los niños.

Aún así trato de persuadirlo amablemente. "Vamos mocoso...Mmm...Muéstrame quién es el Guasón."

"A él le gusta Batman." La madre susurra.

"¿En serio? Ese héroe aspirante a caficho es una mariquita, el Guasón es mejor. Créeme."

El niño llora con más ganas. ¿Tanto le gusta Batman?

"Okay, okay..." Suspiro y alzo las manos en señal de rendición. "Batman es genial. Ahora por favor párate aquí." Le doy un golpecito a la balanza con la punta del pie. A pesar de mi buena actitud, el niño parece no poder soltar el brazo de su mamá y me mira como si yo fuera una bruja.

"Solo tienes que pararte en esta cosa ¿¡sí!? ¡No te voy a cortar en pedacitos o algo así!"

El niño llora aún más fuerte. Ahora yo también me siento con ganas de llorar, no sé qué hacer y no tengo ni idea de por qué los niños siempre me odian. Recurro a Yunho en busca de ayuda y noto que está masajeándose la sien mientras me observa. ¿Por qué actúa como si yo fuera el culpable aquí?

Creyendo que no puedo progresar más Yunho se levanta de su silla y con un asentimiento se disculpa con la madre del niño, mientras ella se muerde los labios, conteniendo una sonrisa. Yo estampo mis pisadas hasta la silla que Yunho usó anteriormente y me desplomo sobre ésta, de brazos cruzados, muy molesto.

Y me molesto aún más cuando Yunho únicamente necesita ponerse de cuclillas junto al niño y susurrarle algo para ganar su confianza, y se las arregla para hacerle varias cosas hasta logra que diga “Aaah” para revisar su garganta.

Yo solo puedo tragarme mi vapuleado ego cuando el chico entrecierra los ojos en dirección mía, implicando ‘Ahora estoy bajo un mejor cuidado a diferencia del tuyo’. Yunho dice una cosa o dos acerca de nutrición a la madre y le entrega la receta, los conduce fuera de la carpa y dirige su mirada hacia mí.

"¿Tienes hermanos?" De la nada pregunta.

"No."

"¿Primos menores?"

"No."

"Mmm..."

¿¡Qué se supone que eso signifique!?

“¿Qué le dijiste al niño?” Pregunto con incredulidad, sintiéndome algo curioso al respecto.

"Le dije que tendría la foto autografiada de Hunsu."

Okay. Primero, estoy profundamente herido. Ese fenómeno obtiene tal popularidad y yo no. Segundo, ¿cómo diablos consiguió Yunho una foto de Junsu?

“¿Tienes una foto de Junsu?”

Él señala con su cabeza la mesa junto a la mía y suspira. "Él me dio un montón."

Le echo una miradita a la pila de fotos. La primera está laminada, escrita “Para Yunho Hyung de su fiel servidor recuérdeme en sus sueños” con una escarchada tinta color rosa.

Yo no sé qué decir. "Mmm…él en serio se entrega, ¿no?"

Yunho alza una ceja como estando de acuerdo y rápidamente dirige su atención hacia unos apuntes, escribiendo los datos que ha obtenido anteriormente sobre cierto formulario y cuadro para propósitos de investigación.

"Creía que esto debía ser hecho por los de pediatría." Comento.

"Aquí no hacemos tal segmentación."

"Oh..."

Al término de lo que escribe, Yunho me dice que deje al siguiente niño pasar. Ella tiene unos diez años, erupciones rojas por todo su rostro y cuerpo y es lo suficientemente grande como para sentirse avergonzada por tal condición. Yunho le dice algo acerca de su padecimiento siendo una infección viral y que sanará sin dejarle cicatrices muy pronto, mientras yo me vuelvo paranoico, imaginando como mi hermosa piel se vería miserable con aquellas pápulas escarlata.

Después de eso los niños vienen y van. El reloj marcando tan lentamente, tomándose años para alcanzar las 12pm. Sorprendentemente Yunho no me ha hecho hacer mucho. Y ese es el por qué cuando de pronto sale de la carpa, la primera cosa en la que puedo pensar es en él planeando algo para intimidarme.

Pero entonces sé que algo anda mal cuando el agitado murmullo de la gente resuena alto fuera de la carpa, junto con la voz de algunos doctores gritándose los unos a los otros. Curioso, salgo al exterior para ver el tumulto. La primera persona que capta mi atención es Changmin, de pie con las manos entrelazadas, la preocupación pintada en su rostro. No muy lejos de él la gente se reúne, tan atestado que no puedo ver por lo que están armando tanto jaleo.

“Min, ¿qué sucede?”

