Existencias Entrelazadas. Cap. 11

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“Ilusión.”

(Narrado x Min)
Caminaba de un lado a otro por la habitación, Jae no había regresado, YunHo se encontraba en el baño tomando una ducha antes de ir a dormir, no se si se percataba de lo que pasaba o éramos buenos ocultándolo, pero él no mencionaba mi ansiedad ni la ausencia de Jae, ya no sabía qué hacer esperarlo me desesperaba un poco, quería buscarlo pero y si regresaba, al final me senté en mi cama esperándolo.

YunHo salió del baño.

-          ChangMin, buenas noches.
-          Buenas noches YunHo.

Se acostó y más rápido de lo que imagine se quedo dormido.

En momentos como este me daban ganas de dejar, de abandonar lo que siento, de en verdad alejarme de él, pero algo me lo impide, no puedo, mi ser quiere estar con él, esto es demasiado fuerte.

Esperando a que llegara, tome mi ordenador y me recosté en la cama, la encendí, no sabía muy bien lo que haría con Jae, lo que le diría, pero quise solo dejarme llevar decirle las cosas como son, lo ocultaríamos de los superiores pero nos mantendríamos juntos.

Coloque mi ordenador en mis piernas, decidí ver una película, hace un momento YunHo me había enseñado como hacerlo, no sin antes medio burlarse de mí por no saber ni como encenderla.

Encontré una serie, leí la sinopsis y parecía interesante así que me decidí a verla, tenía una excelente historia, la mujer amaba demasiado a ese hombre, ambos darían la vida por el otro, no solo era amor, pasión, era protección, comprensión, amistad, no sabía que todas esas cosas llevaba una relación, gracias a esta serie comprendí lo que era la palabra novio, su significado y su importancia.

Sé que le dije a Jae que ya no seguiría mas con lo que teníamos, me arrepiento y quisiera pedirle disculpas, algo en la película me dejo un poco descolocado, el chico le prometió que jamás se alejaría, que no permitiría que los separaran, eso me hizo sentir inquieto, sentía el anhelo de hacer eso, de no permitir que nadie nos separe a Jae y a mí, el impulso y el deseo de cumplirlo era demasiado fuerte.

Deje el ordenador a un lado, eran más de las 3 am y Jae no regresaba, me preocupaba pero solo lo esperaría, tengo que pensar en cómo decirle las cosas, creo que lo escribiré para practicar un momento.

Tome de nuevo el ordenador y comencé a escribir, si bien no sabía cómo explicarme solo le diría lo que siento y lo que planeo.

Kim JaeJoong:

Bien, realmente no sé cómo comenzar esto, tengo en mi mente solo el deseo de estar contigo, sabes vi una serie mientras esperaba que volvieras a la habitación, era una pareja hermosa, dejando fuera lo bello que eran superficialmente, el deseo de mantenerse juntos era sorprendente, algo en eso me hizo desear aun mas estar contigo, hay un anhelo en mi de tenerte cerca que no lo puedo refrenar, es un frenesí que apenas puedo controlar, el sentido que llevo mi vida al haber decidido por un momento el alejarme de ti, fue de total tormento, no encontraba paz.

Escribía, no sabía si solo mostrárselo y que lo leyera, pero esas palabras, mis propias palabras habían hecho que sintiera como un deja vu, algo me decía que ya había vivido esto, no comprendía con que, o porque lo pensaba así, pero así lo sentía, no recordaba nada que me hubiera hecho sentir así, y dudo que otra cosa que no fuera el amor que siento por Jae me haga sentir de esa forma, no encontré respuesta a ese sentir así que seguí escribiendo.

Ahora te pido disculpas, te cause y me cause dolor al decir eso, yo en verdad quiero que estés cerca de mí y no te alejes, no permitiré que te alejes, no permitiré que nos separen.

Aunque me es un poco difícil de decir, te amo y ya no lo voy a negar, si bien, nuestros superiores se oponen, no pueden saber qué es lo que sentimos o lo que planeamos hacer, quiero mantenerte cerca de mí, aunque sea ocultándonos, no sé bien cómo vamos a hacer las cosas, pero prometo jamás alejarme de ti.

