Amor - Cap. 3

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Quiere parecerse un poco, a la indiferencia


El día lunes, un día después de aquella desastrosa fiesta.

Yunho ni siquiera tuvo tiempo de pensar bien las cosas. Solo llegó a su casa, se justificó bajo la excusa de haberse quedado en la casa de un amigo. Recibió un regaño por no avisar, fue castigado pero poco le importó, de todas formas muchas ganas de salir de casa no tenía.

Y miró el techo de la habitación como la cosa más importante de la vida.

Su padre llegó a importunar, su madre a tratarlo como si estuviera enfermo y necesitará algún tipo de sopa caliente. Y su grito, fue el detonante para que su padre le creyera que eso pasaba con los excesos, que seguramente había estado bebiendo, fumando y metiéndose hasta droga.

Yunho reaccionó molesto. Despotricó contra su padre, por no confiar. Por tratarlo de esa forma, y la pelea terminó en su padre cerrando la puerta con fuerza. Yunho al menos sentía un poco de furia fuera de él.

Y ya en la noche, disculpas mutuas. Su fin de semana había sido un asco, uno completo. Pero al menos no estaba peleado con sus padres. Y entonces, ahora, Jaejoong volvía a atormentarlo, con esa sonrisa de victoria que se había quedado grabada en su memoria.

Él no tenía problemas con las personas que fueran gay, es solo… que él nunca pensó que lo sería. Luego desechó la idea, era un adolescente, uno a punto de terminar el instituto. Estaba experimentando, estaba despechado. Todo eso sumado daba un cúmulo de emociones que volcaba todo a un momento de pasión descontrolado, que no necesariamente lo hacía gay.

Y con esa conclusión en la cabeza, cerca de las dos de la madrugada, Yunho pudo al fin dormir.






Llegó un poco tarde, sus amigos lo saludaron. Y todo fue normal.

Incluso cuando vio a Jaejoong todo fue más normal aún. Jaejoong entró con una sonrisa enorme en el rostro, con las manos en los bolsillos de su pantalón. Caminó por el pasillo sin problemas, sin detectarlo, sin mirarlo siquiera.

¡Yunho se sintió tan aliviado!

El barullo cuando Jaejoong se acercó a sus amigos, como cada mañana. Todo era tan normal, que Yunho incluso podía sentir que todo había quedado atrás. Que todo había muerto en aquella noche de sábado y él no tenía que preocuparse más.

Volvían a lo mismo de siempre, a la candidatura para Rey y Reina del baile. Lo que le hacía recordar que al haber terminado con Yoona, él no tenía con quien ir. Y entonces denotó que por ello la mayoría de las chicas hoy se portaban tan amables, sonrientes e incluso con indirectas extrañas. Supuso que conseguir pareja no sería problema.

Pero Yunho quería eliminar el recuerdo de Yoona, y el recuerdo de Jaejoong de paso. Solo por seguridad. Entonces quería a la chica más linda que encontraran sus ojos ese día. Y sucedió, durante la hora del almuerzo.

Sunha, era oficialmente la muchacha más hermosa del instituto. Y tenía un record de haber rechazado a más de quince chicos desde que empezó toda la locura del baile. La vio entrar, tan bella, tan sonriente, tan imponente. Sería perfecto. ¡Ella era perfecta!

—¡Yunho! Al menos disimula.

Observó a su amigo que sonreía divertido, mientras él cual idiota se había quedado con la charola del almuerzo, observándola pasar. Sunha le regaló una sonrisa y Yunho comprendió que ella esperaba ser invitada por uno de los chicos más apuestos y populares. Y él encajaba perfectamente con esa descripción.

Él le sonrió también. Y todo el mundo en la cafetería comprendió, que si Yunho preguntaba, sin fallo Sunha aceptaría. Y serían la pareja perfecta en el baile.






Para la hora de la salida, Jaejoong volvía a ser su dolor de cabeza personal.

Él muy imbécil estaba de lo más sonriente con Sunha, ¡cuando antes ni siquiera la había detectado! O al menos eso suponía él, por que nunca los había visto juntos. Pero ahí estaba, sosteniendo las delicadas manos de Sunha, con su estúpida sonrisa en el rostro.

—Dicen que la invitó al baile después de la hora del almuerzo.

Yunho apretó los puños molesto, Sunha era su escape, su pareja perfecta. ¡Y el muy…!

Prefería no pensar más en ello, por que eso representaba tener a Jaejoong nuevamente en la cabeza. Había preparado invitarla a tomar algo después de clases a una linda cafetería y luego invitarla al baile. Pero solo suspiró, con una sonrisa pequeña en los labios.

—Está bien, no es la única chica en el instituto. Mañana buscaré con quien ir, y si no, siempre puedo invitar a una amiga de otro instituto.

Sonrió confiado, escuchando las palabras de sus amigos, diciéndole que era bueno que estuviera intentando superar a Yoona, concentrándose en otra cosa. Y por supuesto hablaban de la envidia ‘sana’ al tener él tantas amigas realmente bellas.

Pero Yunho solo suspiró, no debía pensar más en eso.

No en Yoona, no en Jaejoong y ahora no en Sunha y por consecuente, no más en Jaejoong otra vez, como si de un circulo vicioso se tratara.



“Desde que he vuelto a casa, mi cuerpo ha sido un desastre.
Así que deja de hacerme sentir como un idiota”

2 comentarios:

  1. Pobre yunho su vida cambio totalmente por jaejoong y luego todavía le baja a la chica!! XDD jajajaja
    Gracias por el capítulo!!

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  2. Ni modo Yunho, te viste lento y Jae te la gano, aunque pienso que este detecto tu interés en ella y la invito primero por eso.

    Gracias!!!

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