“¡Hyung!” Levemente sonríe y se me acerca, aunque todavía no puede ocultar la tensión. “Una joven intentó suicidarse.”

“¿Intentó? Entonces, ¿aún no ha muerto?”

“No…y ahora están tratando de salvarla…”

Frunzo los labios fastidiado. “Agg, ella quiere morir, déjenla. Como fuera ¿de qué sirven un montón de adolescentes emo suicidas?”

Changmin parece sorprendido por mi sarcasmo pero luego asiente con un prolongado ‘Mmm’. “Ese periodo es emocionalmente lábil…” Dice.

“Bueno, adolescentes o no, lo que más odio son los casos de suicidio…bueno, a menos que aquellos estén mentalmente perturbados, lo cual puede ser comprensible. Pero la mayoría solo quiere atención.” Yo bostezo. “Aburridos y molestos.”

“De algún modo no me sorprende viniendo de ti, Hyung…” Él suelta una risita. “Ah…Hyung, Yunho Hyung te llama.”

Al girarme entretanto lanzo terribles miradas, noto que Yunho agita su mano, dando una señal para que me acerque.

La cagada.

*

*

Seee, tal y como lo predije, Yunho me pidió que asistiera al doctor que monitoreaba los signos vitales de la chica suicida y administrara sulfato de atropina hasta que la ambulancia llegara y se la llevara al hospital. Como resultado tuve mi hora de descanso más tarde que la mayoría de scuts, algo que consideré como el castigo de Yunho hacia mí. Adicionalmente era asimismo torturante observar a los doctores darle exactamente lo que ella quería, ATENCIÓN (léase: evaluación psiquiátrica). Como…preguntándole qué andaba mal, cómo se sentía con respecto a la vida, si tenía alguien con quien compartirla, cómo era su familia, etc, etc. Sentí como si quisiera darle más insecticida tras saber que ella intentó cometer suicidio porque su enamorado la dejó.

¿¿¿¿Hello…???? Ella no es la única persona en este mundo que sufre por un amor no correspondido.

Como fuera, escapé poco después de la ambulancia. Es en serio, aparte de algunos cuantos geeks con ambición, yo era el único scut que quedaba en el campo, mientras los otros se habían ido a tomar su descanso, probablemente haciendo un tour por el pueblo. Maldito Jung Yunho, otra vez.

Sin tener nada de apetito, decidí dar un paseo por las colinas próximas, en busca de algún paisaje lo suficientemente atractivo como para ser capturado. Algunas fotos de la Naturaleza podrían ser útiles para levantar el ánimo de Anhee. O quizá pueda mostrárselas a Yoochun o a mi madre.

Y es por eso que estoy aquí, solo, la cámara pendiendo de mi cuello. Al ascender me percato de lo plácido del lugar. Setas y flores crecen a lo largo del camino, los pequeños arroyos de agua cristalina y la tierra húmeda huelen bien. Todo es tan verde. Continúo explorando y tomando imágenes de aquí y allá, mientras me aseguro de no ir demasiado lejos o podría perderme y conocer a la familia de Yunho, los Yetis.

Me detengo cuando el débil eco de risas y carcajadas alcanza mi oído, junto con el refrescante rumor y aroma de la corriente de agua. Después de un buen rato caminando, finalmente encuentro la fuente de aquellos sonidos.

Son Changmin y Kibum, jugueteando en un arroyo, solo ellos dos. Han dejado los zapatos a la orilla y sus pantalones están subidos por encima de sus rodillas. El agua solo llega hasta la pantorrilla de Changmin pero definitivamente más alto para Kibum. Mientras que éste ultimo camina más rápido, Changmin torpemente va de puntillas contra la corriente, soltando risitas al mismo tiempo que intenta mantener el equilibrio. Sus labios se ven ligeramente pálidos debido a la temperatura, pero por su sonrisa amplia y asimétricos ojos sé que está pasándola bien.

"¡¡¡Abajo!!!" Kibum lo atrapa por detrás, amenazando su equilibrio. Changmin lanza un grito antes de sumergir una mano con el fin de salpicar a su amigo más bajo, por lo cual terminan salpicándose el uno al otro, riéndose hasta por los codos. Como era de esperar, probablemente por lástima, Changmin no consigue salpicar demasiada agua mientras Kibum despiadadamente descarga una grande y llena mano en cada ataque. El antes mencionado está empapado en un instante.


"No traje mucha ropa, Kibummie..." Él hace un puchero. Un puchero. Y llama al tipo por su nombre. ...¿Por qué? ¿Son de la misma edad?