Me sentía un poco tonto haciendo esto y si ya era demasiado tarde, de nuevo ese vacío se apodero de mi, deje el ordenador a un lado y me levante, ya casi amanecía así que me di una rápida ducha, me arregle, esperaba a que YunHo se despertara y arreglara, según cada sábado por la mañana tendríamos una hora de ensayo en uno de los salones del edificio más alejado, el auditorio.

Tome el ordenador, no sabía si seguir escribiendo o dejarlo así, al final no creo que lo valla a leer, es mejor que se lo diga de frente.

Era casi la hora y YunHo nada que se despertaba, coloque el ordenador encima de mi escritorio, me acerque a él y despacio lo moví por el brazo.

-          YunHo, ya es tarde hay que irnos al ensayo.

Estaba adormilado y apenas reaccionaba.

-          ¿Me oíste? Ya es tarde.
-          Tarde… ¿tarde?

Me dio risa la forma en que se levanto, totalmente asustado y corriendo de un lado para el otro había tomado sus cosas y estaba a punto de salir, solo que aun traía su ropa de cama.

-          YunHo algo se te olvida.
-          Tu, vámonos Min.
-          Reí con más ganas – no YunHo, ¿ya te viste al espejo?

Corrió al espejo, tropezándose con sus propios pies, no podía evitar de reír, mas con su cara de sorpresa al verse, completamente despeinado y con su pijama puesta, casi podía ver rastros de saliva en una de las comisuras de sus labios, me carcajee, el estaba todo rojo, apenado, tomo su ropa y sin pensarlo así enfrente de mí se cambio, yo tan solo no paraba de reír, entonces alguien abrió la puerta lo vi de reojo, no me lo esperaba justo en este momento, YunHo apenas se ponía el pantalón.

Vi el asombro y la molestia en sus ojos, Jae me veía molesto pero no menciono nada, solo se metió al baño.

YunHo se termino de vestir y sin más palabras nos fuimos al ensayo, Eddie y MinHo ya estaban ahí, sabía que Jae no iría, bueno ni yo iría, apenas me lo había mencionado YunHo la noche pasada.

Algo poco común capto mi atención, más bien era un sentir, algo realmente tranquilizador, solo una persona ha llegado a hacer que me sienta de esa forma, pero no puede ser, es un poco diferente, ahí un toque de algo que no logro saber que es, sin duda hay paz, tranquilidad, armonía y amor, demasiado amor, es algo que puedo comprender ya que yo lo siento de la misma forma, su sentir es igual al mío, ama demasiado a una persona, pero todas esas cualidades solo las tiene un arcángel, no puede ser que un arcángel este enamorado… ¿o sí? No sería el primero y tendría en quien apoyarme, sentía mas fuerte esa presencia, alguien toco la puerta del salón.

-          Oh… mi ordenador lo deje prendido – susurre.

Le abrí la puerta a aquel que tocaba pero ni tiempo me di para saludarlo, solo corrí hacia los dormitorios, se borraría lo que escribí si se apaga por falta de batería, aunque pensándolo sería mejor decirle las cosas a Jae de frente aunque me sea un poco difícil hacerlo sería lo mejor, solo espero que no haya visto mi ordenador prendido y leído lo que ahí escribí.

Entre a la habitación empujando la puerta bruscamente, lo sobresalte, estaba en mi escritorio sentado, viendo la pantalla de mi ordenador.

-          ¿Qué haces Jae?

El me miro un poco sorprendido.

-          Solo leía que no vez.
-          Eso veo…. Pero ¿Qué haces viendo en MI ordenador?

En lugar de sentirme aliviado de que lo leyera y no tener que decírselo de frente, me sentí completamente apenado, casi podía sentir como relumbraba de lo rojo que estaba.

-          Aquí decía JaeJoong y pensé que era para mí… o ¿no es así? Digo para no hacerme ilusiones y seguir cada quien por su lado…

Vi en sus ojos la tristeza de que fueran solo mentiras, pero que no ha comprendido que yo no puedo decir mentiras no importa si no las digo en voz alta, simplemente no puedo negar lo que es evidente, lo amo y demasiado.

-          Jae… ¿me crees capaz de jugar con algo así?

No me respondió solo me miro, sonrió y me extendió la mano.

-          Min, quiero que me lo digas.
-          ¿Qué cosa?

Sonreía tomando su mano, sabia de lo que hablaba pero aun así quería que me lo mencionara, hizo un pequeño gesto de indecisión.

-          Que me quieres.
-          Pero Jae, yo no te quiero.
-          ¿Cómo que no me quieres? – me soltó la mano
-          No Jae, no solo te quiero… yo –me acerque a su oído- te amo.

Lo abrase e inmediatamente oculte mi rostro, aparte de nervioso y apenado, sentía como mi corazón se quería salir de mi pecho en busca de su dueño, entonces lo escuche reír, mas que sentirme apenado por su acto, estaba sorprendido no lo había escuchado reír de tal forma.

Me aleje un poco de él, viéndolo detenidamente, me miro sin parar de reír y yo no salía de mi asombro.

-          ¿Qué Min? No habías visto a un demonio feliz o ¿Qué?
-          ¿feliz?

El asintió y sonreí, el reía mas fuerte lo que hizo que me contagiara la risa, riendo ambos, es asombrosamente relajante hacerlo, verlo así me ponía igual, literalmente me tenia loco.

-          Bueno y ahora mi querido Min, ¿Qué hacías antes de llegar y hacerme el demonio más feliz?
-          Oh, se me había olvidado por completo, estaba ensayando con los chicos como no llegaste temprano no te pudimos avisar, por cierto ¿Dónde andabas?
-          Salí con Eddie a beber un poco.
-          ¿Eddie? ¿Y el no te dijo nada del ensayo? – lo dije molesto no era por que no haya ido al ensayo o no haya llegado temprano, si no que estaba con Eddie.
-          No, no me dijo nada – el solo no dejaba de sonreír – hoy supe unas cuantas cosas nuevas –sonrió de lado- como, porque tu enojo.
-          ¿Ah sí? Y según tu ¿por qué es? – conteste a la defensiva.
-          Celos – sonreía ¿feliz?
-          ¿eh? Ni siquiera sé que es eso.
-          Es el motivo de tu molestia, eso se llaman celos, te molesta que este con alguien más que no seas tú, que tan solo alguien se me acerque, te molesta.
-          Eso no es cierto – resople.
-          ¿No ChangMin?
-          No Jae.

Me di la vuelta dirigiéndome hacia la puerta.

-          ¿A dónde crees que vas?
-          ¿te tengo que avisar?
-          Si, eres mi novio.
-          Eh… am bueno voy… con los chicos a ensayar.

Su novio, sonreía aunque me había puesto nervioso, sonreía, realmente me sentía feliz, lo espere en la puerta tomo unas cuantas cosas suyas y se acerco a mí.

-          Ok mi Min, vamos con los demás.
-          Bueno…

En ese momento creo que preferiría estar a solas con él, es poco el tiempo que pasamos así y quisiera disfrutarlo.

-          No te veo muy convencido, ¿prefieres que nos vallamos a otro lado? solo tú y yo –se acerco a mi oído- así puedo probar de nuevo esos labios que me incitan a saborear.

Trague saliva, lamiéndome los labios.

-          ¿Me quieres provocar ChangMin?

Me sonroje, sentía incluso mis orejas arder.

-          Que adorable – se reía Jae.

Me tomo por la cintura metiéndome a la habitación cerrando la puerta detrás de nosotros, me pego a la pared aun con sus manos por mi cintura, acercándose a mí con brusquedad, me tomo por sorpresa todo fue demasiado rápido, que solo pude soltar un pequeño sonido (gemido) al topar contra la pared y enseguida sentí sus labios sobre los míos, me sentía algo mareado por el movimiento brusco así que tarde en corresponder lo cual hizo que se desesperara un poco intensificando el contacto entre nuestros labios, paso sus manos de arriba abajo por mi cintura, no sabía cómo reaccionar ahora si me sentía completamente perdido.

-          Jae… -susurre entre nuestros labios.

Se separo un poco, mirándome a los ojos, lo cual me puso aun más nervioso, estaba seguro que en mi existencia nunca antes había estado en esta situación.

Trate de bajar la mirada pero no me dejo, me tomo por el mentón.

-          ¿Qué paso Min? ¿No te gusta? ¿Me alejo?
-          No… no es eso… yo no sé qué hacer.

Me sentía torpe, y el solo me sonrió cálidamente.
-          Solo confía en mí.