"Está bien, puedes usar la mía." Sin dejar de reír, Kibum saca un pañuelo de su bolsillo y lo pasa por la cabeza de Changmin. Este último arruga la nariz cuando la tela toca su rostro.

Odio admitirlo pero se ven lindos juntos. Changmin siempre sonríe, aunque él nunca se vea así de feliz frente a mí. Él es amable y de buen carácter, y es por eso que ha podido soportarme hasta ahora, pero no creo que esté muy feliz de ser mi compañero de cuarto. Bueno, a veces no puedo controlar el cómo me comporto o lo que digo…ahora que lo pienso, quizá lo he herido muchas veces…aunque ahora en realidad no pueda recordar aquellos incidentes.

Preparo mi cámara y la dirijo hacia él, amplío la vista y hago varias tomas. El primer intento no luce muy bien. Pruebo una y otra vez, con cuidado, no deseando que descubran mi escondite.

Como un acosador, ¿lo soy?

"En serio Bummie, ¿cómo podemos escaquearnos así? Volvamos con los sunbaes..." Él habla entre risas.

"Todo mundo está tomándose un descanso, el último todavía ocupado y con cosas que hacer es tu compañero de cuarto."

"¿Jaejoong Hyung?"

"Seee, ese el bocón."

"Oh, creo que debería ir..."

"Bueno, pienso que ya habrá terminado para esta hora."

"Está bien, solo voy a asegurar-" Changmin se vuelve pero Kibum lo retiene por las manos.

"Vamos, ¿por qué te preocupas tanto? Él es el Hyung, él debería ser quien cuide de ti y no al revés. Y por lo que vi no lo hace muy bien."

"Bummie, tú ni siquiera lo conoces."

"Pero es Kim Jaejoong. Aparte de la cara y el dinero ese tipo es un bueno para nada."

Okay, eso es todo. Estoy tan familiarizado con este tipo de charla sobre mí que he llegado al punto en el cual no me siento más herido, pero yo simplemente no quiero escuchar lo que Changmin piensa de mí, gracias. Rápidamente tapo mis oídos con los dedos y me doy la vuelta, dejando mi escondite atrás. Mi anterior determinación de recolectar imágenes disminuye de manera drástica. En vez de continuar la exploración decido volver a la cancha; trabajar junto al estoico rostro del emperador Yeti sorprendentemente se siente mejor que encontrarse de pronto en un lugar desconocido, presenciando una exhibición de escenas románticas por parte de una pareja.

Oh sí, extraño al emperador Yeti, deseo taaanto me pida que hurgue con los dedos la barriga de un niño o le limpie los mocos o lo que sea.

Me dirijo hacia el campo, jadeando por caminar un tanto demasiado rápido a lo largo del camino. Lo creas o no yo en realidad voy directo hasta la carpa, en espera de que Yunho aún se encuentre allí. De la nada quiero discutir algo como…la muerte de Michael Jackson. O Lady Di. O apendicitis.

“¡¡Hyung!!”

Yunho todavía está dentro escribiendo algo relativo al trabajo, pareciendo sorprendido y un poco traumatizado cuando le dedico la primera sonrisa en lo que va de la historia desde que me conoce.

"Oh, Jaejoong... " Él endereza su desgarbada postura.

"Ya sé, ya sé, no me iré de nuevo."

"Bueno, nuestra carpa ya cerró."

"Entonces puedo irme." Doy la vuelta y me preparo para marcharme pero él me llama.

“Siéntate aquí…” Se refiere a una silla junto a él, sonando un poco más gentil de lo usual. Hago lo que me dice. "Escucha...justo ahora…una de las enfermeras en sala me llamó. Me informó sobre algo que puede ser necesario te enteres acerca de la Sra. Lee Anhee..."

Intento registrar el preámbulo por un momento antes de preguntar, "¿Qué pasa con ella?"

"Suspendieron la medicación. De ahora en adelante recibirá tratamiento paliativo."

Paliativo. Significa que estamos siendo extremadamente pesimistas acerca de sus probabilidades de sobrevivencia y decidimos dejarla morir pacíficamente con ayuda de sedantes y analgésicos. Exactamente lo que yo había pensado antes, al enterarme de en qué etapa del cáncer se encontraba. Así que no es un imprevisto. Pero aún así no puedo evitar sentirme un poco en shock.

"Ella...¿estuvo de acuerdo con eso?" Pregunto en duda.

"Es a su solicitud. Ella ha estado pasando por mucho dolor, Jaejoong."

No sé. Creo que ella es del tipo de mujer quien no cree que la muerte pueda conquistarla.