Asentí y el volvió a unir nuestros labios, esta vez no tarde en corresponderle cerrando los ojos disfrutando de las miles de sensaciones que tan solo ese acto me hacía sentir, el tomo mis manos y las llevo hacia su cuello, me abrase a él entrelazando los dedos en su cabello.

Me perdía en las sensaciones, el calor, el contacto de su cuerpo sobre el mío.


“Felicidad”

(Narrado x Jae)
Había salido de la facultad, era la primera vez que salía de las instalaciones pero no sabía que hacia estaba tan sumido en mis pensamientos  que no me di cuenta cuando había abandonado la “seguridad” de la facultad, caminaba por lo que los humanos llamaban calles y mucho de ellos iban y venían felices, parejas de enamorados tomados de la mano diciendo cuanto se querían y uno que otro dándose una muestra de ese amor que se sentían, los odiaba, no eso no era cierto los envidiaba porque ellos podían ser felices con la persona que amaban y yo no podía ser feliz con ChangMin, cuando dejaría de maldecir mi existencia…. Al parecer nunca me cansaría de odiar ser un demonio al cual le tenían prohibido amar.

Llegue a lo que yo sabía o creía que era un parque, veía como los niños jugaban alegremente en la pequeña área de juegos, me deje caer en bajo la sombra de un árbol, mirando entretenidamente a los pequeños, no tenía ningún recuerdo de mi infancia ni siquiera sabía si tuve alguna pero por alguna razón sabía que esa etapa olvidada había sido feliz yo lo sentía y quería creer que era verdad, pero aquellos niños humanos se veían tan alegres sin la preocupación que tenía los demás humanos. Sonríe maliciosamente al pensar que en un futuro esos pequeños serian hombres y mujeres que cometerían más de un pecado como todo los humanos, no se cuánto tiempo pase sentado ahí pero el sol se estaba ocultando, me levante de aquel lugar y mire a mi alrededor, era definitivo estaba perdido, que diablos estaba pensando cuando salí de la facultad enserio que era estúpido.

Y ahora el maldito de Siwon no se aparecía ni podía escuchar su voz en mi cabeza, claro era de esperarse de él era un maldito demonio que no se preocupaba de los demás enserio lo detestaba.

-Hey Jae ¿Qué haces por aquí?- escuche la voz de Eddie

Di media vuelta y ahí se encontraba Eddie con ese porte de chico malo que tenia

-Al parecer estoy perdido- dije normalmente

Primero me vio sorprendido y después de unos segundos se echó a reír a carcajadas.

-¿Qué es tan gracioso?- pregunte

-No puedo creer que estés perdido enserio de dónde vienes- dijo tratando de no empezar a reír de nuevo

-Pues solo te puedo decir que no soy de Corea- me defendí

-Ok, ok entiendo no eres de aquí-

Pasaron unos minutos en silencio mirando la nada

-Jae, regresamos a los dormitorios de la facultad- pregunto

La verdad no quería regresar aun, no cuando aún tenía las palabras de ChangMin en mi cabeza diciendo que se alejaría de mí, aun sentía este dolor punzante en mi corazón y no quería verlo, no quería que él se diera cuenta de cuanto me dolía todo esto, no quería que se sintiera mal por mí, quiero que siga con esa sonrisa que me fascinaba y de la cual me enamore.

-No quiero regresar aun- hable agachando la mirada no quería que Eddie se diera cuanta de mi estado

-¿Quieres que vallamos a divertirnos?, acabo mañana no tenemos clases-  sugirió

-Me parece una buena idea, a donde podemos ir a divertirnos- ni siquiera lo pensé quería distraerme y olvidar

-Conozco un lugar fantástico para eso ven solo sígueme –

Eddie empezó a caminar por aquel parque el cual ya estaba casi vacío ya que el sol se había ocultado por completo y le cedió su lugar a la hermosa luna que nos acompañaba esa noche, caminamos por varias calles hablando de cosas sin importancia, en ocasiones reíamos por las tonterías de las que hablábamos.

-Llegamos, ya verás que te la pasaras genial-

Nos encontrábamos en un lugar del cual salían los humanos alegremente y otros entraban con una sonrisa, observe el lugar cuidadosamente y me di cuenta de donde nos encontrábamos, estábamos en lo que los humanos llaman “Bar o Antro”, lo sabía ya que varios demonios me habían contado de estos lugares. Entramos y el ambiente estaba de lo más alegre, gente bailaba al ritmo de la música, mientras otras bebían en pequeñas mesas y muchas otras hacían cosas indebidas en lugares oscuros y apartados de los demás, sonreí ante todo esto, un pequeño infierno en la tierra y esto me agradaba demasiado me sentía ¿bien?.          Nos sentamos en una pequeña mesa donde una chica nos atendí y nos trajo una bebida.

-Jae, que te parece el lugar-

-Me encanta, me siento libre de ser quien soy-

-Entonces divirtámonos ven vamos a bailar-

Eddie se levantó de su asiento tomándose su bebida de un trago y camino hacia la pista, yo lo imite y de un trago acabe la mía, llegue a donde se encontraba y empecé a imitar sus movimientos, después de unos momentos mi cuerpo se movía al compás de la música. No pasamos mucho tiempo solos ya que un grupo de chicas se acercaron nosotros y empezaron a bailarnos de una forma no muy decente, este era la oportunidad de sacar todo el dolor que estaba sintiendo, baile con una chica no era hermosa como ChangMin y no sonreía igual que el… que estupidez de mi parte estaba comparando a esta mujerzuela con mi ángel nadie le llegaría a él nunca podría dejar de sentir lo que siento, me disculpe con ella y regrese a la mesa donde antes nos encontrábamos, pedí uno cuantos tragos más por ser un demonio no me afectaba mucho el alcohol así que podría tomar sin preocuparme.

-Jae, tu no estás bien-

Más que pregunta era una afirmación, la cual había hecho Eddie a llegar a mi lado, lo mire en silencio, tenía que hablar con alguien ya que el maldito de Siwon no se había aparecido desde la última vez.

-Tienes razón, no estoy bien me siento mal- sonreí melancólicamente

-¿Qué pasa Jae?- quiso saber

-No es nada importante no te preocupes-

-Jae sabes que puedes contarme lo que quieras soy tu amigo y tratare de ayudarte-

Al escuchar a Eddie, sabía que hablaba en serio, esto me alegraba nunca había tenido otro amigo y mucho menos hablado con alguien de mis sentimientos que no fuera YooChun.

-Me duele que él se quiera alejar de mí-

-¿Cómo sabes que él se quiere alejar de ti?-

-Lo escuche hablar –

-Y estas seguro de que lo decía seriamente-

-No lo sé, pero lo que si se es que él tiene razón de alejarse de mí, lo nuestro no es correcto lo tenemos prohibido nuestros líderes no lo permiten-

-Quiero creer que esos líderes son sus padres y de quien me hablas es de ChangMin-

Esto me dejo sorprendido, Eddie como sabía que hablaba de ChangMin.

-¿Cómo?- pregunte

-Como sé que hablas de ChangMin- solo asentí

-Simple los he visto, cuando están cerca los dos actúan extraño y cuando me acerco a ti o cualquiera que capta tu atención el pequeño Min se pone celoso- sonrió divertido

-¿Celoso? No lo creo-

-Hay Jae, eres tan distraído, ChangMin se pone furioso cuando alguien se acerca a ti con otras intenciones y a eso se le llaman celos- me explico

- Pero eso no quiere decir nada o sí?-

-Los celos son un síntoma claro de que ChangMin te quiere demasiado-

-Si eso es cierto me alegro demasiado pero aun así, nuestro amor está prohibido-

-Jae si amas tanto a ChangMin lucha por el, rompe las reglas y ve contra todos por ese sentimiento y se feliz a su lado-

La palabras de Eddie me dejaron pensando, amaba demasiado a ChangMin daría todo por él, así que seguiría el consejo de Eddie lucharía por este amor que me hacía sentir bien, completo, iría contra el mismo señor del inframundo y el divino todo por estar a su lado.

Salimos del bar ya casi al amanecer, hablar con Eddie me había ayudado mucho, hablaría con ChangMin y le diría que pasara lo que pasara jamás me alejaría de él y nunca lo dejaría de amar.