"Pero ahora, ella está bien, ¿cierto? Quiero decir, claro que no está bien, pero..." Estoy intentando preguntar si ella está aún consciente y se las arregla para comer y beber y hablar bien, sin embargo no puedo dejar en claro mi punto.

"De momento está inconsciente y todavía respira, pero no asistirán la insuficiencia respiratoria que es muy probable ocurra pronto."

Tantas preguntas surgen en mi cabeza y yo no puedo ni pronunciarlas. ¿Quién está con ella ahora? ¿Quién le habló sobre sus desesperadas circunstancias? ¿El doctor le informó de ello amablemente? ¿Se sintió lastimada al recibir semejante noticia? ¿Se encontró con su hermana en Gwangju?

"Ya veo.", son las únicas palabras que puedo decir.

Yunho me mira fijamente por un rato antes de darme una palmadita en la cabeza. "Si quieres acompañarla, puedes volver a Seúl mañana. Eso, si estás familiarizado con el transporte público o puede que tengas alguien que te recoja."

Bueno, puedo llamar al chofer de la familia (no importa cuánto deteste involucrarlos) sin embargo yo simplemente no puedo creer que Jung Yunho me haya dado permiso para saltarme este evento.

"Pero si quieres permanecer aquí está bien." Él me dedica una mirada de certeza.

Mientras fijo mi vista en él estrujo mi bolso, aferrándome al borde de mi cámara, aquella con las sonrisas de Changmin. ¿No es extraño que Anhee quiera desesperadamente ver su sincera sonrisa reflejada en una fotografía, cuando ni siquiera conoce al tipo en lo absoluto?

No comprendo a las personas, mucho menos a una rara como ella. Pero tal vez, solo tal vez, para alguien que se sentía constantemente amenazada por el dolor y el miedo a la muerte cada día, ¿el sonreír se había vuelto tan difícil que necesitaba contemplar una sonrisa la cual le recordara como era sonreír?

O quizá, ya que Changmin se veía triste en la foto, ¿ella quería que fuera feliz porque eso la alentaría?

“Seee…creo que volveré a Seúl mañana, Hyung.”


*

*

Estaba por ir a dormir en uno de los autobuses justo igual que ayer, ya que al parecer esta noche mi grupo no parece estar menos ruidoso que días anteriores, cuando Changmin se me aproxima en el transcurso y camina despreocupadamente junto a mí como si no hiciera nada extraño.

Aunque, no llevaba puesta esa chaqueta Klu Klux Klan. Yo puedo fácilmente reconocerlo como Changmin.

“¿Estas acechándome?” Digo, disminuyendo el ritmo.

“Vas a dormir en el autobús de nuevo, ¿no?”

“Seee.”

“Entonces quiero mostrarte algo primero.” Él sonríe con emoción. Me pregunté de qué trataba todo eso.

Aparentemente me ha llevado hasta un elevado mirador cerca a nuestra zona de estacionamiento para los autobuses donde miles de blancos destellos provenientes de las casas de los lugareños pueden ser contemplados decorando la insondable vista hasta donde nuestro campo visual alcanza, titilando como un cielo nocturno sobre la tierra.

Precioso. Me dan ganas de llorar por alguna razón que no puedo explicar.

“Pasamos por este lugar el primer día, pero a la luz del sol no parece muy especial...” Él dice. Estoy tan absorto en el paisaje que no sé cómo responder. Después de un rato me doy cuenta de que él parece estar a la espera de mi reacción.

“Me gusta.” Digo.

Él sonríe.

Mientras respiro el aire fresco de la noche me dejo caer sobre la hierba húmeda y me siento con las piernas flexionadas, los brazos encima de las rodillas. Él me sigue, toma su lugar junto al mío.

"Changmin-ah...¿Qué te hace feliz?" Mi voz se mezcla con el trepidante sonido de la brisa.

"¿Eh? Te refieres a...cosas, o..."

"Lo que sea. Algo que pueda sinceramente hacerte sonreír."

"Es sobre la foto, ¿no?"

"Solo responde."

El toca su barbilla con un dedo, frunciendo los labios un poco en tanto piensa. "Mmm…en serio no puedo mencionarlas, muchas cosas supongo..."

"¿Los chistes cortos y malos te hacen feliz? Tengo uno por cierto."

Él me mira fijamente, medio incrédulo no obstante exhibe una mirada descaradamente curiosa.

"No quería leerlo al principio, ¿okay? Lo encontré por accidente en el periódico.” Inhalo. “Un padre fue al hospital para que operaran a su hijo. Consultó ávidamente con el doctor todo cuanto pudo. 'Vamos a usar propofol así su hijo no recordará nada.' Dijo el doctor. El padre respondió, 'Entonces no tienen por qué, mi hijo difícilmente recuerda algo.'"