Me despedí de Eddie al entrar a los dormitorios iba seguro de hablar con ChangMin, pero cuando entre lo primero que vi fue a YunHo vistiéndose y a ChangMin mirándolo sonrientemente, esto me causó asombro pero una furia recorrió todo mi ser y sin pensarlo me ensere en el baño, no sabía que hacer lo primero que se me ocurrió era que ChangMin y YunHo habían pasado la noche solos y pudieron haber hecho muchas cosas, acaso entre ellos había algo más que yo no sabía.

-¿Por qué no puedo hacer nada para que este dolor desaparezca?- murmure mientras aquellas fastidiosas gotas de agua que caían por mis mejillas y me dejaba caer en el frio suelo

Escuche la puerta de la recamara abrirse y serrarse, eso quería decir que YunHo o ChangMin habían salido y si estaba en lo correcto, tendría que salir si YunHo se encontraba en la habitación solo me dirigiría a mi cama a descansar y si este es el que había salido aprovecharía para hablar con ChangMin y de una vez arreglar todo esto para bien o para mal.

Pero al salir nadie se encontraba en la habitación, sin ánimos camine a mi cama, pero algo me llamo la atención, el ordenador de ChangMin estaba encendida me hacer que a el para apagarlo ya que si se quedaba prendido podía descomponerse o algo por el estilo, pero me quede paralizado ya que un documento se encontraba abierto y este decía mi nombre, soy un demonio y por lo tanto soy curioso así que empecé a leerlo.

Kim JaeJoong:

Bien, realmente no sé cómo comenzar esto, tengo en mi mente solo el deseo de estar contigo, sabes vi una serie mientras esperaba que volvieras a la habitación, era una pareja hermosa, dejando fuera lo bello que eran superficialmente, el deseo de mantenerse juntos era sorprendente, algo en eso me hizo desear aún más estar contigo, hay un anhelo en mi de tenerte cerca que no lo puedo refrenar, es un frenesí que apenas puedo controlar, el sentido que llevo mi vida al haber decidido por un momento el alejarme de ti, fue de total tormento, no encontraba paz.

Las palabras en la pantalla me causaban una extraña ternura al imaginarme a mi ángel escribiendo esto y a la vez me sentía mal por haber hecho que mi ChangMin se sintiera de esa manera.

Ahora te pido disculpas, te cause y me cause dolor al decir eso, yo en verdad quiero que estés cerca de mí y no te alejes, no permitiré que te alejes, no permitiré que nos separen.

Aunque me es un poco difícil de decir, te amo y ya no lo voy a negar, si bien, nuestros superiores se oponen, no pueden saber qué es lo que sentimos o lo que planeamos hacer, quiero mantenerte cerca de mí, aunque sea ocultándonos, no sé bien cómo vamos a hacer las cosas, pero prometo jamás alejarme de ti.

Esto me había hecho feliz, ChangMin me amaba al igual que yo enverad correspondía a mis sentimientos y esto me daba más fuerza y confianza para luchar por el contra lo que fuera.

Alguien golpeo la puerta que se abrió bruscamente y me sorprendió, voltee para ver de quien se trataba y me encontré con ChangMin que me miraba extraño.

-¿Qué haces Jae?-

Me sorprendí al escucharlo

-Solo leía que no vez.-

-Eso veo…. Pero ¿Qué haces viendo en MI ordenador?-

El rostro de ChangMin cambio de color a un hermoso rojo, eso me volvía loco se veía tan hermoso sonrojado.

-Aquí decía JaeJoong y pensé que era para mí… o ¿no es así? Digo para no hacerme ilusiones y seguir cada quien por su lado…-

Por un momento por mi mente paso la idea de que todo lo que había leído era mentira y esto hacia que el dolor en mi pecho regresara.

-Jae… ¿me crees capaz de jugar con algo así?-

No sabía que decir, solo le extendí mi mano para que la tomara y le brinde una cálida sonrisa para que confiara en mi

-Min, quiero que me lo digas.-

-¿Qué cosa?-

Necesitaba escuchar de sus labios que me amaba, pero el muy tramposo me pregunta que cosa acaso quiere que se lo diga yo primero.

-Que me quieres.-

-Pero Jae, yo no te quiero.-

-¿Cómo que no me quieres? – solté su mano sin pensarlo

-No Jae, no solo te quiero… yo –se acercó a mi oído- te amo.

Me abraso, escondiendo su rostro de mí, esto me alegraba más que eso me hacia la criatura más feliz en estos momentos mi corazón latía rápidamente y un cosquilleo recorría mi cuerpo me sentía completo una vez más y esto me hizo reír, como un ángel me había enamorado con solo mirarme.

Se alejó un poco de mí, viéndome detenidamente, lo mire sin parar de reír y el no salía de su asombro.

-¿Qué Min? No habías visto a un demonio feliz o ¿Qué?-

-¿feliz?-

Solo asentí y él sonrió, asiéndome reía más fuerte, a lo cual el también empezó a reír, no sabía que tenía la capacidad de reír de esta forma pero algo había aprendido cerca de ChangMin podía hacer cosas que antes no hacía y todo porque el amor que nos profesábamos era tan grande y puro que me hacía sentir que nada más importaba

-Bueno y ahora mi querido Min, ¿Qué hacías antes de llegar y hacerme el demonio más feliz?-

-Oh, se me había olvidado por completo, estaba ensayando con los chicos como no llegaste temprano no te pudimos avisar, por cierto ¿Dónde andabas?-

-Salí con Eddie a beber un poco.-

-¿Eddie? ¿Y él no te dijo nada del ensayo? – dijo molesto

-No, no me dijo nada – no podía dejar de sonreír por sus evidentes celos

– Hoy supe unas cuantas cosas nuevas… como, porque tu enojo.- recordé la plática con Eddie esa madrugada

-¿Ah sí? Y según tú ¿por qué es? – me contesto a la defensiva

-Celos – sonreí feliz

-¿eh? Ni siquiera sé que es eso.-

-Es el motivo de tu molestia, eso se llaman celos, te molesta que este con alguien más que no seas tú, que tan solo alguien se me acerque, te molesta.

-Eso no es cierto –

-¿No ChangMin?-

-No Jae.-

Se dio la vuelta dirigiéndose hacia la puerta.

-¿A dónde crees que vas?-

-¿te tengo que avisar?-

-Sí, eres mi novio.-

-Eh… am bueno voy… con los chicos a ensayar.-

Me encantaba cuando se ponía nervioso, y más cuando yo era el causante de ese nerviosismo, tome unas cuantas cosas y me acerque a él.

-Ok mi Min, vamos con los demás.-

-Bueno…-

Ese bueno se había escuchado muy inseguro, lo mire y me di cuenta que él no quería regresar con los demás y para ser honesto yo tampoco quería ir.

-No te veo muy convencido, ¿prefieres que nos vallamos a otro lado? solo tú y yo –me acerque a su oído

- Así puedo probar de nuevo esos labios que me incitan a saborear.- murmure

Inconscientemente lambio sus labios haciendo que un deseo enorme creciera en mí.

-¿Me quieres provocar ChangMin?-

Pero no solo el jugaría así, con esto él se sonrojo violentamente

-Que adorable – reí al sentirme victorioso

Lo tomo por la cintura metiéndolo a la habitación cerrando la puerta detrás de nosotros, lo pegue a la pared aun con mis manos por su cintura, acercándome a él con brusquedad, pero él no respondía, empecé a desesperarme así que empecé a acariciar su cintura y a profundizar mas el beso, necesitaba sentir a ChangMin mío, que solo a mí me perteneciera estos labios y que solo yo pudiera tocarlo como lo hacía en este momento

-Jae… -susurro contra mis labios

Me separe un poco, mirándolo a los ojos, pude ver que estaba nervioso.

Trato de bajar la mirada pero no quería dejar de ver esos ojos tan bellos, lo tome del mentón para que me viera.

-¿Qué paso Min? ¿No te gusta? ¿Me alejo?-

-No… no es eso… yo no sé qué hacer.

Pero qué demonios estaba haciendo, ChangMin era un ángel y por ende el no sabía cómo actuar en una situación así, pero en verdad lo deseaba con todo mi ser.

-Solo confía en mí.-

Asintió y  volví a unir nuestros labios, no tardo en corresponderme cerrando sus ojos, tome sus manos y las dirigí hacia mi cuello, quería sentir el cuerpo de ChangMin lo más cerca que se pudiera quería que nuestro calor se volviera uno solo, quería que el sintiera mi corazón latir por él y solo por él.

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