Él se ríe como un loco, su cuerpo sacudiéndose vigorosamente y aplaudiendo como ese mono de cuerda con platillos.

"¡Ese fue bueno!" exclama. ¿¡Qué tiene de bueno!? Es el tipo de historia que te hace querer rasgar el periódico en tiras y demandar a la editorial por un reembolso, exactamente mis sentimientos al ver a Edward Cullen brillando después de que pagué una entrada para ver a un vampiro.

No obstante siento curvarse la comisura de mis labios al observar su risa contagiosa. Rápidamente recupera el control, al parecer un tanto avergonzado.

"¿Qué hay de ti? ¿Qué te hace feliz, Hyung?" pregunta.

Yoochun. Es claro para mí. Pero supongo que ya está harto de esa respuesta.

"Quiero decir, aparte de Yoochun Hyung." Añade rápidamente. Él sabe después de todo.

"Mmm...No estoy muy seguro."

"Cheesecake de coco…Fuwa...Yo no sé mucho..."

Ese cierto nombre que él menciona algo como que me sorprende. "¿¡Sabes sobre Fuwa!?"

"Oh...mmm, no realmente…escuché a la gente hablar sobre ti jugando con una gata y llamándola Fuwa..."

Frunzo el ceño. "¿La gente sabe? Creo que aparte de Yoochun nadie sabe como llamo a la gata."

"Bueno, no mucha, solo unas cuantas chicas, ya sabes a ellas les encanta chismosear hasta de las cosas más pequeñas..."

Mmm. Yo nunca supe eso. Pero supongo que las chicas hacen un chisme de todo.

"Hyung...¿Por qué amas tanto a Yoochun Hyung?"

¿Tamaña pregunta así de pronto? Casi olvido que él es así de crudo. "¿Qué clase de pregunta es esa?"

"Lo siento, solo quería saber..."

"Nunca puedes saber por qué amas a alguien, simplemente sucede." Respondo de acuerdo a mi intuición, ya que me tomaría una novela describir como Yoochun es un ángel sobre la tierra. De cualquier forma no estoy seguro de que él comprenda.

"Pero...¿Qué tal si...?¿qué tal si Yoochun Hyung nunca puede amarte? Me refiero a, ¿de la misma manera en la que tú lo amas?"

“¿…Podemos dejar este tema? Lo último que quiero hacer ahora es hablar más profundamente sobre esto con alguien que no sabe nada sobre nosotros.”

“Lo siento…no quise inmiscuirme…”

Yo exhalo y dejo caer la frente sobre mis rodillas. “Lo sé. Perdón.”

Algunos momentos pasan en completo silencio hasta que me percato de lo tarde que es de acuerdo a mi reloj de pulsera, y decido encaminarme hasta mi nido con el fin de dormir.

"Okay, buenas noches, Min. Debo regresar a Seúl mañana, necesito despertarme temprano." Le doy una palmada en el hombro y me apoyo en él como en un reposabrazos para ponerme de pie.
Él se levanta después de mí, pareciendo sorprendido. "¿Tan pronto? ¿Por qué?"

"Una de mis pacientes está muriendo y Yunho me dejó visitarla por última vez."

"Oh, siento mucho escuchar eso, Hyung.."

"Nah, está bien. Bueno…vamos a encontrarnos con miles de personas muriéndose en el futuro y sé que no necesitamos preocuparnos por cada una de ellas, pero esta señora es extrañamente especial y le debo algo."

Recorriendo con la mirada la vista de las miles de luces por última vez, nos volvemos y caminamos hacia la zona de estacionamiento para autobuses. Pongo una mano dentro de mi bolsillo mientras la otra se aferra a su brazo, reclamando ávidamente su calor corporal. Como es su costumbre a él no le importa.

"Esa paciente tuya... ¿es ella la que pidió la foto de la sonrisa?" Pregunta.

"Sí."

"Oh...Lo siento no pude ser de ayuda…"

 "Está bien. No te disculpes tanto.”

"También dormiré en el autobús."

“Haz lo que quieras.”

2 comentarios:

  1. Anónimo9/03/2014

    estupendo el fic por favor continuación con el sea convertido uno de mis predilectos quisiera saber que pasara con min jae quisiera que jae sintiera algo de celos hacia min.

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  2. Oh de hecho supongo que habrá pero en qué medida no sé, Jae aquí es demasiado algo para eso...tú la única que sigue leyendo XD muchas gracias.

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